GUZMAN

Una herramienta, múltiples objetivos: ¿compatibles? 

Compartí esta noticia !

Desde que comenzó el año, el Banco Central convalidó cinco subas de tasas de interés y aumentó el rendimiento de la Leliq en 11 puntos TNA (16 p.p. TEA), en línea con lo acordado con el FMI: mantener una tasa “real positiva” para, por la vía del sostenimiento de la demanda de dinero, morigerar la dinámica inflacionaria. ¿El motivo? Esencialmente, cuando aumenta la tasa de interés se incrementa el atractivo de los rendimientos en pesos (o, en contextos de aceleración inflacionaria, se modera su rendimiento real negativo), lo cual: 

  1. Apunta a desincentivar la demanda de dólares (y su correlato a precios), buscando evitar un salto cambiario. A su vez, permite transitoriamente mantener a raya a los dólares financieros y a la brecha (anclando expectativas), como también no poner en riesgo las liquidaciones (y fortalecer reservas) en un contexto de aceleración del ritmo de depreciación.  
  2. Tiene impactos sobre la intermediación financiera: al aumentar los rendimientos en pesos se busca sostener el atractivo de las colocaciones en moneda local, lo cual desincentiva relativamente el consumo por sobre el ahorro. Esto también tiene impacto sobre el crédito, ya que, al encarecerlo, acota su demanda. De esta forma, la utilización de este instrumento implica un trade-off de corto plazo entre moderar las presiones inflacionarias y sostener el nivel de actividad.  

Ahora bien, ¿funcionan en Argentina estos mecanismos de transmisión? ¿De qué forma? 

El primer canal: tasa-dólar 

La suba de tasas pareciera estar cumpliendo su primer objetivo. Aún con la volatilidad reciente de los dólares financieros, éstos avanzan menos de 10% en el año. A su vez, la mínima brecha del canje MEP-CCL es un indicio de ingreso de fondos que buscan aprovechar las mayores tasas (nominales e indexadas). Esta operatoria dejó interesantes retornos en dólares en los primeros meses del año. Y el carry trade todavíasigue dando de qué hablar, aunque los riesgos son crecientes: el salto inflacionario probablemente impacte en el corto plazo. Por el lado del comercio exterior, pese a que el BCRA no compró divisas en el primer cuatrimestre, las liquidaciones de exportaciones alcanzaron niveles nominales récord: USD 11,1 MM, +14% vs el primer cuatrimestre del 2021.  

En resumen, una mayor tasa busca aplacar la demanda de dólares y, consecuentemente, su correlato a precios [1] [2]. También le permite al BCRA acelerar el ritmo de deprecación sin poner en riesgo las liquidaciones. En este sentido, el primer canal parecería estar funcionando.  

El segundo canal: intermediación financiera 

En el acuerdo con el FMI el Gobierno explícitamente afirmó que apunta a “amplificar la transmisión de las tasas de política monetaria a las tasas pasivas” (es decir, mantener el atractivo de ahorrar en pesos). Sin embargo, como se mencionó previamente, atacar al proceso inflacionario por esta vía (que desincentiva relativamente el consumo y encarece el crédito) implicaría una contraposición con el objetivo de impulsar la actividad económica. En este canal la efectividad pareciera estar algo más limitada esencialmente por dos motivos:

  1. El bajísimo nivel de profundidad financiera en Argentina le resta efectividad a la política monetaria, requiriendo de señales y acciones más contundentes para lograr resultados. Los depósitos privados en pesos alcanzan sólo 14% del PIB (muy por debajo del promedio regional), mientras que el nivel de crédito en % del PIB fue en 2007-2017 (para obviar el período de crisis posterior) 3 veces inferior al del promedio de Latinoamérica (4 veces menor versus Brasil). Más aún, una reciente encuesta de la UIA indició que casi 1/2 empresas consultadas no logró acceder al financiamiento deseado, y que 80% de éstas terminaron financiando el capital de trabajo con fondos propios.  
  2. La determinación de utilizar este instrumento sigue sin estar lo suficientemente clara. Esto se vetantoen el timing de las subas de tasas (donde el BCRA pareciera actuar no de forma proactiva sino reactiva -los últimos 4 incrementos se anunciaron luego del dato de IPC-) como en las señales que brinda la política económica en su conjunto. En este sentido, en paralelo a las recientes suba de tasas por parte del BCRA, otros “brazos” de la política económica continúan señalizando que se desea sostener la tasa de interés negativa en términos reales para apuntalar la actividad: de hecho, mientras que los depósitos caen, algunas líneas de crédito muestran una importante expansión.  

