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Ipsos: la inseguridad es la principal preocupación global, salvo en Argentina, donde el desempleo marca el pulso

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La última edición del estudio global What Worries the World, elaborado por Ipsos, líder global en investigación de mercado, analiza las principales preocupaciones sociales, económicas y políticas en 30 países del mundo. Los resultados muestran la violencia y el crimen se consolidan como la mayor inquietud global, mencionado por el 33% de los encuestados y desplazando a la inflación del primer lugar que había ocupado durante los últimos años. Este cambio refleja una modificación en la agenda pública global, en la que los temas vinculados con la seguridad ganan protagonismo frente a las preocupaciones estrictamente económicas.

A nivel mundial, la segunda preocupación más mencionada es la inflación, con un 29%. Le siguen la pobreza y el desempleo, con el 28% y 27% de las menciones respectivamente. Aunque la inflación continúa siendo una de las principales inquietudes en numerosos mercados, el informe muestra una leve caída en su peso relativo respecto de mediciones anteriores, mientras que las preocupaciones vinculadas con la seguridad han ganado relevancia en distintos países.

En América Latina, el crimen y la violencia se posicionan como la principal preocupación en la mayoría de los países analizados. Con excepción de Argentina, donde el principal tema de preocupación es el desempleo, todos los países latinoamericanos incluidos en el estudio ubican este tema en el primer lugar del ranking de inquietudes ciudadanas. En Perú, por ejemplo, los niveles de preocupación por la seguridad se ubican entre los más altos del estudio global, mientras que en Brasil la agenda pública aparece más marcada por temas vinculados a la corrupción. En Colombia, en tanto, las preocupaciones se concentran principalmente en la seguridad y el desempleo. En conjunto, los datos reflejan que América Latina continúa siendo una de las regiones donde los temas vinculados con la seguridad tienen mayor peso dentro de la agenda pública.

Dentro de este panorama regional aparece un dato distintivo. Con un 33% de menciones, Argentina se posiciona como el país donde más preocupa la educación a nivel mundial, por encima de otros países de la región como Perú (26%) o Brasil (22%). Este resultado destaca la centralidad que el sistema educativo tiene en el debate público argentino y la relevancia que la sociedad le asigna al futuro de la educación como factor clave para el desarrollo del país.

Otro dato destacado del estudio es que Argentina también aparece como el país más optimista de América Latina respecto del rumbo general del país. Según la última medición, el 55% de los argentinos considera que el país avanza en la dirección correcta, posicionándolo como el más optimista de la región, por encima de Chile (48%), Colombia (46%), México (36%), Brasil (34%) y Perú (15%). Este optimismo convive, sin embargo, con niveles elevados de preocupación social, especialmente en temas vinculados al empleo, la seguridad y la desigualdad.

“Los resultados muestran que, más allá de las diferencias entre países, las preocupaciones vinculadas a la seguridad y a la corrupción siguen ocupando el centro de la agenda pública en América Latina. En el caso de Argentina aparece además un dato muy significativo: es el país donde más preocupa la educación en todo el mundo. Esto refleja una sociedad que mantiene expectativas muy fuertes respecto del rol que tiene la educación en el desarrollo y el futuro del país”, señala Martín Tanzariello, Gerente de Marketing y Comunicación de Ipsos Argentina.

Más sobre Argentina

En el plano económico, dos de cada tres argentinos (66%) consideran que la economía del país atraviesa un momento negativo. Al analizar las preocupaciones específicas de la población, el desempleo aparece como el principal problema mencionado por los argentinos, con un 47%, lo que posiciona al país entre los más preocupados del mundo por esta cuestión. Le siguen la seguridad y la violencia (46%) y la pobreza y la desigualdad social (40%), confirmando que los temas vinculados a la estabilidad económica y social continúan dominando la agenda pública.

En contraste, la inflación continúa perdiendo peso relativo en el ranking de preocupaciones locales. Aunque aún es mencionada por el 29% de los encuestados, registra una caída de siete puntos en comparación con el año anterior.

En paralelo, el Índice Ipsos Global de Confianza del Consumidor muestra un escenario más desafiante. Con 44,7 puntos en febrero de 2026, Argentina se ubica en el último lugar de América Latina y en la posición 25 entre los 30 países medidos a nivel mundial. La caída anual de 7,3 puntos representa además el deterioro más pronunciado entre todos los países analizados. Mientras Colombia lidera la región con 54,8 puntos, seguida por México (53,3), Brasil (52,7), Chile (50,3) y Perú (49,7), Argentina se ubica más de diez puntos por debajo del líder regional.

