Irán

El petróleo brent sube un 6,76 % pero cierra a la baja y por debajo de los 100 dólares

Compartí esta noticia !

El precio del barril de brent para entrega en mayo subió este lunes un 6,76 % en una sesión muy volátil para el mercado marcada por el contexto de la escalada bélica en Oriente Medio, pero finalizó por debajo de los 100 dólares al cierre de la sesión en el mercado de futuros de Londres.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, que llegó a alcanzar más de 118 dólares a lo largo de la sesión en el Intercontinental Exchange (ICE) londinense, con niveles no vistos desde 2022, tras la invasión rusa y el inicio de la guerra en Ucrania, fue perdiendo impulso hasta negociarse en los 98,96 dólares en el momento de la liquidación de la sesión.

Brusca caída

Sin embargo, después de finalizar la jornada de negociación, el brent experimentó una brusca caída, hasta los 84,50 dólares en su punto más bajo y posteriormente estabilizado en la cota de los 90 dólares, como reacción a las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, que dijo hoy que la guerra con Irán está «prácticamente terminada», que han dado un cierto respiro a los inversores.

Conflicto iraní

El oro negro inició este lunes con un extraordinario repunte de cerca del 28 % con respecto al cierre de la sesión del pasado viernes, cuando terminó en 92,69 dólares, ante el creciente temor del mercado sobre la interrupción continuada de suministro en Oriente Medio, afectada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y la escalada a otros países de la región.

En especial, el punto crítico es el estrecho de Ormuz, un paso estratégico entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán por el que pasa una quinta parte del tráfico marítimo de hidrocarburos a nivel global, y que está impactando directamente en el precio del oro negro al estar cerrado de facto por Irán, lo que ha interrumpido el tránsito prácticamente en su totalidad desde comienzos de mes.

Medidas del G7

Sin embargo, el brent adquirió una trayectoria de descenso y perdió la barrera de los 100 dólares poco antes de las 16:00 GMT, después de que los ministros de los países del G7 se mostrasen dispuestos a adoptar «todas las medidas necesarias», incluso recurrir a las reservas estratégicas, para estabilizar el mercado de los hidrocarburos.

El propio Trump ha llegado a decir en una entrevista con CBS que está planeando «tomar el control» del estrecho de Ormuz, horas después de que el presidente francés, Emmanuel Macron anunciase que está en marcha una misión internacional de carácter «defensivo» para abrir progresivamente el paso estratégico.

Todo depende de la duración del cierre de Ormuz

En esta línea, el jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy, Jorge León, afirmó a EFE que el devenir del crudo a corto plazo dependerá, precisamente, de la duración del cierre de Ormuz.

«Si se prolonga durante varios meses, los precios podrían seguir subiendo y acercarse a niveles vistos durante la guerra de Rusia y Ucrania, cuando tocaron los 140 dólares por barril. Esa es la variable clave: cuándo se reabrirá el estrecho, porque eso determinará cómo reaccionan los mercados», comentó.

Con información de agencia EFE

Compartí esta noticia !

El cierre del estrecho de Ormuz podría disparar el petróleo hasta los U$S150 por barril

Compartí esta noticia !

Nayel Al-Jawabra, analista de mercado sénior, VT Markets. La escalada en Oriente Medio ha transformado al petróleo en un activo macroeconómico estratégico. Un cierre del estrecho de Ormuz, aunque fuera por unas semanas, podría desatar un efecto dominó que impulse el precio del crudo hasta los 150 dólares o más, generando una huida hacia la liquidez y una apreciación del dólar estadounidense.

El crudo ya no obedece únicamente la lógica de oferta y demanda; ahora se mueve al ritmo de la inflación global y de las políticas de los bancos centrales. Para enfrentar 2026, la pregunta dejó de ser cuántos barriles quedan y pasó a ser cuánto riesgo flota en el aire.

Escalada en los precios del crudo

El Brent supera los 110 dólares y el WTI se mantiene por encima de los 107, el alza más rápida desde la década de 1980. Desde el inicio del conflicto, ambos han subido 50% y 60%, respectivamente. Lo que comenzó como un ataque localizado se convirtió en una guerra regional que reconfigura la estructura del mercado energético.

El motor detrás de los precios de tres dígitos no es la falta de crudo, sino la prima de riesgo asociada al estrecho de Ormuz, por donde cruza el 20% del comercio mundial de petróleo. Con Irak reduciendo su producción 60% y Kuwait siguiendo el mismo camino, el mercado físico empieza a resentirse. El ministro de Energía de Qatar, Saad Al-Kaabi, advirtió que un cierre prolongado podría catapultar el precio hasta los 150 dólares por barril.

¿150 dólares por barril?

El principal factor detrás de los precios de tres dígitos no es la escasez de crudo en el subsuelo, sino la prima de riesgo asociada al estrecho de Ormuz. Por ahí transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo, y la actual escalada entre Estados Unidos e Irán ha generado un cuello de botella tanto logístico como psicológico.

Con Irak reduciendo su producción en 60% y Kuwait siguiendo el mismo camino, el mercado físico comienza a resentirse. La amenaza mantiene los precios al alza, mientras los operadores valoran los peores escenarios posibles. El viernes, el ministro de Energía de Qatar, Saad Al-Kaabi, advirtió que un cierre prolongado de las exportaciones energéticas del Golfo podría catapultar el petróleo hasta los 150 dólares por barril.

La brecha entre Brent y WTI

La tensión geopolítica ha ampliado la diferencia entre ambos indicadores a su nivel más alto en dos años. El Brent, más expuesto a los suministros de Oriente Medio, lidera las subidas, mientras el WTI avanza con retraso gracias a la producción interna de Estados Unidos. Esta brecha revela que la crisis es esencialmente un problema de transporte y seguridad marítima a nivel global; si se redujera, implicaría una escasez más amplia que también afectaría a las costas estadounidenses.

Nueva mentalidad monetaria: huida hacia el efectivo

Cuando el petróleo sube por miedo y no por demanda, se activa un ciclo de aversión al riesgo. El dólar se ha fortalecido ante inversionistas que buscan refugio por temor a los efectos de una guerra prolongada en el suministro energético y el crecimiento global. La reacción es inmediata: acciones, bonos y metales caen, mientras el dinero fluye al dólar.

Un petróleo a 150 dólares aumentaría las presiones inflacionarias y podría frenar los planes de flexibilización de la Reserva Federal, consolidando tasas elevadas por más tiempo. A su vez, eso encarece la deuda corporativa y presiona las valuaciones bursátiles.

El fin de la red de seguridad del suministro

En crisis anteriores, la OPEP+ o los productores estadounidenses compensaban los aumentos con más perforación. En 2026, esa capacidad de respuesta se ha difuminado. Los productores, guiados por la disciplina de capital, priorizan la rentabilidad sobre la expansión. La OPEP+, por su parte, protege su participación ante la transición energética. El resultado es una oferta estable, pero inflexible.

Navegar este escenario exige abandonar estrategias tradicionales y adoptar una visión multiactivos. Las monedas de países importadores de energía suelen depreciarse cuando sube el crudo, y las tasas de interés elevadas son ahora tan relevantes como los precios del barril para prever impactos económicos.

El alza simultánea del petróleo y de las tasas golpea las ganancias y encarece el crédito, impulsando a los inversionistas a refugiarse en activos más seguros, como el dólar estadounidense. La volatilidad se perfila como la nueva norma: la era de costos energéticos predecibles terminó, y el petróleo se confirma como un instrumento político y un barómetro económico del riesgo global.

Compartí esta noticia !

Los precios del petróleo se disparan por encima de US$ 100 por barril por primera vez desde 2022

Compartí esta noticia !

El petróleo superó este domingo los US$100 por barril, un umbral que no alcanzaba desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, en medio de una fuerte tensión geopolítica por la escalada del conflicto con Irán y el temor de los mercados a interrupciones prolongadas en el suministro de crudo desde Medio Oriente.

Los futuros del petróleo estadounidense (WTI) treparon cerca de 18% hasta los US$108 por barril, su nivel más alto desde julio de 2022, e incluso tocaron momentáneamente los US$110 durante la noche del domingo. En paralelo, el Brent, referencia global, avanzó alrededor de 16% y se ubicó también en torno a US$108 por barril.