Por el lado de los depósitosse observó que los plazos fijos no indexados retroceden interanualmente (-2,7% real), desde que comenzó el 2022 (probablemente la caída hubiera sido aún mayor si el BCRA no hubiera subido las tasas). No obstante, cabe también destacar que la mayor merma se dio en los últimos meses, a pesar de las reiteradas subas de tasas y en línea con la escalada inflacionaria. En este sentido, sólo atraen los plazos fijos atados a la inflación, quecrecen 36% real en el 2022 y +22% real en los últimos 12 meses, aunque solo representan 6/100 pesos depositados en plazos fijos.  

En cuanto a la dinámica del crédito, el mayor impacto de la suba de tasas lo están experimentando las personas físicas. A marzo estos préstamos (56% del total) acumulan 42 meses ininterrumpidos de retroceso interanual real. Cabe recordar que mientras que entre agosto y noviembre del 2021 crecían mes a mes en términos reales, desde diciembre retroceden. Los préstamos personales y por tarjeta de crédito (46% del total prestado según instrumento en el 2022) reflejan esta dinámica, que continuó en abril.  

En relación con los préstamos a empresas, es crucial la distinción entre grandes empresas y PyMEs, ya que en el caso de las primeras sí se estaría viendo un impacto de la suba de tasas, pero las segundas son el motor del crédito reciente: a fines del primer trimestre el crédito PyME crecía un 22,4% i.a. real, mientras que las grandes empresas acumulaban 11 de 12 meses con caídas interanuales.  

Esto esencialmente ocurre por la determinación de un ala de la política económica de sostener el crédito subsidiado a este segmento: El Ministerio de Producción (y también, paradójicamente, el Central) viene apuntalando diversas líneas de crédito a tasas reales negativas (algunas sustancialmente negativas como las promocionadas por el FONDEP). Éste crece más de un 20% interanual real y la proporción del crédito PyME respecto del crédito total está casi en máximos históricos, lo cual no es un dato menor: más de 9 de cada 10 empresas del país son PyMEs.  

Dentro de estos programas de tasas subsidiadas se destaca la Línea de Financiamiento a la Inversión Productiva (LFIP), el principal canal de préstamos a MiPyMEs según el BCRA. Hasta abril accedieron 251.874 empresas, casi la mitad de las empresas totales del país según datos de AFIP a nov-21. 

Dualidad de objetivos 

En materia de las tasas de interés la política económica en su conjunto muestra que se persigue más de un objetivo (busca sostener la demanda de pesos, pero intentando acotar el impacto sobre el crédito) y sin todavía una determinación clara (el BCRA viene “corriendo de atrás”).  

Si bien amortiguar potenciales impactos negativos es lógicamente entendible en términos de cualquier orientación de la política económica, cabe también destacar que esto de mínima debilita un aún más la señal que brinda un instrumento (“la” tasa) ya de por sí acotado (nublando el límite entre la demanda “genuina” de crédito y la “oportunidad” por sus rendimientos negativos), en un marco en el cual la reciente aceleración de la inflación requiere de acciones determinadas y contundentes para volver a anclar las expectativas. De máxima, esto puede también aminorar el impacto en el canal tasa-dólar, al continuar estimulando una vía de creación de dinero que potencialmente puede tensionar el mercado cambiario, y también lesionar finalmente la actividad. En este sentido, las acciones contrapuestas conllevan el riesgo de no alcanzar ninguno de los dos objetivos planteados. 

Además, mientras la inflación no ceda -o incluso se acelere por otros factores -resulta claro que todo el esquema se encontrará bajo creciente presión. En primer lugar, porque será cada vez más difícil de conseguir el principal objetivo buscado, que es sostener la demanda de pesos. En segundo lugar, por el riesgo de emisión endógena, dado el encarecimiento de los intereses que el Central paga por su deuda que, con matices, también condiciona al Tesoro a convalidar mayores tasas nominales en las licitaciones para poder rollear sus vencimientos.  

El camino virtuoso consiste en señalizar que la prioridad principal es evitar que el proceso inflacionario se cristalice en un nuevo escalón superior, y articular todas las medidas en ese sentido detrás de este fin. Esto permitiría volver a anclar las expectativas de inflación, reducir las tasas de manera endógena y acotar así el impacto sobre la actividad económica. 

Compartí esta noticia !

Sin respiro: la inflación de abril fue de 6 por ciento

Compartí esta noticia !

Después del pico de marzo con 6,7 por ciento, la inflación de abril apenas tuvo una leva baja, para ubicarse en 6 por ciento promedio, misma medida que para la región NEA. De este modo, la inflación acumulada interanual alcanza a 58 por ciento y en los primeros cuatro meses, un alarmante piso de 23,1 por ciento.

Ese último número -23,4 para el NEA-, marca la escalada de precios en los últimos meses, pero al mismo tiempo revela el desatino de la Nación al fijar el precio de la yerba mate con un aumento de apenas 27,3 por ciento, que se alcanzará el próximo mes.

No hubo ninguna señal de alivio en el índice de precios dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. La suba de precios estuvo marcada por un 6,4 por ciento en el Noroeste, seguida por 6,2 por ciento en el Gran Buenos Aires, y el NEA, con una marca de 6 por ciento. Para Misiones y la región, el único saldo positivo es que hubo una desaceleración, ya que la inflación de marzo había sido del 7,2 por ciento.

El NEA tiene una inflación acumulada en lo que va del año de 23,4 por ciento, mientras que la interanual trepa a 58,6 por ciento, la segunda más alta del país, pero por encima del promedio.

En el NEA lo que más aumentó en el último mes fue Prendas de Vestir y Calzados, con 8,8 por ciento, restaurantes y hoteles con 7,5 por ciento, Alimentos y Bebidas, con 6,4 por ciento, y los gastos para la salud, con 6,3. Viviendas, agua, electricidad y combustibles marcaron otro 5,8 por ciento.

La región exhibió el tercer mayor aumento de precios en el país. Pero además, se trata del cuarto mayor incremento en un mes para esta región de los últimos cinco años, sólo superada por el registro de marzo, 7,2%, septiembre 2018 (7,3%) y septiembre 2019  (6,2%). 

En la comparación interanual, la suba de precios en la región llegó al 58,6%, la más alta en tres años, siendo además la cuarta más alta de los últimos cinco años.  

En este marco, la división que mostró la mayor suba en abril en el NEA fue “Prendas de  vestir y calzado” (8,8%), explicado principalmente por el cambio de estación y el  consecuente incremento de la demanda, pero también por el encarecimiento de los  precios internacionales de insumos. El podio se completa con “Restaurantes y hoteles” (7,5%) y “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (6,4%), destacó la consultora Politikon Chaco, en un informe publicado en base a datos del INDEC.  

IPC de abril: situación por regiones 

En el mes de análisis, el IPC nacional registró una suba del 6,0%, levemente menor al  del mes previo (6,7%), pero sosteniendo una inercia muy alta. 

A nivel regional, la NOA exhibió la mayor expansión del mes (6,4%), seguida por el GBA  (6,2%), y el NEA se ubica en el tercer lugar (6%), con igual nivel de incremento que el  total país. 

Por debajo quedaron la región Pampeana y Patagonia (5,9%) en cada caso,  y Cuyo cierra el ranking del mes con 5,8% de alza. 

En la comparación interanual, la suba del IPC nacional llegó al 58%, la mayor marca  desde la salida de la Convertibilidad, rompiendo así el anterior récord que se observaba  en mayo de 2019 (57,3%). 

A nivel regional, la Patagonia y GBA exhiben las mayores subas (59%), seguidas luego  por el NEA y el NOA (58,6% y 58,2%, respectivamente), siendo estos los casos con  subas interanuales mayores al total país; en igual nivel de ésta se ubicó Cuyo, y la región  Pampeana muestra el menor nivel de suba (56,5%). 

IPC de abril en la región del NEA 

La región del Nordeste (NEA) tuvo, en abril 2022, un alza del IPC del 6,0%, y se  transformó así en el tercer incremento mensual más alto de los últimos cinco años.

Si bien tuvo una importante desaceleración respecto al registro de marzo (7,2%) se trata  igualmente de una marca muy elevada que pone en jaque todo intento de recuperación  económica regional. Así, el NEA registró el tercer mayor incremento entre las regiones del país durante ese mes de análisis.  

