Marketing Deportivo

Messi y Stanley convierten el termo en un negocio global y apuntan al consumo premium del Mundial 2026

Compartí esta noticia !

Lionel Messi volvió a demostrar que su impacto económico excede largamente el terreno deportivo. A menos de un año del Mundial 2026, el capitán argentino lanzó junto a Stanley una nueva colección premium de productos térmicos con estética dorada, una jugada que combina marketing emocional, consumo aspiracional y posicionamiento global de marca.

La línea “Messi x Stanley 1913”, presentada bajo el lema “Hecha para brillar bajo las luces más intensas”, incluye mate térmico, termos, vasos y botellas deportivas personalizadas con detalles dorados y referencias visuales a la carrera del futbolista rosarino.

Aunque la colección todavía no desembarcó oficialmente en el mercado argentino, en la tienda estadounidense de Stanley los productos ya están disponibles con precios que oscilan entre los 30 dólares para el mate y los 70 dólares para las botellas de mayor tamaño. El clásico termo dorado de 1,2 litros se comercializa a 60 dólares.

La alianza aparece cuidadosamente sincronizada con la cuenta regresiva hacia la Copa del Mundo 2026 que organizarán Estados Unidos, México y Canadá. En términos de negocios, Stanley busca capitalizar simultáneamente tres fenómenos: el valor global de Messi, la cultura del mate como identidad regional exportable y el crecimiento internacional del segmento lifestyle vinculado al consumo deportivo.

La operación revela además cómo las marcas internacionales dejaron de ver al mate exclusivamente como un producto regional para transformarlo en un activo cultural comercializable a escala global.

No es casual que Stanley haya elegido un diseño completamente dorado. La estética remite directamente a la consagración deportiva, al relato de legado definitivo y a la construcción simbólica del “último capítulo” de Messi como figura central del fútbol mundial.

La empresa definió el lanzamiento como la “cuarta y última entrega” de la saga de colaboraciones con el jugador argentino, reforzando el carácter de edición coleccionable y elevando el valor percibido de los productos.

Del termo al objeto de lujo: el mate entra en la lógica de innovación

La colección muestra además un cambio más profundo en el negocio del consumo cotidiano: la transformación de productos utilitarios en objetos premium de identidad cultural.

El caso Stanley es paradigmático. Lo que históricamente fue un termo asociado al trabajo rural, viajes o actividades outdoor pasó a convertirse en símbolo de estatus urbano, tendencia digital y consumo aspiracional, especialmente entre jóvenes.

La asociación con Messi acelera todavía más ese proceso. El producto deja de vender únicamente funcionalidad térmica y pasa a comercializar pertenencia simbólica.

El fenómeno tiene una dimensión económica concreta. Según los datos citados en la presentación de la colección, las estrategias de co-branding pueden incrementar hasta un 30% los ingresos anuales de las marcas gracias a la ampliación de audiencias y al aumento del valor percibido.

En este caso, Stanley se apalanca sobre el activo comercial más potente que hoy posee Argentina a nivel global: la imagen de Messi.

Más allá de la estética, Stanley utilizó la colaboración para introducir un nuevo sistema tecnológico pensado específicamente para consumidores rioplatenses.

El denominado “Ideal Mate System” incorpora un mecanismo de vertido mediante gatillo ergonómico que evita desenroscar la tapa al cebar. La empresa busca convertir una costumbre tradicional en un producto de ingeniería aplicada, con diseño premium y proyección internacional.

La tapa, además, funciona como recipiente independiente con forma de calabaza tradicional y soporte para bombilla.

Detrás del producto aparece una estrategia más sofisticada: transformar hábitos culturales regionales en categorías de negocio exportables, algo que marcas internacionales comenzaron a explorar con fuerza en los últimos años.

Messi, marca país y consumo aspiracional

El lanzamiento vuelve a poner en evidencia el peso económico de Messi como plataforma transversal de negocios.

La figura del capitán argentino ya no opera solamente dentro del ecosistema deportivo. Hoy articula moda, tecnología, bebidas, turismo, entretenimiento y lifestyle. Stanley busca precisamente capturar parte de esa capacidad de movilización emocional global.

