HLB

Startup misionera desarrolla biopesticida para frenar la plaga que amenaza la citricultura

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En un contexto en el que la citricultura enfrenta una de sus amenazas sanitarias más severas, una startup surgida de investigadores del CONICET avanza en el desarrollo de un biopesticida específico contra la chicharrita, el insecto que transmite la bacteria responsable del HLB, una enfermedad que puede devastar plantaciones de cítricos. El proyecto, impulsado por la empresa RNAgro y liderado en su dimensión científica por la biotecnóloga María José Blariza, se encuentra en etapa de patentamiento y ensayos regulatorios, con la expectativa de contar con un primer producto comercializable en aproximadamente 18 meses.

La iniciativa no surge de un laboratorio aislado sino de una línea de investigación científica que busca convertirse en tecnología aplicada. La pregunta que sobrevuela el desarrollo es estratégica: ¿puede una solución biotecnológica local cambiar el modo en que se combate una de las enfermedades más destructivas de la citricultura mundial?

De la investigación científica a la creación de una empresa biotecnológica

El origen del proyecto se encuentra en investigaciones desarrolladas dentro del CONICET, donde dos de los fundadores de la empresa trabajan como investigadores. A ese núcleo científico se sumó un tercer socio especializado en el área de negocios, lo que permitió transformar resultados de laboratorio en un emprendimiento tecnológico con potencial aplicación productiva.

Según explicó Blariza, el trabajo inicial consistió en estudiar genes involucrados en los procesos reproductivos y de supervivencia de insectos vectores de enfermedades. Esa línea de investigación permitió identificar mecanismos que, al ser intervenidos, podrían limitar la reproducción del insecto o incluso provocar su muerte.

A partir de esos resultados, el equipo decidió avanzar en una solución orientada a un problema concreto de la producción regional: el control de la chicharrita que transmite el HLB en cítricos.

La tecnología que desarrollan busca interferir en genes específicos del insecto, afectando su reproducción o su supervivencia. El rasgo distintivo del producto es su altísimo grado de especificidad: actúa únicamente sobre la plaga objetivo.

Ese punto es central en el planteo científico del proyecto. A diferencia de los pesticidas químicos tradicionales, el biopesticida está diseñado para no afectar otros organismos del ecosistema, como abejas u otros insectos beneficiosos.

Un biopesticida específico que se degrada sin dejar residuos

La tecnología que desarrolla RNAgro introduce un cambio conceptual en el control de plagas.

El producto se aplica sobre las plantaciones, entra en contacto con el insecto y genera el efecto biológico deseado —interrumpir la reproducción o reducir la supervivencia—, pero se degrada con el tiempo sin dejar residuos en las plantas, el suelo o los frutos.

Esto marca una diferencia relevante respecto de los pesticidas químicos tradicionales, que suelen tener impactos más amplios sobre el ambiente y la biodiversidad, además de generar residuos en los alimentos.

El enfoque responde a una tendencia global que busca reemplazar insumos químicos por soluciones más específicas y ambientalmente amigables, una transformación que Blariza describe como una “oleada verde” dentro de la agricultura moderna.

Además, el diseño molecular del biopesticida evita otro problema frecuente en el manejo de plagas: la aparición de resistencia.

Cuando los pesticidas convencionales se utilizan de manera intensiva, las poblaciones de insectos pueden desarrollar adaptaciones que reducen su eficacia. La estrategia genética, en cambio, apunta a intervenir procesos biológicos específicos que limitan esa capacidad de adaptación.

El HLB, la enfermedad que amenaza a toda la citricultura

La investigación se focaliza en una de las enfermedades más devastadoras para los cítricos: el HLB, causado por una bacteria que se disemina a través de la chicharrita.

La dinámica de la enfermedad presenta una dificultad adicional: los síntomas visibles en las plantas aparecen entre seis meses y un año después de la infección. Durante ese tiempo, el insecto vector puede trasladar la bacteria a numerosas plantas dentro de la misma plantación.

