IA

IA y Mundial 2026 ¿Cuál es el partido que no te podés perder?

Compartí esta noticia !

En un Mundial que tendrá 48 selecciones, 104 partidos y sedes distribuidas en tres países, el verdadero desafío para millones de personas ya no será solamente seguir a su equipo favorito, sino decidir qué partidos vale realmente la pena mirar. Frente a ese escenario, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral lanzará una competencia abierta que invita a resolver un problema concreto con herramientas de análisis, datos e Inteligencia Artificial: crear un sistema inteligente capaz de recomendar qué partidos ver según los intereses y preferencias de cada usuario.

La iniciativa será presentada oficialmente el próximo 14 de mayo, en el marco del lanzamiento de la nueva Maestría en Inteligencia Artificial, durante el evento “Factor IA: ¿estamos listos para el trabajo del futuro?”, que se realizará de 9 a 13 h en el nuevo espacio de Nordelta de la Universidad Austral.

La competencia, titulada “Tu tiempo, tu Mundial”, propone desarrollar una aplicación o motor de recomendación capaz de analizar variables como horarios disponibles, equipos favoritos, jugadores preferidos y afinidad deportiva para clasificar cada partido del Mundial en categorías como “Imperdible”, “Vale la pena” o “Para ver el resumen”.

El desafío apunta a mostrar cómo la Inteligencia Artificial y el pensamiento analítico pueden aplicarse a problemas cotidianos y masivos, similares a los que hoy resuelven plataformas de streaming y recomendación de contenidos. Según explican desde la Facultad de Ingeniería, la propuesta busca acercar la IA a personas con distintos perfiles e intereses, conectando tecnología, deporte, creatividad y toma de decisiones.

Uno de los puntos centrales de la convocatoria es que no se requiere experiencia previa en Inteligencia Artificial ni conocimientos avanzados de programación. La evaluación estará enfocada principalmente en la creatividad analítica y en la capacidad de diseñar modelos ingeniosos y bien fundamentados, independientemente de la tecnología utilizada. Los participantes podrán desarrollar desde modelos de Machine Learning hasta sistemas basados en reglas, heurísticas o modelos estadísticos propios.

La inscripción estará abierta a cualquier persona interesada y se permitirá participar de manera individual o en equipos de hasta cuatro integrantes. Los proyectos deberán incluir una demo interactiva, un informe metodológico y un repositorio público con el código desarrollado.

¡ANOTATE AL CONCURSO!
Lanzamiento de la Maestría en Inteligencia Artificial

El anuncio de la competencia formará parte del lanzamiento oficial de la nueva Maestría en Inteligencia Artificial de la Universidad Austral, una propuesta académica orientada a formar profesionales capaces de liderar procesos de transformación tecnológica en empresas, organizaciones e industrias.

El evento reunirá referentes del sector académico, tecnológico y empresarial para debatir sobre el impacto de la IA en el trabajo, las organizaciones, el periodismo y la toma de decisiones. La jornada contará con conferencias y paneles junto a especialistas del sector público, privado y medios de comunicación.

Además de presentar los contenidos y objetivos de la nueva maestría, la Universidad Austral buscará posicionar a la Facultad de Ingeniería como un espacio de referencia en la aplicación práctica de la Inteligencia Artificial, promoviendo iniciativas vinculadas con innovación, creatividad y resolución de problemas reales.

El acceso al evento será gratuito, con inscripción previa y modalidad presencial o virtual vía streaming.

Compartí esta noticia !

Taiwán busca instalar en Paraguay el centro de IA más grande del mundo

Compartí esta noticia !

En el marco de la visita del Gobierno nacional a la República de China (Taiwán), el presidente Santiago Peña anunció que Paraguay podría convertirse en el primer país de inteligencia artificial (IA) en América Latina. Esto tras el acuerdo firmado con la nación asiática para instalar en tierra guaraní un centro de IA.

