Polémica en Las Marías por reclamos salariales: operarios denunciaron paro y la empresa lo negó
Una polémica salarial se desató en el establecimiento yerbatero Las Marías, en la ciudad correntina de Gobernador Virasoro, tras la difusión de versiones contrapuestas entre trabajadores y la empresa respecto a una supuesta paralización de actividades.
Operarios del secadero de yerba mate y té aseguraron que paralizaron la producción en reclamo de una recomposición salarial, luego de varios días de intentos fallidos de negociación informal con encargados del establecimiento. El conflicto tomó estado público a partir de la difusión realizada por FM Sol 98.9, y rápidamente fue replicado por medios de Corrientes y Misiones.
Según relataron los trabajadores —que solicitaron preservar su identidad por temor a represalias—, los salarios mensuales oscilan entre 600 mil y 800 mil pesos, incluso en casos con más de cinco años de antigüedad. Afirmaron que esos ingresos se encuentran muy por debajo del valor de la canasta básica y no alcanzan para afrontar gastos esenciales como alquiler, tarifas de servicios y el inicio del ciclo lectivo.
Los operarios señalaron además que decidieron avanzar con el reclamo sin intermediación sindical, al considerar que no obtuvieron respuestas satisfactorias a planteos previos canalizados a través de UATRE. Ante la falta de soluciones concretas, optaron por visibilizar la situación mediante la paralización de tareas en el sector de secado.
Sin embargo, la empresa negó categóricamente la existencia de un paro. A través de un comunicado oficial difundido el sábado 7 de febrero, Las Marías sostuvo que las actividades nunca se interrumpieron y que la producción continuó con normalidad.
“En relación a la información difundida en distintos medios de comunicación sobre un supuesto paro en nuestro establecimiento, queremos desmentir categóricamente dicha información”, expresó la firma, que además afirmó encontrarse al día con sus obligaciones laborales y destacó el esfuerzo y la dedicación de sus empleados.
El comunicado también remarcó que la empresa mantiene un diálogo constante y fluido con el sindicato, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y el bienestar del personal.
El conflicto expone una fuerte divergencia de versiones en una de las empresas yerbateras más importantes del país, de la que dependen más de mil familias en la región, y vuelve a poner en debate el impacto de la pérdida del poder adquisitivo en el sector agroindustrial del nordeste argentino.
La situación también refleja una problemática extendida en la región: salarios deteriorados, temor a represalias y reclamos que, ante la falta de canales efectivos de diálogo, terminan expresándose a través de la interrupción de la actividad productiva.








