hábitos de consumo

Coca-Cola pone la mesa en el centro de su nueva campaña en Argentina

Compartí esta noticia !

En tiempos en los que todo parece urgente, Coca-Cola invita a detenerse un momento y volver a poner en el centro aquello que realmente importa: los encuentros auténticos alrededor de una mesa compartida.

The Coca-Cola Company presenta en Argentina su nueva campaña global “El mundo puede esperar” (The World Will Wait), una invitación a detenerse un momento, dejar de lado las distracciones diarias de la rutina y reconectar con quienes queremos través del valor de compartir una comida.

La propuesta busca conectar especialmente con las generaciones Z y Millennials, que, aunque viven al ritmo de agendas cada vez más exigentes, siguen valorando profundamente esos encuentros auténticos que fortalecen los vínculos alrededor de una mesa.

En este sentido, la iniciativa surge para desafiar la tensión cultural de elegir las cosas aparentemente ‘urgentes’ de la vida por encima de disfrutar de esos encuentros cotidianos, demostrando que la verdadera conexión ocurre cuando se prioriza el vínculo con los seres queridos por encima de las obligaciones diarias.

“En un mundo que exige constantemente nuestra atención, hemos observado una creciente tensión entre nuestros consumidores —especialmente en las generaciones más jóvenes— que desean sinceramente una conexión genuina, pero que a menudo se sienten abrumados por las presiones de la vida diaria”, afirmó Arnab Roy. “‘El mundo puede esperar’ está diseñada para inspirarnos y recordarle a todos que algunos momentos son demasiado importantes como para postergarlos.

Queremos reencender la alegría de compartir la mesa, posicionando a Coca-Cola como el acompañante perfecto que une a las personas”. Por su parte, sobre el desembarco de esta plataforma en el país, Victoria Castagnino, Directora Senior de Marketing para Coca-Cola Argentina y Uruguay, expresó: “En Argentina, país donde la mesa y las charlas de sobremesa son un ritual sagrado, esta propuesta cobra un sentido aún más especial. Vemos que en el día a día los argentinos valoran más que nunca esos ratitos de desconexión para estar con la gente que quieren. ‘El mundo puede esperar’ nace como un recordatorio de que no hay nada más urgente que sentarnos a compartir con amigos o familia, demostrando que cuando nos juntamos, todo lo demás puede esperar”.

La campaña integral en el país incluye:

Contenido Audiovisual Evocador: Dos spots principales, “Laptop Face” (“Cara de Laptop”) y “La reunión más importante”, retratan situaciones cotidianas con las que el público se identificará fácilmente, donde las personas eligen priorizar la mesa por encima de las obligaciones laborales, recordándonos que nada es más urgente que los momentos que compartimos en la mesa alrededor de una comida y una Coca-Cola.
Movimiento de Influencers #AFKMeals: Inspirándose en el popular término gamer “AFK” (Away from Keyboard / Lejos del teclado), Coca-Cola transforma la costumbre de disculparse por estar desconectado en un símbolo de orgullo por priorizar los encuentros del mundo real. Creadores de contenido e influencers locales invitarán a sus comunidades a compartir sus momentos #AFKMeals, impulsando una acción colectiva para alejarse de las pantallas y conectar alrededor de la comida.
Vía Pública (OOH) y Digital: Gráficas visuales que contraponen las situaciones ‘urgentes’ de todos los días con la alegría irremplazable de compartir una mesa con seres queridos, llevando mensajes gancheros como “Lo “urgente” puede esperar, disfrutar juntos no” o “Nadie dijo nunca: ‘Esta pizza pudo ser un mail’”, entre otras. Además, las activaciones digitales ofrecerán la oportunidad de acceder a experiencias exclusivas mientras se promueven los momentos de encuentro.

A través de estas iniciativas, “El mundo puede esperar” busca reconectar a los argentinos con el placer simple y el poder emocional de comer juntos, convirtiendo a Coca-Cola en el acompañante perfecto que reúne a las personas en el corazón de cada mesa compartida.

Compartí esta noticia !

Por primera vez, los argentinos comen más pollo que carne vacuna: el impacto de los precios

Compartí esta noticia !

La mesa de los argentinos atraviesa un cambio histórico. Por primera vez desde que existen registros, el consumo de carne de pollo superó al de carne vacuna, desplazando a un alimento que durante décadas fue el símbolo de la identidad gastronómica del país.

Los datos del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) muestran que en 2025 el consumo per cápita de pollo alcanzó los 49,4 kilos anuales, el nivel más alto de la serie histórica. En paralelo, la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) estimó que el consumo promedio de carne vacuna cayó a 47 kilos por habitante, un 8,2% menos que un año antes.

La diferencia de 2,4 kilos por persona marca un punto de inflexión en los hábitos alimentarios de los argentinos y refleja tanto el crecimiento sostenido de la avicultura como la pérdida de participación de la carne bovina en el mercado interno.

El pollo gana terreno

La industria avícola cerró 2025 con una producción de 2,47 millones de toneladas, uno de los mejores registros de su historia, gracias a la faena de unas 750 millones de aves en establecimientos habilitados por el Senasa.

Desde CEPA explican que el crecimiento se apoya en cuatro pilares, mejoramiento genético, nutrición, manejo productivo y bioseguridad.

Estos avances permitieron aumentar la eficiencia, mantener precios competitivos y consolidar además un perfil exportador. Durante 2025, Argentina envió carne aviar a 74 países, sobre un universo de más de cien mercados habilitados.

La tendencia también acompaña el escenario internacional. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta que la producción mundial de pollo llegará en 2026 a 110,7 millones de toneladas, un récord histórico y un crecimiento del 3% respecto del año anterior.

En Argentina, la actividad continúa concentrada principalmente en Entre Ríos y Buenos Aires, provincias que reúnen más del 90% del procesamiento avícola nacional.

La carne vacuna pierde consumo

Mientras tanto, la ganadería atraviesa una realidad diferente en el mercado doméstico.

Según CICCRA, durante el primer semestre de 2026 la producción de carne vacuna cayó 6,2% interanual, hasta 1,428 millones de toneladas, producto de una menor oferta de hacienda para faena.

Pero el dato más significativo aparece en el consumo.

El abastecimiento del mercado interno retrocedió 11,5% respecto del mismo período de 2025, reflejando el impacto de la pérdida del poder adquisitivo y del mayor precio relativo de la carne vacuna frente a otras proteínas.

En números absolutos, los argentinos consumieron 131.830 toneladas menos de carne vacuna durante el primer semestre del año.

Exportar más, vender menos en casa

Paradójicamente, mientras cae el consumo interno, las exportaciones bovinas muestran una dinámica positiva.

Entre enero y junio de 2026 se exportaron 408.600 toneladas, un crecimiento del 10,2% interanual, impulsado principalmente por una mayor demanda desde Estados Unidos.

China continúa siendo el principal comprador de carne argentina y concentró más del 52% de las exportaciones de mayo, aunque con una reducción respecto del año anterior.

Así, la ganadería profundiza un perfil cada vez más orientado al mercado externo, mientras resigna participación en el consumo doméstico.

Precio y nutrición, las claves del cambio

El avance del pollo no responde únicamente a una cuestión de precios.

La industria destaca también sus atributos nutricionales. Según la Asociación Argentina de Licenciados en Nutrición (AALEN), cada 100 gramos de pechuga aportan aproximadamente 22 gramos de proteínas de alto valor biológico, con bajo contenido graso y predominio de grasas insaturadas.

A ello se suma un menor contenido de sodio y una estructura de costos que permitió mantener precios más accesibles para los consumidores.

El resultado es un cambio que parecía impensado hace apenas una década: la proteína que durante generaciones definió la dieta argentina cedió el liderazgo frente a una industria más eficiente, con menores costos y una creciente aceptación entre los consumidores.

Más que una simple estadística, el cruce entre ambas curvas refleja una transformación económica y cultural. Mientras la carne vacuna fortalece su perfil exportador, el pollo se consolida como la proteína elegida por cada vez más hogares argentinos.

Compartí esta noticia !

Pagos digitales y entretenimiento online: cómo cambian los hábitos de consumo en América Latina

Compartí esta noticia !

El celular ya no acompaña el consumo digital: lo organiza. Desde una compra con QR hasta una suscripción, una entrada o una carga de saldo, buena parte del gasto cotidiano pasa por una pantalla. En América Latina, esa costumbre también llegó al entretenimiento online, donde el usuario considera el precio, el método de pago y el retiro antes de tomar una decisión.

