La decisión del Gobierno de dejar a la Hidrovía Paraguay-Paraná por los próximos 12 meses bajo control estatal, quedó oficializada hoy con su publicación en el Boletín Oficial.
Se trata del Decreto 427/2021 que lleva la firma del presidente Alberto Fernández, que le otorga a la Administración General de Puertos (AGP) la concesión de la operación para el mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado y redragado y el correspondiente control hidrológico de la Vía Navegable Troncal comprendida entre el kilómetro 1.238 del Río Paraná, punto denominado Confluencia, hasta la Zona de Aguas Profundas Naturales en el Río de la Plata exterior.
Para ello, el mismo decreto incorpora como segundo párrafo del artículo 5° del Estatuto Administración General de Puertos, que el organismo “también podrá asumir la concesión de obras y la administración, prestación de todo tipo de servicios de mantenimiento y operación de las vías navegables que se le otorguen o se le encomienden, realizando los actos que le corresponda ejecutar en tal carácter, por sí o a través de terceros”.
El ministro de Transporte, Alexis Guerrera, había adelantado el martes último a Télam que se estaba “trabajando para asegurar el mantenimiento del servicio de la Hidrovía Paraná-Paraguay durante un año”, de manera de poder contar con “tiempo suficiente para preparar una licitación grande y así garantizar la navegabilidad” como está sucediendo en la actualidad.
Guerrera dijo que hay “un trabajo conjunto, desde el Consejo Federal de la Hidrovía, con la participación activa prevista de las provincias vinculadas con la vía navegable”.
“También participan del proceso universidades públicas como la Universidad del Litoral, que trabaja los aspectos más técnicos; de la Universidad de Rosario, que aborda los temas ambientales y la Universidad de San Martín que analiza los aspectos técnicos; con Medio Ambiente de Nación y de todas las provincias, con las que vamos a abordar de manera integral los pliegos que se pondrán a consideración para la vía navegable para los próximos 15 años”, había señalado el funcionario.
El pleno manejo y el dominio total de nuestros ríos navegables, así como el debido control, e incluso el manejo del comercio exterior, es una prioridad relevante para nosotros; que no admite las medias tintas de “nacionalizaciones simbólicas” de dudosa efectividad, como pueden catalogarse las bosquejadas por el nuevo ministro del área.
El desguace del accionar estatal en esas áreas estratégicas, ha sido nefasto para el deterioro económico y fue pieza central para anular el accionar del Estado Nacional Argentino, amenazado y agredido desde varios frentes por los que buscan balcanizarlo en media docena o más de republiquetas tipo bananeras, inviables y subordinadas a poderes económicos y geopolíticos supranacionales.
Ese desguace total, implementado en varias etapas con el formato de la Doctrina del Shock, está directamente vinculado con la imposición brutal del neoliberalismo, presentado y mantenido como la supuesta “única alternativa posible”.
Esa metodología del neoliberalismo, fue expuesta magistralmente por Viviane Forrester en El Horror Económico, y por Naomí Klein en La Doctrina del Shock.
Siendo positivo tener y utilizar la memoria histórica para clarificar conceptos, cabe recalcar que el neoliberalismo fue impuesto a sangre y fuego por el siniestro y apátrida “proceso” de Videla, sus secuaces y sucesores; revestido exteriormente de declamativo patriotismo de cartón; sumiendo a Argentina en un maremágnum industricida, endeudador serial y sistemáticamente destructivo en lo social y cultural.
Continuó sin modificaciones esenciales al cambiar el formato de gobierno desde 1983 con Alfonsín, en cuyo gobierno hubo varios personeros dudosamente “patriotas”, entre ellos el sindicado como “el bombardero del subte” Carranza y el operador favorable a los intereses petroleros privados y sutil pero nefasto paralizador del Plan Nuclear, Lapeña, entre otros. A ese período corresponde la implementación de la muy nefasta reforma educativa, vaciadora de contenidos esenciales, que tanto daño hizo. Alfonsín nunca salió del corset legal, cultural y económico neoliberal, impuesto por los milicos proceseros y sus mandantes oligárquicos de la Sociedad Rural y vinculados.
