El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, dijo que no tocarán el precio de los combustibles, a pesar de la escalada en el costo del petróleo por la guerra en Medio Oriente.
Así lo expresó Marín en un posteo oficial en su cuenta de X: “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición”.
“@YPFoficial no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, escribió el titular de la compañía.
Según Marín, YPF trabaja “con una estrategia de micropricing para ir analizando los precios día a día, semana a semana y mediante el sistema de moving average” donde podrán “atenuar picos de aumento y bajas dando mayor previsibilidad a los consumidores, teniendo un precio más estable”.
“La volatilidad y la incertidumbre no genera valor real sino especulación de corto plazo y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, cerró.
Continuidad de precios
La posición había sido fijada por el CEO de YPF Horacio Marín la semana pasada con el precio del crudo Brent en US$80 y ratificada en la mañana de este lunes por encima de los US$100 por barril.
Marín participa desde hoy en el Argentina Week que se desarrolla en Nueva York, donde se espera que se refiera a la situación de la producción energética y las oportunidades de inversión que ofrece el país, como así también de lo que se puede esperar para el mercado interno.
“En YPF tenemos una política de precios, no vemos el precio del petróleo en el día, tenemos un acuerdo con los consumidores. Lo que hacemos es tener un promedio, entonces cuando hay precios del petróleo que duran muy poco no afecta al precio de los combustibles”, había señalado Marín en sus últimas declaraciones públicas antes de la última escalada del petróleo.
La intención de la compañía es que tanto en las caídas y subidas rápidas no impacten de lleno en los surtidores.
No obstante, también advirtió que “si el precio del barril se queda muy alto va a afectar el precio de los combustibles, aunque muy de a poco.
Irán designó a Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo, tras la decisión de la Asamblea de Expertos, el máximo órgano religioso y político de la República Islámica. El clérigo de 56 años es hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei y asume el cargo en un contexto de fuerte tensión regional y crisis política interna.
La designación fue confirmada por medios estatales iraníes durante la madrugada en Teherán. La Asamblea de Expertos continuó con el proceso de sucesión incluso en medio de la ofensiva militar que atraviesa el país y pese a los ataques contra sus instalaciones, según informó la televisión estatal.
Mojtaba Jamenei figuraba desde hace años entre los posibles sucesores de su padre, quien lideró Irán desde 1989 hasta su muerte el 28 de febrero. Su elección marca un hecho inédito en la historia reciente de la República Islámica, ya que refuerza la percepción de una continuidad familiar en el poder religioso más importante del país.
Un clérigo de perfil reservado
Nacido el 8 de septiembre de 1969 en Mashhad, Mojtaba Jamenei es el segundo de los seis hijos del histórico líder iraní. Realizó sus estudios en la escuela religiosa Alavi de Teherán y posteriormente se trasladó a Qom, uno de los principales centros de formación del clero chiita, donde profundizó su formación teológica.
A diferencia de su padre, mantuvo durante décadas un perfil público muy bajo. Nunca ocupó cargos formales en el gobierno ni ofreció discursos o entrevistas. Sin embargo, distintos analistas y cables diplomáticos revelados en el pasado señalaron que ejercía una influencia significativa en los círculos de poder iraníes.
Algunas versiones lo describían como una figura clave en el entorno del líder supremo y un actor relevante en la relación con la Guardia Revolucionaria y otros sectores del aparato político y religioso.
Controversias y acusaciones
El nombre de Mojtaba Jamenei comenzó a aparecer en el debate político iraní durante las elecciones presidenciales de 2005, cuando el candidato reformista Mehdi Karroubi lo acusó de intervenir en el proceso electoral que llevó al poder a Mahmud Ahmadineyad.
Acusaciones similares surgieron durante la controvertida reelección de Ahmadineyad en 2009, que desencadenó protestas masivas conocidas como el Movimiento Verde. Algunos sectores opositores denunciaron entonces una creciente concentración de poder en torno al hijo del líder supremo.
En 2019, el gobierno de Estados Unidos incluyó a Mojtaba Jamenei en su lista de sanciones, al considerarlo parte del círculo de poder que actuaba en nombre del ayatolá Alí Jamenei.
El poder del líder supremo en Irán
El cargo de líder supremo es la máxima autoridad política y religiosa del país. Según la Constitución iraní, el titular del puesto es comandante en jefe de las fuerzas armadas y tiene la facultad de declarar la guerra o la paz.
También controla el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, supervisa a la Policía y puede designar o remover a autoridades clave del sistema judicial, del Consejo de Guardianes y de los medios estatales.
Además, tiene la capacidad de convocar referendos y, en determinadas circunstancias, incluso destituir al presidente.
La llegada de Mojtaba Jamenei abre una nueva etapa para la República Islámica en un momento marcado por tensiones geopolíticas, sanciones internacionales y una creciente presión interna sobre el régimen.
La escalada del conflicto en Medio Oriente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó a mostrar sus primeras consecuencias económicas en Argentina. En Misiones, el principal polo productor de yerba mate del país, empresas exportadoras debieron suspender embarques hacia Siria ante la interrupción de reservas marítimas y la incertidumbre sobre las rutas comerciales.
Uno de los casos más concretos es el de la empresa Yerba Don Omar, cuyo titular, el empresario misionero Omar Kassab, confirmó que debieron frenar momentáneamente la producción destinada al mercado externo tras recibir la notificación de que las navieras dejaron de tomar reservas para la región.
“Recibimos un llamado de la naviera avisando que no se toman más reservas. Es lo único que tenemos hasta ahora, pero tuvimos que parar la producción momentáneamente para ver hasta cuándo dura esto”, explicó Kassab en diálogo con el programa El Periodista, que se emite por Canal 12.
El empresario aclaró que su firma tenía previsto embarcar entre el 15 y el 20 de marzo un cargamento de 20 contenedores de yerba mate con destino a Siria, uno de los principales mercados internacionales para el producto argentino.
Siria es históricamente el mayor importador de yerba mate del mundo, debido al consumo arraigado en comunidades de origen sirio y libanés que adoptaron la bebida durante los procesos migratorios hacia Sudamérica y luego la reintrodujeron en Medio Oriente.
En ese contexto, Kassab advirtió que el problema no se limita a su empresa, sino que podría afectar a toda la cadena exportadora si la situación se prolonga.
“Si esto va para largo, ahí sí sería un grave problema porque nadie va a poder exportar. Ni nosotros ni ninguna empresa va a poder cargar para Siria”, sostuvo.
El empresario explicó que la decisión de frenar las reservas marítimas responde principalmente a motivos de seguridad ante la expansión del conflicto en la región.
“La guerra siempre se sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina ni cómo termina. Las navieras, por seguridad, tomaron la decisión de frenar las cargas”, indicó.
Las rutas comerciales bajo riesgo
El comercio de yerba mate hacia Medio Oriente utiliza rutas marítimas que atraviesan Europa y el Mediterráneo antes de llegar a Siria. Aunque Argentina se encuentra lejos del epicentro del conflicto, las tensiones en el Mar Rojo y en corredores estratégicos del comercio mundial generaron cautela en el sector naviero.
“Nosotros enviamos la mercadería por Europa y de ahí al Mediterráneo. El conflicto fuerte está en la zona del Mar Rojo, pero hay varios países involucrados y eso afecta las rutas”, explicó Kassab.
Según señaló, la escalada militar involucra a varios países de la región y ya provocó desplazamientos de población.
“Hoy el Líbano está siendo bombardeado bastante fuerte y mucha gente está cruzando hacia Siria. Las fronteras no dan abasto para recibir refugiados”, relató.
Impacto potencial en la economía yerbatera
Por ahora, el impacto económico directo es limitado, ya que las empresas pueden continuar con otras tareas productivas. Sin embargo, una interrupción prolongada del comercio exterior podría afectar a toda la cadena.
La empresa de Kassab emplea alrededor de 100 trabajadores permanentes, cifra que se eleva a más de 220 durante la cosecha, además de trabajar con más de 100 colonos proveedores de materia prima.
“En lo inmediato no impacta fuerte porque podemos seguir trabajando. Pero si esto se prolonga sí sería un problema serio para todos los exportadores”, advirtió.
El empresario señaló que, ante un escenario prolongado de conflicto, las firmas podrían intentar sostener la actividad reforzando las ventas en el mercado interno.
El mate, una tradición también en Siria
Más allá de la coyuntura comercial, Kassab explicó que el consumo de mate en Siria forma parte de una tradición social consolidada.
La yerba se exporta desde Argentina a granel y luego se envasa en el destino en paquetes más pequeños, generalmente de 250 gramos, adaptados al consumo local.
“Allá se toma en vasos de vidrio. En algunos lugares se comparte y en otros se toma individual. El mate acompaña las reuniones familiares, con semillas, dulces y pistachos”, describió.
El empresario, cuya familia es originaria de Siria, señaló que el vínculo cultural con la bebida fue consolidándose durante décadas.
“Los emigrantes llevaron el mate desde Argentina y quedó como parte de la vida cotidiana. Hoy es una costumbre muy fuerte”, explicó.
En el sector yerbatero predomina por ahora la cautela. La interrupción de reservas marítimas se interpreta como una medida preventiva ante la incertidumbre geopolítica, más que como un cierre definitivo del comercio.
“Esperemos que esto no llegue a mayores. La guerra no sirve para nadie”, concluyó Kassab.
Mientras tanto, el conflicto internacional vuelve a evidenciar cómo una crisis geopolítica a miles de kilómetros puede impactar directamente en las economías regionales argentinas, desde los puertos hasta los yerbales de Misiones.
Argentina alcanzó en enero la producción de petróleo más alta desde que existen registros oficiales: 4.262.675 metros cúbicos de crudo. El dato, informado por la Secretaría de Energía de la Nación, supera el récord previo de diciembre de 2025 (4.245.403 m³) y marca un punto de inflexión tras 26 años sin perforar de forma sostenida la barrera de los cuatro millones en el primer mes del año.
La cifra adquiere dimensión política y económica por el contexto internacional. Con el recrudecimiento del conflicto entre Irán e Israel y la amenaza sobre el Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del suministro mundial— el barril Brent volvió a ubicarse por encima de los 80 dólares. En ese tablero energético inestable, el salto productivo local abre una pregunta estratégica: ¿puede el Gobierno convertir este récord en mayor ingreso de divisas sin trasladar la presión a los surtidores?
El rol decisivo de Vaca Muerta y la concentración territorial
El Ministerio de Economía celebró el resultado y precisó que en enero el país generó 882,2 barriles por día, un 16,5% más que en igual período del año pasado. El crecimiento interanual de la producción total fue de 15,7%.
El motor del récord fue Vaca Muerta. La formación no convencional impulsó un aumento interanual del 35,5% y explicó la mayor parte del salto. Si se desagrega el volumen total, la provincia de Neuquén produjo 2.971.259 m³ en enero, lo que representa el 69,7% del total nacional y un crecimiento del 32,37% interanual. La concentración territorial es evidente: una sola jurisdicción sostuvo casi siete de cada diez metros cúbicos extraídos en el país.
El contraste con otras provincias petroleras es marcado. Chubut produjo 587.163 m³, con una caída del 6,51% interanual y el peor enero en 25 años. Santa Cruz registró 255.014 m³, un retroceso del 21,5% y su inicio de año más bajo desde que se tiene registro. En 1999 había producido 1.243.834 m³, un 387% más que en la actualidad. Mendoza, por su parte, alcanzó 240.586 m³, con una baja del 10,63% frente a enero de 2025 y niveles que equivalen a la mitad de lo que extraía a comienzos de siglo. Río Negro mostró una suba del 6,97%, con 114.849 m³, aunque aún lejos de los más de 200 mil m³ que superaba entre 2000 y 2002.
El mapa productivo consolida una reconfiguración estructural: el eje energético se desplaza hacia el no convencional neuquino mientras las cuencas maduras continúan en declive.
Impacto económico: divisas, inversiones y riesgo inflacionario
El escenario externo ofrece una ventana de oportunidad. Un precio internacional más alto mejora la “caja” de las productoras que exportan y podría acelerar decisiones de inversión en infraestructura y desarrollo en Vaca Muerta. Hasta hace una semana, el crudo local se comercializaba en torno a los USD 70 por barril; un Brent por encima de los 80 dólares modifica proyecciones y rentabilidad.
Pero el beneficio tiene un límite interno. El petróleo representa alrededor del 40% del precio final del combustible. Si la cotización internacional continúa en alza, la presión sobre naftas y gasoil podría trasladarse al surtidor. Y cada ajuste impacta en costos logísticos y, en cadena, en bienes y servicios de la economía. Para el Gobierno, el desafío será administrar esa tensión entre ingreso de divisas y estabilidad de precios.
En términos de poder real, el récord fortalece la narrativa oficial sobre el desarrollo energético como pilar macroeconómico. También refuerza el peso político de las provincias productoras, en especial Neuquén, en la discusión sobre infraestructura, regalías y reglas de juego para el sector.
Un récord con interrogantes abiertos
El dato de enero no es un hecho aislado: en los últimos 325 meses, apenas cinco veces se superaron los cuatro millones de m³. Tras el antecedente de enero de 1999, hubo que esperar hasta agosto de 2025 para volver a cruzar ese umbral, con repeticiones en octubre, noviembre y diciembre de 2025 y ahora en enero de 2026. La diferencia es que hoy la marca comienza a consolidarse.
La incógnita es doble. Por un lado, si la producción podrá sostener este ritmo sin cuellos de botella en transporte y exportación. Por otro, si la volatilidad internacional se convertirá en una oportunidad estratégica o en una fuente adicional de presión inflacionaria.
El mercado energético global seguirá bajo tensión mientras el conflicto en Medio Oriente no encuentre un canal de desescalada. En ese contexto, Argentina exhibe números récord. La dimensión política y económica de ese logro dependerá menos del dato histórico y más de cómo se gestione la próxima curva del precio internacional.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recuperado ante el conflicto en Oriente Medio el lema del ‘No a la guerra’ popularizado con la invasión de Irak en 2003 y ha advertido de que España no será cómplice de algo malo para el mundo solo por miedo a las represalias de alguno, en referencia a Donald Trump.
Sánchez se ha expresado de esta forma en una declaración institucional con motivo del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y después de las amenazas del presidente estadounidense a España, al que no ha citado explícitamente en ningún momento, por su posición en esta guerra.
Tras expresar la solidaridad de España con los países atacados por Irán, ha subrayado que nadie sabe con certeza qué pasará a partir de ahora y que ni siquiera están claros los objetivos de Estados Unidos e Israel, pero ha reconocido que hay que estar preparados ante la posibilidad de que sea una guerra larga, con numerosas bajas y con consecuencias económicas graves.
Ante ello ha recalcado que la posición de España es clara, rechazando que no se respete el derecho internacional y evitando caer en errores del pasado como los que asegura que hubo en la guerra de Irak, con un aumento del terrorismo yihadista, crisis migratoria en el Mediterráneo Oriental e incremento de los precios de la energía y del coste de la vida.
Medidas ante la incertidumbre
Frente a ese «regalo del trío de las Azores», ha subrayado que la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: «No a la guerra».
Ahora prevé que aumente también la incertidumbre económica, con subidas del precio del petróleo y el gas, y por ello ha vuelto a defender la posición de España frente a los dirigentes que «usan el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos».
Sánchez ha garantizado ante esa situación que el Gobierno, si es necesario, ayudará a los hogares, trabajadores y empresas que se puedan ver afectados por el impacto económico.
«España cuenta en estos momentos con los recursos necesarios para hacer frente a esta crisis. Tenemos la capacidad, también la voluntad política, y lo haremos -ha apostillado- de la mano de los agentes sociales, como lo hicimos durante la pandemia, la crisis energética o recientemente la crisis arancelaria».
Garantía de evacuación
También ha prometido asistencia a los españoles que se encuentran en la región para ayudarles a regresar, algo para lo que ha dicho que están trabajando «día y noche» el servicio exterior y el ejército.
Las operaciones de evacuación ha precisado que son muy delicadas debido a que el espacio aéreo no es seguro, pero ha insistido en que los españoles en la región pueden tener la certeza de que se les va a proteger y se les traerá de vuelta al país.
El presidente del Gobierno ha señalado asimismo que España va a colaborar con todos los países de la región que abogan por la paz y por el cumplimiento de la legalidad internacional, así como con los aliados europeos para que haya una respuesta coordinada y eficaz.
De la misma forma, seguirá exigiendo a Estados Unidos, Israel e Irán el cese de las hostilidades y una solución diplomática a la guerra, y defendiendo que una ilegalidad no puede ser respondida con otra y que no se puede jugar a la ruleta rusa con el destino de millones de personas.
A su juicio, la pregunta no es si España está a favor o no del régimen de los ayatolás porque nadie lo está, sino que debe preguntarse si se está a favor o en contra de la legalidad internacional y de la paz.
Tras recordar que el pueblo español siempre repudió la dictadura de Sadam Hussein pero no por ello apoyó la guerra de Irak, ha explicado que ahora se repudia al régimen de Irán, «que reprime y mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres», pero se rechaza este conflicto.
Lejos de considerar que la posición del Gobierno español pueda ser ingenua, ha señalado que lo ingenuo es pensar que la solución es la violencia o creer que las democracias o el respeto entre las naciones brotan de las ruinas.
Represalias de Trump
También lo es, ha precisado, practicar un «seguidismo ciego y servil».
«Yo creo que esta posición no es en absoluto ingenua, es coherente y, por tanto, no vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno», ha dicho Sánchez en alusión a Trump.
Sánchez ha asegurado tener una confianza absoluta en la fortaleza económica, institucional y moral de España y ha afirmado que el Gobierno está con quienes tiene que estar, «con los valores -ha dicho- que nuestros padres y abuelos fijaron en nuestra Constitución».
«España está con los principios fundacionales de la Unión Europea, está con la carta de Naciones Unidas, está con el derecho internacional y, por tanto, está con la paz y la existencia pacífica entre países y su convivencia», ha añadido.
Y en esta línea, ha proseguido: «Estamos además con muchos otros gobiernos que piensan como nosotros y también con millones de ciudadanos y ciudadanas que en toda Europa, en Norteamérica y en Oriente Medio, que lo que piden al mañana no es más guerra o más incertidumbre, sino más paz y más prosperidad, porque lo primero solo beneficia a unos pocos y lo segundo nos beneficia a todos».