Mercosur

Andersen: “El acceso al mercado de la Unión Europea, es muy importante para Misiones”

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Lo manifestó el pre candidato a diputado nacional Ricardo Andersen. “Del total de nuestras exportaciones, solamente un 10% en promedio va a Unión Europea. Podemos potenciar dicho mercado para nuestros productos” subrayó.

Puerto Rico / Montecarlo. Este viernes el Mercosur y la Unión Europea firmaron un acuerdo para la creación de un Área de Libre Comercio, que conformará un mercado de 800 millones de consumidores, y que permitirá a la Argentina en general y a Misiones en particular, la posibilidad de incrementar las ventas de los productos de sus economías regionales, y abrirá oportunidades para asociaciones económicas entre las Pymes locales y extranjeras, sumándonos de esa manera, a las importantes cadenas de valor global.

En ese sentido el pre candidato a diputado nacional por el Frente Juntos por el Cambio, Ricardo Andersen, se manifestó a favor del acuerdo mientras llevaba adelante una recorrida por los Municipios de Puerto Rico, Garuhapé, Caraguatay y Montecarlo. “El acuerdo comercial del Mercosur con la Unión Europea y el consiguiente acceso a dicho mercado, es muy importante para la Argentina y para Misiones. Del total de nuestras exportaciones misioneras, solamente un 10% en promedio va a la Unión. Es decir, que con el acceso preferencial y con menores trabas que vamos a tener, podemos potenciar dicho mercado para nuestros productos, generando más trabajo y mayor riqueza para nuestra Provincia” subrayó.

¿Que exportamos a Europa?

Nuestro principal producto a la Unión Europea es el Tabaco y el Té, ocupando en los últimos 5 años en promedio más del 70% de nuestras exportaciones a dicho mercado. Viene creciendo la Yerba Mate, y también se realizan ventas citrícolas y forestales.

“En estas elecciones podemos optar entre una economía cerrada y una integrada de manera inteligente con el mundo”

Andersen destacó que el proyecto de Juntos por el Cambio encabezado por el presidente Mauricio Macri, ofrece a la ciudadanía “la posibilidad de integrarnos de manera inteligente con el mundo. Desde que llegó a la presidencia en diciembre de 2015 hasta la actualidad, se abrieron más de 190 mercados en 50 países. Esto posibilitó un crecimiento de nuestras exportaciones, donde Misiones tuvo un buen desempeño, principalmente con la yerba mate que batió todos los records, exportando más de 43 millones de kilogramos en 2018, mientras que las exportaciones generales recuperaron valores cercanos al año 2010. A partir del segundo mandato de la ex presidenta, la gestión económica se cerró, y puso muchas trabas como el Cepo, las DJAI, y la apreciación cambiaría, que obstaculizaron la inserción del país y deterioraron la balanza comercial hasta entonces superavitaria” detalló.

El próximo Congreso será el encargado de ratificar este acuerdo

Finalmente Andersen destacó la importancia de estas elecciones para presidente y diputados nacionales “este acuerdo debe ser ratificado por el Poder Legislativo. Si llegamos al Congreso vamos a profundizar la integración de la Argentina con el mundo, cuidando y escuchando siempre a nuestros productores.

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Algunos datos En Millones de Dólares

Argentina 2015: Exportaciones / Importaciones / Saldo

56.784 60.203 -3.419

Argentina 2018: Exportaciones / Importaciones / Saldo

61.559 65.441 -3.882

Arg. En-May 2019: Exportaciones / Importaciones / Saldo

25.517 20.989 +4.528

Exportaciones Misiones 2015: 404

Exportaciones Misiones 2018: 465

Exportaciones Misiones Primer trimestre 2019: 100

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Economistas, gremios e industrias, en guerra contra el TLC Mercosur-Europa

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La contracara del festejo oficial es la preocupación de cámaras empresarias y sindicatos, que temen ser la “variable de ajuste” y sucumbir a la competencia

El Gobierno celebró el fin de una negociación histórica, que demandó más de 20 años de gestiones, entre idas y vueltas. Y un hecho que grafica cómo caló hondo en las filas de Cambiemos la culminación de las tratativas puede ser el audio que el canciller Faurie le envió, desde Bruselas, al presidente Macri, quien en esos momentos estaba en la cumbre del G20, en Japón.

Tratando de contener la emoción y las lágrimas y dejando largos silencios, Faurie felicitó al Jefe de Estado por haber logrado sellar el Tratado de Libre Comercio durante su gestión, ese que le fuera negado a los anteriores gobiernos.

Faurie luego llamó al Presidente y, mientras le daba detalles, abrazó al ministro de Producción, Dante Sica, quien estaba a su lado. Sica fue uno de los funcionarios que con más firmeza defendió la decisión de poner quinta a fondo y cerrar esta dilatada negociación.

Además de asegurar que el pacto entre ambos bloques “es clave porque genera calidad institucional, reglas claras, transparencia y previsibilidad”, aseguró que traerá grandes oportunidades para las empresas argentinas.

“Se alcanza el 30% del PBI mundial, lo que significa que nuestras Pymes podrán llegar a un mercado de 500 millones de personas”, recalcó el funcionario, quien consideró que se trata de “un paso fundamental de nuestra política de inserción inteligente en el escenario internacional”.

Posteriormente, desde la consultora Abeceb –que supo dirigir el propio Sica durante años- aseguraron que el acuerdo -que elimina más del 90% de los aranceles en el comercio entre ambos bloques-, “es una oportunidad para nuestro país, pues asegura el ingreso a un mercado con un ingreso per cápita promedio de u$s36.000”.

Además, en un contexto en el que el mundo está en vilo por el avance de una guerra comercial entre Estados Unidos y China, para los analistas de Abeceb, el TLC a futuro facilitará la atracción de inversiones.

Todos estos son diagnósticos optimistas que, sin embargo, chocan con la visión que tiene otro sector del aparato productivo y que es compartida por algunos analistas, sindicatos, cámaras sectoriales y figuras de la oposición.

Lo que observan no es tanto la oportunidad que se abre a nivel exportaciones sino los riesgos de sufrir una avalancha importadora, al tiempo que se podría generar una mayor competencia en el mercado brasileño, el destino natural para los productos de Pymes nacionales.

Alberto Fernández fue uno de los primeros en criticar el pacto, al considerar que traerá “perjuicios a nuestra industria y el trabajo argentino”

Desde Red Observar, un think tank conformado por el Centro de Economía Política y el Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior, entre otras agrupaciones- también advirtieron sobre los términos del acuerdo.

A grandes rasgos, el bloque europeo eliminará aranceles para el 93% de las exportaciones que realiza el Mercosur y otorgará un trato preferencial para casi todo el 7% restante. El bloque sudamericano, en tanto, eliminará aranceles para el 90% de los productos que llegan desde el mercado europeo.

El problema –advierten desde Red Observar- es que la UE “no reconoce en ningún tramo el concepto de asimetría entre las partes”.

“Pese a que quintuplica en PBI al Mercosur y más que duplicó sus exportaciones a la región en los últimos diez años, ha obtenido un sinnúmero de concesiones en materia de desgravación de bienes, reglas de origen, compras públicas, servicios y establecimiento y propiedad intelectual”, alertaron.

La conclusión que hacen, es que el objetivo primordial de las potencias europeas fue el de asegurar la apertura del Mercosur para sus productos industriales, mientras que el TLC genera que la Argentina se convierta en un mero proveedor de materias primas.

En la misma línea, un reciente trabajo realizado por el Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior (ODEP), que conduce Paula Español, ya había alertado sobre los riesgos de alcanzar el libre comercio con estas potencias: en concreto, proyectan que entran en zona de riesgo 186.000 puestos de trabajo en el sector industrial por la baja de aranceles.

¿Oportunidades o amenazas?

Desde Abeceb reconocen que el cierre de la negociación entre ambos bloques supone algunas amenazas para el entramado productivo.

De acuerdo con la consultora, los sectores que podrían sufrir una mayor competencia importada son aquellos relacionados con la metalmecánica, como por ejemplo la industria automotriz y la autopartista, así como también las empresas productoras de bienes de capital y productos metálicos.

Además, advierten que otras ramas de actividad que podrían sufrir mayores presiones competitivas a mediano plazo son las vinculadas a la industria química, principalmente los laboratorios.

En otro párrafo, los analistas reconocen que un acuerdo de estas características “tiene más chances de ser aprovechado por grandes empresas que por Pymes”.

“Para estas últimas, la integración con la UE puede significar un reto, dado que cuentan con menores recursos para insertarse en los mercados globales y hacer frente a la competencia”, advirtieron.

En paralelo, desde Brasil, el analista Gustavo Segré se manifestó a favor del acuerdo, pero igualmente planteó que “las Pymes van a sufrir si en la Argentina no se avanza con reformas estructurales”, especialmente a nivel carga tributaria, retenciones, leyes laborales y costo del financiamiento.

Desde Red Observar plantearon que la posibilidad de que los gigantes europeos puedan entrar al mercado argentino y brasileño sin aranceles, “debilitará profundamente y hasta podrá desintegrar el tejido industrial del Mercosur”.

Entre las numerosas críticas, por ejemplo, el documento señala que los negociadores argentinos aceptaron eliminar el 100% de los aranceles a todas las autopartes que llegan desde la Unión Europea, que se desgravarán de manera lineal en 15 años.

“Fuimos moneda de cambio”, disparó en diálogo con iProfesional un directivo de AFAC, la principal cámara autopartista.

“El Mercosur quería bajar los aranceles para los bienes agrícolas y lo lograron entregándoles nuestro mercado a los europeos”, se quejó, evidenciando su preocupación.

“Ya con los aranceles que tenemos estamos teniendo muchos problemas para competir, por la carga impositiva, las leyes laborales y los costos logísticos. Imaginate cuando empiecen a llegar los componentes sin aranceles”, agregó.

“Esto, a la larga va a generar que se pierdan inversiones y que las terminales automotrices se provean directamente desde Europa”, sostuvo.

Desde el ODEP estimaron que en el sector autopartista hay en riesgo unos 32.500 empleos. En paralelo, advirtieron que en las terminales se podrían recortar hasta 9.500 puestos.

En paralelo, también hicieron referencia a los efectos que habría a nivel laboral en los llamados sectores sensibles, como textil, calzado, muebles y marroquinería, donde estiman que se podrían perder hasta 47.000 empleos.

Si bien desde Bruselas el secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevere, se encargó de llevar tranquilidad, afirmando que el TLC beneficiará a las economías regionales, hay sectores que también están anticipando efectos colaterales.

Tal es el caso de la industria del aceite de oliva, con fuerte presencia en San Juan, Mendoza, La Rioja y Catamarca.

“Temblamos ante el ingreso sin arancel del 31,5% de los aceites europeos en nuestro mercado interno, en donde ya los encontramos muchas veces a igual precio que lo nuestro, a pesar de la tasa que abonan”, reclamaron desde la Cámara Olivícola de San Juan.

La entidad agregó que están en desigualdad de condiciones, dado que la UE subsidia a ese sector, lo que pondría en riesgo a unas 40.000 familias que dependen de este sector.

Pero no sólo las Pymes o las agrupaciones de economistas K están preocupados por este TLC. Desde la Unión Industrial Argentina también alzaron su vos, dado que hasta último momento nunca supieron qué es lo que se estaba negociando con los delegados europeos, algo que consideran un “disparate”.

En los últimos meses, desde analistas hasta directivos de alto rango de la entidad fabril, si bien siempre recalcaron que era importante integrarse de manera inteligente al mundo, no ocultaron su preocupación de tener que salir a competir contra países con otras realidades muy diferentes a nivel leyes laborales, financiamiento, costos logísticos e índices de inflación.

Los sindicatos, en pie de guerra

A través de un duro comunicado, desde la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, integrada desde el lado argentino por la CGT y las dos CTA, plantearon que el pacto con la UE tendrá “un funesto impacto” sobre el sistema productivo.

Tras criticar lo que consideraron fue una negociación poco transparente, agregaron que la misma no tuvo en cuenta las sensibilidades que existen en materia de empleo, especialmente del lado del Mercosur.

Uno de los puntos señalados es el que se refiere a las reglas de origen flexibles que tienen en la UE. Esto es, ni más ni menos, que la posibilidad que tienen hoy las empresas europeas de utilizar insumos de otros países –como por ejemplo, los asiáticos-. Para los gremios, esto generaría un riesgo de “triangulación” a partir de mercados con “bajísimos salarios y en donde no se respetan los derechos laborales más básicos”.

Desde Red Observar coincidieron con el mismo diagnóstico: son elevados los riesgos de una mayor competencia importada desde el momento en que el bloque europeo tiene criterios flexibles que permiten que mercadería ingresada desde Asia y con un mínimo proceso de terminación obtenga el sello de la UE, pudiendo a futuro ingresar a la Argentina sin aranceles.

Desde la Coordinadora de Sindicatos, consideraron además que es llamativo haber alcanzado un TLC sin haber realizado estudios previos que estimen el impacto a nivel empleo. De modo que plantearon su “absoluto rechazo al acuerdo, en lo que respecta tanto a sus formas como a sus contenidos”.

Frente a las voces críticas que comenzaron a alzarse por parte de algunos sectores industriales y sindicales, desde Cancillería aclararon que el pacto “no implica una apertura inmediata: el 60% de la oferta del Mercosur se desgravará en un plazo de 10 años o más, un porcentaje muy relevante si se considera que otros países con acuerdos con la UE lograron plazos más breves para la mayoría de los productos”.

Además, agregaron que “el acuerdo consiguió plazos extensos para la entrada en vigor de las mejoras arancelarias, lo que permite continuar el programa de transformación productiva y mejora de la competitividad del Mercosur”.

Además, ratificaron que el acuerdo no implica apertura sin contención, dado que le mismo prevé “mecanismos para evitar el fraude en materia de origen y aduanero y establece mecanismos de salvaguardias bilaterales que permiten suspender temporalmente las preferencias arancelarias o reducirlas, en caso de amenaza o daño grave a un sector industrial e implementa un mecanismo de solución de controversias”.

Fuente iProfesional

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Acuerdo Mercosur-UE: Para la consultora Abeceb “es una oportunidad para nuestro país”

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Tras 20 años de negociaciones se logró cerrar el acuerdo comercial entre MERCOSUR y la Unión Europea. Desde la consultora Abeceb lo considera un “acuerdo histórico”.

Tras más de dos décadas de diálogo con avances y retroceso, en el día de hoy finalmente se lograron cerrar las negociaciones entre el MERCOSUR y la Unión Europea (UE) para alcanzar un acuerdo comercial que elimine la mayor parte de los aranceles en el comercio entre ambos bloques. Si bien, aún deben pulirse algunas cuestiones técnicas que se irán definiendo antes de fin de año, este cierre, sin dudas es un premio al fuerte dinamismo que retomaron las negociaciones desde 2016 y que fueron profundizadas desde mediados de 2018

Se trata de una interesante oportunidad para nuestro país, pues le asegura el ingreso a un mercado de 510 millones de habitantes con un ingreso per cápita promedio de US$ 36 mil. Por otra parte, en un contexto de guerra comercial entre las potencias globales, se trata de una señal en cuanto al compromiso con una mayor integración internacional, lo cual permite mejorar el ambiente de  negocios y puede facilitar la atracción de inversiones productivas y la inserción en cadenas globales de valor que, paulatinamente,
comienzan a relocalizarse.

Para arribar al acuerdo, fue crucial el entendimiento entre los países del MERCOSUR, el liderazgo de Argentina y Brasil fue el que logró impulsar la negociación, que tuvo buena receptividad por parte de países como Alemania y España, que, a primera vista, lograron vencer la oposición de Francia y otros países con interese agrícolas.

Cabe señalar, que más allá de conclusión de las negociaciones comerciales, la plena vigencia y operatividad del acuerdo comercial puede demorarse, pues debe refrendarse por los gobiernos de ambos lados del Atlántico. En el caso europeo, debe ser aprobado el Parlamento Europeo. En el caso del MERCOSUR, los Congresos de todos los socios deben dar el visto bueno.

La concreción del acuerdo ha sido muy compleja, pues si bien ambas economías son relativamente complementarias y existe un fuerte potencial para incrementar el comercio de bienes y servicios derivado de la reducción de aranceles, barreras y obstáculos, también existen ciertos desafíos para los sectores sensibles que deberán adaptarse a una mayor competencia.

Uno de los principales logros a destacar es que los plazos y niveles de apertura favorecen a la región. Es que tratándose de economías de desarrollo económico disimiles se ha establecido un esquema de reducción/eliminación de aranceles diferenciado. Mientras que la UE desgravará gran parte de sus aranceles de forma inmediata y brindará cuotas de acceso a algunos productos agrícolas de gran sensibilidad para su mercado, para el MERCOSUR los plazos de reducción arancelaria se extenderán, en promedio, entre 10 y 15 años.

Si bien aún resta conocer la letra chica del acuerdo para extraer conclusiones definitivas, es inevitable tratar de empezar a dar respuestas a las preguntas que hoy se está haciendo el mercado:

1. ¿Cuáles son los principales ganadores y perdedores a nivel sectorial en Argentina? 

Los sectores que más chances tienen de aprovechar el acuerdo son aquellos en los que Argentina se muestra competitivo actualmente. Así, en el corto plazo, las mayores oportunidades se le presentan al sector agroindustrial y pesca. Argentina tiene posibilidades de incrementar las ventas de productos agrícolas, productos de molienda y carne bovina. También se abre una importante oportunidad para diversas economías regionales, entre ellos frutas, miel, pesca y algunas variedades de vinos.

Entre los más desafiados se encuentran mayormente productos industriales. En particular, los relacionados a la metalmecánica, como ser la industria automotriz, los autopartistas, las empresas productoras de bienes de capital y productos metálicos. Aunque en menor medida, también podrían enfrentar mayores presiones competitivas a mediano plazo, algunos productos químicos, tales como los medicamentos.

El sector servicios y el del biodiesel merecen una mención especial. En el primer caso, donde Argentina se destaca como exportador en muchos segmentos, entre ellos software y servicios profesionales, el acuerdo no implica una baja del arancel, pero el sector podría verse favorecido por una mayor interacción entre ambas economías, tanto en materia de comercio como de inversiones. En cuanto al biodiesel, el tratado no implica el levantamiento de la cuota establecida (dado que el mismo se dio en el marco de una investigación antidumping) pero es dable pensar que con el correr del tiempo se logre un mejor acceso.

2. ¿El acuerdo es más beneficioso para grandes empresas o para pymes?

En general un acuerdo de estas características tiene más chances de ser aprovechado por grandes empresas que por pymes. Para estas últimas, la integración con la UE puede significar un reto, dado que cuentan con menores recursos para insertarse en los mercados globales (la exportación implica enfrentar costos fijos y desafíos que van más allá de superar una barrera arancelaria) y hacer frente a la competencia.

Sin embargo, la buena noticia es que el acuerdo contempla mecanismos e instrumentos específicas para pymes, entre los cuales pueden mencionarse el financiamiento, la cooperación técnica, la transferencia de know-how, la creación de joint-ventures y el apoyo para lograr su inserción en las cadenas de valor como proveedores.

A su vez, sí puede haber un beneficio importante para pymes que no exporten de manera directa pero que vendan bienes y servicios a los exportadores. Es el caso de muchas empresas de agroalimentos (especialmente en economías regionales), en las pequeñas empresas exportan sus productos a través de intermediarios.

3. ¿Qué cambios y desafíos implicará esto para las empresas locales? ¿Qué deberán hacer para adaptarse a los cambios?

Para aprovechar la oportunidad, será de suma importancia trabajar en el tema de normas de calidad, reglamentos técnicos, medidas sanitarias y fitosanitarias, una materia pendiente en el MERCOSUR que no logró avanzar en la convergencia reglamentaria. El hecho de que la disminución de aranceles sea gradual y plantee un período de transición, ofrece una importante ventana de tiempo que será clave para que las empresas argentinas puedan prepararse y adaptarse a una mayor competencia externa. En definitiva, nos “levanta la vara” y nos tracciona a dar el salto en materia de estándares internacionales.

Otra tendencia que seguramente refuerce este acuerdo es la de la especialización, no solo entre sectores sino también a nivel intra-sectorial. Por ejemplo, el sector automotriz probablemente consolide su especialización productiva. Lo mismo puede ocurrir en el sector químico e incluso en algunos segmentos de la industria de alimentos y bebidas como es el caso de los lácteos.

En conclusión

Más allá de los desafíos que pueden plantearse en un primer momento, que en gran parte serán aminorados con mayores plazos para la reducción de aranceles para los productos sensibles, reglas de origen que aseguren que los bienes no sean simples ensambles de insumos de bajo valor y normas de calidad que aseguren estándares adecuados, el acuerdo es una gran oportunidad.

Durante mucho tiempo, los países del MERCOSUR se cerraron al resto del mundo, con la ilusión de incrementar su integración productiva, mejorar su competitividad y perfil tecnológico. A pesar de los esfuerzos, el comercio intra-regional no logró dar un salto, y los niveles de inversión no lograron despegar.

Es hora de intentar nuevos caminos y potenciar la internacionalización de nuestras economías, Argentina cuenta con los recursos naturales y el talento necesario para dar un salto que le permita mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

El acuerdo va en línea con una política pública que apunta a transformar la configuración económica y sectorial de Argentina potenciado a los sectores en los que el país posee ventajas comparativas y los nichos donde argentina se ha mostrado competitiva, gracias al dinamismo, adaptabilidad y eficiencia de sus empresas. A su vez, tiene en cuenta la situación actual y la necesidad de contar con un plazo de adaptación para aquellos sectores en los que este proceso requiera una reconfiguración de sus productos, reduciendo los potenciales conflictos que se derivan de los acuerdos de integración comercial .

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Díaz Beltrán: “Las Pymes tenemos que ser protagonistas del Tratado de Libre Comercio Mercosur-UE”

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Así lo manifestó el presidente de CAME, Gerardo Díaz Beltrán, que respaldó el acuerdo y resaltó el trabajo que desde la entidad se viene realizando regionalmente con las pymes para fomentar una cultura exportadora y para que puedan ser competitivas primero con los países de la región.

“El Mercosur, con este nuevo impulso, debe focalizarse en las pequeñas y medianas empresas, que sin ninguna duda deben ser las protagonistas porque somos los principales productores de materia prima para alimentos del mundo”, destacó Díaz Beltrán y pidió que el sector tenga participación en las decisiones. “Tenemos que trabajar en las coincidencias de la región para poder enfrentar al mundo, porque por primera vez las pymes del Mercosur tenemos una oportunidad histórica”.

En cuanto a la objeción de algunos sectores por la falta de competitividad frente a la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea (UE), que genera subsidios a toda la actividad productiva, desde CAME se espera primero el análisis de la “letra chica” y remarcó que la apertura será gradual para los sectores sensibles. “Habrá que trabajar durante el tiempo de implementación para ver de qué modo se atiende esta asimetría con disminución o quita de retenciones”, advirtió Díaz Beltrán.

Cabe destacar que el acuerdo permite una oportunidad de negocios importante dado que actualmente tenemos acuerdos de libre comercio sólo con el 10% del PBI mundial y ahora pasamos a sumar 20% más. Mientras que el 63% de las exportaciones argentinas a la UE son bienes agrícolas que se pueden potenciar con esta apertura y la posibilidad de tener más agregado de valor en el país.

Europa es un mercado muy atractivo con unos 500 millones de habitantes con un ingreso superior a los US$ 34.000 por habitante. Además, permitirá complementar tecnología europea con mano de obra especializada nacional para la fabricación de bienes de capital y, desde aquí, abastecer al mercado nacional y regional.

 

Desde CAME entendemos que todo acuerdo de este tipo genera temores de amenazas y también oportunidades. Nuestras mayores amenazas están dadas por el “costo argentino”, la estructura impositiva, la financiera, la logística, etc. que en la medida que se vaya normalizando acorde con el resto de los países desarrollados permitirán aprovechar las oportunidades que este tipo de acuerdo brindan y reducir las amenazas. Para ello, nación, provincias, municipios, sindicatos y empresarios tenemos que trabajar en pos de la reducción de nuestras cargas y barreras internas.

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El Mercosur y la Unión Europea cerraron histórico acuerdo de libre comercio

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El Mercosur logró hoy en Bruselas concluir las negociaciones para la firma de un histórico Acuerdo de Asociación Estratégica con la Unión Europea, acuerdo sin precedentes para ambos bloques y uno de los más importantes en la historia a nivel mundial.  Así, culmina un proceso negociador que se extendió durante más de 20 años y que cobró un renovado impulso desde 2016.

La Asociación Estratégica entre Mercosur y la Unión Europea implica la integración de un mercado de 800 millones de habitantes, casi una cuarta parte del PBI mundial y con más de US$ 100.000 millones de comercio bilateral de bienes y servicios.  Es un hito para la inserción internacional de la Argentina ya que aumenta la posibilidad de exportaciones de las economías regionales, consolida la participación de empresas de la región en cadenas globales de valor, promueve la llegada de inversiones, acelera el proceso de transferencia tecnológica y “aumenta la competitividad de la economía”, señala un documento de la Cancillería, “todo lo cual generará un incremento del Producto Bruto Nacional y el aumento del empleo de calidad, además de un sello institucional que da carácter permanente a la relación estratégica con la UE, garantizando transparencia, previsibilidad y reglas claras para los actores económicos”.

El acuerdo alcanzado asegura los principales objetivos trazados por los países del Mercosur ya que mejora las condiciones de acceso en bienes y servicios para las exportaciones argentinas, a la par que permite un tiempo de transición para la apertura comercial de los bienes y servicios europeos y preserva herramientas de desarrollo industrial en campos como propiedad intelectual, compras públicas y defensa comercial.

El acuerdo trasciende los fines meramente comerciales y marca un antes y un después en la integración internacional de la Argentina y en el proceso de desarrollo económico nacional. Es, además, el resultado de un esfuerzo de diálogo, coordinación y entendimiento tanto entre los países miembros del Mercosur, así como entre sus gobiernos y el sector privado, cámaras sectoriales y asociaciones sindicales de cada uno de ellos. Asimismo, “fortalece internamente al Mercosur y consolida y amplía el horizonte de su agenda de inserción internacional#, ya que tanto el presidente Mauricio Macri como su par brasileño, Jair Bolsonaro, consideran que el Mercosur debe buscar nuevos socios.

La UE es el primer inversor global, con un stock de inversiones supera el 30% del total mundial. Importa el 17% del total de las compras mundiales de bienes y servicios y representa el 20% del producto de la economía internacional. El acuerdo dará oportunidades para exportar a un mercado con más de 500 millones de habitantes con un PBI per capita promedio de USD34.000 y acceder a una oferta más diversa y de mayor calidad de productos a precios más competitivos para nuestra industrias y consumidores.

Entre los principales ejes del acuerdo se destacan los siguientes logros para el Mercosur:

– Brinda mayor calidad institucional: establece un vínculo político, cultural y económico estratégico y permanente con la UE.  Asimismo, presenta una normativa transparente y consensuada que reduce la discrecionalidad en la aplicación de las políticas económicas.

– Mejora la competitividad de la economía argentina: dinamiza las condiciones de acceso a bienes, servicios e inversiones, al reducir y eliminar restricciones.  A su vez, simplifica procedimientos de operatoria comercial, facilita el acceso a tecnología, insumos y bienes intermedios que son necesarios para producir bienes con valor agregado.

– Contempla un tiempo de transición: el acuerdo se implementará en forma gradual en tiempos que garantizan un proceso de adecuación de la economía argentina a la competencia internacional.  Para los países del Mercosur los plazos de desgravación arancelaria se extenderán, en promedio, en períodos de 10 y hasta 15 años, mientras que la UE aceptó plazos de desgravación con el Mercosur de forma inmediata, situación sin precedentes en otras negociaciones del bloque europeo.

– Favorece la integración regional: implica una nueva etapa en la relación de los países del Mercosur, dinamizando el comercio intrarregional y asumiendo nuevos compromisos en materia de circulación, armonización normativa y simplificación de procedimientos internos.

– Establece beneficios para PyMES: contempla programas especiales que facilitan su integración en cadenas de globales de valor, asistencia técnica, participación en compras gubernamentales, joint ventures, partenships, business networks, transferencia de know how y asistencia financiera.

– Promueve la atracción de inversiones: facilita el incremento de la inversión extranjera al otorgar certidumbre y estabilidad de las reglas de juego. Otros países o bloques que firmaron acuerdos con la UE incrementaron significativamente la captación de IED.

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