Jaime Ledesma

El déjà vu argentino: tierra, desregulación y un país que insiste en tropezar

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La historia argentina tiene una particularidad inquietante: vuelve. No como una repetición mecánica, sino como un ciclo que se reactiva con nuevos nombres, nuevos discursos y viejas consecuencias. La discusión actual sobre la tierra -su propiedad, su uso, su regulación- no es una novedad en la agenda nacional. Es, más bien, un regreso. Y los antecedentes no son alentadores. Los 90 desreguladores provocaron un intenso éxodo rural y el derrumbe de las expectativas de los productores agrarios, agobiados por bajos precios y la presión de las grandes industrias.

En el paquete de reformas que impulsa el gobierno de Javier Milei aparece, nuevamente, la idea de “liberar” el mercado de tierras para inversores extranjeros. Una apertura que remite inevitablemente a la década de los noventa, cuando la economía se desreguló bajo la promesa de eficiencia, inversiones y crecimiento, y terminó produciendo un profundo deterioro de la rentabilidad de los productores, un marcado éxodo rural y una inédita concentración de tierras en pocas manos.

Misiones fue uno de los territorios donde ese proceso se vivió con mayor crudeza. Durante la última década del siglo pasado, la provincia experimentó un fuerte éxodo rural como consecuencia de la crisis del agro -especialmente en la yerba mate y el tabaco- combinado con políticas liberales que desarticularon los mecanismos de regulación y protección. Pequeños productores y asalariados rurales migraron hacia las ciudades misioneras o directamente hacia Brasil en busca de empleo, dejando atrás chacras inviables, cooperativas debilitadas y comunidades fragmentadas. La concentración de tierras avanzó, mientras el entramado social del campo se erosionaba. Ese fenómeno, advierten hoy múltiples actores, está volviendo a repetirse. Y en forma mucho más acelerada.

El economista y ex rector de la Universidad Nacional de Misiones, Javier Gortari, lo describió con precisión en uno de sus trabajos al analizar el impacto de la desregulación sobre la cadena yerbatera: “En el caso de la producción de yerba mate, con la disolución de la CRYM y sin intervención estatal, creció el número de plantaciones al tiempo que la demanda se mantenía estable y el precio de la materia prima comenzaba una abrupta carrera descendente. Se produjo, entonces, una concentración de la renta yerbatera en los sectores mecanizados, industriales y supermercadistas, así como también una acelerada descapitalización de los productores pequeños y medianos, de muchas cooperativas y de la mayoría de los secaderos.
La desregulación de la actividad trajo aparejado un aumento de la producción. A partir de 1997, el mercado evidenció signos de saturación: frente a una oferta de materia prima en expansión por la puesta en producción de las nuevas plantaciones, se produjo una drástica caída de los precios pagados al productor primario. La presión económica sobre este sector se potenció por el incremento de los costos de comercialización”.

Ese proceso que describe Gortari no fue solo conceptual: tuvo una traducción directa y mensurable en los precios. Los datos oficiales de la década del noventa muestran con claridad el derrumbe del valor de la materia prima, en contraste con la evolución de la yerba elaborada.

Entre 1990 y 2000, el precio promedio del kilogramo de hoja verde pasó de 0,19 pesos/dólares a 0,07, una caída de más del 63%. La yerba canchada también registró un retroceso significativo, desde 0,31 en 1990 a 0,34 en 2000, luego de haber alcanzado picos a mediados de la década y comenzar un sendero descendente desde 1996–1997.

En sentido inverso, la yerba mate elaborada mantuvo valores sustancialmente más altos durante todo el período: pasó de 0,88 en 1990 a 2,46 en 2000, con máximos cercanos a 2,84 en 1995. La brecha entre el precio percibido por el productor primario y el valor final del producto en góndola se amplió de manera sostenida, confirmando empíricamente la concentración de renta dentro de la cadena yerbatera.

Los datos -elaborados a partir de estadísticas del INDEC y del entonces Ministerio del Agro y la Producción- refuerzan la advertencia central de Gortari: la desregulación, lejos de generar un mercado más equilibrado, profundizó la asimetría entre eslabones, deterioró la rentabilidad del productor y sentó las bases de una crisis estructural que, con distintos matices, vuelve a emerger en el presente. En términos de poder adquisitivo, el valor que hoy percibe el productor por la hoja verde vuelve a ubicarse en niveles comparables a los peores años posteriores a la disolución de la CRYM.

El productor sólo logra captar 16,4% del precio de venta en góndola. El promedio de los últimos 10 meses (17,0%) representa el peor momento desde 2019 del ratio entre lo que recibe el productor y el precio de góndola por kilo. 

En la misma línea, el diputado del Partido Agrario, Cristian Castro, aporta una lectura cuantitativa que refuerza la idea de ciclo histórico y deterioro estructural de la rentabilidad. Según su análisis, si se mide la ecuación del productor en términos relativos -es decir, la relación entre el precio de la hoja verde y el precio de la yerba en góndola- la rentabilidad del eslabón primario se redujo alrededor de un 42% en el período reciente. “Ese indicador muestra con claridad cómo se achica la participación del productor dentro de la cadena”, señala. Sin embargo, advierte que el cuadro es aún más crítico cuando se ajustan los valores por inflación: en términos reales, descontando el IPC acumulado, la caída de la rentabilidad del productor oscila entre el 60% y el 70%, un nivel comparable -e incluso superior- al registrado en los peores años posteriores a la desregulación de los noventa. Para Castro, esta combinación de precios atrasados, costos crecientes y pérdida de poder adquisitivo explica por qué la crisis actual no es solo coyuntural, sino la reaparición de un patrón ya conocido.

El Consejo de Mayo y la tierra como mercancía

En este contexto reaparece el llamado “Consejo de Mayo”, que recomienda liberar la adquisición de tierras por parte de privados extranjeros, derogando o vaciando de contenido las restricciones vigentes. Para el Gobierno nacional, estas limitaciones “atentan contra la inversión productiva” y deben ser removidas para dinamizar el mercado rural.

Según la lectura oficial, la eliminación de los topes permitiría ampliar la competencia, facilitar emprendimientos vinculados a producciones extensivas, infraestructura y energías renovables, y atraer capitales que hoy -según ese diagnóstico- encuentran obstáculos normativos. Sin embargo, la propuesta aún no especifica si se mantendrán mecanismos de monitoreo, qué organismo quedaría a cargo del relevamiento de operaciones ni cómo se garantizaría el control federal sobre un recurso estratégico como la tierra.

A este eje se suma otro punto sensible: la eliminación de la prohibición que impide cambiar el uso productivo de la tierra durante 30 a 60 años tras un incendio, una ley impulsada en su momento por Máximo Kirchner. El oficialismo sostiene que ese plazo “desincentiva la actividad económica” y dificulta la recuperación de áreas afectadas. Para las provincias forestales y con alta biodiversidad, la medida abre interrogantes profundos sobre el incentivo implícito a la especulación y el cambio de uso del suelo.

El paquete vinculado a tierras y recursos naturales no se limita, además, a la apertura del mercado rural. Incorpora un capítulo específico sobre la explotación de recursos estratégicos, especialmente en un escenario de expansión de la minería y de creciente demanda global de minerales críticos. El Consejo de Mayo plantea avanzar hacia un esquema de “libre explotación”, lo que en términos prácticos implica revisar regulaciones provinciales y nacionales que, según el documento, generan distorsiones entre jurisdicciones y encarecen los proyectos.

Misiones: un territorio con memoria

En Misiones, la discusión no es abstracta. Tiene historia, nombres propios y consecuencias visibles. Sonia Melo, subsecretaria de Tierras de la provincia, lo plantea sin rodeos: “Esto, la verdad, es un retroceso. Un retroceso que perjudica literalmente a los productores, a la zona rural. En Misiones siempre estuvo la discusión de si era una provincia latifundista o no. Y no lo es”.

Melo remarca una diferencia estructural que muchas veces se pierde en el debate nacional: “Nosotros tenemos productores con 50 hectáreas, 100 hectáreas. No son productores como en el sur, que tienen miles de hectáreas. Y si a eso le sumás que estás ampliando o permitiendo la extranjerización, va muy en detrimento de la familia rural misionera”.

La funcionaria recuerda que las leyes vigentes no surgieron de la nada, sino de procesos de lucha social: “Las legislaciones que hoy están vigentes son producto de luchas del campesinado, de luchas de la gente por la tenencia, la seguridad y la regularización de la tierra. Permitir esto, abrir el grifo para la extranjerización, no hace más que un retroceso muy importante y muy perjudicial”.

En su relato aparece un concepto central: el arraigo. No como consigna ideológica, sino como política pública concreta. Melo recuerda casos como el de Pozo Azul, donde familias que habían quedado a la deriva tras el quiebre de empresas forestales se asentaron, produjeron y, con intervención del Estado provincial, lograron regularizar su situación: “Hoy tenemos un municipio con familias asentadas, familias productoras bien consolidadas. Eso no fue espontáneo: fue una decisión política”.

Pozo Azul fue un ejemplo de la regularización de la tierra con cientos de familias productoras viviendo en lo profundo de Misiones.

La advertencia es clara: los procesos que hoy se discuten pueden reeditar el mapa social de los noventa. “No sé si esta crisis no es peor que la de los 90. En aquel momento vimos la explosión de municipios como Garupá, Posadas, Eldorado, San Vicente, con familias rurales empujadas a los cascos urbanos. Eso vuelve a estar en juego”.

Datos que incomodan

Los números refuerzan la preocupación. Datos oficiales correspondientes al período 2022–2023 indican que alrededor del 11,07% de las tierras rurales de Misiones están en manos extranjeras, lo que ubica a la provincia como la segunda más extranjerizada del país, solo por detrás de Salta. El dato, además, contempla únicamente tierras registradas, dejando fuera superficies no regularizadas o en proceso de mensura.

El fenómeno no es homogéneo. En Puerto Iguazú, el porcentaje asciende a 38,8%, uno de los niveles más altos del país.

Gran parte de esa tierra está en manos de empresas forestales extranjeras, especialmente vinculadas al sector celulósico. El caso de Alto Paraná, hoy parte del Grupo Arauco (Chile), es emblemático: extensiones masivas de tierra, influencia directa sobre la dinámica económica local.

Florencia Gómez, especialista en tierras, va un paso más allá y pone el foco en el diseño jurídico del proyecto: “A través del Consejo de Mayo, el Gobierno impulsa una reforma legal hecha a la medida de grandes capitales extranjeros, como los de Elon Musk o Joseph Lewis, o de cualquier persona humana o empresa foránea que pretenda adquirir tierras rurales en la Argentina”.

Según Gómez, la reforma implica una derogación encubierta de la Ley 26.737: “En apenas nueve artículos, y bajo el título de ‘inviolabilidad de la propiedad privada’, se vacía de contenido el espíritu original de la ley”.

El cambio central, explica, está en quiénes quedan fuera de la regulación: “Se limita a regular la adquisición por parte de Estados extranjeros. Quedan liberadas de toda limitación las personas humanas extranjeras y las empresas privadas extranjeras, cuando la principal vía histórica de extranjerización es justamente a través de personas jurídicas”.

Las consecuencias potenciales son profundas: “Se elimina la limitación cuantitativa. Podría darse un escenario donde millones de hectáreas pasen a manos extranjeras sin violar formalmente la ley”.

Gómez recuerda el caso de Lago Escondido como antecedente y advierte sobre la posible privatización de accesos a bienes públicos como lagos y ríos. También señala la eliminación del Consejo Interministerial de Tierras Rurales, debilitando el federalismo, y la supresión de salvaguardas jurídicas que podrían exponer al Estado argentino a litigios internacionales.

La iniciativa también suprime la limitación basada en la nacionalidad del comprador. Bajo el nuevo marco, podría darse un escenario extremo, pero legalmente posible, donde un gran número de ciudadanos extranjeros adquiera tierras en pequeñas parcelas, sumando una superficie descomunal. Por ejemplo, un millón de personas extranjeras comprando cien hectáreas cada una implicaría la transferencia de 100 millones de hectáreas, en un país cuya superficie continental ronda los 278 millones. La puerta quedaría abierta para una fragmentación y extranjerización masiva sin freno.

Finalmente, el proyecto elimina el artículo 11 de la ley vigente. Este artículo establecía que, a los fines de los Tratados Bilaterales de Inversión (suscritos mayoritariamente en los años 90), la adquisición de tierras rurales no sería considerada una “inversión” protegida por esos acuerdos, por tratarse de un recurso natural no renovable aportado por el país receptor. Su eliminación podría exponer al Estado argentino a demandas internacionales ante tribunales como el CIADI si intentara regular en el futuro.

Paralelamente, la propuesta crea nuevas excepciones para entidades que presenten un “plan de inversiones en plazos razonables”, comprometiéndose a respetar las leyes locales. Esto contrasta con las excepciones originales de la Ley 26.737, pensadas para casos personales y de arraigo, como extranjeros residentes, cónyuges o padres de hijos argentinos.

Jaime Ledesma, ingeniero forestal y ex subsecretario de Tierras, sintetiza el debate desde una perspectiva estratégica: “La tierra es un recurso natural, finito, estratégico y soberano. No es un simple activo financiero”.

Para Ledesma, la Ley 26.737 fue un avance con amplios consensos y su desarticulación implica una definición política clara sobre el modelo de desarrollo: “Limitar la extranjerización no es un obstáculo a la inversión privada. Es una garantía de soberanía y de desarrollo sostenible”.

Bosques, agua y suelo -advierte- serán los ejes de las grandes tensiones del futuro. “Descuidarlos hoy es hipotecar el mañana”.

La discusión que vuelve no es meramente jurídica ni económica. Es política en el sentido más profundo: define quién controla el territorio, con qué objetivos y a qué costo social. La historia reciente muestra que cuando la tierra se transforma exclusivamente en mercancía, el precio lo pagan los pequeños productores, las economías regionales y el entramado social del interior.

La Argentina ya transitó ese camino. Y las huellas todavía están ahí.

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La matriculación fortalece y jerarquiza el ejercicio profesional

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LA COLEGIACIÓN PROFESIONAL ES OBLIGATORIA PARA EL EJERCICIO DE UNA PROFESIÓN 

La colegiación profesional es obligatoria, quien pretende ejercer una profesión universitaria  de grado sea: ingeniero, arquitecto, médico, odontólogo, farmacéutico, abogado, contador,  etc. para la que se formó, debiéndose someterse a las normas que rigen para el ejercicio de las mismas; esto así por cuanto es una manifestación del “poder de policía” del estado,  que en virtud de ello, tiene la capacidad para reglamentar el ejercicio de los derechos  individuales reconocidos por la Constitución, en orden a la moralidad, salubridad, seguridad  pública y bienestar general o bien común. El estado delega su poder de policía por ley en el respectivo colegio y/o consejo profesional,  como persona jurídica de derecho público no estatal, con la finalidad regular el ejercicio profesional; y como bien lo define Matías G. Aciar: “los colegios y consejos garantizan, a  través de la matrícula, el control del ejercicio profesional, siendo necesario e insustituible,  así como también un derecho ineludible, la fiscalización de sus profesionales matriculados,  a fin de velar por la ética laboral y el control de los honorarios orientativos, como así  también custodiar el ofrecimiento de servicios de calidad a la población nacional”.

El desarrollo del ejercicio profesional es un objetivo y prioridad personal, individual, que sin  dudas, conlleva una ética, lo que implica una responsabilidad y compromiso colectivo desde  una perspectiva social, económica, ambiental, jurídico-legal e institucional, por lo tanto  matricularse profesionalmente no es una opción de mero voluntarismo o predisposición  personal, es una responsabilidad y obligación en cumplimento de legislaciones vigentes. 

El ejercicio profesional requiere título habilitante, expedido u homologado por el estado  (Facultad – Universidad, etc.) y/o por las autoridades autorizadas legalmente, y de su  respectiva matrícula, siendo esto último un requisito legal indispensable; una obligación exigible para el ejercicio lícito de la profesión, en el ámbito público y/o privado, en  jurisdicción nacional, provincial y/o municipal. 

COLEGIO DE INGENIEROS FORESTALES DE MISIONES (COIFORM)

 El Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (Co.I.For.M), miembro de la FeCCoProMi e integrante de la  Federación Argentina de la Ingeniería Forestal (FAIF), fue creado por Ley I N° 108 (antes Ley 3372), el 5 de  diciembre de 1996, como persona jurídica de derecho público no estatal, con asiento en la Provincia (sede en  la Ciudad de Eldorado) tiene por finalidad regular el ejercicio de profesional de lo/as Ingeniero/as Forestales,  Ingeniero/as en Industrias de la Madera, Ingeniero/as en Industrias Forestales y títulos afines; con 356  matrículas otorgadas.

Es el organismo competente de manera originaria y exclusiva en todo lo relacionado al  ejercicio profesional en la jurisdicción de la provincia, tiene el gobierno de la matrícula de los títulos de las  profesiones mencionadas; ejerciendo el eficaz resguardo y contralor de actividad profesional de los matriculados, en cualquiera de sus modalidades y sobre el ejercicio ilegal de la profesión, arbitrando las  medidas necesarias en defensa de sus colegiados; y velando por el decoro profesional (la ética profesional).
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22 de abril, una sola tierra: “Invertir en nuestro planeta”

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Incrementar las inversiones en la naturaleza para cerrar las brechas de financiamiento climático, de biodiversidad y acelerar procesos de restauración de los ecosistemas en el planeta, en especial los bosques.

Mitigar las crisis climáticas, de biodiversidad, de deforestación y la degradación del suelo, para lo que se requiere la asignación de recursos económicos. La gestión forestal como garantía de los servicios ecosistémicos que brindan los bosques.

La campaña global del Día Mundial del Ambiente 2022 pide cambios profundos en las políticas públicas, en las decisiones empresariales, en las actitudes sociales y ciudadanas, para permitir una vida sostenible, en armonía con la naturaleza.

Necesitamos un modelo económico que valore adecuadamente los bosques, estimule la inversión en Paisajes y crecimiento sostenido.

Bioeconomía circular paradigma para conciliar economía, sociedad y ambiente.

Consumo y producción sostenible, elijamos MADERA SOSTENIBLE para las personas y planeta!!

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Preocupación por la continuidad de los planes forestales

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El Presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones, Jaime Ledesma expresó su preocupación con respecto al planteo de las aseguradoras de no seguir financiando los planes forestales, a través del siguiente comunicado:

“La Revista especializada «Todo Riesgo», publicó hace unos días que «las compañías de seguros que aportaban voluntariamente para el Seguro Verde le notificaron a la Superintendencia de Seguros de la Nación que resolvieron dejar sin efecto el compromiso asumido oportunamente»”.

Cobra mucha fuerza la Declaración Eldorado de la Federación Argentina de la Ingenieria Forestal del 17 de octubre de este años cuando afirma que:

“Desde principio del siglo XX, a la fecha, la superficie de territorio boscoso nativo disminuye. Un 70 % de los ecosistemas forestales nativos del país desaparecieron ante la expansión de la frontera agropecuaria; *las plantaciones forestales no alcanzaron las metas previstas por los marcos legales de promoción vigentes y carecemos aún de un polo foresto-industrial relevante a escala nacional . Si bien existe una estructura foresto-industrial consolidada, principalmente en la región mesopotámica, su incidencia es muy baja en el PBI nacional, pero puede tener un crecimiento exponencial con todo un efecto multiplicador en las economías regionales.”

“Debemos tener una mirada con responsabilidad político-institucional y
federal para con el Sistema Forestal Argentino, es necesario que debatamos
institucionalmente sobre:
a) el futuro de nuestros bosques,
b) la contribución de los bosques a mejorar la calidad vida de la población,
c) el desarrollo foresto-industrial,
d) la innovación tecnológica y e) el fortalecimiento y unificación institucional; más que nunca necesitamos lograr acuerdos para su gobernanza y acciones que potencien y garanticen el desarrollo forestal sostenible de las distintas eco-regiones de País.”

“La política forestal ha sido muy errática con una institucionalidad fragmentada y en parte debilitada.-“

“Los BOSQUES son esenciales para los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de los Pueblos; la biodiversidad y la bio-economía son dos caras de una misma moneda: Recurso Forestal y Desarrollo Sostenible.”

“El gran desafío institucional, en materia forestal, pasa por poder consensuar visiones, metas, objetivos, estrategias y acciones; con todos los actores del sector, en donde los profesionales de las ciencias forestales tenemos un rol protagónico.”

“Entendemos a la Política Forestal como una visión de largo plazo, un acuerdo entre el gobierno y los actores sectoriales acerca de las orientaciones y principios de acción por ellos adoptados, en armonía con las políticas socioeconómicas y ambientales nacionales, para guiar y determinar decisiones sobre el uso y la conservación de los recursos forestales en beneficio de la sociedad.-“

Es estratégico construir una POLITICA FORESTAL DE ESTADO haciendo un abordaje de las cuestiones institucionales, técnico, económico-productivas, eco-ambientales y sociales en un contexto de sostenibilidad.-

En este nuevo tiempo poltico-institucional se hace necesario:

1) Fortalecer, unificar y jerarquizar la Institucionalidad Forestal en el País y sus correlatos Provinciales;

2) Fortalecer espacios de diálogos, con visión federal, que convoquen a todos los actores de sector del ámbito institucional, académico, investigación, profesional, productivo, empresarial y gremial;

3) Evaluar los resultados territoriales de la Ley 26.331, de “Presupuestos mínimos para la Protección de los Bosque Nativos”, con participación de los Gobiernos Provinciales involucrados jurisdiccionalmente en cada una de las eco-regiones, las cinco (5) Facultades de Ciencias Forestales y los Colegios Profesionales de Ciencias Forestales, con la finalidad de proponer acciones para mejorar su implementación.-

4) Mantener un ritmo de plantaciones forestales para alcanzar las metas
propuestas en la legislación vigente, garantizando y los recursos presupuestarios a tal fin.-

5) Fortalecer un fuerte Desarrollo Foresto-Industrial, principalmente en la cuenca de mesopotámica.-

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El acceso a la tierra, la experiencia en Misiones y el caso emblemático de Pozo Azul

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La propuesta de Juan Grabois sobre una reforma agraria despertó mucho revuelo mediático en medio de un tiempo electoral en el que cada palabra es analizada con lupa para contrastar modelos entre la alianza Cambiemos y el Frente de Todos que lidera Alberto Fernández. El dirigente social exigió “expropiar” tierras para repartir entre quienes no tienen acceso y desde diversos sectores cuestionaron por “disparatada” su propuesta de campaña.

Sin embargo, Misiones tiene una rica experiencia en materia de distribución de tierras para la agricultura que se potenció en los últimos años con intensas negociaciones para expropiar terrenos ociosos. 

El ex subsecretario de Tierras, Jaime Ledesma, quien encabezó esa ardua tarea durante el gobierno de Maurice Closs, brinda su visión sobre la problemática de tierras. Solo en los tres años de gestión de Hugo Passalacqua, con el programa Mi Título se entregaron más de 20.000 soluciones de tierra, es decir 20 mil familias que fueron beneficiadas en el marco del programa, de los cuales un 60 por ciento corresponde a superficies rurales y un 34 por ciento a superficies urbanas. Actualmente junto al Colegio de Agrimensores se avanza en un ambicioso plan de mensuras de tierra fiscal que alcanzará, a más de cinco mil familias misioneras.

La experiencia Misiones sobre el acceso, distribuciòn y regularización dominial de tierras rurales 10/Diciembre/ 2.005 al 10/Diciembre/2.015.-

Por: Ing. Ftal. Jaime G. Ledesma(*)

(*) Ex Subsecretario de Tierras y Colonización [Dic/2005 – Dic/2015]

Con respecto a la propuesta de Reforma Agraria del dirigente social Juan Grabois vale tener presente estas consideraciones: 

1) Las tensiones del futuro, a nivel social, económico y político, van a tener como principales protagonistas a la tierra, como demanda de territorio para habitar y producir; los bosques como factor eco-territorial para la sustentablidad ambiental y los sistemas agroproductivos y el agua, no solamente como demanda social de consumo para la vida cotidiana de una comunidad, sino como recurso energético clave para el desarrollo económico de nuestra región.-  

2) La tierra es más que un simple activo productivo, es un recurso natural estratégico, clave y determinante para consolidar un desarrollo territorial sostenible tanto nivel provincial, como regional, por tanto no se puede separar las políticas de tierras de las políticas sociales, ambientales y económico-productivas.-

3) La problemática del acceso, distribución y regularización dominial de las tierras es un tema muy complejo a resolver por parte de los gobiernos Nacional, Provincial y/o Municipal, principalmente por las variables involucradas desde socio-territorial, histórico-cultural, económico-productivo, ambiental, jurídico-legal y político-institucional.-

4) Las políticas vinculadas al acceso, distribución y regularización dominial de las tierras son competencias institucionales de las provincias y deben ser discutidas en ese contexto con la profundidad y responsabilidad que ello amerita, abordando la problemática en toda su compleja dimensión, en el marco de un Acuerdo Socio Territorial. Hay que tener presente que las particularidades Provinciales son muy disímiles.-

5) Cómo bien lo define la Iglesia: “defender el legítimo derecho de la Propiedad Privada; pero entendiendo que sobre la misma grava siempre una hipoteca social, para que los bienes sirvan a la destinación general que Dios les ha dado”. En virtud de esta hipoteca social habrá entonces que definir, con mucha claridad jurídico legal y reglamentar legalmente a su vez, la función social y ambiental de la propiedad privada de la tierra.-

Experiencia Misiones

Haciendo una referencia histórica

La problemática de la distribución de la tierra, en la Provincia, es una cuestión estructural que viene desde sus mismos orígenes de la conformación del territorio nacional y como también las luchas por su reivindicación.-

Un dato histórico que no se puede soslayar es que, ante la inminente federalización de Misiones como territorio Provincial, el 22 de junio de 1.881, las autoridades de la Provincia de Corrientes se apresuraron en aprobar una Ley que disponía la venta de la mayor parte de la tierras fiscales de Misiones en grandes secciones; la que una vez reglamentada, posibilitó, que 2.500.000 hectáreas de tierras fiscales (más del 83% de la territorialidad) fueran adjudicadas a 38 personas (en 38 parcelas de 25 leguas cada una).- 

Estas adjudicaciones, le generaban al Gobierno nacional y a las autoridades del Territorio un grave problema, a limitar las tierras de origen fiscal para su colonización. La solución llegó más tarde, cuando se acordó la caducidad de los derechos de los beneficiarios que no hubieran mensurado sus predios antes de 1.894.-

En su origen el territorio de Misiones estuvo conformado por grandes latifundios, y quedando tierras fiscales en la cresta de las sierras y vastos territorios que no habían sido afectados por la venta masiva de tierra descripta en párrafos anteriores, muchos de los excedentes de mensuras de esas propiedades también constituyeron las actuales tierras fiscales. Las Colonias, para colonizar, eran divididas en dameros (cuadrados perfectos) de lotes de 100 hectáreas, los que se dividían en cuatro fracciones de 25 has cada una, prevaleciendo esta última como unidad económica. 

Oportunamente el presidente Hipólito Irigoyen propició la Provincialización, pero fue recién el año 1.953, por iniciativa del entonces presidente Juan Domingo Perón, que el Congreso de la Nación sanciona y promulga (10/diciembre/1.953) la Ley N° 14.294 por la cual se Provincializa el Territorio Nacional y Misiones pasa a tener el estatus de Provincia argentina y plena autonomía como estado federal (jóvenes 61 años de vida institucional).- 

La Constitución provincial, se sanciona en 1.958, estableciéndose los principios constitucionales que rigen para la temática tierra, de vanguardia. Taxativamente se establece que: “…En el territorio de la Provincia la propiedad es inviolable y cumple una función social. …”, a su vez define el Régimen Agrario, donde queda taxativamente establecido que: “La tierra actualmente en el patrimonio de la provincia y la que en cualquier forma se adquiera en el futuro, deberá ser colonizada mediante entrega en propiedad de lotes que constituyan una unidad económica familiar, cuya superficie fijará la ley”  y “Se dictarán las leyes necesarias para instaurar una reforma agraria que propicie el acceso del hombre a la propiedad de la tierra, el fortalecimiento de la familia campesina y la vigorización de la economía agraria”.-

Cabe acotar que la entrega de títulos de propiedad a los Colonos siempre fue un proceso jurídico administrativo lento. Recién en estos años, mediante la sanción, promulgación y reglamentación de la Ley XVI N° 100 (antes Ley 4.502 “Plan Extraordinario de Regularización Dominial de Tierras”) generó una sinergia institucional que posibilitó acelerar el proceso administrativo de titularización de Tierras Fiscales.-

El programa Mi Título 

La gestión del gobernador Hugo Passalaqcua, ha instrumentado el Programa “Mi Título”, el cual marcó un desafió político institucional trascendental que pone al más alto nivel de la agenda pública la cuestión de la regularización de tierras fiscales.-

La ocupación irregular de propiedades privadas rurales

En Misiones, la ocupación irregular, tiene un fuerte componente socio-cultural y económico, asimismo constituye una problemática con rasgos son muy particulares: la ocupación espontánea, es un rasgo característico del poblamiento agrícola de Misiones y una de las principales problemáticas socio territoriales que tienen muchos municipios de la provincia.

Hay que dejar bien en claro que se no convalida, bajo ningún motivo o circunstancia, la intrusión de tierras, un accionar totalmente cuestionable, pues se está infringiendo la ley, y obviamente los que lo realizan cometen un delito que está tipificado por la legislación vigente, donde no cabe la intervención administrativa sino la Judicial en tiempo y forma.

3°) La Superficie Provincial con problemas de Ocupación Irregular, consolidados en el tiempo y el territorio, estimada por la Subsecretaria de Tierras y Colonización, rondaría las 150.000 hectáreas. Esto equivale a casi 12 por ciento de la superficie destinada a la producción en la Provincia, principalmente en los departamentos de San Pedro, General Manuel Belgrano, Guaraní, 25 de Mayo, Cainguás y Oberá.

4°) Un dato clave, en los últimos años, 62.000 hectáreas de tierras con conflictividad y/o ocupación irregular consolidada fueron adquiridas por el Estado Provincial, las que hoy se encuentran en proceso de regularización dominial más del 41% de la tierra oportunamente estimada bajo conflicto.-

El acceso a la tierra segura 

El acceso a la tierra segura y regularizada (Derechos de Tenencia) es un instrumento estratégico, eficaz e indispensable para el fortalecimiento de la familia agraria y la vigorización de su economía, posibilita su progreso y bienestar y a su vez garantiza y permite consolidar el ordenamiento y desarrollo territorial sostenible.-


El acceso, distribución (justa y equitativa) y la regularización de dominio y/o tenencia de las tierras, nos posibilita el acceso del hombre a la propiedad de la tierra pero no son un fin en sí mismo, sino instrumentos estratégicos que sumados a la inversión en infraestructura vial, eléctrica, viviendas rurales, educativa y sanitarias y con el acompañamiento de Programas Foresto-Agro productivos nos aseguran y garantizan el arraigo y el fortalecimiento de la familia campesina y la vigorización de la economía agraria, en un marco socialmente inclusivo, productivamente rentable y ambientalmente amigable en definitiva un desarrollo rural territorial sostenible regional.- 

La complejidad de la problemática ocupacional irregular tierras, consolidadas territorialmente (producto de una colonización silenciosa que se va dando después de los años 80, que hoy detenta cierta legitimidad, en su reclamo, pero no legalidad), hace tener una visión estratégica sobre este territorio, pues constituye la lucha por un determinado territorio y plantea un complejo desafío político e institucional para su abordaje.- 

Cabe reseñar que la Renovación, desde el año 2003, viene poniendo al tope de su agenda de gestión político-institucional la cuestión vinculada con el acceso, distribución y regularización dominial de las tierras; primeramente en el Gobierno de Carlos Rovira, después durante los ocho años del gobierno de Maurice Closs y actualmente en la gestión del Hugo Mario Passalacqua, con el “Plan Mi Título”.-

Definiciones políticas que corrobora lo dicho y sintetiza esta Política de Estado: 

“…Es central, en la causa Misionerista, que las FAMILIAS sean dueñas de sus TIERRAS” [Ing Carlos Eduardo Rovira Ex Gobernador, Presidente de la HCR y Conductor del FRCS]

“Con la Propiedad de la Tierra aseguramos la inclusión, trabajo, crecimiento y bienestar del Pueblo Misionero en una Provincia cada vez mejor; Crecer más, Crecer en Paz”  [ Dr Maurice F. Closs Ex Gobernador  – Senador Nacional]

Los datos aquí vertidos son una síntesis de la experiencia en la gestión en la Subsecretaría de Tierras y Colonización en el periodo diciembre 2005 – diciembre 2015 los que hay que analizarlos, en un contexto de proceso ordenado de acceso, distribución y regularización dominial de la tierra, lo en definitiva implica, una Reforma Agraria ordenada.-

La Problemática Pozo Azul un caso emblemático 

Las luchas reivindicativas por la regularización de las tierras que ocupaban, toman visibilidad un 17 de septiembre de 2000 en donde, como dice doña Esther Domínguez: “Pozo Azul, y los demás Parajes de las zonas aledañas se ponen de pie e inician los primeros cortes de las Rutas Provinciales Nº 17 y 20”; fueron muchos los actores sociales que lucharon.-

Cabe reseñar que el 26 de agosto de 2003, Rovira, gobernador de la Provincia, otorga un subsidio de 59.500 pesos a la Asociación Civil de Promoción Humana y Desarrollo Agroecológico Local (Aphydal) para que se realice el Primer Censo de Ocupantes Irregulares del Norte Misionero por parte de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de Universidad Nacional de Misiones (FHyCS de la UNaM); lo que dio el fundamento a la “Ley Arraigo y Colonización”.-

El 19 de Noviembre de 2004, cuando se sanciona la Ley XVI N° 77 (antes Ley 4093 “Plan Arraigo y Colonización), a partir de allí el Gobierno provincial asume el desafío político-institucional de instrumentar la Ley, a fin de determinar las áreas efectivamente ocupadas, en un contexto socio-territorial complejo.-

La creación del Municipio de Pozo Azul, por Ley XVI Nº 17, es la jerarquización política-administrativa y jurídica de Pozo Azul y sus áreas aledañas; resultante de un extraordinario proceso de reivindicación socio-territorial e intervención político-institucional de Acceso, Distribución y Regularización Dominial de la Tierra encarado por el Gobierno Provincial con una adecuada articulación Institucional entre distintos organismos Provinciales, la Cámara de Representantes y los Municipios de la Zona involucrados, principalmente San Pedro y Bernardo de Irigoyen; y con el debido acompañamiento de los pobladores de la zona. Un hecho que no tiene antecedentes en el País.-

Este año han elegido democráticamente a su primer intendente.

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