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Mercedes Omeñuka: “Las pymes forestales no llegan con los números para competir”

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La industria forestal argentina atraviesa una etapa de fuerte presión sobre sus márgenes, con un problema que combina costos crecientes, demanda interna deprimida y dificultades para acceder a financiamiento. Así lo planteó Mercedes Omeñuka, presidenta de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA), en una entrevista con Economis en el marco del encuentro realizado en Posadas por los 80 años de la Asociación Forestal Argentina (AFoA).

Omeñuka sostuvo que el deterioro no es reciente. Según explicó, desde hace aproximadamente un año las entidades empresarias vienen advirtiendo sobre una situación cada vez más compleja, particularmente para las pymes, que cuentan con menor espalda financiera y menor capacidad para absorber aumentos de costos o competir por volumen.

“Con los costos que siguen en aumento, los costos logísticos que están elevados, la energía y la materia prima son costos que nosotros hoy no estamos pudiendo trasladar al precio del producto”, señaló.

La advertencia adquiere una dimensión particular en Misiones, donde la actividad forestal tiene una fuerte dependencia del transporte y de los mercados extrarregionales. Para las empresas que producen bienes con mayor valor agregado, cada incremento logístico impacta directamente sobre la posibilidad de colocar producción fuera de la provincia.

Uno de los puntos centrales planteados por Omeñuka es que la industria no enfrenta necesariamente un problema de falta de mercados. Por el contrario, existen oportunidades comerciales en distintos destinos internacionales, pero los costos argentinos dificultan transformar esos pedidos en operaciones concretas.

“Tenemos a diario pedidos de madera de India, de Indonesia, de China”, explicó. También mencionó la existencia de demanda desde Europa. Sin embargo, la ecuación económica no permite a muchas pymes llegar al mercado internacional en condiciones competitivas.

El problema aparece especialmente frente a Brasil, uno de los principales competidores y vecino inmediato de Misiones. Las empresas argentinas enfrentan costos logísticos y locales superiores y, según la titular de FAIMA, eso las coloca en una situación de desigualdad cuando intentan exportar productos con valor agregado.

La paradoja es significativa: hay demanda internacional, capacidad industrial y recursos forestales, pero la estructura de costos impide aprovechar plenamente ese potencial.

El alivio impositivo todavía no alcanza a las pymes

Consultada sobre las medidas anunciadas por el Gobierno nacional para el sector productivo y sobre el impacto de los incentivos a las inversiones, Omeñuka marcó una diferencia entre los instrumentos destinados a nuevos proyectos y las necesidades de las empresas que ya están operando.

“Para una pyme hoy nosotros no hemos recibido todavía ningún tipo de incentivo de reducción de impuestos”, afirmó.

La dirigente valoró las posibilidades asociadas a los nuevos regímenes de inversión, pero señaló que no resuelven el problema inmediato de las pequeñas y medianas industrias que necesitan sostener su estructura productiva y recuperar competitividad.

El financiamiento aparece en el mismo punto de tensión. La posibilidad de incorporar equipamiento de última generación existe, pero las tasas de crédito representan una barrera para empresas cuyos márgenes ya se encuentran comprimidos.

“Está bárbaro, son equipos de primera línea, pero nosotros en la situación en que está una pyme hoy no llegamos”, resumió al referirse a las alternativas de financiamiento para equipamiento.

La pregunta empresarial es entonces cómo amortizar una inversión financiada a tasas elevadas en un contexto donde la demanda y los márgenes no permiten asegurar un retorno suficiente.

La dificultad no se concentra en las exportaciones. Las empresas que dependen del mercado interno enfrentan otro problema: la contracción de la actividad económica.

Omeñuka señaló que la construcción privada continúa deprimida y que la caída de la obra pública también tuvo impacto sobre la demanda de productos forestales. En ese sentido, observó con expectativa las nuevas licitaciones de infraestructura y caminos, con la posibilidad de que puedan generar una reactivación parcial de la actividad.

La construcción es uno de los principales canales para ampliar el consumo de madera. Por eso, la recuperación del sector no depende exclusivamente de las exportaciones: también requiere reconstruir demanda dentro de la Argentina.

En esa línea, FAIMA viene promoviendo el uso de madera en la construcción de viviendas. Omeñuka consideró que la expansión de proyectos industriales como el que avanza en Virasoro puede contribuir a modificar la percepción del mercado argentino sobre la construcción con madera.

“Nosotros necesitamos que en la Argentina consumamos más madera”, planteó.

El nuevo peaje abre otra discusión sobre competitividad

La posible incorporación de nuevos peajes en Misiones aparece como un factor adicional de preocupación para la industria, especialmente por la importancia que tiene el corredor hacia Buenos Aires para colocar producción.

Omeñuka sostuvo que el sector puede comprender el pago de un peaje si existe una contraprestación efectiva en infraestructura. El problema, advirtió, aparece cuando aumentan los costos de transporte sin una mejora equivalente en las rutas.

“Si vos pagás un costo elevado pero tenés rutas que estén en condiciones, por ahí uno dice: miro para otro lado y pago. El tema es que nos pongan más peajes y sigan las rutas en las mismas condiciones”, señaló.

La cuestión excede al sector forestal. Para una industria ubicada lejos de sus principales mercados, la infraestructura vial forma parte de la estructura productiva. Cada deterioro en las rutas o incremento en los costos de traslado termina incorporándose al precio final y reduce el margen disponible para competir.

El debate sobre los nuevos peajes, por lo tanto, queda atado a una condición concreta: que el financiamiento de la infraestructura se traduzca efectivamente en mejores corredores logísticos.

Respecto de las perspectivas para el próximo año, la presidenta de FAIMA evitó proyectar una recuperación automática por el calendario electoral. Su diagnóstico está condicionado a la evolución de la actividad económica.

“Si traspolamos la situación de hoy y si no hay una reactivación de la economía, la vemos compleja”, sostuvo.

La industria necesita que confluyan varias condiciones: recuperación de la construcción, reducción de costos, financiamiento accesible, inversión tecnológica y una estructura tributaria que permita competir. Sin esa combinación, el potencial productivo seguirá limitado.

Omeñuka, sin embargo, diferenció potencial de coyuntura. La capacidad existe y las empresas cuentan con conocimiento, recursos y posibilidades de expansión. El problema es que las condiciones actuales todavía no permiten transformar ese potencial en crecimiento sostenido.

“Capacidades, las empresas tienen. Con inversiones que sean acordes a la capacidad de cada pyme, esto se puede revertir”, afirmó.

Una oportunidad que Misiones todavía puede convertir en industria

El planteo de FAIMA deja planteada una agenda que excede la discusión coyuntural sobre el precio de la madera. Para Misiones, el desafío es avanzar desde una economía forestal basada en la disponibilidad de materia prima hacia una estructura con mayor transformación industrial y capacidad exportadora.

Pero esa transición requiere que la competitividad no quede limitada a la productividad dentro de la fábrica. Energía, impuestos, financiamiento, rutas, logística y acceso a mercados forman parte de la misma ecuación.

La existencia de pedidos internacionales demuestra que el mercado potencial está allí. La discusión pendiente es cómo lograr que las empresas argentinas puedan atenderlo.

Para las pymes, el salto tecnológico no puede pensarse separado de las condiciones financieras. Para las exportaciones, la competitividad no depende solamente del tipo de cambio, sino también de cuánto cuesta producir y transportar. Y para el mercado interno, la recuperación forestal está estrechamente vinculada con la construcción.

La industria forestal tiene, en palabras de Omeñuka, un “potencial enorme”. El punto crítico para 2027 será determinar si las condiciones económicas permiten finalmente convertir esa capacidad instalada en más producción, más consumo de madera, más exportaciones y mayor valor agregado dentro de Misiones.

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Sturzenegger promete una nueva ley de cabotaje para potenciar el transporte fluvial

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El Gobierno nacional prepara una de las reformas logísticas más ambiciosas de las últimas décadas: la modificación integral del régimen de cabotaje y navegación interior. La iniciativa, impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, apunta a eliminar restricciones y costos regulatorios que, según el funcionario, encarecen artificialmente el transporte fluvial en la Argentina.

La discusión tiene un impacto directo sobre Misiones. En particular, sobre la industria forestal, uno de los principales complejos exportadores de la provincia, que desde hace años reclama una mayor utilización de la Hidrovía Paraná-Paraguay y de los puertos locales como alternativa al transporte exclusivamente carretero.

“Tenemos una ley que básicamente hace muy cara esa navegación”, sostuvo Sturzenegger al explicar el proyecto. El ministro incluso vinculó la futura reforma con el espíritu original de la Constitución Nacional y el histórico artículo 26, que garantiza la libre navegación de los ríos interiores.

La referencia no es menor. La logística es hoy uno de los principales factores que restan competitividad a las economías regionales del norte argentino. En el caso de Misiones, gran parte de la producción forestal debe recorrer más de mil kilómetros en camión hasta puertos bonaerenses como Zárate o Rosario para acceder a mercados internacionales.

Sturzenegger puso como ejemplo concreto el caso de la industria maderera misionera. Según explicó, llenar un barco de madera implica actualmente movilizar alrededor de 300 camiones desde ciudades como Eldorado hasta los puertos del centro del país. Con la reforma, la lógica cambiaría por completo: la carga podría salir directamente desde puertos sobre el río Paraná, como el de Eldorado o el de Puerto de Posadas.

El efecto económico sería inmediato. “Le bajan los costos totales 15 o 16 puntos”, aseguró el ministro. En términos productivos, la reducción equivaldría -según su propia comparación- a una baja indirecta de retenciones cercana al 8%.

La potencial mejora excede al sector forestal. También podría beneficiar a industrias yerbateras, tealera, celulósica y a toda la cadena exportadora del noreste argentino. El ahorro logístico permitiría mejorar márgenes, ampliar mercados y ganar competitividad frente a competidores internacionales.

Además, la reforma podría reconfigurar el mapa portuario del norte argentino. Sturzenegger mencionó específicamente el caso de Barranqueras, al señalar que podría convertirse en “una segunda Rosario” para la salida de granos y producción regional. La lógica sería similar para los puertos misioneros si logran integrarse de manera eficiente al sistema fluvial exportador.

La discusión aparece en un momento clave para Misiones. La provincia viene impulsando desde hace años el desarrollo del transporte multimodal y la recuperación de su infraestructura portuaria. El Puerto de Posadas ya opera cargas contenerizadas y la Provincia avanza además con la licitación internacional para la modernización integral de la terminal y la consolidación de servicios regulares de transporte fluvial.

En paralelo, la eventual flexibilización del cabotaje podría aliviar otro problema estructural: el deterioro de rutas y el alto costo del transporte carretero. Menos camiones de larga distancia implicarían menor consumo de combustible, menos accidentes y menores costos de mantenimiento vial.

La apuesta del Gobierno es que la desregulación permita dinamizar inversiones privadas y acelerar la integración logística del norte argentino con mercados internacionales. Para Misiones, donde la competitividad exportadora depende en gran medida de los costos de salida, la discusión puede convertirse en uno de los cambios económicos más relevantes de los últimos años.

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Forestales: el INFOPRO congela precios de la materia prima y abrió una mesa técnica por alivio fiscal

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En medio de un escenario definido por los propios actores como una de las peores crisis del sector forestoindustrial, el directorio del Instituto Forestal Provincial (INFOPRO) resolvió este lunes mantener congelados los precios de la materia prima forestal en Misiones, sin modificaciones respecto de los valores ya establecidos en la Resolución 2/25.

La decisión fue adoptada por unanimidad durante la reunión de directorio realizada en la sede de APICOFOM, presidida por Hugo Escalada, titular del Instituto, con la participación de representantes industriales, productores primarios y cooperativas forestales.

La votación cerró uno de los puntos más sensibles de la agenda forestoindustrial: el precio de referencia para la materia prima en un contexto de fuerte retracción de la actividad, caída del consumo, suba de costos y pérdida de competitividad frente a otras regiones y países limítrofes.

Se aprobó por unanimidad la propuesta impulsada por APICOFOM de “mantener el precio fijado en la Resolución Nº 2/25 del INFOPRO, hasta la próxima reunión del Directorio”.

Esto implica que no habrá incrementos en los valores de referencia para rollizos, chips y demás productos forestales regulados por el organismo provincial.

La resolución fue respaldada por Hugo Escalada, Cristian Francisco Ottenweller, Eladio Rafael Rebak, Gabriel Bortolon y Mario Ernesto Centurión, quienes votaron afirmativamente la continuidad del esquema vigente.

La preocupación por la crisis

El encuentro no estuvo centrado únicamente en la cuestión de precios. La situación general del sector ocupó buena parte del debate, con fuerte preocupación por la caída de la actividad y la presión impositiva sobre toda la cadena forestal.

APICOFOM presentó formalmente una nota con tres pedidos centrales:

  • suspender incrementos en el esquema vigente;
  • establecer una mesa técnica para analizar medidas de alivio fiscal;
  • eliminar la tasa forestal y revisar la eliminación de retenciones de Ingresos Brutos de la Agencia Tributaria Misiones (ATM).

El acta detalla que, “atento a la coyuntura económica del sector forestal, de acuerdo a la realidad económica del país”, los directores acordaron que se presentarán propuestas de alivio fiscal ante el INFOPRO, para luego elevarlas a los organismos correspondientes.

El congelamiento de precios llega en un momento particularmente delicado para la cadena forestal. Empresarios del sector vienen advirtiendo sobre la caída en la demanda interna, la menor actividad en la construcción, la retracción del mercado del mueble, la pérdida de competitividad exportadora y el aumento sostenido de costos energéticos, logísticos y laborales.

En ese contexto, la posibilidad de una actualización de precios de la materia prima aparecía como un factor de tensión entre productores e industria.

Finalmente, prevaleció la postura de sostener los valores actuales, bajo el argumento de evitar mayores distorsiones en una actividad que hoy atraviesa fuertes dificultades financieras.

El respaldo unánime refleja además una señal política hacia adentro del sector: priorizar la estabilidad y trasladar la discusión principal hacia el frente fiscal y la necesidad de condiciones especiales para sostener la competitividad de Misiones frente a Brasil, Paraguay y otras provincias forestales.

Con el precio congelado y la resolución aprobada, ahora el foco se trasladará a la mesa técnica que deberá analizar posibles herramientas de alivio tributario.

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Fuerte caída de las exportaciones de té enciende una nueva alerta en las economías regionales

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El complejo tealero cerró el último año con una fuerte caída en sus exportaciones y se suma a la lista de economías regionales en situación de alerta, en un contexto donde los sectores productivos del interior enfrentan presiones de precios, concentración de mercados y una creciente volatilidad en la demanda internacional.

Según los últimos datos de comercio exterior, las exportaciones del complejo té alcanzaron 67 millones de dólares, lo que representó una caída interanual de 18,1%, uno de los retrocesos más marcados entre las cadenas agroindustriales vinculadas al noreste argentino. En cuanto a toneladas, en 2024 se exportaron 73,6 mil toneladas y en 2025, 62,3 mil toneladas. Pero el promedio exportador entre té negro y verde era de 76 a 78 millones de kilos.

Desde el sector privado advierten que el escenario puede agravarse si no se corrigen los costos internos. Renzo Klimiuk, empresario tealero y yerbatero, sostuvo que la caída de las exportaciones responde en gran medida al fuerte encarecimiento de los costos en dólares de la producción. “Hoy producir en Argentina se volvió extremadamente caro. Es una locura el nivel de incremento de los costos que tuvimos”, afirmó.

Según explicó, la baja del dólar mayorista frente al aumento de los costos genera un escenario crítico para la competitividad internacional. “Se armó el combo perfecto: los costos en dólares suben y el tipo de cambio baja. Así se pierden mercados porque no podemos competir con los grandes países productores”, advirtió. En ese contexto, el empresario anticipó un panorama complejo para el sector: “Si no cambia algo, este año va a ser peor”. “Los números van a ser más bajos“, coincidió una empresaria del sector.

El perfil exportador del sector continúa altamente concentrado en el té negro, que representó 96,6% de los envíos, mientras que el té verde explicó apenas 3,4%. Las exportaciones de extractos, esencias y concentrados de té tuvieron una participación marginal.

La concentración también se refleja en los mercados de destino. El índice de Herfindahl-Hirschman (IHH), que mide el nivel de concentración comercial, se ubicó en 0,44, un valor elevado que evidencia la fuerte dependencia de pocos compradores. De hecho, tres países concentraron el 82,1% de los envíos.

El principal destino del té argentino fue el bloque USMCA (Estados Unidos, México y Canadá), con exportaciones por 45 millones de dólares. Dentro de ese mercado, Estados Unidos absorbió el 99,1% de los despachos, lo que confirma la alta exposición del sector a la evolución de la demanda norteamericana.

Para las provincias productoras, principalmente Misiones y Corrientes, esta caída en las exportaciones implica una señal de alarma adicional en un contexto donde varias economías regionales atraviesan tensiones productivas y financieras.

Los contrastes de la yerba mate

El contraste más marcado dentro de las economías regionales del noreste se observa en la cadena de la yerba mate. Mientras el mercado interno enfrenta una fuerte crisis de precios de la materia prima y conflictos entre productores e industriales, el complejo exportador logró cerrar el año con un balance positivo.

Las exportaciones del complejo yerbatero alcanzaron 117 millones de dólares, con un crecimiento interanual de 14,8%.

La estructura exportadora muestra una fuerte predominancia de la yerba mate elaborada. El 94,3% de las ventas externas correspondió a ese producto, mientras que el 5,7% restante se distribuyó entre extractos, esencias y concentrados.

El índice de concentración comercial (IHH) fue de 0,47, lo que indica un alto nivel de dependencia de pocos mercados. En efecto, el 84,1% de las exportaciones se dirigió a tres países.

El principal destino fue Medio Oriente, región que absorbió exportaciones por 82 millones de dólares, consolidándose como el principal motor de la demanda externa del producto argentino.

Este desempeño exportador contrasta con la situación interna de la cadena, donde la caída del precio de la hoja verde y las tensiones regulatorias mantienen al sector en una situación crítica.

Tabaco: crecimiento moderado con fuerte presencia europea

Otra de las economías regionales con peso en el noreste argentino es el complejo tabacalero, que cerró el año con exportaciones por 347 millones de dólares, lo que representa 0,4% del total exportado por el país.

Las ventas externas registraron un crecimiento interanual de 7,3%, con una estructura productiva dominada por dos variedades.

El tabaco Virginia desvenado o desnervado explicó 57,9% de las exportaciones, mientras que el tabaco Burley desvenado representó 30,3%. En menor medida también se exportaron cigarrillos y otros tipos de tabaco sin desvenar.

El comercio exterior del sector presenta una concentración moderada. Cuatro países concentraron el 72,9% de las ventas, mientras que el índice de concentración (IHH) se ubicó en 0,20, similar al registrado el año anterior.

El principal destino fue la Unión Europea, con exportaciones por 173 millones de dólares, consolidando a ese bloque como el principal mercado del tabaco argentino.

Forestación: crecimiento sostenido del complejo exportador

El complejo forestal, otro de los pilares productivos del noreste argentino, representó 0,9% del total de exportaciones del país.

Las ventas externas del sector alcanzaron 821 millones de dólares, con un incremento interanual de 10,3%.

La estructura exportadora muestra tres grandes segmentos. El 43,1% correspondió a productos celulósicos y papeleros, principalmente pasta química de madera de conífera y papel y cartón. El 37,4% estuvo compuesto por productos del sector maderero, como madera aserrada de pino y madera de coníferas perfilada. El 19,5% restante correspondió a otras exportaciones forestales, principalmente extracto de quebracho.

Desde el punto de vista industrial, el 53,3% de las exportaciones fueron manufacturas de origen industrial (MOI), el 39,5% manufacturas de origen agropecuario (MOA) y el 7,1% productos primarios (PP).

La diversificación de mercados es mayor que en otros complejos regionales. Cuatro países concentraron el 57,5% de las exportaciones, mientras que el índice de concentración (IHH) fue de 0,09, reflejando una estructura comercial más equilibrada.

Los principales destinos fueron el Mercosur, con exportaciones por 208 millones de dólares -donde Brasil explicó el 63,6% de los envíos-, el bloque USMCA, con 178 millones de dólares -con Estados Unidos concentrando el 81%– y el grupo Resto de ALADI, con 145 millones de dólares.

Economías regionales bajo presión

El desempeño de estos complejos refleja una realidad heterogénea dentro de las economías regionales argentinas. Mientras el sector forestal y el tabaco logran sostener o mejorar sus exportaciones, la cadena tealera muestra señales claras de debilitamiento, con fuerte dependencia de pocos mercados y una caída significativa de los envíos.

En paralelo, la yerba mate mantiene un buen desempeño exportador, aunque el conflicto por los precios de la materia prima y las tensiones en la cadena productiva mantienen al sector en una situación delicada.

El cuadro general muestra que, más allá de algunos resultados positivos en comercio exterior, las economías regionales continúan enfrentando un escenario frágil, marcado por la concentración de mercados, la volatilidad de la demanda internacional y los conflictos internos en las cadenas productivas. En ese contexto, la caída del té aparece como una nueva señal de alerta para una de las actividades históricas del noreste argentino.

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