intención de voto argentina

El desgaste de Milei reordena el mapa: el peronismo encabeza la última encuesta de Zuban & Córdoba

Compartí esta noticia !

La política argentina empezó a moverse al ritmo de las elecciones de 2027. Y el último informe nacional de Zuban Córdoba y Asociados ofrece una fotografía que enciende luces de alerta para el oficialismo. La desaprobación del Gobierno alcanzó el 65,3%, mientras que el 61,3% de los consultados tiene una imagen negativa de Javier Milei. Al mismo tiempo, el 64% considera que el rumbo del país es incorrecto, contra apenas un 30% que cree que la dirección es la adecuada, en una señal de deterioro que atraviesa no sólo la evaluación presidencial sino también las expectativas sobre el futuro.

El malestar también aparece reflejado en la economía cotidiana. El 53,9% asegura que hoy está peor que antes y el 61,9% afirma que en las próximas elecciones votaría por un cambio de Gobierno, un dato que resume el principal desafío que enfrenta La Libertad Avanza: la sociedad comienza a evaluar la gestión más por los resultados concretos que por la épica del cambio que llevó a Milei al poder. Es el pasaje del liderazgo disruptivo al desgaste propio de cualquier oficialismo.

En ese escenario, la oposición encuentra una oportunidad para reorganizarse. Según la encuesta, el peronismo lidera la intención de voto con el 31,3%, seguido por La Libertad Avanza con el 28%, mientras el PRO aparece relegado al 6,8%, la izquierda alcanza el 4,4% y la UCR apenas el 2,3%. Más aún: incluso en un escenario de alianza entre libertarios y el PRO, el peronismo ampliaría su ventaja hasta el 35,3%, frente al 33,8% de ese frente de centroderecha. Más que una proyección definitiva, los números reflejan un cambio de clima político: el oficialismo ya no parece correr solo y el peronismo comienza a recuperar competitividad de cara a la disputa presidencial.

El último informe nacional de Zuban Córdoba y Asociados, elaborado entre el 22 y el 26 de julio sobre una muestra de 1.500 casos, ofrece una fotografía que va más allá de cualquier intención de voto. Más que una encuesta electoral, funciona como un estudio sobre el cambio de ánimo social que comienza a moldear la carrera hacia 2027.

Para la consultora, Milei dejó de ser una anomalía política para empezar a ser evaluado como cualquier otro presidente argentino. Y esa diferencia modifica completamente el escenario. 

La encuesta muestra que el Gobierno llega a la mitad de su tercer año con un 65% de desaprobación, atravesado por un contexto de “angustia económica” y “desesperanza generalizada“. 

En una definición cargada de simbolismo político, describen al “cisne negro” que irrumpió en 2023 como “una gallina más del corral“, una manera de afirmar que la excepcionalidad libertaria comienza a diluirse bajo la lógica que históricamente termina alcanzando a todos los oficialismos argentinos.

No se trata únicamente de un problema de imagen. Lo verdaderamente relevante es que, según el estudio, el Gobierno empieza a competir contra sí mismo.

La encuesta cuestiona uno de los argumentos más repetidos por la administración libertaria durante las últimas semanas: la idea de que la economía mejora pero esa mejora “no está siendo bien comunicada”. 

Para Zuban Córdoba, una recuperación económica no puede instalarse mediante campañas publicitarias porque la población la experimenta -o no- en su vida cotidiana. Salarios, consumo y expectativas vuelven a ocupar el centro del debate político. Ese cambio de eje tiene consecuencias electorales profundas.

Durante gran parte de su mandato, Milei consiguió que la discusión girara alrededor de la batalla cultural, la confrontación con “la casta” y el rechazo al kirchnerismo. El informe sugiere que esa agenda comienza a perder capacidad para explicar el comportamiento electoral.

La sociedad vuelve a preguntar cuánto alcanza el sueldo. Y esa suele ser una pregunta incómoda para cualquier oficialismo.

La historia política argentina muestra una constante: los gobiernos rara vez son derrotados únicamente por la oposición. Primero son desgastados por la comparación entre las expectativas que generaron y los resultados que finalmente entregan.

Es precisamente esa transición la que identifica la consultora. En ese contexto aparece el segundo dato relevante del estudio.

La figura que comienza a ocupar el centro de la escena es Axel Kicillof. No necesariamente porque la elección ya tenga un ganador.

Sino porque empieza a consolidarse como el dirigente alrededor del cual el peronismo puede volver a ordenar su oferta política.

Hasta hace pocos meses, el principal activo opositor era el rechazo a Milei. Hoy empieza a aparecer algo diferente: una referencia política concreta capaz de disputar el futuro.

Para Kicillof también representa un desafío.

Ser el principal opositor no alcanza para convertirse en presidente.

Si Milei necesita demostrar que la recuperación económica existe, el gobernador bonaerense deberá convencer de que representa una alternativa de gestión y no únicamente una expresión del rechazo al oficialismo.

La disputa comienza a trasladarse hacia el centro del electorado. Y ese movimiento suele definir las elecciones presidenciales.

El informe incorpora además un capítulo que, aunque parece lateral, ayuda a comprender buena parte del presente político.

Dedica varias páginas al fenómeno de la denominada “manósfera”, un ecosistema digital integrado por plataformas como X, Reddit, TikTok, YouTube y foros especializados, donde circulan discursos vinculados con el hiperindividualismo, la masculinidad tradicional y posiciones críticas hacia el feminismo y el Estado de bienestar.

La consultora encuentra que una proporción importante de jóvenes consume esos contenidos con frecuencia y advierte sobre su influencia creciente en el debate público. Pero al mismo tiempo detecta un límite muy claro: más del 92% de los argentinos continúa defendiendo el voto femenino como un derecho adquirido y el 94,5% rechaza cualquier intento de eliminarlo. Incluso frente a la expansión de esos discursos digitales, los consensos democráticos básicos permanecen ampliamente vigentes.

El mensaje político también alcanza a La Libertad Avanza.

La batalla cultural puede movilizar a un núcleo duro de votantes, pero no necesariamente alcanza para construir una mayoría estable cuando la economía deja de acompañar. Funciona como una advertencia para ambos polos de la política argentina.

Para Milei, porque muestra que el tiempo del crédito social comienza a agotarse y que el electorado vuelve a medir a su gobierno con los mismos parámetros que aplicó a sus antecesores.

Para Kicillof, porque confirma que existe una oportunidad política, aunque todavía deba transformarla en una alternativa electoral capaz de trascender al peronismo tradicional.

La Argentina vuelve lentamente a una lógica conocida: cuando la inflación deja de ser la única preocupación y la estabilización ya no alcanza para explicar el presente, la política recupera una vieja obsesión.

No se vota solamente contra alguien. Se vota, otra vez, por quién promete vivir un poco mejor.

Compartí esta noticia !

Milei lidera la intención de voto, pero el 53% de los argentinos quiere un cambio

Compartí esta noticia !

En un escenario económico atravesado por la caída del consumo y la pérdida del poder adquisitivo, una nueva encuesta nacional marca tensiones claras entre la evaluación del Gobierno, la intención de voto y el clima social.

El relevamiento de CB Global Data, realizado entre el 22 y el 28 de marzo de 2026 sobre 2.015 casos en todo el país, muestra que el presidente Javier Milei se mantiene al frente en intención de voto, pero con un contexto de creciente malestar económico.

El estudio refleja una sociedad partida en dos: un 54,5% desaprueba la gestión nacional frente a un 43,9% que la aprueba, lo que evidencia un equilibrio inestable en la percepción pública.

La lectura es clara: el oficialismo conserva un núcleo duro relevante, pero enfrenta un rechazo mayoritario que condiciona su proyección política.

El dato más contundente del informe aparece en el capítulo de preocupaciones sociales. La caída del poder adquisitivo lidera ampliamente con el 46,6%, seguida por la falta de empleo (21%).

Muy por detrás aparecen la inseguridad (8,3%), la corrupción (5,7%) y la inflación (4,9%), lo que marca un cambio significativo en la agenda pública: el problema ya no es solo el aumento de precios, sino directamente la pérdida de ingresos reales.

En intención de voto, Javier Milei se ubica primero con 28,3%, seguido por Axel Kicillof con 24,2%. Más atrás aparecen Patricia Bullrich (7,8%) y Juan Grabois (6,7%).

El dato relevante es que, si bien el Presidente lidera, lo hace con una ventaja moderada y en un escenario fragmentado.

En un hipotético escenario de PASO, el oficialismo ampliado alcanzaría el 36,1%, mientras que el peronismo llegaría al 37%, mostrando un virtual empate técnico.

La mayoría quiere un cambio

Uno de los indicadores más sensibles es el clima electoral: el 53% de los encuestados afirma que prefiere un cambio de rumbo, frente a un 41,3% que optaría por la continuidad del actual gobierno.

Este dato introduce una tensión central: Milei lidera individualmente, pero el humor social parece inclinarse hacia una modificación del rumbo económico.

El informe también revela que los principales dirigentes presentan diferenciales de imagen negativos.

El propio Milei registra un diferencial de -14,1%, mientras que otros referentes como Axel Kicillof (-17,2%) y Patricia Bullrich (-5,8%) también muestran saldo negativo.

Casos más críticos aparecen en figuras como Manuel Adorni (-39,8%) o Miguel Ángel Pichetto (-57,7%), lo que refleja un desgaste generalizado de la dirigencia política.

El estudio confirma un escenario político fragmentado, con liderazgo relativo del oficialismo, pero sin hegemonía clara y con un fuerte condicionante económico.

El deterioro del poder adquisitivo y el empleo aparece como el principal eje de tensión, lo que anticipa que la economía -más que la política- será el factor decisivo en los próximos meses.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin