Producción minera en Argentina creció 6,8% en junio y acumula un alza de 2,5% en 2025
La actividad minera en Argentina registró en junio de 2025 un incremento interanual del 6,8%, consolidando una recuperación que permitió cerrar el primer semestre con un alza acumulada del 2,5%, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El repunte mensual, que también mostró un avance del 3,7% en la medición desestacionalizada frente a mayo, refleja la incidencia positiva de segmentos clave como minerales metalíferos y no metalíferos, así como el impulso en hidrocarburos.
El Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) es un termómetro del comportamiento del sector extractivo, que tiene un peso estratégico tanto en el abastecimiento de insumos para la construcción, energía e industria, como en la generación de divisas por exportaciones. El resultado de junio representa el mayor crecimiento interanual desde septiembre de 2024, y se enmarca en un semestre con signos de recuperación luego de un 2024 de desempeño irregular por factores climáticos, conflictos laborales y volatilidad en los precios internacionales.
El informe del INDEC detalla que el crecimiento de junio estuvo traccionado por los minerales metalíferos, con un aumento interanual del 8,2%, impulsados por la mayor extracción de oro y plata en yacimientos de Santa Cruz, San Juan y Catamarca.
En paralelo, los minerales no metalíferos avanzaron 7,5%, con la producción de cal, yeso y áridos beneficiada por la reactivación parcial de obras públicas y privadas.
En el caso de los combustibles líquidos y gaseosos, se verificó una suba del 5,1% respecto a junio de 2024, vinculada a mayores niveles de extracción de petróleo y gas no convencional en la cuenca neuquina, favorecida por la expansión de infraestructura de transporte y evacuación.
Factores que explican el repunte
La recuperación interanual se explica por una combinación de factores:
- Mejores condiciones climáticas que permitieron normalizar operaciones en yacimientos afectados en 2024.
- Estabilidad en el marco regulatorio, que redujo la incertidumbre de inversiones en el corto plazo.
- Demanda externa firme para metales preciosos, beneficiada por el contexto internacional de precios altos en oro y plata.
- Rebote estadístico respecto a un junio 2024 marcado por paradas técnicas y conflictos sindicales.
El sector minero no solo aporta insumos estratégicos para la economía interna, sino que también es clave en el ingreso de divisas, particularmente a través de exportaciones de oro, plata, litio y petróleo. El crecimiento del 2,5% en el acumulado enero-junio se traduce en mayor actividad logística, contratación de servicios especializados y generación de empleo en provincias mineras.
No obstante, analistas advierten que la sostenibilidad del crecimiento dependerá de la evolución de los precios internacionales, la continuidad de proyectos de inversión y la estabilidad macroeconómica interna, especialmente en lo que respecta a tipo de cambio y costos logísticos.
Si se mantiene el ritmo observado en junio, la minería podría cerrar 2025 con un crecimiento en torno al 4% anual, superando las proyecciones iniciales. Sin embargo, riesgos como la volatilidad cambiaria, la competencia por recursos energéticos en épocas de alta demanda y eventuales tensiones laborales podrían moderar la tendencia.
Para el gobierno, la consolidación del sector minero es parte de la estrategia de incrementar las exportaciones y diversificar la matriz productiva, mientras que para las provincias representa una fuente de ingresos fiscales vital.


