El Museo del Mate será sede del mayor evento de cata de la yerba
Con sede en Buenos Aires y apoyo del Senado, el primer Mundial de la Yerba Mate se realizará entre el 5 y el 7 de junio en el Museo del Mate y reunirá marcas de distintos países. La iniciativa, impulsada desde el ámbito privado, busca posicionar globalmente al producto, pero también abre una pregunta política: ¿puede este tipo de eventos redefinir el lugar de Misiones en la cadena de valor de su principal producción?
“El Museo del Mate va a ser la sede principal y está organizado por nosotros y por el sommelier Martín Gómez”, explicó Alexis Holzmann, Director del Museo del Mate, quien remarcó que se trata de un torneo abierto a participantes de todo el mundo. “No solo se va a decidir la mejor yerba argentina, sino que van a poder participar de todo el mundo”, señaló.
Un evento que escala a la agenda institucional
El certamen contará con un jurado especializado que irá ampliándose con el correr de los días. “Ya tenemos cinco jurados elegidos y vamos a terminar con 20”, indicó. Además, detalló que la evaluación será a ciegas: “Va a ser similar a cómo hacen la catación de vino, con los ojos vendados”.
El dato político no pasa desapercibido: la presentación en el Senado introduce al evento en una dimensión institucional que excede lo cultural o comercial. En términos concretos, ubica a la yerba mate en una agenda más amplia, vinculada a exportaciones, posicionamiento internacional y economías regionales.
Además, el formato abierto —con participación de marcas de distintos países, incluso fuera de Argentina— amplía el alcance del producto y tensiona la idea tradicional de origen, en un mercado que empieza a globalizarse.
Misiones, entre el liderazgo productivo y la disputa por el valor agregado
Aunque el evento se realizará en Buenos Aires, la centralidad de Misiones aparece como un eje inevitable. Holzmann subrayó el rol central de Misiones en el desarrollo del evento, tanto por su peso productivo como por su valor simbólico. “El mundial de la yerba mate se va a tocar muchísimo, también en Misiones”, aseguró.
En ese marco, el Mundial funciona también como vidriera. No sólo para marcas, sino para el modelo productivo misionero, que históricamente concentró la producción primaria pero enfrenta desafíos en la generación de valor agregado y posicionamiento internacional.
El impulso a este tipo de iniciativas puede leerse como un intento de reposicionar al sector, en un contexto donde la yerba mate busca consolidarse como producto global, al estilo de otras economías regionales. El evento contará con unos 30 stands y ya hay un alto nivel de interés por parte de las marcas. “Estamos al tanto de que casi todas las marcas quieren participar”, sostuvo.
Competencia global y nuevas reglas del juego
La apertura del certamen a marcas internacionales introduce un elemento adicional: la competencia ya no es únicamente interna. La presencia de productos desarrollados fuera del país plantea un escenario donde la calidad, el marketing y la estrategia comercial empiezan a pesar tanto como el origen.
En paralelo, el interés de múltiples marcas por participar —con capacidad para 30 stands— muestra que el sector percibe una oportunidad, aun en un contexto económico desafiante.
El acompañamiento institucional, sumado a la lógica de competencia global, configura un esquema donde lo público y lo privado convergen en la construcción de un nuevo posicionamiento.
Entre promoción y estrategia de largo plazo
El impacto inmediato del evento puede ser limitado, pero la apuesta parece estar en el “día después”. La visibilidad, la generación de marca país y la posibilidad de instalar estándares de calidad son variables que podrían incidir en el mediano plazo.
Holzmann resaltó el impacto que puede tener esta iniciativa a futuro. “Yo creo que el efecto va a ser no tanto ahora en la previa, sino en el después. Se va a hablar mucho después de que suceda un mundial de la yerba mate”, afirmó.
El encuentro se realizará en el Museo del Mate, ubicado en Avenida de Mayo N° 853, en la Ciudad de Buenos Aires, y estará abierto al público, que podrá presenciar en vivo la competencia. De esta manera, el Gobierno y el sector privado impulsan un evento que busca consolidar a la yerba mate como un producto de reconocimiento internacional, con fuerte identidad misionera.
En un escenario donde la yerba mate busca consolidar su lugar en el mundo, el Mundial aparece como un movimiento que combina promoción, identidad y competencia. El resultado, sin embargo, dependerá de lo que ocurra después del evento.