Todo ese contexto negativo fue muy profundizado con medidas destructivas claramente antinacionales por los noventistas Menem y De La Rúa, con tratados exteriores vergonzosamente lesivos a la soberanía nacional, como los Acuerdos de Madrid, con Gran Bretaña.
De esos años son las lesivas concesiones que enajenaron el manejo y el pleno dominio de la Cuenca del Plata (redenominada “Hidrovía”), y las grandes centrales hidroeléctricas, construidas con recursos argentinos para desde ese entonces ser lucradas por privados, muchos de ellos inversores especuladores extranjeros (cobran por “subir o bajar la palanca de encendido”, literalmente), en obras que requieren muy poco mantenimiento.
Faltó poco pero no pudieron privatizar o malvender a las apuradas todo el estratégico Sector Nuclear y las dos mega hidroeléctricas binacionales de Salto Grande y Yacyretá. El “cerebro” que dirigió esos intentos fue el especialista energético Carlos Bastos de la Fundación Mediterránea (cuna de poder del destructor económico Cavallo). Incomprensiblemente, Bastos fue nombrado en el área del gas, por el actual gobierno nacional, lo cual es ideológica y éticamente incompatible.
Después de la clara recuperación socio económica –evidenciada por múltiples macro indicadores estadísticos- de los precedentes doce años del peronismo, volvimos a padecer otro período destructivamente neoliberal, del cual afortunadamente logramos evitar el “segundo tiempo”, que le faltó al macrismo para consumar la brutal involución al caduco esquema primarizado de estructura feudal que tuvimos en el siglo XIX.
Eso hubiera sido solo el paso previo a la total disolución nacional, evidenciado todo por el claro desprecio a la soberanía y la dignidad nacional, de lo cual se jactan aun hoy personajes nefastos como el propio Macri, la impresentable Bullrich, el secesionista Cornejo, el denunciante anti argentino Petcoff Naidenoff, y otros personajes nefastos y muy dañinos.
Para lograr quebrar totalmente las tenazas de la sumisión política y económica, se debe reconquistar el pleno dominio de nuestras riquezas y de nuestros sectores estratégicos.
La infraestructura de comunicaciones y todo el Sector Energético están sin duda dentro de las máximas prioridades estratégicas a ser recuperadas y manejadas por el Estado Nacional.
Además de vencer la concesión de la Hidrovía (que es imperativo pase a manos estatales argentinas, por una sumatoria de elementales razones), también en poco tiempo caducarán las concesiones de las grandes obras hidroeléctricas, las cuales sin ninguna duda deben volver plenamente al dominio y patrimonio estatal.
Fueron construidas con plata y esfuerzo de los argentinos, y desde hace tres décadas diversos grupos privados, mayoritariamente extranjeros, lucran sin otros gastos que el poquísimo personal que demandan esas usinas, y las también escasas inversiones en mantenimiento que son necesarias.
Sería bueno analizar cuanto podrán bajar las tarifas eléctricas en general, al nacionalizarlas plenamente, o eventualmente cuantas obras energéticas e inversiones en mantenimiento general podrían invertirse con las utilidades permanentes que generan esas centrales hidroeléctricas.
A la vez, será de estricta justicia volver a estatizar las grandes usinas termoeléctricas, construidas durante el precedente gobierno peronista, que el neoliberalismo macrista privatizó por monedas, en algunos casos vendidas a precios viles a amigos del poder.
Otro tema, algo diferente pero también muy importante, es modificar profundamente la ley que regula a los Bancos y las instituciones financieras, pues seguimos bajo la tutela de la aprobada en el nefasto “proceso”, como otra “creación” muy negativa de Martínez De Hoz y sus “Chicago’s Boys”.
Sin duda, también es imprescindible sanear totalmente los sectores impresentables del Poder Judicial, que operan como los nuevos poderes golpistas, bajo libretos o iniciativas que evidencian ser los dictados por los poderes neocolonialistas.
Incluso algunos diplomáticos y militares extranjeros de muy alto rango, dieron a entender muy claramente sus injerencias en el Poder Judicial Argentino, atribuyéndose facultades para operar sin restricciones en lo que consideran su patio trasero, y acorde a las muchas intromisiones y agresiones perpetradas contra Íbero América, tal como la historia lo demuestra.
El tema no se agota, y sin duda es prioritario si el objetivo real es reencauzarnos plenamente en la senda del desarrollo con pleno ejercicio de la soberanía. O sea, desarrollo con dignidad y coherente visión geopolitica.
Venció (y se prorrogó por 90 días) la concesión de la mal llamada Hidrovía, maniobra lesiva a los Intereses Nacionales, perpetrada durante el período de neoliberalismo exacerbado que significó la década del menemato, que simplemente terminó de consumar las “tareas sucias” de destrucción y enajenación económica impuesta a fuerza de bayonetas por el siniestro “proceso”, contexto apenas tibiamente intentado revertir en parte del alfonsinato, y luego avalado durante la anodinamente mediocre presidencia del delarruato.
Queda en claro que durante el último período neoliberal, en los cuatro años del macrismo, las consecuencias socio económicas fueron marcadamente nefastas para nuestro país, y en los temas de soberanía nacional, el accionar fue perversamente entreguista, con el pisoteo de la dignidad nacional como una constante de la cual evidenciaron solazarse los apátridas que lo perpetraron.
No cabe duda alguna, que de haber existido el “segundo tiempo” que añora el “domador de reposeras” puesto a presidente destructor y endeudador serial en 2015 – 2019, el sensible tema de la concesión de la hidrovía (nominación neoliberal que suplantó los nombres autóctonos de nuestros grandes ríos), ni se habría debatido y se hubiera prorrogado automáticamente en manos extranjeras, sean las actuales europeas, u otras, que hubieran “cotizado” mejor.
El caso es que ahora, con el gobierno nacional en manos marcadamente opuestas al apátrida neoliberalismo (pero muy condicionadas por el endeudamiento y otros instrumentos de dependencia, heredados de los cuatro años precedentes), el muy sensible y altamente estratégico tema del manejo nacional de la Cuenca Del Plata, parecería ser tratado con sordina por los medios de comunicación masivos, cuando no dejado totalmente de lado por la parsimonia de algunos sectores claves del poder político.
Al respecto, tal como sucedió en otros temas y áreas altamente sensibles, como las definiciones del Plan Nuclear y el manejo de la Comisión Nacional de Energía Atómica; las decisiones troncales de Yacyretá, la mayor generadora eléctrica de la cual dispone Argentina, en sociedad con Paraguay (definición del cargo de Director Ejecutivo, y la decisión de construir Añá Cuá, entre otros temas); las definiciones ejecutivas de otros importantes proyectos hidroeléctricos; la reforma de la ley de entidades financieras (que data también del menemato); y seguramente otros temas troncales que hacen al desarrollo socio económico y al ejercicio pleno de la soberanía nacional, parecen tomarse con muy poca premura, como si tuviéramos amplios márgenes de tiempo, que en realidad no existen.
En la misma línea de diferimiento de decisiones trascendentales, ahora la muy criticada concesión de la Hidrovía Paraná – Paraguay, se prorrogó por 90 días (que pueden interrumpirse), según se difundió.
La terrible pandemia mundial del Covid 19, parece tapar o dejar como temas no urgentes a casi todo, incluyendo a decisiones trascendentales en las que se juega la recuperación de la soberanía, la dignidad y la economía nacional, como es el caso de la Hidrovía Paraná – Paraguay.
No solo pasaron a estar totalmente en manos privadas y extranjeras, todos los aspectos vinculados a la estratégica Cuenca Del Plata, en los tramos argentinos y compartidos, y hasta se le cambió el nombre por el anodino de “hidrovía”, sino que con un criterio puramente mercantilista, en forma caprichosa, en su versión original, el tramo superior del Río Paraná quedó excluido, desde la confluencia del Río Paraguay hacia el norte, hasta la confluencia del Río Iguazú.
Ex vox populi que los controles del Estado Nacional sobre todas las enormes riquezas que entran y salen de Argentina por su principal vía marítima de acceso, la Cuenca Del Plata, son muy laxos o en algunos casos posiblemente casi inexistentes.
Las operaciones de subfacturaciones e incluso de exportaciones totalmente en negro (no registradas), son mecánica operativa recurrente de ¿casi todas? las grandes exportadoras, como también de grandes pools productores de soja y otros cultivos, lo cual quedó patente ante los numerosos cargamentos en camiones, que como vía alternativa de exportaciones clandestinas, iban destino a Paraguay y Brasil, siendo interceptados en Misiones y Formosa, en su mayor parte.
Con la sutileza que caracteriza a su más que milenaria cultura oriental, en su momento tuvo circulación muy restringida una evaluación hecha por China, según la cual las exportaciones reales canalizadas por la mal llamada Hidrovía, son de magnitudes en toneladas y divisas, muy superiores a las declaradas.
Por otra parte, se difundió que desde la muy corrupta operatoria de Vicentín (muy defendida entre otros por los nulos pensantes milicos proceseros, con las neuronas limadas al ras tras décadas de adoctrinamiento antinacional), se enviaban a Paraguay barcazas de bandera paraguaya, llenas de soja y otros, sin declarar, en operaciones flagrantes de fuga de divisas y evasiones impositivas.
¡Es sin duda una decisión de trascendental importancia geopolítica y económica, volver totalmente a manos estatales argentinas, todo el manejo de la Cuenca Del Plata, solo compartiendo con los países limítrofes los tramos compartidos…y con nadie más!
Para los maliciosos operadores mediáticos, economistas adocenados operadores del neoliberalismo apátrida y otros varios opinólogos al voleo, que ante la total falta de FUNDAMENTOS para descalificar esta necesaria iniciativa de claro perfil Nacional Soberano, no dudan en pretender con muy mala fe y/o mucha ignorancia, tildarlo de “socialista”, o de “comunista”, es muy interesante hacer conocer los muchos claros ejemplos históricos, de países que se engrandecieron, a partir de recuperar y solidificar el manejo nacional de recursos y enclaves de alto valor estratégico. Se pueden citar muchos casos, entre ellos los siguientes.
La unificación e inmediato proceso de fuerte desarrollo, de los antes fragmentados e irrelevantes micro estados germánicos, se concretó en torno a 1870 bajo la férrea conducción del Canciller de Hierro Bismarck, poniendo en práctica las claras ideas expuestas casi tres décadas antes por el patriota Friedrich List. De una economía con trazas feudales, como exportador masivo de carne humana (bajo el formato de mercenarios), trigo y maderas en bruto, que era el pobre rol precedente, ya en 1900 era una de las tres grandes economías del mundo, superando claramente a Gran Bretaña y solo por entonces después de la también nueva potencia industrial que ya era Estados Unidos.
Para eso, entre otras medidas, el Estado germano de Bismarck controlaba todos los resortes principales de su economía, quitando todo el poder a las retrógradas oligarquías sempiternas subordinadas a Gran Bretaña, y en menor medida, a Francia.
Japón pasó de un régimen político – económico de tipo medieval, bajo los manejos y caprichos de los señores feudales (que soportó las humillaciones de imposiciones de aperturas comerciales a cañonazos, por parte de EEUU y las potencias europeas; para ser en pocas décadas una potencia tecnológica e industrial, en base a un fuerte manejo de todos los resortes económicos básicos, por parte del Estado…lo cual sin duda no era ni por asomo un sistema “comunista”.
La Francia de posguerra, bajo el liderazgo de Charles De Gaulle, optó por crear o en algunos casos estatizar varias industrias estratégicas o de gran importancia, y manejar resortes claves de su economía para reconstruir su arrasada economía, evitando que los resortes del poder interno sean manejados por el entonces omnipotente poderío de EEUU.
Francia y la por entonces Alemania Occidental, fueron las bases de creación de la Unión Europea, uno de los grandes bloques de poder mundial actual. China salió del largo letargo del opio, impuesto por Gran Bretaña y utilizado también por varias potencias imperiales extranjeras, recuperando el manejo pleno de enclaves estratégicos, como los grandes puertos que eran manejados por extranjeros (como Shangai), y luego de surgir como gran potencia económica y militar, recuperó por la sola presión política, los enclaves extranjeros de Hong Kong y Macao; para hoy discutir palmo a palmo la supremacía mundial hasta hace poco en manos excluyentes de EEUU.
Hoy la economía china no es comunista, pudiendo definirse como su propia versión de Capitalismo de Estado, con amplia participación privada, que no excluye el accionar de fuertes empresas estatales, todo supervisado por el poderoso Estado Nacional, que claramente opera en salvaguardia de sus Intereses Nacionales. Y entre muchos otros logros, terminó con las grandes hambrunas que asolaban a su enorme población.
La Rusia de la Era Putin, resurgió como gran potencia mundial y evitó el destino de desguace total planificado por los megas poderes financieros transnacionales, para lo cual la decisión clave fue recuperar el pleno dominio de su riqueza y su infraestructura energética, que bajo los manejos de los oligarcas subordinados al capital anglosajón, pretendían extranjerizar y terminar de privatizar todo ese muy estratégico sector de los hidrocarburos.
Hoy toda Europa y también China, depende en buena medida, del abastecimiento de gas ruso, exportado por medio de gigantescos gasoductos, manejados por el Estado Ruso.
Del planificado desguace total, y de la miseria que asolaba a buena parte de su población, hoy Rusia resurgió como una de las grandes potencias mundiales, con su propia agenda geopolítica y económica, volviendo a dar fuertes impulsos a sus desarrollos tecnológicos y económicos. La exitosa vacuna Sputnik, es solo uno de los múltiples logros tecnológicos que sigue creando, bajo fuertes impulsos estatales, esta resurgida potencia mundial. ¡Y claramente, hoy Rusia no es un Estado comunista, como repitan con vulgar estulticia algunos muy colonizados voceros de los milicos proceseros, y otros maliciosos crónicos y nulos pensantes varios!
Egipto y Panamá, recuperando sus respectivos estratégicos canales, son otros claros ejemplos del accionar estatal en sectores claves de sus economías. Claro que terminar con el dominio extranjero sobre los respectivos canales, de un modo u otro, costó la vida de los patriotas Gamal Abdel Nasser y Omar Torrijos.
¡¡¡Terminar con el régimen de concesiones de la Hidrovía, y manejar toda la Cuenca Del Plata por parte del Estado Nacional, es sin duda una de las claves para volver a engrandecer a Argentina, y apuntalar a las naciones hermanas de la región!!!
El Gobierno creó la Unidad Ejecutora Especial Temporaria Hidrovía en el ámbito del Ministerio de Transporte, que tendrá el cometido de asistir y asesorar en todo lo vinculado al llamado y adjudicación de la Licitación Pública Nacional e Internacional para la concesión de la Hidrovía Paraguay Paraná.
Lo hizo a través de la resolución 8/2021 del Ministerio de Transporte, publicada hoy en el Boletín Oficial, que determinó que la Unidad Ejecutora quedará disuelta el 31 de diciembre de este año.
La misma precisó que la licitación es para la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado y redragado y mantenimiento de la vía navegable troncal de la Hidrovía Paraguay-Paraná, que va desde el Puerto de Cáceres, en territorio paraguayo, hasta el de Nueva Palmira, en Uruguay.
La Unidad Ejecutora deberá realizar por sí o por terceros los estudios e informes necesarios para la confección del o los pliegos licitatorios; e impulsar y coordinar las actividades entre las distintas jurisdicciones del Gobierno Nacional, organismos provinciales, municipales, universidades nacionales y otras instituciones relacionadas con los distintos aspectos de la elaboración del o los pliegos licitatorios;
También tendrá que elaborar el o los pliegos de bases y condiciones para la Licitación Pública Nacional e Internacional, por el régimen de concesión de obra pública por peaje.
La Unidad estará a cargo de abogado Pablo Barbieri, e integrada por representantes de las secretarías de Gestión de Transporte, de Planificación de Transporte, y de Articulación Interjurisdiccional; de las subsecretarías de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante, y de Gestión Administrativa; y de la Administración General de Puertos, todos ellos con carácter ad honorem.
Comenzaron a reunirse a mediados de 2018, cuando se hacía evidente el destino inexorable de una crisis financiera acelerada por el endeudamiento extremo y el pedido de auxilio al Fondo Monetario Internacional. “Veíamos que ese endeudamiento no tenía ningún fin de reactivar la economía ni se volcaba al sector productivo”, explica Gerardo Grippo, uno de los empresarios que le dio vida al Movimiento Industrial Misionero, conformado por hombres de negocios de distintas ramas unidos con una mirada “misionerista”; aunque sus convicciones políticas sean heterogéneas.
Gerardo Grippo
“Veíamos un montón de planes que quedaron en la nada, como el Belgrano. También nos encontramos con una falta de representatividad en el sector industrial. Hay más representación del sector comercial que del industrial y nosotros queremos autonomía y promover industrias incipientes en Misiones, como la láctea. Todos coincidimos en la necesidad de fortalecer la soberanía de Misiones y generar valor agregado”, enumera Grippo, quien se dedica a la construcción.
El ingeniero Néstor Carvallo coincide. “Había un vacío, la necesidad de un gremio que luche por un desarrollo productivo. Hubo algunas delegaciones nacionales, pero no representan los intereses locales. Esto te tiene que gustar, porque es tiempo y dinero. A nosotros nos gusta la política, aunque no necesariamente sea partidaria, sino para el sector”, explica. “Todos soñamos con una provincia pujante”.
“Se llevan la madera y compramos los muebles. No tenemos soberanía financiera”, ejemplifican en un reportaje conjunto con Economis, Grippo, Orlando Scholler, Carvallo, Lalo Dip, Lucas Solís y Héctor Ruiz Diaz. Son varios más los que conforman el MIM.
El MIM abraza el planteo del gobernador Oscar Herrera Ahuad elevado a la Nación para conseguir una reparación histórica y que Misiones sea considerada una zona libre de impuestos. “Hay que felicitar al Gobernador porque está representando al pueblo de Misiones en un reclamo histórico y creo que el Presidente escucha. Si se concreta, cambia la realidad económica de Misiones”, señala Carvallo.
Todos coinciden en que Misiones debe tener un tratamiento impositivo diferencial porque es una provincia que está en medio de una potencia como el sur de Brasil y de Paraguay, con una política fiscal mucho más laxa que la de Argentina.
Los empresarios sostienen que una zona libre de impuestos es necesaria ante la agresiva política de frontera que ostenta Brasil y la falta de herramientas esenciales, como el gas, para desarrollar la industria misionera. “Una zona libre de impuestos permitiría desarrollar infraestructura y allanar el camino a un desarrollo sustentable en el tiempo.
“No queremos ser más periféricos ni pobres. Por eso asumimos la responsabilidad de generar ideas desde el sector para poder colaborar”, enumera Grippo.
Los empresarios recuerdan que Argentina exportaba a Paraguay materia prima y mercadería, pero esos mercados se perdieron con Brasil, por lo que hay que explotar el geoposicionamiento de Misiones para poder recuperar espacios. “Tenemos el Parque Industrial, el Puerto, las herramientas están”, señalan los líderes de empresas madereras, metalúrgicas, cerámica, construcción y financiera.
Otro punto que hace notar el MIM es que dentro de Misiones también hay asimetrías internas enormes que se pueden resolver si se pone a toda Misiones bajo un paraguas de zona libre de impuestos.
“Misiones no es la misma que hace dos décadas, tiene un enorme crecimiento poblacional y es la novena economía del país, por eso se puede pedir una zona libre de impuestos y que se reglamente la ley Pymes. Necesitamos llamar la atención del empresariado para empujar todos juntos”, señala Lucas Solís, uno de los jóvenes dirigentes del MIM. “Con la carga fiscal de Nación-Provincia, más aportes patronales, quedamos en desventaja en comparación con otras provincias. Pero Misiones es la que más pymes tiene en el NEA. Una zona libre de impuestos sería muy propicia para ser más competitivos y fortalecer el ecosistema emprendedor”, sentencia.