De esta forma, el acumulado del primer cuatrimestre 2022, la región exhibe un alza de  precios del 23,4%, siendo así el peor primer cuatrimestre desde que arrancó la nueva  serie de medición (2016), un hito que también se observa en el nivel general nacional,  y en todas las regiones en particular. En todos los casos, es el primer cuatrimestre de  2016 (inicio de la nueva serie de medición de IPC) donde la inflación supera el 20%. 

A nivel interanual, por su parte, el NEA aceleró al 58,6% en abril, el mayor nivel de los  últimos 34 meses, siendo además la tercera más alta del país en este mes. 

Comportamiento de precios, según divisiones, en el NEA 

La división que registró el mayor incremento de precios en el NEA en abril fue  “Prendas de vestir y calzado”, con una suba del 8,8%, explicado en parte por el  cambio de temporada y el encarecimiento de los precios internacionales de  determinados insumos de la industria textil.  

El segundo mayor incremento del mes en la región se vio en “Restaurantes y hoteles”,  con 7,5%; y la división que completa el podio de mayores aumentos de abril fue “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (+6,4%), que se vio afectada, en parte, por el  sostenimiento de los coletazos del conflicto bélico, pero también por incrementos en los  costos logísticos. 

Además de estas tres divisiones de mayor alza, “Salud” también creció por encima del  nivel general regional, impulsado por incrementos de cuotas de medicina prepaga,  particularmente. 

En el otro extremo, la división de “Educación” registró el menor incremento en la región (2,9%), luego de haber encabezado en la región los dos meses previos, por efectos del  inicio del ciclo lectivo. 

Analizando el comportamiento interanual, el top tres de mayores alzas está liderado  por “Prendas de Vestir y Calzado” (75,1%), seguida por “Restaurantes y Hoteles”  (73,4%) y “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (60,9%). Estas tres, junto a “Transporte” (58,8%), son las divisiones que crecen por encima del nivel general de la región. Por su  parte, “Comunicación se sostiene como la división de menor crecimiento en este nivel  comparativo (36,3%).

Alimentos: la suba interanual ya supera el 60% 

Volviendo a lo específico de la situación de los alimentos y bebidas no alcohólicas (esta división es la que muestra la mayor incidencia en el IPC del NEA, representando el  35,3% del total de la canasta medida), en abril nuevamente la suba del nivel de precios  fue muy alarmante: el registro del 6,4% de incremento fue el segundo más alto en  dieciséis meses, sino también el cuarto mayor desde diciembre 2016, momento del inicio  de la nueva serie de medición.  

Además, a nivel interanual exhibió una fuerte disparada: del 56,5% de marzo pasó al  60,9% de abril; pero, además, en febrero estaba por debajo del 50% (49,8%), por lo cual  la abrupta suba de esta división pone aún más presión a los ingresos de los hogares,  principalmente los de menores recursos. 

El rubro de “Aceites, grasas y mantecas” tuvo el mayor aumento en este mes (+15,3%),  mientras que “Pan y cereales” tuvieron la segunda mayor (9,7%). En ambos casos,  tuvieron impactos de la continuidad de la guerra rusa-ucraniana (por alza de precios  internacionales) pero también por encarecimiento de la cadena logística. 

Además, “Leche, productos lácteos y huevos” (8,2%) y “Azúcar, dulces, chocolate,  golosinas, etc” (6,1%) tuvieron subas por encima del total general regional. Por el  contrario, “Frutas” y “Verduras” exhibieron las menores subas en este mes dentro de los  alimentos (2,2% y 2,8%, respectivamente). 

A nivel interanual, por su parte, “Pan y Cereales” se posiciona como el rubro de mayor  crecimiento en la comparación año/año (69,3%); seguida de “Azúcar, dulces, chocolate,  golosinas, etc” (63,8%) y “Leche, productos lácteos y huevos” (63,4%). Además de estas  tres, “Aceites, grasas y mantecas”, “Carnes y derivados” y “Verduras, tubérculos y  legumbres” muestran alzas superiores al total general regional. Las frutas, por su parte,  registran la menor suba en este nivel comparativo.

El peor primer cuatrimestre 

El acumulado del primer cuatrimestre 2022 del IPC NEA muestra un crecimiento de la  inflación del 23,4%, y de esta forma se convierte en el peor primer cuatrimestre desde  que arrancó la nueva serie de medición (diciembre 2016), y no se trata de un fenómeno  regional, sino que lo mismo se observa entre las demás regiones, y en el consolidado  nacional. 

Compartí esta noticia !

Profundización de desequilibrios y recuperación económica: ¿hasta cuándo?

Compartí esta noticia !

Desde la segunda mitad de 2021 la actividad económica vino enseñando una velocidad de recuperación mayor a la prevista. En febrero la economía se situó en el nivel más alto desde marzo 2018 y sólo 2.2 p.p. por debajo del máximo histórico de la serie ocurrido en noviembre de 2017. Al mismo tiempo, el desempleo bajó a mínimos desde al menos 2016 y la tasa de empleo llegó a un máximo histórico. Además, los volúmenes de ventas en supermercados hilvanaron hasta febrero 9 meses en expansión y tuvieron el mejor primer bimestre desde 2018; la producción de indumentaria experimentó el mejor cierre de año desde al menos 2016; las ventas de motos son 40% superiores a las de 2019 y la adquisición de electrodomésticos concluyó el año 12% por encima de 2019. Cabe señalar que, en otros sectores, como el automotriz, la recuperación no fue mayor por la restricción a un mayor ingreso de bienes e insumos provenientes del exterior. 

Pero esta dinámica auspiciosa de la economía real convivió con un preocupante deterioro en los desequilibrios macroeconómicos y en la vulnerabilidad social. La mencionada recuperación del consumo no sólo no se plasmó en términos de mejoras estructurales en los indicadores sociales, sino que se evidenció en paralelo a la aceleración inflacionaria, el virtual congelamiento de tarifas, un escaso nivel de reservas internacionales y la incertidumbre sobre la estabilidad del esquema vigente en virtud de la demora en relación con el acuerdo con el FMI.  

¿Cómo se explica esta dualidad? ¿Es esta dinámica de inestabilidad nominal y recuperación económica sostenible? ¿De qué depende?  

En primer lugar, cabe señalar que la acelerada recuperación de la actividad económica respondió a un set de factores que operaron en conjunto. El desmantelamiento de las restricciones sanitarias -acelerado tras las PASO- permitió recomponer consumos rezagados dependientes de la presencialidad (turismo, entretenimiento, gastronomía, servicios personales), los cuales pudieron realizarse gracias a la mejora paulatina de los ingresos reales en la segunda parte del año anterior, un mayor incentivo relativo a consumir y el impacto de ciertas medidas de estímulo (como el programa PreViaje). 

En el segundo semestre de 2021 la reapertura de paritarias y la mejora en el empleo favorecieron una recomposición del salario real y del ingreso de los hogares, impactando positivamente en los consumos más esenciales. En este sentido, de acuerdo con el Indicador de Ingreso Disponible (IDE) de Ecolatina los ingresos de los hogares en términos reales promediaron una recomposición del 10% i.a. entre finales de 2021 e inicios de 2022, llegando a máximos desde finales de 2018. A esto se sumaron las políticas de ingresos instrumentadas en clave electoral. 

Sobre esta dinámica, lejos de constituir un obstáculo la profundización de los desequilibrios macro-financieros contribuyó a traccionar la mayor demanda de bienes y servicios. Sobre la base de un ingreso disponible que se recuperaba fuertemente (por las paritarias y el congelamiento de tarifas) el mayor incentivo relativo al consumo operó como complemento: los planes de financiamiento a tasa negativa, el marcado atraso cambiario, una brecha cambiaria elevada, la falta de alternativas de ahorro y la incertidumbre en relación al rumbo previo al acuerdo con el FMI abrieron ventanas de oportunidad (“fuga al consumo”) para la adquisición de bienes durables y la reposición de bienes de capital. De hecho, entre julio de 2021 y febrero de este año la percepción de los consumidores respecto de si es un buen momento para adquirir bienes durables aumentó 56%, cuando en igual lapso la expectativa respecto de la situación macroeconómica se deterioró un 9%.  

El salto importador refleja esta dinámica. En los últimos tres trimestres los pagos de importaciones promediaron USD 5.500 millones mensuales (superando los USD 6.000 M en algunos meses), en torno de los máximos niveles de la serie. Lógicamente, esto se materializó en un contexto de abundantes liquidaciones por parte del sector agroexportador (favorecida por el salto en el precio de los commodities), el ingreso de los DEGs del FMI en agosto (que permitieron que el aporte del agro no deba destinarse a cancelar vencimientos con el mismo organismo) y limitaciones para la adquisición presencial de bienes en el exterior. A su vez, ciertos planes de estímulo (como PreViaje) también ayudaron a dinamizar el consumo, al tiempo que las acciones de protección comercial coadyuvaron a cierto impulso a nivel sectorial (indumentaria, juguetes, muebles). Finalmente, más recientemente el acuerdo con el organismo multilateral fue el que permitió sortear en el corto plazo un escenario de disrupción económica. 

Ahora bien, de cara a los próximos meses crecen los riesgos de que se debiliten los drivers que explicaron esta trayectoria. Para empezar, la marcada aceleración inflacionaria, que desde el segundo semestre de 2021 fue contrapesada en materia de ingresos por la reapertura de paritarias, posiblemente comience a hacer mella en el poder adquisitivo en adelante: el salto de inicios de año -agravado por la guerra en Ucrania- y las perspectivas de registros elevados para los próximos meses puede poner en jaque la continuidad en la recuperación del ingreso disponible. Pese a los holgados acuerdos paritarios y los recientes bonos a sectores de menores ingresos, la suba de precios hace más factible un escenario donde se trunque la recuperación real de los ingresos y salarios iniciada a finales del año pasado.  

En segundo lugar, al mismo tiempo que el acuerdo con el FMI permitió evitar un salto brusco del tipo de cambio, su instrumentación en parte obturará los drivers que venían impulsando el consumo en el corto plazo por cuatro vías. (i) El necesario ajuste en las tarifas energéticas para reducir la cuenta de subsidios, junto a la aceleración en la devaluación buscando evitar un mayor deterioro de la competitividad cambiaria le pone un piso elevado a la inflación, golpeando el ingreso disponible; (ii) La meta de déficit fiscal acota al sesgo expansivo de la política fiscal para impulsar la demanda; (iii) La suba en las tasas de interés encarece el crédito al consumo y la inversión; y (iv) la meta de acumulación de reservas le pone un tope al nivel de importaciones que se pueden pagar con el actual nivel de oferta de divisas, sobre todo al descontar que las compras de energía crecerán fuertemente, sumado al salto de la inflación global, el encarecimiento de los fletes y el recalentamiento del déficit turístico. Asimismo, y más allá de la disponibilidad de divisas, aún resta saber si el abastecimiento de energía será suficiente para evitar cortes de gas en el invierno, pudiendo afectar al entramado industrial. 

En este sentido, en buena medida la capacidad de seguir creciendo al actual ritmo dependerá fundamentalmente del nivel de reservas del BCRA. Un mayor control de las importaciones limitaría la expansión del mercado interno vía una menor disponibilidad de insumos y bienes (en cantidad y variedad), afectando la actividad fabril, presionando sobre los precios o postergando la decisión de compra de los consumidores. Como antecedente vale remitirse a lo ocurrido en octubre 2021, cuando la restricción al pago anticipado de importaciones indujo una caída fuerte de la industria. Al mismo tiempo, restringir aún más las compras externas podría entrar en conflicto con el compromiso de no seguir fortaleciendo las restricciones cambiarias. 

En suma, son varios los factores que llevan a pensar que la convivencia entre una fuerte profundización de los desequilibrios y la continuidad de la recuperación económica (y del consumo) no podrá extenderse mucho más. En este contexto, la crisis al interior de la coalición gobernante seguirá generando tires y aflojes en torno a las disyuntivas a las que se enfrenta la política económica e interrogantes en torno a la voluntad de cumplimiento del acuerdo con el Fondo. Lo que queda claro es que buena parte de los elementos que en conjunto traccionaron el crecimiento del consumo en los últimos tres trimestres hacia adelante estarán, al menos, más debilitados.

Compartí esta noticia !

Guzmán en Salta: “La Argentina sigue creciendo; el primer trimestre muestra una economía que continúa recuperándose”

Compartí esta noticia !

El ministro de Economía, Martín Guzmán, visitó este viernes la provincia de Salta donde desarrolló una intensa agenda que incluyó reuniones con el gobernador Gustavo Sáenz, con empresarios y empresarias de PYMES locales, la firma del convenio del Fondo Fiduciario de Desarrollo de las Provincias, y una charla en la Universidad Nacional de Salta.

Al arribar a la provincia, el Ministro junto al Gobernador participó en el acto de la firma del convenio del Fondo Fiduciario de Desarrollo de las Provincias (FFDP) por $ 3.252 millones. Este convenio permitirá la refinanciación en nuevos términos que genera un alivio financiero para Salta de $ 1.489 millones para el año 2022. Esta administración eficiente de los pasivos de la provincia, le permitirá mantener sus cuentas equilibradas y en orden.

Más tarde, Guzmán expuso en el marco del encuentro “El plan económico de Argentina: Desafíos, oportunidades y contexto internacional”, en el que participaron el Gobernador, el ministro de Economía y Servicios Públicos salteño, Roberto Dib Ashur; y 400 empresarios y empresarias de PYMES locales. En este marco, el Ministro destacó el fuerte crecimiento económico que está atravesando la Argentina e hizo hincapié en el rol del Estado para “apuntalar la recuperación económica, invirtiendo en infraestructura y en conocimiento para aplicar ese conocimiento a la producción”. “Hoy la Argentina sigue creciendo; el primer trimestre del 2022 muestra una economía que continúa recuperándose”, afirmó Guzmán, al tiempo que agregó que se busca que “el país continúe en la senda de la recuperación con generación de trabajo, y construir condiciones para contener ahora y luego reducir la inflación”.

Asimismo, el titular del Palacio de Hacienda explicó que “en la medida en que podamos actuar de forma programática, cumpliendo con los planes que hemos trazado, se va a poder fortalecer nuestra economía, vamos a contar con más reservas y vamos a llegar al 2023 con una economía creciendo y con condiciones para seguir creciendo”. “La consistencia es fundamental y es una cuestión que tenemos que construir colectivamente; la conciencia sobre cuánto importa la consistencia de las políticas económicas para que la Argentina pueda actuar de forma programática y que nos permita no tener tantos cambios de rumbo como otras veces ha pasado en nuestra historia”, agregó.

Por su parte, el Gobernador agradeció la visita del Ministro a la provincia y garantizó que se continuará trabajando en conjunto para “poder plantearle los problemas que tenemos y las necesidades históricas de los salteños, que necesitan de una mirada federal”. “Cada vez que hemos tenido una necesidad, hemos tenido las puertas abiertas del Ministerio y gracias a usted y todo su equipo por acompañar a los salteños en momentos difíciles”, agregó Sáenz.

En tanto, el Ministro Dib Ashur afirmó que “desde la provincia tenemos mucha esperanza de crecer, porque tenemos una gran cantidad de acciones juntas que se ven reflejado en el crecimiento de nuestro país que repercute en nuestra provincia”. “Desde 2010 – 2011 que la Argentina no crece dos años consecutivos. Si esto sucede va a ser un hito”, añadió.

Durante su visita a Salta, el Ministro también tenía previsto realizar una recorrida por Cosalta, una cooperativa reconvertida de empresa tabacalera a láctea que cuenta con 70 empleados. La compañía se dedica a la industrialización de la leche proveniente de 28 tamberos del Valle de Lerma.

Más tarde, el Ministro Guzmán brindará una charla en la Universidad de Salta ante más de 120 estudiantes, docentes, e investigadores, en donde expondrá sobre los principales lineamientos del programa económico.

Acompañaron al Ministro en su visita la Jefa de Gabinete de Economía, Melina Mallamace; los secretarios de Hacienda, Raúl Rigo; y de Finanzas, Rafael Brigo; de Minería, Fernanda Ávila; el subsecretario de Relaciones Institucionales, Rodrigo Ruete; la Directora de Economía, Igualdad y Género, Sol Prieto; el jefe de Gabinete de la Secretaría de Política Tributaria, Pablo Gallo; y el Asesor, Pablo Salinas.

Compartí esta noticia !

Martín Guzmán y Daniel Filmus presentaron el Presupuesto de Ciencia

Compartí esta noticia !

El Presupuesto destinado a la Ciencia y la Tecnología se incrementó de 0,22% en 2019 a 0,31% en 2022.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, y su par de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, encabezaron este miércoles el acto de presentación del Presupuesto de Ciencia, que contará en el año con una inversión de $218.621 millones, lo que representa 0,31% del PBI.

Antes del acto, realizado en el marco del encuentro del Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología (CICYT), los ministros Guzmán y Filmus mantuvieron una reunión con la Investigadora Superior de CONICET especializada en biotecnología vegetal, Raquel Chan, con quien dialogaron sobre la decisión del Gobierno nacional de incrementar los recursos destinados a la Ciencia y la Técnica, que este año continuarán evolucionando de forma creciente como lo han hecho desde 2019. En ese año, la inversión en el sector era de $49.053 (0,22% del PBI), y se elevó a $65.595 millones (0,24% del PBI) en 2020, y $116.273 millones (0,25% del PBI) en 2021. En esta línea, en 2022 el Gobierno nacional garantizará el cumplimiento de la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Ley 27.614) y destinará $218.621 millones (0,31% del PBI) en el Presupuesto de Ciencia.