El memorándum firmado entre Paraguay y Taiwán se trata de una alianza sin precedentes, al tener en cuenta que implicará una construcción conjunta de uno de los mayores centros de IA del mundo. El foco central del proyecto estará orientado al desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial.

Para llevar a cabo el plan, se articulará la capacidad tecnológica de Taiwán en la producción de semiconductores, con la generación de energía renovable de Paraguay. Esto teniendo en cuenta que el país se destaca como referente en el campo, al producir el 100% de su electricidad a partir de fuentes limpias y sostenibles.

“Será inteligencia artificial soberana, con la potencia energética paraguaya y tecnología de frontera taiwanesa. Apostamos por las próximas generaciones con la certeza de que el futuro no se hereda: se construye”, expuso el Presidente Peña luego del acuerdo, enfatizando el significativo desarrollo que se podrá generar para el país con un proyecto de esta envergadura.

¿En qué consiste el proyecto?
El Embajador de Taiwán en Paraguay, Iván Yueh-Jung Lee, puntualizó que el proyecto constituye un hito importante en la cooperación bilateral para el desarrollo de la industria de inteligencia artificial al tratarse de una iniciativa pionera a nivel global. Indicó así que no solo se fortalecerán las capacidades tecnológicas del Paraguay, sino también la modernización de sus sectores productivos, promoviendo nuevas industrias digitales.

“La iniciativa prevé ser implementada a través de una entidad bilateral denominada Binational Digital Entity, establecida con participación equitativa de ambos gobiernos, bajo principios de reciprocidad, transparencia y uso de tecnologías limpias, confiables y libres de influencia autoritaria. Tras la firma del Memorándum de Entendimiento, se contempla iniciar estudios de factibilidad, con miras a determinar las condiciones técnicas, operativas, financieras y comerciales del proyecto”, detalló el Embajador.

Así, en una primera etapa piloto, se evaluaría el establecimiento, mediante acuerdo bilateral, de una capacidad aproximada de 10 MW destinada a validar los parámetros técnicos, operativos y comerciales de la iniciativa, con especial atención a usos soberanos y de instituciones gubernamentales.

Una vez comprobada la viabilidad del modelo, las etapas posteriores podrían ampliarse, mediante instrumentos de inversión conjuntamente estructurados y con la participación de inversionistas privados y socios internacionales, hacia una capacidad de 100 MW, con una visión de largo plazo orientada al desarrollo de instalaciones de escala hyperscale de hasta 1 GW.

Implicancia socioeconómica para el país
Más allá de convertir a Paraguay en un actor relevante dentro de la nueva economía global de la inteligencia artificial, el Embajador de Taiwán en el país puntualizó que otras de las dimensiones relevantes del plan son el impacto en el desarrollo del talento humano, la transferencia de conocimiento y la generación de empleo especializado.

“En términos de empleo, el impacto de esta iniciativa no se limitaría a la construcción e instalación de infraestructura. A mediano y largo plazo, podrían generarse oportunidades laborales altamente especializadas en áreas como operación tecnológica, soporte técnico, análisis de datos, ciberseguridad, servicios digitales, desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial, nuevas industrias vinculadas a la economía digital, entre otras más”, indicó.

El diplomático subrayó así que la aspiración es que Paraguay no sea solamente un destino para la instalación de infraestructura tecnológica de alto valor, sino un país capaz de formar, retener y proyectar talento propio. Agregó que, aprovechando su energía limpia, su capital humano joven y su alianza estratégica con Taiwán, Paraguay tiene la oportunidad de posicionarse como un nuevo polo regional de innovación, desarrollo industrial y transformación digital.

Compartí esta noticia !

De herramientas a sistemas autónomos: cómo la IA redefine el trabajo en las empresas

Compartí esta noticia !

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una infraestructura básica del negocio. Ese fue uno de los consensos que atravesó Innovattek Argentina 2026, el encuentro organizado por Softtek donde ejecutivos y especialistas analizaron los desafíos reales que enfrentan hoy las organizaciones.

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una infraestructura básica del negocio. Sin embargo, su masificación expuso una paradoja: adoptarla es cada vez más fácil, pero generar valor sigue siendo excepcional. Hoy, el 88% de las empresas a nivel global ya utiliza inteligencia artificial en alguna función. Aun así, el 95% de esas implementaciones no logra impacto real. La brecha no está en la tecnología, sino en cómo las organizaciones la piensan, la integran y la gestionan. “El problema no es implementar inteligencia artificial, sino generar valor”, señaló Gonzalo Martín, Data & AI Offering Director de Softtek al analizar por qué tantas iniciativas quedan atrapadas en fases piloto sin escalar.

De copilotos a sistemas autónomos

Uno de los cambios más profundos que atraviesan las organizaciones es el pasaje de modelos de asistencia -como los copilotos- hacia esquemas donde la inteligencia artificial ejecuta tareas de manera autónoma. Este nuevo paradigma, conocido como IA agéntica, forma parte de la agenda de más del 50% de las empresas a nivel global. A diferencia de los modelos tradicionales, no se limita a responder preguntas, permite delegar objetivos completos a sistemas que actúan, deciden e interactúan entre sí. “Ya no se trata de personas usando herramientas, sino de equipos que trabajan con agentes a los que se les delegan tareas completas”, explicó Antonio Macías, vicepresidente de servicios digitales de Softtek.

El impacto no es menor. Procesos que antes eran secuenciales, como pruebas o desarrollos, ahora pueden ejecutarse en paralelo, acelerando exponencialmente los resultados. Pero esa velocidad también obliga a repensar cómo se traduce en valor concreto para el negocio.

El error de fondo: empezar por la tecnología

En la carrera por no quedarse afuera, muchas organizaciones caen en una trampa recurrente, implementan inteligencia artificial pero sin una estrategia clara. “El error es avanzar por FOMO. No todo se resuelve con IA; a veces, un dashboard alcanza”, advirtió Gonzalo Martín. El problema se agrava en estructuras donde los datos están fragmentados o la cultura interna no acompaña. Incluso proyectos técnicamente exitosos pueden fracasar al escalarse si encuentran resistencia dentro de la organización.

El verdadero desafío es cultural, no tecnológico

A nivel global, distintos relevamientos muestran que el 82% de la población nunca utilizó inteligencia artificial y que menos del 1% accede a herramientas profesionales. En ese escenario, quienes hoy trabajan con estas tecnologías dentro de las organizaciones funcionan como “embajadores” de un cambio que todavía no terminó de permear.

La resistencia interna, el miedo al reemplazo y la falta de espacios para experimentar aparecen como barreras más difíciles de resolver que cualquier limitación técnica.

El perfil técnico evoluciona de ejecutores a orquestadores

La incorporación de agentes inteligentes también redefine el rol de los profesionales. En lugar de producir directamente, los equipos pasan a supervisar, validar y coordinar el trabajo de múltiples sistemas autónomos. Esto exige nuevas habilidades, desde el diseño de interacciones hasta la gestión de procesos complejos. Al mismo tiempo, las organizaciones deben revisar sus modelos de gobernanza. Estructuras pensadas para procesos lentos y lineales pueden volverse un freno en entornos donde la velocidad y la iteración son clave.

De hacer más rápido a hacer mejor

En este nuevo escenario, el diferencial competitivo cambia de lugar. “El foco tiene que estar en el impacto en el negocio”, sintetizó Martín. La clave, coinciden los especialistas, es invertir la lógica: empezar por el problema y el valor, no por la herramienta.

Una transformación que excede a las empresas

El impacto de la inteligencia artificial también redefine cómo las personas se informan, se vinculan y toman decisiones. “El algoritmo ya no es código, es un guionista invisible de la realidad”, planteó Joan Cwaik, especialista en tecnologías emergentes, al advertir sobre el rol de los sistemas digitales en la construcción de percepciones y comportamientos. En un entorno de hiperpersonalización y sobrecarga informativa, emerge un riesgo cognitivo: la delegación de decisiones en sistemas diseñados para confirmar nuestras propias ideas. La inteligencia artificial ya está integrada en las organizaciones. La diferencia, de ahora en adelante, no la va a marcar quién la tenga, sino quién entienda cómo usarla para generar valor real sin perder el control humano del sistema.

Compartí esta noticia !

La IA ya está en las empresas, pero no en el liderazgo

Compartí esta noticia !

En medio del avance acelerado de la inteligencia artificial (IA) en el mundo corporativo, el verdadero impacto no estará en la sustitución de líderes, sino en la redefinición de qué tipo de liderazgo es necesario. Así lo señala un análisis reciente de Olivia, consultora especializada en transformación organizacional, que advierte que la tecnología está dejando en evidencia las debilidades estructurales de muchas organizaciones.

“La inteligencia artificial no transforma por sí sola: expone lo que no funciona. No reemplaza líderes, pero sí redefine quién está realmente preparado para liderar en este contexto”, sostienen desde Olivia.

El fenómeno se da en un contexto de fuerte adopción tecnológica en Argentina, aunque con resultados desiguales. Según el estudio “AI at Work 2025” de Microsoftel 60% de las organizaciones argentinas ya utiliza algún tipo de inteligencia artificial, con niveles aún más altos en empresas medianas y nativas digitales. En paralelo, un relevamiento de SAP (2025) indica que la mitad de las compañías que invierten en IA ya reporta resultados positivos, especialmente en áreas como atención al cliente y marketing.

Sin embargo, la integración está lejos de ser homogénea. De acuerdo con un análisis difundido por InteligenciaArgentina.ar (2025), basado en datos de adopción corporativa, solo el 43% de los empleados percibe que su empresa utiliza IA, y apenas un 6% considera que su implementación es amplia y transversal, lo que evidencia una brecha significativa entre inversión tecnológica y transformación real.

Para Olivia, esta distancia no es tecnológica sino cultural. El análisis sostiene que muchas organizaciones intentan incorporar IA como una solución aislada, sin revisar cómo toman decisiones, cómo se organizan o cómo lideran. En ese sentido, la tecnología actúa como un “acelerador de tensiones”: hace visibles los problemas de alineación, los silos internos y la falta de preparación para el cambio.

En paralelo, el contexto laboral también refuerza este cambio de paradigma. Mientras la IA asume tareas analíticas y operativas, las habilidades humanas ganan protagonismo. La toma de decisiones en contextos inciertos, la gestión de tensiones y la capacidad de generar sentido se vuelven diferenciales clave del liderazgo.


En este escenario, Olivia identifica tres condiciones esenciales para liderar en la era de la IA:

1. Capacidad de leer la organización en profundidad.
No alcanza con implementar tecnología: los líderes deben comprender las dinámicas reales y los niveles de alineación interna.

2. Adaptabilidad como competencia central.
El liderazgo deja de apoyarse en la experiencia acumulada y pasa a depender de la capacidad de aprender, desaprender y redefinir el rumbo.

3. Integración entre tecnología y cultura.
La IA no reemplaza la toma de decisiones, pero sí exige nuevas formas de liderar, con mayor criterio, apertura y responsabilidad.

“El error más común es querer incorporar inteligencia artificial sin transformar la forma en que se lidera. Las organizaciones quieren eficiencia sin cambiar cómo funcionan. Y ahí es donde fracasan”, explicó Ezequiel Kieczkier, CEO y socio fundador de Olivia.

Para la consultora, el desafío hacia adelante no será tecnológico sino humano: en un entorno donde la IA amplifica capacidades, los líderes que no evolucionen quedarán expuestos más rápido que nunca.


“El liderazgo del futuro no se define por la experiencia acumulada, sino por la capacidad de interpretar la complejidad, sostener tensiones y generar dirección en contextos inciertos. La IA no reemplaza líderes, pero sí eleva la vara para ejercer ese rol”, concluyó Kieczkier.

Compartí esta noticia !

La IA ya está en las empresas, pero no en el liderazgo

Compartí esta noticia !

En medio del avance acelerado de la inteligencia artificial (IA) en el mundo corporativo, el verdadero impacto no estará en la sustitución de líderes, sino en la redefinición de qué tipo de liderazgo es necesario. Así lo señala un análisis reciente de Olivia, consultora especializada en transformación organizacional, que advierte que la tecnología está dejando en evidencia las debilidades estructurales de muchas organizaciones.

“La inteligencia artificial no transforma por sí sola: expone lo que no funciona. No reemplaza líderes, pero sí redefine quién está realmente preparado para liderar en este contexto”, sostienen desde Olivia.

El fenómeno se da en un contexto de fuerte adopción tecnológica en Argentina, aunque con resultados desiguales. Según el estudio “AI at Work 2025” de Microsoftel 60% de las organizaciones argentinas ya utiliza algún tipo de inteligencia artificial, con niveles aún más altos en empresas medianas y nativas digitales. En paralelo, un relevamiento de SAP (2025) indica que la mitad de las compañías que invierten en IA ya reporta resultados positivos, especialmente en áreas como atención al cliente y marketing.

Sin embargo, la integración está lejos de ser homogénea. De acuerdo con un análisis difundido por InteligenciaArgentina.ar (2025), basado en datos de adopción corporativa, solo el 43% de los empleados percibe que su empresa utiliza IA, y apenas un 6% considera que su implementación es amplia y transversal, lo que evidencia una brecha significativa entre inversión tecnológica y transformación real.

Para Olivia, esta distancia no es tecnológica sino cultural. El análisis sostiene que muchas organizaciones intentan incorporar IA como una solución aislada, sin revisar cómo toman decisiones, cómo se organizan o cómo lideran. En ese sentido, la tecnología actúa como un “acelerador de tensiones”: hace visibles los problemas de alineación, los silos internos y la falta de preparación para el cambio.

En paralelo, el contexto laboral también refuerza este cambio de paradigma. Mientras la IA asume tareas analíticas y operativas, las habilidades humanas ganan protagonismo. La toma de decisiones en contextos inciertos, la gestión de tensiones y la capacidad de generar sentido se vuelven diferenciales clave del liderazgo.


En este escenario, Olivia identifica tres condiciones esenciales para liderar en la era de la IA:

1. Capacidad de leer la organización en profundidad.

No alcanza con implementar tecnología: los líderes deben comprender las dinámicas reales y los niveles de alineación interna.

2. Adaptabilidad como competencia central.

El liderazgo deja de apoyarse en la experiencia acumulada y pasa a depender de la capacidad de aprender, desaprender y redefinir el rumbo.

3. Integración entre tecnología y cultura.

La IA no reemplaza la toma de decisiones, pero sí exige nuevas formas de liderar, con mayor criterio, apertura y responsabilidad.

“El error más común es querer incorporar inteligencia artificial sin transformar la forma en que se lidera. Las organizaciones quieren eficiencia sin cambiar cómo funcionan. Y ahí es donde fracasan”, explicó Ezequiel Kieczkier, CEO y socio fundador de Olivia.

Para la consultora, el desafío hacia adelante no será tecnológico sino humano: en un entorno donde la IA amplifica capacidades, los líderes que no evolucionen quedarán expuestos más rápido que nunca.


“El liderazgo del futuro no se define por la experiencia acumulada, sino por la capacidad de interpretar la complejidad, sostener tensiones y generar dirección en contextos inciertos. La IA no reemplaza líderes, pero sí eleva la vara para ejercer ese rol”, concluyó Kieczkier.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin