MARTIN GUZMAN

Deuda: Argentina formalizó decisión de no pagar vencimientos de hoy

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El gobierno argentino decidió hacer uso legal del período de gracia de 30 días y no pagar los vencimientos previstos para hoy por 500 millones de dólares, al tiempo que ratificó “la voluntad de pago” en el marco del proceso de reestructuración de deuda puesto en marcha.

El Ministerio de Economía envió un comunicado a los inversores en el que sostuvo que “en el marco del lanzamiento de esta oferta, cuyos términos expiran el día 8 de mayo de 2020, que la República decidió valerse de los períodos de gracia contemplados para los servicios de renta” de los vencimientos previstos para la jornada de hoy.

De este modo, el gobierno argentino hace uso legal del período de gracia de 30 días y no pagar los vencimientos previstos para hoy por 500 millones de dólares, al tiempo que ratificó “la voluntad de pago” en el marco del proceso de reestructuración de deuda puesto en marcha.

Los títulos en cuestión son los Bonos Internacionales de la República Argentina en dólares estadounidenses 6,875% 2021, los Bonos Internacionales en dolares 7,50% con vencimiento en 2026 y los Bonos Internacionales en dólares 7,625% 2046.

En el mismo comunicado el gobierno ratificó “su voluntad de pago aun en el gravísimo contexto internacional que se ha generado producto de la pandemia del COVID-19, y busca dentro del marco de los contratos existentes un perfil de endeudamiento sostenible que no atente contra, sino que sea en un todo compatible con, un sendero de crecimiento sustentable en el mediano y largo plazo”.

Esta comunicación se produjo luego de enviar el lunes pasado la invitación formal a los acreedores para el ingreso a la oferta de canje de deuda por alrededor de 64.800 millones de dólares, en la que estableció la fecha del 8 de mayo para que los bonistas notifiquen la decisión de participar de la operación.

Según la carta enviada a los inversores, “la invitación caducará a las 5:00 p.m. (hora de la ciudad de Nueva York) el 8 de mayo de 2020, a menos que la República la prorrogue o termine antes” de esa fecha.

La decisión oficializada de no pagar los vencimientos previstos para hoy era descontado por parte del mercado, tras las declaraciones formuladas en tal sentido por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán.

El lunes pasado, tras la formalización de la oferta, tres grupos de bonistas emitieron comunicados en los que rechazaron la propuesta argentina y pidieron una mejora.

Frente a esto, Guzmán respondió que “las expresiones de rechazo en algún sentido eran esperables, es parte de un proceso en el cual la otra parte busca presionar para que la Argentina ofrezca más. Pero, como digo, ofrecer más no se puede, porque no es sostenible”, se plantó el ministro.

En unos documentos suplementarios a la oferta enviados a la SEC y conocidos hoy, el gobierno argentino especificó que los títulos en circulación de los tenedores que podrán ingresar al canje, que totalizan unos 68.400 millones de dólares, se dividen de la siguiente forma, según moneda de origen de emisión: 45.250 millones de dólares, 17.200 millones de euros en bonos europeos y 400 millones en francos suizos.

La Argentina invitó a los inversores a elegir entre 10 bonos cuyos vencimientos van desde el 2030 al 2047, en el marco de la operación en la que los bancos Bank of America Securities y HSBC fueron designados “administradores de las invitaciones”.

En la invitación a los acreedores también se infiere la posibilidad de que la Argentina se reserve el derecho de efectuar reestructuraciones parciales.

La oferta incluye una quita de intereses general de 62%, y un recorte de capital promedio en los bonos de 5%, en líneas generales.

Los analistas de mercado estimaron que la quita general, en valor presente neto, es de 67%, similar al canje de deuda concretado en 2005.


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Guzmán aseveró que la deuda argentina es “insasequible e insustentable” y avisa que no se pagará más con reservas

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Martín Guzmán afirmó que “aún tenemos tiempo para un proceso de reestructuración de deuda ordenado”

El ministro de Economía realizó una videoconferencia para presentar una actualización sobre el desarrollo macroeconómico de la Argentina y los principios de sostenibilidad en el marco del proceso de reestructuración de la deuda.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseveró que la deuda argentina es “insasequible e insustentable” al realizar una videoconferencia para presentar una actualización sobre el desarrollo macroeconómico de la Argentina y los principios de sostenibilidad en el marco del proceso de reestructuración de la deuda.

En ese marco,Guzmán aseguró que “aún hay tiempo para llevar un proceso de reestructuración de deuda ordenado, pero ese tiempo no puede durar para siempre”, en función de las reservas internacionales que tiene el país.

Consideró además que es “inviable” un superávit fiscal de 4 puntos del PBI para pagar los compromisos de deuda que actualmente tiene el país, y estimó que las cuentas públicas recién estarán en equilibrio en 2022.

Y aseguró que el Producto Bruto Interno (PBI) caerá entre el 1% y el 1,5%, según las estimaciones hechas por esa cartera, pero crecerá entre el 2,5 al 3 % el año próximo.

Por otro lado, Guzmán afirmó que no se utilizarán más reservas para pagar deuda, siendo el vencimiento del próximo 07/05 por US$1.300 millones

La presentación hecha ante los inversores, se invitó a los tenedores a iniciar “en el curso de la próxima semana discusiones constructivas dentro del marco macroeconómico” descripto este viernes. 

Previo al contacto con Guzmán, el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió un informe en el que el superávit primario requerido para reducir el actual nivel de deuda pública de la Argentina y las actuales necesidades de financiamiento bruto hacia niveles manejables y consistentes con un crecimiento potencial satisfactorio, “no es económica, ni políticamente factible”.

Además, señaló que -dependiendo del escenario- “el alivio en el servicio de la deuda en moneda extranjera necesario oscila entre US$ 55.000 millones y US$85.000 millones durante la próxima década”

El pronóstico anticipa que la oferta que el Gobierno podría hacerle a los acreedores implica una fuerte quita en capital e intereses, además de solicitar una fuerte ampliación de los plazos de vencimiento.

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Guzmán se reunió con acreedores privados para avanzar con la oferta de canje

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El ministro de Economía cerró una jornada de “reuniones estratégicas” que incluyeron encuentros con ejecutivos de bancos y fondos de inversión que poseen bonos argentinos bajo ley extranjera.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, cerró hoy en Nueva York una jornada de “reuniones estratégicas” que incluyeron encuentros con ejecutivos de bancos y fondos de inversión que poseen bonos argentinos bajo ley extranjera, tras los avances logrados con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acordar un nuevo programa sobre la deuda.

Las reuniones de Guzmán, de las cuales el Ministerio de Economía no informó oficialmente los detalles, forman parte de la intención del Gobierno nacional de desarrollar una negociación con los acreedores privados de los bonos argentinos que permita al país cumplir con sus compromisos de manera sostenible.

Tras su actividad reservada, Guzmán emprenderá mañana el regreso a Buenos Aires como cierre de una gira que comenzó con una sucesión de reuniones en la ciudad saudí de Riad, en el marco de un encuentro de ministros de Economía y Finanzas de los países miembros del G20, y luego continuó en Estados Unidos.

El contacto en Nueva York con ejecutivos de bancos y fondos de inversión se concreta en un momento “crítico”, tal como lo definió Guzmán en las últimas horas debido a que se encuentra en la etapa “previa” de presentación de la oferta de canje de deuda bajo un criterio de “entendimiento mutuo”.

Los encuentros reservados de la jornada se concretaron después de las reuniones que mantuvo en Washington con la directora adjunta del Departamento Hemisferio Occidental del FMI, Julie Kozack, y el jefe de la misión Argentina, el venezolano Luis Cubeddu, siempre acompañado por el representante de la Argentina ante el FMI, Sergio Chodos.

“Buscamos seguir profundizando el entendimiento mutuo sobre las cuestiones de sustentabilidad de la deuda en un momento que es crítico, porque es previo a una oferta de canje de deuda”, sostuvo el ministro al ser consultado por la prensa tras los encuentros recientes con el Fondo.

Desde el Ministerio de Economía se destacó en las últimas horas que el trabajo con las autoridades del FMI en Washington permitió “profundizar el diálogo” en base al trabajo de la reciente misión técnica del personal del organismo en Buenos Aires y en vistas del acuerdo para iniciar las consultas del “Artículo IV” del Fondo.

Este camino de entendimiento es el que permitirá contar oportunamente, aseguran desde los despachos oficiales, con un nuevo programa con el organismo que permita a la Argentina recuperar su economía para hacer frente de manera sustentable a las obligaciones contraídas durante el gobierno de Mauricio Macri.

En ese diálogo, el Gobierno ya cuenta con el pronunciamiento de la misión del Fondo que entendió que la deuda pública argentina “no es sostenible” y explicitó la necesidad de que los tenedores privados realicen una “apreciable contribución” para resolver la crisis de deuda y que enmarca la negociación futura con los bonistas.

Guzmán también cosechó el respaldo de los principales países del G20, entre los cuales se destacó el pronunciamiento del secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, quien dijo que las conversaciones que mantiene la Argentina con el FMI si bien “son preliminares, avanzan en la dirección correcta”.

En Riad, el ministro mantuvo una nueva una reunión bilateral con la directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva.

La semana pasada Economía inició el proceso de selección de agentes de distribución y asesores financieros a partir de las propuestas recibidas, y se aguarda que en los próximos días se firme la carta de contratación de los mismos.

Esto se hace en el marco del período de 10 días de reuniones e intercambio de visiones con tenedores de la deuda pública externa, sobre la base de los lineamientos del Análisis de Sostenibilidad de la deuda pública de la Argentina presentados por Guzmán en el Congreso a principios de este mes.

La semana próxima, de acuerdo al cronograma oficial de la reestructuración de la deuda, la Argentina determinará la estructura final de la oferta con el objetivo de restaurar la sostenibilidad del pasivo público externo.


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El mensaje de Francisco

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Apoyar a Misiones a redoblar tantos años de cuidado del  medioambiente y de nuestra biodiversidad, reserva única de un valor incalculable para la Argentina toda” fue el mensaje del Papa a los misioneros. Terminaba la reunión de casi 45 minutos con el gobernador Oscar Herrera Ahuad en el hogar de residencia de Francisco y la cumbre resultó ser muy enriquecedora. La gira del Gobernador misionero cerró en el Vaticano pero antes mantuvo varios encuentros de primer nivel en los que el cuidado de los recursos naturales y la lucha contra el hambre estuvieron en primer plano. Se acuñó el concepto de “diplomacia ambiental misionera”, definieron en la comitiva.

“Solicité ayuda para seguir el camino del cuidado y protección del medioambiente. Seguimos con el compromiso inalterable de defender nuestra naturaleza y nuestra Biodiversidad”, explicó el mandatario misionero.

El Papa recibió regalos realizados por la comunidad mbya guaraní a través de la fundación Artesanías Misioneras y preguntó por la protección de la selva y el desarrollo de la agricultura familiar, además de dialogar sobre Scholas Ocurrentes, la red de escuelas patrocinada por la Iglesia Católica que podría tener un encuentro en Misiones. 

El encuentro con el Papa fue además un espaldarazo a las políticas públicas llevadas adelante en Misiones, con la inclusión y el cuidado del medioambiente como banderas principales. Pero para sostener esas políticas hacen falta recursos y es ahí donde la vidriera del encuentro con Francisco puede ser fundamental. Misiones necesita ser reconocida en Argentina y el plano internacional, por la protección de sus bosques, que tiene legislación específica y numerosos actores privados que también aportan su esfuerzo. Que el Gobernador haya estado en momentos en que la mirada global haya estado puesta en el Vaticano, hace la cumbre más oportuna.

Fue la coronación de una gira que incluyó reuniones en la embajada argentina en Italia, un encuentro con la ministra de Turismo de la zona de Lazio (encantada con las Cataratas del Iguazú y fascinada con la idea de usar la selva como locación para el cine italiano) y con ejecutivos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, con los que se trabaron acuerdos para fortalecer la lucha contra el hambre a través de la agricultura familiar, en el marco de la emergencia alimentaria. Seguramente habrá novedades en esa línea de la agenda.

Además del Papa, la reunión con Canciller Marcelo Sánchez Sorondo, marca la relevancia que adquirió la visita de Herrera Ahuad al Vaticano. El obispo nacido en Buenos Aires apartó varias reuniones de su agenda para almorzar con el mandatario misionero en la Pontificia Academia Scientiarum, donde había varias figuras de renombre mundial que coincidian en Roma convocados para el seminario “Nuevas Formas de Solidaridad“, diseñado por Francisco para dar al mundo un mensaje de mayor compromiso. El economista estadounidense Jeffrey Sachs destacado por su trabajo en el campo del desarrollo sostenible, la macroeconomía global y la lucha contra la pobreza, almorzaba en la mesa de al lado. 

En el mismo lugar, horas antes disertó el ministro de Economía, Martín Guzmán, en un discurso que fue leído en todo el mundo como un mensaje dirigido a los acreedores de la Argentina.  

Guzmán alertó sobre “situaciones en las que la carga de la deuda se vuelve insostenible” y advirtió que las normas de la economía global tienen que reescribirse para enfrentar “los desequilibrios de poder y el uso poco saludable del poder”. 

El discípulo de Joseph Stiglitz se concentró en la “ineficiencia” de la “arquitectura financiera internacional para la resolución de crisis de deuda soberana”. Se quejó de que no hay un marco legal, una normativa internacional para resolver estas situaciones de forma ordenada y “lo que vemos es un profundo sufrimiento”, que el mismo Papa Francisco definió como la “angustia de la deuda”. 

“Hay sufrimiento, las sociedades sufren. Les lleva demasiado tiempo a los países en situaciones de crisis de deuda para siquiera comenzar a tratar los problemas y, una vez que comenzaron a abordarlos, la mayoría de las veces reciben alivio insuficiente para reestablecer las condiciones para volver al crecimiento económico y devolver las oportunidades a la sociedad. En este contexto se da el aumento del desempleo, el aumento de la pobreza, el aumento de las desigualdades”, enumeró el joven ministro. 

La palabra clave es “insostenible” y esa es la línea que seguirá Argentina para encarar la negociación con los acreedores. Es un concepto avalado por el propio Papa Francisco, que en el mismo seminario sostuvo que “es ciertamente justo que las deudas se paguen, pero no es lícito exigir o pretender su pago cuando éste vendría a imponer, de hecho, opciones políticas tales que llevaran al hambre y la desesperación a poblaciones enteras”. Francisco también usó la palabra “sostenibilidad” de la deuda a largo plazo “mediante el financiamiento, el alivio de la deuda o la reestructuración, según corresponda”.

A pocos metros escuchaba Kristalina Georgieva, que esta vez sí parece ser “distinta”, aunque qué me van a hablar de amor después de la generosa Christine Lagarde. 

De todos modos, la nueva jefa del FMI parece estar mucho más alineada con Francisco que con Wall Street. 

Necesitamos empujar al mundo para que sea más inclusivo, más integrado y ciertamente operar con un mayor sentido de responsabilidad para el futuro de nuestro planeta. Somos de mente fuerte, pero de corazón blando. Este ya no es el FMI de nuestras abuelas”, describió con crudeza.

“La pregunta que hay que plantearse es la siguiente: ¿Cuáles son las nuevas prioridades para la economía mundial? Permítanme responder brevemente. En palabras del Papa Francisco, «la primera tarea es poner la economía al servicio de los pueblos», se definió, antes de trazar tres ámbitos de acción: 

i) crecimiento inclusivo: ayudar a los países a promover una cultura de solidaridad; 

ii) integración: fomentar una globalización de esperanza; y 

iii) acción por el clima: cuidar de nuestra casa común.

Georgieva parece ser la interlocutora ideal para la Argentina del momento. “Somos conscientes de la difícil situación socioeconómica que enfrenta la Argentina y su población y compartimos plenamente el objetivo del presidente Alberto Fernández de estabilizar la economía, proteger a los más vulnerables de la sociedad y garantizar un crecimiento más sostenible e inclusivo. En este sentido, las medidas adoptadas hasta el momento van en la dirección de restaurar la estabilidad macroeconómica y proteger a los pobres”, señaló después de un encuentro a solas con Guzmán.

La renegociación de la deuda que propone el Gobierno con el FMI es postergar al menos por cuatro años los vencimientos de la deuda contraída por Mauricio Macri y conseguir una quita moderada con otros acreedores a cambio de una postergación de los pagos. El Fondo, que también se juega su prestigio como prestamista, parece estar de acuerdo. Cerrado ese acuerdo, dicen en el oficialismo, sería el minuto cero de la administración de Fernández, que pasó los dos primeros meses de gestión en un lento acomodamiento y que dedicó los últimos días a conseguir respaldos de los principales jefes de Estado de Europa, con Ángela Merkel a la cabeza.

Pero en tierra propia, la lentitud de la gestión exaspera más a los de la propia tropa más que a la sociedad que no logra salir de la crisis. Es llamativo que las internas sean más marcadas que el día a día de la gestión. La discusión última es por si hay o no en la Argentina presos políticos. El propio Presidente definió que no, que en última instancia, se trata de detenciones arbitrarias. 

Pero la polémica se reavivó con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a quien salieron a contradecirlo varios funcionarios de primera línea y hasta Julio De Vido, preso domiciliario con tobillera electrónica. La discusión no es apenas de semántica, sino que plantea un debate de fondo: si son presos políticos, debiera haber un indulto. Pero de cara a la sociedad, un indulto no implica presunción de inocencia. Sería además, pasar por encima de las decisiones de otro poder -por funestas que sean éstas- y someterlo como se despreciaba hasta hace dos meses. 

Las disputas palaciegas alimentan las especulaciones de una prensa que estaba desacostumbrada a contarlas y el regodeo de los dirigentes de Cambiemos que, en el llano, relatan la realidad como si no fuesen responsables del desastre económico y social. 

El internismo contrasta con la idea que intenta cimentar el Presidente. Ocurre en varios ámbitos pero las disputas que salpican a Misiones son llamativas. 

Los aliados del Frente de Todos exigen cargos con celeridad y claman revancha aún con los trabajadores estatales que cometieron el pecado de seguir trabajando con Cambiemos. 

La denuncia realizada por una administrativa de Radio Cataratas contra Mariquita Torres pinta el estado alterado de un sector dirigencial que todavía no encuentra espacio en el Gobierno. “Todos me van a pagar cuando vuelva, volvimos!, volvimos!”, gritó la ex directora de la Radio a los azorados empleados, según consta en la denuncia policial. 

Sin llegar a esos extremos, el nerviosismo alcanza a otros dirigentes, que ven pasar el tiempo sin un sillón oficial y se disputan cargos altos, como la dirección ejecutiva de la Entidad Binacional Yacyretá. 

En Misiones también llama la atención la actitud del secretario de Energía, el misionero Sergio Lanziani. Hasta ahora no tuvo ningún gesto para con la Provincia y hasta desestimó la sugerencia de una tarifa diferencial, a cambio de la promesa de una tarifa “social” para la región, lo que en la práctica, no corregirá ninguna de las asimetrías. 

En las últimas horas trascendió una versión, no desmentida, de que iniciará un reclamo de millonarias deudas misioneras con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico. De ser cierta, la demanda contrasta con la posición que sostenía Lanziani hace apenas unos meses, cuando como ministro de Energía de Misiones, consideraba que la Nación no cumplía con el acuerdo de regalías que permitiría compensar el atraso. Pero ahora está del otro lado del mostrador

Alejado de las internas y urgido por la gestión, Herrera Ahuad se reunió con Guillermo Nielsen, el CEO de YPF, a quien le planteó la demanda misionera  -a la que se sumaron provincias vecinas- de unificar el precio del combustible a valores de Capital Federal para terminar con la asimetría eterna que condena los bolsillos de millones de argentinos alejados de la General Paz. También le reclamó que si el gas de Vaca Muerta viaja a Brasil, el gasoducto debe pasar por la tierra colorada y no por Paso de los Libres, como se analizó en la secretaría de Energía. 

El precio unificado de los combustibles es una demanda que hizo fuerte Herrera Ahuad y a la que adhieren gobernadores y empresarios de todo el NEA. La diferencia de precios se lleva millones de esta zona hacia el centro del país. 

A su regreso a la provincia el Gobernador deberá seguir de cerca las negociaciones por el nuevo precio de la yerba mate. Un grupo de productores comenzó a presionar por una suba récord, de casi cien por ciento para la hoja verde. 

Piden fijar en 29,15 pesos el kilo de hoja verde para el período abril-septiembre 2020.

Se trata de un incremento de casi 100%, respecto al valor oficial actual de 15,25. Una apuesta fuerte de los productores que buscan de esta forma acariciar el viejo anhelo de poner un valor de referencia cercano a los 50 centavos de dólar (a la cotización de hoy, serían $31,50). La reunión, en 25 de Mayo, fue liderada por el diputado provincial Julio Peterson y participaron Juan José Sychowski -quien suena como candidato a presidir el Instituto Nacional de la Yerba Mate-, Martín Dellien, Cristian Klingbeil, Antonio Franca, entre otros.

Los productores le entregaron una copia del acta a Fabián Pawluk, director por la Producción en el organismo yerbatero, como para dejar sentado cuál es el valor que pretenden que sus representantes en el directorio defiendan en las discusiones que comenzarán en unos días más.

Sin embargo, la discusión está lejos de estar zanjada. Otros sectores de la producción advierten que un precio tan alto afectará la economía yerbatera que hoy goza uno de los mejores precios en términos reales en los últimos 20 años.

La sugerencia del grupo reunido en 25 de Mayo equivale a un incremento del 91 por ciento en el precio de la hoja verde, un valor que no coincide con los cálculos que surgen de la grilla de costos de la propia producción, que arrojan un precio de 17,29 pesos, 13 por ciento superior al valor vigente.

En el sector industrial coinciden en que una escalada tan brusca de precio de la hoja verde atentará contra la sustentabilidad de la cadena. «Hay que sostener la actividad hoy, no pretender ganar más en un contexto todavía restrictivo y en el que el Gobierno nacional intenta aplacar la inflación», señaló una fuente industrial. 

Como ejemplo, explicó, si la hoja verde cotizara cerca de 30 pesos, el kilo de yerba en góndola estaría en 400 pesos, prácticamente cien por ciento por encima de los precios actuales en los supermercados.

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Guzmán: “Una solución para la deuda argentina traerá estabilidad a la región”

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El Ministro participó en el Seminario “Nuevas Formas de Solidaridad” junto al Papa Francisco, la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y el Nóbel en economía, Joseph Stiglitz

El ministro de Economía, Martín Guzmán, disertó este miércoles en el Seminario “Nuevas Formas de Solidaridad”, organizado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales en el Vaticano, donde se refirió a los problemas de la arquitectura financiera internacional para la resolución de crisis de deudas soberanas y el caso argentino.

En este marco, el titular del Palacio de Hacienda aseguró que “una solución para la deuda argentina traerá estabilidad a la región” y que el Presidente Alberto Fernández “está trayendo un gran liderazgo” para toda América Latina. Asimismo, destacó que “la Argentina está sufriendo una profunda crisis de deuda soberana” y que ante esta situación “vemos que hay una arquitectura financiera internacional altamente ineficiente para resolver las situaciones de deuda insostenible”. 

Con respecto al caso argentino, Guzmán advirtió que “hacer austeridad fiscal para pagar la deuda en una situación de deuda insostenible no funciona, y por el contrario, es contraproducente y empeora la situación”. Por este motivo, aseguró que “lo que hicimos fue redefinir las prioridades y hacer el esfuerzo de tratar de resolver la crisis en la forma más ordenada”. “Lo que básicamente le queremos dar a cada bonista es la oportunidad de sentarse a la mesa y trabajar en conjunto para resolver esto de manera constructiva y evitar una situación en la que todos pierden”, agregó el Ministro.

Además, Guzmán se refirió al Cronograma de acciones para la gestión del Proceso de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa publicado por el Ministerio de Economía, y afirmó que “hemos respetado los plazos del proceso y estamos yendo paso a paso tratando de resolver esto de forma ordenada, tratando de restablecer la sostenibilidad en base a la buena fe”. 

Diálogo constructivo con el FMI 

El Ministro resaltó “la postura constructiva por parte del FMI, de hecho muy constructiva” y afirmó: “estamos felices por eso pero no es suficiente, necesitamos más”. “Argentina pagará tasas de interés del 9% de la deuda desde 2020 a 2021 con el Club de París y eso no solo es insostenible sino que también marca un anclaje muy importante para el resto de la restructuración. Definitivamente, no es pari passu lo que estamos tratando de hacer; entendemos las complejidades del Club de París pero si vamos a hacer las cosas bien, también necesitamos cooperación y necesitamos la cooperación de los bonistas”, añadió Guzmán.

De esta manera, Guzmán destacó las palabras del Papa Francisco referidas a la “angustia de la deuda” al afirmar que “les lleva demasiado tiempo a los países en situaciones de crisis de deuda para comenzar a tratar los problemas, y una vez que comenzaron a abordarlos, la mayoría de las veces reciben alivio insuficiente para restablecer las condiciones para volver al crecimiento económico y devolver las oportunidades a la sociedad”. 

En esta línea, el Ministro explicó que a partir de 2016, “se pidieron préstamos muy rápidamente y dos años después los mercados dijeron ‘bueno, se terminó, no creemos más en este país’, y ahora la Argentina experimenta una profunda crisis”. “También muchos indicadores han empeorado, sobre todo los económicos, y esta va a hacer la próxima gran prueba para la arquitectura financiera internacional para la resolución de crisis de deuda soberana”, añadió. 

En este contexto, Guzmán destacó que el Presidente Alberto Fernández le dio “la responsabilidad de diseñar e implementar políticas macroeconómicas y, como parte de eso, políticas de deuda para resolver la crisis”. “Hemos estado pensando durante años cómo abordaríamos una situación semejante, dadas las complejidades del contexto internacional actual y ahora lo estamos poniendo en práctica”, agregó el Ministro.

Saludo al Papa Francisco

Durante el encuentro, Guzmán recibió el saludo del Papa Francisco, quien citó a Juan Pablo II al sostener que “no se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables”. En este sentido, explicó que es necesario “encontrar modalidades de reducción, dilación o extinción de la deuda, compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y el progreso”. 

Además, el Sumo Pontífice advirtió que “las personas empobrecidas en países muy endeudados soportan cargas impositivas abrumadoras y recortes en los servicios sociales a medida que sus gobiernos pagan deudas contraídas insensible e insosteniblemente”. “Así como existe una coirresponsabilidad en cuanto a este daño provocado a la economía y a la sociedad, también existe una corresponsabilidad inspiradora y esperanzadora para crear un clima de fraternidad y de renovada confianza que abrace en conjunto la búsqueda de soluciones innovadoras y humanizantes”, agregó.

Discurso completo del ministro Guzmán en el seminario “Nuevas Formas de Solidaridad” en el Vaticano

Muchas gracias, Alicia, déjenme comenzar por agradecerles a la Pontificia Academia de Ciencias y también a todos los que ayudaron a organizar este evento. Creo que es un evento histórico que nos trae esperanza. También muchas gracias Kristalina por tu discurso considerado. Durante el día estuvimos debatiendo sobre una serie de problemas que estamos experimentando en la economía global. Está claro que las cosas no están funcionando correctamente a nivel global.

Desde Bretton Woods  que no hemos tenido  crecimiento compartido, aumentó la desigualdad entre los países, eso por supuesto llevó a un avance de las tenciones sociales y políticas también. Tenemos un sistema de normas que impide la innovación y por lo tanto socava la creación de capacidades de abastecimiento. El mismo sistema de normas también representa una dificultad para los países que sufren problemas de demanda efectiva, demanda agregada, situaciones en las que la carga de la deuda se vuelve insostenible para salir de esas trabas y, finalmente, también estamos dañando severamente nuestro planeta y es claro que tiene que haber un cambio, las normas de la economía global tienen que reescribirse. Esto por supuesto tiene que ver con el problema de los desequilibrios de poder y el uso poco saludable del poder.

Lo que quiero hacer hoy es concentrarme en un aspecto en particular que me toca muy de cerca, que es el problema de la arquitectura financiera internacional para la resolución de crisis de deuda soberana. Me toca muy de cerca por varias razones: una de ellas es que he estado estudiando junto con un grupo de personas, en especial con Joe Stiglitz, este tema por varios años, por supuesto con el apoyo del Centro para la Innovación de la Gobernanza Internacional y el Instituto del Nuevo Pensamiento Económico, construyendo en base al trabajo de otras personas y de algunos presentes en este recinto como por ejemplo, Jeffrey Sachs, que está allá. La segunda razón es porque ahora soy Ministro de Economía de Argentina, que está sufriendo una profunda crisis de deuda soberana. Lo que vemos en este frente es que hay una arquitectura financiera internacional altamente ineficiente para resolver las situaciones de deuda insostenible. Cuando los deudores toman préstamos, pagan en muchos casos una prima, básicamente lo que la prima dice es que si las cosas salen mal, hay una protección para los acreedores cuando las cosas salen mal. El problema es que cuando las cosas salen mal, no hay un marco formal que diga claramente que este es el estado, cuáles son los momentos en los que el deudor debe dejar de realizar las transferencias a los acreedores, que justifique el hecho de que están pagando la prima. Esto no sucede, no hay un marco legal, una normativa internacional para resolver estas situaciones de forma ordenada y lo que vemos es un profundo sufrimiento. Hoy el Papa Francisco habló acerca de la “angustia de la deuda”. Hay sufrimiento, las sociedades sufren. Vemos que les lleva demasiado tiempo a los países en situaciones de crisis de deuda siquiera comenzar a tratar los problemas y, una vez que comenzaron a abordarlos, la mayoría de las veces reciben alivio insuficiente para reestablecer las condiciones para volver al crecimiento económico y devolver las oportunidades a la sociedad. En este contexto se da el aumento del desempleo, el aumento de la pobreza, el aumento de las desigualdades. Vemos que una y otra vez la teoría económica predice y la evidencia es abundante, esto es lo que está sucediendo. No solo eso, sino que una vez que un país se las arregla para encontrar aliados y alcanzar acuerdos de reestructuración de deuda con la mayoría de los acreedores, siguen existiendo riesgos que las minorías logren bloquear la finalización del proceso. Las minorías compran deuda en situación de default y siguen una estrategia cooperativa de mantenerse afuera del proceso de reestructuración y litigar. Ha habido mucho debate sobre esto en los últimos años y ha habido muy pocos avances. En la esfera de las Naciones Unidas, hubo dos resoluciones, una en 2014, que establecía que debería haber un marco formal multinacional para los problemas de reestructuración de deuda soberana, simplemente manifestar la intención de ir en esa dirección, pero a esa resolución se opusieron los países acreedores más importantes y en 2015 hubo otra resolución que establecía 9 principios que deberían ser la base de dicho mecanismo. Otra vez no contó con el apoyo de las economías más avanzadas del mundo y la respuesta a eso fue el cambio de la letra de los contratos de deuda soberana, que recibió el apoyo de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales en 2014, adoptando o sugiriendo más cláusulas de acción colectiva, supuestamente más robustas, y eso fue todo. Muchos de nosotros, o al menos algunos de nosotros alegamos que esto va a ayudar pero muy probablemente no alcance para establecer las condiciones para resoluciones de crisis de deuda soberana ordenadas y eficientes. Y ahora pasamos al caso de Argentina. De manera interesante, este debate surgió en base a la situación que Argentina estaba sufriendo, el problema que tenía con los holdouts, algunos de ellos conocidos como fondos buitre y ahora tenemos a Argentina de nuevo. Muy rápidamente el país recuperó el acceso a los mercados financieros internacionales en 2016 y duró 2 años. Fue muy rápido, se basó en expectativas muy optimistas de que habría un incremento en la Inversión Extranjera Directa luego de cambiar las reglas del juego y de la economía. Se pidieron préstamos muy rápidamente y 2 años después los mercados dijeron “bueno, se terminó, no creemos más en este país” y ahora el país experimenta una profunda crisis. También muchos indicadores han empeorado, sobre todo los económicos y esta va a hacer la próxima gran prueba,  ya es la gran prueba para la arquitectura financiera internacional para la resolución de crisis de deuda soberana. El presidente Alberto Fernández me dio la responsabilidad de básicamente diseñar e implementar políticas macroeconómicas y, como parte de eso, políticas de deuda para resolver la crisis y es lo que hemos estado haciendo, quiero describir la forma en la que pensamos estos problemas. Es interesante porque hemos estado pensando durante años cómo abordaríamos una situación semejante, dadas las complejidades del contexto internacional actual y ahora lo estamos poniendo en práctica.

La premisa principal aquí es que hacer austeridad fiscal para pagar la deuda en una situación de deuda insostenible no funciona. Por el contrario, es contraproducente, empeora la situación. Entonces, tuvimos que cambiar ese camino por el que el país transitaba. Lo que hicimos fue redefinir las prioridades. Es el debate que tuvimos esta mañana, la necesidad de redefinir las prioridades. El Papa Francisco también se refirió a la necesidad de redefinir prioridades y eso es lo que hicimos. Sin embargo, también decidimos hacer el esfuerzo de tratar de resolver la crisis en la forma más ordenada. No quisimos aplicar austeridad a los gastos en esa situación, pero decidimos destinar algunas de nuestras tan escasas reservas en moneda extranjera a los pagos de interés, pero no podemos hacer eso por mucho tiempo. De otra manera se llegaría a un vaciamiento de las reservas del Banco Central. Lo que básicamente le queremos dar a cada bonista es la oportunidad de sentarse a la mesa y trabajar en conjunto para resolver esto de manera constructiva y evitar una situación en la que todos pierden.

Hemos respetado los plazos del proceso y estamos yendo paso a paso tratando de resolver esto de forma ordenada, tratando de restablecer la sostenibilidad en base a la buena fe. Una vez más, el tiempo es esencial. No queremos caer en el síndrome de “ya es muy tarde” que vemos hoy en el mundo. Es por eso que fuimos muy claros en que tenemos que resolver esto de forma rápida. Incluso hemos publicado un cronograma. Estamos haciendo esto de forma muy transparente. Este cronograma publicado muestra que existe una fecha en la que tenemos que resolver esto. Lo que es muy interesante es que por supuesto los mercados no están acostumbrados a esto porque no es la forma en que se hacen las cosas, pero la forma en que se hacen las cosas no funciona, así que tenemos que hacer algo diferente acá. Entonces el feedback que recibimos es que este es un cronograma muy ajustado. Pero no se trata de organización, sino de realidad económica. Es la dura realidad económica y social que hace que el cronograma sea tan ajustado. Esto es algo en lo que tenemos que tener más y más conciencia entre las distintas partes interesadas para evitar lo que es común en este tipo de casos. El FMI es parte de este escenario. Necesitamos una resolución integral a este problema. El FMI es un acreedor muy importante de Argentina en este momento y las buenas noticias en este sentido es que, en mi opinión, estamos teniendo un diálogo muy constructivo con el FMI. En todas las reuniones siento que cada vez nos entendemos más, hay avances en ese sentido y esperamos que podamos seguir trabajando de forma constructiva para evitar los resultados del pasado.

Para nosotros, no existe un panorama peor que la austeridad desestabilizante en tiempos de recesión. Ahora no estamos usando ingresos fiscales para pagar la deuda, estamos pagando con reservas en moneda extranjera, lo que quiere decir que el tiempo es limitado. Cualquier otro panorama es peor que seguir pagando la deuda cuando esta se vuelve cada vez más insostenible y nos obliga a entrar en una recesión más profunda. Vamos a ser muy firmes con eso. Hoy se ha enfatizado mucho la necesidad de nuevas reglas para la economía global, reglas que funcionen para las personas y no solo para las elites que escriben esas normas. Tendremos que hacer esto con las normas actuales, no hay tiempo para rescribirlas en dos meses. Ha habido un debate también hoy acerca de Latinoamérica. Resulta claro que las tensiones en la región van en aumento. Está claro que hay una falta de liderazgo.

La opinión de Alicia dio en el clavo. Está de acuerdo con nosotros en que el mayor problema ha sido la desigualdad. Las economías han crecido en el pasado pero los problemas de la desigualdad no han sido resueltos a una velocidad razonable y tolerable, por eso existe tanta tensión hoy en día. Lo bueno es que creo que Argentina es una oportunidad para traer estabilidad a la región en un contexto de escaso liderazgo. Mi presidente Alberto Fernández está trayendo un gran liderazgo al país y a la región. Además de eso es un muy buen arquero en fútbol, ténganlo en cuenta.

Estamos tratando de hacer que las cosas funcionen en línea con las premisas que se han traído a la mesa hoy. Hemos debatido estas cuestiones durante mucho tiempo. Hemos contado con la ayuda de importantes economistas de todo el mundo. Queremos tener un sistema económico que sea inclusivo y no sólo inclusivo, sino también dinámico.

El dinamismo es importante porque no hay suficientes recursos parta resolver los problemas solo redistribuyendo. Tiene que haber un crecimiento compartido. Para esto deben darse las condiciones adecuadas. Tiene que haber estabilidad. Entonces en un contexto de limitaciones muy ajustadas, decidimos redefinir prioridades y ha funcionado para cambiar el ánimo, pero por supuesto queda mucho por hacer. Necesitamos recomponer la consistencia del sistema, necesitamos resolver el problema de la deuda insostenible. De otra forma, cualquier esfuerzo no sería eficaz. Debemos hacerlo rápidamente. Y las chances de tener éxito son más altas si las posiciones de los distintos bonistas son constructivas.

Nosotros estamos haciendo todo lo que podemos para actuar de la forma más constructiva posible dadas las limitaciones que enfrentamos. Lo que sí vemos es una postura constructiva por parte del FMI, de hecho muy constructiva y estamos felices por eso pero no es suficiente, necesitamos más.

Hay algunos ministros de Economía aquí presentes de países miembros del Club de París, ese también es un problema que debemos afrontar.

Argentina pagará tasas de interés del 9% de la deuda desde 2020 a 2021 con el Club de París y eso no solo es insostenible sino que también marca un anclaje muy importante para el resto de la restructuración.

Definitivamente, no es pari passu lo que estamos tratando de hacer. Entendemos las complejidades del Club de París pero, si vamos a hacer las cosas bien, también necesitamos cooperación y necesitamos la cooperación de los bonistas.

Joe Stiglitz dijo algo antes que se me vino a la mente ahora, entre tantos dichos que se me vinieron a la mente de Joe en los últimos años que fue este tema de que los mismos fondos de inversión que son bonistas tienen centros empresariales que se centran en miradas muy cerradas del mundo, incluso en las mismas universidades en las que aprendemos y creamos conocimientos invierten estos fondos y, luego, cuando entramos en situaciones de deuda insostenible, lo que vemos es una divergencia en los relatos, en las palabras, en los marcos mentales y en los de análisis en general y eso hace que, a veces, las comunicaciones no sean tan constructivas como deberían ser. Asique espero que también podamos educar al mundo, por esto es que pienso que este tipo de reuniones son tan, tan importantes, tan útiles para el mundo y son históricas. Espero que podamos trabajar todos juntos para poder crear una mentalidad diferente que ayude hoy a la Argentina, pero también al mundo en general, para crear un entorno más sostenible que trabaje no solo para los más privilegiados, sino para la mayoría. Gracias.

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