mercado laboral argentino

La recuperación salarial se frenó en casi todo el país

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La desaceleración de la inflación y la estabilidad macroeconómica todavía no lograron traducirse en una recuperación sostenida de los salarios privados. Los datos del primer trimestre de 2026 muestran que el ingreso de los trabajadores formales volvió a perder terreno frente al costo de vida en la mayoría de las provincias argentinas, profundizando además las brechas regionales que caracterizan al mercado laboral nacional.

De acuerdo con un informe elaborado por Politikon Chaco sobre la base de estadísticas del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), el salario bruto promedio del sector privado registrado alcanzó en marzo los $2.207.129 a nivel nacional. Sin embargo, detrás de ese promedio se esconde una Argentina salarial partida en dos.

Las provincias vinculadas a la energía y los recursos naturales continúan liderando el ranking de remuneraciones. Neuquén encabezó la tabla con un salario bruto promedio de $3.808.627, seguida por Santa Cruz con $3.768.615 y Chubut con $2.958.750. Completan el lote de privilegio la Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego, únicas jurisdicciones que también superaron holgadamente la media nacional.

Salarios privados: Misiones en el lote más bajo del país

Salario bruto promedio del sector privado formal. Marzo 2026.

Jurisdicción Salario promedio Variación real interanual Lectura
Total país $2.207.129 -0,9% Promedio nacional
Neuquén $3.808.627 -0,5% Mayor salario del país
Santa Cruz $3.768.615 -1,0% Alta incidencia minera y energética
Misiones $1.410.385 -1,8% Entre los salarios más bajos
Corrientes $1.437.891 -3,3% Baja real superior al promedio
Chaco $1.448.454 -2,4% También debajo de la media nacional
Formosa $1.525.717 +0,3% Una de las tres subas reales
Fuente: Politikon Chaco en base a OEDE-STEySS e INDEC. Elaboración: Economis.

En el otro extremo aparecen las economías regionales y las provincias con menor desarrollo industrial. La Rioja registró el salario promedio más bajo del país con $1.308.235, seguida por Santiago del Estero, Tucumán y Misiones, donde la remuneración promedio alcanzó apenas $1.410.385 mensuales. Corrientes quedó apenas por encima, con $1.437.891.

La situación misionera presenta una doble preocupación. Por un lado, la provincia ocupa el quinto lugar entre las jurisdicciones con menores salarios privados registrados. Por otro, los ingresos continuaron perdiendo capacidad de compra durante el primer trimestre.

Según el informe, el salario privado formal promedio de Misiones cayó 1,8% en términos reales respecto del mismo período de 2025, una baja superior al promedio nacional, que fue de 0,9%. La provincia se ubicó entre los distritos donde la recuperación salarial todavía no logra consolidarse.

El dato adquiere relevancia porque apenas tres jurisdicciones lograron mostrar mejoras reales interanuales: Catamarca (+5%), San Juan (+0,8%) y Formosa (+0,3%). El resto del país continuó registrando retrocesos o estancamiento.

La energía paga mejor; el agro, menos

El informe también permite observar cómo la estructura productiva condiciona los ingresos.

En Misiones, el sector de Electricidad, Gas y Agua es el que paga los salarios más altos dentro del empleo privado formal. Sin embargo, se trata de una actividad con baja incidencia en la generación de puestos de trabajo, ya que representa apenas 1,8% del empleo privado provincial.

Por el contrario, Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura aparece como la actividad con los salarios promedio más bajos de la provincia. La situación resulta especialmente significativa porque ese sector concentra 7,2% del empleo privado formal misionero, una participación considerablemente superior a la de los sectores de mayores remuneraciones.

La fotografía revela una característica estructural de muchas economías regionales: las actividades que generan más empleo no necesariamente son las que ofrecen mejores salarios.

La geografía de los salarios

El mapa salarial argentino sigue mostrando una fuerte relación entre recursos naturales y remuneraciones.

Las provincias petroleras y mineras exhiben los salarios más elevados gracias al peso de actividades de alta productividad y fuerte demanda de mano de obra calificada. Neuquén, Santa Cruz y Chubut constituyen el ejemplo más claro de este fenómeno. En Santa Cruz, por caso, la minería explica más del 20% del empleo privado formal y sostiene los ingresos más altos del país.

En cambio, las provincias con economías más diversificadas o basadas en actividades agroindustriales tradicionales muestran salarios considerablemente inferiores y una mayor vulnerabilidad frente a los ciclos económicos.

La consecuencia es una brecha salarial que supera ampliamente el 190% entre la provincia con mayores remuneraciones y la que exhibe los ingresos más bajos.

Los datos del primer trimestre dejan una conclusión contundente: la desaceleración inflacionaria aún no alcanza para recomponer plenamente el poder adquisitivo de los trabajadores formales.

La caída real de los salarios privados registrada en la mayoría de las provincias muestra que la recuperación económica sigue siendo heterogénea y que las mejoras macroeconómicas todavía no llegan con la misma intensidad a todas las regiones.

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La Fundación Mediterránea advierte que la estabilidad macro aún no se traduce en una mejora real del empleo y los ingresos

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La desaceleración de la inflación, el equilibrio fiscal y la recuperación de algunos indicadores macroeconómicos aparecen como los principales logros exhibidos por el Gobierno nacional. Sin embargo, un informe de la Fundación Mediterránea plantea una advertencia de fondo: la estabilidad macroeconómica, por sí sola, no garantiza una mejora en las condiciones de vida de la población si no viene acompañada por una recuperación sostenida del mercado laboral formal y de los ingresos.

El trabajo, elaborado por las especialistas Laura Caullo y Guadalupe Galíndez, sostiene que la economía argentina enfrenta un desafío estructural que excede el ordenamiento de las variables macroeconómicas. Según el análisis, el mercado de trabajo continúa mostrando elevados niveles de precarización, informalidad y presión laboral, factores que limitan el impacto social de la estabilización económica.

Los datos correspondientes al primer trimestre de 2026 reflejan esa contradicción. La tasa de desempleo se ubicó en 7,8%, equivalente a aproximadamente 1,8 millones de personas sin trabajo, un nivel prácticamente idéntico al registrado en igual período del año anterior. Sin embargo, detrás de esa aparente estabilidad se observa un deterioro en otros indicadores clave.

La subocupación aumentó de 10% a 11,1%, alcanzando a unas 2,5 millones de personas que trabajan menos horas de las que necesitan para sostener sus ingresos. A su vez, al incorporar a quienes tienen empleo pero buscan otra ocupación o mayores horas laborales, la denominada presión laboral total trepa hasta el 23,6% de la población económicamente activa, involucrando a más de 5,3 millones de argentinos.

Para la Fundación Mediterránea, este indicador resulta especialmente relevante porque revela una situación de fragilidad económica que no aparece reflejada únicamente en la tasa de desempleo. La necesidad de complementar ingresos o conseguir más trabajo evidencia que una porción significativa de la población no logra cubrir sus necesidades básicas con su actividad actual.

El informe también pone el foco sobre la calidad del empleo. Durante el último año se perdieron alrededor de 100.000 puestos asalariados privados y otros 21.000 empleos públicos, mientras que el número de monotributistas aumentó en 90.000 personas. La dinámica refleja una sustitución parcial del empleo asalariado por formas de ocupación más flexibles, aunque generalmente con menores niveles de protección social.

A este fenómeno se suma la persistencia de una elevada informalidad laboral. Según el estudio, el 44,2% de los ocupados trabaja sin aportes jubilatorios ni cobertura de seguridad social, lo que equivale a unos 9,2 millones de personas. Se trata de uno de los principales obstáculos para que el crecimiento económico pueda traducirse en una mejora sostenible del bienestar.

“La heterogeneidad que exhibe el mercado laboral argentino pone de manifiesto que la estabilización macroeconómica, aun siendo un paso indispensable, no garantiza por sí misma una mejora en las condiciones de vida”, señala el documento. El diagnóstico apunta a que el país enfrenta problemas estructurales que requieren políticas específicas orientadas a la generación de empleo formal y productivo.

El análisis también muestra fuertes diferencias territoriales. En ocho provincias la presión laboral supera el promedio nacional. En los partidos del Gran Buenos Aires, por ejemplo, la problemática se expresa a través de mayores niveles de desempleo y competencia por los puestos de trabajo disponibles. En otras jurisdicciones como Río Negro, Santiago del Estero, Formosa o Chubut, la menor presión laboral convive con altas tasas de inactividad, un fenómeno que refleja la salida de personas del mercado laboral más que una mejora efectiva de las condiciones económicas.

Desde una perspectiva económica, el informe plantea que la verdadera prueba para la actual etapa de estabilización será su capacidad para generar empleo de calidad. “El desafío ya no pasa solamente por crear puestos de trabajo, sino por mejorar su calidad”, remarcan las autoras.

La conclusión del trabajo utiliza una analogía futbolística para resumir el escenario actual. Si la estabilidad macroeconómica representa una defensa ordenada, el empleo formal y los ingresos constituyen la capacidad ofensiva de una economía. En otras palabras, mantener el equilibrio fiscal y controlar la inflación son condiciones necesarias, pero insuficientes, para mejorar el bienestar social si no se generan oportunidades laborales capaces de sostener el crecimiento del consumo y la movilidad económica de los hogares.

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La destrucción silenciosa: en 28 meses cerraron 26.448 empresas y se perdieron 370 mil puestos registrados

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La economía argentina atraviesa una paradoja cada vez más visible. Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran señales de estabilización, el tejido productivo continúa achicándose. La fotografía que surge de los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) es contundente: entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 desaparecieron 26.448 empleadores y se perdieron 339.841 puestos de trabajo registrados en unidades productivas. Si se suman las trabajadoras de casas particulares, la destrucción alcanza a 370.487 empleos formales.
Traducido a una escala cotidiana, la Argentina perdió 31 empresas por día y 435 empleos registrados diarios durante los primeros 28 meses de gestión de Javier Milei.
El dato expone una realidad menos visible que la desaceleración inflacionaria o la mejora financiera: la economía continúa expulsando unidades productivas y empleo formal.

Los números muestran que el universo de empleadores pasó de 512.357 a 485.909 firmas, una caída del 5,2%. Detrás de esa cifra hay comercios, pequeñas industrias, empresas de transporte, constructoras y prestadores de servicios que dejaron de operar o redujeron su estructura al punto de abandonar el empleo registrado.

Empresas empleadoras: 26.448 menos

Argentina | Noviembre 2023 vs marzo 2026

Indicador Nov. 2023 Mar. 2026 Variación
Empleadores registrados 512.357 485.909 -26.448
Ritmo promedio 28 meses -31 por día
Fuente: CEPA en base a SRT.

El sector más golpeado fue el comercio, con 6.836 empleadores menos. Le siguieron transporte y almacenamiento (-6.473), servicios inmobiliarios (-3.796), industria manufacturera (-3.393), servicios profesionales (-2.666) y actividades agropecuarias (-2.425).
Sin embargo, cuando se mide el impacto en términos relativos, el panorama cambia. Transporte y almacenamiento encabeza la crisis con una contracción del 16,4% de sus empleadores, seguido por servicios extraterritoriales (-15,8%), inmobiliarias (-12,8%) y construcción (-9,5%).

El empleo formal sigue en retroceso

La caída empresaria tuvo un correlato inevitable sobre el mercado laboral. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 el empleo registrado en unidades productivas cayó de 9,86 millones a 9,52 millones de trabajadores. Son 339.841 puestos menos, equivalente a una retracción del 3,45%.

La construcción aparece como el gran símbolo del ajuste económico. El sector perdió 81.425 empleos registrados, producto del freno de la obra pública nacional y de la retracción de la inversión privada. Detrás se ubicaron la industria manufacturera (-79.263), la administración pública (-67.312) y el transporte (-64.660).
En términos porcentuales, la construcción también lidera el deterioro con una caída del 17,1% del empleo. Transporte y servicios extraterritoriales registran bajas superiores al 12%, mientras que la industria manufacturera retrocede 6,5%.

Empleo formal: 370.487 puestos menos

Argentina | Unidades productivas + casas particulares

Categoría Nov. 2023 Mar. 2026 Variación
Trabajadores en unidades productivas 9.857.173 9.517.332 -339.841
Casas particulares 629.660 599.014 -30.646
Total empleo privado registrado 10.486.833 10.116.346 -370.487
Fuente: CEPA en base a SRT.


Un dato especialmente sensible es el comportamiento del empleo doméstico. Las trabajadoras de casas particulares registradas pasaron de 629.660 a 599.014. Son 30.646 empleos menos. Históricamente, este sector funciona como un termómetro del poder adquisitivo de los hogares de clase media: cuando las familias ajustan gastos, el empleo doméstico suele ser una de las primeras variables afectadas.

Misiones: una crisis más silenciosa, pero persistente

Los datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino permiten observar que Misiones no quedó al margen de esta dinámica.

Misiones perdió 1.074 empresas empleadoras entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, pasando de 9.480 a 8.406 firmas registradas. La caída alcanza el 11,3%, más del doble del promedio nacional. Esto significa que más de una de cada diez empresas que empleaban trabajadores formales dejó de existir durante el período.

Misiones: más de una de cada diez empresas menos

Noviembre 2023 vs marzo 2026

Indicador Nov. 2023 Mar. 2026 Variación
Empresas empleadoras 9.480 8.406 -1.074 / -11,3%
Empleo privado formal 97.796 mínimo desde dic. 2020
Fuente: elaboración propia en base a datos laborales oficiales.

El deterioro también se refleja en el empleo privado registrado. En marzo de 2026 Misiones contabilizó 97.796 trabajadores formales en el sector privado, el nivel más bajo desde diciembre de 2020. La provincia perdió 707 puestos solamente en marzo y acumula una caída interanual que la ubica entre las jurisdicciones más afectadas del NEA.

La diferencia respecto de otras provincias radica en la estructura económica misionera. La provincia depende fuertemente de pymes comerciales, agroindustriales y de servicios vinculados al mercado interno. Son precisamente los segmentos que más sufren cuando cae el consumo, se encarece el financiamiento y se retrae la actividad.

Pymes que desaparecen, grandes empresas que despiden

Otro dato relevante del informe es que la desaparición de empleadores se concentra casi exclusivamente en las pequeñas y medianas empresas. De las 26.448 firmas perdidas, 26.382 tenían menos de 500 trabajadores. Es decir, el 99,75% de los cierres corresponde a empresas de menor tamaño.

Sin embargo, cuando se analiza el empleo, el mayor ajuste provino de las grandes compañías. Las empresas con más de 500 empleados explican el 67,1% de los puestos destruidos, con una pérdida de 228.084 trabajadores.

La lectura es clara: las pymes son las que desaparecen, mientras que las grandes empresas sobreviven reduciendo personal.

La discusión económica argentina suele concentrarse en inflación, dólar, reservas o superávit fiscal. Pero detrás de esos indicadores aparece otra realidad: la del tamaño efectivo de la economía.

Los datos muestran que la estabilización macroeconómica todavía no logró traducirse en una recuperación sostenida del entramado productivo. Menos empresas, menos empleo registrado y una industria que opera con elevados niveles de capacidad ociosa configuran un escenario donde la economía puede mostrar mejores balances fiscales mientras continúa reduciendo su base productiva.

El desafío de los próximos meses no será solamente sostener la estabilidad. Será demostrar que esa estabilidad puede generar nuevas empresas, recuperar empleo formal y revertir una dinámica que, por ahora, sigue mostrando una economía más ordenada, pero también más pequeña.

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Misiones volvió a perder empleo y cayó al nivel más bajo desde 2020

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En marzo el empleo registrado en el sector privado a nivel nacional presentó una caída del 0,1%, equivalente a la pérdida de unos 7.603 empleos en todo el país respecto al mes anterior, mientras que en la comparación interanual el resultado  también fue negativo en -1,5% y unos 96.638 empleos menos comparados en marzo de 2025

Según la Secretaría de  Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación en base SIPA, en marzo Misiones registró 97.796 trabajadores en el sector privado formal, con una baja del 0,7% contra el mes anterior, lo que equivale a la pérdida de 707 empleos, borrando toda la recuperación lograda en el mes previo. 

Misiones mostró la sexta mayor caída del país y la mayor en el NEA, lugar que comparte con Corrientes. 

El dato se agrava al observar que el volumen de empleo actual, es decir, los 97.795 puestos de trabajo son el número más bajo para Misiones desde diciembre de 2020

En la comparación interanual Misiones mantiene resultados  negativos: contra marzo de 2025, Misiones muestra un retroceso del 3,9% (-3.952 empleos), la octava caída más fuerte del país aunque la menor en el NEA.

Desde  que asumió Javier Milei, Misiones acumula una pérdida de 11.044 empleos (-10,1% vs. noviembre de 2023). En este caso, la provincia presenta la sexta caída más fuerte del país y la segunda mayor del NEA (solo por encima de Formosa).

¿Qué pasó en el país? 

Como se indicó previamente, a nivel nacional el empleo privado formal cayó 0,1% en marzo y se perdieron 7.603 empleos asalariados privados en todo el país, borrando la leve recuperación de febrero. 

Por sectores, los mejores desempeños estuvieron en Minas y  Canteras (+0,5%), Pesca (+0,3%) y Agro (+0,23%), entre otros; por el contrario, los peores  desempeños relativos se vieron en la Industria Manufacturera (-0,4%) y en la  Intermediación Financiera (-0,5%). 

A nivel acumulado de la era Milei (marzo 2026 vs. noviembre de 2023, desestacionalizado) son 216.643 los empleos perdidos en el sector privado formal (-3,4%). 

Entre los desempeños provinciales de marzo, solo cinco distritos presentaron subas mensuales del empleo privado formal, liderados por Neuquén (0,9%); otras tres provincias no mostraron variación (0,0%); y, por el contrario, 16 provincias registraron caídas, con Catamarca (-1,6%) y La Rioja (-2,7%) presentando las más fuertes.

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Promoción del Empleo Registrado: ARCA reglamentó el blanqueo laboral con condonación de hasta el 90% de la deuda previsional

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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en marcha la reglamentación operativa del Régimen de Promoción del Empleo Registrado (PER), creado por la Ley 27.802 de Modernización Laboral. La medida habilita a las empresas privadas a regularizar trabajadores no registrados o deficientemente registrados con una condonación de hasta el 90% de las deudas previsionales, además de planes de pago de hasta 72 cuotas para los saldos remanentes.

La resolución general 5862, publicada este jueves en el Boletín Oficial, transforma en un mecanismo concreto uno de los capítulos más relevantes de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. Para el sector productivo, la norma abre una ventana temporal para corregir contingencias laborales acumuladas sin enfrentar la totalidad de las cargas históricas, reduciendo significativamente el costo de formalización.

Una herramienta para reducir pasivos laborales ocultos

El régimen alcanza a relaciones laborales iniciadas hasta el 5 de marzo de 2026 y que permanezcan vigentes al momento de la adhesión. El plazo para regularizar se extenderá hasta el 28 de noviembre de 2026.

Desde la óptica empresarial, la principal novedad es la magnitud de la condonación sobre aportes y contribuciones adeudados:

  • 90% de reducción para micro y pequeñas empresas y entidades sin fines de lucro.
  • 80% para medianas empresas tramo 1 y 2.
  • 70% para el resto de los empleadores.

Además, el régimen elimina el total de la deuda vinculada al Seguro de Salud, Riesgos del Trabajo y Seguro Colectivo de Vida Obligatorio para los trabajadores regularizados.

La decisión apunta a resolver uno de los principales obstáculos para la formalización: el elevado costo acumulado de las obligaciones previsionales retroactivas, que en muchos casos termina convirtiéndose en una barrera económica para blanquear personal.

Para provincias con una fuerte presencia de pequeñas empresas familiares, cooperativas, establecimientos agroindustriales y comercios de escala reducida, como Misiones y el resto del NEA, la medida adquiere una relevancia especial.

Gran parte del empleo regional se concentra en actividades intensivas en mano de obra, donde históricamente coexistieron situaciones de informalidad parcial o registraciones deficientes vinculadas a antigüedad o remuneraciones declaradas por debajo de los ingresos reales.

Sectores como: Agroindustria, Producción forestal, Yerba mate, Té, Comercio fronterizo, Servicios turísticos, Transporte y logística, podrían encontrar en este esquema una oportunidad para regularizar personal con un costo significativamente inferior al que implicaría afrontar la totalidad de las obligaciones acumuladas.

Financiamiento accesible para completar la regularización

La resolución también reglamenta un plan especial de facilidades de pago para la deuda que no resulte condonada.

Las condiciones son diferenciadas según el tamaño de la empresa:

  • 72 cuotas y anticipo del 3% para micro y pequeñas empresas.
  • 48 cuotas y anticipo del 4% para medianas empresas.
  • 36 cuotas y anticipo del 5% para grandes empleadores.

La tasa de financiación será del 1% mensual, un costo financiero relativamente bajo en comparación con los niveles históricos de financiamiento empresarial en Argentina.

Para los tomadores de decisiones, este punto resulta central: la combinación de condonación parcial y financiamiento extendido reduce el impacto inmediato sobre la caja de las compañías que opten por regularizar personal.

La lógica económica detrás del régimen busca desplazar el enfoque sancionatorio tradicional hacia un esquema de incentivos.

La reglamentación contempla incluso situaciones detectadas mediante inspecciones laborales que aún se encuentren en discusión administrativa o judicial, permitiendo su incorporación al programa siempre que las deudas no hayan sido canceladas.

Desde el punto de vista de la gestión empresaria, esto podría contribuir a disminuir contingencias laborales futuras, mejorar la trazabilidad de las relaciones laborales y fortalecer el acceso al crédito, especialmente para empresas que requieren demostrar cumplimiento normativo ante entidades financieras o programas de promoción productiva.

Lo que deberán evaluar las empresas

La adhesión no es automática. Los empleadores deberán rectificar altas laborales, corregir fechas de ingreso o actualizar remuneraciones mediante los sistemas digitales de ARCA y presentar las declaraciones juradas correspondientes.

La disponibilidad operativa comenzará el 16 de junio de 2026, fecha desde la cual podrán iniciarse los trámites de regularización.

Para muchas pymes, la decisión pasará por comparar el costo actual del blanqueo con el riesgo potencial de mantener situaciones irregulares en un contexto donde los sistemas de fiscalización y cruce de información muestran una creciente digitalización.

La efectividad del PER no dependerá únicamente de los beneficios fiscales. El indicador clave será la capacidad de las empresas para transformar una regularización excepcional en empleo formal sostenible. En economías regionales donde la competitividad continúa condicionada por costos laborales, tributarios y logísticos, la medida puede convertirse en una herramienta relevante para reducir informalidad. El verdadero impacto se medirá a partir de cuántas pymes decidan aprovechar esta ventana antes del cierre previsto para noviembre.

Resolución General 5862 ARCA by CristianMilciades

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