Un informe de Bloomberg Intelligence, estableció que los títulos de la petrolera fueron destacados entre las opciones de empresas de mercados emergentes.
Un informe de Bloomberg Intelligence definió a los bonos de YPF como una “rareza” entre las alternativas corporativas disponibles de los mercados emergentes. Pero, una rareza con connotación positiva por su “combinación de notas con grandes descuentos, pero relativamente líquidas”, además de su “potencial de rentabilidad significativamente superior al de otras empresas de mercados emergentes”.
“YPF es una rareza entre los emisores corporativos en dólares de los mercados emergentes, con su combinación de notas con grandes descuentos, pero relativamente líquidas” resaltó la unidad de research de Bloomberg.
“La preocupación por los vencimientos más inminentes de la deuda de YPF y su exposición a la política nacional de precios de los combustibles contribuyeron a que sus bonos cotizaran con un descuento cada vez mayor respecto a los de la Pampa Energía hasta mediados de 2022”, expresa el informe elaborado por Jaimin Patel y Damian Sassower.
El atractivo de los bonos de YPF
“El bono de YPF al 7% con vencimiento en 2023 sigue cotizando con un descuento de casi el 30% sobre la par. Este descuento es el más elevado entre las empresas de mercados emergentes en dólares a 10 años con un saldo vivo superior a US$ 500 millones”, enfatizó Bloomberg
Sobre el rendimiento de papeles de otras compañías del mismo sector “los bonos de empresas energéticas latinoamericanas emitidos por Pemex, Ecopetrol y Petroperú también cotizan con algunos de los diferenciales más elevados entre las empresas de los mercados emergentes”.
Riesgos en el país
Este informe además señala la “débil posición fiscal y económica de Argentina, la disminución de las reservas de dólares y la depreciación de la moneda”, como factores que “limitan seriamente la capacidad del gobierno para apoyar a las empresas energéticas nacionales como YPF”.
Por otro lado, advierte que, para este proceso, por el desarrollo de los yacimientos no convencionales en Vaca Muerta, que aumentan la capacidad de exportación de petróleo crudo y la disminución de la dependencia de las importaciones de gas natural, “será fundamental para mitigar la tensión de divisas”. De esta forma, según el informe, “las tensiones de liquidez pueden obligar a YPF a reducir su programa de gasto de capital”.
Para este año, la empresa petrolera y energética aspira a incrementar sus inversiones incluso por encima de los US$4000 millones del 2022. Estos planes dependen de muchos factores, marca el informe de Bloomberg Intelligence, que tienen su impacto en el valor de sus bonos.
Para la fundación Getulio Vargas, que realiza un informe del índice de Clima Económico de América Latina, en este cuarto trimestre 2022 respecto al trimestre anterior, posiciona a Argentina en la peor valoración del ranking.
A mediados de año, Argentina con respecto al nivel de inversión extranjera volvió al de la prepandemia, a escala mundial alcanzó casi $1,6 billones. Dentro de este contexto, para el Indicador de Clima Económico (ICE), en la región hubo una “mejoría” para colocar divisas. De acuerdo al informe realizado por la Fundación Getulio Vargas (FGV).
Esta reconocida fundación de Brasil, realiza un informe denominado “Encuesta Económica de América Latina”, donde en este cuarto trimestre mostró una leve mejoría, en comparación al trimestre anterior, para realizar inversiones en la región.
De un período al otro, el ICE subió 11,8 puntos, se ubicó en 66,5; un número desfavorable al encontrarse por debajo de los 100 que marca una línea entre favorable y adverso.
Según este informe el clima de inversión en la región, desde el tercer trimestre del 2013 tuvieron niveles negativos. A excepción del cuarto de 2017, el primero de 2018 y el tercero del 2021.
“En todos estos trimestres, el indicador estuvo cerca de 100, que marca el límite entre la zona favorable y desfavorable”, explica el informe.
El 2020 fue el peor desempeño de la región para invertir. Fuente: Fundación Getulio Vargas
A pesar de esta leve mejoría el ICE se encuentra aún en una zona “desfavorable” al poseer 66,5 puntos. “La mejora en el ICE está asociada al comportamiento del Indicador de Situación Actual (ISA) que avanzó 22,7 puntos entre el 3er y 4to trimestre de 2022, hasta los 67,0 puntos” expresa el documento.
A la vez, que el “Indicador de Expectativas (IE) cambió en 0,6 puntos, lo que indica estabilidad, registrando 66,1 puntos. Los dos indicadores están ahora muy cerca y se mantienen en una zona desfavorable del ciclo. Esta es también la primera vez desde el 2012 que ISA supera (incluso ligeramente) a IE”.
Fuente Fundación Getulio Vargas
Resultados por países
Según los resultados de la investigación, Brasil lidera la región. Durante el tercer y el cuarto trimestre registró un incremento de 30 puntos en el ICE, pero no es el único que mejoró el clima de inversión.
México y Paraguay se ubican detrás, el segundo al igual que Uruguay se encuentran en una zona favorable.
En la ISA seis países mejoraron su posición, pero en zona positiva están Colombia y Uruguay.
“En la evaluación de expectativas, cuatro países avanzaron en posición, cuatro países avanzaron en posición, pero solo Paraguay en zona favorable y Uruguay en zona neutral. Se puede observar que tanto Paraguay como Uruguay registraron una caída en el ICE. Los países ganaron puntos en el IE fueron Brasil, Perú, Chile y Colombia”, explica.
Fuente: Fundación Getulio Vargas
Argentina, con respecto al ICE se encuentra último, del tercer y cuarto trimestre, con -4 puntos, pero en el actual tiene 21,8.
De todas maneras, ese informe resalta que la región “mejoró”, con respecto a las “economías más grandes” de América Latina, pero en cuenta a expectativas avanzaron poco, o retrocedieron.
Los puntos forman parte de las propuestas que elaboraron distintas cámaras empresarias y que fueron presentadas al presidente electo, Alberto Fernández.
La reactivación del consumo, la concertación de un acuerdo social y la generación de mecanismos de financiamiento accesibles son los puntos clave que demandaron los empresarios de distintos sectores para salir de la crisis, según documentos a los que accedió la agencia oficial Télam.
Los puntos forman parte de las propuestas que elaboraron distintas cámaras empresarias y que fueron presentadas al presidente electo, Alberto Fernández.
“Debemos arrancar este proceso con la implementación de un acuerdo económico y social donde estén representados los sindicatos, las empresas y el Estado, de manera de dar previsibilidad a variables que contengan la inflación con un techo razonable”, señalaron fuentes de la fundación Pro Tejer. La entidad precisó entre las variables prioritarias a los alimentos de primera necesidad, las tarifas de servicios públicos y salarios.
Además, subrayó el acceso al crédito para inversión productiva y capital de trabajo a tasas preferenciales y a medidas de incentivo al consumo con la continuidad de los programas Ahora 3, 6 y 12 con tasas preferenciales, “en lo posible de un dígito”, y la promoción con tarjetas de crédito, “en un inicio con bancos nacionales y provinciales para que luego se sumen los bancos privados”.
En coincidencia, los empresarios reunidos en la Cámara Argentina de la Industria del Juguete señalaron la necesidad de impulsar la demanda a partir de políticas de “fomento del consumo interno y la producción local. Reducir la tasa de interés del Programa Ahora 12 para potenciar la producción y el consumo de bienes locales”.
Además, reclamaron “retomar las líneas de financiamiento para inversiones productivas; la bonificación de tasas para Capital de Trabajo de pymes; impulso a la factura de crédito para financiar ventas a grandes clientes, obteniendo financiación en el mercado de capitales y promover un mayor alcance de Garantías de SGR públicas y privadas para incrementar accesibilidad”.
Por su parte, los Industriales Pymes Argentinos (IPA) propusieron un paquete que incluyó medidas tributarias, de financiamiento, de comercio exterior, energéticas y de acuerdo social y económico.
En el plano tributario, propusieron aplicar una moratoria impositiva para pymes con quita de intereses y multas que incluya deudas en discusión judicial, de los impuestos nacionales y de las Contribuciones y Aportes Patronales a cargo de las Pymes. “E invitar a los estados provinciales a realizar moratorias en igual sentido”, precisó Daniel Rosato, presidente de IPA.
“Como medida urgente, la exclusión de las pymes como agente de retención y/o percepción o, en su defecto, incrementar los valores para cumplir esa función debido al costo que implica su implementación”, agregaron los industriales pymes.
La desdolarización de las tarifas y la refinanciación de las deudas fiscales, la promoción de exportaciones, la generación de políticas activas para equiparar asimetrías con las economías regionales, promover un cambio del impuesto al cheque y compensarlo en impuestos como Ganancias o IVA comparten la agenda propuesta por los empresarios que acercaron sus ideas al presidente electo.
Las propuestas se generaron en un escenario con perspectivas escépticas para el año próximo. Según una encuesta que en la semana realizó el IAE Business School, realizada entre empresarios y ejecutivos, el 42% consideró que el país estará peor el próximo año, mientras que el 37% dijo que será igual y el 20% que estará mejor en los próximos doce meses.
En relación con la reforma clave que debería impulsar el próximo gobierno, el 59% apuntó a la tributaria, un 33% a la laboral y un 8% señaló la reforma previsional.
El informe final de la comisión bicameral que investigó el hundimiento del submarinoARA San Juan determinó que la causa fue el ingreso de agua en la nave, lo que provocó un cortocircuito en las baterías. Las conclusiones apuntan a que “la avería fue subestimada por toda la cadena de mando”.
Las conclusiones del informe sobre el hundimiento del submarino ARA San Juan:
El 14 de noviembre de 2017, a las 23:42 el submarino SAN JUAN reportó una avería producida por el ingreso de agua de mar al sistema de ventilación, la cual originó un principio de incendio en el balcón de barras de baterías del tanque de baterías Nro. 3. En cumplimiento de los roles de emergencia salió a superficie, continuando su navegación con circuito dividido, esto es, sólo con sus baterías de popa y ventilando.
El 15 de noviembre a 07.19 Hs. se recibió la última comunicación del submarino. Informó que la situación había sido controlada, que estaba navegando en inmersión en plano de periscopio y tenía la intención de bajar hasta los 40 Mts. para poder ingresar al tanque de baterías N°3, evaluar los daños y reconectar.
El incendio en los tanques de baterías de los submarinos SON ACCIDENTES MUY GRAVES, son sumamente difíciles de extinguir y obligan en todos los casos que el submarino se mantenga en la superficie. ESTA AVERÍA FUE SUBESTIMADA POR TODA LA CADENA DE COMANDO.
La entrada de agua de mar al tanque de baterías por la tubería de ventilación solamente se puede producir a través de la válvula E-19. Esta válvula va SIEMPRE CERRADA EN NAVEGACIÓN. Esto significa que la válvula E-19 no estancó correctamente.
En la navegación de julio de 2017 se produjo una entrada de agua de mar hasta la envuelta del ventilador de proa, esto es, antes del ingreso al tanque de baterías Nro. 3.
No existen constancias escritas o verbales, referidas a la reparación de la estanqueidad de dicha válvula, por parte de personal de abordo o por parte del Arsenal de Mar del Plata. En las sucesivas navegaciones, no se reportó esa falta de estanqueidad.
Durante la misma navegación de julio de 2017, se efectuó una prueba de compensación de la atmósfera interna, que involucró la apertura de la válvula E-19 en inmersión. Los protocolos y procedimientos vigentes, indican que esa válvula debe mantenerse cerrada en toda condición de navegación.
La prueba para igualar la atmósfera no contaba con autorización previa del COMANDO DE LA FUERZA DE SUBMARINOS, no fue evaluada ni objetada por éste, a pesar de que vulneraba una norma prescrita para la navegación en inmersión. Tampoco fue redactada una INSTRUCCIÓN TECNICA para su control posterior.
El submarino contaba con dos sistemas de detección de hidrógeno. Tanto el original como el instalado en la Reparación de Media Vida estaban en servicio, aunque las escalas de los equipos de medición eran diferentes y no estaban compatibilizadas. El submarino San Juan informó en su navegación de julio de 2017, valores de concentración de Hidrógeno, muy superiores a los admitidos por los protocolos de seguridad conforme al equipo original, por lo que se estima fueron tomadas en base al nuevo equipo. No existen constancias que el personal submarinista estuviera instruido en el empleo del último equipo instalado.
El submarino presentaba una serie de deficiencias técnicas que dificultaban su empleo como plataforma de combate, pero no limitaban su navegación u operación en inmersión con seguridad hasta la limitación de profundidad fijada en 100 metros. El índice de calificación de material (ICEM) era de 4,25 sobre 5.
La tripulación contaba con la cantidad de días de navegación suficientes para considerar que su adiestramiento se encontraba en un nivel calificado entre MÍNIMO Y ACEPTABLE. No obstante, su experiencia había sido discontinua, producto de la falta de días de navegación en años anteriores.
No existen indicios, ni evidencias que la Reparación de Media Vida hubiera sido causa de la pérdida del submarino, ni que alguna deficiencia en la misma hubiera podido impedir la resolución de la emergencia.
No existen indicios ni evidencias que los hallazgos informados en el “Informe Lezana” producido por la Inspección General de la Armada, hubieran tenido implicancias en el siniestro producido en el submarino SAN JUAN.
Este siniestro puso en evidencia una crisis organizacional por las siguientes acontecimientos:
El Comandante de la Fuerza de Submarinos, a diferencia de otros comandos navales/militares, es la Autoridad de Control de Submarinos, tiene la absoluta, indelegable y permanente potestad sobre el tipo y forma de navegación que debe desarrollar el submarino, ya sea en inmersión o superficie.
Dicho Comandante no asumió la gravedad de la avería y no evaluó correctamente sus implicancias. Tampoco recabó asesoramiento de personal técnico calificado pese a tener a su disponibilidad documentación sobre este tipo de incidentes. Tampoco recibió el asesoramiento ni advertencia alguna de los Oficiales de su Estado Mayor.
El COMANDANTE DE ADIESTRAMIENTO Y ALISTAMIENTO fue informado del incidente por el COMANDANTE DE LA FUERZA DE SUBMARINOS en forma inmediata. Se limitó a dejar la emergencia en manos de este, no alertando de inmediato a su escalón superior de tan importante acontecimiento.
El JEFE DEL ESTADO MAYOR GENERAL DE LA ARMADA recibió la información de la emergencia en forma tardía a pesar de las implicancias que tal situación podrían derivar en una crisis a nivel nacional. NO Transmitió al PODER POLÍTICO la información en forma detallada y completa.
En temas puntuales los familiares de los tripulantes no fueron informados de los hechos en forma inmediata ni con la certeza y contención necesaria.
El submarino naufragó mientras realizaba tareas de vigilancia y control del mar en el límite de la Zona Económica Exclusiva, cumpliendo una orden emanada por la autoridad superior, y de acuerdo a los roles previstos en la doctrina vigente.
Se llevó a cabo una Operación SAR sin precedentes, empleando el máximo de recursos humanos y materiales disponibles, en difíciles condiciones hidrometereológicas, implicando un alto riesgo para los mismos, contando con apoyo internacional. La cooperación se logró por la periódica participación de la ARMADA en reuniones y ejercicios internacionales y otros relacionados con siniestros de submarinos.
Se descarta la hipótesis que el submarino sufrió el ataque de una nave de guerra extranjera, fuera embestido por un pesquero, o se encontraba realizando tareas secretas fuera de aguas jurisdiccionales.
La falta de recursos presupuestarios a lo largo de las distintas administraciones, la ausencia de actualización tecnológica y un nivel mínimo de mantenimiento en función de las horas de uso, produjeron un creciente deterioro del material, limitando sus condiciones operativas. La falta de actividad limitó la transmisión de la experiencia necesaria. Persisten dificultades para la selección del personal idóneo para cubrir aquellos cargos de mayor responsabilidad en la Armada.
La ARMADA intentó seguir cumpliendo con las misiones ordenadas con presupuestos cada vez más reducidos. Se aceptó con normalidad operar en situaciones que distaban de ser las óptimas para la tarea.
La cantidad y calidad del personal de la ARMADA viene sufriendo un paulatino deterioro. Se conjugaron falta de motivación por reducción de la actividad operativa, aceptación del doble empleo para paliar los bajos salarios, y la falta de reconocimiento a la labor muchas veces riesgosa. Se está produciendo un éxodo del personal más calificado, hacia la actividad privada y FUERZAS DE SEGURIDAD, en busca de mejores oportunidades y remuneraciones.
Se puede afirmar con certeza qué un incendio eléctrico en su batería N° 3, desencadenó otros incidentes de magnitud que no pudieron ser controlados por su dotación, con la consiguiente pérdida de plano, hasta producirse la implosión por sobrepasar su profundidad de colapso del casco resistente del submarino ARA SAN JUAN.
Para ello fueron factores coadyuvantes:
La falta de precisión en la determinación de los procedimientos y roles de emergencia en navegación para incendios de baterías en submarinos.
La MINIMIZACIÓN de las consecuencias del incendio eléctrico declarado a bordo en toda la cadena de mando.
El INADECUADO manejo de la emergencia, durante las horas críticas, desde las bases operativas en tierra.
Resulta entonces necesario un serio replanteo del sistema de defensa en pos de incrementar la actividad operativa.
Resaltamos la necesidad por parte del arco político de tomar conciencia de lo sucedido y dirigir una mirada más abarcativa sobre el área de defensa, entendiendo que el adiestramiento y mantenimiento de los medios militares depende de la inversión que se haga en ellos.