El resultado es una degradación progresiva de la producción: frutos deformes, con sabor ácido o agrio, que terminan fuera del circuito comercial.

La gravedad del problema ya se observó en otros países productores. En regiones citrícolas clave de Estados Unidos, como Florida, la enfermedad provocó caídas de producción cercanas al 90%, un antecedente que dimensiona el impacto potencial sobre economías regionales dependientes de esta actividad.

El protocolo actual frente a la detección de una planta infectada refleja esa gravedad: la única solución disponible es erradicar y quemar la plantación afectada.

Para los productores, esa medida implica un golpe económico inmediato que no sólo afecta a la explotación agrícola sino también a las familias que dependen de ella.

Ensayos regulatorios y una posible salida tecnológica para el sector

El desarrollo del biopesticida atraviesa ahora una etapa clave.

El equipo ya inició el proceso de solicitud de patente, mientras se preparan los ensayos regulatorios ante el SENASA, paso indispensable para validar el producto antes de su comercialización.

La estimación del equipo es contar con un primer MVP (producto mínimo viable) en aproximadamente 18 meses, con el objetivo de iniciar su aplicación inicialmente en Misiones.

La elección de la provincia no es casual. Según explicó Blariza, Misiones se considera la puerta de entrada del HLB en la región, lo que convierte al territorio en un escenario clave para la prevención y el control sanitario.

El impacto potencial, sin embargo, trasciende la provincia. Aunque el NOA —principal región productora de limones del país— todavía no registra la enfermedad, sí está presente el insecto vector, lo que abre la posibilidad de utilizar la tecnología como herramienta preventiva.

Una tecnología con potencial regional y global

El problema sanitario que intenta resolver la startup no es local.

El HLB afecta a grandes productores internacionales de cítricos como Estados Unidos, Brasil y China, donde la enfermedad generó pérdidas significativas en la producción.

Si los ensayos regulatorios confirman la eficacia del biopesticida, el desarrollo podría transformarse en una herramienta relevante no sólo para la citricultura argentina sino también para otros mercados internacionales.

Por ahora, el proyecto se encuentra en una etapa temprana de desarrollo empresarial. El equipo fundador está compuesto por investigadores del CONICET y profesionales del área de negocios, junto a colaboradores en el campo científico.

La evolución de los ensayos regulatorios, la validación tecnológica y la futura estrategia de escalamiento productivo marcarán el rumbo del emprendimiento.

Mientras tanto, el proyecto plantea una posibilidad concreta: que una solución biotecnológica desarrollada desde la investigación pública encuentre un lugar en la cadena productiva y abra una nueva estrategia contra una de las plagas más destructivas de la citricultura.

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Investigadores del CONICET desarrollan en Misiones un biopesticida para combatir el HLB

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La empresa RNAgro, surgida a partir de un proyecto científico en la provincia, se encuentra en proceso de desarrollo de un biopesticida innovador que utiliza tecnología de RNA de interferencia. La propuesta apunta al control de *Diaphorina citri*, también conocida como “chicharrita”, un insecto vector de la bacteria que causa el Huanglongbing (HLB), una enfermedad letal para los cítricos.

Esta iniciativa busca brindar una alternativa sustentable a los pesticidas tradicionales, con el respaldo de investigaciones científicas y validaciones institucionales.

“ Estamos desarrollando un biopesticida basado en una tecnología que es RNA de interferencia”, explicó la doctora María José Blariza, investigadora del CONICET y titular de RNAgro a Economis. “A diferencia de los pesticidas químicos convencionales que se utilizan actualmente en el agro, son biodegradables, así que no persisten y no contaminan los suelos, el ambiente, la flora y forma en general la salud humana”, detalló.

Según Blariza, una de las principales ventajas del producto radica en su especificidad, debido a que no dañan a organismos que son polinizadores, los beneficios, debido a que es altamente específico contra el vector del HLB, más específicamente contra la chicharrita que transporta la bacteria”.

El método de aplicación del principio activo fue diseñado para ser compatible con las prácticas actuales en las chacras. “Tratamos de simular la forma de aplicación. El principio activo se aplica de manera muy similar y es bastante amigable la tecnología con lo que el productor está acostumbrado a rociar los pesticidas, sería por aspersión”, explicó. “Entra en contacto con el insecto, que es sumamente específico, entonces lo que hace es inhibir el proceso reproductivo y como consecuencia la sobrevida de este insecto vector”, agregó.

El objetivo del biopesticida es lograr un control poblacional del insecto. “Nosotros lo que hacemos es más bien un control poblacional, no dejamos que el insecto vector se reproduzca y de esta manera controlamos la población del vector”, dijo Blariza.

A diferencia de los productos químicos de amplio espectro, que afectan indiscriminadamente a diferentes especies, la investigadora señaló que esta solución “genera de alguna manera la disminución de la sobrevida” del vector, sin provocar desequilibrios en el ecosistema.

Una propuesta que perdura

Uno de los problemas recurrentes con el uso de pesticidas tradicionales es la resistencia que desarrollan los insectos a medida que son expuestos reiteradamente. “Mientras más pesticidas, el insecto se va adaptando y de esta manera el insecticida químico no le hace efecto”, señaló.

En cambio, “este biopesticida, además de ser biodegradable y no contaminar, evita la generación de esta resistencia. Entonces siempre es efectivo contra esta plaga de manera puntual y específica”.

La tecnología está en una fase avanzada de desarrollo en laboratorio. “En este momento tenemos resultados in vitro dentro del laboratorio, positivos, testógenos”, afirmó Blariza. Además, indicó que se han realizado validaciones independientes. “Tenemos validaciones hechas por terceros, que es del INTA Bella Vista de Corrientes, que tiene un área que es específica y especializada en cítricos. Llevé adelante también experimentos sobre plantas, no en campo, pero en condiciones controladas sobre plantas y se validaron los resultados que habíamos tenido nosotros”.

El siguiente paso en el proceso es desarrollar la formulación final del producto. “El siguiente paso es comenzar a desarrollar la envoltura, lo que va a proteger a este material genético, que es el que es sumamente específico para este vector, y hacer las pruebas e iniciar el marco regulatorio todo a campo: las pruebas de regulación en SENASA y hacer todas las pruebas directamente en el campo”, indicó.

Una vez finalizada esta etapa, la estrategia de RNAgro contempla licenciar la tecnología. “Lo que vamos a hacer es licenciar, es decir, vender nuestro principio activo a las grandes empresas de pesticidas, porque ellos ya tienen las carteras de clientes, canales de venta, toda la infraestructura para la producción del biopesticida”, explicó Blariza.

“ A nosotros nos sirve para posicionarnos rápidamente en el mercado ya ellos les sirve para generar un valor agregado de comercializar un producto que es de línea verde, que es a donde se está apuntando a nivel mundial”.

Producción en serie y comercialización

En cuanto a los plazos estimados para la comercialización, la doctora Blariza calculó que “aproximadamente entre 18 y 24 meses”, siempre que se cumplan todas las etapas regulatorias.

“Necesitamos hacer las pruebas regulatorias que nos van a indicar estos organismos, estos entes reguladores nos indican toda la serie de pruebas que son bastantes, se hacen a otras escalas, mucho más grandes, y bien tengamos estas pruebas se va a poder comercializar”.

El especialista destacó una ventaja adicional del enfoque que se desarrolla desde RNAgro: no requiere la modificación genética de organismos. “A diferencia de otras tecnologías que por ahí actualmente se utilizan, que son las plantas transgénicas o insectos transgénicos, en este caso se trata de una sustancia que se dispersa por aspersión y no modifica genéticamente, no necesita la modificación ni de la planta, ni del insecto, ni del fruto, de nada”.

Esto, según explicó, permite “procesos mucho más rápidos”, siempre bajo normas de evaluación que garantizan su inocuidad.

El origen de la propuesta

El proyecto de RNAgro tiene origen en un trabajo de investigación aplicado a una problemática regional. “Esto comienza en el año 2016, 2017, vengo en el marco de un proyecto de biotecnología, donde nos encontramos con esta problemática regional porque el HLB entra a la Argentina por Misiones”, relató Blariza.

“En 2012 se detecta el primer caso. En América es una enfermedad emergente, entra al continente americano en el año 2004. En realidad es una enfermedad que está esparcida por todo el mundo, las grandes potencias lo tienen: China, Brasil, Estados Unidos”.

Blariza recordó que, cuando se encontraba trabajando en la región, el HLB comenzó a avanzar por el litoral argentino. “Yo me encontré aquí en un proyecto de investigación donde hacemos el diagnóstico del HLB porque una vez que ingresó a Misiones comenzó a esparcirse al resto del NEA. Comenzó a tener Corrientes, Entre Ríos y hay que proteger justamente el NOA, que son los principales productores de limones”.

En ese contexto, su experiencia en enfermedades transmitidas por vectores resultó clave. “Yo venía con una formación donde me especializaba en atacar de alguna manera a vectores causantes de enfermedad. En ese momento estaba trabajando con el vector de la enfermedad de Chagas. Justo me encuentro con esta problemática local y surge este proyecto”.

El desarrollo logró captar la atención de inversores especializados en biotecnología. “Con ese proyecto ingreso como investigadora científica del CONICET y una vez que empezamos a ver los buenos resultados que teníamos, decimos: esto es altamente aplicable, podemos brindar una solución concreta a la sociedad, al productor que sabemos el dolor y las pérdidas que le trae, estas pérdidas millonarias que le trae esta enfermedad a la producción citrícola”.

La iniciativa tomó forma de startup tras presentarse en convocatorias de inversión. “Aplicamos a un comité de inversor, a unos fondos, fuimos seleccionados, viajamos a Santa Fe, a Buenos Aires y finalmente fuimos invertidos para iniciar este startup. Así que es todo un camino desde la mesada, la ciencia básica, a generar una empresa de base tecnológica”.

Proyectos a futuro

Actualmente, el equipo de RNAgro se encuentra focalizado en finalizar este primer producto. “Por ahora nos estamos enfocando en este primer producto”, aclaró Blariza. Sin embargo, existen planes de expansión: “Tenemos propuestas para expandirnos a otras plagas, que es la chicharrita del maíz, que provocó numerosas pérdidas que fueron noticias estos años anteriores”.

El enfoque de la empresa se mantiene firme: actuar sobre los vectores, no sobre las especies afectadas directamente. “Nosotros pretendemos enfocarnos en este único producto por ahora, ni bien estemos posicionados, ni bien ha salido este primer principio activo, sí está planteado el RNAgro como una plataforma en la cual nos vamos a ir a otras plagas agronómicas emergentes, pero así como otros insectos vectores causales de enfermedades en la salud humana, por ejemplo el dengue o chagas. No necesariamente a la persona, pero siempre atacando al vector, al medio por el cual se transportan los virus o las bacterias. Siempre plagas, insectos plagas”.

El horizonte de planificación de RNAgro se extiende a largo plazo. “Tenemos de aquí una proyección como de 10 años, es un montón”, concluyó Blariza.

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Alrededor de 10.000 plantas de cítricos fueron destruidas en Entre Ríos a causa del HLB

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Personal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) destruyó más de 10.000 plantas de cítricos en la provincia de Entre Ríos, para evitar la propagación de la enfermedad denominada Huanglongbing (HLB).

El operativo se realizó en un vivero que no cumplía con las normativas vigentes y no tenía la producción bajo cubierta, en la localidad de Osvaldo Magnasco, en el departamento de Concordia.

El HLB, causada por la bacteria Candidatus liberibacter, es considerada como la enfermedad más destructiva de los cítricos ya que transforma la fruta en amarga y deforme, sin que hasta el momento tenga cura.

Durante una inspección de rutina, técnicos de la Coordinación de Protección Vegetal del Centro Regional Entre Ríos del Senasa constataron que el vivero incumplía las normas vigentes.

Por eso, el organismo nacional ordenó destruir unas 10.000 plantas cítricas, y 13.768 pie de trifolio porta injerto y almacigo de trifolio (poncirus trifoliata), con el consentimiento del productor.

Los organismos elaboraron un plan de información, prevención y concientización para que los productores puedan realizar una detección temprana del HLB, para evitar su propagación en otras plantas.

También a través del convenio se capacitaron más de 700 productores en cómo identificar la sintomatología en plantas, y se analizaron más de 6.000 muestras precisas para focalizar y erradicar los casos positivos.

Cada monitoreador tiene su equipo con un GPS, un aspirador de diaphorina, tubos de guardado para insectos y ninfas y alcohol al 70%.

La ninfa es de coloración variada que va desde el amarillo, naranja al marrón, con un cuerpo aplanado ovoide con ojos rojos y antenas negras y alas en desarrollo; crece en cinco estadios y mide de 0,25 a 1,7 milímetros en su última fase.

En Entre Ríos existen alrededor de 1.900 productores citrícolas que cultivan unas 36.387 hectáreas, y comercializan anualmente cerca de 740.000 toneladas.

La producción citrícola es considerada el principal motor económico del noreste entrerriano, con más de 25.000 empleos directos, según datos oficiales.

Por eso, el Senasa recordó que es obligatorio denunciar cualquier sospecha de HLB comunicándose de forma gratuita al 0800 999 2386 o enviando un correo electrónico a alertahlb@senasa.gob.ar.

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HLB: Misiones y la región avanzan en el diagnóstico y controles de la enfermedad de los cítricos

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Escribe Eugenia Galarza – El HLB es una enfermedad causada por bacterias que afectan los haces vasculares de las plantas. Los haces vasculares vendrían a ser las venas en los seres humanos. Es una enfermedad letal para las plantas cítricas, pero que no causa perjuicio a la salud humana. HLB es la abreviatura de Huanglongbing, que en idioma chino significa “enfermedad del brote amarillo”, debido a la aparición de brotes amarillos que contrastan con el color verde oscuro de los árboles afectados.

En Sudáfrica se la conoce como greening, que significa “de color verdoso” debido a la coloración verdosa que adquieren los frutos de naranja provenientes de árboles afectados. Esta enfermedad es causada por una bacteria denominada “Candidatus Liberibacter spp.”, que se propaga por insectos. Es de diseminación rápida y difícil control.

La bacteria se aloja en los vasos conductores de savia elaborada lo cual disminuye rápidamente la vida útil de la planta. Afecta plantas jóvenes y adultas de todas las especies de citricos. La enfermedad fue inicialmente detectada en China a finales del Siglo XIX, En el continente americano, HLB fue detectada por primera vez en el estado brasileño de San Pablo, en febrero de 2004, desde donde se diseminó a estados vecinos.

El agente causal del HLB, Candidatus liberibacter, tiene dos orígenes: África y Asia, con dos formas: africanus para el primero y asiaticus el segundo. HLB es transmitida por un insecto vector que es una chicharrita llamada Diaphorina citri se encuentra presente en Brasil y en los Estados Unidos. También se la ha encontrado en las zonas productoras argentinas del NEA y NOA. El principal daño lo producen actuando como vectores de patógenos de serias enfermedades como es el HLB. La posición del insecto sobre la planta forma un ángulo de 45º, que es característico de la especie.

El HLB es considerada como una de las peores enfermedades que afectan a los cítricos en el mundo, debido a la gravedad de los síntomas y a la rapidez con la que se propaga. Además porque todas las variedades comerciales son susceptibles. Consultado por Economis, el ingeniero agrónomo Luis Eduardo Acuña, manifestó que “…para un buen control, es imprescindible la detección temprana del agente causal y la consecuente erradicación de las plantas afectadas”…

En tanto sostuvo que los primeros síntomas tardan un tiempo no menor a seis meses en aparecer, lo que significa que una planta puede estar infectada sin que sea evidente y que, mientras tanto, el insecto vector Diaphorina citri pueda estar alimentándose, adquiriendo la bacteria y luego infectando a otras plantas por un periodo considerable de la tiempo. “…En el árbol: El síntoma inicial es el amarillamiento de una rama que se destaca contra el verde de la planta cítrica. Como la bacteria es sistémica con el tiempo estos síntomas se generalizan, con la consiguiente caída masiva de hojas. El árbol declina y muere”… Explicó.

En hojas

Puede observarse una coloración amarillo pálido con áreas de color verde, irregulares (moteado); defoliación; engrosamiento y aclaración de las nervaduras, que al cabo de un tiempo quedan con un aspecto corchoso. También puede observarse asimetría y difusión de colores en las nervaduras, el amarillamiento de todas las hojas de una rama; luego una intensa defoliación de ramas afectadas. Externamente puede observarse deformación y asimetría de los frutos Disminución del nivel de azúcar, parámetro importante para la industria.

Aumento del nivel de acidez. Disminución del porcentaje de jugo. Disminución del tamaño y alteración del color y forma. Una planta joven no llega a producir frutos. Afecta a todas las variedades de copa independientemente de los patrones. La fruta no es apta para consumo, ya que queda afectada la calidad intrínseca de los frutos.

Prevención

Utilizar plantas certificadas. Revisar permanentemente los cultivos y ante la menor duda consultar a un experto (INTA O SENASA). En el INTA de Montecarlo Misiones.

Diagnostico

Diagnostico por PCR cuantitativo o PCR en tiempo real o QPCR, similar al que se realiza para detección de Covid-19, también se estudia la diversidad genética en la bacteria es decir si hay distintas cepas, si es igual o diferentes dentro de argentina. También la diversidad gentica de Diaphorina el vector y de Tamarixia la avispita que parasita al vector.

También se realizan ensayos de detección en frutas, raíces y hojas. Finalmente el ingeniero Acuña aseveró que se participa de proyectos internacionales de toda Sudamérica como Fontagro: en el cual se hace hincapié en aplicar Manejo Integrado de plagas con énfasis en el vector de HLB y otro proyecto internacional como el Procisur. “Nuestro laboratorio integra la red laboratorios de diagnostico de HLB del país participamos del programa nacional de prevención del HLB junto con SENASA. Es responsabilidad de todos proteger la citricultura argentina que hace 100 años produce riquezas para nuestro país”, finalizó.

Condición Fitosanitaria del HLB en la República Argentina

Las detecciones de plantas positivas a HLB en la República Argentina comenzaron en junio de 2012 en zonas de frontera con Brasil (Departamento Gral. Belgrano y Municipios de Aurora y El Soberbio, provincia de Misiones), sobre plantas cítricas ubicadas en condición de traspatio (interior de la vivienda). Hasta la fecha, se han detectado focos de la enfermedad en las provincias de Misiones, Formosa, Chaco, Santiago del Estero (actualmente libre) , Corrientes y Entre Ríos.

A fin de evitar su dispersión, el Senasa categorizó el territorio nacional de acuerdo a la ocurrencia de detecciones de HLB y/o su vector.

Misiones

La Provincia de Misiones, tiene presencia de HLB y del insecto vector (Diaphorina citri) los que están según la Resolución 875/20 en área bajo cuarentena: Los Departamentos de Iguazú, Eldorado, General Manuel Belgrano, Montecarlo, guaraní, Libertador General San Martín, 25 de Mayo, San Ignacio, Oberá, Candelaria, Leandro N. Alem, San Javier y Apóstoles. Quedando exentos de Presencia de HLB pero con presencia del insecto vector los Departamentos de Capital, Concepción, Cainguás y San Pedro.

Alaejandro Spengler, referente programático del Senasa, indico a Economis que en Misiones se realizan un promedio de 500 monitoreos mensuales, tarea realizada por Técnicos del Área de Protección Vegetal; en cada uno de los Departamentos, realizando monitoreo en busca de síntomas en plantas y presencia de Diaphorina Citri, en plantaciones comerciales, zona rural y urbana, a los efectos de realizar las muestras para el envío a laboratorio y a los efectos de constatar la presencia o no de la enfermedad, a la que si la planta da positiva a la presencia de la bacteria, la misma es erradicada.

Actualmente se realizan controles de ruta en conjunto con la Policía de la Provincia, de manera aleatoria en distintos puntos de la Provincia, como también se dictan capacitaciones en conjunto con el MAyP a las fuerzas vivas y Municipios, sobre la problemática del HLB, y documentación respaldatoria para el traslado de los cítricos.

Movimiento de Fruta Cítrica

La fruta fresca cítrica procesada, en establecimientos habilitados sanitariamente para realizar el procesamiento de la misma (Empaques ), y transportada en envases habilitados por la DNICA del SENASA, se encuentra exenta de la aplicación de MMRF.

En caso de trasladar fruta fresca cítrica procesada que NO se encuentre apta para consumo (mercadería que debe completar su acondicionamiento en los términos de la Res. SAyG N° 145/1983 y sus actualizaciones), debe ser trasladada sujeta a MMRF (Cobertura total de la carga y Soga única) y con el correspondiente DTV-e (Resolucion Conj. AFP SENASA 4297/2018). En función Al origen y destino, será requerida la intervención del SENASA para certificar el proceso y precintar la carga.

Sanidad del material de propagación cítrico

Desde el año 2009 a través de la Resolución Senasa Nº 930 se estableció que la producción de plantas cítricas deberá ser bajo condiciones de aislamiento, dentro de un vivero cubierto con malla anti afida para impedir el ingreso del insecto vector (Diaphorina citri). De esta forma, las plantas que se obtienen se encuentran libres de HLB y de otras enfermedades.

El traslado de las plantas cítricas se debe realizar con su respectivo DTVe venir de Viveros que estén habilitados en SENASA (RENFO), y cumplimentar las restricciones de zonas según la resolución 875/20.

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Misiones participó de la reunión convocada por Corrientes para intensificar tareas de erradicación del HLB

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Con el objetivo de hacer frente al HLB, la enfermedad que ataca a los cítricos, Misiones participó de la reunión convocada por el gobierno de Corrientes, en la localidad de Ituzaingó. Considerando que la enfermedad está presente en seis provincias, entre ellas Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco Formosa y Santiago del Estero, los gobiernos provinciales junto al nacional se reunieron para acordar criterios, retomar la agenda de trabajo y comenzar a planificar acciones para el año en curso.
La enfermedad se agravó a partir de la aparición de nuevos casos positivos en Ituzaingó y luego en la localidad de Federación, Entre Ríos. El HLB pasó a ser una plaga cuarentenaria, según lo informado por el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) en la última reunión de CORENEA en Buenos Aires, en diciembre del 2018. Los más de 60 casos constatados ya fueron erradicados a partir de la aplicación del protocolo de trabajo establecido por el organismo nacional.
En representación de la provincia de Misiones estuvo presente el subsecretario de Desarrollo y Producción Vegetal, dependiente del Ministerio del Agro y la Producción, Yaco Mazal; acompañado por el director general de Frutihorticultura y Cultivos Anuales e Intensivos, Francisco De Haro, y el ingeniero Mario Alsina, en representación del Ministerio de Ecología de Misiones.
El encuentro lo encabezó el ministro de la Producción de Corrientes, Jorge Vara, y contó con la presencia de distintos organismos como: INTA, SENASA, funcionarios de Agroindustria, representantes de la Cámara de Exportadores, miembros de la Cooperativa Citrícola de Misiones, la Federación Argentina del Citrus (FEDERCITRUS) y asociaciones de productores, entre otros. A partir del trabajo conjunto, todas las provincias involucradas y referentes de los organismos con injerencia en el tema propondrán acciones para ser tratadas en la primera reunión del comité técnico e interinstitucional que se realizará a fines de febrero.

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