Kristalina Georgieva

Modificación de los objetivos y actitudes del FMI

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En épocas no muy lejanas, cuando se recordaba las relaciones con el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) era para maldecir sus obligaciones de ajuste y superávit fiscal para pagar las deudas contraídas por un país con dicha entidad. Lo que conllevaba a que las poblaciones del país pasaran penurias consistentes en una rebaja del nivel las jubilaciones que tenían que hacer malabarismos y hasta contraer deudas para adquirir sus medicamentos habituales.

Con la asunción del nuevo gobierno de Alberto Fernández y Cristina, se abre una esperanzadora expectativa que estos males serán solucionados y la posibilidad cierta de revertir estas calamidades, herencia del gobierno de Francisco Macri.

La muy buena imagen de Alberto Fernández y su llegada positiva a casi todos los gobiernos del mundo y su aseveración del cumplimiento de la palabra empeñada en relación a los compromisos y deudas contraídas por el gobierno de Macri , han creado un ambiente de confianza en su gestión en la comunidad internacional. No solo el F.M.I. está interesado en facilitar a Fernández el pago de la deuda sino que también el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina ha ratificado el compromiso del organismo “con los planes de desarrollo del nuevo Gobierno con créditos por más de 4.000 millones”. Carranza se comprometió a “profundizar el apoyo financiero y técnico “ a la Argentina.

El presidente electo Alberto Fernández, abrió de manera implícita las negociaciones con la mandataria del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva, en el cual sugirió alcanzar un equilibrio fiscal, uno de los aspectos elementales para el organismo internacional de crédito, aunque sin la necesidad de propiciar un ajuste. Fernández se mostró a favor de avanzar sobre una renegociación del acuerdo con la institución, aunque propuso impulsar “un plan económico sostenible y un acuerdo de pago que podamos cumplir, pero sin más ajuste”.

Altos funcionarios del organismo internacional, entre ellos Christina Lagarde, hoy presidenta del Banco Central Europeo, y el Director del FMI Alejandro.Werner, hoy cuestionado por favorecer el préstamo a la Argentina que alcanzó la bonita suma que representó el 60% de los fondos prestados por el FMI.

En Berlín, la funcionaria reconoció que la Argentina es uno de los principales puntos en la agenda del organismo, dado que en 2018 se aprobó un préstamo stand by por u$s.56.300 millones de los cuales ya se otorgaron más de u$s.44.000 millones. Vale recordar que en setiembre, la institución decidió postergar el desembolso de u$s.5.400 millones debido a las complicaciones en el plano cambiario y financiero, luego de la devaluación de casi 25% registrada tras las PASO. En su entrevista con Bloomberg, la titular del FMI destacó la importancia de la Argentina en la agenda entrante del FMI y admitió preocupación por el deterioro de la situación social del país.

Geogieva reconoció que “la pobreza ha aumentad, por lo que cualquier plan que presente el Gobierno debe tener en cuenta el impacto que tendrá en las personas más vulnerables “. Y sostuvo: Esperamos una atención especial en la protección social y estamos hablando con nuestros colegas del banco Mundial de colaborar para apoyar este tipo de plan”. No obstante, señaló que el próximo Gobierno deberá llevar los programas sociales a “niveles sostenibles para que el país pueda regresar a los mercados”. Palabras inconcebibles anteriormente, lo que corrobora el título que hemos puesto a nuestro artículo.

Miguel Schmalko-consejero y ex presidente de FEBAP y CACEXMI (Federación Económica Brasil-Argentina-Paraguay y Cámara de Comercio Exterior de Misiones)

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Consumido el 50% de las reservas “intocables”, Lacunza y Sandleris viajan al FMI, que mira la transición

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En tan sólo 12 días la Argentina tendrá nuevo presidente de la Nación y el mercado posó la lupa sobre el período de transición: política monetaria, renegociación de la deuda, tarifas, tasa de interés y Leliqs, tipo de cambio y acuerdo precios-salarios son las definiciones centrales que tendrá que dar en el período de transición quien resulte electo. En este marco, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, esperan reunirse con la flamante directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en Washington en medio de la reunión anual del organismo multilateral de créditos.

Las reservas no paran de caer. La Argentina presenta un descalabro macroeconómico tal que las arcas del Banco Central perforaron el piso de los US$50 mil millones y la Casa Rosada ya “quemó” el 53% de los US$7.200 millones intocables del FMI.

Por ello, Lacunza y Sandleris insistirán en la urgencia de disponer los US$5.400 millones para cumplir con cierto compromisos, pero tanto Georgieva como el primer subdirector gerente del organismo, David Lipton, responderán que eso ocurrirá luego de la renegociación con el nuevo presidente argentino. Y para eso, hay que esperar dos semanas.

Según trascendidos de la Casa Rosada, el próximo viernes se reunirán con las máximas autoridades del Fondo Monetario Internacional y Sandleris llegará hoy (15/10) a New York para disertar en el Consejo de las Américas y comenzar el miércoles con los encuentros de carácter técnico con el FMI.

En el mientras tanto, esta semana el Ministerio de Hacienda tendrá que afrontar el pago de US$376 millones en concepto de intereses de 3 títulos públicos en moneda local y extranjera. Y desde el 17 hasta fin de mes, los compromisos por la deuda pública ascienden a US$1.061 millón. Y hasta el 10 de diciembre, US$2.269 millones más. En total, US$3.706 millones, según un cálculo del diario especializado Ámbito Financiero. En este contexto, las reservas seguirán cayendo y los dólares intocables se irán agotando.

Tal como informó el prestigioso medio británico Financial Times, el mercado da por hecho la derrota del binomio oficialista Mauricio Macri/Miguel Pichetto: “El personal de prensa de Macri dice que no dará entrevistas a los medios de comunicación internacionales durante la campaña y que sus colaboradores cercanos no estaban dispuestos a hablar en el registro. En privado, algunos admiten que ya se están preparando para la vida fuera del gobierno cuando finalice su mandato en diciembre”.

Por ello, luego del aplastante triunfo de Alberto Fernández (Frente de Todos) por 17 puntos en las PASO del 11 de agosto, el debate pasó a ser qué haría con tarifas y la negociación de la deuda en un eventual triunfo el próximo 27 de octubre.

Leliqs, tasa de interés, acuerdo precios-salarios y política monetaria también están en la lista de temas a prestar atención.

Por si esto fuera poco, en el FMI se abrió una dura interna contra el mexicano Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional por el error que cometió al insistir en el préstamos para la Mauricio Macri. Werner entiende que la nueva titular buscará removerlo por el fracaso del programa con la Argentina, que tuvo que ser revisado tres veces y cuyo último desembolso quedo suspendido.

Es por eso que Werner -según La Política Online (versión México)- espera concretar un encuentro con Arturo Herrera, secretario de Hacienda de México, para buscar el respaldo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. No parece algo fácil: México no tiene deuda con el FMI, no la tendría en el mediano plazo y además Werner está identificado como un economista de la era neoliberal. Para el Gobierno no hay interés en invertir esfuerzos en sostenerlo en su oficina de Washington.

Según Clarín, la información circula entre los jefes de bancos locales e internacionales: Alejandro Werner sería desplazado de su cargo en el FMI. También está en observación Roberto Cardarelli. Werner fue el interlocutor -dos veces- de Alberto Fernández. El candidato le dijo que el FMI era co-responsable de la crisis.

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El FMI advirtió sobre una desaceleración de la economía en el 90% de los países

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La nueva directora gerente, Kristalina Georgieva, dio su primer discurso al frente de la organización multilateral. “Los números reflejan una situación compleja”, consideró.

El FMI estima que el crecimiento global disminuya en el 90% del mundo. Así este año caerá a su tasa más baja desde principios de la década. Por la guerra comercial habrá una pérdida del 0,8% del PIB para el 2020.

En su presentación llevada a cabo en la sede del FMI la funcionaria remarcó que “ante la desaceleración del crecimiento es necesario acelerar la acción”. ANticipó que el nuevo informe sobre las Perspectivas de la economía mundial (WEO), mostrará revisiones a la baja para 2019 y 2020. También advierte que los datos mostraran una situación compleja.

A continuación el discurso completo:

Es un honor estar aquí con todos ustedes para dar mi primer discurso como Directora Gerente del FMI.

Me complace continuar la tradición de mi maravillosa predecesora, Christine Lagarde, y analizar las perspectivas y prioridades con antelación a nuestras Reuniones Anuales.

Como muchos de ustedes saben, Christine integró el equipo francés de natación sincronizada. Y en honor a su legado hoy quisiera tomar en préstamo para mi discurso el concepto de sincronización.

Cuando asumí el cargo de Directora Gerente, pensé qué podrían preguntarle al FMI los Ministros y Gobernadores la próxima semana. Lo consulté con David Lipton, quien con tanta eficacia lideró el FMI durante este período de transición. Y también conversé con muchos de mis nuevos colegas.

Para nosotros hay una pregunta que se destaca:

¿Qué podemos hacer todos nosotros para curar las fracturas de la economía mundial y estimular un crecimiento más vigoroso?

Esta es la pregunta con la que quiero comenzar esta mañana.

Por suerte, no tengo que responderla sola. Tengo el apoyo de esta gran institución, su experimentado Directorio Ejecutivo y su personal de calibre internacional. 

Por lo tanto, entremos en materia.

Las perspectivas

Hace dos años, la economía mundial se encontraba en un período de auge sincronizado. En términos de PIB, casi el 75% del mundo estaba en fase de aceleración.

Hoy es aún mayor la proporción del mundo que está sincronizada, pero lamentablemente esta vez el crecimiento se está desacelerando.

Se prevé que, en 2019, el crecimiento disminuya en casi el 90% del mundo[1].

La economía mundial se encuentra ahora en un período de desaceleración sincronizada.

Esta desaceleración generalizada significa que el crecimiento este año caerá a su tasa más baja desde principios de la década.

La próxima semana publicaremos nuestro informe sobre las Perspectivas de la economía mundial, que mostrará revisiones a la baja para 2019 y 2020.

Las cifras generales reflejan una situación compleja.

En Estados Unidos y Alemania, el desempleo se encuentra en mínimos históricos. Aun así, en las economías avanzadas, inclusive Estados Unidos, Japón y, en especial, la zona del euro, se observa una moderación de la actividad económica.

En algunas de las principales economías de mercados emergentes, como India y Brasil, la desaceleración es incluso más pronunciada este año.

 En China, el crecimiento se está reduciendo gradualmente con respecto al rápido ritmo que ha llevado durante muchos años.

Las precarias perspectivas plantean desafíos para muchos países que se ven confrontados con dificultades, incluidos algunos de los países que están aplicando programas del FMI.

A pesar de esta desaceleración general, se pronostica que en casi 40 economías de mercados emergentes y en desarrollo, incluidas 19 economías de África subsahariana, las tasas de crecimiento real del PIB superarán el 5%.

Entonces, ¿a qué se debe la desaceleración en 2019? A una serie de problemas y a un tema común: Las fracturas.

Comenzaré por el comercio. En el pasado, hemos advertido de los peligros de las contiendas comerciales. Ahora, vemos que están repercutiendo negativamente.

El crecimiento del comercio mundial prácticamente se ha paralizado.

En parte debido a las tensiones comerciales, a escala mundial la actividad en el sector de manufacturas y la inversión se han deteriorado sustancialmente. Existe un riesgo grave de que los servicios y el consumo pronto se vean afectados.

Y las fracturas se están extendiendo.

Hoy hay contiendas entre muchos países y abarcan otros temas fundamentales. Una vez más, las monedas están en el centro de la escena. Debido a la interconexión de nuestras economías, pronto serán muchos más los países que sientan el impacto.

La incertidumbre —provocada por las tensiones comerciales, pero también por el brexit y las tensiones geopolíticas— está frenando el potencial económico.

Aun cuando el crecimiento repunte en 2020, las grietas actuales podrían provocar cambios que duren toda una generación: cadenas de suministro rotas, sectores comerciales compartimentados y un «muro de Berlín digital» que fuerce a los países a elegir entre sistemas tecnológicos.

Nuestro objetivo debe ser reparar esas fracturas. El mundo en que vivimos está íntimamente interconectado. Por lo tanto, nuestras respuestas deben coordinarse.

Creo que podemos hacerlo. ¿Cómo? Comencemos por liberar el potencial que ofrece el comercio para generar crecimiento.

Aprovechar el potencial del comercio

He comentado que las tensiones comerciales están ahora repercutiendo negativamente. Permítanme mostrarles a qué me refiero.

Chart: Pronostico de la pérdida del PIB mundial

Este gráfico es parte del análisis actualizado sobre los aranceles que se publicará la semana próxima. Muestra el pronóstico de pérdida de PIB mundial derivada de la escalada del conflicto comercial entre Estados Unidos y China.

Los bloques azules, amarillos y morados muestran los costos directos para las empresas y los consumidores de las tres rondas de aranceles que se han aplicado o anunciado.

Ahora, fijémonos en los bloques rojos. Esto es lo que sucede cuando se añaden los efectos secundarios esperados, que incluyen la pérdida de confianza y la reacción de los mercados.

Los resultados son claros. En una guerra comercial, todos pierden. Para la economía mundial, el efecto acumulativo de los conflictos comerciales podría suponer una pérdida de aproximadamente USD 700 000 millones para 2020, alrededor del 0,8% del PIB. Esto es aproximadamente el tamaño de toda la economía de Suiza.

Por lo tanto, debemos trabajar de forma conjunta, ahora, y encontrar una solución duradera para el comercio.

Esto requiere decisiones difíciles y voluntad política. Pero justifica el esfuerzo.

Necesitamos un cambio genuino.

Es preciso que los países aborden las inquietudes legítimas relacionadas con las prácticas comerciales. Esto significa abordar las subvenciones, así como los derechos de propiedad intelectual y las transferencias de tecnología.

También necesitamos un sistema de comercio mundial más moderno, y específicamente liberar plenamente el potencial que ofrecen el comercio de servicios y el comercio electrónico.

Además, todos los países tienen que hacer más para ayudar a las comunidades afectadas por los trastornos asociados con la tecnología y el comercio.

La clave es mejorar el sistema, no abandonarlo.

El acceso a nuevos mercados es fundamental para mejorar el nivel de vida. Esta es parte de la respuesta a la pregunta sobre cómo reparar las fracturas. ¿Cuál es la otra parte de la respuesta? ¿Estimular un mayor crecimiento y crear más oportunidades?

Cuando se trata de mejorar la vida de la gente, el trabajo duro empieza por casa. Aprendí esta lección de primera mano al crecer detrás de la Cortina de Hierro. Fui testigo del alto costo de las políticas inadecuadas. Y también vi cómo la aplicación de políticas correctas, con el apoyo internacional, puede volver a situar a un país y su gente en la senda hacia la prosperidad.

Permítanme que me centre en las prioridades de política económica interna que consideramos fundamentales para acelerar el crecimiento y construir economías más resilientes. Y, después, quisiera referirme a cómo contribuir mediante un renovado compromiso con la cooperación internacional, y la aplicación de políticas sincronizadas, a curar por completo las fracturas.

Prioridades de política económica para lograr un crecimiento más vigoroso y resiliente

  1. Uso acertado de la política monetaria y mejora de la estabilidad financiera

Comencemos con la política monetaria y la estabilidad financiera. Los bancos centrales de todo el mundo están bregando por cumplir su mandato en circunstancias difíciles. Su independencia es la base de una buena política monetaria.

¿Cuál es la mejor forma de cumplir ese mandato? Deben comunicar sus planes con claridad, seguir basándose en los datos y, cuando proceda, mantener bajas las tasas de interés. Sobre todo, dado que la inflación todavía es moderada en muchos países y el crecimiento se está debilitando en general.

Sin embargo, las tasas de interés ya son muy bajas, o incluso negativas, en muchas economías avanzadas. Por tanto, en esas economías podría haber poco margen para intensificar el uso de las herramientas convencionales.

La persistencia de bajas tasas de interés también tiene efectos colaterales negativos y consecuencias no buscadas. Pensemos en los fondos de pensiones y las compañías de seguros de vida que están realizando inversiones más riesgosas para alcanzar el rendimiento que se han fijado como objetivo. En nuestra labor de supervisión, vemos que en todo el mundo los inversionistas están tomando mayores riesgos.

Todo esto crear vulnerabilidades financieras. En algunos países, las empresas están aprovechando las bajas tasas para acumular deuda y financiar fusiones y adquisiciones, en lugar de invertir.

Nuestro análisis muestra que en caso de producirse una desaceleración importante, la deuda empresarial en riesgo de incumplimiento se elevaría a USD 19 billonescasi el 40% de la deuda total de las ocho principales economías[2]. Estas cifras superan los niveles vistos durante la crisis financiera.

Las bajas tasas de interés también están incitando a los inversionistas a buscar mayores rentabilidades en los mercados emergentes. Esto deja a muchas economías más pequeñas expuestas a una repentina reversión de los flujos de capitales.

Por tanto, necesitamos herramientas macroprudenciales. Además, podemos utilizar nuevos métodos para gestionar mejor la deuda, reducir los ciclos de expansión y contracción financiera y contener la volatilidad.

Pero hay algo que debemos dejar muy claro. Las políticas monetaria y financiera no pueden hacer el trabajo por sí solas. La política fiscal debe desempeñar un papel central.

Sé que se suele decir que el FMI sostiene que «es sobre todo una cuestión fiscal». Quisiera ser fiel a la costumbre y centrarme a continuación en la política fiscal.

  1. Aplicar herramientas fiscales para hacer frente a los desafíos actuales

Ahora es el momento de que los países con margen en sus presupuestos hagan uso de su capacidad fiscal o se preparen para hacerlo. De hecho, las bajas tasas de interés podrían proporcionar a las autoridades económicas recursos adicionales para gastar.

En países como Alemania, Corea del Sur y Países Bajos, un aumento del gasto —sobre todo en infraestructura e I+D— contribuiría a impulsar la demanda y el potencial de crecimiento.

Este consejo no funcionará en todas partes. A escala mundial, la deuda pública está cerca de niveles históricos. Por lo tanto, en el caso de países con una relación deuda/PIB elevada, está justificada la moderación fiscal.

Los países, por supuesto, adaptarán las políticas en función de sus circunstancias. En cualquier caso, en todos los países, la reducción de la deuda y el déficit siempre debe llevarse a cabo de forma tal que se proteja la educación, la salud y el empleo. Y cada uno de los países se ve ante la dificultad de responder a la pregunta de cuáles serán las nuevas fuentes de crecimiento en un mundo en rápido cambio. Creo que centrar la atención en las variables fundamentales de la economía puede ser de ayuda a este respecto. 

Una forma de crear mayor margen de maniobra fiscal es mediante la movilización de ingresos internos. Reduciendo la corrupción y utilizando instrumentos digitales para la recaudación de impuestos es posible incrementar los recursos y estimular nuevas inversiones en la gente. También puede ayudar a los países a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030.

  1. Implementar reformas estructurales para el crecimiento futuro

Justo cuando los países están decidiendo qué políticas tienen más sentido en este momento, es necesario que no perdamos de vista el horizonte.

La pérdida de puestos de trabajo derivada de la automatización y de los cambios demográficos requiere que los países reformen la estructura de sus economías.

Si no actuamos ahora, muchos países se verán estancados en un crecimiento mediocre.

Un nuevo estudio del FMI —centrado específicamente en las economías de mercados emergentes y en desarrollo— muestra de qué manera las reformas estructurales pueden aumentar la productividad y generar enormes beneficios económicos.

Estos cambios son la clave para lograr un crecimiento más alto en el mediano y largo plazo.

Mediante reformas adecuadas, aplicadas en la secuencia correcta, es posible duplicar la velocidad a la que las economías de mercados emergentes y en desarrollo alcanzan el nivel de vida de las economías avanzadas[3].

También sabemos que cuando los países emprenden reformas simultáneamente puede producirse un efecto de contagio positivo.

¿Qué políticas son las que mejor funcionan? Permítanme que dé varios ejemplos[4].

  • En Chile, los programas de guarderías infantiles aumentaron la participación de las mujeres en la fuerza laboral y estimularon la actividad económica. Lo que prueba, por cierto, que el empoderamiento de las mujeres es un factor de cambio estructural de la economía.
  • En Ghana, la legislación anticorrupción generó más transparencia y mejoró la rendición de cuentas.
  • En Jamaica, que está finalizando un programa respaldado por el FMI, la reducción de la burocracia facilitó la creación de nuevas empresas.

Este tipo de reformas contribuyen a que la gente encuentre nuevas oportunidades, reducen la desigualdad excesiva y permiten que los países se preparen para hacer frente a shocks.

Aquí quisiera destacar que hoy el FMI celebra una conferencia en honor de una de nuestras jóvenes investigadoras —Giang Ho—, quien estudió muchas de estas cuestiones y que tristemente falleció el último año. 

 Tomo prestado un proverbio de su país de origen, Vietnam: «El momento de saltar es antes de que tus pies se mojen».

Es tal cual. Si esperamos hasta la próxima crisis, será muy tarde.

Debemos actuar ahora.

También, debemos actuar juntos.

  1. Sumarse a la cooperación internacional

Esto es lo que veo. Aunque la necesidad de cooperación internacional está aumentando, la voluntad de participar en ella está disminuyendo. El comercio es un ejemplo de ello. Y sin embargo, necesitamos trabajar mancomunadamente. Desde adaptarnos de manera segura a las tecnofinanzas, hasta implementar de manera cabal el plan de reformas de la regulación financiera, y luchar contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

Y necesitamos trabajar juntos para abordar el cambio climático.

El cambio climático

 Es una crisis a la que nadie es inmune y sobre la que todos tenemos la responsabilidad de actuar.

Una de nuestras prioridades en el FMI es brindar asistencia a los países en el proceso de reducción de las emisiones de carbono y desarrollo de su resiliencia climática.

Al precio promedio actual del carbono, de USD 2 la tonelada, la mayor de la gente y la mayoría de las empresas tienen pocos incentivos financieros para emprender esta transición. Para limitar el calentamiento global a un nivel seguro es necesario que el precio del carbono sea sensiblemente más alto.

Algunos países ya han adoptado una estrategia categórica: aplicar impuestos sobre el carbono.

Un buen ejemplo es el caso de Suecia: cuando en 1991 estableció un impuesto sobre el carbono, los hogares de bajo y mediano ingreso recibieron transferencias más altas y recortes de impuestos para ayudar a contrarrestar el mayor costo de la energía. Este cambio de política fue un factor fundamental que permitió reducir las emisiones de carbono de Suecia en un 25% desde 1995, en tanto que la economía del país creció más del 75%.

Un nuevo estudio presentado en nuestro Monitor Fiscal, de próxima publicación, confirma que los impuestos sobre el carbono pueden ser una de las herramientas más poderosas y eficientes. La clave está en modificar los sistemas tributarios, y no simplemente en establecer un nuevo impuesto[5].

La recaudación adicional podría utilizarse para recortar otros impuestos y financiar la asistencia a los millones de hogares afectados. Estos nuevos recursos podrían respaldar también inversiones en infraestructura de energías limpias que contribuirán a reparar el planeta.

Para hacer frente al cambio climático no solo se necesita mitigar el daño, sino también adaptarse para el futuro. Adaptarse significa muchas cosas, pero sobre todo tiene que ver con determinar el precio de los riesgos y crear incentivos para la inversión, incluida la inversión en nuevas tecnologías.

Las investigaciones sobre la adaptación en otras organizaciones muestran que desarrollar resiliencia también resulta eficaz desde el punto de vista económico.. La inversión de USD 1,8 billones a escala mundial en la próxima década podría generar USD 7,1 billones en beneficios netos totales[6].

Un análisis del FMI presentado en el Informe sobre la estabilidad financiera mundial muestra el avance que se está realizando en el sector del financiamiento privado. Los denominados bonos verdes están creciendo en Europa y partes de Asia[7]. Esta evolución es positiva, aunque está lejos de ser suficiente.

Cruzarse de brazos tiene un precio demasiado alto. Reconocemos que cada país se ve ante desafíos y limitaciones específicos. Podemos, y debemos, cooperar ahora frente a este desafío y trabajar conjuntamente de forma infundir una confianza renovada en el multilateralismo.

En diversas ocasiones he dicho que para defender la cooperación ante un mundo más escéptico se requiere lograr resultados reales para la vida de las personas.

También significa recordarle a todo el mundo el poder de las alianzas en tiempos de crisis. Con esto quisiera concluir con una reflexión sobre nuestro futuro incierto

Conclusión

Si la desaceleración de la economía mundial es más pronunciada de lo que se prevé, puede ser necesaria una respuesta fiscal coordinada.

Permítanme aclarar algo. No nos encontramos en esa situación. Pero, cuando se trata de prepararse para la posibilidad de una respuesta coordinada, debemos recordar el consejo de Shakespeare:

«Mejor tres horas antes que un minuto tarde»[8].

Nuestras investigaciones muestran que las modificaciones del gasto son más eficaces y tienen un efecto multiplicador cuando los países actúan de forma conjunta. 

O, dicho de otro modo, si la desaceleración sincronizada empeora, posiblemente deberemos dar una respuesta de política económica sincronizada.

En el pasado reciente, hemos visto la eficacia de este enfoque. Pensemos en 2009 y el compromiso del G20 sobre un estímulo conjunto.

Es un recordatorio importante de que los países pueden proteger a sus propios ciudadanos, al tiempo que se moviliza la cooperación internacional para beneficio mutuo.

Quisiera concluir como comencé, con una imagen de natación sincronizada.

Insto a nuestros 189 países miembros, que se reunirán en Washington la próxima semana, a que vengan preparados para encontrar soluciones.

Estoy segura de que, si actuamos de manera cooperativa, teniendo presentes los desafíos e intereses mutuos, podemos crear un futuro mejor para todos.

Muchas gracias.

[1] Medido según el PIB real (en tasas basadas en la paridad de poder adquisitivo).

[2] Informe GFSR, de próxima publicación, capítulo 1, octubre de 2019. Países: Alemania, China, España, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos

[3] Capítulo 3 de Perspectivas de la economía mundial, de próxima publicación. «Reavivar el crecimiento en las economías de mercados emergentes y de bajo ingreso: El papel de las reformas estructurales». Octubre de 2019. Sobre la base de las tasas de crecimiento proyectadas para un horizonte de 5 a 6 años.

[4]Id. Algunos ejemplos del capítulo 3 de Perspectivas de la economía mundial. Examen del período 2000-14.

[5] Monitor Fiscal, de próxima publicación. «Cómo mitigar el cambio climático». Octubre de 2019

[6]Global Commission on Adaptation 2019 Report.

[7] Capítulo 5 del Informe sobre la estabilidad financiera mundial, de próxima publicación. Octubre de 2019

[8] William Shakespeare. Las alegres comadres de Windsor. Acto II, escena II.

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Lipton del FMI dice el desembolso de u$s5.400 millones “deberá esperar”

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Así lo afirmó el director gerente interino del organismo, David Lipton, quien dejó entrever que el desembolso podría recibirlo el nuevo gobierno

El hasta ahora director gerente interino del organismo, David Lipton, en declaraciones a Bloomberg Radio, confirmó así que el programa financiero de la Argentina con el FMI estará en suspenso, probablemente hasta después de la asunción del nuevo gobierno el 10 de diciembre próximo.

“El programa financiero de Argentina con el Fondo Monetario Internacional estará en suspenso durante algún tiempo a medida que la nación lidie con una severa incertidumbre política y económica”, dijo Lipton.

El FMI “trabajará para una eventual reanudación de una relación, algún tipo de relación financiera con ellos, que tal vez tenga que esperar un tiempo”, dijo Lipton a Bloomberg Radio el miércoles. “La situación de Argentina en este momento es extremadamente compleja”.

Sus comentarios son la indicación más clara hasta el momento de que el acuerdo récord del FMI de $ 56 mil millones con Argentina está congelado por ahora, incluido un desembolso de préstamos de $ 5,4 mil millones que ha sido aprobado desde el 15 de septiembre. El acuerdo sufrió un duro golpe cuando el presidente Mauricio Macri anunció que buscaba retrasar los pagos al Fondo después de perder una votación primaria de agosto frente a Alberto Fernández.

La derrota de Macri desató una crisis monetaria que lo obligó a implementar controles de capital y otras medidas que pueden violar los términos clave del acuerdo con el FMI. Por su parte, Fernández aún no ha presentado un programa económico ni quién dirigirá su equipo económico, aunque había pedido una revisión del acuerdo con el FMI. Los inversores ahora ven una probabilidad de incumplimiento del 95% en Argentina en los próximos cinco años.

Lipton, quien se reunió con Macri, el ministro de Economía, Hernán Lacunza, y el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, el martes en Nueva York, dijo que el FMI trabajará con quien gane las elecciones presidenciales del 27 de octubre.

“Estamos listos para ayudar a cualquier lado que gane las elecciones presidenciales”, dijo. “No es nuestro negocio tratar de adivinar el camino político hacia adelante, no podemos hacer eso”.

Sin embargo, Lipton minimizó el uso que hace Argentina de los controles de capital que están conduciendo a la recuperación de sus tipos de cambio paralelos, incluido un mercado negro. Tales controles, dijo, son “algo que podemos monitorear”.

“Hemos tratado con países que tienen mercados paralelos en muchas, muchas circunstancias. Ese no es un gran desafío “, agregó. “El problema más grande es cómo calmar el mercado y estabilizar la situación”.

Estas declaraciones se conocieron en momentos en que el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, se encontraba reunido en Washington con el director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, y con el jefe de la División Sudamérica del organismo, Roberto Cardarelli, con el objeto de empezar a destrabar el desembolso de una nueva cuota del préstamo stand by.

Lacunza estuvo acompañado por el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y el de Política Económica, Sebastián Katz.

El encuentro se produjo desde poco antes de las 14:00, durante un almuerzo que se desarrolló en la sede del organismo en la capital norteamericana.

La idea de la delegación argentina era que el FMI autorizara el ansiado desembolso por u$s5.400 millones, correspondiente a la quinta cuota del préstamo otorgado el año pasado por un monto global de 57.300 millones de dólares.

El FMI tiene nueva directora gerente

Este miércoles asumió la conducción del FMI la búlgara Kristalina Georgieva. Fue formalmente escogida el miércoles por el Fondo Monetario Internacional como nueva directora gerente de esa institución integrada por 189 países.

Su selección estaba asegurada luego de que el FMI anunciara este mes que era la única candidata a suceder a la francesa Christine Lagarde, que ocupaba el cargo desde 2011 y lo dejó para postularse a presidir el Banco Central Europeo.

Al aceptar el puesto, Georgieva habló de tormentosos tiempos para la economía mundial.

“Es una gran responsabilidad estar al timón del FMI en momentos en que el crecimiento económico mundial sigue decepcionando, persisten tensiones comerciales y la deuda está en niveles históricamente altos”, dijo en una nota.

“Eso significa también lidiar con problemas como la inequidad, riesgos climáticos y rápidos cambios tecnológicos”, afirmó.

La designación de Georgieva, segunda mujer que lidera el FMI, mantiene la norma no escrita que establece que la entidad debe estar a cargo de una persona europea.

Georgieva, de 66 años, hereda una institución criticada por el creciente populismo en economías avanzadas y el incremento de las peleas comerciales; la mayoría de ellas desatadas por Estados Unidos, el socio mayoritario del Fondo.

Georgieva, que estaba impulsada por París, superó reticencias en la dividida Unión Europea. Alemania respaldaba nominar al exministro holandés de Finanzas Jeroen Dijsselbloem.

Los países que impulsaron a Georgieva esgrimieron sus sólidos antecedentes en finanzas internacionales.

En el Banco Mundial, donde transcurrió la mayor parte de su carrera y llegó a ser directora general, ganó experiencia en el manejo del ambiente; especialmente en lo referente a desarrollo sostenible y cuestiones agrícolas.

Además trabajó en favor de las mujeres al instar a una mejor educación de las niñas, prohibir limitaciones al trabajo femenino y fomentar los emprendimientos de mujeres -especialmente en África.

En este punto, debería ser continuadora de Lagarde, quien expresó sin pausa su voluntad de defender la igualdad de géneros.

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