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Patentes: otorgan mayor autonomía al INPI para actualizar criterios tecnológicos

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La derogación de una norma vigente desde 2001 busca agilizar la actualización de los criterios de patentabilidad. El cambio impacta especialmente en sectores vinculados a biotecnología, innovación agropecuaria, genética vegetal y economía del conocimiento.

El Gobierno nacional derogó una resolución conjunta que desde hace casi 25 años regulaba la elaboración y modificación de las directrices técnicas utilizadas para evaluar solicitudes de patentes en Argentina. La medida, oficializada mediante la Resolución Conjunta 1/2026 de las Secretarías de Agricultura e Industria, transfiere plenamente al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) la facultad de revisar y actualizar los criterios de patentabilidad sin necesidad de intervenciones administrativas adicionales.

Aunque se trata de una modificación regulatoria de bajo perfil, su alcance trasciende el ámbito jurídico. La decisión apunta a reducir burocracia en un área estratégica para la innovación tecnológica y podría tener efectos sobre sectores donde la protección de desarrollos científicos resulta un activo económico central, como la biotecnología, la genética aplicada al agro, los insumos biológicos, la industria farmacéutica y la economía del conocimiento.

Un cambio institucional con impacto en la innovación

La norma eliminada había creado en 2001 un Grupo de Trabajo Permanente en Propiedad Intelectual integrado por organismos como el INTA, el INASE, el SENASA y el propio INPI para elaborar criterios vinculados al patentamiento de materia viva y sustancias naturales.

Aquella estructura respondió a un contexto tecnológico muy diferente al actual. El avance de la biotecnología, la edición genética, los bioinsumos y las nuevas tecnologías aplicadas a la producción agropecuaria generó escenarios que no existían cuando se diseñó aquel esquema.

Según argumenta el Gobierno, la obligación de incorporar validaciones externas y procedimientos específicos para modificar directrices técnicas terminó convirtiéndose en una barrera para adaptar los criterios de examen a la velocidad que exige la innovación.

La nueva resolución sostiene que las funciones para definir y actualizar esas directrices ya se encuentran contempladas dentro de las atribuciones legales del INPI, por lo que mantener mecanismos adicionales de aprobación resultaba redundante.

Las directrices de patentamiento son documentos técnicos que orientan a los examinadores del INPI sobre cómo interpretar la legislación vigente al analizar una solicitud de patente.

No modifican la ley, pero sí tienen incidencia práctica sobre la previsibilidad que enfrentan empresas, investigadores y desarrolladores al momento de proteger una innovación.

Para sectores intensivos en investigación y desarrollo, la velocidad con que se actualizan estos criterios puede ser determinante.

Entre los principales efectos esperados aparecen: mayor capacidad de adaptación a nuevas tecnologías sin necesidad de procesos administrativos complejos. Reducción de tiempos regulatorios para revisar criterios técnicos de patentabilidad. Mayor alineamiento con estándares internacionales utilizados por oficinas de propiedad intelectual de otros países. Más previsibilidad para proyectos de inversión tecnológica que requieren protección de activos intangibles.

El impacto potencial en el agro y la bioeconomía

La decisión adquiere una relevancia particular para la agroindustria argentina.

La discusión sobre la patentabilidad de organismos vivos, desarrollos genéticos, procesos biológicos o innovaciones derivadas de recursos naturales ha sido históricamente uno de los temas más sensibles dentro de la propiedad intelectual aplicada al agro.

En una economía donde la generación de valor agregado depende cada vez más del conocimiento incorporado a semillas, genética animal, biotecnología y bioinsumos, la capacidad de contar con reglas técnicas actualizadas se transforma en un factor de competitividad.

Para provincias como Misiones, donde ganan espacio actividades vinculadas a la biotecnología forestal, la investigación aplicada a cultivos regionales y los desarrollos tecnológicos asociados a la bioeconomía, la modernización de los procesos vinculados a la propiedad intelectual constituye una señal observada con atención por universidades, centros tecnológicos y empresas innovadoras.

Menos burocracia, más responsabilidad técnica

La resolución no modifica los requisitos legales para obtener una patente ni altera los límites establecidos por la legislación argentina.

Lo que cambia es quién tiene la capacidad operativa para adaptar los criterios de evaluación.

A partir de ahora, el INPI concentrará plenamente esa responsabilidad técnica, fortaleciendo su rol como autoridad especializada en propiedad industrial.

El desafío será encontrar un equilibrio entre agilidad regulatoria y seguridad jurídica. La previsibilidad que demandan los inversores tecnológicos depende tanto de la rapidez para actualizar criterios como de la consistencia con que esos criterios se aplican a lo largo del tiempo.

La derogación de una norma administrativa puede parecer un movimiento menor dentro del amplio proceso de desregulación impulsado por el Gobierno. Sin embargo, en los sectores donde el conocimiento constituye el principal activo económico, las reglas de propiedad intelectual tienen un impacto directo sobre las decisiones de inversión.

La verdadera medida de esta reforma no estará en la eliminación de un procedimiento, sino en la capacidad del INPI para construir un sistema de patentamiento más dinámico, previsible y compatible con los ciclos de innovación que hoy dominan la competitividad global. Para el agro tecnológico, la biotecnología y la economía del conocimiento, ese será el indicador que el mercado seguirá de cerca durante los próximos años.

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Ciencia startup de Misiones: una solución contra el HLB y un mercado global de más de US$1.000 millones

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Una startup biotecnológica nacida en Misiones avanza en el desarrollo de una tecnología capaz de enfrentar una de las plagas más devastadoras para la citricultura mundial. El proyecto, impulsado por investigadores del Instituto de Biología Subtropical (IBS – CONICET/UNaM), busca controlar al insecto que transmite el Huanglongbing (HLB), una enfermedad que no tiene cura y que ha provocado pérdidas millonarias en los principales polos citrícolas del planeta.

La iniciativa dio origen a RNAgro, una empresa de base tecnológica radicada en la provincia que trabaja en el desarrollo de un biopesticida selectivo basado en ARN de interferencia (RNAi). Según los propios científicos, el mercado potencial de esta tecnología supera los 1.000 millones de dólares a nivel global.

“Es una enfermedad mundial, presente en 65 países. El mercado potencial de soluciones para este problema supera los mil millones de dólares”, explicó Marcos Miretti, Ceo de la empresa. 

Una enfermedad devastadora para los cítricos

El Huanglongbing —también conocido como “greening”— es considerado el mayor enemigo de la citricultura. La bacteria responsable, Candidatus Liberibacter, se transmite a través de la chicharrita asiática (Diaphorina citri), un pequeño insecto capaz de infectar plantaciones completas antes de que aparezcan los primeros síntomas visibles.

El impacto productivo puede ser devastador. En algunas regiones de Estados Unidos, la enfermedad llegó a destruir hasta el 90% de las plantaciones de cítricos, generando pérdidas económicas millonarias.

En Argentina, el HLB ingresó precisamente por el nordeste del país, lo que convierte a Misiones en una de las zonas estratégicas para el monitoreo y control de la enfermedad.

Ciencia desarrollada en Misiones

Detrás del proyecto están científicos del CONICET radicados en la provincia que llevan casi una década investigando esta problemática.

“Comenzamos a trabajar con esta enfermedad en 2017. Veníamos estudiando el HLB desde antes, porque es una problemática muy relevante para la región. De hecho, el ingreso de la enfermedad a la Argentina se detectó en Misiones”, explicó María José Blariza, socia ejecutiva de la startup.

Ambos científicos se desempeñan en el Instituto de Biología Subtropical, una unidad de doble dependencia entre la Universidad Nacional de Misiones y el CONICET.

El objetivo fue trasladar el conocimiento científico generado en el laboratorio hacia una solución concreta para el sector productivo.

“Buscamos llevar la ciencia básica de laboratorio hacia una solución que pueda ayudar a resolver un problema real de la producción”, señalaron.

Cómo funciona la tecnología

La solución desarrollada por RNAgro se basa en la tecnología de ARN de interferencia (RNAi), una herramienta biotecnológica que permite bloquear genes específicos de un organismo. En este caso, el sistema apunta directamente al insecto vector que transmite la enfermedad.

“Lo que proponemos es un método biotecnológico que permite interferir en la reproducción y supervivencia del insecto que transmite la bacteria”, explicó Miretti.

La tecnología envía una señal genética que solo puede ser interpretada por la especie objetivo, lo que permite un control altamente selectivo.

