madera

Proponen la creación de un Programa Nacional de Uso de la Madera Argentina en la Construcción de Viviendas

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El Proyecto de Ley fue presentado este miércoles en la Cámara de Diputados de la Nación. La iniciativa es impulsada por el misionero Jorge Franco y los integrantes del Bloque del Frente de la Concordia Social. “Estamos muy preocupados por la crisis que hoy atraviesa el sector maderero de Misiones. No solo por la caída de las exportaciones, sino también por este tipo de cambio que hace poco competitivo hoy el mercado externo” fundamenta su pedido el legislador. “Propuse que las casas que construya el Estado Nacional sean de madera”

El objeto principal del proyecto es “establecer que los planes habitacionales del Estado Nacional , la obligatoriedad de construir viviendas de madera de origen y producción nacional, en un porcentaje que no será inferior al veinte por ciento (20%) del total comprendido en los mismos” (Art. 1)

Con respecto a los alcances “los bancos, entidades financieras, y organismos de créditos que otorguen financiamiento para la construcción de viviendas se hallan alcanzados por lo establecidos en el artículo 1° de esta Ley, debiendo arbitrar los mecanismos necesarios que les permitan ejercer un adecuado control sobre el destino de los fondos otorgados” 

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Las pymes madereras, entre las más afectadas por la recesión

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Crece fuerte todo el complejo industrial mecánico, electrónico e informático; no crece el complejo industrial mano de obra intensivo. La ocupación industrial dejó de caer. Los precios industriales crecen al 16% anual, mientras que los del software y servicios informáticos crecen al 30%.

  • En el primer trimestre 2017, la producción de las PyME industriales creció 1.1 % contra el último trimestre del 2016. Software y Servicios Informáticos creció al 6.2% en el mismo período, pero es menos importante en la generación de empleo.

 

  • Gran dispersión de situaciones: crece fuertemente el sector de Mecatrónica, pero todavía no arranca el de Alimentos y Bebidas y Químicos. Se encuentra en una coyuntura muy mala todo el complejo de las PyME intensivo en mano de obra (Textiles, Confecciones, Calzados y Muebles/madera).

 

  • La ocupación dejó de caer, luego de 4 trimestres de continua caída. Los precios industriales de las PyME crecen a un ritmo del 16% anual y los de las PyME de Software y Servicios Informáticos al 30%.

 

  • A pesar de la gran heterogeneidad de situaciones la confianza empresarial se mantiene. El Índice de Confianza Empresarial PyME (ICEPyME) de FOP marcó 51.7 para Industria y 58.4 para Software y Servicios Informáticos. Son niveles de confianza altos, comparables al registrado en el tercer trimestre de 2010 cuando la economía crecía a excelente ritmo.

 

  • A pesar de la gran dispersión de situaciones sectoriales, en promedio las expectativas para los próximos meses son positivas, tanto para las PyME industriales como para las PyME de software y servicios informáticos.

 

INFORME

En marzo 2017 aparecieron los primeros indicadores positivos en las industrias PyME –después de un 2016 muy negativo– y se consolidó el fuerte arranque de las PyME del Software y Servicios Informáticos, aunque es importante considerar que este sector impacta menos en la dinámica del sector PyME por su baja incidencia en el empleo total del sector.

En la Industria las diferencias sectoriales son notables, pero en promedio la producción manufacturera de las PyME en el primer trimestre 2017 creció 1.1% con respecto al último trimestre del año pasado. La ocupación dejó de caer, luego de 4 trimestres de continua caída.

La reactivación productiva tanto en el sector industrial como en el sector de Software y Servicios Informáticos se basa en esfuerzos por recuperar niveles de productividad, que de todas maneras son insuficientes para superar a la inflación en dólares y competir exitosamente con las importaciones en el mercado local.

Termómetro sectorial

El crecimiento interanual promedio de las PyME industriales es todavía negativo (-1.8%, contra un -2.6% del INDEC para toda la industria), pero se muestra muy positivo en los sectores de Autopartes (+25%), Aparatos eléctricos y electrónicos (+15%), Productos de metal (+13%), Cerámica y minerales no metálicos (+7%) y Maquinaria y equipo (+6%).

Interanualmente sigue aún negativo en Alimentos y Bebidas (-1.8%) y Químicos (-1.9%) y muy negativo en Gráficos, Muebles, Textiles, Confecciones, Calzado, caucho y plástico y Madera  (todos con crecimiento interanual negativo entre -6% y -29%).

El crecimiento interanual de las PyME del Software y los Servicios Informáticos en Capital Federal (que representa el 75% de la producción nacional del sector) fue del 16%.

La confianza empresarial

A pesar de esta fuerte dispersión de situaciones, la confianza empresarial PyME industrial y de Software y Servicios Informáticos continúa en niveles altos (equiparables a los registrados en 2010 cuando la economía crecía a ritmos acelerados) y creciendo lentamente. 

El ICEPyME en marzo 2017 marcó 51.5, el más alto nivel de confianza empresarial desde el tercer trimestre de 2010. También se ubicó en el máximo nivel desde 2010 la vocación inversora: 46% en marzo 2017 contra 31% en marzo 2016.

El ICEPyME del sector del Software y Servicios Informáticos en marzo 2017 marcó 58.4, también el nivel más alto desde 2010.

La evolución de los precios y las perspectivas para los próximos meses

De manera consistente con la evolución de la producción sectorial, los precios del sector del Software y Servicios Informáticos crecen a un ritmo anualizado del 30%, mientras que los precios del sector industrial crecen a un ritmo anualizado del 16%, mucho más cerca de la pauta inflacionaria prevista por el BCRA, presionados por la creciente competencia de las importaciones. 

Esta problemática de las PyME del sector industrial aparece claramente a partir del análisis de los principales problemas señalados por las empresas en este primer trimestre 2017. Los principales cambios en las problemáticas de las PyME durante el primer trimestre 2017 contra igual período del año pasado, son dos: disminuyó en importancia el incremento de los costos de la materia prima –que había sido influenciado por la devaluación de diciembre 2015– y aumentó la importancia del problema de la pérdida de mercado interno a favor de las importaciones.

La dispersión de situaciones sectoriales de las expectativas futuras se refleja en distintos grados de confianza empresarial. Obviamente se registran diferencias entre los sectores intensivos en trabajo (muy presionados por las importaciones y el lento arranque del consumo) y los sectores más intensivos en capital y tecnología (como el macro sector de la mecatrónica).

Sin embargo en promedio las expectativas para los próximos meses son las siguientes:

  • la mitad de las PyME industriales esperan aumentar sus ventas y el 86% espera aumentar su rentabilidad.
  • No esperan cambios importantes en la ocupación y el 63% de ellas espera invertir.
  • Las expectativas de las PyME del sector del Software y Servicios Informáticos, van en la misma dirección y son mejores que las registradas entre las PyME industriales en todas las variables.
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El sector maderero tuvo una retracción del 25 por ciento en 2016 y ahora debe competir con las casas chinas

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A través de un informe la industria de la madera reconoce una caída de ventas del 25 por ciento en el 2016 y se muestran alertas por el ingreso de 14 mil casas chinas. Apuestan a mejorar la competitividad para ganar mercados y sostener los puestos de trabajo.

La Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial generaron un informe para reflejar la coyuntura del sector. El Observatorio de la Madera y el Mueble (OIMyM) trabajó durante meses en un informe sobre la actualidad del sector, un primer relevamiento estructural de la situación en la que se encuentra el sector.

Mediante una encuesta realizada entre 481empresarios con establecimientos en 19 provincias, el Observatorio logró una “foto” que permite evaluar las fortalezas y debilidades de la industria y así mejorar la competitividad.

Como primer resultado de ese informe, puede verse una retracción del nivel de producción de la cadena de valor foresto industrial de un 10,6% y una caída en las ventas de un 25% en 2016.

Además, desde FAIMA se presentó ante el gobierno su posición sobre la importación de casas chinas y el uso de madera en la construcción. En las últimas semanas han tenido una agenda activa con autoridades de gobierno tanto ejecutivas como legislativas, transmitiendo su honda preocupación por los alcances e implicancias de los acuerdos con el gigante asiático y, a la vez, acercando su propuesta y visión sobre uso de madera en la construcción y el potencial que esta tiene para dar solución a los desafíos en materia de déficit habitacionales y de infraestructura que hoy enfrenta Argentina.

Los representantes de la cadena de valor foresto industrial buscan la posibilidad de que se celebren acuerdos que garanticen el desarrollo de una oferta regional que dinamice al sector y permita así estimular el desarrollo de las economías regionales.

A continuación, se listan las acciones desarrolladas y la agenda de trabajo con sector público. Mesa Plan Belgrano productivo. Durante el mes de abril, FAIMA y algunas de sus cámaras (APICOFOM, CADAMDA y AMAYADAP) fueron convocadas por las autoridades del Plan Belgrano Productivo a una mesa de trabajo interdisciplinaria donde se discuten las posibilidades de aumentar la construcción con madera.

En el marco de este espacio de trabajo nos fue confirmado que se incorporarán 14.000 viviendas chinas destinadas a planes de vivienda y que la intención del sector público es la de poder sumar las opciones de construcción con madera. A este efecto, el sector privado se ha comprometido a presentar la potencialidad de la oferta de viviendas de madera con la que hoy cuenta la industria argentina en este mercado y los distintos agentes de gobierno están evaluando aspectos normativos, de financiamiento y logísticos.

Desde Faima afirman que la cadena de valor foresto industrial de nuestro país tiene la capacidad de ofrecer soluciones competitivamente económicas, eficientes, sustentables y de calidad a los desafíos que Argentina enfrenta en materia de déficits habitacionales y de infraestructura.

En adición a esto, el uso de madera en la construcción asegura dos ventajas estratégicas alineadas al desarrollo económico. En primer lugar, es un vector clave para favorecer el desarrollo de economías regionales postergadas, creando empleo y valor agregado en las regiones y para las regiones. En segundo término, es una opción sustentable, sostenible y de menor consumo energético.

Ante oportunidades de demanda previsible, el sector cuenta con proveedores capaces de brindar soluciones y un potencial de desarrollo de negocios muy rico a nivel regional a través de encadenamientos dentro de la cadena de valor. La gran ventaja de los oferentes chinos es que, a través el apoyo del estado chino para la internacionalización de sus empresas, pueden brindar financiamiento en plazos y tasas que, bajo las condiciones actuales, ningún proveedor local puede afrontar financieramente.

En este sentido, es necesaria la instrumentación de medidas que contemplen facilidades para la participación de PyMEs locales en planes de obra pública, ya sea en aspectos financieros como de cupos para favorecer el desarrollo de proveedores locales.

Pedro Reyna, Secretario General de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (Faima) advierte que el principal desafío que enfrenta el sector es la caída de ventas como consecuencia de la contracción de la demanda. “Ante caídas marginales del salario real o de la rentabilidad empresarial, las decisiones sobre amoblamientos, decoración o instalación de nuevo mobiliario son de las primeras en provocar comportamientos precautorios en los consumidores”, explica.

Para Reyna, las importaciones tienen un impacto que aún no termina de cristalizarse ya que se han observado aumentos de stocks importados conjugados con caídas de ventas. “No puede hablarse de una situación crítica, pero sí de una situación para ocuparse. Es fundamental la recuperación de la demanda”, consideró.

El sector de la producción de madera y muebles está compuesto por 8.441 unidades productivas, de las cuales el 98,9% son pequeñas y medianas empresas.

El valor bruto de producción de la cadena de valor en 2016 fue de USD13.016 MM y su participación en el valor agregado industrial fue del 7,4%. La cadena de valor foresto industrial emplea de manera formal a 90.747 personas, lo que explica un 7,3% del empleo industrial argentino. Sumando servicios conexos deben considerarse otros 90.837 puestos de trabajo formales indirectos; es decir, un total de 181.584 empleos formales vinculados a la cadena de valor. En este cálculo no solo consideramos la producción de muebles, sino a toda la cadena.

La mano de obra intensiva que emplea el sector equivale a un 35% del costo total de los muebles. A pesar de la situación que describe el informe, Leandro Mora Alfonsín, Director Ejecutivo de FAIMA, afirma que los industriales “muestran rigidez a despedir operarios, puesto que son profesionales con alta calificación en su oficio, lo cual implica que las PyMEs madereras sostienen empleo aun en contextos de baja rentabilidad.

El 71% de las empresas asociadas a la Red FAIMA no piensa hacer cambios en su dotación de personal en 2017, a pesar de la caída de las ventas, baja de la producción y aumento de costos. Alfonsín explica que la Federación todavía evalúa el impacto de los aumentos de tarifas en la ecuación de costos de las Pymes, con el fin arribar a un número preciso.

Según explica, el sector no es proclive a que se aprecie el tipo de cambio para mejorar su competitividad. “Pasó en el 2014, pasó en el 2016 y pasaría ahora si el dólar saltase de un día para el otro a $21, por poner un ejemplo. Entonces, el problema no es una cuestión cambiaria. Lo que necesita la Argentina es fortalecer canales para estimular la demanda”, analiza.

Los directivos de la Faima confían en el “muy buen dialogo” que tienen con el Ministerio de la Producción, la Secretaria de Industria y la de Comercio: “Se llevan adelante reuniones con todas las áreas del gobierno, con el objetivo de conseguir mejoras concretas para las pymes, que contribuyan a abrir canales de financiamiento a tasas razonables; a bajar una estructura de costos que hoy es muy alta, esto pasa con el precio del flete, con la energía, con la carga impositiva. Son todos factores que merman la competitividad e influyen en la toma de decisiones de las pymes a la hora de hacer inversiones en tecnología para mejorar la producción y calidad de los productos” afirma Pedro Reyna.

Frente a la situación, los productores trabajan en un plan de mejora de la competitividad y de desarrollo de las actividades clave de la cadena de valor. “Tenemos el potencial para ocupar posiciones de liderazgo internacional y, a la vez, brindar soluciones a problemas estructurales de la Argentina que comparte tanto con el Ministerio de Producción, como con otras dependencias del poder ejecutivo” se entusiasma el Secretario General de Faima.

La Federación y el Estado trabajan de manera conjunta en el impulso del uso de madera en la construcción, la generación de energía a través de residuos de madera y la incorporación de diseño (y otros intangibles) en las producciones de mayor agregado de valor, como el Proyecto Deseo.

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La industria de la madera, una de las peores en el ranking de competitividad

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Alimentos, Bebidas, Insumos Básicos, Farmacéutica y Productos de Petróleo son los top five del Ranking 2017 de Competitividad Sectorial de ABECEB, mientras que Calzado, Indumentaria, Madera, Maquinaria de Oficina y Autopartes encabezan la lista de los menos competitivos. Automotriz y Caucho y Plástico sobresalen en el centro del ranking, exhibiendo un desempeño intermedio.

 

El ranking ABECEB de competitividad sectorial de Argentina mapea 22 sectores manufactureros según su posición competitiva.

 

“El buen posicionamiento de aquellos con mejor performance se explica en gran medida por factores de carácter sectorial, ya sea relativos al capital y el trabajo, el acceso a los insumos y las materias primas o bien, por la estructura particular de la industria. En cambio, los aspectos sistémicos, como el ambiente macroeconómico, el marco regulatorio e institucional, la estructura de base y aquellos relativos a la innovación, no contribuyen positivamente”, explicó Alberto Schuster, director de la Unidad de Competitividad de ABECEB.

 

Schuster destacó que “a un año y medio de la actual gestión, se advierten avances orientados principalmente en administrar las fortalezas sectoriales para aprovechar las potencialidades existentes”. Pero subsisten desafíos, especialmente en el plano sistémico. “Si bien aquí también hubo cambios positivos, todavía nos desafía la necesidad de contar con una macroeconomía estable y un marco institucional sólido que promueva la competitividad y atraiga ese proceso inversor que logre quebrar una larga historia de crecimiento económico elusivo; en suma conformar un mejor ecosistema competitivo”.

El sector Alimentos se destaca como el más competitivo del país, en base a su mercado interno y una gran inserción internacional de sus productos signada por la elevada diversificación de sus destinos. Argentina resulta en este rubro un jugador relevante a nivel internacional, erigiéndose como el tercer abastecedor de alimentos del mundo. La ventaja comparativa del país en recursos naturales juega un rol preponderante para explicar su desempeño. Como sucede a nivel global, las principales sub-industrias (como la molienda o los lácteos) se localizan en las cercanías de los centros de producción primaria, lo que permite minimizar los costos de la materia prima, en especial los logísticos.

 

De todos modos, uno de los grandes desafíos para nuestro país en materia de alimentos es incrementar las exportaciones de productos procesados (golosinas, bebidas, preparados de fruta y carne, etc.), con mayor valor agregado y mejor precio relativo que los commodities industrializados. En comparación a países como Brasil y Australia, que también cuentan con buenas condiciones agroecológicas y por ende con gran disponibilidad de materias primas, Argentina tiene un bajo porcentaje de exportaciones en alimentos de alto valor agregado, ya que un 62% de las mismas corresponden a derivados de soja.

 

En tanto, el pobre desempeño en materia de competitividad de los sectores menos competitivos implica la necesidad de contar con la protección de la política comercial para su supervivencia. Dado que la administración actual apunta a integrar la economía argentina a los mercados internacionales y a las cadenas globales de valor, estas ramas se enfrentan al desafío de lograr mayor competitividad o reconvertirse hacia otras actividades.

 

Los rubros Calzado e Indumentaria resultan los menos competitivos, dando cuenta de deficiencias en materia de informalidad y productividad, así como en indicadores de capacitación de personal, inversiones y acceso al financiamiento. La baja escala de la industria argentina también juega en contra, especialmente teniendo en cuenta la alta renovación que caracteriza al sector. Como lo ha identificado la administración actual, son sectores sensibles dada su elevada participación en el empleo privado: conjuntamente, estas dos ramas emplean casi 200.000 personas, 11% del empleo industrial total.

 

La industria Autopartista también se encuentra entre las menos competitivas del país. Son muchos los factores que afectan su performance. De carácter sectorial, los más importantes son: altos costos laborales y logísticos, una escala ineficiente que incrementa la incidencia de los costos fijos y precios de insumos por encima de los internacionales. A nivel sistémico impactan la falta de acceso al financiamiento y una estructura impositiva que aplica impuestos en cascada (ingresos brutos), encareciendo el costo de la producción local versus el de los componentes importados.

 

La rama productora de Automóviles, en contraste con la autopartista, se ubica en una posición intermedia. En este caso, los elevados costos laborales unitarios y una escala ineficiente también inciden negativamente, pero estos factores poseen un menor peso, en el marco de una larga experiencia productiva que brinda know how, especialmente en los segmentos de pick-ups donde Argentina es un importante jugador global.

 

Es importante destacar que el cambio del marco regulatorio dispuesto recientemente contribuiría a mejorar la competitividad en ambos segmentos. Por un lado, la Ley de Autopartes sancionada en 2016 provee incentivos a las compras de insumos locales, lo que beneficiaría a las autopartistas a través de una mayor escala, y a las terminales abaratando el costo de las piezas nacionales. A su vez, en la medida que se logre materializar el plan de impulso de la industria anunciado en marzo pasado y se avance en acuerdos comerciales, la industria también se verá beneficiada por un incremento en los volúmenes exportados, y con ello, una mejora de la escala de producción.

 

En este marco, Schuster explicó que “un país se considera globalmente competitivo cuando obtiene frente a otros una ventaja relativa que, con base en sus factores de producción, es el resultado de haber creado y mantenido en ecosistema que permite a sus empresas y emprendedores competir globalmente, generar utilidades, inversión, empleo e innovación, en un marco de respeto a las normas de relacionamiento y de comercio internacional y, así, propender al bienestar de su gente”.

 

“Los que compiten en la realidad no son los países sino las empresas; ellas son las que insertas en el país, manejándose en base al ecosistema competitivo y con las características particulares de su sector, materializan esta competitividad”, subrayó.

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Negri prometió que el Banco Nación financiará la compra de casas de madera

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El Banco de la Nación Argentina financiará la compra de viviendas de madera a través de préstamos hipotecarios, anunció en Misiones el diputado nacional y presidente del bloque Cambiemos en la Cámara baja, Mario Negri, quien así envió un mensaje de alivio al sector vinculado a la industria de la madera de la región.

Hasta el momento los créditos se dirigían a la construcción o compra de casas de edificación sobre al base de cemento, situación que ahora permitirá que se puedan asumir solicitudes sobre esta tipología constructiva.

Por otro lado, servirá para estimular la producción de madera que ha sufrido, como otros sectores, el impacto de la realidad económica que afecta al país.

El legislador cordobés, que llegó a la provincia para reunirse con diversos sectores de la economía regional y con dirigentes locales de Cambiemos, confirmó la decisión del banco nación de incluir a las viviendas de madera en el financiamiento de compras de viviendas y señaló que “la medida es el resultado de gestiones encaradas por el ministro del Interior Rogelio Frigerio a pedido del gobernador Passalacqua, para reactivar la industria maderera en la región“, según señaló.

Reveló que la confirmación de la noticia la dio el propio presidente del banco Nación, Javier González Fraga, “que me aseguró que es la primera vez en la historia que el Nación incluye en sus programas crediticios préstamos para la compra de viviendas de madera”.

Negri expresó además que “en la Argentina hay un déficit habitacional de 3,6 millones de viviendas y medidas como estas impulsadas por el gobierno de Mauricio Macri son respuestas concretas a la demanda creciente de viviendas que hay en todo el país y Misiones con su pujante industria forestal está en condiciones de satisfacer esa demanda”, explicó.

Al ser consultado a cerca de la cantidad de viviendas de madera que se financiarán a través del banco Nación, dijo que “eso dependerá exclusivamente de la capacidad de producción de las empresas misioneras y del cumplimiento de las condiciones técnicas y los plazos de entrega, de manera de garantizar el cumplimiento de los compromisos que haga el gobierno a través de los distintos programas de viviendas”, reveló.

Agregó que “con medidas como estas queremos ahuyentar todos los fantasmas agoreros que aseguran que este gobierno es sólo para los ricos o que quiere abrir las importaciones para asfixiar a la industria nacional”, advirtió, al tiempo que afirmó que “el convenio con el gobierno chino para comprar 15 mil viviendas es muy beneficioso por precio y sobre todo por financiación, pero es como una gota en el mar contra 3,6 millones de déficit, que lo vamos a achicar a través de distintos programas de viviendas junto a las empresas argentinas que son muy eficientes, solo falta trabajar en los proyectos en conjunto con los gobiernos nacional y provincial”, concluyó el diputado Negri.

Desde el gobierno provincial se tomó la noticia como un gran alivio para la economía de Misiones, en tanto que el sector privado elogió la decisión del gobierno, “porque es la primera vez que un gobierno nacional mira a Misiones como un polo productor de viviendas a bajo costo, independientemente de la decisión de comprar viviendas a China para comenzar a saldar el déficit habitacional histórico que tenemos en la Argentina”, opinó el empresario Raúl Otonello, Gerente de Apicofom, la Asociación de industriales madereros mas grande de la región.

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