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Seis mitos sobre las migraciones

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Por Organización Internacional para las Migraciones (OIM)* – Aunque la migración es constitutiva de nuestras sociedades y los desplazamientos son tan antiguos como la humanidad, prima la idea de que la migración es un problema reciente, una amenaza. En el Día Internacional del Migrante, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Dipló publican el primero de una serie de seis artículos que buscarán desmontar algunos de los principales mitos relacionados con las migraciones en Argentina.

Mito 1: “Los migrantes no realizan tareas esenciales y les quitan los mejores trabajos a los argentinos”

En Argentina, el camino por la ampliación de los derechos de las personas migrantes es sinuoso. Si bien a la fecha se han zanjado algunas deudas con la población migrante, otras siguen pendientes. Una de ellas es el reconocimiento de la indispensabilidad del trabajo de las personas migrantes. Esta verificación no es sólo del orden de lo ético, sino que requiere de un anclaje material en legislaciones y políticas públicas que garanticen el trabajo digno y en igualdad de condiciones entre las personas migrantes y las nativas.

De los 2,2 millones de los migrantes internacionales que se estiman actualmente en Argentina, el 84,9% proviene de América Latina y el 49% se ocupa en trabajos no registrados (1). En línea con este último dato, la Encuesta Nacional Migrante de Argentina (ENMA) de 2020 registró que el 37% de la población migrante tiene una situación laboral inestable o se encuentra desocupada. En un país donde la tasa de desocupación es de 9,6% y la de empleo no registrado alcanza el 31,5% de la población (2), estas condiciones adversas de la realidad sociolaboral afectan a todo el campo trabajador, pero lo hacen con especial fuerza sobre las personas migrantes.

Las corrientes migratorias internacionales presentes en este país se han ido consolidando al compás de una forma particular de segmentación del mercado laboral –es decir, de la diferenciación de la fuerza de trabajo– que concentra a ciertas personas en cierto tipo de empleos en función de la intersección del género, la edad, la racialización, el origen étnico o nacional, el estatus legal y toda la amplia red de relaciones sociales en las que está inserta una persona. De esta manera, en Argentina se ha construido un mercado de trabajo para migrantes que abarca el comercio, la construcción y el servicio doméstico, sectores que representan el 53% de las ocupaciones (3), junto a la agricultura, la confección textil y otros trabajos de cuidados (4). Se trata de sectores relativamente desatendidos por la población nativa y ocupados por personas migrantes principalmente de América Latina, pero también del Caribe, África y Asia.

La pandemia

Antes del inicio de la pandemia, las dificultades más frecuentes que encontraban las personas migrantes que habitan en Argentina se relacionaban justamente con la informalidad. Al ser cruzada por la irregularización migratoria y la racialización del mercado de trabajo, limita aún más los sectores laborales a los que estas personas pueden acceder y aumenta las condiciones de desprotección social en las que trabajan. Cabe destacar que, según datos de la ENMA, el 35% de las personas migrantes no consiguieron trabajos para los que tienen formación específica o experiencia previa, entre otras causas, por no tener DNI, por dificultades en convalidar sus títulos y por discriminación. El Mapa Nacional de la Discriminación de 2013 elaborado por el INADI (5) reveló que en Argentina la xenofobia afecta específicamente a las personas migrantes latinoamericanas, africanas y asiáticas, y que en Buenos Aires la discriminación por nacionalidad o condición migrante y por color de piel es dominante.

Los impactos drásticos de la pandemia no fueron parejos en todos los sectores sociales. Algunos, como las personas migrantes, ingresaron con mucha desventaja en esta crisis e inmediatamente vieron afectadas múltiples dimensiones de sus vidas de manera extrema. En efecto, según datos de la ENMA, el 53% de las personas migrantes consultadas vio interrumpido su trabajo y perdió su fuente de ingresos durante el aislamiento obligatorio. Asimismo, en el informe elaborado por Agenda Migrante 2020 se señala que el 13% de quienes vieron su trabajo parcialmente interrumpido sufrieron asimismo una reducción significativa de sus ingresos (6).

Las personas migrantes también experimentan diversos tipos de discriminación en tiempos de pandemia. Durante la primera mitad de 2020, algunos autores (7) identificaron una dinámica de discriminación dirigida, primero, a viajantes que volvían del exterior y a personal de salud vinculado a la atención de pacientes con Covid-19, y luego orientada a personas vulnerabilizadas, entre ellas a trabajadores migrantes.

Aunque la población migrante en Argentina históricamente se integra en condiciones desventajosas a sectores fundamentales de la economía, su labor es poco reconocida, especialmente durante el aislamiento obligatorio. En este contexto, trabajadores y trabajadoras migrantes de la salud, de los cuidados, de la agricultura y de los servicios nutrieron la fuerza de trabajo de actividades consideradas “esenciales”, garantizando las condiciones necesarias para que otros pudieran cumplir el aislamiento. Sin embargo, las propias condiciones de trabajo de las personas migrantes nuevamente fueron de gran desprotección. A las bajas remuneraciones se sumaron las extensas jornadas laborales y los altos riesgos de contagio (8).

Esenciales para curarnos

Según datos de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), en julio de 2020 había 179.069 personas de este origen en Argentina, una cifra que ha crecido rápidamente desde su llegada al país en 2015. Si bien tienen diferentes proyectos migratorios, se destaca un perfil de personas jóvenes calificadas, quienes originalmente tenían planes de estudio o inserción laboral. Algunas los han concretado, pero otras han sufrido procesos de desclasamiento social, como señalan Mallimaci Barral y Pedone (9), en tanto encontraron menos oportunidades de inserción profesional y en condiciones de mayor precarización. De acuerdo a la ENMA, el 54% tiene un trabajo no registrado en el sector de servicios, con salarios que apenas superan el mínimo.

En un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo sobre el aporte de las personas migrantes venezolanas en los servicios esenciales de salud de seis países de América Latina durante la pandemia, se destaca su labor en “la primera línea de batalla” contra el virus (10). En Argentina, la Asociación Civil de Médicos Venezolanos incluye 1.667 profesionales de este origen y 1.557 enfermeros. En ambos casos las mujeres son mayoría. Estos números -que se estiman podrían ser mayores- se traducen en personas altamente capacitadas para superar el déficit de personal sanitario en los momentos cruciales de la pandemia. Sin embargo, se trata de profesionales que hasta ahora no habían podido incorporarse plenamente al mercado de trabajo por diversas trabas de la política migratoria, relativas a la regularización de su estatus migratorio, la convalidación de títulos y la habilitación para ejercer su profesión. Sólo el 6% tenía un trabajo vinculado a la salud en Argentina.

Para hacer frente al posible colapso del sistema de salud, el decreto de emergencia sanitaria promulgado por el Gobierno Nacional al comienzo de la pandemia dispuso la contratación temporal y transitoria de profesionales de la salud argentinos y extranjeros, independientemente de contar o no con los documentos habilitantes. Según la Asociación de Médicos Venezolanos, se contraron unas 350 personas que finalmente pudieron ejercer su profesión en el país.

Sin embargo, el informe de la OIT revela que las condiciones laborales y de seguridad en el trabajo no respetaban sus derechos. Contaban, por ejemplo, con equipos de protección personal insuficientes, no estaban cubiertos por un seguro de vida en caso de fallecimiento por coronavirus. Además, se veían obligados a desempeñar jornadas largas y extenuantes, se produjo una mayor contratación de médicos varones que de mujeres y obtuvieron remuneraciones más altas quienes tenían títulos convalidados.

Esenciales para cuidarnos

Otro de los sectores de la primera línea de los trabajos esenciales en Argentina durante el 2020 fue el de las tareas de cuidado: garantizar la continuidad del trabajo de cuidado supuso la posibilidad misma de mantener la cuarentena y el teletrabajo de los empleos considerados “no esenciales”.

Según datos de la Encuentra Nacional de Trabajadores sobre Condiciones de Empleo, Trabajo, Salud y Seguridad de 2018 (11), hay 1,4 millones de personas –en su mayoría mujeres– ocupadas en el trabajo doméstico y de cuidado en Argentina, de las cuales 9,1% son migrantes de países limítrofes (Bolivia y Paraguay), Perú y República Dominicana.

Si bien el decreto que dispuso el aislamiento obligatorio estableció como actividad esencial únicamente a quienes asisten y cuidan de personas con discapacidad, mayores, niños y adolescentes, la Encuesta a Trabajadoras/es de Casas Particulares y su situación laboral en el contexto de aislamiento reveló que el 6,9% de las trabajadoras consultadas cumplió tanto tareas de cuidado como tareas generales de limpieza y otras típicas del hogar. Las personas migrantes del sector doméstico temieron perder su ingreso o su trabajo si no acataban las demandas laborales de sus empleadores. Entre quienes cuidan ancianos se sumó el estrés adicional por el miedo a contagiarlos (12). Además, quienes vieron su situación más perjudicada fueron las trabajadoras migrantes no registradas, expuestas a sufrir arbitrariedades.

A las tareas domésticas también se suman las de cuidado comunitario, en las que las personas migrantes tienen una importante participación. Sostener el funcionamiento de organizaciones sociales y comunidades de apoyo en el contexto de aislamiento, como comedores y asociaciones de migrantes, fue crucial para garantizar atención y alimentación a quienes no podían “quedarse en casa”, sin distinción de origen.

Esenciales para alimentarnos

La región metropolitana sur de Buenos Aires (La Plata, Berazategui y Florencio Varela) alberga el cordón hortícola más grande de Argentina, que abastece el principal centro de consumo del país. Según datos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, allí se produce el 72% de las hortalizas que se comercializan en el Mercado Central de Buenos Aires y se envían a otras provincias (13). La producción es de tipo familiar, tradicionalmente a cargo de población migrante de Portugal, Italia y Japón. Desde la década de 1980 se destaca la producción familiar de personas migrantes de Bolivia, quienes garantizan grandes volúmenes de alimentos frescos, aunque en condiciones de desventaja respecto a otros actores del sistema productivo.

A un mes de iniciada la cuarentena, estos productores bolivianos donaron verduras a quienes más las necesitaban (14). En una de las iniciativas que se conocieron, algunas familias aportaron cajones de lechuga, acelga, tomate, berenjena, espinaca, entre otros productos de su cosecha, sumando 10 toneladas de verdura que fueron llevadas a dos hospitales del partido de La Plata, a comedores y a otros puntos de cuidado comunitario de la zona. Ángel Gutiérrez, uno de los productores bolivianos que puso a disposición su casa como lugar de acopio de la mercadería donada, resumió la mirada de estas familias: “Tenemos una responsabilidad porque somos una de las actividades autorizadas y porque la producción tiene que seguir llegando a los hogares”.

Otra dinámica, aún menos visibilizada, es la de los trabajadores migrantes de provincias del noroeste argentino hacia Mendoza y Río Negro, donde se desempeñan en la cosecha estacional de frutas y verduras, que fueron exceptuadas del decreto de aislamiento. Con matices particulares, como muestran Trpin, Ataide y Moreno (15), su continuación fue sostenida por trabajadores “golondrina”.

Reconocimiento, interdependencia y reciprocidad

El reconocimiento del trabajo de las personas migrantes, su presencia en espacios vitales que sostienen al país y al mundo, requiere una mirada relacional a escala más micro y humana. Personas migrantes y nativas son parte de un entramado conjunto que se favorece del funcionamiento recíproco.

En esta línea, la presencia de población migrante en actividades esenciales durante la pandemia merece mayor atención, ya que el sostenimiento de estas actividades se debió en buena medida a mujeres y varones migrantes que siguieron adelante a pesar de las restricciones y desigualdades a las que se enfrentan.

La pandemia acentuó la desigualdad estructural y dejó expuesta, una vez más, la brecha en el acceso a derechos entre migrantes y población nativa. En Argentina se han producido avances a favor de una perspectiva migratoria en la legislación, por ejemplo, para mitigar el impacto negativo de la pandemia entre la población migrante –como atestiguan, entre otras medidas, el decreto para la incorporación de personal migrante en el sistema de salud o la reciente eliminación de la palabra “extranjero” antes señalada en rojo de todos los DNI de personas migrantes–, pero aún queda trabajo por hacer. Por ello, considerar las singularidades de la condición migratoria, como así también las iniciativas y soluciones que las propias comunidades migrantes ponen en práctica, potenciaría la perspectiva de derechos de las políticas públicas y favorecería su participación ciudadana.

Es necesario reconocer ya no sólo del “aporte” de las personas migrantes a nuestra sociedad, sino también, como sostiene Magliano (16), la “compartencia, solidaridad e interdependencia” que permite la vida. Y así tal vez se comprenda finalmente el punto de partida y sus implicancias: migrar no sólo es un hábito humano, es un derecho.

1. Organización Internacional para las Migraciones. Migrantes en la República Argentina: Inserción en el mercado trabajo. Buenos aires: OIM, 2020.

2. https://www.trabajo.gob.ar/estadisticas/Bel/index.asp

3. Ibídem.

4. Trpin, V. y Ciarallo, A. Migraciones Contemporáneas. Procesos, desigualdades y tensiones. Neuquén: Publifadecs, 2016.

5. INADI. Mapa nacional de la discriminación. Buenos Aires: INADI, 2014.

6. Debandi, N. y Penchaszadeh, A. P. (coords.). Informe final sobre la situación de la población migrante/extranjera en Argentina ante el avance del coronavirus. Buenos Aires: Espacio Agenda Migrante, 2020.

7. Matta, J. P., Godoy, M. I., Mariano, M., Bahl, B., Pizarro, M. R. y Larrea, N. “Algunas claves antropológicas para pensar situaciones de discriminación por COVID-19 en la Argentina. Avances de una investigación en curso”, en Revista Inclusive, N° 1, pp. 69-76, 2020.

8. Magliano, M. J. “Cuando lo esencial se vuelve invisible”, en Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, julio de 2020. Disponible en: https://www.eldiplo.org/253-la-grieta-regresa/lo-que-la-pandemia-revela/

9. Mallimaci Barral, A. I. y Pedone, C. “Nuevas dinámicas y destinos”, en Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, junio de 2020. Disponible en: https://www.eldiplo.org/252-como-sera-el-dia-despues/por-que-las-personas-deciden-migrar/

10. OIT. El aporte de las personas refugiadas y migrantes venezolanas frente a la pandemia de la COVID-19 en los servicios esenciales de salud: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú. Lima: OIT, 2021.

11. Encuesta Nacional a trabajadores sobre Condiciones de Empleo, Trabajo, Salud y Seguridad [ECETSS], Ministerio de Producción y Trabajo (MPyT), 2018.

12. Rosas, C. “Últimas-otras del cuidado”, en Revista Bordes, 30-6-20. Disponible en: http://revistabordes.unpaz.edu.ar/ULTIMAS-OTRAS-DEL-CUIDADO/

13. Fingermann, L. (comp.), La agricultura familiar en el área hortícola de La Plata, Berazategui y Florencio Varela: diversas formas de dependencia y el camino de construcción de su autonomía. La Plata: Ediciones INTA, 2018.

14. “Solidaridad en la pandemia. Productores de La Plata donaron diez toneladas de verdura a hospitales y comedores”, en 221.com.ar, 30-4-20. Disponible en: https://www.0221.com.ar/nota/2020-4-30-15-36-0-productores-de-la-plata-donaron-diez-toneladas-de-verdura-a-hospitales-y-comedores

15. Trpin, V., Ataide, S. y Moreno, M. S. “Trabajadorxs temporarixs en el aislamiento: varados en las fincas y chacras”, en Pescado Fresco, 5-15-2020. Disponible en: https://pescadofrescoblog.wordpress.com/2020/05/12/trabajadorxs-temporarixs-en-el-aislamiento-varados-en-las-fincas-y-chacras/

16. Magliano, M. J., op. cit.

* Texto elaborado por OIM Argentina y María Luz Espiro.

Fuente © Le Monde diplomatique, edición Cono Sur

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Amplían a cinco mil el cupo de personas que puede ingresar a Misiones por los pasos fronterizos

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El Gobierno de Misiones decidió ampliar a cinco mil personas el cupo diario de ingreso por los pasos fronterizos autorizados como corredores seguros. En una resolución firmada por los ministros de Gobierno, Marcelo Pérez y de Salud, Oscar Alarcón, se argumenta que se ha podido comprobar “sobradamente” que la situación epidemiológica permite “un trabajo ordenado y previsible” que no atenta contra la seguridad sanitaria.

De este modo, se aliviará la situación de las personas que quedaban varadas en los accesos al cumplir el cupo de las 1.600 personas diarias. El domingo de elecciones, por caso, a las 14 se cumplió el cupo y hubo que cerrar el puente San Roque González de Santa Cruz. 

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Sindicalismo: la Verde y blanca ganó la conducción en Migraciones Misiones

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La Lista ATE Verde y Blanca de la Dirección Nacional de Migraciones renueva su compromiso en la conducción de la Junta Interna de la Delegación Posadas de la Dirección Nacional de Migraciones gracias al voto de confianza de sus afiliados.

Desde el año 2004 venimos defendiendo los intereses de nuestros trabajadores y trabajadores y hoy celebramos que le 95% de las y las afiliados y afiliadas se acercaron a las urnas para ejercer la democracia sindical.  

“Queremos agradecer a nuestros compañeros y compañeras por una participación histórica en los comicios, lo que refleja un compromiso con la construcción de un sindicato para los trabajadores y trabajadoras y nos interpela a redoblar nuestros esfuerzos en el tiempo inmediato”. 

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se fortalece en la unidad y como conducción  continuaremos  defendiendo al estado y luchando   por recuperar el salario, garantizar las condiciones de salud y laborales y la construcción con perspectiva de géneros para nuestros y nuestras compañeras para continuar garantizando los derechos de la población migrante de nuestro país y del mundo.

La nueva Junta Interna de ATE Migraciones está constituida por:

Martín “Pajaro” Ayala – Secretario General

Marianela Nuñez – Secretaria General Adjunta 

Sergio Gonzalez Prieto – Secretario Gremial

Fea María Angela – Secretaria Administrativa y de Actas 

Santiago Roa – Secretario de Organización  y Prensa 

Rodrigo Benczeariki – Secretario de Salud Laboral 

Juan Alberto Bremer – Secretario de Formación 

Celeste Rebeca Barberan – Secretaria de Genero y DDHH

Pamela Viviana Moleda – Secretaria de Accion Social 

Secretario General Junta Interna Migraciones Martín Ayala.

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Migraciones detectó que uno de los ingresantes con variante Delta incumplió la cuarentena

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Luego de que el Ministerio de Salud de la Nación confirmó nueve casos positivos de variante Delta en viajeros provenientes de Estados Unidos, México y Paraguay, la Dirección Nacional de Migraciones informó que detectó el incumplimiento de la cuarentena obligatoria de una de las personas reportadas por Salud durante un operativo de control aleatorio llevado a cabo el 1 de julio, por lo cual se formalizó una denuncia.

En el marco de las constataciones que la DMN lleva adelante junto a las fuerzas federales y en articulación con las jurisdicciones para verificar el cumplimiento de la cuarentena obligatoria para los argentinos que ingresan del exterior, el personal de Migraciones acudió a un domicilio de CABA  el 1 de julio, para constatar si el pasajero llegado el 26 de junio procedente de Miami, Estados Unidos, cumplía con el protocolo de aislamiento.

El personal de Migraciones, ante la imprecisa información aportada por el viajero en su declaración jurada, pudo constatar el piso de la vivienda, dado que sólo había reportado la dirección de la propiedad horizontal, y finalmente se constató su ausencia. Aún así, el personal llamó por teléfono aportado por el viajero, también con resultado negativo. 

A partir de esta situación, la DNM formalizó una denuncia penal por el incumpliento, dentro de los operativos articulados que se desarrollan en todo el país, junto a fuerzas federales y en articulación con todos los distritos.

En ese marco, con casi 4700 personas relevadas en toda la Argentina, la Dirección Nacional de Migraciones, dependiente del Ministerio del Interior, continúa con los operativos para acreditar que quienes ingresan al país realicen el aislamiento obligatorio en los domicilios que consignan en las Declaraciones Juradas.

“Tenemos que continuar insistiendo en que la gente respete el aislamiento como forma de cuidarnos mejor entre todos y todas; en estos momentos de avance de las nuevas variantes, es fundamental que tomemos los recaudos necesarios para impedir la circulación comunitaria”,  sostuvo la titular de la DNM, Florencia Carignano.

En ese sentido, y a raíz del incumplimiento detectado, confirmó la denuncia penal hacia la persona que, con domicilio en CABA, no respondió al llamado que personal del organismo le hizo desde la puerta: “al no atender en el edificio se lo llamó por teléfono al número que figuraba en la declaración jurada, pero la persona tampoco respondió”, explicó la titular de la DNM.

Según reportó el Ministerio de Salud, dos de los nuevo positivos detectados tuvieron resultados de test de antígenos positivo al ingresar al país, en tanto los restantes dieron positivo en la PCR de control realizada al séptimo día de aislamiento o ante la ocurrencia de síntomas.

Hasta el momento, en Argentina  no se han confirmado casos con variante Delta en personas sin antecedentes de viaje al exterior o relacionados con un viajero internacional. Así fue confirmado en una alerta epidemiológica emitida hoy por la cartera sanitaria.

De los nuevos casos detectados seis son residentes de la Ciudad de Buenos Aires y tres de la provincia de Buenos Aires. Luego de su arribo al país realizaron aislamientos en hoteles de la CABA y domicilios, según las normativas nacionales y de acuerdo a lo establecido por las jurisdicciones.

Cabe señalar que en tres de los casos se trata de adultos que recibieron la vacuna Janssen durante su estadía en Miami, Estados Unidos.

Las autoridades sanitarias de las jurisdicciones se encuentran realizando la investigación epidemiológica de los contactos estrechos de cada vuelo, así como el seguimiento de los casos confirmados y sus contactos estrechos para el cumplimiento de los aislamientos correspondientes, con el objetivo de controlar la posible propagación de esta variante de preocupación.

En paralelo, a partir del momento en que Migraciones se sumó a los operativos que realizan las jurisdicciones, el organismo pudo constatar que los niveles de incumplimiento se redujeron a la mitad, de un 40% al inicio de los operativos a un 20% en la actualidad.

Los últimos datos que se manejan desde el Gobierno indican que CABA registra un nivel de incumplimiento superior al promedio general (alrededor de un 30%) y en provincia la tendencia es inversa: 17% de incumplimiento contra un 20% de promedio general.

En Provincia de Buenos Aires, los operativos que encabeza Migraciones suelen ser acompañados por personal del Ministerio de Salud y de la Subsecretaria de Gestión del gobierno de Axel Kicillof.

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Migraciones denunciará penalmente a las 274 personas que se detectaron incumpliendo el aislamiento

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La Dirección Nacional de Migraciones, dependiente del Ministerio del Interior, denunciará penalmente en las próximas horas a 274 personas que incumplieron la cuarentena obligatoria que debían realizar tras ingresar al país, tras el operativo en el que se detectó que el 38% de los ingresantes a la Argentina no cumplieron con la normativa. 

Así lo confirmó la titular del organismo, Florencia Carignano, quien además adelantó que “se van a reforzar los controles de las fuerzas provinciales, federales y los inspectores de Migraciones para detectar posibles incumplimientos. Se trata de un delito federal y los que vuelven del exterior deben entender la responsabilidad  y el riesgo que implica para el resto no cumplir con los protocolos”.    

La DNM realizó la semana pasada una serie de operativos de control del aislamiento centrados en la Ciudad de Buenos y 8 provincias, donde se comprobó que 4 de cada 10 personas que ingresaron al país no cumplieron con la normativa. 
  
“Familiares, amigos y compañeros de trabajo debemos colaborar en marcarles a los que no cumplan la cuarentena que ponen en juego la vida, la salud y la apertura de actividades conseguidas con esfuerzo”, subrayó Carignano.   

En ese marco, y a la luz de los resultados del operativo, Migraciones formalizará denuncias hacia 274 personas que incumplieron los artículos 205 y 239 del Código Penal, bajo la figura de violación a medidas contra epidemias y desobediencia a autoridad pública.

Los operativos realizados por el área de Control de Permanencia de Migraciones tienen como objetivo reforzar el control que hacen las distintas jurisdicciones y en los últimos días se llevaron a cabo en Jujuy, La Rioja, Mendoza, Chubut, Corrientes, Santa Fe, Provincia de Buenos Aires, Salta y Ciudad de Buenos Aires.

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