El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, afirmó que la inflación tiene los “días contados” pero admitió que “vienen tres meses más delicados en materia” evolución de los precios, en un contexto donde se prevé que en febrero el costo de vida llegue al 2%, esencialmente por los incrementos previstos en tarifas de servicios públicos, y dijo que en febrero se produjo “un repunte en la evolución de los precios”.
Atado a la evolución de la inflación, Sturzenegger también se refirió al tema de las paritarias y dijo que las negociaciones salariales que se ubiquen por encima de las metas del Banco Central “no llevan a una modificación de la misma sino que por el contrario están incluidos en el 17%”.
En ese escenario, el jefe del BCRA rechazó de plano la posibilidad de que haya “desequilibrios en el mercado”.
“Es preciso puntualizar que se vienen tres meses más delicados en materia de inflación. De acuerdo con lo ya anticipado, durante estos meses la corrección de precios regulados moverá al nivel general de la inflación algo por encima de lo que venimos experimentando”, sostuvo.
En ese sentido, indicó que por ello “el Banco Central está tomando sus decisiones de política monetaria en pos de alcanzar un nivel de inflación núcleo que permita lograr el cumplimiento de las metas para el nivel general hacia fin de año”.
“Les anticipo que en febrero estamos observando un repunte en la evolución de los precios, fundamentalmente en el nivel general, primordialmente motorizado por los precios regulados, respecto del valor observado en enero”, adelantó.
Al ofrecer un discurso en un almuerzo organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Capital Federal, puntualizó: “Por esto, pero además porque el ritmo de 1,2% a 1,3% mensual que llevan los precios no regulados desde noviembre es demasiado alto para lo que pretendemos para este año, no vemos margen alguno por el momento para el relajamiento de la política monetaria”.
Ante los empresarios, destacó que “sin desequilibrios en el mercado monetario, la inflación tiene los días contados” y bromeó: “Los meses contados, la vida contada”.
“Si se toma el semestre comprendido entre julio y enero, el nivel general de la inflación acumuló un alza de precios de 8,1%, que anualizado da 16,8%, un ritmo ya dentro del rango entre 12% y 17% buscado para de este año”, resaltó.
Según el funcionario, “lo relevante para combatir la inflación es construir un esquema donde oferta y demanda del dinero puedan equilibrarse”.
“Es desde este entendimiento que puede explicarse la baja de la inflación que ya ocurrió el año pasado”, analizó el jefe de la autoridad monetaria.
“Vemos que las negociaciones salariales se están llevando adelante con un foco claro en el futuro. Por supuesto que con las peculiaridades de cada sector, que difieren en fecha de negociación, en situación sectorial y otros factores. Está claro que la discusión paritaria hoy gira en torno de las metas de inflación y no sobre la inflación pasada”, enfatizó.
También se refirió al tipo de cambio: “Es importante remarcar que el mismo no constituye un ancla de nada para este BCRA, así como tampoco es un elemento que será manipulado adrede como herramienta de corrección”.
Así, conjugando el tema salarial y tipo de cambio llamó a los empresarios a ser “responsables” en las negociaciones paritarias y a no acordar montos que terminen comprometiendo sus resultados porque después terminan pidiendo un ajuste en el tipo de cambio.
“Personalmente me sorprende mucho escuchar a menudo que sólo se puede desinflar apreciando el tipo de cambio, teniendo en cuenta que durante la segunda parte del año pasado se evidenció una baja abrupta de la inflación (recordemos que la inflación acumulada de esos seis meses fue de 9%), mientras que el tipo de cambio real multilateral se mantuvo prácticamente constante durante ese lapso”, concluyó Sturzenegger.
Fue una de las semanas más duras para el Gobierno de Mauricio Macri. Alfredo Schiavoni lo sabe y no elude que los escándalos del Correo argentino y el ajuste a los jubilados afectan la imagen del Presidente. Sin embargo, asegura que la alianza Cambiemos está ordenada y que en el PRO y el radicalismo están alineados para enfrentar la evaluación de las urnas en las elecciones legislativas. “Cuando uno mete la pata, hay que aclarar la cuestión. Lo del Correo no fue bien comunicado. Espero que se esclarezca. Si correspondiese que la empresa tiene que pagar al Estado o el Estado a la empresa, que sea decidido por un organismo competente”, marca el diputado provincial que además es delegado del ministerio del Interior en Misiones. Su nombre es uno de los que más suena para encabezar alguna de las listas para las legislativas, pero él jura que no quiere ser reelecto.