Durante la presentación, realizada en el Polo Científico Tecnológico de la cartera que conduce Filmus, el titular del Palacio de Hacienda destacó la importancia de que el Estado potencie la inversión en ciencia y tecnología, y explicó que “los países del mundo que logran tener trayectorias más vibrantes de progreso económico y social son aquellos que logran construir abundancia relativa en aquello que no se mueve de un lado a otro”. “No se mueve fácilmente la capacidad de crear conocimiento y aplicarlo en la producción”, puntualizó Guzmán.

Asimismo, Guzmán manifestó que “la Argentina tiene que crear conocimiento que le permita a sectores críticos para la agregación de valor y de divisas tener un patrón más dinámico en la industria y la agroindustria, la energía, el software y otros”.

En su intervención, Guzmán también se refirió a las oportunidades que ofrece el sector energético argentino ante el escenario geopolítico, y remarcó que tenemos “un país que tiene recursos y que es muy importante apalancarlos en la capacidad tecnológica para que se transformen en valor agregado y en divisas para que la Argentina pueda sostener un perfil más dinámico”. “La ciencia es absolutamente necesaria y tiene un rol necesario fundamental para construir un futuro de desarrollo sustentable y sostenible”, agregó.

Además, el ministro convocó a defender la Ley de Financiamiento de la Ciencia, Tecnología e Innovación y afirmó que, aunque “las restricciones de recursos existen”, es necesario “tener un uso inteligente de esos recursos” para enfocarlos en la inversión en ciencia y tecnología. “Destinar recursos en ciencia no es un gasto, es inversión en el futuro y es inversión en desarrollo. Seguiremos apoyando plenamente la gestión del ministro Filmus para ayudar a seguir potenciando el desarrollo de la ciencia y la tecnología en la Argentina”, concluyó.

En la apertura, Filmus señaló que “la presencia del Ministro de Economía aquí, que además es investigador del CONICET, no es casual sino que tiene que ver con la valoración que tiene de la importancia de la ciencia y la tecnología para el desarrollo de la Argentina. No se trata únicamente de un tema presupuestario sino que estamos discutiendo un modelo de país. Nuestro compromiso es que el incremento presupuestario al que nos compromete la Ley, se traduzca en tres aspectos que para nosotros son centrales: la transformación del modelo productivo, la resolución de los problemas de nuestra gente y el fortalecimiento de la soberanía nacional”.

El ministro de Ciencia explicó que “el presupuesto que presentamos hoy va a cumplir estrictamente con el 0,31% del PBI que nos corresponde por la Ley de Financiamiento de la Ciencia y la Tecnología para el 2022. El año que viene estaremos en los valores de inversión de 2015, esa es la realidad de un país que si no tiene políticas de Estado en Ciencia y Tecnología está yendo y viniendo de forma permanente, lo cual en materia de Ciencia y Tecnología es inviable porque no hay otra alternativa que el mediano y el largo plazo”.

En el encuentro, los científicos destacaron el rol de los ministros Martín Guzmán y Wado de Pedro en impulsar el reclamo histórico de una Ley de Financiamiento de la Ciencia y la Tecnología.

También asistieron al acto la Presidenta del CONICET, Ana María Franchi; Juan Pablo Paz, Investigador del CONICET; el presidente de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), Fernando Peirano; el Director de ANLIS, Pascual FIDELIO; la Directora de BNDG, Mariana Herrera; la Presidenta de CNEA, Adriana Serquis; el Coordinador científico de IAA, Sergio Santillana; el vicerrector UCEL y coordinador de la Unidad de Vinculación Academica de CyT CRUP, Daniel Coria; el Rector de UNRN, Anselmo Torres; el Presidente de INA, Juan Carlos Bertoni; el Director de INIDEP, Oscar Padin; el Vicedirector de INPRES, Rodolfo García; el Gerente de Articulación Ciencia y Técnica de INTA, Marcelo Bosch; el Director Administrativo del INTI, Juan Pena; el Presidente de SEGEMAR, Eduardo Zappettini; entre otros.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin