Mieloma Múltiple: se diagnostican más de tres casos por día en la Argentina
El mieloma múltiple es un tipo de cáncer hematológico que se origina en las células plasmáticas, un subtipo de glóbulos blancos encargados de producir anticuerpos que protegen al organismo de las infecciones. En esta enfermedad, las células se multiplican de manera desproporcionada y desplazan a las células normales de la médula ósea.
En la Argentina, se estima la aparición de alrededor de 1.300 nuevos casos por año, lo que equivale a un promedio de 3,5 diagnósticos diarios. La prevalencia aumenta con la edad, alcanzando su mayor incidencia entre los 50 y los 70 años.
La clave en el manejo del mieloma múltiple reside en un diagnóstico oportuno y en la elección de la estrategia terapéutica más adecuada para cada estadio de la enfermedad. Hoy esto es posible gracias a las múltiples opciones disponibles, fruto de la innovación en investigación clínica y tecnológica.
Con motivo del Día Mundial del Mieloma Múltiple, que se conmemora cada 5 de septiembre, los especialistas advirtieron que uno de los principales obstáculos en la lucha contra esta enfermedad es que, en sus etapas iniciales, puede no presentar síntomas evidentes. Sin embargo, existen signos que, aunque no exclusivos del mieloma, deben motivar la consulta médica. Entre ellos se destacan:
- Dolor óseo persistente, en especial en la espalda o las costillas.
- Anemia, con síntomas como fatiga, debilidad y palidez.
- Hipercalcemia (niveles elevados de calcio en sangre), que puede causar náuseas, vómitos, estreñimiento, confusión o somnolencia.
- Insuficiencia renal, manifestada en alteraciones de los análisis o síntomas como hinchazón y disminución de la orina.
- Infecciones recurrentes, producto de la afectación del sistema inmunológico.
“Ante la presencia de dolor óseo persistente y anemia sin causa evidente, es fundamental que el médico considere al mieloma múltiple dentro de los diagnósticos diferenciales y solicite estudios específicos. No siempre se tratará de esta enfermedad, pero mantener un alto índice de sospecha permite llegar antes al diagnóstico en los casos en que corresponda”, explicó la doctora Natalia Schutz, médica hematóloga del Hospital Italiano.
Para confirmar la enfermedad, se requieren varios estudios que suelen indicarse en simultáneo. El médico puede solicitar análisis de sangre y orina para detectar proteínas anormales producidas por las células enfermas, estudios por imágenes como radiografías, tomografías o resonancias para identificar lesiones óseas, y eventualmente una punción de médula ósea para constatar la presencia de células plasmáticas anormales.
“Cuanto antes se llegue al diagnóstico, mayores son las probabilidades de iniciar un tratamiento efectivo que logre el mejor control posible de la enfermedad, prolongando la sobrevida y preservando la calidad de vida. Hoy contamos con herramientas que pueden llevar al mieloma a niveles indetectables durante largos periodos, algo impensado hace dos décadas”, señaló el doctor Ariel Corzo, médico hematólogo y jefe de consultorios externos del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires.
En los últimos 20 años, el tratamiento del mieloma múltiple ha evolucionado de forma significativa, con un fuerte impacto en la sobrevida de los pacientes. Gracias a la incorporación de nuevos agentes y combinaciones terapéuticas, que introdujeron objetivos alternativos y mecanismos de acción innovadores, la supervivencia aumentó en un 140 por ciento. En 2022 alcanzó una media de 72 meses, transformando radicalmente las perspectivas de los pacientes.
“En Johnson & Johnson contamos con distintas alternativas para el tratamiento del mieloma múltiple, y continuaremos investigando y desarrollando opciones con el objetivo de alcanzar la cura”, expresó el doctor Ariel Perelsztein, director de Asuntos Médicos y Regulatorios de Johnson & Johnson Latinoamérica Sur.
En la misma línea, el doctor Corzo añadió: “Las investigaciones más recientes muestran beneficios significativos cuando las terapias innovadoras se indican desde los primeros estadios de la enfermedad, en lugar de esperar a que los pacientes recaigan. La clave está en un manejo personalizado, identificando la terapia más conveniente para cada caso, considerando también la edad y el estado general de salud del paciente”.