El repunte responde principalmente a las amenazas de Irán de atacar cualquier petrolero que atraviese el estrecho de Ormuz, un corredor estratégico por el que circula aproximadamente el 20% del petróleo comercializado en el mundo. Un eventual bloqueo o interrupción en esa vía clave podría alterar de forma significativa la oferta global de energía.

En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó el impacto del alza de precios. En una publicación en su red Truth Social sostuvo que el encarecimiento del petróleo es “un precio muy bajo a pagar” frente a los objetivos estratégicos de su política exterior.

“Los precios del petróleo a corto plazo, que caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní, son un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo. ¡Solo los tontos pensarían diferente!”, escribió el mandatario.

Riesgo de un salto mayor

Algunos analistas advierten que la tensión en la región podría empujar el crudo aún más arriba. Según Homayoun Falakshahi, analista principal de investigación de crudo de la consultora Kpler, el petróleo podría escalar hasta US$150 por barril hacia fines de marzo si no se normaliza el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

El impacto del encarecimiento energético ya comenzó a reflejarse en los mercados financieros. Los futuros de Wall Street operaron con fuertes caídas: el Dow Jones retrocedía más de 800 puntos (-1,7%), mientras que los futuros del S&P 500 y del Nasdaq cedían alrededor de 1,6%.

La preocupación central de los inversores es que un aumento prolongado del precio del combustible reactive presiones inflacionarias y complique la recuperación económica.

Suba en los combustibles

En Estados Unidos, el efecto ya comenzó a trasladarse al consumidor. Tras los primeros ataques registrados el 28 de febrero, el precio promedio de la gasolina alcanzó US$3,45 por galón, lo que representa un aumento de 16% en apenas una semana, según datos de la asociación automovilística AAA.

Un encarecimiento sostenido del combustible podría generar nuevos problemas de accesibilidad para los hogares y abrir un frente político delicado para la administración republicana de cara a las elecciones legislativas de medio término.

Intentos por estabilizar el mercado

Ante el riesgo de interrupciones en el comercio energético, la Casa Blanca anunció medidas para garantizar la circulación de buques petroleros en la zona. El gobierno de Trump evalúa ofrecer seguros a los petroleros que atraviesen el estrecho de Ormuz, luego de que varias aseguradoras marítimas advirtieran que dejarían de cubrir operaciones en la región si aumentan los ataques.

También se analiza la posibilidad de escoltas navales para las embarcaciones comerciales, aunque el esquema aún no fue definido y varias compañías navieras se muestran reticentes a operar en la zona mientras persista el conflicto.

La tensión escaló aún más luego de que Israel atacara instalaciones de almacenamiento de petróleo en Irán. Un alto funcionario iraní advirtió que el conflicto ha entrado en una “nueva fase” y señaló que Teherán podría responder con ataques contra infraestructura energética en la región.

“Irán no cederá el control del estrecho de Ormuz hasta lograr los resultados deseados”, afirmó el funcionario.

El escenario ya está impactando en la producción. Ante las dificultades logísticas y de almacenamiento, varios productores comenzaron a reducir el ritmo de extracción, lo que podría restringir aún más la oferta global.

Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró en el programa State of the Union de CNN que Washington no planea atacar la industria petrolera iraní ni su infraestructura energética. Sin embargo, el crudo iraní se encuentra fuertemente sancionado y China se mantiene como su principal comprador relevante en el mercado internacional.

Compartí esta noticia !

Irán designa a Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo tras la muerte de su padre

Compartí esta noticia !

Irán designó a Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo, tras la decisión de la Asamblea de Expertos, el máximo órgano religioso y político de la República Islámica. El clérigo de 56 años es hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei y asume el cargo en un contexto de fuerte tensión regional y crisis política interna.

La designación fue confirmada por medios estatales iraníes durante la madrugada en Teherán. La Asamblea de Expertos continuó con el proceso de sucesión incluso en medio de la ofensiva militar que atraviesa el país y pese a los ataques contra sus instalaciones, según informó la televisión estatal.

Mojtaba Jamenei figuraba desde hace años entre los posibles sucesores de su padre, quien lideró Irán desde 1989 hasta su muerte el 28 de febrero. Su elección marca un hecho inédito en la historia reciente de la República Islámica, ya que refuerza la percepción de una continuidad familiar en el poder religioso más importante del país.

Un clérigo de perfil reservado

Nacido el 8 de septiembre de 1969 en Mashhad, Mojtaba Jamenei es el segundo de los seis hijos del histórico líder iraní. Realizó sus estudios en la escuela religiosa Alavi de Teherán y posteriormente se trasladó a Qom, uno de los principales centros de formación del clero chiita, donde profundizó su formación teológica.

A diferencia de su padre, mantuvo durante décadas un perfil público muy bajo. Nunca ocupó cargos formales en el gobierno ni ofreció discursos o entrevistas. Sin embargo, distintos analistas y cables diplomáticos revelados en el pasado señalaron que ejercía una influencia significativa en los círculos de poder iraníes.

Algunas versiones lo describían como una figura clave en el entorno del líder supremo y un actor relevante en la relación con la Guardia Revolucionaria y otros sectores del aparato político y religioso.

Controversias y acusaciones

El nombre de Mojtaba Jamenei comenzó a aparecer en el debate político iraní durante las elecciones presidenciales de 2005, cuando el candidato reformista Mehdi Karroubi lo acusó de intervenir en el proceso electoral que llevó al poder a Mahmud Ahmadineyad.

Acusaciones similares surgieron durante la controvertida reelección de Ahmadineyad en 2009, que desencadenó protestas masivas conocidas como el Movimiento Verde. Algunos sectores opositores denunciaron entonces una creciente concentración de poder en torno al hijo del líder supremo.

En 2019, el gobierno de Estados Unidos incluyó a Mojtaba Jamenei en su lista de sanciones, al considerarlo parte del círculo de poder que actuaba en nombre del ayatolá Alí Jamenei.

El poder del líder supremo en Irán

El cargo de líder supremo es la máxima autoridad política y religiosa del país. Según la Constitución iraní, el titular del puesto es comandante en jefe de las fuerzas armadas y tiene la facultad de declarar la guerra o la paz.

También controla el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, supervisa a la Policía y puede designar o remover a autoridades clave del sistema judicial, del Consejo de Guardianes y de los medios estatales.

Además, tiene la capacidad de convocar referendos y, en determinadas circunstancias, incluso destituir al presidente.

La llegada de Mojtaba Jamenei abre una nueva etapa para la República Islámica en un momento marcado por tensiones geopolíticas, sanciones internacionales y una creciente presión interna sobre el régimen.

Compartí esta noticia !

Israel bombardea infraestructura petrolera en Teherán y escala la guerra con Irán

Compartí esta noticia !

La guerra entre Israel e Irán entró en una nueva fase este sábado cuando la fuerza aérea israelí atacó reservas petroleras y refinerías en Teherán, ampliando el alcance estratégico de la ofensiva militar iniciada en las últimas semanas. El primer ministro Benjamín Netanyahu confirmó la continuidad de las operaciones y aseguró que Israel continuará el ataque “con toda la fuerza”, en lo que describió como una campaña que ya está “cambiando el rostro de Oriente Medio”.

Los bombardeos, reportados por la radiodifusora estatal israelí y por corresponsales internacionales en la capital iraní, se produjeron mientras el sistema de defensa israelí activaba sus baterías antimisiles tras nuevos lanzamientos desde territorio iraní. La secuencia marca una escalada que combina ataques directos a infraestructura energética, represalias militares y advertencias cruzadas que elevan el riesgo de un conflicto regional de mayor escala.

La ofensiva también abre una pregunta estratégica: ¿Israel busca debilitar al gobierno iraní o está redibujando el equilibrio de poder en toda la región?

Golpear la energía: el objetivo estratégico detrás del ataque

El ataque contra reservas petroleras y refinerías en Teherán introduce un cambio relevante en la lógica militar del conflicto. No se trata únicamente de objetivos militares directos, sino de infraestructura clave para la economía iraní.

La ofensiva se produce en el marco de una campaña militar que, según el propio Netanyahu, apunta a debilitar al gobierno iraní en múltiples frentes. Durante una declaración televisada emitida tras el final del sabbat, el primer ministro aseguró que Israel dispone de “un plan organizado con muchas sorpresas” para la próxima etapa de la guerra.

En ese mismo mensaje, el jefe del gobierno israelí reiteró que la operación militar no se detendrá.
“La guerra contra Irán continuará sin pausas y sin compromisos”, afirmó.

El discurso incluyó además un mensaje dirigido a los miembros del aparato estatal iraní. Netanyahu aseguró que quienes depongan las armas no serán atacados, mientras advertía que integrantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica están “en la mira” de las fuerzas israelíes.

La declaración también incorporó un elemento político: el mandatario afirmó que Israel se ha convertido en “una potencia regional” y sostuvo que la ofensiva militar está modificando la correlación de fuerzas en Medio Oriente.

Estados Unidos entra en la ecuación estratégica

El conflicto también refleja el peso de las alianzas internacionales.

Netanyahu agradeció públicamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por su “liderazgo histórico”, y afirmó que la relación bilateral se mantiene “más fuerte que nunca”.

En paralelo, informes difundidos por medios internacionales señalaron que aviones de combate de Estados Unidos e Israel participaron en ataques contra instalaciones petroleras en Teherán, lo que profundiza la percepción de una operación coordinada entre ambos países.

La posición estadounidense se endureció en las últimas horas. Trump sostuvo que no habrá acuerdos con el gobierno iraní si antes no acepta una capitulación total, una formulación que eleva el tono político del conflicto y reduce los márgenes para una negociación inmediata.

El escenario se volvió aún más complejo cuando la embajada de Estados Unidos en Bagdad fue atacada con cohetes, según una fuente del Ministerio del Interior iraquí citada por agencias internacionales.

Irán responde con ataques en el Golfo y amenaza al tráfico marítimo

La reacción iraní también comenzó a desplegarse en distintos frentes.

Un vocero militar iraní advirtió que los “buques enemigos” que ingresen al Golfo terminarán “en el fondo del mar”, en una amenaza directa al tráfico marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.

El Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó que atacó un petrolero con bandera de las Islas Marshall, identificado como “Louise P”, mediante un dron en medio del Golfo.

La organización militar también afirmó haber atacado otro buque petrolero en el estrecho de Ormuz, identificado como “Prima”, luego de que ignorara advertencias emitidas por fuerzas navales iraníes.

Las autoridades iraníes sostienen que todos los activos estadounidenses e israelíes en la región serán considerados objetivos militares legítimos, lo que extiende el campo de batalla más allá de las fronteras directas del conflicto.

El estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo, vuelve así al centro de la tensión geopolítica.

El punto de quiebre que desató la escalada

La escalada militar tiene un antecedente inmediato.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques masivos contra Irán que provocaron la muerte del líder supremo Ali Khamenei, junto con varios comandantes militares de alto rango y cientos de civiles.

Irán respondió con misiles y drones contra objetivos de Estados Unidos e Israel en distintos puntos de la región, iniciando una secuencia de ataques cruzados que ahora se extiende al Golfo y a infraestructura energética dentro de territorio iraní.

Ese episodio cambió la naturaleza del conflicto. Lo que durante años fue una confrontación indirecta entre potencias regionales pasó a convertirse en un enfrentamiento militar abierto.

Un conflicto que puede redibujar el mapa regional

Las últimas operaciones militares sugieren que el conflicto está entrando en una fase más amplia y potencialmente más peligrosa.

El ataque a instalaciones petroleras en Teherán, los bombardeos cruzados, los ataques a buques en el Golfo y la participación indirecta de actores regionales indican que el conflicto dejó de ser un enfrentamiento bilateral para convertirse en una crisis regional.

En ese escenario, la guerra podría extenderse a nuevos frentes: rutas marítimas, infraestructura energética, bases militares y representaciones diplomáticas.

Las próximas semanas serán determinantes para medir el alcance real de la escalada. La ofensiva israelí continúa, Irán promete responder y el tablero geopolítico de Medio Oriente vuelve a moverse con rapidez.

Lo que todavía permanece abierto es si esta fase de la guerra consolidará un nuevo equilibrio regional o si apenas marca el inicio de una confrontación más prolongada.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin