En el sur de Misiones, productores están transformando sus chacras con sistemas más diversificados, donde la ganadería bovina gana cada vez más protagonismo.
Históricamente ligada a la caña de azúcar, la región atraviesa un cambio profundo: de una cuenca que llegó a tener hasta 600 productores y casi 3.000 hectáreas, hoy quedan cerca de 200 productores activos y menos de 500 hectáreas cultivadas.
Frente a este escenario, muchas familias productoras impulsaron nuevas alternativas: ganadería, maíz, mandioca, maracuyá e implantación de pasturas. Incluso, en algunos casos, se mantienen elaboraciones artesanales como azúcar rubia o mascabo.
La ganadería crece: ya se registran más de 9.000 cabezas en el departamento, con más productores incorporando rodeos, mayor superficie con pasturas y un fortalecimiento de las organizaciones locales.
El acompañamiento técnico es clave. Desde el INTA, se trabaja en manejo del rodeo, sanidad animal y tecnologías forrajeras, impulsando pasturas adaptadas como la Doña Emma para mejorar la base alimenticia.
El pasado viernes 6 de marzo se realizó en la intendencia de Alvear una charla informativa sobre las acciones que la ONG Aves Argentinas viene desarrollando en la región.
Del encuentro participaron productores, vecinos, alumnos de la Escuela Agrotécnica J.M.M. (José María Malfussi), miembros de la Sociedad Rural, el secretario de Producción del municipio y el intendente de la localidad. Por parte de Aves Argentinas estuvieron presentes Hernán Casañas, Director Ejecutivo; Andrés Bosso, Coordinador del Programa NEA; Florencia Pucheta, del CECOAL-CONICET y Coordinadora del Proyecto Tordo Amarillo; Víctor Blanco, Responsable de la Reserva Campos del Aguapey; y Patricio Cowper-Coles, Coordinador Regional de la Alianza del Pastizal.
La jornada comenzó con una presentación institucional a cargo de Hernán Casañas, quien explicó que la organización adquirió recientemente un campo -conocido anteriormente como La Rosita, ubicado sobre la Ruta 36- con el objetivo de crear una reserva natural destinada a proteger una colonia de Tordo Amarillo (Xanthopsar flavus). Aves Argentinas trabaja desde hace diez años en la zona, realizando diferentes acciones de conservación para monitorear y comprender la situación de esta especie en la región.
Posteriormente, Andrés Bosso presentó oficialmente la Reserva Natural Campos del Aguapey, nombre que llevará a partir de ahora el establecimiento. Durante su intervención también repasó la trayectoria de Aves Argentinas en la creación de reservas naturales, estrategia orientada a conservar ecosistemas en áreas donde pueden verse seriamente amenazados.
Florencia Pucheta y Víctor Blanco expusieron sobre la importancia del Tordo Amarillo en los ambientes de pastizal de la zona y describieron el trabajo que se venía realizando en el campo La Rosita gracias a la colaboración de sus antiguos propietarios, tareas que continuarán ahora dentro del marco de la nueva reserva. La relevancia de esta especie radica en su estado de conservación: actualmente se encuentra catalogada En Peligro de Extinción (EN) según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Patricio Cowper-Coles, quien presentó la Alianza del Pastizal, una iniciativa impulsada por Aves Argentinas en nuestro país con el objetivo de conservar la biodiversidad en establecimientos ganaderos, buscando integrar producción y conservación.
La Alianza del Pastizal nació hace dos décadas a nivel regional, impulsada por BirdLife International ante la preocupación por las transformaciones que las actividades productivas estaban generando en los pastizales templados del Cono Sur de América, uno de los ecosistemas más amenazados del planeta.
La pérdida de estos ambientes implica también la desaparición de muchas de las especies que los habitan, entre ellas el Tordo Amarillo. En este sentido, Cowper-Coles destacó el papel fundamental que cumplen los pastizales en la generación de servicios ecosistémicos, desde la filtración del agua de lluvia hacia las napas hasta el refugio para numerosas especies de flora y fauna amenazadas, además de su profundo vínculo con la cultura gauchesca de la región.
Actualmente, la Alianza del Pastizal reúne unos 200 establecimientos ganaderos distribuidos en 13 provincias, que en conjunto abarcan más de 650.000 hectáreas. Se trata de productores de distintas escalas que reconocen los beneficios productivos y ambientales de integrar dos conceptos que no son antagónicos: producir y conservar.
Durante la charla también se presentó el Programa Carbono del Pastizal, una iniciativa que busca generar un incentivo económico para los productores que adhieren a la misión de la Alianza. El programa se basa en la medición, generación y posterior comercialización de créditos de carbono de alta integridad.
Cowper-Coles destacó una característica particular de esta línea de trabajo: los productores que participan no deben asumir los costos de las mediciones de carbono orgánico almacenado en sus suelos, gastos que en otros proyectos suelen ser elevados y recaen sobre los establecimientos. También remarcó el rol de los pastizales como importantes sumideros de carbono, otro de los servicios ecosistémicos que estos ambientes brindan al planeta.
Finalmente, se agradeció especialmente a la Sociedad Rural por su colaboración en la convocatoria, y al intendente y su equipo, quienes -debido a las precipitaciones registradas antes del inicio de la actividad- pusieron a disposición el Palacio Municipal para la realización del encuentro. En un principio, la charla estaba prevista en las instalaciones de la Escuela Agrotécnica J.M.M., institución a la que Aves Argentinas también agradece por su acompañamiento desde el inicio de la organización de la actividad.
La abomasitis en bovinos es responsable de importantes tasas de mortalidad en terneros, pero continúa siendo una enfermedad silenciosa y subdiagnosticada durante las primeras etapas de crianza. Desde PROVIMI – Cargill Animal Nutrition & Health, los profesionales de la empresa destacan que este trastorno puede tener impactos significativos no solo en la supervivencia, sino también en la eficiencia productiva y el bienestar animal. Por eso, recomiendan prestar especial atención a los factores de manejo, nutrición y ambiente que influyen en su desarrollo, así como adoptar medidas preventivas tempranas que ayuden a minimizar riesgos y pérdidas en los sistemas de producción.
Introducción
En los sistemas intensivos de crianza bovina, cualquier disrupción fisiológica repercute en la eficiencia productiva. Pocas entidades son tan severas y subdiagnosticadas como la abomasitis en terneros lactantes. Aunque infrecuente en adultos, en animales jóvenes alimentados con leche o sustitutos lácteos puede manifestarse como un síndrome agudo y fulminante, vinculado a altas tasas de mortalidad neonatal, retraso en la maduración ruminal y pérdidas económicas indirectas difíciles de cuantificar.
En vacas lecheras adultas pueden observarse alteraciones abomasales (ulceraciones, atonía o desplazamiento) asociadas al síndrome de la vaca fresca y a desequilibrios digestivos posparto, aunque la abomasitis aguda en esta etapa es infrecuente.
Epidemiología y factores de riesgo
La abomasitis bovina es una enfermedad multifactorial y subdiagnosticada. Los casos clínicos detectados en vida son escasos, y la mayoría se confirman post mortem. Estudios recientes reportan lesiones abomasales (erosiones o inflamaciones leves) en hasta el 70 % de los terneros al sacrificio, evidenciando una prevalencia mucho mayor que la percibida en campo.
En Argentina, los brotes suelen concentrarse en establecimientos con pariciones agrupadas, donde coinciden factores comunes de manejo: sobrealimentación con leche o sustitutos, deficiente higiene de baldes, fallas en la transición calostrado-leche, o exposición a patógenos ambientales.
También se han descrito casos iatrogénicos asociados a sobredosificación de halofuginona.
Factores predisponentes principales
Categoría
Factores de riesgo
Consecuencia fisiológica
Nutrición / Alimentación
Sobrealimentación de leche, fórmulas hiperosmolares, leche cruda o contaminada, cambios bruscos de concentración
Retraso en vaciamiento abomasal, distensión, fermentación anormal
Estrés térmico, transporte, hacinamiento, higiene deficiente, déficit de calostrado
Inmunodepresión, proliferación bacteriana
Fisiopatología
La patogénesis puede resumirse en cuatro etapas:
Causa inicial: sobrecarga de leche o fórmula hiperosmolar → vaciamiento retardado → acúmulo de sustratos fermentables. La fermentación de la lactosa genera ácido láctico y gases (CO?, H?), responsables de la distensión abomasal y daño mucoso.
Hipoxia y necrosis focal: la distensión compromete la microcirculación submucosa → daño endotelial y necrosis isquémica.
Proliferación bacteriana anaerobia: Clostridium spp. libera exotoxinas que inducen necrosis hemorrágica, edema y gas intramural.
Endotoxemia sistémica: la translocación bacteriana provoca activación del SIRS, shock hipovolémico y, frecuentemente, muerte súbita.
En necropsia, el abomaso presenta engrosamiento mural, mucosa hemorrágica, gas submucoso y contenido con olor rancio o pútrido.
Presentación clínica
La evolución de la abomasitis es aguda y de rápida progresión (12–48 h), y en muchos casos el diagnóstico se realiza post mortem, ya que los signos tempranos pueden pasar inadvertidos.
En la práctica argentina, los criadores de terneros no suelen identificar parámetros fisiológicos como taquicardia o taquipnea, por lo que el reconocimiento clínico se basa principalmente en signos visibles.
Los signos más observables en campo incluyen:
• Distensión abdominal aguda, especialmente en el flanco derecho bajo, con aspecto de “ternero hinchado”.
• Cólicos y dolor abdominal evidente, el animal se muestra inquieto, se levanta y se acuesta repetidamente o rechina los dientes.
• Anorexia y depresión marcada, con el ternero echado y sin respuesta a estímulos.
• Muerte súbita en casos fulminantes.
En algunos casos, tras la distensión inicial, el ternero puede aparentar una leve mejoría, pero habitualmente fallece dentro de las 48 a 72 horas posteriores. La detección de la enfermedad suele realizarse solo a través de la necropsia, donde se observan las lesiones características en el abomaso, dado que en el país no se realizan de rutina análisis de sangre ni ecografías para este tipo de cuadros.
Impacto productivo y económico
> Mortalidad: 60–90 % de los casos clínicos, incluso con tratamiento intensivo.
> Morbilidad subclínica: Reduce conversión alimenticia y crecimiento.
> Pérdidas indirectas: Medicamentos, atención intensiva, aumento de descarte.
> Pérdida de eficiencia biológica y digestiva: Lesiones subclínicas limitan la absorción y retrasan el desarrollo ruminal.
Una sola pérdida neonatal puede superar los 100 USD, sin considerar las pérdidas productivas acumuladas.
Estrategias de manejo y prevención
1. Nutricionales
→ Controlar la temperatura de la leche (36–39 °C) y su osmolaridad (<500 mOsm/kg).
→ Fraccionar el volumen diario en al menos dos o tres tomas y mantener horarios regulares.
→ Evitar el suministro de leche de descarte sin pasteurizar.
→ Monitorear el contenido de sólidos totales (12–14 %) en los sustitutos.
→ Asegurar un calostrado eficiente (mínimo 3–4 L en las primeras 2 h; IgG sérica ≥10 g/L).
→ Realizar una transición gradual del calostro a la leche o sustituto para evitar desbalances osmóticos.
2. Manejo ambiental
En la mayoría de los tambos argentinos, los terneros se alimentan con baldes individuales, un método simple y práctico que se adapta bien a las rutinas diarias de crianza.
Sin embargo, estos recipientes pueden convertirse en una fuente de contaminación si no se lavan y desinfectan correctamente después de cada uso.
Los residuos de leche que permanecen en las paredes del balde favorecen la formación de biofilm bacteriano, lo que incrementa el riesgo de diarreas y otros trastornos digestivos.
Aunque en la práctica esta limpieza no siempre se realiza con la frecuencia necesaria, mantener la higiene del equipo es una medida esencial de prevención.
Asimismo, mantener buena ventilación, control térmico y densidad adecuada contribuye a reducir el estrés y la incidencia de enfermedades entéricas.
3. Terapéuticas
→ Implementar fluidoterapia agresiva para corregir la acidosis metabólica y la deshidratación.
→ El uso de antibióticos debe ser restringido y siempre bajo criterio veterinario. En Argentina, es frecuente el uso excesivo de antimicrobianos en cuadros digestivos, lo cual no es recomendable y puede agravar la disbiosis intestinal.
→ Incorporar protectores de mucosa o bloqueadores de ácido según el criterio clínico.
→ Suspender temporalmente la alimentación láctea y reintroducirla de forma gradual.
→ En brotes, auditar el manejo alimenticio, revisar el sustituto lácteo y descartar toxicidad por halofuginona.
El pronóstico es reservado, incluso bajo tratamiento intensivo, lo que subraya la importancia de una detección temprana y medidas preventivas consistentes.
Conclusiones
La abomasitis bovina es una enfermedad multifactorial, de evolución rápida y pronóstico desfavorable, cuya detección temprana en el campo argentino es difícil.
La prevención, basada en un manejo cuidadoso del calostro, una alimentación controlada y prácticas de higiene sostenibles, constituye la herramienta más eficaz para reducir pérdidas.
Un enfoque integrado -nutricional, sanitario y ambiental-, adaptado a las condiciones locales, permite transformar esta amenaza silenciosa en una oportunidad de mejora del bienestar y la rentabilidad.
El bienestar animal da un paso decisivo en la industria agroganadera argentina. Welfair® -el sello europeo que certifica los más altos estándares en el cuidado y manejo de los animales de producción- desembarca en el país y ofrece a los productores la posibilidad de evidenciar las buenas prácticas, abrir nuevos mercados y optimizar la producción.
La transformación hacia sistemas productivos más responsables no sucede de un día para otro: se construye con decisiones que integran ciencia, compromiso y trabajo colaborativo. En ese camino, la certificación de bienestar animal Welfair®, reconocida internacionalmente por su rigor científico, independencia y enfoque multidimensional, se consolida como una herramienta clave para promover una ganadería más ética, sostenible y transparente, en línea con las nuevas demandas del sector agroalimentario y de los consumidores.
“Se analiza el estado real de los animales, y no solo las condiciones de las instalaciones o los procesos de sacrificio. Este enfoque, basado en la evidencia y la objetividad científica, marca una diferencia sustancial respecto de otras certificaciones”, explica Carles Rosell, CEO de Welfair®, quien puntualiza que la certificación se centra en la observación directa de los animales, su evolución, su interacción y su entorno.
En esta nueva etapa, AgroGlobal se incorpora oficialmente como Welfair Local Partner en Argentina, consolidando una alianza estratégica orientada a fortalecer la implantación, la formación y la difusión del sello en el país y en toda Latinoamérica.
Consumidores más exigentes
Para nadie parece una novedad que los consumidores hoy están más exigentes. Esto mismo ocurre respecto al consumo de carnes, ya sea bovina, porcina, aves u otras. En este sentido, Welfair® promete ayudar a las empresas ganaderas a tener un proceso transparente y responsable de cara a toda la cadena de suministro, pero sobre todo hacia el consumidor final.
El sello estará disponible para diferentes especies: bovinos, porcinos, ovinos, aves, conejos y productos derivados como carnes, huevos, leche, quesos y yogures. “Cada envase que lleve el Sello Welfair® será aval de un proceso transparente, auditado y respetuoso, desde la granja hasta la mesa”, indica Carles Rosell, máximo ejecutivo de la certificación.
Esta certificación ofrece mayor transparencia y trazabilidad, y garantiza la aplicación rigurosos protocolos europeos que aseguran el bienestar animal. Sin embargo, esto no solo es una ventaja al momento de conseguir las preferencias de los consumidores, sino que también le abre las puertas a otros mercados globales tanto a criaderos, productores y exportadores.
Del mismo modo, aplicar estándares de bienestar animal en todas las etapas de la cadena de producción de carne, desde el campo hasta la faena, reduce el impacto económico y ético asociado al maltrato animal.
Partner local argentino
La demanda por mayor información y el aumento de la conciencia respecto de la alimentación por parte de las personas, ha impulsado la expansión de la certificación en América Latina. Desde su llegada a la región en 2022, Welfair® ha certificado más de 300 granjas y 2 mataderos en países como Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador y México.
Con el objetivo de consolidar su presencia y adaptarse a las particularidades de cada mercado, la organización ha creado una red de Welfair Local Partners (WLP), conformada por entidades locales que aportan conocimiento técnico, cercanía con los actores del sector y capacidad de capacitación. En el mercado argentino, Welfair® cuenta con AgroGlobal como partner.
“Estoy muy orgulloso de compartir que AgroGlobal ha sido elegido como partner del sello internacional de bienestar animal Welfair® en Argentina y Chile. Este logro nos motiva, nos compromete y nos llena de alegría formar parte de una iniciativa que pone al bienestar animal en el centro de la producción agroalimentaria”, destacó Nicolás Carbonell, Director de AgroGlobal.
Ante la reciente devolución de carne uruguaya por parte de China debido a la detección de residuos de fluazurón, un principio activo utilizado en garrapaticidas, Laboratorios König alerta al sector ganadero argentino sobre la importancia crítica de elegir productos veterinarios que garanticen la inocuidad alimentaria y protejan la competitividad de las exportaciones.
El incidente ocurrido en Uruguay, donde dos contenedores de carne vacuna fueron devueltos por presencia de residuos de medicamentos veterinarios, no es un hecho aislado sino una señal de alerta para toda la región. China, uno de los principales destinos de la carne sudamericana, anunció que incrementará en un 80% el número de muestreos de carne uruguaya, evidenciando el endurecimiento de los controles sanitarios internacionales.
Para Argentina, donde el sector agropecuario es uno de los principales generadores de divisas, este tipo de situaciones representa un riesgo económico significativo. Las consecuencias de un rechazo de embarques por residuos de medicamentos veterinarios van mucho más allá de la pérdida del valor de la mercadería: incluyen el daño reputacional, la intensificación de controles en los países de destino, el aumento de costos operativos y, potencialmente, el cierre de mercados estratégicos.
“La necesidad de utilizar tratamientos garrapaticidas para maximizar la producción y la posibilidad de ingresar y mantener mercados internacionales que generen un mayor ingreso de divisas son fundamentales para la actividad ganadera argentina. Por esto es imprescindible tener en cuenta los períodos de retiro de los productos veterinarios utilizados”, alerta Mv Fernando Iparraguirre Asesor Técnico de Konig, laboratorio especializado en productos veterinarios.
Según informó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, la detección del medicamento se debió a incumplimientos en los períodos de espera antes de faena, establecidos para garantizar que la carne no contenga residuos de fármacos. Este problema subraya la necesidad de que productores, asesores y veterinarios tengan en cuenta los períodos de retiro de los productos para garantizar la inocuidad alimentaria y cuidar el producto final de la producción ganadera.
La garrapata común del bovino, Rhipicephalus (Boophilus) microplus, es el ectoparásito más relevante en zonas tropicales y subtropicales, afectando aproximadamente 14 millones de cabezas bovinas en Argentina. El control de este parásito es fundamental para maximizar la producción y mantener la salud del rodeo. Sin embargo, la elección del producto garrapaticida no puede basarse únicamente en su eficacia, sino que debe considerar también su perfil de seguridad y, especialmente, su período de retiro.
El uso de garrapaticidas y otros medicamentos veterinarios deja de ser una mera cuestión de sanidad animal para convertirse en un factor estratégico de la política comercial del país. La elección del producto a utilizar, el respeto irrestricto de los períodos de retiro y el asesoramiento profesional veterinario son decisiones que tienen un impacto directo en la balanza comercial. No da lo mismo utilizar un producto con un período de carencia de 100 días que uno con un período de 5 días. La diferencia no solo se mide en términos de manejo y flexibilidad para el productor, sino también en la seguridad que se le ofrece al consumidor final y, por ende, al país importador.
Conscientes de esta problemática, desde Laboratorios König, destacan aquellas características únicas de garrapaticidas, que otorgan soluciones estratégicas para el sector, como es el caso de Dardox, un garrapaticida que permite un período de retiro de solo 5 días en carne, frente a los períodos de hasta 100 días de otros productos del mercado, minimizando el riesgo de incumplimientos y facilitando el manejo de los tiempos de faena.
Otras características que destacan a Dardox son:
• Su eficacia superior al 99% en una única aplicación al tercer día postratamiento, garantizando un rápido volteo de las garrapatas.
•Máxima eficacia como sarnicida y piojicida, convirtiéndolo en el primer producto pour on del mercado aprobado para el control y tratamiento de sarna bovina con una única aplicación.
•Alto nivel de exposición, gracias a su novedosa formulación
•Doble acción: tópica y sistémica, asegurando un control integral de los ectoparásitos. “En König entendemos que la sanidad animal no es solo una cuestión de salud del rodeo, sino un factor estratégico para la economía del país“, señala Mv Fernando Iparraguirre Asesor Técnico “La elección de un garrapaticida con un período de retiro reducido no es solo una decisión de manejo, sino una inversión en la competitividad y el futuro de la ganadería argentina. En un mercado global cada vez más exigente, contar con herramientas que combinen eficacia y seguridad es fundamental para proteger el prestigio de la carne argentina y asegurar el acceso a los mercados internacionales”, concluye.