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Ipsos: percepciones divididas sobre igualdad de género en el mundo en 2026

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 Ipsos presenta los resultados de su Estudio Global 2026 sobre igualdad de género, realizado en 29 países entre el fines de 2025 y el enero de 2026, sobre una muestra de 23.268 adultos. El informe analiza percepciones sobre el avance en igualdad de derechos, expectativas hacia las nuevas generaciones y actitudes frente a los roles tradicionales, y ofrece una fotografía comparativa que permite observar cómo evolucionan estas opiniones y cómo se evalúan hoy las oportunidades de mujeres y hombres en distintos ámbitos.

Uno de los principales hallazgos muestra que, en el promedio de los 29 países, el 52% está de acuerdo en que, cuando se trata de otorgar a las mujeres los mismos derechos que a los hombres, las cosas han avanzado lo suficiente en su país. Esta percepción no es uniforme: el 55% de los hombres coincide con esta afirmación, frente al 44% de las mujeres. En todos los grupos de edad relevados, los hombres son más propensos que las mujeres a considerar que se ha hecho lo suficiente en materia de igualdad de derechos.

En paralelo, el 60% en el promedio global considera que las cosas funcionarán mejor si más mujeres ocuparan puestos de responsabilidad en el gobierno y las empresas. Este porcentaje incluye al 66% de las mujeres y al 52% de los hombres. Asimismo, el 54% cree que las mujeres no lograrán igualdad con los hombres en su país a menos que haya más mujeres en cargos de liderazgo en empresas y gobierno, con un nivel de acuerdo mayor entre mujeres (60%) que entre hombres (47%).

El estudio también analiza expectativas hacia el futuro. Más de la mitad (55%) considera que las mujeres jóvenes de hoy tendrán una vida mejor que la de la generación de sus madres, resultado que se mantiene estable respecto de la medición anterior. En contraste, el 40% cree que los hombres jóvenes tendrán una vida mejor que la generación anterior, lo que representa una disminución de cinco puntos porcentuales en comparación con 2025. Además, el 28% considera que su vida será similar y el 25% que será peor.

En relación con los roles tradicionales, las opiniones aparecen divididas. En el promedio de 29 países, el 29% considera que los hombres se benefician más cuando las mujeres cumplen roles femeninos tradicionales, mientras que el 17% cree que se benefician más cuando no los cumplen. Un 35% señala que no tiene impacto en los hombres si las mujeres mantienen o no esos roles. A nivel generacional, Millennials y Generación Z son más propensos que Generación X o Baby Boomers a afirmar que los hombres se benefician cuando las mujeres mantienen roles tradicionales.

La investigación también aborda la percepción sobre oportunidades. Si bien en distintos ámbitos prevalece la idea de que hombres y mujeres tienen la misma cantidad de opciones, el 39% afirma que los hombres tienen más opciones en cuanto a los tipos de trabajos que pueden desempeñar, frente al 10% que considera que las mujeres tienen más opciones en ese aspecto. En cambio, en dimensiones como la vestimenta, las citas o los roles dentro del hogar, una proporción mayor señala que las mujeres cuentan con más opciones que los hombres.

En América Latina, los resultados forman parte del promedio global relevado por el estudio, lo que permite comparar percepciones regionales con el conjunto de los 29 países encuestados y observar diferencias por género y edad en línea con las tendencias internacionales.

En Argentina, el 60% de las personas considera que se ha avanzado lo suficiente en materia de igualdad de derechos entre hombres y mujeres; esta percepción es compartida por el 61% de los hombres y el 58% de las mujeres. Es decir, las opiniones no son completamente homogéneas entre géneros, incluso dentro de esta mayoría que entiende que el avance ha sido suficiente. En comparación con el promedio global del 52% en los 29 países relevados, Argentina se ubica por encima de la media global, lo que permite contextualizar cómo se posiciona el país dentro del escenario mundial”, señaló Martín Tanzariello, Gerente de Marketing y Comunicación en Ipsos Argentina.

El panorama en Argentina

En Argentina, el 60% está de acuerdo con que, cuando se trata de dar a las mujeres los mismos derechos que a los hombres, se ha avanzado lo suficiente en el país. Este indicador creció 9 puntos porcentuales desde 2019 y se ubica entre los más altos de América Latina, apenas por debajo de México (66%) y Chile (65%). En este contexto, el 34% de los argentinos se autodefine como feminista, una proporción intermedia dentro de la región.

En relación con el liderazgo, el 58% considera que las cosas funcionarían mejor si más mujeres ocuparan puestos de responsabilidad en el gobierno y las empresas. Se trata del nivel más bajo entre los países latinoamericanos relevados, por debajo de Colombia (70%), Perú (65%) y Brasil (64%), donde la percepción sobre el impacto positivo del liderazgo femenino es más alta.

En el ámbito de los roles tradicionales, Argentina es el país de la región con menor acuerdo con la afirmación de que los hombres se benefician más cuando las mujeres mantienen roles femeninos tradicionales (28%). Además, junto con Chile, registra el nivel más bajo de acuerdo (13%) con la idea de que “una esposa siempre debe obedecer a su marido”, por debajo del promedio de 29 países (20%).

En conjunto, los datos muestran que, mientras una mayoría percibe que en términos de derechos se ha avanzado lo suficiente y el apoyo al liderazgo femenino es comparativamente menor en la región, también se observan niveles bajos de adhesión a enunciados asociados a roles tradicionales en el ámbito privado.

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Ipsos revela el perfil del consumidor latinoamericano: entre las presiones cotidianas y la resiliencia

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 En América Latina el nuevo año que comienza sigue presentando un escenario marcado por la incertidumbre económica, la fragmentación social y un ritmo acelerado de cambio.  Comprender al consumidor en la región, exige una mirada que vaya más allá de las variables tradicionales. Un reciente informe de Ipsos, líder mundial en investigación de mercado, analiza el contexto en el que viven hoy las personas en Latam e identifica diez insights clave que ayudan a anticipar comportamientos, expectativas y decisiones de consumo de cara a 2026.

“A partir de este informe, en Ipsos identificamos diez insights clave que describen el mundo en el que vive hoy el consumidor latinoamericano y permiten entender cómo ese contexto impacta directamente en sus decisiones de consumo. El objetivo es brindar a las marcas un marco de lectura más profundo —social, emocional y cultural— que las ayude a construir propuestas relevantes, empáticas y consistentes en el largo plazo”, señala Martín Tanzariello, Gerente de Marketing y Comunicación en Ipsos Argentina.

El análisis se basa en datos de estudios como Ipsos Global Advisor, Ipsos Global Trends e Ipsos Predictions, que relevan de manera continua la opinión de miles de consumidores en América Latina y a nivel global.

1.Un mundo cada vez más caro
La presión económica es el punto de partida del escenario de consumo. El 43% de los latinoamericanos declara tener dificultades para llegar a fin de mes y casi el 90% considera que ahorrar dinero es clave en contextos de incertidumbre. Con un poder adquisitivo aún por debajo de los niveles pre pandemia y un crecimiento económico moderado, el consumidor se vuelve altamente sensible al precio y espera que las marcas actúen como verdaderas aliadas del bolsillo.

2.Un mundo desigual
Aunque América Latina registra avances históricos en la reducción de la pobreza, sigue siendo percibida como la región más desigual del mundo. Más del 75% de los consumidores considera que las grandes diferencias de ingresos y riqueza son perjudiciales para la sociedad. En este contexto, el propósito social deja de ser accesorio: más de 8 de cada 10 personas creen que una marca puede apoyar una buena causa y ser rentable al mismo tiempo.

3.Un mundo dividido
La polarización atraviesa a las sociedades latinoamericanas y se expresa tanto en lo político como en lo cultural y generacional. El 70% de los consumidores percibe una fuerte división entre la ciudadanía y las élites, con brechas visibles incluso entre géneros y generaciones. Frente a este escenario, Ipsos identifica una oportunidad para las marcas que logren trascender la polarización y conectar desde valores universales como la solidaridad, la familia o la amistad.

4.Un mundo más peligroso
La preocupación por el crimen y la violencia sigue en aumento en una región que concentra una proporción significativa de los homicidios a nivel global. Esta percepción redefine hábitos y acelera fenómenos como el crecimiento del e-commerce y el delivery, al tiempo que refuerza el rol del hogar como espacio de refugio. Las marcas enfrentan aquí la oportunidad de ofrecer soluciones que prioricen seguridad, conveniencia y tranquilidad.

5.Un sistema roto
La desconfianza institucional es profunda y persistente. Seis de cada diez latinoamericanos sienten que su sociedad “está rota” y más del 70% declara no confiar en instituciones clave como la policía o el sistema judicial. En este contexto, el 64% afirma preferir marcas que reflejen sus valores personales, lo que posiciona a la transparencia, la coherencia y la responsabilidad como atributos centrales de construcción de confianza.

6.Un nuevo orden mundial
Latinoamérica se muestra mayoritariamente abierta a la globalización, tanto a nivel país como personal. Sin embargo, crece la preferencia por productos y marcas locales, y disminuye la intención de compra cuando una marca es percibida como excesivamente extranjera. Las marcas enfrentan así el desafío de funcionar como un puente confiable entre lo global y lo local, manteniendo cercanía cultural e identidad.

7.Un mundo que se mueve demasiado rápido
La aceleración tecnológica y la sobreabundancia de opciones generan cansancio y sensación de saturación. Una amplia mayoría de los latinoamericanos siente que el mundo cambia demasiado rápido y expresa el deseo de bajar el ritmo de vida. En este contexto, la nostalgia emerge como un recurso emocional potente, capaz de generar conexión a través de recuerdos y experiencias positivas del pasado.

8.Un mundo que envejece y enfrenta problemas de salud mental
América Latina será una de las regiones que envejezca más rápido en las próximas décadas. Al mismo tiempo, la salud mental se consolida como la principal preocupación sanitaria. Nueve de cada diez consumidores reconocen que deben esforzarse más por cuidar su bienestar físico y emocional, lo que abre un espacio relevante para marcas que comuniquen beneficios asociados al cuidado integral de la salud.

9.Un mundo en camino hacia un desastre medioambiental
Existe un consenso amplio en la región sobre la gravedad de la crisis ambiental: más del 80% cree que nos encaminamos hacia un desastre si no cambiamos rápidamente nuestros hábitos. Sin embargo, muchos consumidores sienten que ya hacen todo lo posible y esperan que las marcas faciliten soluciones concretas y accesibles, comunicando de manera clara su contribución al cuidado del planeta.

10.El optimismo como motor de resiliencia
A pesar de las tensiones y dificultades, el consumidor latinoamericano mantiene una mirada positiva hacia el futuro. Más de la mitad cree que 2026 será un año mejor que 2025 y muestra expectativas favorables sobre su ingreso disponible. Este optimismo, profundamente arraigado en la identidad regional, continúa siendo un impulsor clave del consumo y de la relación con las marcas.

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Entre la crisis y la esperanza: seis de cada diez argentinos con problemas económicos, según Ipsos

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El 57% de los argentinos declara tener dificultades para llegar a fin de mes, una proporción muy superior al promedio regional del 43% y casi el doble que en países como México (33%). El dato surge del Ipsos Talk LATAM 2025, un estudio que analiza las tendencias que definirán el comportamiento del consumidor en América Latina durante 2026 y que expone con claridad las tensiones que atraviesan a la economía argentina: fragilidad en los ingresos, crisis de confianza y, al mismo tiempo, una expectativa persistente de mejora futura.

El relevamiento, presentado en Buenos Aires el 30 de diciembre de 2025, estuvo a cargo de María del Rosario Espinosa (Chief Client Officer – Ipsos Argentina), Marilina Socolovsky (Client Officer – Ipsos Argentina) y Martín Tanzariello (Marketing & Communications Manager – Ipsos Argentina). Desde múltiples investigaciones, el informe describe un escenario “complejo, lleno de tensiones y contrasentidos”, donde la restricción económica convive con un incipiente rebote del optimismo del consumidor.

Ingresos ajustados y una crisis que excede lo económico

El estudio de Ipsos confirma que el principal desafío del consumidor latinoamericano sigue siendo el factor económico. En Argentina, la dificultad para cubrir gastos mensuales se ubica 14 puntos por encima del promedio regional, lo que refleja un deterioro más profundo del poder adquisitivo y una mayor presión sobre los hogares.

Sin embargo, la crisis no se limita a lo financiero. El informe señala una crisis de confianza social: 6 de cada 10 latinoamericanos (60%) sienten que su sociedad “está rota”, mientras que la corrupción aparece como una de las principales preocupaciones, con especial intensidad en países como Perú y Brasil. Este clima de desconfianza institucional impacta de forma directa en las decisiones de consumo, ahorro y planificación a largo plazo.

El diagnóstico plantea un escenario regional desigual y fragmentado, donde amplios sectores de la población buscan referencias de estabilidad y previsibilidad en un contexto marcado por la incertidumbre.

Un consumidor dividido, exigente y en búsqueda de propósito

En medio de estas tensiones, el consumidor latinoamericano se percibe a sí mismo en un mundo que cambia demasiado rápido. 9 de cada 10 personas en la región (90%) consideran que la velocidad de los cambios es excesiva, una percepción que alimenta la nostalgia por el pasado y el deseo de mayor simplicidad.

Este estado de ánimo redefine también la relación con las empresas y las marcas. Según el informe, 8 de cada 10 consumidores latinoamericanos (82%) creen que una empresa puede ganar dinero y, al mismo tiempo, apoyar una buena causa, lo que eleva las expectativas sobre el rol social del sector privado. En este punto, el estudio identifica una demanda creciente de valor, coherencia y confianza, más allá del producto o el precio.

Para Ipsos, este comportamiento marca un quiebre: la decisión de compra deja de ser puramente racional o económica y se apoya cada vez más en valores, identificación y credibilidad.

Optimismo persistente y un rebote incipiente de la confianza en Argentina

A pesar del contexto adverso, el rasgo más distintivo del consumidor latinoamericano es el optimismo. El informe revela que 8 de cada 10 latinoamericanos (84%) creen que 2026 será un mejor año que 2025, una expectativa que actúa como motor de resiliencia en la región.

En el caso argentino, ese optimismo comenzó a reflejarse en los indicadores. El Índice Global de Confianza del Consumidor de Ipsos mostró en noviembre de 2025 un salto mensual de +6,5 puntos, llevando el índice a 46,9 puntos. Se trata del mayor aumento entre los 30 países medidos a nivel global, una señal relevante en un contexto de ajuste económico y caída del consumo.

No obstante, el nivel absoluto de confianza sigue siendo bajo. Con 46,9 puntos, Argentina se mantiene en el extremo inferior de América Latina, por debajo de Brasil (52,8), México (51,7) y Colombia (49,4). El país se ubica al mismo nivel que Perú (46,9) y solo supera a Chile (43,7), lo que muestra que el repunte aún no alcanza para consolidar un cambio estructural en el ánimo del consumidor.

Un cambio en marcha y un desafío para empresas y políticas públicas

El informe de Ipsos plantea que el aumento de la confianza en Argentina, aunque parcial, es una señal de cambio en la percepción social. En un país donde 6 de cada 10 personas no logran llegar cómodamente a fin de mes, el rebote del optimismo sugiere que las expectativas comienzan a despegarse del presente inmediato y a proyectarse hacia el futuro.

En este contexto, el desafío ya no pasa solo por diagnosticar al consumidor, sino por interpretar correctamente este cambio. Para las empresas, implica entender un mercado más selectivo, sensible al precio pero también al propósito. Para el sistema económico e institucional, supone enfrentar la paradoja central que describe Ipsos: una sociedad económicamente tensionada, pero psicológicamente dispuesta a creer en una mejora.

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La tecnología: ¿Solución o preocupación? Hallazgos clave de Ipsos

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En su informe sobre las tendencias globales para 2025, Ipsos, líder mundial en investigación de mercado y opinión pública, presenta “Technowonders”, una tendencia clave que muestra cómo la tecnología está transformando el mundo y, al mismo tiempo, generando tensiones en la sociedad. Si bien el 71% de la población global considera que la tecnología es crucial para abordar los desafíos del futuro, persisten preocupaciones relacionadas con sus implicaciones en diferentes aspectos de la vida diaria, como el ámbito laboral y la interacción social . Esta tendencia surge en la 10° Edición del reporte sobre Global Trends de Ipsos y el análisis de los datos resultantes de una encuesta realizada en 50 mercados (*), llevada a cabo en su plataforma online Global Advisor y en asociación con otros equipos globales alrededor del planeta. El estudio alcanza al 75% de la población mundial, con más de 50.000 encuestas realizadas y más de cinco millones de puntos de datos obtenidos.

Maravillas tecnológicas: ¿un futuro más brillante o más oscuro?
El informe también hace referencia a cómo la tecnología es vista como una “maravilla” que, al mismo tiempo, está siendo percibida como destructiva. En 41 de los 50 mercados analizados, la mayoría de las personas considera que el progreso tecnológico está “destruyendo nuestras vidas”. Sin embargo, esta percepción se equilibra con el optimismo sobre el poder de la tecnología para resolver problemas urgentes. Un 71% de los encuestados considera que la tecnología es fundamental para enfrentar desafíos como el cambio climático, las crisis sanitarias y los problemas económicos.

En cuanto a las redes sociales, el informe muestra una gran variabilidad en las opiniones de los usuarios. Mientras que en Indonesia, el 87% de las personas considera que las redes sociales tienen un impacto positivo en nuestras vidas, en países como los Países Bajos, solo el 24% tiene esa misma percepción. Esto subraya la disparidad en la forma en que se experimentan los beneficios y riesgos de la tecnología en distintas partes del mundo.

El cambio tecnológico: un arma de doble filo
El informe subraya que, en el contexto de avances tan significativos como la biotecnología y la inteligencia artificial (IA), la tecnología se ha convertido en una herramienta poderosa para resolver problemas críticos. El desarrollo rápido de vacunas, medicamentos como los GLP-1 para tratar la diabetes, y la IA generativa para el descubrimiento de antibióticos, son ejemplos de cómo la tecnología está cambiando la medicina, la ciencia y otras áreas clave de nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, el informe también señala los riesgos asociados al progreso tecnológico. A medida que la tecnología se vuelve más omnipresente, surgen preocupaciones sobre el uso indebido de los datos personales y el impacto de la automatización en el empleo. Las encuestas revelan que un 73% de las personas están preocupadas por cómo empresas y gobiernos gestionan su información, mientras que un 78% considera que es inevitable la pérdida de privacidad en el futuro cercano. 

“En Argentina, esta dualidad es palpable. Mientras que más de la mitad de los argentinos, exactamente el 52%, muestra entusiasmo por los productos y servicios impulsados por inteligencia artificial, un 47% admite sentir nerviosismo y una preocupación latente frente a las nuevas tecnologías. Además, el 80% acepta que es inevitable perder algo de privacidad debido a los avances tecnológicos, y el 74% se preocupa por cómo las empresas y el gobierno podrían usar la información que recopilan en línea”, señala Martín Tanzariello, Director de Contenidos y Prensa en Ipsos Argentina.

“El dilema de la automatización y la IA generativa sigue siendo uno de los temas más controvertidos, especialmente respecto al futuro del trabajo. Empresas como Cisco, Microsoft y Google se encuentran estudiando el impacto de la IA en el empleo, ya que el temor a la sustitución de trabajos por máquinas es una de las mayores preocupaciones a nivel mundial”, agrega Tanzariello.

La necesidad de un enfoque equilibrado y responsable

Aunque muchas personas quieren desconectarse y alejarse de sus pantallas, la realidad es que la tecnología está presente en todos los aspectos de sus vidas, desde el entretenimiento hasta la atención médica. El desafío para las sociedades y las empresas será gestionar los avances de forma que los beneficios de la tecnología sean aprovechados mientras se mitigan sus riesgos.

“Temo que el progreso tecnológico está destruyendo nuestras vidas” la mirada del mundo respecto de este planteo:

“A medida que la tecnología se vuelve cada vez más  presente en todos los aspectos de nuestras vidas, también crece nuestro temor hacia ese progreso. Desde 2013, se ha registrado un marcado aumento en la preocupación en todos los mercados analizados, excepto en China. En promedio,  registramos un incremento de 15 puntos en este sentimiento en los mercados estudiados. En China, la historia es más matizada: hubo un aumento en la preocupación entre 2013 y 2022, pero ese sentimiento ha disminuido desde entonces, resultando en una reducción neta de cinco puntos desde 2013. Si bien podría parecer lógico suponer que este sentimiento es más fuerte entre las personas mayores, vemos un alto nivel de coincidencia en todas las generaciones. Vivimos asombrados por lo que la tecnología puede lograr, pero nos preocupa que haya ido demasiado lejos. Es esencial centrarnos en los beneficios de estos avances, al tiempo que abordamos las preocupaciones legítimas sobre su uso. El futuro de la tecnología dependerá de nuestra capacidad para equilibrar estos dos aspectos y construir un camino que maximice su impacto positivo”, concluye Tanzariello.

(*)La muestra está compuesta por aproximadamente 1,000 individuos en cada uno de los siguientes países: Argentina, Australia, Bélgica, Bulgaria, Brasil, Canadá, Chile, China continental, Colombia, Chequia, Croacia, Dinamarca, Egipto, Francia, Alemania, Hong Kong SAR, India, Indonesia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Kenia, Malasia, México, Marruecos, Países Bajos, Nueva Zelanda, Nigeria, Pakistán, Perú, Filipinas, Polonia, Portugal, Rumania, Arabia Saudita, Singapur, Sudáfrica, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza, región de Taiwán, Tailandia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Gran Bretaña, Estados Unidos, Vietnam y Zambia.

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