El ministro de Economía participó en la reunión virtual de ministros de Finanzas del grupo, encuentro previo a la Cumbre de Líderes del fin de semana. Allí pidió el apoyo de los países miembro “para establecer un programa sostenible”.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, solicitó a sus colegas de los países integrantes del Grupo de los 20 (G20) que respalden las negociaciones del gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para establecer un programa sostenible.
Guzmán participó en la reunión virtual de ministros de Finanzas del G20 “La Economía global y el camino a seguir”, donde pidió el “apoyo de los países miembros a la negociación que la Argentina está llevando a cabo junto al FMI para establecer un programa sostenible”, informó el Palacio de Hacienda en un comunicado.
Durante el encuentro, previo a la Cumbre de Líderes que se desarrollará este fin de semana bajo la presidencia de Arabia Saudita, el ministro agradeció “a todos los países del G20 por haber apoyado el proceso de reestructuración de la deuda argentina”.
En esa línea, destacó que “el siguiente paso para resolver nuestra crisis macro y de deuda es el programa con el FMI, que reemplazará al acuerdo stand by que Argentina y el organismo firmaron en 2018”.
“Ahora también los necesitaremos, y les pido su apoyo en este proceso”, agregó el jefe del Palacio de Hacienda y resaltó las “negociaciones y el trabajo constructivo con el FMI”, e hizo hincapié en que “para todas las partes ha habido mucha frustración y enojo con el programa anterior”.
“Muchos de nosotros lo vimos como un préstamo político y afortunadamente todas las partes han estado mostrando un liderazgo muy positivo. Tanto Kristalina Georgieva como el presidente Fernández han ayudado a calmar la situación”, añadió.
En cuanto al nuevo programa que se negocia con el organismo multilateral, explicó que “las políticas macroeconómicas tendrán que dar cuenta de la realidad que atraviesa el país. Tenemos que definir de manera muy cuidadosa las formas con las que decidimos resolver todos los desequilibrios, porque es urgente abordar los desequilibrios sociales”.
En relación con los procesos de reestructuración de deuda soberana, Guzmán remarcó que “las cláusulas de acción colectiva modernas ayudaron, pero hay espacio para mejorar los marcos formales internacionales, y el equilibrio de poder entre los deudores soberanos en apuros y los acreedores”.
“El acuerdo del G20 sobre la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (DSSI) es un hito importante y la Argentina apoya el marco común para ese tratamiento en la DSSI”, puntualizó.
Al respecto, sostuvo que “la Argentina seguirá trabajando dentro de los límites de las reglas de la arquitectura financiera internacional junto a todos los países del G20 para construir una economía mundial más resiliente e inclusiva”.
“Permítanme agradecer a la Presidencia saudí por el liderazgo positivo durante este año. Le damos también la bienvenida a la nueva presidencia italiana, y les deseamos todo el éxito con los grandes desafíos por delante”, concluyó Guzmán.
Una argentina es la única delegada latinoamericana del Women In Business en la cumbre de Líderes de G20. Delia Raquel Flores, despachante de aduana egresada de la Universidad Católica Argentina, es fundadora del Grupo Delia Flores, de servicios aduaneros y transporte internacional de cargas. Ella preside GEMA Grupo Empresarial de Mujeres Argentinas. Integra el cuerpo directivo de CACIPRA y la Cámara de Comercio Argentino Sudafricana.
La presidente Grupo Empresarial de Mujeres Argentinas (GEMA) Delia Flores, es la única representante latinoamericana en el Women In Business. También es miembro del Caucus de Defensa Empresarial B20 (BAC), del G20 de Arabia Saudita.
La Cumbre de Líderes del Grupo de los Veinte (G20) se realizará de forma virtual el 21 y 22 de noviembre y será presidida por el rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud.
Arabia Saudí, preside actualmente el G20, y la cumbre telemática se realizará bajo el lema ‘Hacer realidad las oportunidades del siglo XXI para todos” y pondrá el foco del evento en proteger vidas y reactivar el crecimiento económico.
Otro de los objetivos de esta cumbre, es centrar la atención en temas como las mujeres y la protección del Medio Ambiente.
Sobre estos puntos Delia Flores, destacó los ejes sobre los que están trabajando y las recomendaciones que elaboran para el G20 en el marco del Women In Business. “Nuestro Consejo de Acción de Mujeres Empresarias ha trabajado en tres ejes desde el inicio: nivelar el campo de juego, impulsar el espíritu empresarial femenino, y ampliar las sinergias.”
Estas recomendaciones se presentarán oficialmente a los líderes durante la Cumbre B20 que se realizará del 26 al 27 de octubre.
La argentina manifestó que “para nivelar el campo de juego es necesario evaluar y modificar las políticas nacionales de igualdad para garantizar que protegen los derechos y la igualdad de oportunidades de las mujeres.”
“Recomendamos a los miembros del G20 desbloquear el avance y el potencial de liderazgo total de las mujeres impulsando reformas, fomentando un entorno inclusivo, asegurando un salario justo y equitativo y fomentando nuevas formas de trabajo flexible”, dice Flores.
Además, consideró que “para impulsar el espíritu empresarial femenino y promocionar el negocio femenino, es necesario eliminar las barreras de acceso a la experiencia y las finanzas para micro, pequeñas y medianas empresas dirigidas por mujeres, así como para emprendedores informales y nuevas empresas fundadas por mujeres. Centrarse en la creación de capacidad para que todas las mujeres emprendedoras y las empresas propiedad de mujeres crezcan y amplíen sus empresas en el comercio internacional.”
El ministro de Economía, Martín Guzmán, participó este miércoles 15/04 de la tercera reunión virtual de ministros de Finanzas y titulares de Bancos Centrales del Grupo de los 20, donde se acordó un plan de acción conjunto destinado a mitigar el impacto económico del COVID-19, que comprende, entre otras iniciativas, suspender temporalmente el pago de la deuda de los países más pobres.
Según anunciaron los integrantes del G20, en la reunión se resolvió avalar la suspensión temporal del pago de la deuda para los países más pobres, a fin de permitir a las naciones más vulnerables concentrar sus esfuerzos en la lucha contra el coronavirus.
“Apoyamos una suspensión por tiempo limitado de los pagos de deuda de los países más pobres que solicitan tiempo”, dijo el G20 en el comunicado.
Durante el encuentro, el ministro Guzmán remarcó ante sus pares que la Argentina “apoya la iniciativa de alivio de deuda del FMI y del Banco Mundial”.
“Nosotros consideramos que estos esfuerzos deben ser más abarcativos e incluir a los acreedores privados en los casos que sea necesario. De otro modo se corre un riesgo de socavar la efectividad de las políticas que se están llevando adelante para lidiar con los efectos del Covid-19 en el mundo. Las perspectivas de recuperación luego de la pandemia dependerán en buena medida de cómo se lidie con el problema de sostenibilidad de deuda de los países más afectados”, afirmó.
Asimismo, el titular del Palacio de Hacienda se refirió a la reestructuración de la deuda que viene llevando adelante el país. “Argentina ha estado siguiendo un proceso ordenando, sobre la base de buena fe, para reestructurar la deuda y restaurar la sostenibilidad”, afirmó, y adelantó que “en los próximos días se presentará la propuesta a los acreedores, que es consistente con nuestro marco macroeconómico y con el análisis de sostenibilidad de la deuda pública de la Argentina realizado por el equipo técnico del FMI”.
“La Argentina constituirá un gran antecedente para el funcionamiento de la arquitectura internacional de resolución de crisis de deuda soberana”, dijo Guzmán.
“Está claro que estamos aprendiendo todo de todos”, aseguró Guzmán, y destacó que “la flexibilidad para aprender de forma rápida, adoptar planes y la coordinación entre los países será clave para nuestras chances de manejar de la mejor manera y la más efectiva este desafío histórico”.
El encuentro extraordinario de ministros y presidentes de Bancos Centrales, que se desarrolló esta mañana por videoconferencia, en el marco de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional, tuvo por objetivo cumplir con el mandato de los líderes del G20 de elaborar plan de acción conjunto entre los países miembros para hacer frente al desafío global que representa la pandemia.
En representación de la Argentina, también participó el titular del Banco Central, Miguel Pesce.
En las conversaciones, los ministros de Finanzas del G20 y presidentes de los Bancos Centrales subrayaron la importancia de “continuar y ampliar” los esfuerzos realizados para luchar contra la crisis provocada por la pandemia y el impacto de las restricciones sobre la economía. “Nuestros esfuerzos deben continuar y ampliarse. Nos comprometemos a utilizar todas las herramientas de políticas disponibles para apoyar la economía global, aumentar la confianza, mantener la estabilidad financiera y prevenir efectos económicos profundos y prolongados”, indicó el comunicado.
Además, los miembros del G20 se comprometieron a llevar a cabo una revisión regular del plan de acción aprobado, a medida que se desarrolle el impacto de la pandemia de Covid-19, y anunciaron que realizarán un seguimiento de su implementación e informarán del mismo, y cualquier actualización adicional, en la reunión que tienen previsto mantener el próximo mes de julio, así como en la Cumbre de Líderes del G20 de noviembre de 2020.
“Estamos listos para actuar con prontitud y tomar cualquier otra acción que pueda ser requerida”.
En el marco de la videconferencia con los líderes del grupo, el Presidente propuso que todos diseñen y se suscriban a un pacto de solidaridad global ya que, según manifestó, con la pandemia quedó en evidencia que “nadie se salva solo”.
El presidente Alberto Fernández convocó a los líderes del G20 a suscribir un “gran pacto de solidaridad global” y, en ese plano, crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria con el fin de contribuir a enfrentar la pandemia del coronavirus, bajo el principio de que “nadie se salva solo”.
“La urgencia que marcan las muertes nos obliga a crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria que sirva para enfrentar, mejor equipados de insumos, el contexto que vivimos”, planteó Fernández al hablar ante los principales líderes mundiales, a través de una videoconferencia de la que participó desde la residencia de Olivos.
Además, el Presidente celebró que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial “adviertan el ocaso del presente” y “reconozcan lo insostenible de las deudas que soportamos los países más postergados”.
El jefe de Estado argentino fue parte de una inédita cumbre extraordinaria del G20 -realizada por videoconferencia- convocada por el Rey l Salmán de Arabia Saudita, quien encabeza la ‘troika’ de gobierno, para analizar medidas frente a la pandemia, que tiene a un tercio del planeta en aislamiento y que ya provocó más de 500 mil casos y más de 21 mil muertes.
El objetivo de la cumbre fue analizar los efectos del Covid-19 a nivel global y debatir estrategias coordinadas para hacer frente a la pandemia y a su impacto, informaron fuentes oficiales.
Al abrir las deliberaciones, el Presidente argentino remarcó ante el plenario de mandatarios que “la urgencia que marcan las muertes nos obliga a crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria que sirva para enfrentar, mejor equipados de insumos, el contexto que vivimos”.
“Enfrentamos -advirtió- el dilema de preservar la economía o la salud de nuestra gente. Nosotros no dudamos en proteger integralmente la vida de los nuestros”, dijo al insistir en su postura de hacer primar la salud de la población por sobre los efectos económicos de la pandemia.
Además, Alberto Fernández apuntó que “el tiempo de los codiciosos ha llegado a su fin” y, en esa dirección, señaló que “como enseña el Papa Francisco, tenemos que abrir nuestros ojos y nuestros corazones para actuar con una nueva sensibilidad”.
Durante su alocución, el mandatario estuvo acompañado en Olivos por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; los ministros de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Felipe Solá; y Economía, Martín Guzmán; y los secretarios General de la Presidencia, Julio Vitobello y de Asuntos Estratégicos Gustavo Béliz.
En el primer tramo de su discurso, el jefe de Estado dijo que la convocatoria del G20 llega “en un momento único de la historia que nos impone actuar con valentía” y sugirió “no paralizarnos ni temer” y planteó que “mucho menos podemos resignarnos”.
“Tenemos que dar una respuesta creativa en este presente que nos ha tocado en suerte. No hay lugar para demagogias ni improvisaciones. Enfrentamos el falso dilema de preservar la economía o la salud de nuestra gente. Nosotros entendemos la economía pero no dudamos en proteger integralmente la vida de los nuestros”, insistió Fernández.
Al respecto, contó que “con esa convicción, hemos tomado decisiones en Argentina a partir de la mejor evidencia científica disponible y así lo seguiremos haciendo” e hizo un llamado a que “todos compartan nuestra visión” humana ante la crisis.
“Estoy convencido de que no seremos eficaces si no aceptamos que el mundo ha cambiado para siempre. Poder sortear esta crisis y enfrentarnos a ese mundo que nace, nos exige diseñar y suscribir un gran pacto de solidaridad global”, aseveró.
En paralelo, Fernández diagnosticó que “nada será igual a partir de esta tragedia” por lo que planteó “actuar juntos, ya mismo, porque ha quedado visto que nadie se salva solo” y evaluó que esas “decisiones no pueden quedar libradas a la lógica del mercado, ni preservadas a la riqueza de individuos o naciones”.
“Es hora de aprovechar este momento único para crear soluciones económicas tan extraordinarias como extraordinarios son los problemas sociales que atravesamos”, opinó el jefe de Estado y elogió que “el FMI y el Banco Mundial adviertan el ocaso del presente”.
“Celebro que reconozcan lo insostenible de las deudas que soportamos los países más postergados. Debemos desafiar este presente con el mismo coraje que tuvo este G-20, cuando asumió el daño causado por los paraísos fiscales, por el endeudamiento voraz y por la concentración de la riqueza”, agregó.
Este miércoles, el Banco Mundial anunció un apoyo de 300 millones de dólares para la Argentina, para asistencia social en medio de la lucha contra el coronavirus.
En tanto, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, dijo esta semana que, para lograr la sustentabilidad, el país necesita reducir los pagos de la deuda externa durante la próxima década entre US$ 55.000 y 85.000 millones, en base a los datos relevados por el equipo técnico del organismo, en la última visita al país.
En su mensaje, Fernández dijo también que “el secreto del futuro pasa por diseñar políticas que resguarden el empleo, la producción y las mejores condiciones de vida, usando todas las herramientas económicas para proveer liquidez global”.
“Como nunca antes, nuestra condición humana nos demanda solidaridad. No podemos quedar pasivos frente a sanciones que suponen bloqueos económicos que solo asfixian a los pueblos en medio de esta crisis humanitaria”, expresó Fernández, al tiempo que planteó que, “sin mesianismos ni prepotencias, debemos iniciar un tiempo de diálogo global que a todos contenga”.
“De ese modo, la humanidad superará esta pandemia. Pero, lo que además logrará, es acabar con el vicio de la exclusión social, la depredación ambiental y la codicia de la especulación”, concluyó Fernández en su exposición.
Palabras del presidente de la Nación Alberto Fernández en la videoconferencia de líderes del G20
Nos convocamos en un momento único de la historia que nos impone actuar con valentía.
No debemos paralizarnos ni temer. Mucho menos podemos resignarnos.
Tenemos que dar una respuesta creativa en este presente que nos ha tocado en suerte.
No hay lugar para demagogias ni improvisaciones. Enfrentamos el falso dilema de preservar la economía o la salud de nuestra gente. Nosotros entendemos la economía pero no dudamos en proteger integralmente la vida de los nuestros.
Con esa convicción, hemos tomado decisiones en Argentina a partir de la mejor evidencia científica disponible. Así lo seguiremos haciendo.
Quisiera que todos compartan nuestra visión. Estoy convencido que no seremos eficaces si no aceptamos que el mundo ha cambiado para siempre.
Poder sortear esta crisis y enfrentarnos a ese mundo que nace, nos exige diseñar y suscribir un gran Pacto de Solidaridad Global.
Nada será igual a partir de esta tragedia. Tenemos que actuar juntos, ya mismo, porque ha quedado visto que nadie se salva solo.
La urgencia que marcan las muertes, nos obliga a crear un Fondo Mundial de Emergencia Humanitaria que sirva para enfrentar, mejor equipados de insumos, el contexto que vivimos.
La investigación sobre el COVID 19, el conocimiento científico y médico, también debe ser un bien público global.
El tiempo de los codiciosos ha llegado a su fin. Como enseña el Papa Francisco, tenemos que abrir nuestros ojos y nuestros corazones para actuar con una nueva sensibilidad.
Estas decisiones no pueden quedar libradas a la lógica del mercado, ni preservadas a la riqueza de individuos o naciones. Es hora de aprovechar este momento único para crear soluciones económicas tan extraordinarias como extraordinarios son los problemas sociales que atravesamos.
Celebro que el FMI y el Banco Mundial adviertan el ocaso del presente. Celebro que reconozcan lo insostenible de las deudas que soportamos los países más postergados.
Debemos desafiar este presente con el mismo coraje que tuvo este G-20, cuando asumió el daño causado por los paraísos fiscales, por el endeudamiento voraz y por la concentración de la riqueza.
El secreto del futuro pasa por diseñar políticas que resguarden el empleo, la producción y las mejores condiciones de vida usando todas las herramientas económicas para proveer liquidez global.
Como nunca antes, nuestra condición humana nos demanda solidaridad. No podemos quedar pasivos frente a sanciones que suponen bloqueos económicos que solo asfixian a los pueblos en medio de esta crisis humanitaria.
Sin mesianismos ni prepotencias debemos iniciar un tiempo de diálogo global que a todos contenga.
De ese modo, la humanidad superará esta pandemia. Pero lo que además logrará es acabar con el vicio de la exclusión social, la depredación ambiental y la codicia de la especulación.
Antes de que comience la Cumbre de Jefes de Estado del G20, el presidente Mauricio Macri se reunió con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y ratificó que la Argentina y el país asiático son “son socios estratégicos”.
Durante el encuentro, el mandatario le manifestó a Shinzo Abe su agradecimiento por la apertura de productos argentinos al mercado japonés, sobre todo la carne vacuna y de cordero de la Patagonia. Y le solicitó a su par japonés que abra “el mercado para arándanos y cerezas” argentinos.
Y confió en que se podrá avanzar con los acuerdos y tratativas en marcha para lograrlo.
Además, expresó el interés existente respecto de la posibilidad de avanzar con proyectos relacionados con el desarrollo de las energías limpias.
“Venimos a ratificar que la Argentina y Japón son socios estratégicos”, dijo Macri al ser recibido por el gobernante japonés en el hotel Regency Hyatt, en Osaka, donde se desarrollará el encuentro de líderes mundiales entre el viernes y el sábado.
Luego de la reunión que mantuvo con el primer ministro Shinzo Abe, el Presidente se trasladó hasta la sede de uno de los más grandes megacentros comerciales de la empresa Ito Yokado en los suburbios de Osaka.
Allí recorrió las góndolas en las que se ofrecen al público las bandejas de carne y también otros productos de origen argentino, como miel, langostinos, merluza, vinos y artículos de indumentaria y diseño.
Macri agradeció a las autoridades del supermercado por haber organizado durante estos días el evento la “Semana Argentina” en Osaka, que “nos da la oportunidad de poder exhibir algunos de los productos más destacados que tenemos”.
“La Argentina es un país que produce alimentos de calidad para 400 millones de personas, a pesar de que somos solamente 44 millones, y aspiramos a llegar en pocos años, en 2025, a producir para 600 millones de personas”, aseveró.
El Presidente participará el viernes de la Cumbre de jefes de Estado del G20 y además mantendrá reuniones bilaterales con líderes mundiales y con el titular de la Unión Europea (UE), Jean Claude Juncker, con quien buscará avanzar en el demorado acuerdo comercial entre ese bloque y el Mercosur.
También tendrá reuniones bilaterales con sus pares Donald Trump (Estados Unidos), Xi Jinping (China), Emmanuel Macron (Francia) y Pedro Sánchez (España), entre otros.
Pero la mayor expectativa está depositada en el encuentro con Juncker, ya que en los días previos el propio Macri deslizó en una reunión de Gabinete que tiene esperanzas en poder alcanzar un “acuerdo político” con la UE, a fin de derribar los últimos obstáculos que están demorando el entendimiento con el Mercosur para lograr un intercambio de libre comercio entre los dos bloques.
La comitiva que acompaña al Presidente está integrada por el jefe de Gabinete,Marcos Peña; el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo; el sherpa argentino ante el G20, Pedro Villagra Delgado; el embajador en Japón, Alan Beraud, y la representante negociadora por el Ministerio de Hacienda ante el Canal de Finanzas del G20, Laura Jaitman.
El viernes, en el Centro Internacional de Convenciones Intex Osaka, Abe les dará la bienvenida a los Jefes de Estado y de Gobierno participantes de la Cumbre de Líderes del G20, luego de lo cual se realizará la fotografía oficial.
El encuentro este año tendrá, entre otros tópicos de discusión, el desarrollo de infraestructuras que mejoren la calidad de la sanidad; el análisis de problemas vinculados al cambio climático; las desigualdades y el envejecimiento de las sociedades; el empoderamiento de la mujer y la innovación, y la economía digital.
Indonesia, “un socio comercial clave”
Macri sostuvo este miércoles, en Jakarta, que la República de Indonesia representa “una de las economías más dinámicas de Asia” y constituye “un socio comercial clave para el presente y el futuro de la Argentina”.
“Nuestras economías son complementarias y tenemos mucho potencial para seguir ampliando y diversificando el comercio bilateral, como uno de los pilares de nuestra asociación”, remarcó el Jefe de Estado, informó la Presidencia.
El presidente Macri se refirió en esos términos al compartir este mediodía (hora local), en el marco de su visita de Estado al país asiático, una declaración conjunta con el presidente indonesio, Joko Widodo, que ambos mandatarios ofrecieron en el Palacio Presidencial Bogor.
Macri sostuvo que el encuentro que mantuvieron ambas comitivas fue “muy productivo”, porque “encontramos coincidencias que nos van permitir profundizar los lazos entre nuestros países, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los argentinos e indonesios”.
“En la Argentina, desde hace tres años y medio emprendimos el camino hacia una mayor responsabilidad fiscal, más empleo, reglas de juego claras y un Estado más eficiente que acompañe la iniciativa de las empresas”, remarcó.
Subrayó que a partir de ese cambio el país se está “integrando al mundo en forma inteligente y pragmática”.
“Buscamos socios con intereses comunes, con los que podamos promover más intercambio y más cooperación para darle oportunidades de desarrollo a nuestra gente”, apuntó.
Puntualizó que tanto la Argentina como Indonesia son “productores globales de alimentos” una condición que “abre un enorme campo para trabajar juntos, en especial en cooperación técnica, maquinaria agrícola y biotecnología”.
“En esta visita queremos potenciar nuestros vínculos y expandirlos a sectores estratégicos como educación, deporte, agroindustria, energía nuclear e industria aeronáutica”, afirmó.
Dijo que ambos países “tienen roles destacados en sus respectivas regiones” y comparten “desafíos globales y un espacio en el G20 donde abordarlos”.
“Buscamos fortalecer el multilateralismo y un orden internacional plural basado en reglas”, sostuvo Macri y agregó que “queremos seguir trabajando juntos y preservar los consensos alcanzados” en la Cumbre del G20 que se realizó en Buenos Aires pocos meses atrás.
Agradeció la “disposición del Presidente Widodo y de todo su equipo para seguir fortaleciendo la cooperación entre Argentina e Indonesia” y dijo estar “convencido de que nos permitirá avanzar hacia un futuro de mayor bienestar y más oportunidades de desarrollo para nuestros países y regiones”.
Posteriormente, en el brindis del almuerzo de honor que ofreció el presidente Widodo y la primera dama indonesia, Macri subrayó que “a pesar de la distancia geográfica Argentina e Indonesia están más cerca que nunca”.
Resaltó que “los desafíos compartidos, los lazos socioculturales y el alto grado de complementariedad de nuestras economías nos proyectan a un futuro muy prometedor”.
“Queremos impulsar iniciativas en otras áreas de mutuo interés como la cooperación en agronegocios, energía nuclear, industria aeronáutica, deportes y turismo para que cada vez más argentinos e indonesios se conozcan y se conecten mejor”, apuntó.
Macri y la primera dama, Juliana Awada, fueron recibidos en el Palacio Presidencial Bogor por el presidente Widodo y su esposa Iriana Widodo.
Luego de la ceremonia de recepción, los mandatarios y las primeras damas posaron para la foto oficial y posteriormente mantuvieron un encuentro en la sede gubernamental.
Las comitivas de ambos países tuvieron luego una reunión bilateral ampliada de la que participaron, por la Argentina, el secretario de Agroindustria, Luis Etchevehere; el embajador en Indonesia, Ricardo Bocalandro, y el vocero presidencial Iván Pavlovsky.
Tras el encuentro, Macri y la comitiva argentina abordaron otro avión con destino a Japón.