importaciones Argentina

Exportaciones: Argentina logró en julio el mayor superávit comercial de la historia

Compartí esta noticia !

Argentina volvió a marcar un récord histórico en su comercio exterior de bienes. En julio de 2026, las exportaciones alcanzaron los USD 8.854 millones, con un crecimiento interanual del 14,1%, mientras que las importaciones retrocedieron 1,7%. El resultado fue un superávit comercial de USD 2.115 millones, el mayor registrado para un mes de julio en toda la serie histórica.

El dato combina dos movimientos que resultan especialmente relevantes para la economía argentina: una expansión de las ventas al exterior y, simultáneamente, una reducción de las compras externas. Esa dinámica permitió ampliar el saldo positivo de la balanza comercial y fortalecer el ingreso neto de divisas generado por el intercambio de bienes.

El desempeño exportador también consolida una tendencia de crecimiento durante 2026. En los primeros siete meses del año, las exportaciones acumularon una expansión del 22,9% respecto del mismo período de 2025, mostrando que el récord de julio no constituye un fenómeno aislado, sino parte de una trayectoria de mayor inserción comercial.

El dato más significativo aparece al observar la composición de las ventas externas. Los Combustibles y Energía fueron el principal motor de la expansión, con un salto interanual del 97,8%. La magnitud del incremento vuelve a colocar al complejo energético como uno de los sectores con mayor capacidad para generar divisas y mejorar el resultado externo del país.

Las Manufacturas de Origen Industrial también mostraron una evolución positiva, con un crecimiento del 11,2% interanual. El comportamiento de este segmento resulta particularmente relevante porque refleja la capacidad de la industria argentina para colocar productos con mayor grado de elaboración en los mercados internacionales.

Las Manufacturas de Origen Agropecuario, por su parte, registraron una mejora del 4,9%, mientras que las exportaciones de Productos Primarios disminuyeron apenas 0,6% interanual. La composición del resultado muestra así que el crecimiento exportador de julio no dependió exclusivamente de los productos primarios, sino que estuvo acompañado por una expansión de bienes industriales y manufacturas agropecuarias.

En paralelo, las importaciones registraron una baja interanual del 1,7%. La combinación entre mayores exportaciones y menores importaciones explica el salto del saldo comercial y constituye uno de los aspectos centrales del resultado de julio.

El desafío para la economía argentina pasa ahora por transformar este excedente comercial en una fuente sostenible de crecimiento. Un superávit elevado mejora la disponibilidad de divisas, pero su impacto estructural dependerá de la capacidad de ampliar mercados, diversificar exportaciones, incorporar valor agregado y sostener inversiones que permitan aumentar la oferta exportable.

El desempeño energético aparece en ese escenario como una oportunidad concreta. El crecimiento cercano al 100% de las exportaciones de Combustibles y Energía muestra el potencial de Vaca Muerta y de otros recursos energéticos para convertirse en una fuente creciente de divisas. Pero el desafío consiste en complementar ese impulso con manufacturas industriales, agroindustria y servicios vinculados a las cadenas exportadoras.

La evolución de las Manufacturas de Origen Industrial ofrece, en ese sentido, una señal relevante: su crecimiento de 11,2% superó el promedio general de las exportaciones durante julio. Si esa tendencia logra consolidarse, podría contribuir a una estructura exportadora menos dependiente de los ciclos de los commodities y con mayor capacidad para generar empleo y valor agregado dentro del país.

El récord comercial de julio también modifica el escenario para las empresas que necesitan importar bienes de capital, insumos y componentes. Una mayor generación de divisas y un saldo externo positivo pueden contribuir a aliviar una de las restricciones históricas de la economía argentina: la escasez de dólares para financiar simultáneamente crecimiento e importaciones productivas.

El resultado, por lo tanto, no se limita a una cifra de la balanza comercial. Los USD 8.854 millones exportados durante julio representan un nuevo máximo para ese mes, mientras que el superávit de USD 2.115 millones marca también un récord histórico. La cuestión decisiva hacia adelante será si estos números pueden convertirse en una tendencia sostenida capaz de financiar inversión, ampliar la producción y generar más empleo asociado al comercio exterior.

Con una suba acumulada de 22,9% en las exportaciones durante los primeros siete meses de 2026, Argentina llega a la segunda mitad del año con una señal positiva en uno de los frentes más sensibles de su economía. El desafío será sostener el crecimiento de las ventas externas, diversificar la matriz exportadora y utilizar la mayor disponibilidad de divisas como plataforma para una expansión productiva de largo plazo.

Intercambio comercial argentino (ICA)_08_26 INDEC by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

Mercosur baja al 2% el arancel para tapas de envases y facilita el abastecimiento de la industria alimentaria argentina

Compartí esta noticia !

La Argentina activó desde este 8 de agosto dos medidas arancelarias aprobadas por el Mercosur que apuntan a facilitar el abastecimiento de insumos utilizados por la industria alimentaria. Se trata de reducciones temporarias del Arancel Externo Común para determinados tipos de tapas metálicas destinadas al cierre de envases de alimentos, una decisión que puede aliviar costos de importación y mejorar la disponibilidad de componentes críticos para la producción local.

Las medidas corresponden a los Apéndices 186 y 187 del Centésimo Nonagésimo Protocolo Adicional al Acuerdo de Complementación Económica N° 18, celebrado entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Ambos instrumentos fueron acordados en Montevideo el 10 de junio de 2026 y establecieron su entrada en vigor para la Argentina el 8 de agosto.
En el primer caso, la Comisión de Comercio del Mercosur autorizó una reducción temporaria del Arancel Externo Común para el ítem NCM 8309.90.00, correspondiente a determinadas tapas tipo “peel-off” fabricadas con un anillo de acero estañado y una lámina central de aluminio, utilizadas para cerrar envases metálicos de alimentos. La medida contempla un límite de 2.148.800 unidades, un plazo de 365 días y una alícuota de importación del 2%.

El segundo protocolo aplica sobre el mismo código arancelario, pero alcanza un formato de mayor dimensión. En este caso, la reducción también lleva la alícuota al 2% durante 365 días, con un cupo de 7.926.000 unidades. La especificación comprende tapas “peel-off” con un anillo de acero estañado de 136,5 milímetros de diámetro externo y una lámina central de aluminio de 115 milímetros, destinadas igualmente al cierre de envases metálicos de alimentos.

El punto relevante para la economía real es que no se trata de una rebaja arancelaria generalizada, sino de una herramienta puntual de abastecimiento. La normativa del Mercosur encuadra estas excepciones dentro de las acciones arancelarias destinadas a atender situaciones específicas de provisión, y en ambos casos la Argentina había solicitado la renovación de medidas previamente aprobadas.
La lógica económica detrás de la decisión es directa: cuando un insumo no tiene una oferta doméstica suficiente o requiere complementar la producción local con importaciones, una reducción temporal del arancel puede disminuir el costo de ingreso y evitar que una restricción de abastecimiento termine trasladándose a la estructura de costos de las empresas. En este caso, el mecanismo está concentrado en componentes específicos del packaging alimentario y limitado tanto por cantidades como por tiempo.

Para la industria alimentaria, el efecto potencial se encuentra aguas abajo de la operación de comercio exterior. Las tapas forman parte de la estructura física necesaria para comercializar determinados alimentos envasados y, por lo tanto, asegurar su disponibilidad puede contribuir a sostener líneas de producción que dependen de estos componentes. El impacto sobre los precios finales, sin embargo, no surge automáticamente de la norma: dependerá de cuánto represente este insumo dentro de cada estructura de costos, de la evolución de los precios internacionales y de la capacidad de las empresas para trasladar el ahorro arancelario.

La decisión también muestra una utilización más quirúrgica de las herramientas de política comercial. En lugar de modificar de manera transversal los derechos de importación, el Mercosur habilitó excepciones acotadas para productos identificados por posición arancelaria y características técnicas precisas. El resultado es un esquema que combina alivio de costos con límites cuantitativos para evitar que la medida se transforme en una apertura ilimitada.

Ambas directivas establecen además que deben ser registradas ante la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) como apéndices del Centésimo Nonagésimo Protocolo Adicional al ACE 18 y que requieren incorporación al ordenamiento jurídico interno argentino.

En términos de política económica, la señal es relevante porque vincula la administración arancelaria con un problema concreto de la economía productiva: garantizar insumos para que la industria pueda producir. La clave ahora estará en el uso efectivo de los cupos autorizados y en si, durante los 365 días de vigencia, la herramienta logra traducirse en un abastecimiento más fluido y costos más competitivos para las empresas que utilizan estos envases.

Apéndices 186 Mercosur by CristianMilciades

Apéndices 187 Mercosur by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

La industria textil se desploma 33,2% y profundiza la pérdida de empleo por la apertura importadora

Compartí esta noticia !

La actividad textil registró en febrero una caída interanual del 33,2%, muy por encima del descenso del 8,7% del conjunto de la industria, según el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). El dato, correspondiente al inicio de 2026, confirma un deterioro sectorial que combina caída del consumo, aumento de importaciones y pérdida sostenida de empleo.

El retroceso marca un punto de inflexión en un sector que ya venía en contracción y que, desde mediados de 2025, pierde en promedio 1.400 puestos de trabajo por mes en los rubros de textil, confección, cuero y calzado.

Capacidad ociosa y menor inversión: el cuadro productivo

El informe muestra una estructura productiva operando muy por debajo de su potencial. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 40%, lo que implica una caída de 6,5 puntos porcentuales respecto del año anterior y una brecha de más de 10 puntos frente al promedio industrial (54,6%).

Este nivel de ociosidad impacta directamente en la inversión: las compras de maquinaria retrocedieron un 11%, reflejando la falta de expectativas de recuperación en el corto plazo. A la par, el consumo interno debilitado continúa presionando sobre la actividad.

En términos laborales, la contracción se traduce en más de 21.000 puestos de trabajo perdidos desde fines de 2023, con una aceleración en los últimos meses.

Importaciones y exportaciones en alza, con presión competitiva

Uno de los factores que atraviesa el deterioro es el incremento de las importaciones. En particular, el ingreso de prendas terminadas creció 104% en cantidad, consolidando una tendencia que se viene profundizando.

El fenómeno introduce una presión directa sobre la producción local: mayor oferta externa en un contexto de demanda interna deprimida. Según el relevamiento, este escenario amplía la brecha entre el sector textil y el resto de la industria.

En paralelo, el sector muestra una dinámica opuesta en el frente externo. Durante el primer trimestre de 2026, las exportaciones crecieron 143%, impulsadas por un proceso de reconversión que permitió mejorar la inserción internacional.

Sin embargo, ese desempeño no logra compensar el deterioro del mercado interno. Desde FITA advierten que la competitividad externa no alcanza por sí sola para sostener niveles de actividad y empleo sin condiciones de competencia equilibradas.

Apertura, empleo y agenda industrial

El cuadro expone una tensión estructural en la política económica: la apertura comercial y el ingreso de importaciones aparecen como variables que condicionan a sectores intensivos en empleo.

En este escenario, el sector textil pierde capacidad de incidencia frente a un esquema donde la dinámica macro prioriza otras variables. A la vez, el dato de exportaciones sugiere que existen segmentos competitivos, aunque sin capacidad suficiente para traccionar al conjunto.

La pérdida de empleo y la caída de inversión también introducen un factor de presión sobre la agenda pública, especialmente en un año donde la sostenibilidad del crecimiento y el impacto social comienzan a ganar centralidad.

El deterioro del sector tiene efectos directos sobre el mercado laboral y el consumo. La pérdida de puestos de trabajo reduce ingresos y retroalimenta la caída de la demanda, configurando un círculo contractivo.

Al mismo tiempo, la menor inversión y la alta capacidad ociosa afectan la productividad y la posibilidad de recuperación futura, en un contexto donde la industria textil representa un entramado de más de 4.000 empresas en distintas etapas productivas.

En ese contexto, la combinación de menor actividad, presión importadora y caída del consumo podría trasladarse a dinámicas locales, especialmente en segmentos vinculados a la producción y confección.

Entre la reconversión y la presión estructural

El sector enfrenta un escenario dual. Por un lado, muestra capacidad para insertarse en mercados externos. Por otro, continúa perdiendo terreno en el mercado interno.

Las variables a observar pasan por la evolución del consumo, el ritmo de importaciones y la posibilidad de recomposición de la inversión. También será clave el comportamiento del empleo y si la dinámica exportadora logra sostenerse.

El equilibrio entre apertura, competitividad y sostenimiento del tejido productivo aparece como uno de los ejes en disputa.

Informe Mensual FITA Abril by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

El superávit comercial del primer trimestre cierra cinco veces arriba del balance positivo de 2025

Compartí esta noticia !

El comercio exterior argentino consolidó en marzo una de sus mejores performances de los últimos años. Con un superávit de USD 2.523 millones -el mayor para ese mes desde 2010- el país acumula ya 28 meses consecutivos con saldo positivo en la balanza comercial.

El dato no es menor: el resultado supera en USD 1.899 millones al de marzo de 2025 y se apoya en una dinámica clara -exportaciones en fuerte expansión y una demanda de importaciones todavía contenida- que refleja tanto oportunidades como limitaciones estructurales de la economía argentina.

En el acumulado del primer trimestre, el superávit alcanzó USD 5.508 millones, quintuplicando el registro del mismo período del año pasado, detalla un estudio de la consultora ABECEB.

El motor: exportaciones en máximos históricos

El principal driver del resultado fue el salto exportador. Las ventas externas totalizaron USD 8.645 millones en marzo, un récord histórico mensual, con un crecimiento interanual del 30,1% y un fuerte avance también respecto a febrero.

La expansión estuvo explicada principalmente por mayores cantidades exportadas (+25,3% interanual), mientras que los precios mostraron una suba más moderada.

El impulso vino, en gran medida, del sector primario, que creció 56,2% interanual, traccionado por cereales, pesca y oleaginosas. El maíz se consolidó como el principal producto exportado del mes, con USD 992 millones y una suba del 51,3%.

A esto se sumó un fuerte desempeño del complejo minero —con subas en oro, litio y plata— y del sector energético, que aportó un superávit de USD 945 millones gracias a mayores exportaciones y una fuerte caída de importaciones.

También las manufacturas de origen agropecuario mostraron una mejora relevante, impulsadas por carnes y aceites, en un contexto donde los precios internacionales acompañaron.

Importaciones: el límite de la actividad

Del otro lado de la balanza, las importaciones mostraron un crecimiento muy moderado del 1,7% interanual, totalizando USD 6.122 millones.

Sin embargo, detrás de ese leve aumento hay una señal clara: las cantidades importadas cayeron 3,7%, lo que refleja una economía con bajo nivel de actividad, especialmente en sectores como la industria.

El incremento en valores respondió, en realidad, a un aumento de precios (+5,8%), lo que sugiere que la recuperación de la demanda interna sigue siendo débil.

Los datos sectoriales refuerzan esta lectura. Mientras crecieron los bienes intermedios y de consumo, cayeron rubros clave como combustibles y piezas para bienes de capital, vinculados a la inversión y la producción.

Una mejora que es también síntoma de debilidad

El superávit comercial elevado es, en parte, una buena noticia: fortalece las cuentas externas y aporta dólares en un contexto de restricciones financieras.

Pero también expone una fragilidad: el resultado se explica más por la debilidad de las importaciones que por una expansión equilibrada del comercio.

La caída en las cantidades importadas, especialmente en bienes de capital, sugiere un freno en la inversión y en la capacidad de crecimiento futuro de la economía.

Perspectivas: más superávit, pero con interrogantes

Para el resto de 2026, el escenario mantiene un sesgo positivo en términos de saldo comercial. Las proyecciones apuntan a un superávit en torno a los USD 13.000 millones, con posibilidad de acercarse a los niveles de 2024.

El impulso vendría, nuevamente, por el lado exportador: cosecha agrícola, minería y energía aparecen como los principales motores.

Sin embargo, hay factores de riesgo. El menor dinamismo global, los costos logísticos elevados y la evolución del conflicto en Medio Oriente pueden alterar tanto precios como volúmenes de comercio.

En paralelo, el desempeño de las importaciones seguirá atado a la evolución de la actividad económica local: sin recuperación del consumo y la industria, el superávit podría seguir creciendo, pero más por restricción que por expansión.

Compartí esta noticia !

Federico Panozzo sobre las importaciones: “El comercio está en rojo, solo se habla de aguantar”

Compartí esta noticia !

En un contexto económico marcado por la apertura de importaciones, caída del consumo y fuerte presión sobre las pymes, Federico Panozzo fue elegido nuevo presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas. La designación se concretó el viernes pasado, tras la asamblea del Consejo Directivo de la entidad.

En diálogo con Open1017.com, Panozzo trazó un diagnóstico crudo sobre la situación del sector: “Hoy el comercio y la industria están en zona roja. La crisis duró mucho tiempo y hay rubros que desde la pandemia no terminaron de recuperarse”.

Consultado sobre la política de importaciones del Gobierno nacional, el flamante presidente reconoció que el impacto es tangible en el mercado local.

“No se puede negar: los productos están en las casas de nuestros familiares, amigos, y el comerciante posadeño lo está sufriendo”, afirmó. Sin embargo, señaló que los efectos no son homogéneos.

Según explicó, algunos rubros -como el de artículos electrodomésticos- lograron adaptarse y aprovechar la simplificación de importaciones para ampliar su oferta y mejorar precios al consumidor. “Hay socios que tenían más espalda financiera y pudieron organizarse para traer marcas y competir”, indicó.

No obstante, advirtió que el problema de fondo es la falta de previsibilidad. “En Argentina no planificamos a largo plazo. Un gobierno cierra importaciones y apuesta a la industria local; otro las abre de golpe buscando beneficiar al consumidor. Así es muy difícil que las empresas inviertan en tecnología y maquinaria para competir con el mundo”, sostuvo.

Para Panozzo, el debate central debería ser estratégico: “Tenemos que decidir qué tipo de país queremos ser: si uno prestador de servicios o uno industrial”.

Competencia externa y presión regional

El comercio posadeño enfrenta múltiples frentes. A la competencia de productos importados -muchos provenientes de Asia y comercializados a través de plataformas digitales- se suma la histórica competencia fronteriza con Encarnación.

“El diálogo hoy con el comerciante es ver cómo aguanto, cómo llego. No se habla de crecer ni de tomar personal. Se habla de resistir”, describió.

Esa resistencia tiene costos humanos. “Reducir personal no es un triunfo. Para un comerciante es durísimo tener que decirle a un colaborador que no puede seguir. Se pierde calidad de vida bajo presión constante”, remarcó.

Panozzo anticipó que 2026 será un año de ajuste y repliegue para buena parte del sector. “Entendemos que la Nación está apostando a una macroeconomía que en algún momento debería dar resultados positivos. Pero eso no va a suceder en el corto plazo para nuestra economía regional”, advirtió.

En ese marco, el rol de la Cámara será, según definió, “ser representativa de todos los rubros y conseguir herramientas para aguantar”.

La entidad mantiene diálogo fluido con el Gobierno provincial, con el objetivo de articular medidas paliativas. “La caída de ventas también impacta en la recaudación provincial. Estamos en una situación compleja tanto el sector público como el privado”, explicó.

Una gestión enfocada en la representación activa

Panozzo venía desempeñándose como vicepresidente y miembro del Consejo Directivo, por lo que aseguró que su gestión mantendrá una línea de trabajo ya iniciada: fortalecer la representación sectorial y sostener una Cámara activa frente a un escenario desafiante.

“Tenemos distintas realidades según el rubro. Algunos tienen pequeños repuntes por herramientas como los programas Ahora; otros están muy golpeados. El desafío es contener a todos”, afirmó.

Con un panorama marcado por la apertura comercial, la presión impositiva y la caída del consumo, el nuevo presidente no dejó margen para eufemismos: el comercio posadeño atraviesa una etapa crítica. Y la palabra que hoy domina el sector no es expansión ni inversión, sino supervivencia.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin