león gieco

El verdadero León doctoral

Compartí esta noticia !

“Con mis canciones fui construyendo la historia común del país” dijo sin dejo de jactancia León Gieco, tras recibir de manos del vicerrector de la UNaM, Sergio Katogui el título de Doctor Honoris Causa por sus aportes a la Cultura Argentina.

El acto realizado en el auditorio “La tierra sin mal” de la ex estación de Trenes de Posadas. Un lugar acorde que nos recuerda de dónde venimos los misioneros.

Este es un homenaje “justo y necesario” destacó Bernabé Cantlón, titular del Instituto Nacional de la Música (Inamu). Que recordó todos los aportes de León para la creación y sostenimiento del instituto que es de todos los músicos del país.

El vicerrector Sergio Katogui sostuvo: “Su trayectoria y compromiso con los olvidados hacen que esta distinción también nos pertenezca. Personas como el doctor León Gieco nos marcan el camino hacia una sociedad más justa. El honor de tenerlo es todo nuestro.”

León Gieco forma parte de un selecto grupo de artistas donde podemos mencionar a Charly García, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Víctor Heredia y más atrás a Carlos Gardel. Que han dejado poesías que ya son del pueblo, que de tanto cantarlas son anónimas para el que la canta. Porque las conocemos de memoria y muchas veces sin saber las historias detras de las letras.

“El País de la Libertad”

Hace mucho cuando era adolescente en la Escuela Técnica donde me forme nuestro jefe de taller nos discutía que no había artistas de nuestra generación que formen nuestro imaginario. Y tenía razón nosotros cantábamos “Solo le pido a Dios”, “Hombres de hierro” o “Rasguña las piedras” como banderas de rebeldía. Pero eran la punta de lanza de una generación anterior. Que vivió bajo el yugo de la dictadura. Quizás en un punto de los noventa Ricardo Iorio describía las penurias de la juventud argentina, pero nunca llego a trascender a lo popular (masividad) como León, Charly o Mercedes Sosa.

En la actualidad atravesados por las ideas de La Libertad y la transmedia, los jóvenes pueden tener varios referentes que les ayuden a construir sus imaginarios, sin salirnos del mundo de la música popular podríamos citar a Trueno, Wos, Lali. Con la salvedad que, en relación a generaciones pasadas, el hoy está marcado por el “on demand”, donde cada persona se convirtió en consumidor que decide gracias a la inmediates de la tecnología que escuchar en cada ocasión.

El Honoris Causa

La Universidad Nacional de Misiones (UNaM) ha entregado una veintena de Honoris Causa, desde el 2012, que entregó el primero a Estela de Carlotto, casualmente el segundo reconocimiento de la UNaM fue para el artista misionero Ramón Ayala por ser “un representante genuino de la cultura misionera”. Otros artistas que recibieron la mención de la UNaM fueron el Chango Spasiuk, Cacho Bernal y Jorge Cardoso.

Este jueves el reconocimiento fue para el músico y militante social contemporáneo Raúl Alberto Antonio “León” Gieco. El reconocimiento que fue aprobado por la Resolución Nº128/2025 del Consejo Superior de la Universidad, fue presentado por el secretario de Estado de Cultura de la provincia de Misiones, José Martín “Joselo” Schuap al director del Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales de la Facultad de Humanidades, Javier Gortari. La petición fue en virtud de su enorme aporte a la cultura popular y su compromiso social.

El título de Doctor Honoris Causa es la máxima distinción que otorgan las universidades a personas que se han destacado por sus méritos y contribuciones excepcionales en campos como la ciencia, las artes, la literatura, el servicio público o la sociedad en general. No es un título académico que se obtiene por estudios, sino un reconocimiento a una trayectoria destacada.

León Gieco

León Gieco es un músico, compositor e intérprete de folk-rock argentino, nacido en Cañada Rosquín, Santa Fe. Es conocido por fusionar el folklore con el rock y por sus letras de contenido social y político, y se considera uno de los artistas más respetados y queridos de Argentina. Su canción más emblemática es “Solo le pido a Dios”, interpretada por muchos artistas internacionales.

Sus canciones a favor de los derechos humanos, el sector agrario, el apoyo a las personas con discapacidad y la solidaridad con los marginados, lo hizo atractivo a quienes compartían su pensamiento, su fama se extiende más allá de su tierra: se presenta frente a audiencias de otros países -en especial en países donde hay grandes colonias de inmigrantes argentinos.

Su carrera es muy amplia. En sus más de 40 años de carrera, ha editado 14 álbumes de estudio con canciones de su autoría, tomándose pausas importantes, de hasta cuatro años, entre un disco y otro. La cuenta llega a más de cuarenta discos si se incluyen también álbumes en vivo, colaboraciones con otros artistas, recopilaciones, y versiones de sus canciones y de otros compositores. Ha experimentado con otros musicales: el rock, la cumbia, la murga, el pop, el candombe, el heavy metal o el chamamé.

“Mis memorias son todas musicales”

El artista explicó que siempre estuvo rodeado de música. Dedicó este título, como el similar que recibió de una Universidad cordobeza, a “mi maestra de música de la primaria y de la secundaria. Que me marcó desde el primer encuentro cuando tenía seis años”.

Gieco dijo que “mis memorias siempre fueron musicales. De chiquito veía a mis padres y familiares cantar canzonetas italianas en Cañada Rosquín”. También recordó que “mi papá les cantaba a las vacas mientras las ordeñaba”. Ya hablando de sus años en la escuela recordó que su maestra de música lo asignaba siempre en los actos alguna canción o declamación, lo que lo llevó a los ocho años a comprarse su primera guitarra con el dinero que ganaba con sus trabajos de reparto de carnes en una carnicería

Así en sus primeros años formó un grupo de folklore, pero a la vez comenzó a tocar en una banda de rock, Los Moscos, que pronto adquirió popularidad en los pueblos vecinos. “Hombres de hierro, fue mi primera canción: ‘Gente que avanza se puede matar, pero los pensamientos quedarán’”, recordó.

De adolescente soñó en grande y se fue a Buenos Aires, la gran ciudad “para grabar un simple y volverme a Cañada Rosquín”, dijo. Pero la vida lo llevó por otros rumbos, hoy a días de cumplir 74 años lleva compuestas más de 350 canciones y grabado 14 discos propios y participado en cerca de 45 discos.

Obsequios y más palabras

Durante la ceremonia, la diputada provincial, Anazul Centeno, entregó la distinción de interés provincial, y el comité organizador obsequió al artista piezas de cerámica realizadas por la graduada Yasmín Zampaca, obras literarias de la UNaM y artesanías guaraníes, ofrecidas por la Secretaría de Estado de Cultura, de manos de la subsecretaria de Coordinación de Fomento y Regiones Culturales, Laura Lagable.

El representante de la “Cátedra Libre Eduardo Galeano”, Alexis Rafstopolo cerró con una frase que resonó entre los presentes: “El sentido de esto es reforzar valores. Nos llena de fuerza y esperanza, para seguir caminando, aunque tengamos por delante otros quinientos años de injusticia.”

“Con mis canciones fui construyendo la historia común del país”

León Gieco también conocido como “el Bob Dylan de Argentina”, se caracteriza por haber mezclado el género folclórico con el rock argentino. Pero lo más importante de su poesía es el contenido de sus canciones a favor de los derechos humanos, los campesinos y pueblos originarios. El apoyo a los discapacitados y la solidaridad con los marginados.

Como lo destacó Joselo Schuap en la presentación de homenaje “cada uno de nosotros lucha por lo mismo, desde el lugar que le toca y desde donde puede. El Doctor Gieco viene a ocupar muy importante en nuestras vidas, como nuestros representantes populares del arte, o de los deportes. Nosotros muchas veces no los conocemos y sentimos que los queremos como un familiar. Yo que vengo de un pueblo como era Alem. Tenía un afiche de León en mi ropero y de pronto miro al costado y estaba cantando a su lado en un escenario. No solo ante multitudes, sino en el patio de una escuela rural como sucedió hace dos días en Dos Hermanas”.