La reacción inmediata en redes sociales y plataformas digitales confirma además el valor de escasez planificada. En la web argentina de Stanley los productos aparecen todavía como “agotados”, aunque la comercialización local aún no comenzó formalmente.

La lógica es conocida en la industria: generar expectativa, viralización y percepción de exclusividad antes del lanzamiento masivo.

Aunque se trata de una estrategia global, el fenómeno tiene implicancias directas en Argentina y particularmente en regiones donde el mate forma parte central de la vida cotidiana, como el NEA.

La expansión internacional de accesorios vinculados al ritual matero también impacta indirectamente sobre toda la cadena simbólica asociada al consumo de yerba mate, identidad cultural y hábitos regionales.

En paralelo, el caso vuelve a mostrar cómo las grandes marcas internacionales empiezan a construir negocios alrededor de elementos culturales sudamericanos históricamente subestimados por el mercado global.

Para consumidores argentinos, el desafío seguirá siendo el acceso. Con valores de referencia que rondan los 60 dólares para el termo insignia, la colección ingresa directamente en el segmento premium, incluso antes de impuestos y costos de importación.

Un mercado que mezcla deporte, cultura y exclusividad

La colaboración entre Messi y Stanley sintetiza una tendencia cada vez más dominante en la economía global del consumo: los productos ya no se venden sólo por utilidad, sino por narrativa, identidad y pertenencia.

El Mundial 2026 aparece como el gran acelerador de esa lógica. Y Messi, aun cerca del tramo final de su carrera, continúa funcionando como uno de los activos comerciales más poderosos del planeta.

La incógnita ahora pasa por medir cuánto podrá sostenerse este tipo de consumo premium en mercados tensionados por inflación, pérdida de poder adquisitivo y creciente segmentación social. Pero incluso bajo ese escenario, las marcas parecen convencidas de que la emocionalidad vinculada al fútbol y a figuras globales sigue siendo uno de los negocios más rentables del mercado contemporáneo.

Compartí esta noticia !

Messi factura como una multinacional: ganó US$140 millones y quedó entre los atletas más ricos del planeta

Compartí esta noticia !

La fortuna de Lionel Messi ya no se explica solamente por los goles, los títulos o los récords deportivos. El capitán de la Selección Argentina se consolidó también como una de las marcas personales más poderosas del planeta y volvió a quedar entre los atletas mejor pagados del mundo, según el ranking anual publicado por Forbes.

La prestigiosa publicación ubicó al rosarino en el tercer puesto global entre los 50 deportistas con mayores ingresos de 2026, con una facturación estimada en 140 millones de dólares durante los últimos doce meses. La cifra confirma que Messi atraviesa una etapa donde el negocio construido alrededor de su imagen ya compite de igual a igual con lo generado dentro de la cancha.

El actual jugador del Inter Miami CF logró un equilibrio casi perfecto entre salario deportivo y negocios comerciales. Según Forbes, percibió 70 millones de dólares por su actividad en la MLS y otros 70 millones provenientes de contratos publicitarios, acuerdos de imagen, licencias y emprendimientos personales.

El dato adquiere todavía mayor dimensión dentro del negocio global del deporte: Messi integra junto a LeBron James y Shohei Ohtani el reducido grupo de atletas activos capaces de generar fortunas multimillonarias únicamente a partir de patrocinadores y marcas asociadas a su figura.

La expansión económica del rosarino viene acelerándose de manera sostenida en los últimos años. Un reciente informe de Bloomberg estimó incluso que el patrimonio total de Messi ya superó los 1.000 millones de dólares, impulsado por salarios, inversiones inmobiliarias, negocios gastronómicos, hoteles y acuerdos comerciales globales.

Dentro de esa estructura aparecen desde participaciones societarias vinculadas al Inter Miami hasta emprendimientos en hotelería, bebidas deportivas y gastronomía. Bloomberg destacó además que el argentino rechazó una oferta cercana a los 400 millones de dólares anuales para jugar en Arabia Saudita tras conquistar el Mundial de Qatar 2022.

El ranking 2026 volvió a tener como líder absoluto a Cristiano Ronaldo, que alcanzó un récord de 300 millones de dólares gracias a su contrato en Arabia Saudita. Detrás aparece el mexicano Canelo Álvarez, mientras que la gran novedad del año fue el ingreso histórico de Lewis Hamilton al club de los atletas que superan los 100 millones de dólares anuales tras su desembarco en Scuderia Ferrari.

El top 10 de Forbes 2026 quedó conformado de la siguiente manera:

  1. Cristiano Ronaldo — US$300 millones
  2. Canelo Álvarez — US$170 millones
  3. Lionel Messi — US$140 millones
  4. LeBron James — US$137,8 millones
  5. Shohei Ohtani — US$127,6 millones
  6. Stephen Curry — US$124,7 millones
  7. Jon Rahm — US$107 millones
  8. Karim Benzema — US$104 millones
  9. Kevin Durant — US$103,8 millones
  10. Lewis Hamilton — US$100 millones

Más allá de los números, el fenómeno refleja cómo el deporte de élite se transformó en una industria global donde las grandes estrellas ya operan como corporaciones internacionales. Y en ese tablero, Messi sigue jugando en primera línea.

Compartí esta noticia !

Gatorade relanza su campaña global de fútbol y apuesta a la épica del esfuerzo como narrativa de marca

Compartí esta noticia !

Durante décadas, Gatorade ha impulsado a futbolistas de todos los niveles en todo el mundo, desde campos de fútbol comunitarios hasta los escenarios más grandes del mundo. Mientras que la plantilla de futbolistas de clase mundial de Gatorade —que incluye a a Vinícius Júnior, Julián Álvarez, Gilberto Mora, Luis Díaz, Christian Pulisic y Tajon Buchanan— se prepara para competir, la marca lanza una nueva campaña global, Trust What’s Inside.

La campaña, que marca la reintroducción global de la plataforma ‘Is It In You?’ de Gatorade en su búsqueda por conectar con la próxima generación, recuerda a los atletas que confíen en lo que ha impulsado su éxito: el sudor, los sacrificios y la ciencia detrás de la mezcla de electrolitos número uno comprobada de Gatorade. 

Comenzando con un vídeo de la campaña

La campaña se lanza con una pieza audiovisual que presenta la plantilla global de futbolistas de Gatorade junto con atletas jóvenes – sudando para perfeccionar su oficio. Desde la precisión del primer toque de Pulisic hasta el toque delicado de Vini Jr. sobre una multitud de defensores y Álvarez saltando sobre un portero que se aproxima sin perder ritmo, cada momento refleja cómo el sudor, el trabajo duro y la fórmula respaldada por la ciencia de Gatorade pueden llevarte donde los atajos no pueden. El vídeo presenta la canción “Beto’s Horns” de CA7RIEL & Paco Amoroso, Fred Again.., y Ezra Collective, con la narración de la legendaria figura del fútbol Clint Dempsey.

“De donde vengo, el fútbol lo es todo. Es cómo hablas, cómo sueñas, cómo muestras quién eres. Cada sacrificio que hice, cada entrenamiento en el que lo di todo, fue por mi familia, por mi gente y por cada joven jugador que se ve reflejado en mí. Esta campaña refleja una verdad que conozco – no hay atajos, solo trabajo y sudor -. Esa es la historia de mi carrera, y es lo que Gatorade siempre ha representado”. señaló Luis Díaz, atleta del talento embajador de Gatorade. 

“Cada oportunidad que tengo para competir lo tomo como un honor – algo hacia lo que he trabajado durante toda mi carrera, y Gatorade ha sido una parte clave de ese viaje. Ser parte de esta campaña significa mucho para mí, porque es el reconocimiento del compromiso inquebrantable con el sudor y el trabajo duro que se necesita para desempeñarse al más alto nivel,”, afirmó Julián Álvarez, atleta del talento embajador de Gatorade.

La ciencia del sudor

Gatorade también aporta su legado de múltiples décadas de experiencia en ciencias del deporte a los banquillos de los equipos nacionales de Brasil, Colombia y Canadá. En el fútbol, los jugadores pueden perder entre 1 y 2 litros de fluido a través del sudor durante un partido de 90 minutos¹ – y de todos los deportes de equipo estudiados, la deshidratación significativa se ha reportado más consistentemente en el fútbol. Esta perspectiva fundamenta la ciencia de hidratación líder de la categoría de Gatorade, ayudando a traducir datos de pérdida de sudor en estrategias precisas de nutrición e hidratación para el desempeño.

La cartera de productos de Gatorade – El equipo nacional de Brasil recientemente se sometió a pruebas de sudor con el Instituto de Ciencias del Deporte de Gatorade (GSSI), ofreciendo a cada jugador información personalizada de hidratación basada en su pérdida de sudor para ayudarles a comprender mejor sus necesidades de desempeño únicas

“Este nivel de detalle representa perfectamente el compromiso de la innovación de PepsiCo impulsada por la ciencia deportiva. Aprovechando décadas de investigación realizada por el GSSI, podemos capaces de ofrecer un soporte tangible a los atletas e integrarlo de manera auténtica para seguir ampliando los límites de la nutrición deportiva y el rendimiento humano”, afirmó Eugene Willemsen, CEO de PepsiCo Bebidas Internacional.

Este es solo el comienzo de la campaña – que se extenderá globalmente a través de redes sociales, activaciones digitales y presenciales en los próximos meses, desde publicidad exterior disruptiva hasta una colaboración global de vestuario de edición limitada. Los aficionados pueden seguir los canales de redes sociales de Gatorade para obtener las últimas noticias acerca de la campaña.

Compartí esta noticia !

La Selección vende mate, pero no argentino: la yerba brasileña Baldo será sponsor de la Scaloneta

Compartí esta noticia !

La Asociación del Fútbol Argentino oficializó un nuevo acuerdo comercial con Baldo, que desde ahora será la Yerba Mate de la Selección Nacional. El movimiento, presentado como un patrocinio estratégico, excede la lógica habitual de un sponsor: la AFA incorpora a su ecosistema de marcas a una empresa que desembarcó formalmente en Argentina en abril de 2024 y que busca consolidarse sobre una premisa ambiciosa, instalar en el mercado local un estándar de consumo asociado a la yerba de origen brasileño. En un escenario donde la Selección se transformó en una plataforma de legitimación comercial de alto impacto, la decisión no solo amplía ingresos y socios; también muestra hasta qué punto el universo simbólico del vestuario, los hábitos de los jugadores y la cultura del mate entraron de lleno en la arquitectura de negocios del fútbol argentino.

La decisión de la Asociación del Fútbol Argentino de incorporar a Baldo, una yerba de origen brasileño, como sponsor oficial de la Selección abre una discusión que va bastante más allá del marketing deportivo. En un país donde el mate funciona como símbolo cultural, consumo masivo e identidad cotidiana, que la principal vidriera del fútbol argentino haya sellado una alianza sin incluir a ninguna marca ni a ningún actor de la cadena productiva de Misiones y Corrientes introduce una señal incómoda para el sector. No se trata solo de un contrato comercial: el acuerdo expone una ausencia. Y esa ausencia golpea en una economía regional que históricamente sostuvo el corazón productivo de la yerba mate argentina.

El dato tiene espesor político y económico. Mientras la AFA capitaliza el hábito matero de los futbolistas como activo de marca, la industria yerbatera local queda corrida de una escena de altísima visibilidad simbólica. La pregunta ya no pasa únicamente por quién patrocina a la Selección, sino por qué una cadena productiva asentada en territorio argentino, con peso social, industrial y cultural en el NEA, no logró ocupar ese lugar. En esa tensión se cruzan negocios, representación federal y una disputa más silenciosa: quién logra apropiarse del relato del mate en el mayor escaparate del deporte nacional.

Un sponsor que también funciona como mensaje de mercado

La alianza entre AFA y Baldo ordena una narrativa muy concreta: la yerba elegida por futbolistas de alto rendimiento obtiene validación institucional y se transforma en la “Yerba Mate de la Selección Nacional”. Esa consagración no es neutral. En los hechos, instala una jerarquía simbólica dentro del mercado y desplaza del centro de la escena a las marcas argentinas que producen, industrializan y comercializan desde Misiones y Corrientes.

Ahí aparece el primer impacto concreto. En términos de posicionamiento, el acuerdo le entrega a una marca extranjera una plataforma extraordinaria para asociarse con valores de prestigio, rendimiento, elite deportiva y éxito global. Para las marcas argentinas, en cambio, el movimiento puede leerse como una pérdida de centralidad en el terreno donde más cómodas parecían jugar: el de la autenticidad cultural del mate.

La paradoja es fuerte. La yerba mate como ritual colectivo sigue anclada en la tradición productiva del nordeste argentino, pero la legitimación aspiracional más poderosa del momento quedó en manos de una empresa que llega desde Brasil y que, además, hace de ese origen un atributo diferencial. No hay que forzar la interpretación para ver el problema: la AFA convierte a una marca extranjera en emblema visible de un consumo que, en el imaginario nacional, remite de manera casi automática a Misiones y Corrientes.

Una alianza que traduce consumo en prestigio institucional

El acuerdo oficial subraya que un número importante de jugadores de la Liga Profesional y del ascenso adoptó ese estándar de yerba, y que también lo hicieron figuras de la Selección que compiten en Europa. Aunque el anuncio no incorpora nombres propios, el mensaje es transparente: Baldo no se ofrece solo como producto, sino como producto elegido por la élite del fútbol.

En términos de comunicación política e institucional, la AFA vuelve a mostrarse como una organización que sabe leer el valor de los gestos informales del vestuario y transformarlos en un activo comercial. La declaración de Leandro Petersen, CCMO de AFA, va en esa dirección. “En AFA buscamos socios estratégicos que aporten valor y calidad global. Ver cómo los jugadores de nuestras Selecciones eligen espontáneamente una yerba de origen brasileño con este nivel de refinamiento nos confirma que estamos sumando a un aliado que ya es parte esencial de la cultura del vestuario argentino. Esta alianza une lo mejor de la producción regional con la marca líder del fútbol mundial”.

Por su parte, Rodrigo Durán, Director de Marketing y Comunicación de Baldo Argentina, expresó: “Trajimos al país lo mejor de la tradición yerbatera brasileña buscando ofrecer una experiencia superadora, y la respuesta del mundo del fútbol fue inmediata. Que hoy una yerba de origen brasileño se convierta en Sponsor Oficial de la Selección Argentina es un hito histórico y el sello definitivo para nuestro crecimiento. Para Baldo es un orgullo ser la calidad que eligen los Campeones del Mundo”.

La ausencia de Misiones y Corrientes en una vidriera clave

El punto más sensible del acuerdo no es solo qué marca entra, sino quiénes quedan afuera. La cadena yerbatera argentina no aparece representada ni por una empresa, ni por una cooperativa, ni por una estrategia institucional que conecte producción regional con marca país. Y eso tiene consecuencias.

Misiones y Corrientes concentran la base productiva de la yerba mate argentina. Allí se organiza buena parte del empleo, la industrialización y la identidad económica del sector. Que ninguna expresión de esa cadena figure en un convenio de esta magnitud implica perder una oportunidad comercial, pero también resignar presencia en una escena donde se construye valor simbólico. En mercados altamente competitivos, esa visibilidad importa. Y mucho.

Porque una alianza de este tipo no vende solo producto. Vende pertenencia, legitimidad y superioridad percibida. Cuando la Selección adopta una marca, no la está exhibiendo como una opción más; la está cargando de sentido. Para las firmas argentinas, especialmente las radicadas en las provincias yerbateras, eso puede traducirse en un desafío doble: sostener mercado frente a un nuevo competidor fortalecido y, al mismo tiempo, disputar el relato de origen en un contexto donde la AFA parece haber elegido calidad percibida antes que representación territorial.

Impacto en las marcas argentinas: competencia, prestigio y desplazamiento narrativo

Para las marcas nacionales de yerba mate, el efecto más inmediato del acuerdo está en la construcción de prestigio. Baldo accede a una legitimación que ninguna campaña tradicional podría comprar con la misma eficacia. Se vincula directamente con la Selección, con el vestuario, con los campeones. Esa asociación puede acelerar reconocimiento, ampliar distribución y consolidar fidelidad en segmentos que buscan diferenciarse por calidad, técnica de cebado o consumo aspiracional.

El problema para las marcas argentinas no es solo comercial. También es narrativo. Durante años, el mate fue comunicado desde el arraigo, la tradición, la tierra colorada, la historia regional y la identidad nacional. Este acuerdo corre el eje: ahora el diferencial no se apoya tanto en el origen histórico del producto, sino en su adopción por parte de futbolistas de elite. Es otro lenguaje de mercado. Más global, más aspiracional, más ligado al rendimiento y menos al terruño.

En ese desplazamiento, las empresas argentinas pueden quedar obligadas a redefinir su propia estrategia. Ya no alcanza solo con representar la tradición si el centro del consumo visible se mueve hacia la performance, la durabilidad del cebado o el estándar técnico. La alianza AFA-Baldo podría empujar a varias marcas locales a revisar posicionamiento, branding y construcción de valor.

La cadena productiva pierde una oportunidad de integración institucional

El acuerdo también deja al descubierto otra debilidad: la dificultad de la cadena yerbatera argentina para transformarse en actor institucional dentro de grandes conversaciones nacionales. Si la Selección Argentina, como marca global, puede cerrar un vínculo con una yerba sin articular con el núcleo productivo de Misiones y Corrientes, eso sugiere que el sector todavía no logró construir músculo suficiente para sentarse en ciertas mesas donde se decide representación, visibilidad y negocio.

No se trata necesariamente de una falla de una sola empresa o de una sola institución. Puede ser la expresión de una fragmentación más profunda entre producción primaria, industria, marcas y estrategia de promoción. Mientras Baldo llegó con una propuesta comercial clara y un relato nítido sobre calidad y adopción en el fútbol profesional, la cadena local no consiguió convertir su peso productivo en una oferta institucional competitiva para una alianza de esta escala.

Ese contraste importa porque muestra una asimetría. Tener tradición, volumen o arraigo territorial no garantiza presencia en los espacios de mayor exposición si no existe una arquitectura de marca capaz de traducir esa fortaleza en un activo comercial deseable.

Un golpe simbólico para la economía regional

En provincias donde la yerba mate no es apenas un producto sino una estructura económica y social, la ausencia en este acuerdo puede leerse también como un golpe simbólico. Misiones y Corrientes quedan al margen de una escena donde podrían haber reforzado no solo ventas potenciales, sino identidad productiva.

La política suele mirar estas señales con atención cuando afectan economías regionales. Porque la representación importa. Y más aún cuando se trata de una cadena que involucra productores, secaderos, molinos, cooperativas, empleo rural e industria. El sponsor de la Selección podría haber funcionado como una vidriera para poner en valor a una actividad argentina de fuerte anclaje territorial. No ocurrió. En su lugar, la exposición recayó en una marca extranjera que compite, precisamente, en el mismo universo de consumo.

Eso no implica por sí solo un daño inmediato sobre el volumen de producción local. Sería exagerado afirmarlo. Pero sí instala un dato incómodo: la principal plataforma de legitimación emocional del país no eligió representar a la cadena yerbatera nacional. Y en mercados donde la percepción influye sobre la preferencia, esa clase de símbolos pesa.

Qué sectores quedan condicionados

Los más condicionados por este movimiento son, en primer lugar, las marcas argentinas que compiten en el segmento premium o aspiracional del mate. Allí Baldo gana una ventaja diferencial muy fuerte. También quedan interpelados los actores institucionales de la cadena yerbatera, que ahora enfrentan una pregunta difícil: por qué no hubo una estrategia capaz de anticipar o disputar una alianza de esta magnitud.

En paralelo, el acuerdo puede generar ruido dentro del ecosistema regional de Misiones y Corrientes, sobre todo porque toca una fibra sensible: la relación entre identidad nacional y producción local. Cuando la Selección Argentina valida una yerba de origen brasileño, no solo altera una ecuación comercial; también abre una discusión sobre la capacidad de las economías regionales para defender lugares de representación en los grandes escenarios del país.

Escenario abierto: más que un sponsor, una alerta para la cadena local

El acuerdo entre la AFA y Baldo probablemente funcione como caso testigo. Puede quedar como una jugada comercial aislada o transformarse en un punto de inflexión para las marcas argentinas de yerba mate. Todo dependerá de cómo responda el sector.

Habrá que observar si esta alianza empuja una reacción de las empresas locales en términos de innovación, branding y posicionamiento. También si la cadena productiva de Misiones y Corrientes logra construir una estrategia más coordinada para disputar visibilidad en espacios de alta exposición nacional. Porque el problema de fondo no es solo haber quedado afuera de un contrato. Es haber quedado afuera de una escena que ayuda a definir quién representa hoy el mate ante millones de consumidores.

La AFA hizo su apuesta comercial. Baldo ganó centralidad. Y la cadena yerbatera argentina quedó frente a un espejo incómodo: tener historia y territorio no siempre alcanza cuando la disputa pasa por marca, relato y poder de instalación.

Compartí esta noticia !

Yerba brasileña busca subirse a la camiseta de la Scaloneta rumbo al Mundial 2026

Compartí esta noticia !

La empresa brasileña Baldo tendría avanzadas negociaciones con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para convertirse en sponsor oficial de la Selección Argentina en la previa y durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, una movida comercial que ya genera debate en el sector yerbatero argentino, que no patrocina en las primeras ligas de fútbol y sólo acompaña a Franco Colapinto en la fórmula 1 a través de Natura.

El eventual acuerdo permitiría a la compañía asociar su marca con uno de los equipos más populares del planeta en un evento de máxima exposición global. El próximo Mundial se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 y tendrá como sedes a Estados Unidos, México y Canadá, lo que amplifica el potencial impacto publicitario de cualquier marca vinculada al campeón del mundo.

El mate de Messi y el Dibu

Desde la empresa señalan que uno de los objetivos centrales de la estrategia es capitalizar la relación informal que ya existe entre la marca y varios futbolistas del seleccionado argentino.

Según trascendió en medios nacionales, dentro de la firma consideran que la asociación formal permitiría utilizar ese vínculo de manera publicitaria, algo que hasta ahora no era posible por cuestiones de derechos de imagen.

En el plantel argentino, el consumo de mate es parte de la rutina cotidiana y suele aparecer en imágenes públicas de los jugadores. Entre quienes han sido vinculados al consumo de esta marca aparecen el capitán Lionel Messi, actualmente en Inter Miami, y el arquero campeón del mundo Emiliano “Dibu” Martínez.

Si el contrato se concreta, Baldo podría utilizar el nombre, el escudo y diversos activos comerciales de la Selección, además de explorar acuerdos de imagen con algunos futbolistas, dependiendo del alcance final del patrocinio.

Un movimiento que inquieta al sector yerbatero argentino

La posibilidad de que una marca extranjera de yerba mate se convierta en sponsor de la Selección Argentina genera preocupación dentro de la industria local, en un contexto en el que el sector atraviesa tensiones por el precio de la materia prima y por los cambios regulatorios en el mercado.

Argentina es el principal productor, consumidor y exportador mundial de yerba mate, pero distintos analistas del negocio advierten que la industria local no logró desarrollar estrategias globales de marketing con la misma velocidad con la que creció el consumo internacional de la bebida.

Mientras tanto, compañías brasileñas avanzaron con estrategias comerciales agresivas, posicionando sus marcas en distintos mercados y vinculándolas a figuras del deporte o de la cultura.

La expansión regional de Baldo

Baldo es una de las principales empresas yerbateras de Brasil y también produce Canarias, una marca líder en el mercado uruguayo. Durante el Mundial de Qatar 2022, la firma ganó notoriedad cuando se viralizaron imágenes de jugadores argentinos trasladando paquetes de yerba en sus valijas durante el torneo.

En los últimos años la compañía también incrementó su presencia en el mercado argentino. Estimaciones del sector indican que actualmente vende cerca de 250.000 kilos mensuales en el país.

La empresa tiene su sede en Encantado (Brasil), planta de elaboración en Canoinhas y plantaciones en el estado de Paraná. Un dato relevante para Misiones es que más de la mitad de sus envases se producen en Argentina, en una planta ubicada en Leandro N. Alem.

Si el acuerdo con la AFA se confirma, Baldo daría un paso clave en su estrategia de expansión internacional. Pero al mismo tiempo reabriría un viejo debate dentro de la industria yerbatera argentina: cómo capitalizar el crecimiento global del mate y evitar que ese mercado sea liderado por marcas extranjeras.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin