Educación técnica y compromiso social: inversión privada impulsa formación textil en Misiones
La Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET) N° 2 presentó el renovado equipamiento de su aula-taller de Indumentaria, en una iniciativa que combina innovación educativa, impacto social y responsabilidad social empresaria. El proyecto, que demandó una inversión superior a los $18.000.000, fue financiado por la firma Híper del Pollo a través del Programa de Crédito Fiscal, consolidando un modelo de articulación virtuosa entre el sector privado y la educación pública.
El nuevo equipamiento, con estándares industriales, representa un salto cualitativo en la formación de los estudiantes, que ahora acceden a herramientas de última generación alineadas con las exigencias del mercado laboral. La apuesta no sólo mejora la calidad de enseñanza, sino que amplía las oportunidades de inserción en una cadena productiva con creciente demanda de mano de obra calificada.

Pero el impacto del proyecto trasciende lo estrictamente formativo. En el marco de la iniciativa “Cobijar con amor”, los alumnos del curso Fundamentos del Diseño Textil Funcional ya comenzaron a traducir el aprendizaje en acción concreta: elaboran 100 mantitas bordadas destinadas al Hospital Materno Neonatal, a través de la Asociación Civil Dar a Luz. Se trata de un claro ejemplo de cómo la educación técnica puede generar valor social inmediato, integrando formación, solidaridad y territorio.
Desde la institución destacaron que este tipo de iniciativas fortalecen el ecosistema educativo-productivo y permiten actualizar contenidos, metodologías y prácticas en línea con la industria. En ese esquema, el rol del sector privado resulta determinante.



La participación de Híper del Pollo fue subrayada como un caso ejemplar de responsabilidad social empresaria con impacto tangible. A través de su aporte, la empresa no sólo contribuye al fortalecimiento de la educación técnica, sino que invierte en capital humano local, promoviendo desarrollo económico y cohesión social.
El proyecto también deja planteado un desafío hacia adelante: ampliar la base de empresas comprometidas con la formación técnica. Desde la EPET N° 2 convocaron a actores del sector productivo a sumarse a este tipo de iniciativas, que combinan inversión, innovación y compromiso social, y que resultan claves para construir una industria más competitiva y un entramado productivo con mayor inclusión.