Schiavoni admite que las elecciones marcarán el destino del Gobierno de Macri. Por eso, asegura, la alianza está “compacta” y nadie sacará los pies del plato con una interna como la de 2015 cuando el PRO dividió los votos con el radicalismo. No desconoce las ambiciones de los radicales para ocupar los mejores lugares en las listas de candidatos, pero confía en que todo se resolverá en la mesa de conducción política de Cambiemos, conformada por dirigentes de ambos bandos.
“El espacio está ordenado, contra todos los pronósticos que hablaban de una alianza electoral que iba a durar poco. Se fue consolidando, acomodando los diferentes sectores, encontrando el lugar que le corresponde a cada uno. Pondremos el acento en las ocho provincias que renuevan senadores, porque una de las debilidades del Gobierno es la falta de representantes propios en ambas cámaras, para sacar con mayor celeridad los proyectos del Ejecutivo”, analiza el hermano del presidente del PRO, Humberto Schiavoni, quien también es uno de los posibles candidatos a senador por Misiones.
“Desde el primer gobierno de Hipólito Irigoyen, no hubo un gobierno con minoría en ambas cámaras, gobernando cinco distritos del país. En el caso del PRO no es novedad, porque los ocho años que fue jefe de Gobierno, no tuvo mayoría en la Legislatura, o sea que existe una gimnasia del acuerdo y la negociación. Lamentablemente no salió la reforma política que fue una gestión importante para darle transparencia al proceso electoral, aunque a nuestro criterio era insuficiente. Hay que avanzar en algo que nadie quiere hablar, que es el financiamiento de la política. Hay mucha hipocresía”, asegura
¿Cómo ve la marcha del Gobierno?
En lo económico hizo lo que cualquiera que hubiera asumido iba a hacer. En muchos casos se pagó la inexperiencia de gobernar, hubo marchas, contramarchas, pero siempre con la idea de revisar las ideas inoportunas o mal tomadas. Hay que acentuar en la planificación. Argentina debe darse la oportunidad de planificar el desarrollo. Hay muchas áreas con funciones similares, superpuestas, duplicadas. Hay que apuntar todo al desarrollo económico. Ha faltado tiempo para bajar esas medidas y que impacten en los sectores de desarrollo y que generen empleo.
¿Comparte la idea de ponerle techo a las paritarias y el ajuste a las jubilaciones?
En ambos casos se intenta poner la pelota contra el piso de la inflación. La inflación es el impuesto a los pobres, que afecta a todo aquel que dedica sus recursos al consumo. Hay que contemplar, aunque por ahí resulte odioso, que los aumentos de sueldos tienden a generar siempre la vuelta… aumentan los sueldos y aumentan los precios. Y el asalariado corre detrás de la inflación. Por supuesto que tiene un costo para la gente porque disminuye el poder adquisitivo. Pero disminuye la inflación, que a la larga es mucho más perniciosa que perder circunstancialmente poder adquisitivo por un tiempo determinado. El kirchnerismo generó la distorsión de los precios relativos, los precios controlados por Guillermo Moreno, coercitivamente, que no se sabía si respondían al costo. Y eso es muy peligroso en materia económica. Lo termina pagando la gente con la inflación.
Puede ser odioso que el Gobierno le ponga techo a la paritaria o se enfríe la economía, pero la inflación es más destructiva. Como idea de país, pretendemos que el salario tenga un poder de compra importante, que la gente pueda satisfacer sus demandas, a partir del trabajo genuino, pero hay que parar la inflación. La postura del Gobierno, con paritarias y jubilaciones, responde a esa idea.
¿Llegará este año el crecimiento?
Sinceramente esperamos que así sea. Hay indicadores que demuestran eso, otros que no. Aumentaron despachos de cemento, pero cayó el acero. Los datos del campo, del agro, son alentadores. Esperamos que el impacto del paquete de obras que se diseñó, planificó y licitó el año pasado, sirva como movilizador de la economía a partir de los salarios vinculados a la obra pública. Solo en Misiones, licitamos obras por cuatro mil millones de pesos. Eso va a tener impacto sobre empleo y consumo. Más algunas otras cuestiones vinculadas a inversiones de afuera, blanqueo y otros recursos que se puedan volcar a la dinamización de la fuerza productiva, confiamos en que este año arranque la economía.
Pasando al plano político… ¿Cuáles son las expectativas?
Las máximas. El espacio está ordenado en la provincia. Fuimos una de las primeras en constituir Cambiemos Misiones, con los actores del espacio. Estamos en el diseño electoral. En ese marco se definirán las candidaturas, tanto a cargos nacionales como provinciales. A nivel municipal no habría conflictos con la ley de Lemas. El espacio se va a presentar unificado, con candidatos del consenso. Apostamos fuerte a darle más gobernabilidad con representantes nacionales y que haya más Cambiemos en la Legislatura y Concejos.
¿Cómo se le enfrenta a la Renovación?
Siempre con vocación de poder. Se le puede disputar a la Renovación. Trabajamos por una nueva mayoría para gobernar Misiones en 2019. Nadie está dispuesto a sacar los pies del plato.
¿Cómo es hacer oposición a un gobierno provincial que se lleva bien con la Nación?
Yo soy coordinador del Ministerio del Interior y se nos planteó que no había que generar un espacio de poder, ni gobierno paralelo que compita con quienes fueron elegidos para gobernar la provincia. Que las políticas de Estado lleguen a la gente con mayor eficacia.
Es cierto que Hugo Passalacqua generó empatía dejando de lado muchos postulados del kirchnerismo confrontativo y la lógica de amigo y enemigo. Es lo que corresponde y lo que la ciudadanía espera. En ese marco, nos cuesta diferenciarnos, porque la Renovación buscó acercarse y mimetizarse con algunas políticas.
Debemos convencerle a la gente que vote por el original y no por la fotocopia. Hay que ser creíbles, siempre nos mantuvimos en el mismo lugar. Seguimos con los mismos postulados que llevaron a Mauricio que sea Presidente. La gente decidirá si quiere asegurar un cambio o volver a lo anterior.
La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) aseguró que la importación de indumentaria aumentó un 21,2% en enero. El dato surge luego que en el primer mes del año se registraran importaciones por un monto de más de u$s 33 millones, cifra que superó la anotada en el mismo mes del año pasado donde llegó a u$s 26 millones.
La entidad industrial indicó que el monto de u$s 33.750.000 registrado en enero de este año por la importación de indumentarias solo fue superado en marzo, abril y agosto de 2016. En lo que respecta al kilaje ingresado, la cámara apuntó que no se ha registrado nunca en el pasado un volumen mensual tan considerable: 1.600.000 kilos, 71% superior a enero 2016.
El origen de las mercaderías ingresadas también marcó un “enero atípico”, dado que China elevó su participación en el monto total de 62% a 70% y en volumen de 72% a 81%.
El incremento de las mercaderías ingresadas de China se produjo en detrimento de la participación de los tres otros países que suelen contribuir aproximadamente al 30% del monto total: Perú, India y Vietnam y que han retrocedido ahora al 12 o 13%.
Asimismo, la CIAI señaló que los precios promedio de los cuatro países mencionados bajaron sensiblemente, no obstante “la diferencia al respecto entre el primer proveedor y los otros tres sigue abismal”, remarcó.
Desde la entidad industrial señalaron que “ignoramos hasta qué punto este hecho se debe a un freno o retraso que pudieran haber sufrido algunas importaciones de fines de 2016, que finalmente se efectuaron este año”.
En cuanto a las posiciones arancelarias que más ingresaron en enero, los sweaters de fibras sintéticas ocuparon el primer lugar del ranking, seguidos apenas más abajo por los sweaters de algodón, con precios promedio fuertemente disminuidos para el caso de los primeros.
China lideró el primer puesto en casi todas las categorías entre los principales competidores, con la excepción de chaquetas y trajes. No obstante, la entidad apuntó que “un solo mes del año no significa una tendencia definida en cuanto al grado de participación de una categoría sobre la otra”.
Por primera vez en doce años, los argentinos achicaron el changuito a la hora de ir a hacer las compras. Esto ocurrió en el tan mentado segundo semestre de 2016, lo que -según los expertos- coincide con una tendencia cada vez más pronunciada: la compra “de a puchitos” o lo que se traduce como una suba de las visitas al supermercado, pero para hacer compras más pequeñas.
Ocho de cada diez argentinos redujeron su consumo el año pasado. La firma especializada Kantar Worldpanel informó ayer que esa variable cayó en 2016 un 4%, un número levemente inferior al que difundió la consultora CCR días atrás (4,7%). Según Kantar Worldpanel, el retroceso del último trimestre del año pasado fue de 6% con relación al mismo período de 2015.
“El año terminó con un fuerte ajuste en los hábitos de compra del hogar: en el primer semestre resignaron marcas de todos los sectores de consumo y buscaron canales más económicos sacrificando la experiencia de compra; en el segundo semestre además achicaron el tamaño de compra por primera vez en 12 años”, explicó Federico Filipponi, director comercial de Kantar Worldpanel.
Con relación a este último dato, en la firma indicaron que la compra por acto cayó por primera vez en 12 años en el tercer trimestre (-2%) y volvió a registrar una contracción de -3% en cuarto trimestre. En este período, medido interanualmente, una de cada dos categorías de la canasta básica registraron compras de menor volumen. La razón es obvia: menos unidades en cada visita al súper.
De acuerdo con el documento de Kantar Worldpanel que refleja hoy el diario La Nación, los hogares que redujeron el tamaño de sus compras durante el año pasado son mayormente de niveles medios y de la base de la pirámide. En cuanto a los diferentes sectores, en 2016, el de Bebidas fue el que mayor disminución de la cantidad comprada en cada acto reflejó (principalmente las gaseosas).
“Observamos una relación entre la contracción de la compra por acto y el crecimiento de misiones chicas”, contaron en la consultora especializada. Esto quiere decir que crecieron los viajes en el que los consumidores llevan de una a siete categorías en promedio
El informe estimó además que en 2016 se consumió menos de todo. Siete de cada diez categorías perdieron volumen. El sector que más se contrajo de la canasta fue el de los lácteos. Allí el consumidor minimizó su gasto en productos de valor agregado, tales como leches cultivadas, leches líquidas infantiles y postres refrigerados para chicos y adultos. Dentro de Alimentos, las sopas y pastas lograron crecer “en un contexto difícil”.
El 80% de los hogares redujo su consumo en 2016. Sin embargo, el único nivel socioeconómico que logró sostener su capacidad de consumo fue el alto-medio. El resto de la pirámide realizó ajustes: los estratos medio-bajo y bajo inferior hicieron compras más chicas mientras que los niveles bajos visitaron menos veces los canales.
Desde la Asociación de Transportistas Escolares de Misiones (ATEM), confirmaron que se consensuaron precios únicos para Posadas de 1600 pesos por chico y para Garupá de 1700 pesos.
Luego de varias reuniones donde los transportistas plantearon precios de hasta 2000 pesos por chico, en la última reunión los integrantes de la Asociación Transportistas Escolares de Misiones (Atem) acordaron un precio único para Posadas de 1.600 pesos por niños y 1.700 en Garupá.
El incremento es del 23 al 25 por ciento en relación a los precios del año pasado indicó Diego Cardozo, integrante de la ATEM.
En el caso de varios chicos por grupo familiar, explicó que se consensuarán cada caso en particular.
En la zona capital de Posadas trabajan alrededor de 50 transportes escolares. Algunos aún no han completado las habilitaciones correspondientes para este año, porque han renovado las unidades y deben esperar los controles municipales.
Según los transportistas la aplicación del Boleto Educativo Gratuito (BEG) no ha impactado en el servicio que ellos ofrecen. Consideraron que el año 2016 ha sido bueno y reconocieron que el incremento de la cuota es por los aumentos de los costos de mantenimiento de las unidades.
El servicio de transporte escolar aún es una necesidad para muchas familias, porque el transporte público de pasajeros (donde se benefician con el BEG) no llega a todos los barrios en los horarios adecuados. También es un servicio preferido por quienes tienen chicos en el Nivel Inicial y los primeros años de la primaria.