Joselo subrayó el valor simbólico de que una Universidad Pública y Federal reconozca a Gieco con el título de Doctor Honoris Causa. “Tiene una significación muy especial. León ayudó a construir la democracia desde su lugar, a defenderla ante todo poniendo en juego incluso su vida y la de su familia. Este reconocimiento es también un homenaje a ese compromiso reflejado a través de sus canciones”, afirmó.

Gieco fue siempre coherente con las canciones que escribió y como muchos artistas de su generación, que “debieron abandonar su país por decir (cantar) lo que piensan. Y por eso es muy importante este homenaje hacia él”, destacó Joselo Schuap. Quien recordando su oficio de cantante callejero fue bendecido por León. Que lo subió a escenarios importantes, como a otros muchos músicos del país. Y además “admiró a nuestro gran Ramón Ayala y siempre que nos veíamos me preguntaba cómo estaba Ramón. Y eso muestra su respeto por nuestra cultura”.

Como bien dijo Gieco cerrando su mensaje tras recibir el título de Doctor sus canciones “fueron construyendo la historia común” de Argentina. Un país que sigue en construcción. Y hoy quizás más que nunca deberíamos volver a sus canciones, porque ellas remiten siempre a la Esperanza. León Gieco es la conciencia de la música y este es un doctorado “justo y necesario”, por enseñarnos a pensar a través de sus canciones.

Un León del escenario

Gieco cerró su minigira por Misiones en el escenario del auditorio “La Tierra sin Mal” de la ex estación de Trenes de Posadas. Con la guitarra de Joselo Schuap en mano y la armónica haciendo lo que mejor sabe, emocionarnos y hacernos pensar con su poesía. La simple interpretación de “Solo le pido a Dios”, “Como la cigarra” y “La memoria” fue el cierre justo, nada más y nada menos.

Pero su visita a la tierra colorada no comenzó aquí. Recibir el reconocimiento de la Universidad Nacional de Misiones, no fue su única acción. Se dio espacio para ser parte de la kermes de la IEA 17 de Dos Hermanas. Escuela rural que celebra 10 años de trabajo por el arraigo de los jóvenes en las chacras misioneras.

León, que conoció a la docente Nuria y a la escuela a través del periodista Hugo Soriani. Se emocionó al recorrer este espacio y recordar a su amigo. Su viaje a Misiones tuvo, además, una parada en Santa Ana. Para grabar su himno “Solo le pido a Dios” con el coro de niños de una comunidad guaraní, ahora en esta lengua.

Compartí esta noticia !

León Gieco y Passalacqua compartieron una jornada de música y comunidad en Santa Ana

Compartí esta noticia !

El gobernador Hugo Passalacqua visitó este miércoles el Parque Temático La Cruz, en Santa Ana, para acompañar la presentación del reconocido músico León Gieco, quien se encuentra en Misiones para grabar una versión en guaraní de su emblemática canción “Solo le pido a Dios”, titulada “Ñanderu pe ajerure”.

La pieza fue interpretada junto al coro infantil Tava Miri Mba’e Pu, con la participación de músicos de orquestas sinfónicas juveniles, los Grillitos Sinfónicos de Posadas y estudiantes del Centro de Educación Musical (CEMu) de San Ignacio.

Durante el encuentro, Passalacqua saludó personalmente al artista, quien compartió con las autoridades un adelanto del registro que luego será difundido en plataformas digitales y redes oficiales del Instituto Nacional de la Música (INAMU).

“La cultura es la sonrisa”

En diálogo con la prensa, el ministro de Cultura, Joselo Schuap, destacó la trascendencia del proyecto y el espíritu solidario de la propuesta. “Para mí es una alegría que se hayan podido cruzar y saludarse. Al fin y al cabo, todos luchamos por lo mismo desde distintos lugares. León vino gratuitamente a homenajear a la escuela IEA 17, de la cual es padrino, y eso habla de su compromiso con la comunidad”, señaló.

Schuap explicó además que “la grabación que se realiza en este momento será editada en video y en audio, y todo lo recaudado a través de las plataformas será destinado directamente al coro Tava Miri, sin intermediarios”. En ese sentido, resaltó el trabajo conjunto entre el INAMU y el Ministerio de Cultura para garantizar que los derechos queden en manos de la comunidad.

El funcionario reflexionó sobre el valor del arte y la cultura como herramientas de encuentro y transformación. “La cultura es la sonrisa. Todo el mundo es más feliz cuando accede a la cultura, porque no solo emociona, también hace pensar. Cuando hay gobiernos que apoyan la cultura, hay alegría y esperanza en la gente”.

Una visita que trasciende el escenario

La presencia de León Gieco en Misiones forma parte de una agenda cultural que lo une a la provincia desde hace años. En la jornada previa, el artista había visitado el paraje Laguna Azul, en Dos Hermanas, donde compartió una peña por el Día de la Tradición y el décimo aniversario de la Escuela de Educación Agropecuaria N.º 17, institución a la que acompaña como padrino.

Este jueves, además, Gieco será reconocido por la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) con el título de Doctor Honoris Causa por su trayectoria artística y su compromiso social.

Acompañaron al gobernador Hugo Passalacqua el ministro de Cultura Joselo Schuap, el presidente del Instituto Nacional de la Música Buco Cantlon, y equipos técnicos y artísticos del INAMU y del Ministerio de Cultura.

Compartí esta noticia !

La UNaM distingue a León Gieco por su aporte cultural y compromiso social

Compartí esta noticia !

La UNaM otorgará el título de Doctor Honoris Causa a León Gieco por su aporte a la cultura popular y el compromiso social

El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) aprobó por unanimidad la entrega del título de Doctor Honoris Causa al músico y militante social Raúl Alberto Antonio “León” Gieco. La ceremonia se realizará el jueves 13 de noviembre en Posadas, en reconocimiento a su trayectoria artística, su aporte a la cultura nacional y su compromiso con las causas sociales y los derechos humanos.

Un reconocimiento al valor cultural y social de la música popular

El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Misiones resolvió mediante la Resolución CS Nº 128/2025 otorgar el Doctorado Honoris Causa con mención especial al mérito social-cultural al músico León Gieco, en virtud de su “enorme aporte a la cultura popular argentina y su compromiso con las causas sociales”.

El acto de entrega se realizará el jueves 13 de noviembre a las 11:00, en el Auditorio de La Tierra sin Mal, sobre la Avenida Costanera de Posadas.

La propuesta fue impulsada por el secretario de Estado de Cultura de Misiones, José Martín Schuap, y canalizada institucionalmente a través del Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales y la Cátedra Libre Eduardo Galeano y Helena Villagra de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM.

La iniciativa, respaldada por los doctores Javier Gortari y Alexis Rasftópolo, fue elevada por el decano Garrido al Consejo Superior. Que la aprobó en su sexta sesión ordinaria del 8 de octubre.

“La distinción reconoce a un artista que ha hecho de su obra un puente entre la música, la conciencia social y la identidad argentina. Manteniendo vigente el espíritu crítico y solidario de nuestra cultura”, señala la resolución universitaria.

La distinción más alta del sistema universitario

El Doctorado Honoris Causa es la máxima distinción académica que puede otorgar una universidad. Y se concede a personas que se destacan por sus méritos y contribuciones excepcionales a la ciencia, las artes, la cultura o el servicio público.

No se trata de un título académico obtenido mediante estudios, sino de un reconocimiento honorífico a una trayectoria de impacto público y social.

A lo largo de su historia, la UNaM ha distinguido con este título a personalidades como Ramón Ayala, Luis Federico Leloir y Margarita Barrientos. Entre otras figuras destacadas del ámbito científico, social y humanitario.

En el caso de Gieco, el reconocimiento se otorga “por su compromiso sostenido con la defensa de los derechos humanos, la inclusión social y el rescate de la cultura popular como herramienta de transformación colectiva”.

El músico ya había recibido distinciones similares por parte de otras universidades nacionales: Universidad Nacional de Córdoba (2003), Universidad Nacional de Entre Ríos (2013), Universidad Nacional de Río Cuarto (2019) y Universidad Nacional de San Luis (2023), consolidando así un recorrido académico y cultural de alcance federal.

León Gieco: arte, compromiso y memoria colectiva

Raúl Alberto Antonio “León” Gieco, nacido en Cañada Rosquín (Santa Fe), es uno de los artistas más emblemáticos de la música argentina. Su obra combina el folk-rock con letras de fuerte contenido social y político. Y ha sido un símbolo de resistencia cultural y compromiso ético durante más de cinco décadas.

Canciones como “Solo le pido a Dios”, “El país de la libertad” o “La memoria” se convirtieron en himnos populares y fueron interpretadas por artistas de todo el mundo.

A lo largo de su carrera, Gieco ha apoyado causas vinculadas a los derechos humanos, el trabajo agrario, la integración de personas con discapacidad y la justicia social. Siendo reconocido tanto por su obra musical como por su acción militante.

En más de 40 años de trayectoria, editó 14 álbumes de estudio y más de 40 producciones discográficas si se incluyen compilaciones, registros en vivo y colaboraciones. Su versatilidad lo llevó a explorar géneros como el rock, la murga, el chamamé, la cumbia, el candombe y el pop, siempre desde una identidad profundamente argentina.

“León Gieco representa la unión entre arte y conciencia social. Entre la poesía popular y la defensa de los valores democráticos”, destacó la propuesta aprobada por el Consejo Superior.

Proyección del reconocimiento

La entrega del Doctorado Honoris Causa por parte de la UNaM tiene un fuerte valor simbólico e institucional. Refuerza el vínculo entre la universidad pública y la cultura nacional. Y proyecta un mensaje sobre el rol del arte en la construcción de ciudadanía y memoria colectiva.

La ceremonia reunirá a referentes del ámbito académico, cultural y político, y se espera la participación de estudiantes, docentes y artistas locales.

Con este reconocimiento, la Universidad Nacional de Misiones reafirma su compromiso con una visión federal y humanista de la educación superior. Que no solo premia la excelencia académica. Sino también la coherencia ética y el compromiso social de quienes, como León Gieco, han puesto su talento al servicio del bien común.

Compartí esta noticia !

Los 70 del León: Gieco celebra y sigue cantando

Compartí esta noticia !

(Por Sergio Arboleya) León Gieco, figura protagónica de la música popular argentina que mañana cumplirá 70 años y será celebrado con conciertos gratuitos, estrenó hoy “La amistad”, tercera canción del álbum que publicará en 2022 y primera que refiere a ese vínculo pero que inscribe en una tradición propia basada en componer a partir de “tiempo vivido y compartido”.

“Creo que todas las canciones están hechas de tiempo vivido y compartido. Es más, lo compartido está dentro de lo vivido pero nunca había abordado el tema de la amistad en las canciones hasta componer este tema”, repasa Gieco durante una entrevista con Télam.

La canción que comparte con su amigo Gustavo Santaolalla y que incluye un coro familiar, es el tercer adelanto (después de “Todo se quema” y “Alimentación.com”) de una nueva placa que publicará entre fines de abril y principios de mayo próximo, y con la que interrumpirá un silencio discográfico de una década.

El lanzamiento se suma a los dos grandes conciertos gratuitos en el Centro Cultural Kirchner (CCK) y en Tecnópolis con dirección musical de Lito Vitale, que respectivamente mañana y el domingo, reunirán a artistas cantando la esencial obra del artista nacido el 20 de noviembre de 1951 en Cañada Rosquín, provincia de Santa Fe.

Canciones fundamentales brotadas de su puño como “El ángel de la bicicleta”, “Los salieris de Charly”, “Hombres de hierro”, “Ojo con los Orozco”, “Sólo le pido a Dios”, “En el país de la libertad”, “La colina de la vida”, “Cinco siglos igual”, “La memoria” o “Carito”, por citar azarosamente apenas algunas, son parte de un camino popular, laureado, reconocido y coherente que León visita en charla con esta agencia sin perder de vista su movilizante actualidad.

-Télam: ¿Con “La amistad” y al sumar, además, a descendencias en los coros, encontraste una manera de hacer balance de tu propio andar? ¿Qué ves ahí?

-León Gieco: El sumar hijes y nietes en esta canción tiene que ver con que estuvo realizada e inspirada en eventos más familiares y más íntimos, y son les hijes quienes te enseñan a ser padre y madre, y la amistad como el amor se fortalece con ellos, en el trabajo de todos los días, en ese camino que aún falta recorrer, seguir aprendiendo, seguir preguntando, investigando, porque aún no ha llegado a destino y nunca llegará. Porque cuando se termine mi camino, elles seguirán caminando el resultado del amor y el respeto que hubo, y así se pasará esa posta eterna. Algo así como “ahora seguí vos, yo ya no puedo”, y saber que un día seremos ausencias pero, si hay amor y respeto, van a ser más que primaveras y siempre ofrecerán flores eternas porque el amor es el lenguaje de la vida. Las ausencias aparecen de la nada como un refugio de los sueños victoriosos y perpetuos, siempre como presentes, como el aire al respirar y por eso en algunas canciones hacemos coros familiares.

-T: En “La amistad” hacés referencia a un sentimiento capaz de sortear las distancias, las ideas y los caminos elegidos ¿en qué cosas sentís entonces que se fundan esos lazos fraternales?

-LG: Los lazos fraternales de la amistad son un sentimiento que sortea distancias, decisiones personales y un montón de cosas más pero no las ideas. Con respecto a las ideas se necesita una mirada del mundo, en lo social, en lo político, en lo global. Yo no podría ser amigo de un nazi, por ejemplo. Para mí la amistad se funda en la mirada que tengas del mundo.

-T: ¿Qué significa Gustavo Santaolalla en tu vida artística y personal?

-LG: Antes de que me propusiera hacer mi primer disco, nos habíamos conocido en unas circunstancias especiales. Yo trabajaba en Entel como telexista internacional y lo escuché en una entrevista en “Modart en la noche”. Tras ese reportaje, me anoté para estudiar y aprender con él escuchando música y me mostró los sonidos de Joan Baez, Bob Dylan, Crosby, Stills & Nash, pero también de Jaime Torres. Por entonces, Alain Debray (seudónimo de Horacio Malvicino) me ofreció grabar canciones de los Bee Gees en castellano para la RCA y Gustavo me dijo: “Hacé eso pero aquí no vengas más. Te estoy proponiendo grabar tus propias canciones”. Lo pensé, me descompuse varias veces y pasaron tres meses y le propuse “hagamos el disco” y “El país de la libertad” fue la punta de lanza de una carrera que sigue hasta hoy gracias a él. Cuando en el ’80 no tenía idea de cómo empezar a grabar “Pensar en Nada”, él me propuso los primeros pasos en Los Ángeles, donde vivía desde hacía cuatro años, y me marcó a los músicos con los que grabé en Buenos Aires y terminó siendo uno de mis discos más vendidos también gracias a él. En 1984 vino a producir “De Ushuaia a La Quiaca” y se lo puso al hombro como nadie. Es algo que no podría haberlo hecho sin él e, incluso, se plantó y dijo: “No salgo a grabar si no tengo cámaras para filmar” y ahora es un proyecto único de recopilación de músicas folclóricas argentinas. Diría que Santaolalla es mi salvador. Y, desde el año 90, cada vez que grabo lo invito a cantar una canción, lo hacemos por cábala, él sabe que me trae suerte, Y en este caso fue acertado invitarlo a cantar este tema que habla de la amistad.

-T: ¿Cuánto extrañás a Mercedes Sosa, a Sixto Palavecino y a Elpidio Herrera, otros tres grandes artistas que nombrás en la canción?

-LG: Son tres personajes que los menciono porque los extraño mucho. A veces pienso que Dios debería ser más perfecto y cederle un plus de años de regalo a algunas personas como ellos.

-T: “La amistad” es también el tercer adelanto de un nuevo disco que publicarás en 2022 ¿Qué te motivó a volver a estudios después de nueve años?

-LG: Creo que la pregunta correcta sería “¿por qué tardé tantos años en motivarme?”. La respuesta es que, después de componer más de 300 canciones, se produce un desgaste intelectual que, creo yo, tiene que ver con el paso del tiempo. Creo que uno trata de salvar los días que se están yendo, ningún día nuevo ya mira atrás y la rueda que gira no da tregua.

-T: Las tres canciones del nuevo material que se conocen hasta ahora ratifican tu sonido, y tu manera vigorosa y consecuente de entender la música, ¿cómo te ves vos como artista?

-LG: Creo que como artista me veo limitado. Me gustaría tener mejor cuerpo, bailar mejor, ser mejor guitarrista, cantante y armoniquista. Me arrepiento de nunca haber estudiado música, de nunca haber hecho vocalización y de no haber estudiado inglés. También de no tener elementos para improvisar con amigos que sí son buenos músicos y de no saber tocar todas las canciones de Los Beatles, los Rolling o Dylan, así como hacen Charly o Lito o Malosetti o Fito. En todo esto me siento limitado como artista. En lo demás, que no sé qué es lo demás, no me va tan mal.

Sostenido como uno de los trovadores de cabecera de las luchas por los derechos humanos, León Gieco agradece que su obra sirva “para acompañar la lucha por los derechos humanos”.

“Agradezco que mi música sirva para acompañar la lucha por los derechos humanos, a partir de un compromiso que no siempre tuve”, expresa en diálogo con Télam.

“La verdad es que yo ya era músico antes de vivir todas las experiencias políticas que me atravesaron. Mi papá me llevaba a cantar y cantaba de todo: Elvis Presley, Antonio Tormo, Los Beatles, Los Chalchaleros”, evoca León en la charla.

El guitarrista, autor y cantante, añade que a los 18 años llegué a Buenos Aires y que esa ciudad, literalmente, le “partió la cabeza en mil partes”.

“Una de esas partes fue a parar a la mágica idea de componer canciones y agradezco todo lo que me pasó de allí en más”, sostiene León.

“Yo trabajo con Estela (de Carlotto) o Hebe (de Bonafini) y a ellas no se les ofreció la música o una guitarrita como herramienta, sino que a ellas les mataron a les hijes y a mí no me queda más que agradecer que la música me sirva como elemento importante para acompañarlas a ellas en esta lucha tan valiosa en el mundo”, subraya Gieco.

En esa veta, el músico sostiene: “Desde que me levanto y me cepillo los dientes considero que cada cosa que hago ya es un acto político, aunque mucha gente confunde lo político con partidismo”.

“Ir a comprar a un chino, manejar sin tomar a alcohol, -enumera- ser solidario, apoyar los movimientos feministas, cantar en las marchas del orgullo, en el barrio 31 de Retiro, son parte de ese todo”.

Y, para coronar la idea, abunda: “Yo no estoy de acuerdo con los que dicen ‘soy apolítico’ que es como decir ‘soy indiferente a lo que sucede a mi alrededor’. Yo me siento profundamente modificado en lo sucede a mi alrededor y eso en mis canciones se refleja de manera transparente”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin