Guillermo Fachinello

La industria misionera pidió competir en igualdad de condiciones

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La industria misionera celebró el Día de la Industria en Puerto Rico con un planteo que buscó diferenciarse de una discusión binaria entre apertura y proteccionismo. Más de 200 empresarios y representantes de distintos sectores productivos se reunieron para analizar el escenario económico y coincidieron en una demanda central: competir con el mundo, pero con condiciones que permitan sostener la producción y el empleo en la provincia.

El encuentro, denominado “Tendencias que transforman la industria: mercados, innovación y oportunidades de crecimiento”, fue organizado por la Confederación Económica de Misiones (CEM), el Ministerio de Industria de Misiones, la Municipalidad de Puerto Rico y la Cámara de Comercio, Industria, Turismo, Producción y Servicios Libertador General San Martín, en el marco de la Semana de la Industria.

La convocatoria reunió a representantes de actividades diversas, entre ellas minería, producción ladrillera y ceramista, industria forestal, calzado, gráfica, frigoríficos, cluster de la mandioca, reciclaje y transporte. La amplitud sectorial expuso un problema transversal: el costo de producir en Misiones y la capacidad de las empresas para sostenerse en un mercado cada vez más abierto.

El presidente de la CEM, Guillermo Fachinello, planteó la necesidad de que los representantes misioneros en el Congreso defiendan las particularidades de las economías regionales. “Debemos hacer docencia de lo que significa trabajar en Misiones”, sostuvo, al remarcar que las decisiones nacionales tienen efectos diferentes en una provincia con más del 90% de su territorio fronterizo.

El planteo empresarial no apuntó a cerrar la economía. Por el contrario, el reclamo que atravesó el encuentro fue alcanzar una estructura de costos que permita aprovechar la apertura comercial sin dejar a las PyMEs locales en una posición de desventaja frente a productos importados.

Luis Steffen, secretario de la CEM y presidente de la Cámara Libertador General San Martín, fue quien expresó con mayor claridad esa tensión. Al recordar el proceso histórico que convirtió a Puerto Rico en un polo industrial, sostuvo que Misiones no puede limitarse a producir materias primas y debe continuar agregando valor y generando empleo.

Pero el diagnóstico actual es más complejo. “Una PyME cierra cuando no puede pagar la energía, cuando la presión impositiva se vuelve insoportable, cuando los costos laborales la dejan fuera de competencia”, afirmó Steffen. El empresario reclamó pasar de las capacitaciones y el acompañamiento institucional a decisiones que permitan reducir los costos estructurales de las empresas.

La energía apareció como uno de los principales puntos de preocupación. Para las industrias electrointensivas y para buena parte del entramado manufacturero, el costo energético dejó de ser solamente una variable más de la estructura de gastos y comenzó a condicionar directamente la continuidad de determinadas operaciones.

La ecuación se completa con impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales, cargas laborales, logística y burocracia. Según planteó Steffen, la acumulación de esos costos puede neutralizar las ventajas competitivas de empresas que necesitan vender fuera de Misiones o enfrentar la competencia de bienes producidos en otros países.

En ese marco, la apertura de las importaciones fue otro de los ejes del debate. La posición empresaria fue explícita: la industria misionera no reclama evitar la competencia internacional, sino contar con condiciones que permitan enfrentarla. “Queremos un mercado abierto, pero con igualdad de condiciones”, sostuvo Steffen.

El planteo implica una agenda de reformas internas. Entre las demandas mencionadas aparecen la reducción de impuestos, la revisión de las cargas patronales y los costos laborales, la disminución del costo energético y la eliminación de trabas burocráticas. La lógica es que una reducción de costos improductivos puede liberar recursos para inversión, incorporación tecnológica, producción y empleo.

La CEM también puso sobre la mesa una problemática específica de Misiones vinculada con la estructura tributaria provincial. Steffen mencionó la doble y triple imposición de Rentas, el impuesto a los sellos y los regímenes de percepciones aplicados sobre clientes extraprovinciales. Según sostuvo, estos mecanismos generan costos y una carga administrativa que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas.

El reclamo, sin embargo, convivió con un reconocimiento al rumbo macroeconómico nacional. De acuerdo con una encuesta de la Confederación Económica de Misiones citada durante el encuentro, el 78% de las PyMEs consultadas considera que las medidas adoptadas por el Gobierno nacional van en la dirección correcta.

Ese dato introduce un matiz relevante en el debate. El sector empresario no cuestiona necesariamente la necesidad de ordenar las cuentas públicas y reducir la inflación. Lo que plantea es que la estabilización macroeconómica debe traducirse en mejores condiciones para producir.

“La estabilidad macroeconómica debe ser el punto de partida, no el punto de llegada”, resumió Steffen. La frase concentra el principal desafío que enfrenta el entramado productivo: que la mejora de las variables generales de la economía alcance a las fábricas, comercios, chacras y pequeñas empresas.

La preocupación aparece también en las expectativas. Según el mismo relevamiento citado por la CEM, el 70% de las PyMEs manifestó que no observa crecimiento de la Argentina en los próximos meses. Más allá de la evolución futura de los indicadores, esa percepción puede condicionar decisiones de inversión, contratación y ampliación de capacidad productiva.

La respuesta que propone el sector privado no es volver al cierre de la economía. Es reducir la brecha de costos que existe entre producir localmente y competir con bienes provenientes de países con estructuras impositivas, energéticas, laborales y logísticas diferentes.

Crédito, infraestructura y articulación público-privada

Desde el Gobierno provincial, el ministro de Industria, Federico Fachinello, puso el énfasis en el rol de las PyMEs dentro de la cadena productiva. Señaló que la industria comienza con el pequeño productor, continúa con los servicios y la logística y termina generando movimiento sobre el conjunto de la economía.

El funcionario destacó además la importancia del diálogo permanente con las cámaras empresariales para diseñar políticas productivas y mencionó como ejemplo el acceso al crédito productivo con tasas bonificadas.

“Ustedes son los que generan el trabajo de calidad y nosotros somos los que debemos generar las condiciones para que eso pase”, sostuvo Fachinello. La definición plantea una división de responsabilidades: las empresas toman las decisiones de producción e inversión, mientras el Estado debe procurar un entorno que reduzca obstáculos y facilite esas decisiones.

El acceso al financiamiento aparece como una herramienta especialmente relevante en un escenario de costos elevados. Para una PyME, disponer de crédito en condiciones razonables puede determinar si una empresa posterga una inversión, reemplaza equipamiento, incorpora tecnología o sostiene capital de trabajo durante una caída temporal de la demanda.

El encuentro también incorporó una mirada sobre innovación y transformación de los mercados. Ximena Díaz Alarcón, especialista en experiencia del cliente, participó de las disertaciones junto con Nicolás Johann, de Frigorífico San Francisco, y Hugo Herrera, de Raiza. El objetivo fue ampliar la discusión más allá de los costos y abordar las nuevas tendencias que atraviesan a las empresas.

Para Puerto Rico, la discusión tiene además una dimensión territorial. La ciudad construyó buena parte de su identidad económica sobre la transformación de la producción primaria y la generación de valor local. Sostener esa matriz requiere que las empresas puedan atravesar el actual proceso de apertura sin perder capacidad productiva.

Carlos Koth, intendente de Puerto Rico, recordó el origen histórico de la celebración del Día de la Industria y el papel de los pioneros que transformaron la actividad económica de la localidad. También advirtió sobre las dificultades que enfrentan las PyMEs industriales ante una economía nacional que, según planteó, todavía no acompaña suficientemente a las economías regionales.

El desafío queda planteado en términos concretos. Misiones necesita mantener abierta su economía, ampliar mercados y generar inversión, pero también necesita evitar que la diferencia de costos termine expulsando empresas del mercado. La solución requiere trabajar sobre aquello que sí puede modificarse: energía, impuestos, financiamiento, logística, burocracia, infraestructura y productividad.

Por eso, el pedido de la industria misionera no se presenta como una resistencia a la transformación económica. Es una demanda para que esa transformación incluya a las empresas que producen en el territorio. La apertura puede ampliar oportunidades, pero para aprovecharlas las PyMEs necesitan capacidad de competir.

La discusión que surgió en Puerto Rico coloca así a la industria frente a una nueva etapa. El objetivo no es elegir entre mercado interno y mercado internacional, ni entre protección y apertura, sino construir las condiciones para que una empresa misionera pueda producir, invertir, exportar y sostener empleo en un escenario de mayor competencia.

En una provincia donde la distancia de los grandes centros de consumo y la condición fronteriza agregan costos y particularidades, esa discusión adquiere una dimensión estratégica. El resultado de las reformas macroeconómicas se medirá también en la capacidad de las empresas para mantener abiertas sus puertas, incorporar tecnología y generar trabajo.

“Queremos producir y generar trabajo. Queremos que nuestros hijos se queden a trabajar y construir su futuro en Misiones”, resumió Steffen. Esa definición sintetiza el desafío que atraviesa al sector: que la estabilidad económica no quede limitada a los indicadores nacionales y pueda convertirse, finalmente, en condiciones concretas para producir en el territorio.

Este es el discurso institucional brindado durante el encuentro por Luis Steffen: Día de la Industria – Discurso Luis Steffen

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Energía de Misiones y la CEM crean una mesa para aliviar el costo energético industrial

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La Confederación Económica de Misiones (CEM) y Energía de Misiones acordaron este jueves conformar una mesa de trabajo conjunta para analizar alternativas que permitan aliviar el impacto de los costos energéticos sobre las empresas de la provincia. El ámbito de diálogo buscará identificar medidas vinculadas con variables que dependen de la gestión provincial, en un escenario nacional que mantiene bajo presión a la industria.

El encuentro se produjo luego del compromiso asumido por el gobernador Hugo Passalacqua ante la CEM a principios de junio, cuando anticipó la búsqueda de soluciones posibles y la continuidad del diálogo con el gabinete provincial. La conformación de la mesa constituye el primer mecanismo concreto para trasladar esos planteos al análisis técnico y operativo de Energía de Misiones.

El presidente de Energía de Misiones, Julio César “Chun” Barreto, planteó que la empresa debe sostener una administración austera y eficiente para generar margen de maniobra frente a las dificultades que atraviesan los sectores productivos. “Nos comprometimos a administrar Emsa de manera muy austera y eficiente para tener un margen que nos permita plantear alternativas a las dificultades sectoriales que nos plantearon”, señaló.

Barreto vinculó parte de los problemas con cuestiones de gestión que podrían encontrar respuestas dentro de la órbita provincial, como la reducción de burocracia y una mayor ejecutividad. Entre los casos analizados mencionó a empresas que atraviesan bajos niveles de actividad como consecuencia de la recesión y que necesitan adecuar las condiciones asociadas a la potencia contratada.

El planteo resulta relevante para establecimientos industriales cuya demanda eléctrica se modificó por la caída de la producción. En esos casos, mantener condiciones de contratación diseñadas para niveles de actividad superiores puede convertirse en un costo adicional, por lo que la revisión de las variables que sí están bajo gestión provincial aparece como una vía concreta de alivio.

La agenda, sin embargo, no se limitará a una problemática transversal. El presidente de la CEM, Guillermo Fachinello, llevó al encuentro planteos específicos de las cámaras que integran la entidad, con diferencias vinculadas a los ciclos productivos y las necesidades energéticas de cada actividad.

La forestoindustria, la metalmecánica, la producción primaria y los productores de almidón de mandioca forman parte de los sectores que requieren respuestas diferenciadas. La diversidad productiva de Misiones hace que una solución uniforme no necesariamente responda a las estructuras de costos, niveles de consumo y períodos de actividad de cada rama.

La iniciativa se desarrolla, además, en un contexto nacional particularmente restrictivo para la industria, marcado por un fuerte incremento de las tarifas eléctricas. Según el planteo realizado por la CEM, los costos energéticos registraron subas superiores al 500% durante los últimos dos años, lo que incrementó la presión sobre empresas que ya enfrentan un escenario de menor actividad.

En ese marco, la mesa de trabajo no apunta a resolver desde Misiones variables que exceden sus competencias, sino a identificar dentro del ámbito provincial aquellas herramientas capaces de amortiguar parte del impacto. El desafío será traducir los diagnósticos sectoriales en medidas operativas que permitan reducir costos evitables y adecuar la prestación a la realidad de cada empresa.

El encuentro reunió a representantes de distintos sectores de la economía misionera. Participaron Guillermo Fachinello, presidente de la CEM y de la Asociación de Productores e Industriales Forestales de Misiones y Noreste de Corrientes (APICOFOM); Víctor Saguier, vicepresidente de la CEM y presidente de la Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora (CMYMZP); Pablo Sherf, director de la Comisión de Industria de la CEM; Cecilia Rolón, de la Cámara Metropolitana de Servicios, Comercio y Turismo de Misiones; Guillermo Sato, representante de los Jóvenes Empresarios de la CEM; y Andrés Weidenbacher y Enrique Bongers, de la Asociación Maderera Aserradero y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP) y consejeros titulares de la CEM.

También participaron gerentes de las áreas de Energía de Misiones vinculadas con las cuestiones abordadas durante la reunión.

El paso siguiente será convertir la mesa en un mecanismo permanente de análisis entre el sector empresario y la prestataria provincial. Para la industria misionera, la importancia del espacio estará menos en el anuncio de nuevas herramientas y más en su capacidad para detectar rápidamente dónde existen márgenes de gestión provincial y aplicar soluciones específicas allí donde el costo energético se convirtió en una restricción para producir.

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La CEM convoca a elecciones para renovar su conducción

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La Confederación Económica de Misiones (CEM) convocó a su Asamblea General Ordinaria anual para el miércoles 11 de febrero de 2026, con el objetivo de renovar de manera parcial su Comisión Directiva. El proceso, que se desarrollará en Puerto Leoni.

La convocatoria formal, firmada por el presidente de la entidad, Guillermo Fachinello, fija el inicio del encuentro a las 11 horas en primera convocatoria y establece como sede el salón de eventos de Paraíso Lodge, ubicado en el kilómetro 1.445 de Puerto Leoni. El orden del día combina definiciones administrativas, contables y políticas, con foco en la elección de autoridades que ocupan cargos sensibles para la conducción del principal órgano de representación empresaria de la provincia.

Renovación parcial de autoridades y disputa por la conducción

El núcleo político-institucional de la asamblea se concentra en el Punto 5 del Orden del Día, que prevé la elección directa y parcial de integrantes del Consejo Directivo por vencimiento de mandatos y vacancias, conforme lo dispuesto por el artículo 22, apartado “A”, del estatuto de la CEM.

En esta instancia se renovarán cargos estratégicos que inciden de manera directa en la administración, representación y definición de la agenda gremial empresaria. Entre ellos figuran Vicepresidente Primero, Vicepresidente Tercero, Protesorero y Prosecretario, además de otros puestos del Consejo Directivo alcanzados por vencimientos de mandato.

Según lo establecido en la convocatoria, se trata de posiciones actualmente ocupadas por Víctor Saguier (Vicepresidente I), presidente de la Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora (CMYMZP); Carolina Okulovich (Vicepresidente III), presidenta de la Cámara de Elaboradores de Té Argentino (CETA); Dionel Kimmich (Prosecretario), presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Montecarlo (CACIM); y Alejandro Haene (Protesorero), ex presidente de la CEM y contador público especializado en PyME.

La elección se dará en un escenario donde confluyen miradas divergentes sobre el rumbo económico nacional y el posicionamiento institucional de la entidad frente a la actual coyuntura.

Balance, transparencia y funcionamiento institucional

Más allá del recambio de autoridades, la Asamblea General Ordinaria abordará una serie de puntos vinculados al funcionamiento regular y a la transparencia institucional de la Confederación. El temario incluye la lectura y consideración del acta de la asamblea anterior, la elección de dos socios para firmar el acta junto con el presidente y el secretario, y la designación de dos asambleístas como integrantes de la Comisión Escrutadora de Votos.

Uno de los momentos centrales será la consideración del Ejercicio Económico N° 72, que contempla la Memoria, el Balance General, la Cuenta de Gastos y Recursos y el Informe de la Comisión Revisora de Cuentas. Este punto suele concentrar la atención de los asociados, ya que expone el estado financiero y administrativo de la entidad y habilita eventuales observaciones o pedidos de modificación.

El orden del día también prevé la ratificación de miembros consejeros y el tratamiento de la cuota societaria, un aspecto clave para la sostenibilidad financiera de la CEM en un contexto económico complejo para el entramado productivo y comercial de Misiones.

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“Nadie se salva solo”, la cruda queja de Fachinello por la crisis forestal

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La forestoindustria de Misiones en alerta, Guillermo Fachinello advierte crisis preventiva y el caso Linor expone el derrumbe del mercado

El presidente de APICOFOM, Guillermo Fachinello, advirtió que numerosas empresas de Misiones y el norte correntino evalúan ingresar en “crisis preventiva” por la presión fiscal, el derrumbe del consumo y la ausencia de respuestas nacionales. El caso de Linor SRL —que despidió a 38 trabajadores y podría cesar a otros diez— ilustra la gravedad del parate productivo en la región.

Un sector al límite: presión fiscal, demanda en retroceso y falta de respuestas

La forestoindustria del NEA transita uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Así lo definió Guillermo Fachinello, presidente de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y norte de Corrientes (APICOFOM), quien describió un escenario de asfixia económica para las pequeñas y medianas industrias del sector.

Tuvimos un diálogo muy amplio con el gobierno nacional, pero con muy pocas respuestas”, señaló en declaraciones a Radio UP de Posadas, al referirse a la falta de medidas que permitan sostener la actividad. La presión impositiva en todos los niveles, las tasas de interés elevadas, la caída del mercado interno y la ausencia de incentivos a la producción se combinan en un esquema que, según afirmó, “ahoga a las empresas”.

La advertencia llega en un contexto donde los indicadores financieros internos se deterioran aceleradamente. Fachinello mencionó el aumento de cheques sin fondos, el endeudamiento forzoso para cubrir salarios y un diferencial estructural que golpea más fuerte al interior productivo: “No es lo mismo trabajar en el país central o en sectores como el minero que en nuestras economías regionales, donde no tenemos gas de red y estamos lejos de los puertos”, graficó.

El dirigente insistió en que la política de déficit cero, sin herramientas compensatorias para las economías regionales, empuja a muchas fábricas hacia un camino sin retorno. “Esta crisis se veía venir. Fuimos criticados por nuestros diagnósticos, pero hoy estamos con la foresto-industria y la yerba mate en estados muy complejos, sin saber cómo salir”, alertó.

Con una capacidad instalada funcionando al 50%, el panorama para los primeros meses de 2024 es desalentador. “Enero y febrero van a ser muy duros. Muchas empresas evalúan entrar en crisis preventiva.”

Además de reclamar la agilización de devoluciones fiscales y la revisión de tasas municipales, Fachinello subrayó la falta de acompañamiento del Gobierno nacional. Aun reconociendo el diálogo con la Provincia, sostuvo: “Valoramos los programas vigentes, pero ya no alcanza”.

Su mensaje final fue un llamado al trabajo conjunto: “La única manera de salir adelante es gestionando juntos. Nadie se salva solo.”

Linor SRL: el caso testigo que pone rostro a la crisis

La situación que describió Fachinello se refleja de manera contundente en lo ocurrido este fin de semana en el municipio de Azara. La empresa Linor SRL, una de las plantas forestales más relevantes de la zona por su volumen, empleo y capacidad logística, despidió a 38 trabajadores y evalúa cesar a otros diez. La compañía opera hoy al borde de la paralización total.

El mensaje interno que circula entre los operarios es sintético pero devastador: “No se vende nada.”

La firma, que llegó a emplear cerca de 100 personas y a abastecer a grandes compañías nacionales, se vio arrastrada por el combo de factores que golpea a toda la forestoindustria: derrumbe del consumo, freno de la construcción, caída de pedidos para pallets y productos industriales, incremento de costos operativos y tarifas, y una logística encarecida por la distancia a los puertos.

No es la primera señal de alarma. En mayo, el dueño de la empresa, Juan Carlos Lorenzo, protagonizó un video que recorrió toda la provincia. Rodeado de sus operarios, les decía: “No laburen, muchachos. Cerramos esto y cobran cuando esto se remate.”

Lo que parecía un episodio extremo terminó siendo un anticipo del colapso que hoy se materializa. Y su impacto excede a los trabajadores despedidos: proveedores, transportistas, comercios locales y familias enteras dependen de este aserradero en un municipio donde las alternativas laborales son escasas.

Una economía provincial que no tracciona y una urgencia que crece

El caso Linor SRL se suma a un entramado provincial frágil. La yerba mate atraviesa una crisis histórica con industrias detenidas y productores que evalúan suspender la zafriña. El turismo muestra señales de enfriamiento por la pérdida de poder adquisitivo. La construcción, motor del empleo en zonas urbanas y rurales, se encuentra casi paralizada. Y el comercio —desde minoristas hasta cadenas nacionales— enfrenta cierres, concursos y despidos.

Para la forestoindustria, históricamente uno de los pilares de la economía misionera, la situación es particularmente delicada: la dependencia de la construcción, la distancia logística y la competencia importada generan un cóctel explosivo para las PYMES.

Los reclamos empresariales apuntan a medidas urgentes y específicas: Líneas de crédito accesibles para capital de trabajo. Políticas de emergencia para PYMES industriales. Incentivos a la exportación ante el atraso cambiario. Revisión del ingreso de productos importados. Reducción de cargas fiscales en todos los niveles.

La narrativa que atraviesa a todo el sector es clara: si no se generan ventas ni demanda interna, no habrá manera de sostener empleo, producción ni inversiones.

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Guillermo Fachinello: “Necesitamos una mirada distinta para las economías regionales”

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Guillermo Fachinello no necesita levantar el tono de voz para reflejar la gravedad del momento. Presidente de la Asociación de Productores Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones (Apicofom) y también al frente de la Confederación Económica de Misiones, su doble rol le permite una mirada integral sobre el complejo entramado productivo de la provincia, con foco en la forestoindustria, uno de sus pilares históricos.

Sentado en las oficinas de la Apicofom, donde lo que abunda es madera, Fachinello no esquiva el diagnóstico: “Estamos viviendo momentos muy difíciles desde que se paralizó la obra pública, que tracciona más del 70% de la producción del sector hacia el mercado interno”.

“Siempre intentamos mejorar, capacitarnos, ser más eficientes, pero el contexto actual no lo permite. El parate de la obra pública, la inflación en dólares, el aumento del combustible y la presión fiscal municipal aparecen en su relato como una tormenta perfecta. El gran desafío nuestro es exportar mucho más, pero con este dólar es muy complejo. Tenemos que afinar muchísimo el lápiz”, explica. 

En un contexto donde la rentabilidad promedio de una operación de exportación ronda el 4 o 5%, cualquier pequeña traba golpea con fuerza.

A esto se suma otro golpe reciente: “Habíamos logrado achicar la brecha de precios del combustible con Buenos Aires, pero ahora volvimos a los valores históricos. Subió más en Misiones que allá, y eso nos pega muy fuerte”.

Desde su rol en la Confederación Económica, Fachinello participa activamente de gestiones a nivel nacional. Sin embargo, admite frustración: “Vamos, presentamos números, pero siempre priorizan el déficit cero. Necesitamos una mirada distinta para las economías regionales. No se habla de la madera, del té, de la yerba… sólo de soja y maíz”.

También cuestiona la presión tributaria local: “Los intendentes están tomando medidas muy agresivas. Hay muchas tasas, formas de cobro abusivas y hasta judicializaciones por impuestos municipales”.

Uno de los reclamos históricos del sector es la necesidad de modernizar las leyes laborales. “No puede ser que casi el 50% del sueldo se vaya en aportes. Hablamos de modernizar, no de quitar derechos. Pero así no podemos competir”, señala. 

La comparación con países vecinos es inevitable: “Estamos en desventaja con Brasil, Uruguay y ahora también Paraguay, que está creciendo muy fuerte”. Aunque lo ve más como una oportunidad de cooperación que como una amenaza: “Tuvimos la visita del viceministro de Industria de Paraguay. Están interesados en replicar nuestro modelo, nuestra tecnología. Tenemos que trabajar juntos”.

Frente a un panorama nacional adverso, Fachinello rescata las herramientas que se gestan desde Misiones. Entre ellas, el nuevo programa Ahora Pymes, que ofrece financiación en 12 cuotas sin interés para compras con tarjetas y entre empresas misioneras. “Puede parecer una acción pequeña, pero es muy importante en este contexto. Puede estimular el consumo interno, facilitar alguna inversión, ayudar a reconvertirse”, valora. “También están los créditos provinciales con tasas subsidiadas, que aunque siguen siendo altas, son herramientas valiosas”.

El sector forestal ha sido uno de los que más créditos recibió en los últimos años, tanto en cantidad como en volumen, lo que demuestra su potencial, pero también su fragilidad en contextos como el actual.

Consultado sobre si hay condiciones para nuevas inversiones, es claro: “Hoy nadie está pensando en invertir. Las empresas están consumiendo stock, viendo cómo pagar los aguinaldos. Pero lo que más preocupa es que estamos perdiendo forestación”. 

Y eso compromete el futuro del sector: “Hay que volver a trabajar con herramientas como el Seguro Verde, que no implica nuevos impuestos, sino redireccionar fondos ya existentes”.

Pese a todo, destaca la capacidad de resistencia de la forestoindustria misionera. “No somos multinacionales, pero invertimos en tecnología, en maquinaria, en capacitación. Hay capital humano misionero en industrias de otras provincias”.

En ese marco, se está gestando una agenda federal: “Estamos reunidos con cámaras de todo el país. Queremos entrar en la cadena de valor de la construcción con madera, vincularnos con la minería, con Vaca Muerta”.

Fachinello repite una frase que define el momento: “La crisis nos está uniendo”. Lo dice sin eufemismos, sabiendo que lo que está en juego no es solo la supervivencia de un sector, sino el futuro de una de las industrias madre de Misiones. “Sabemos trabajar. Sabemos competir. Lo que necesitamos es que nos den las herramientas y nos saquen el pie de encima”.

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