El Gobierno autorizó una nueva soja transgénica resistente a insectos y herbicidas
El Ministerio de Economía, a través de la Resolución 169/2025 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, aprobó la comercialización de la soja genéticamente modificada DBN-Ø82Ø5-8, desarrollada por DBNBC Argentina S.R.L.. El evento biotecnológico otorga protección contra insectos lepidópteros y tolerancia al herbicida glufosinato de amonio, en una medida que combina respaldo técnico, aval regulatorio y potencial impacto en la competitividad del agro argentino.
La autorización se enmarca en la Resolución 763/2011, que exige tres dictámenes técnicos independientes para liberar al mercado un organismo vegetal genéticamente modificado (OVGM).
- La CONABIA (Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria) concluyó que la soja “no presenta nuevos riesgos o riesgos incrementados respecto del cultivo de otras sojas” y que su liberación es tan segura como la de cualquier variedad comercial.
- El SENASA, mediante la Nota NO-2024-97798779, determinó que el producto es apto para consumo humano y animal, al ser igual de seguro y nutritivo que las variedades convencionales.
- La Dirección de Políticas de la Secretaría de Agricultura verificó que no existen riesgos para la producción y exportación del poroto y derivados de este evento.
El proceso incluyó una convocatoria pública de comentarios publicada el 19 de marzo de 2025 en el Boletín Oficial, sin que se registraran objeciones.
Condiciones y obligaciones para la empresa
La resolución establece que antes de inscribir la soja en el Registro Nacional de Cultivares (INASE), la empresa deberá presentar un Plan de Manejo de Resistencia de Insectos (PMRI), sujeto a evaluación de la CONABIA y la Coordinación de Innovación y Biotecnología de la Dirección Nacional de Bioeconomía.
Asimismo, DBNBC Argentina S.R.L. queda obligada a:
- Informar de inmediato cualquier nueva evidencia científica que pudiera modificar las conclusiones técnicas que sustentaron la autorización.
- Cumplir con las normativas de control de SENASA y organismos competentes.
- Atender las disposiciones regulatorias vigentes en bioseguridad, consumo y comercio internacional.
La medida puede revocarse si surgiera información científica que invalide los dictámenes actuales.
La soja es el principal complejo exportador de la Argentina, generando más del 25% de las divisas del país. La aprobación de un nuevo evento biotecnológico representa un avance estratégico para sostener la competitividad frente a países productores como Brasil y Estados Unidos.
En el plano interno, el uso de variedades resistentes a insectos y herbicidas promete reducir costos productivos y mejorar rendimientos, aunque también reaviva el debate sobre el uso de agroquímicos, el manejo sustentable y la aceptación en mercados internacionales.
En este sentido, la resolución subraya que el producto es “tan seguro como cualquier otra soja comercial” y no compromete el acceso a mercados de exportación, aunque su adopción quedará supeditada a la aprobación en los principales destinos compradores, como la Unión Europea y China.
La decisión se suma a una tendencia creciente de autorizaciones de cultivos transgénicos en Argentina, que ya cuenta con más de 60 eventos aprobados en soja, maíz y algodón. Para el Gobierno, la medida se enmarca en una estrategia de innovación tecnológica aplicada al agro y responde a la necesidad de sostener la productividad en un contexto de alta presión internacional sobre precios y oferta global de alimentos.
El próximo paso será la inscripción en el INASE y la presentación del Plan de Manejo de Resistencia. Una vez cumplidos esos requisitos, la semilla podrá ser comercializada y sembrada en todo el país, consolidando a Argentina como uno de los líderes mundiales en la adopción de biotecnología agrícola.