Entre sus principales ventajas frente a los agroquímicos tradicionales se destacan:

  • Alta selectividad para la Diaphorina citri
  • Biodegradabilidad
  • Ausencia de toxicidad para humanos
  • Menor impacto sobre insectos benéficos
  • Reducción del uso de pesticidas químicos

Del laboratorio a la empresa

El desarrollo científico derivó en la creación de RNAgro, una startup de base tecnológica orientada a llevar esta innovación al mercado global.

La empresa fue radicada en Misiones tras participar en el programa de aceleración SF500, especializado en biotecnología.

“Establecimos la empresa acá en la provincia. Participamos en un programa de aceleración en Santa Fe y a partir de allí surgió la posibilidad de radicar la startup. Elegimos Misiones”, explicó el equipo.

El proyecto cuenta además con el acompañamiento del ecosistema tecnológico impulsado por Silicon Misiones, donde se realizan parte de las gestiones regulatorias y de vinculación con organismos científicos y productivos.

En paralelo, los investigadores trabajan junto a Biofábrica Misiones en algunas etapas del proceso experimental.

En qué etapa está el desarrollo

Actualmente el proyecto se encuentra en un nivel de madurez tecnológica intermedio-avanzado.

“Estamos en un estadio de desarrollo entre cuatro y cinco dentro de las escalas tecnológicas. Los próximos pasos son los ensayos regulatorios para obtener la aprobación del SENASA y realizar pruebas a campo”, explicó Miretti.

Una vez completadas estas etapas, el modelo de negocio prevé licenciar el principio activo a grandes empresas internacionales de agroquímicos.

“Nosotros vamos a comercializar el principio activo a compañías que ya producen pesticidas a escala industrial”, explicaron.

Impacto económico y generación de empleo

Más allá del potencial exportador, el proyecto también podría generar empleo calificado en la provincia.

“Este desarrollo involucra a mucha más gente. Vamos a necesitar formar y capacitar nuevos profesionales para trabajar en los experimentos y en las distintas etapas del proyecto”, señalaron.

Los investigadores remarcan además que el equipo está integrado por profesionales formados en la provincia.

“Somos licenciados en genética formados en Misiones y creemos que este tipo de desarrollos puede generar oportunidades para muchos otros profesionales”.

Ciencia misionera con impacto global

El caso de RNAgro refleja una tendencia creciente en el ecosistema científico argentino: transformar conocimiento generado en universidades y centros de investigación en soluciones tecnológicas con impacto productivo.

Si el desarrollo logra superar las últimas etapas regulatorias, Misiones podría convertirse en el origen de una herramienta biotecnológica capaz de enfrentar una de las principales amenazas de la citricultura mundial.

Y hacerlo desde un ecosistema donde ciencia, innovación y desarrollo productivo comienzan a converger.

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Agricultura de precisión en el norte argentino, el INTA impulsa la digitalización de caña, yerba y tabaco

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La incorporación de agricultura de precisión, sensores remotos e inteligencia artificial está modificando la base tecnológica de cultivos industriales clave del norte argentino. A través de los grupos AgTech, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) impulsa en el NOA y el NEA una estrategia de transformación productiva aplicada a la caña de azúcar, la yerba mate y el tabaco, con desarrollos accesibles, validación territorial y programas de alfabetización digital orientados a mejorar la eficiencia, optimizar el uso de insumos y fortalecer la competitividad de las economías regionales.

Lejos del paradigma que asocia la digitalización exclusivamente a la zona núcleo y a los cultivos extensivos, estas experiencias muestran que la innovación tecnológica también puede integrarse a sistemas productivos industriales, con impacto directo en la gestión agronómica, la toma de decisiones y la sostenibilidad de largo plazo.

AgTech y cultivos regionales: una estrategia tecnológica con anclaje territorial

Desde el INTA, la digitalización productiva en el norte argentino se estructura a partir de los grupos AgTech, que trabajan en el desarrollo y validación de herramientas adaptadas a las condiciones agroecológicas y socioeconómicas de cada región. “Tabaco, caña de azúcar y yerba mate —tres producciones emblemáticas del norte argentino— son hoy escenarios de validación tecnológica y de desarrollo de herramientas digitales que nos permiten optimizar labores, valorizar datos y mejorar la toma de decisiones en la finca”, explicó Gabriela Tallarico, coordinadora del Programa AgTech del INTA.

La funcionaria remarcó que estos avances se apoyan en una trayectoria previa de investigación agronómica. “Los grupos locales de investigación tienen varios años de trabajo en el conocimiento agronómico de estos cultivos. Y, a partir de la implementación hace dos años de los proyectos de AgTech, se ha puesto el foco en lo tecnológico, permitiendo tener avances específicos y, a la vez, fortalecer las sinergias con experiencias de otras regiones”, sostuvo.

La integración de inteligencia artificial, sensores remotos y plataformas digitales aparece como un factor clave para modernizar sistemas productivos históricamente menos tecnificados. “En tabaco, el uso de redes neuronales y el monitoreo multiespectral habilita sistemas de alerta temprana que mejoran la gestión sanitaria y productiva. Para la caña de azúcar, la radiometría aérea permite una fertilización más eficiente y una implantación más uniforme. En yerba mate, la construcción de capacidades digitales sienta las bases para una adopción tecnológica más amplia en el mediano plazo”, detalló Tallarico.

Radiometría aérea y fertilización de precisión en la caña de azúcar

En Tucumán, principal provincia cañera del país, el equipo AgTech del INTA Famaillá trabaja en el desarrollo de herramientas de bajo costo para acercar la agricultura de precisión a productores medianos y pequeños. Una de las tecnologías centrales es el uso de sensores radiométricos montados en drones, que permiten obtener información agronómica detallada sin depender exclusivamente de imágenes satelitales de alto costo.

El uso de sensores radiométricos montados en drones permite obtener información agronómica precisa sin depender exclusivamente de imágenes satelitales de alto costo”, explicó Ricardo Rodríguez, del INTA Famaillá. Según detalló, estos datos se integran a prácticas de manejo de precisión, como la fertilización nitrogenada por dosis variable, con resultados concretos: la reducción del uso de insumos puede alcanzar hasta un 35 %.

A esto se suma la detección temprana de fallas de brotación, un desarrollo que se realiza en articulación con la Universidad Nacional de Catamarca. La identificación precoz de problemas de implantación permite corregir desvíos en etapas iniciales del cultivo, con impacto positivo sobre el rendimiento final. En conjunto, estas experiencias muestran que la digitalización no es exclusiva de grandes escalas productivas, sino que puede adaptarse a esquemas regionales con alta heterogeneidad.

Yerba mate: monitoreo satelital, mecanización y alfabetización digital

En Misiones, la producción de yerba mate avanza hacia un proceso de modernización apoyado en herramientas de monitoreo remoto y gestión por ambientes. Desde la Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul del INTA se impulsa la incorporación de imágenes satelitales y aéreas para el análisis del vigor del cultivo, la detección temprana de plagas y la optimización de la fertilización.

“La cosecha mecanizada de yerba mate, junto con un censo espacio-temporal del rendimiento, nos permite generar mapas de gestión con tasa variable”, explicó Orlando Rodríguez Mata, integrante del Grupo de Yerba Mate y Té del INTA. Este enfoque habilita decisiones más precisas en un cultivo históricamente intensivo en mano de obra y con márgenes ajustados.

En paralelo, el INTA desarrolla el Taller Itinerante de Alfabetización AgTech, una iniciativa orientada a reducir la brecha digital en productores de pequeña escala. El programa recorre localidades estratégicas con capacitaciones prácticas en herramientas digitales aplicables desde el primer día, como sistemas de gestión georreferenciada y asistentes virtuales para diagnóstico y toma de decisiones. El objetivo es que la tecnología no se convierta en una barrera, sino en un factor de inclusión productiva.

Tabaco: drones, inteligencia artificial y sistemas de alerta temprana

En el Valle de Lerma, Salta, una de las regiones tabacaleras más importantes del país, el INTA Salta trabaja junto a COPROTAB en la validación de herramientas AgTech aplicadas al Manejo Integrado de Cultivos (MIC). El eje del proyecto es el monitoreo aéreo mediante drones equipados con cámaras multiespectrales y RGB, que generan imágenes de alta resolución para el análisis agronómico.

Estas imágenes se procesan con algoritmos de visión artificial que combinan el modelo de segmentación SAM con redes neuronales como YOLO. Esta integración permite identificar fallas de implantación, cuantificar la cobertura vegetal y detectar de manera temprana situaciones de estrés, anticipando decisiones de manejo.

Estamos construyendo una herramienta sólida y concreta que puede escalarse al sistema productivo del tabaco”, afirmó Emanuel Visentini, coordinador de la red de drones y especialista en Teledetección y SIG. El equipo avanza en el desarrollo de una aplicación de alerta temprana que brindará a técnicos y productores información georreferenciada y recomendaciones específicas, sentando las bases de un sistema de monitoreo autónomo y predictivo.

Impacto productivo y proyección regional

Más allá de las herramientas específicas, el desafío central es consolidar procesos de transferencia y formación que acompañen la adopción tecnológica. “Si la digitalización se consolida puede convertirse en un motor para fortalecer la competitividad de las economías regionales”, subrayó Tallarico.

La experiencia del INTA en el NOA y el NEA muestra que la tecnología, cuando se adapta al territorio y se acompaña con capacitación, puede redefinir cultivos tradicionales, mejorar la eficiencia en el uso de recursos y generar nuevas capacidades productivas. En un contexto de presión sobre los costos, exigencias ambientales crecientes y necesidad de mayor productividad, la agricultura de precisión emerge como una herramienta estratégica para el futuro del norte argentino.

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Nueva alianza entre Misiones y la OIA fortalece la capacitación y certificación orgánica

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El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones firmó este miércoles en Buenos Aires un convenio de cooperación con la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), una de las entidades más reconocidas en certificación orgánica del país y del exterior. El acuerdo profundiza la agenda provincial iniciada en 2021 para acompañar la transición orgánica y ampliar la asistencia técnica, la formación y las herramientas para productores.

Un acuerdo estratégico para consolidar la transición orgánica

El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones suscribió este miércoles un convenio de cooperación con la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), en un encuentro encabezado por el ministro Facundo López Sartori y por el presidente de la entidad, Pedro A. Landa. La firma se concretó en la Ciudad de Buenos Aires y refuerza una línea de trabajo iniciada en 2021, orientada a expandir la producción orgánica en toda la provincia.

El acuerdo establece acciones conjuntas para desarrollar capacitaciones, producir materiales de sensibilización y diseñar contenidos técnicos destinados a facilitar el acceso a la certificación orgánica. Además, contempla el acompañamiento institucional para productores que buscan integrarse a mercados con mayores exigencias de trazabilidad, sostenibilidad y cumplimiento normativo.

La alianza se inscribe en la estrategia provincial de democratizar el acceso a la producción orgánica, un enfoque que combina asistencia técnica, formación e innovación, y que en los últimos años permitió posicionar a Misiones como una provincia de referencia en políticas de sostenibilidad productiva.

Reconocimiento nacional y articulación técnica con proyección internacional

La firma del convenio adquiere un valor adicional por la trayectoria de Pedro A. Landa, quien en 2024 fue distinguido como Embajador de la Producción Orgánica Argentina. Su labor histórica en certificación, cooperación internacional y promoción del sector –con aportes en MAPO, CACER y numerosos proyectos en Argentina y otros países– otorga a esta alianza un peso técnico significativo.

Durante el encuentro, López Sartori destacó que el acuerdo “representa un paso concreto para profundizar una política pública que Misiones viene sosteniendo con coherencia: democratizar el acceso a la producción orgánica y ofrecer a nuestros productores herramientas que reduzcan incertidumbre y abran nuevas oportunidades”.

Landa, por su parte, subrayó que “hacía tiempo que buscábamos concretar un acuerdo de trabajo con Misiones, porque es una provincia que viene impulsando la producción orgánica con mucha constancia”.

La subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, señaló que la articulación “permite sumar metodologías validadas, rigor técnico y una mirada integral sobre los procesos de certificación”, reforzando la formación de productores, técnicos y profesionales.

El convenio complementa, además, el reciente reconocimiento obtenido por Misiones en los Premios Argentina Orgánica, donde la provincia fue distinguida por su labor sostenida de promoción de la producción orgánica.

Más herramientas, más capacitación y un modelo productivo sostenible

Con esta alianza, el Ministerio del Agro ratifica su compromiso de fortalecer la transición orgánica, potenciar la competitividad y promover un modelo productivo que combine innovación, cuidado ambiental y más oportunidades para las familias rurales misioneras.

La continuidad de esta estrategia, sumada al acompañamiento técnico de la OIA, permitirá robustecer los procesos de certificación, mejorar las capacidades locales y consolidar a Misiones como un actor clave en la agenda nacional de producción orgánica.

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Misiones, ejemplo de liderazgo femenino rural, tres premios y una mención en los Lía Encalada 2025

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Misiones, protagonista nacional en los Premios Lía Encalada 2025, tres misioneras premiadas por su liderazgo en el desarrollo rural

La provincia obtuvo tres galardones y una mención especial en el Foro Internacional de Género y Ruralidad, consolidando su posición como referente nacional en políticas de equidad, innovación productiva y sostenibilidad agropecuaria.

Tres referentes misioneras distinguidas por su trabajo en Agricultura, Cooperativismo y Salud

Misiones volvió a destacarse a nivel nacional al obtener tres reconocimientos y una mención especial en los Premios Lía Encalada 2025, que se entregaron este sábado en la ciudad de Santa Fe, en el marco del 2° Foro Internacional de Género y Ruralidad.

Con 43 postulaciones, la provincia fue la jurisdicción con mayor participación del país, presentando candidatas en diversas categorías como Agricultura, Comunicación, Valor Agregado, Cooperativismo, Salud, Trabajo Rural, Innovación, Investigación y Educación Rural.

Las tres mujeres misioneras galardonadas fueron:

  • Elba Cristina Barchuck, de Campo Viera, reconocida en la categoría Agricultura por su trabajo en producción sostenible de frutillas y cultivos mixtos.
  • Carolina Gutiérrez Zaldivar, de Puerto Rico, premiada en Cooperativismo por su liderazgo en la Cooperativa Agropecuaria La Abundancia, primera cooperativa yerbatera orgánica presidida por una mujer en la provincia.
  • Guillermina Pascolini, médica generalista de Ruiz de Montoya, distinguida en Salud por su labor comunitaria y su enfoque en la medicina preventiva y alternativa.

Las premiadas participaron de la comitiva misionera que viajó a Santa Fe junto a representantes del Ministerio del Agro y la Producción, compartiendo la emoción del reconocimiento.

“Esto es un gran orgullo para nosotras las misioneras y me da fuerza para seguir trabajando con más compañeras por la ruralidad”, expresó Barchuck tras recibir su distinción. Gutiérrez Zaldivar, por su parte, destacó: “Este premio refleja el esfuerzo por construir una producción sostenible y agregar valor a lo que hacemos en el campo, con una mirada de igualdad y futuro”.

Un foro internacional con enfoque de género y desarrollo sostenible

El evento fue organizado por la Asociación Civil Mujeres de la Ruralidad Argentina, con el apoyo del Gobierno de Santa Fe, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y ONU Mujeres, reuniendo a representantes de 21 provincias argentinas y de diversos países de América Latina.

El Foro Internacional de Género y Ruralidad se consolidó como un espacio de intercambio, visibilización y articulación de políticas públicas con perspectiva de género. Durante la jornada se realizaron paneles, mesas de diálogo y la ceremonia de entrega de los Premios Lía Encalada, que distinguen a mujeres líderes del ámbito rural por su trayectoria, innovación y compromiso comunitario.

Además de los tres premios principales, Misiones recibió una mención especial otorgada a la ingeniera agrónoma Luciana Imbrogno, subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal del Ministerio del Agro y la Producción, por su impulso a políticas públicas con enfoque de género y su rol en la promoción de las chacras multiproductivas, un modelo de diversificación agrícola y fortalecimiento de la participación femenina en el agro.

Misiones, modelo de desarrollo con equidad y sostenibilidad

El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, celebró la destacada participación misionera y sostuvo que “el liderazgo de nuestras productoras refleja el espíritu de la ruralidad misionera: diverso, innovador y profundamente comprometido con el territorio”.

“Misiones viene construyendo un modelo de desarrollo que integra producción, ambiente y equidad. Estas distinciones muestran que ese camino da resultados concretos”, agregó.

Por su parte, la subsecretaria Luciana Imbrogno afirmó que “el trabajo con las mujeres rurales no se trata solo de asistencia técnica, sino de acompañar procesos de autonomía y liderazgo que transforman comunidades enteras”.

En tanto, la Mgter. Josefina Pividori, coordinadora del Gabinete de Género del Ministerio del Agro, destacó que “cada mujer reconocida representa a cientos más que sostienen el entramado productivo y social de Misiones. Este reconocimiento es también para ellas”.

El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones acompañó oficialmente la ceremonia y reafirmó su compromiso con la igualdad de oportunidades, la innovación productiva y la participación activa de las mujeres rurales en la transformación sostenible del territorio.

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