El celular ya funciona como billetera de ocio

En Argentina, el avance de las billeteras digitales cambió gestos chicos: pagar un café, mandar plata a un familiar, dividir una cena, comprar en una tienda o cargar saldo para un servicio. Economis publicó que el país lidera el uso regional de billeteras virtuales en el comercio online y presencial, un dato que se ajusta a lo que se ve en cualquier fila de supermercado o kiosco.

El entretenimiento online entró en esa misma lógica. Una persona que ya usa el teléfono para transporte, delivery o streaming espera que otros servicios tengan pagos igual de claros. Si el depósito pide demasiados pasos, si la moneda no queda clara o si el retiro aparece escondido, la experiencia se enfría antes de empezar.

También cambió el momento de consumo. Ya no todo ocurre desde una computadora en casa. La revisión puede empezar en el colectivo, seguir durante el almuerzo y cerrarse por la noche. Esa continuidad obliga a las plataformas a mostrar la información financiera sin vueltas, especialmente cuando hay dinero real de por medio.

Depósitos, retiros y límites antes de registrarse

La parte financiera suele decidir si el usuario sigue o sale. Antes de crear una cuenta, conviene mirar depósito mínimo, moneda, retiro, verificación, métodos aceptados y límites. En una plataforma de apuestas deportivas y juegos online, esa lectura previa evita confundir una promoción con dinero disponible.

Cuando alguien revisa partidos, cuotas y secciones de fútbol, también necesita saber cómo funciona el saldo. Antes de mover dinero, la página de Juga Bet permite revisar el acceso al servicio, las áreas de apuestas y juegos, y el recorrido básico de uso desde el registro hasta el depósito. Después de esa lectura, la decisión queda menos atada al evento disponible y más conectada con cómo se entra, se deposita y se retira.

Ese recorrido se parece bastante al de una billetera digital. Primero se mira si el servicio acepta el método habitual. Después se revisa cuánto tarda la operación. Recién ahí aparece la pregunta de si el gasto entra o no en el presupuesto de la semana.

Qué revisar en una plataforma como Jugabet

La revisión no tiene que ser larga. Lo importante es no hacerla después del primer depósito, porque ahí el usuario ya está dentro de la experiencia. Jugabet puede mencionarse en una nota económica precisamente por este punto: no como marca aislada, sino como caso de consumo digital donde pagos y límites importan.

Antes de registrarse, las preguntas útiles son concretas:

  • ¿Qué moneda aparece en la cuenta?
  • ¿Cuál es el depósito mínimo?
  • ¿Qué métodos de pago están disponibles?
  • ¿Cómo funciona la verificación de identidad?
  • ¿Cuánto puede tardar un retiro?
  • ¿Dónde se ven los límites de uso?

Con esas respuestas, el usuario entiende si el servicio se adapta a su forma de pagar. No hace falta convertirlo en una auditoría personal. Basta con mirar los puntos que después pueden generar dudas.

Por qué el retiro importa tanto como el depósito

El depósito suele estar diseñado para ser rápido. El retiro, en cambio, exige mirar condiciones con más paciencia. Puede haber validación de cuenta, revisión de datos, tiempos bancarios o requisitos del método usado.

Por eso el retiro debería leerse antes de cargar saldo. Si alguien solo mira la entrada de dinero, le falta la mitad del circuito. En servicios digitales con pagos reales, la salida del dinero es parte de la experiencia, no un detalle perdido en ayuda.

En Argentina, donde muchas personas ya conviven con transferencias inmediatas y billeteras virtuales, esa expectativa es más fuerte. El usuario está acostumbrado a ver movimientos casi al instante. Cuando un servicio tiene otro ritmo, debe explicarlo bien.

La velocidad de pago cambió la paciencia del usuario

Economis también publicó sobre la “economía del impulso” y los pagos en segundos, con foco en Generación Z y Millennials. El dato clave es cultural: muchos usuarios ya esperan operaciones rápidas, pantallas simples y confirmaciones casi inmediatas.

Ese hábito alcanza al entretenimiento online. Una persona que paga un viaje, una comida o una compra en menos de un minuto no quiere leer cinco pantallas confusas para entender un depósito. Tampoco quiere buscar durante diez minutos dónde está el historial.

Las plataformas que trabajan con consumo digital necesitan resolver varias cosas sin ruido:

  1. Botón de depósito visible.
  2. Historial de movimientos fácil de encontrar.
  3. Términos de promociones cerca de la oferta.
  4. Límites de cuenta disponibles sin pedir soporte.
  5. Confirmación clara después de cada operación.

Estos detalles parecen menores hasta que el usuario necesita revisar un movimiento. Una pantalla ordenada reduce consultas, errores y abandonos. En la práctica, la experiencia financiera ya forma parte del producto.

Entre comodidad y presupuesto personal

La rapidez de pago no reemplaza el control del gasto. En una economía con inflación, cuotas, servicios y compras diarias muy medidas, cualquier entretenimiento digital debe tener su lugar. No se trata de dramatizar el consumo, sino de ordenarlo.

Una regla simple funciona mejor que una promesa vaga. Separar una suma mensual para ocio digital ayuda a distinguir entretenimiento de gastos de casa. Lo mismo vale para revisar el historial una vez por semana, sobre todo cuando hay pagos chicos y frecuentes.

También conviene evitar decisiones tomadas por cansancio. Después de una jornada larga, el celular facilita comprar, suscribirse o cargar saldo sin pensarlo demasiado. Si el gasto depende del humor del momento, mejor esperar unos minutos y volver a mirar.

Una economía digital que también se mide en pequeños pagos

El cambio de hábitos no se ve solo en grandes compras. Se nota en transferencias chicas, pagos QR, suscripciones, entradas, saldos y servicios que antes exigían efectivo. América Latina está armando una economía cotidiana donde el celular funciona como punto de entrada.

Para medios económicos, esta conversación es relevante porque mezcla fintech, consumo, datos y comportamiento. El entretenimiento online es una parte de ese mapa, especialmente cuando el usuario debe decidir cómo paga, cuánto deposita y qué límites usa.

La comodidad seguirá ganando espacio, pero la información clara será la diferencia. Si una plataforma muestra depósito, retiro, moneda, verificación y límites sin esconderlos, el usuario puede decidir con más calma. En una región donde cada pago cuenta, esa claridad vale casi tanto como la velocidad.

Compartí esta noticia !

Índice Joven: La generación de los “Ratones Profesionales”

Compartí esta noticia !

La imagen tradicional del joven que no sabe administrar sus ingresos parece haber quedado vieja. En la Argentina de 2026, los menores de 30 años desarrollaron una estrategia de consumo mucho más sofisticada: recortan gastos cotidianos, comparten servicios y buscan alternativas económicas para liberar recursos que luego destinan a experiencias, bienestar personal, tecnología o actividades vinculadas a su identidad.

Esa es una de las principales conclusiones de un relevamiento elaborado por Focus Market, que analizó cómo administran su presupuesto los adolescentes y jóvenes adultos en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento del costo de vida. Lejos de la austeridad absoluta, el estudio muestra una generación que prioriza de manera selectiva.

“A partir de este informe observamos que muchos jóvenes están reorganizando sus presupuestos con una lógica mucho más selectiva y emocional que en generaciones anteriores. Frente al aumento del costo de vida, reducen gastos cotidianos o postergan consumos tradicionales, pero mantienen —e incluso priorizan— aquellos vinculados a experiencias, bienestar personal, tecnología, viajes o vida social”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.

Según el informe, los jóvenes argentinos desarrollan una economía doméstica de dos velocidades. Por un lado, aplican estrategias de ahorro en consumos considerados secundarios. Por otro, sostienen gastos asociados a la construcción de identidad, pertenencia y desarrollo personal.

La lógica es sencilla: compartir plataformas de streaming, dividir gastos de conectividad, utilizar bicicleta en lugar de transporte motorizado o llevar comida preparada desde el hogar son decisiones que permiten reducir costos sin afectar la percepción de bienestar. El ahorro acumulado por estas prácticas puede alcanzar los $268.500 mensuales respecto de los precios de referencia del mercado.

Ese monto, según el estudio, se convierte luego en financiamiento para consumos que los jóvenes consideran prioritarios. Allí aparecen los recitales, la tecnología, las zapatillas de marca, las cafeterías de especialidad o determinados viajes y experiencias.

El gasto emocional no se negocia

Mientras optimizan gastos cotidianos, muchos jóvenes mantienen consumos que podrían considerarse prescindibles desde una mirada tradicional, pero que para ellos cumplen una función social y emocional relevante.

Un café con medialunas en una cafetería céntrica ronda los $9.300. Tomado ocho veces por mes, implica un desembolso cercano a los $74.400 mensuales. A eso se suman pedidos de delivery de fin de semana, que pueden agregar otros $50.000 al presupuesto, o la compra de zapatillas de marca, cuyo costo prorrateado representa más de $31.000 mensuales.

Los recitales ocupan un lugar central dentro de esa escala de prioridades. Según Focus Market, una entrada para un espectáculo nacional ronda actualmente los $80.500, mientras que un show internacional puede superar los $120.000. Sin embargo, para buena parte de los jóvenes ese gasto no se elimina: simplemente se reorganiza el resto del presupuesto para hacerlo posible.

Redes sociales y consumo aspiracional

El informe también identifica un fenómeno cada vez más visible: el consumo vinculado a la exhibición digital.

Desde cafeterías diseñadas para ser fotografiadas hasta accesorios virales impulsados por influencers, existe una porción creciente del gasto que responde a la necesidad de pertenencia y validación social dentro de las plataformas digitales.

El estudio cita como ejemplos los cafés de especialidad, prendas utilizadas para eventos específicos o accesorios convertidos en tendencia por TikTok e Instagram. En estos casos, el valor simbólico del producto puede resultar tan importante como su utilidad práctica.

“Hoy los jóvenes construyen sus decisiones de consumo y ahorro mucho más desde la identidad y la pertenencia que desde modelos tradicionales de estabilidad. Las aspiraciones individuales están profundamente influenciadas por los espacios sociales que integran, ya sea educativos, laborales, deportivos o culturales”, señaló Di Pace.

Una nueva racionalidad económica

Lejos de los estereotipos, Focus Market concluye que los jóvenes argentinos no son ni austeros ni derrochadores. Son consumidores que administran recursos limitados bajo una lógica distinta a la de generaciones anteriores.

La inflación, las dificultades de acceso a la vivienda y los cambios en los patrones laborales modificaron las prioridades. La estabilidad material perdió peso frente a experiencias, formación, bienestar y pertenencia.

La paradoja es que ambas conductas conviven sin contradicción: ahorrar donde el sacrificio resulta invisible para gastar donde sienten que construyen identidad. En definitiva, no se trata de una generación que dejó de ahorrar, sino de una que redefinió qué vale la pena financiar.

Compartí esta noticia !

Consumo: supermercados pierden 4,2 millones de tickets y enfrentan un cambio estructural en la demanda

Compartí esta noticia !

Entre febrero de 2023 y febrero de 2026, los supermercados perdieron 4,2 millones de tickets, al pasar de 15,8 millones a 11,6 millones de operaciones, según datos oficiales del INDEC. El dato, que se consolidó este 24 de abril, expone algo más que una retracción del consumo: revela una transformación en los hábitos de compra en plena gestión de Javier Milei. La caída se profundiza en un contexto de inflación persistente y salarios rezagados, abriendo un interrogante central para el Gobierno: ¿se trata de un ciclo recesivo transitorio o de un cambio estructural que redefine la economía cotidiana?

Un deterioro que trasciende la coyuntura y redefine el mapa comercial

Entre febrero último e igual mes de hace tres años, el consumo en los supermercados, medido por INDEC según la cantidad de tickets, muestra que, de 15,8 millones de tickets en febrero de 2023, cuando aún gobernaba Alberto Fernández, se bajó a 11,6 millones, es decir, se registraron 4,2 millones de operaciones menos.

Hasta el mismo mes de 2024, ya con Javier Milei como Presidente, cayeron en unos 300 mil más y descendieron a 12.603.395 en el año pasado, lo cual representó una pérdida de casi 3 millones de operaciones registradas en las cajas de los súper. Y en 2026, se resignaron otras 936.446, de acuerdo con datos oficiales

La cantidad de operaciones que toma INDEC es el número de las efectuadas según la ubicación geográfica de la boca de expendio donde se realizaron las ventas en el mes calendario de referencia.

Desde diciembre de 2023, en que alcanzó su pico de 18.643.324 operaciones en supermercados, el guarismo viene en disminución.

Se consume menos pero también se modificaron hábitos, lo cual obliga a una recomposición de los canales comerciales.

Para muestra basta con mirar el comportamiento del consumo masivo en el inicio de 2026, cuando volvió a su nivel más bajo desde septiembre 2024.

Fue en febrero cuando profundizó su deterioro con un descenso interanual del -3,4% y una fuerte contracción mensual del -6,3% en las compras en supermercados, autoservicios, farmacias, e-commerce, mayoristas y kioscos.

Debacle general 

En el reparto, la debacle fue general: supermercados resignó -5,9% frente a febrero de 2025 y un -6,3% en comparación con enero; farmacia perdió -9,1% mensual, autoservicios -6,4%, kioscos -6,2% y mayoristas -5,8%, según datos de la consultora Scentia.

La caída de las ventas se da en el marco de un repunte de la inflación, que en los últimos nueve meses mostró una tendencia sostenida de avance. 

Por el contrario, los salarios no están acompañando ese recalentamiento de precios.

El vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), Armando Farina, en diálogo con LU9 Radio Mar del Plata, puso de relieve que “los servicios hoy ya se llevan el 62% de los ingresos de un salario” y señaló que, en ese marco, la gente “cada vez tiene menos recursos para hacer sus compras”.

Según Farina, el consumidor final “se está convirtiendo en un profesional de la compra”, que adquiere estrictamente lo que necesita en el día y especula con la pequeña tasa de interés que le pagan las aplicaciones por tener el dinero depositado.

Las grandes cadenas vienen atravesando un proceso sectorial de ventas, fusiones y achicamientos, pero a la vez afinan su política comercial para retener clientes.

En esa dirección están reforzando su oferta de productos frescos como consecuencia de la merma en la facturación y en la rentabilidad.  

Farina lo expuso de este modo: “Cada vez tenés más diversidad de carnes, más diversidad de panes, más diversidad de pescadería”, detalló.

Esa estrategia, sin embargo, golpea directamente al comercio de proximidad. 

El dirigente empresario advirtió que panaderías, carnicerías, pescaderías y ferreterías de barrio enfrentan cierres y una creciente competencia, porque “la gente está yendo a buscar eso a las principales cadenas”.

Los autoservicios mayoristas ofrecen precios competitivos tanto a comerciantes como a familias, pero ni aún así se salvaron de una caída del -1,2% interanual, mientras que el sector minorista/supermercados retrocedió -3,1%, evidenciando que la disminución del consumo es generalizada.

En kioscos y almaneces, el panorama no fue mejor.

Mayoristas en alerta

En marzo, la información preliminar de las consultoras indica que el canal mayorista también habría sido negativo en -9% y lo mismo los autoservicios resignaron no menos de -4%. 

Los cambios en los hábitos de compra por el ajuste de cinturones pero también por tendencias modernas de consumo provocan una recomposición de la demanda entre un canal y otro que está en constante acomodamiento.

A nivel geográfico, las ventas mayoristas mostraron comportamientos dispares: en la Ciudad de Buenos Aires retrocedieron -0,2% interanual, mientras que crecieron 21,7% en el Gran Buenos Aires y 26,5% en el resto del país.

En supermercados, las mayores subas se registraron en Neuquén (30%), Formosa (28,3%), Santa Fe (27,8%), Río Negro (27,8%) y la Ciudad de Buenos Aires (27,3%), evidenciando una dinámica heterogénea según la región.

Fuentes de diversas empresas productoras de alimentos concidieron en que tracciona mejor el comercio tradicional que el moderno y, en algunos casos, también los del interior, en detrimento de las sucursales del AMBA.

También desde el sector lácteo aportaron elementos que permiten trazar hipótesis de hacia adónde se encaminan los consumidores: el volumen total vendido del primer trimestre del año versus el mismo período de 2025 está prácticamente igual, pero con una marcada diferencia entre supermercados y mayoristas, en cuyos casos la venta cayó entre -4% y -6%, respectivamente, contra autoservicios, donde hubo un crecimiento del 5%. 

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin