El mercado de las dos ruedas mantiene encendido uno de los pocos motores del consumo de bienes durables. Y Misiones no queda al margen. En agosto se patentaron 2.031 motovehículos en la provincia, el mejor dato inmediato frente a las 1.835 unidades de julio y un volumen ampliamente superior a las 1.576 registradas un año atrás.
La comparación arroja dos números relevantes: el mercado misionero creció 10,7% en apenas un mes y 28,9% interanual. En ambos casos se trata de variaciones significativas, aunque la aceleración provincial todavía se ubica por debajo del extraordinario ritmo que exhibe el mercado argentino cuando se toma como referencia 2025.
El desempeño resulta todavía más significativo si se lo contrapone con el mercado de automóviles. Mientras los patentamientos de autos vienen mostrando retrocesos, las motos conservan una fuerte capacidad de expansión. Esa divergencia permite leer algo más profundo que un simple cambio en las preferencias: en un escenario de ingresos familiares todavía tensionados, la moto está funcionando cada vez más como vehículo de acceso a la movilidad individual.
Entre enero y agosto se patentaron en Misiones 16.934 motovehículos, contra 12.239 durante el mismo período de 2025. Son 4.695 motos adicionales en apenas un año, equivalentes a una expansión acumulada del 38,4%.
Es decir, el mercado provincial está vendiendo aproximadamente seis motos nuevas más por cada diez unidades que comercializaba un año atrás, si se mide el incremento absoluto contra la base de 2025.
Misiones explica actualmente alrededor del 2,8% de los patentamientos mensuales del país y el 2,9% del acumulado de 2026. Esta última participación prácticamente replica el 3% que representaba durante enero-agosto del año pasado.
Hay allí una primera particularidad: el mercado crece con mucha fuerza, pero Misiones no está ganando participación nacional, porque el boom de las motos se extiende prácticamente por todo el país.
Donde Misiones sí se destacó fue en la comparación contra julio. El mercado argentino avanzó apenas 1,8% mensual, desde 72.231 hasta 73.566 unidades. Misiones, en cambio, pasó de 1.835 a 2.031 patentamientos: +10,7%. La expansión mensual misionera fue casi seis veces la tasa nacional.
Eso permitió que la participación provincial subiera del 2,5% de julio al 2,8% en agosto.
La contracara aparece al mirar la comparación interanual. Argentina creció 34,2%, mientras Misiones avanzó 28,9%. Y en el acumulado enero-agosto, el país aumentó 41,2% contra el 38,4% provincial. La provincia, por lo tanto, acompaña el boom nacional de las motos, aunque a una velocidad algo menor en la comparación de largo plazo y con una marcada aceleración durante agosto.
Un mercado nacional camino a las 600 mil unidades
En todo el país se patentaron 73.566 motovehículos durante agosto, 1,8% más que en julio y 34,2% por encima de agosto de 2025, cuando se habían registrado 54.814.
El acumulado resulta todavía más contundente: 586.650 unidades en ocho meses, frente a 415.523 durante igual período de 2025. La diferencia es de 171.127 motos adicionales, equivalente a un crecimiento del 41,2%.
La composición del mercado también dice mucho acerca del fenómeno. De los 73.566 patentamientos de agosto, 72.073 correspondieron directamente a motocicletas, mientras que los scooters sumaron 1.257 unidades. Es decir, la motocicleta convencional explica prácticamente la totalidad del mercado.
También aparecen nichos pequeños pero con expansiones extraordinarias: los cuatriciclos crecieron 92% interanual y acumulan un aumento de 71,6% durante 2026, aunque sobre volúmenes mucho menores.
La diferencia entre motos y automóviles constituye posiblemente la variable económica más interesante. La moto reúne varias ventajas en una economía de ingresos todavía restringidos: menor desembolso inicial, cuotas más accesibles, menor consumo de combustible, costos inferiores de mantenimiento y una utilización intensiva tanto para movilidad personal como laboral. En ciudades y localidades donde el transporte público tiene menor cobertura o frecuencia, además, deja de ser solamente un bien de consumo para convertirse en una herramienta cotidiana.
En 1983, en una ruta argentina, un joven de 20 años vio cómo su vida se desmoronaba en cuestión de segundos. Roberto Vicente Martínez regresaba de Luján a bordo de una motocicleta JAWA 350 cuando un Ford Falcon se cruzó en su camino. El impacto fue brutal: el fémur se desplazó, perforó la cadera y salió por el glúteo derecho. Pasó 35 minutos tirado en la ruta. Luego vinieron 64 días de internación y un año entero sin poder caminar.
Cualquiera hubiera abandonado las motos después de una experiencia así. Roberto no. Apenas dos meses después de comenzar su recuperación, reunió a sus padres y les confesó que no podía imaginar una vida sin las dos ruedas. Su padre, comprendiendo la profundidad de su vocación, simplemente le respondió: “Cuidate”.
Cuatro décadas después, ese joven que se negó a rendirse ante la tragedia se convirtió en una figura central de la industria motociclista argentina. Hoy, Roberto es el presidente de F.A.M.S.A. (Fábrica Argentina de Motovehículos S.A.) y el fundador de RVM, la marca que lleva sus iniciales y que ha logrado lo que parecía imposible: posicionarse como la única empresa argentina de motocicletas con presencia real en competencias internacionales de rally. Esta trayectoria empresarial es el reflejo directo de sus características personales: la determinación ante la adversidad, la capacidad de innovación y el compromiso sin concesiones con sus objetivos.
El legado de una familia de pioneros
La historia de Martínez no comienza con él, sino con su padre, Vicente Martínez. En la década de 1950, tras realizar el servicio militar en el Regimiento Motorizado de Buenos Aires, Vicente comenzó a trabajar como “combinador” de películas de cine, transportando rollos a bordo de una motocicleta JAWA 250 modelo 1948. Fue así como la marca checoslovaca entró en su vida y, posteriormente, en la de su hijo.
Roberto creció rodeado de motos. De pequeño jugaba sobre ellas y leía manuales técnicos durante horas. A los 12 años, su hermano mayor le enseñó los primeros secretos de la conducción en una Siambretta 125. A los 15 años, cuando se reabrió la importación de motocicletas en Argentina en 1977, comenzó a trabajar como mecánico en el servicio técnico oficial de JAWA, junto a su padre. Pero la vida tenía otros planes para este joven apasionado.
El accidente que definió su carácter
El 1983 marca un antes y un después en la vida de Roberto Martínez. Ese año, mientras regresaba de Luján con una foto recién revelada en mano. Al intentar sobrepasar a un automóvil, otro vehículo se cruzó en su camino. “Estaba sobrepasando a un auto y, cuando vuelvo a mi carril, se cruza un Falcon que me pega en la rótula derecha, el fémur se desplazó, perforó la cadera y terminó saliendo por el glúteo derecho”, cuenta Roberto.
Lo que vino después fue una pesadilla. Treinta y cinco minutos tirado en la ruta. Sesenta y cuatro días internado. Un año entero sin poder caminar. Los médicos le advirtieron que eventualmente necesitaría un reemplazo de cadera. Cualquier persona en su situación hubiera abandonado las motos. Hubiera buscado una vida más segura, más predecible.
Roberto no. Apenas dos meses después de comenzar su recuperación, mientras su padre le proponía construir juntos un automóvil Lotus Seven, Roberto reunió a sus padres y les confiesa “No me imagino una vida sin las motos”. Su padre, con una mirada cómplice con su madre, respondió con una frase que se convertiría en su guía en la vida: “Cuidate”.
Del taller a la gloria: Los récords que demostraron lo imposible
Pasaron años. Roberto trabajó en el campo, fue custodio, manejó colectivos y camiones. Pero en 1991, cuando se reabrió la importación en Argentina, su oportunidad llegó. Una empresa había descubierto que JAWA tenía miles de motocicletas abandonadas en la República Checa, fabricadas originalmente para Rusia pero nunca entregadas por la crisis que atravesaba ese país. Necesitaban a alguien que pudiera poner en marcha esas máquinas. Contactaron a Roberto. En 1992, abrió su primer taller en Lugano, Buenos Aires con un éxito inesperado: llegó a comercializar 1.000 motocicletas por mes. En 1994, quedó al frente del único Servicio Técnico Oficial JAWA CZ de Argentina. La marca era tan confiable en sus manos que incluso la fábrica checa lo consultaba sobre cómo resolver problemas de garantía.
Pero en 1995, con el “Efecto Tequila” las ventas se desplomaron de 1.000 a apenas 70 unidades mensuales. Fue entonces cuando Roberto demostró su capacidad para transformar la adversidad en oportunidad. Propuso un audaz plan de marketing: demostrar la confiabilidad de JAWA mediante actos de resistencia extrema. El primero fue un raid que uniría los puntos extremos de Argentina. El 25 de marzo de 1995, Roberto Martínez, parte desde La Quiaca en una JAWA 350 con destino a Ushuaia. Paraba solo para cargar combustible. 76 horas después, había recorrido los puntos extremos de Argentina, con un mensaje claro: JAWA era robusta y confiable.
En 1996, propuso un nuevo desafío: batir el récord mundial de kilómetros recorridos en 100 horas. El resultado: 10.103 kilómetros certificados en 100 horas. Un nuevo récord mundial. Esos actos de resistencia no solo demostraron la calidad de JAWA; también demostraron quién era Roberto Martínez: un hombre que va por sus objetivos.
Representante exclusivo: La visión de un empresario
A pesar de todos los esfuerzos realizados la empresa importadora decidió cerrar, liquidó el stock y desapareció del mercado. En 1997, Roberto viajó a Praga para reunirse directamente con los directivos de JAWA. Les explicó que en Argentina había miles de personas que demandaban repuestos y motocicletas, pero no había quien las suministrara. La fábrica checa lo escuchó. En 1998, lo nombraron representante exclusivo de JAWA en Argentina.
El camino de Martínez no estuvo exento de grandes turbulencias. A comienzos de la década de 2000, la crisis económica que azotó al país había golpeado fuertemente a su empresa. En medio de ese caos, fue convocado para asociarse a un reconocido fabricante del sector que tras varios intentos fallidos previos no lograba recuperar el liderazgo de su histórica marca nacional de motos. En tiempo récord —menos de 4 años— la alianza conquistó el 10% del mercado local de motocicletas, en buena medida gracias a su expertise para desarrollar productos que el público motociclista estaba esperando. Sin embargo, la sociedad se disolvió en diciembre de 2005.
Fue entonces cuando reactivó JAWA Argentina, demostrando una visión empresarial extraordinaria: propuso a los directivos checos fabricar motocicletas en China bajo los estándares y la marca JAWA. Un modelo híbrido que funcionó durante una década. En 2007, a través de F.A.M.S.A., comenzó el ensamblaje local de motocicletas. Finalmente, en 2017, dio el paso más importante de su carrera: creó su propia marca, RVM (Roberto Vicente Martínez).
RVM: La marca argentina que desafía a las multinacionales
RVM no es solo una marca de motos, es la expresión corporativa de la filosofía de su fundador. Cada decisión estratégica, cada producto desarrollado, refleja los mismos principios que guiaron a Roberto Martínez a través de sus mayores desafíos: la innovación ante la crisis, la búsqueda de excelencia y la determinación de no rendirse ante lo que parece imposible.
Hoy, RVM es la única marca argentina de motocicletas con presencia internacional. A través de un joint venture con una empresa china, la compañía opera una planta desde donde exporta a múltiples mercados. En 2026, F.A.M.S.A. proyecta producir 2.800 unidades de RVM y JAWA, con una facturación estimada de USD 13,5 millones, lo que representa un crecimiento del orden del 30% respecto a 2025.
Otro logro significativo de RVM se impone, y es su participación en competencias internacionales de rally. La marca es la única empresa argentina de motocicletas que compite en el Campeonato Mundial de Rally Raid (W2RC), específicamente en el Desafío Ruta 40, codo a codo con marcas multinacionales como Honda, Yamaha y KTM.
RVM ha trazado un ambicioso objetivo: participar en el Rally Dakar 2027, la competencia más dura del mundo. Para ello, han formado una alianza con el joven piloto salteño Baltazar Frezze, quien compite con el modelo RVM Rally 450.
La pasión que no se extingue
Con 63 años, Roberto Martínez sigue siendo el mismo hombre de voluntad inquebrantable que se negó a colgar el casco tras un accidente que lo dejó un año sin caminar. Hoy, consolidado como un ávido viajero, devora miles de kilómetros en motocicleta junto a su esposa. Su pasión lo ha llevado a recorrer la Patagonia, completar la Ruta 40 y explorar Sudamérica y Europa; travesías que realiza con la convicción del primer día y con el valor añadido de testear sus propios productos antes que nadie. En 1999, fundó el JAWA CLUB ARGENTINO, una organización que no solo reunía a entusiastas de la marca, sino que también realizaba importantes obras solidarias, como el apadrinamiento de hogares de niños huérfanos.
La historia de Roberto Martínez es la historia es la historia de un hombre cuyas características personales —la resiliencia, la innovación, la determinación— se han convertido en los pilares de RVM, una empresa que no solo compite en mercados internacionales, sino que representa una forma diferente de entender el negocio motociclista en Argentina.
Mientras el mercado de automóviles continúa mostrando señales de recuperación todavía insuficientes para revertir la caída del último año, el segmento de las motos sigue transitando un camino muy diferente. En Misiones, junio volvió a confirmar esa tendencia: se patentaron 2.062 motovehículos, un 41,2% más que en el mismo mes de 2025, aunque con una leve baja del 3% respecto de mayo.
El dato consolida a la provincia como uno de los mercados con mayor dinamismo del Nordeste. En el acumulado del primer semestre ya se registran 13.068 patentamientos, lo que representa un crecimiento del 45,8% respecto del mismo período del año pasado.
La evolución confirma una tendencia que se viene profundizando desde comienzos de año: la moto continúa ganando terreno como alternativa de movilidad frente al automóvil. Su menor costo de adquisición, el ahorro en combustible y la mayor facilidad para acceder a financiación explican buena parte del fenómeno.
A nivel nacional, durante junio se patentaron 68.390 motovehículos, cifra que representa un crecimiento interanual del 42,3%, aunque con una leve retracción mensual del 1,1% respecto de mayo.
El semestre cerró con 440.190 unidades patentadas, un impresionante incremento del 43,8% frente al mismo período de 2025, confirmando que las motos son hoy el segmento más dinámico del mercado automotor argentino.
En contraste con el mercado de los automóviles, donde predominan la cautela y la búsqueda de mejores condiciones de crédito, las motos mantienen un ritmo sostenido impulsado por compradores particulares, trabajadores independientes y pequeños emprendedores que las utilizan como herramienta de trabajo y movilidad cotidiana.
Misiones mantiene un fuerte ritmo de ventas
Con 2.062 unidades patentadas en junio, Misiones representó el 3% del mercado nacional y volvió a ubicarse entre las provincias con mayor volumen de ventas de motos del país. En el NEA quedó por detrás de Chaco (4.655 unidades) y Corrientes (2.539), pero muy por encima de Formosa (1.810).
La baja mensual del 3% aparece como un ajuste natural después del fuerte nivel de ventas alcanzado durante mayo y no modifica la tendencia de crecimiento que exhibe el mercado provincial desde principios de año.
Entre las marcas, Honda mantuvo el liderazgo nacional con 13.501 unidades patentadas, seguida por Keller (8.301), que desplazó al segundo lugar a Gilera (8.137). Más atrás se ubicaron Motomel (8.013) y Corven (6.014).
El liderazgo de Honda se sostiene gracias a una gama muy diversificada y a la fortaleza de la Wave 110S, uno de los modelos más demandados del mercado argentino.
Las motos preferidas de los argentinos
En el ranking por modelos no hubo cambios respecto de mayo.
La Keller KN110-8 volvió a ocupar el primer lugar con 7.336 patentamientos, seguida por la Honda Wave 110S (7.113), la Gilera Smash (5.913), la Motomel B110 (4.653) y la Corven Energy 110 (3.797).
La fuerte presencia de modelos de baja cilindrada confirma que el crecimiento del mercado sigue concentrado en motos orientadas al uso urbano, el trabajo diario y el reparto de última milla.
Con un semestre que ya acumula aumentos cercanos al 46% en Misiones y superiores al 43% a nivel nacional, el segmento de las motos continúa siendo el gran motor del mercado de vehículos en Argentina, muy por encima del desempeño que muestran hoy los automóviles.
Según los datos más recientes del Informe Preliminar de Siniestralidad Vial Fatal 2024 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) el 46% de las víctimas fatales en siniestros de tránsito del año pasado fueron motociclistas. De las 4.027 muertes registradas, 1.790 corresponden a ocupantes de motos, lo que equivale a más de cuatro vidas por día.
Los datos muestran una tendencia que se repite año tras año: una gran parte de las víctimas fatales son jóvenes de entre 15 y 34 años que utilizan la moto como medio de transporte.
Una conversación que involucra a toda la comunidad motociclista
Frente a este escenario, la seguridad vial se convierte en un desafío que involucra tanto a usuarios como a fabricantes, concesionarios, organismos públicos y actores de toda la industria. En el caso de Husqvarna Motorcycles, una marca con una fuerte presencia en el segmento Street, la conversación cobra especial relevancia, al tratarse del mismo entorno en el que miles de sus motociclistas circulan a diario: calles, avenidas y rutas urbanas. Más allá de las prestaciones de una moto, la seguridad comienza por la formación, el equipamiento adecuado y la adopción de hábitos de conducción responsables.
“La pasión por las motos está en el centro de todo lo que hacemos como marca. Por eso creemos que hablar de seguridad vial también es hablar del futuro de nuestra comunidad, de cómo seguir disfrutando de la moto y de cómo acompañar a las miles de personas que la eligen cada día como medio de movilidad y estilo de vida”, señaló Joaquin Perez Cobo, Brand Manager de Husqvarna Motorcycles Argentina .
Es por eso que desde la marca destacan tres aspectos fundamentales para una conducción más segura:
– Uso del casco homologado en cada trayecto, sin excepciones.
– Indumentaria técnica de protección certificada: guantes, chaqueta con protecciones y calzado adecuado.
– Capacitación y práctica continua: conocer los límites del vehículo y del conductor.
En una fecha que invita a reflexionar sobre la seguridad vial, el desafío no pasa únicamente por reducir estadísticas, sino por seguir construyendo una cultura de conducción donde la pasión por las motos y la responsabilidad puedan avanzar de la mano.
Mientras el mercado automotor tradicional sigue mostrando señales de enfriamiento, el segmento de motovehículos mantiene un ritmo completamente distinto. En abril se patentaron 80.737 motos en todo el país, con una suba interanual del 51,5%, consolidando uno de los mejores registros históricos del sector. En Misiones, el crecimiento también fue fuerte: se patentaron 2.560 unidades, un 50,6% más que en abril de 2025 y un 5,1% por encima de marzo, confirmando que la moto continúa siendo la principal puerta de entrada a la movilidad individual.
Con este resultado, Misiones se ubicó en el décimo lugar del ranking nacional de patentamientos de motovehículos por provincia, con una participación del 3,2% sobre el total país. En el acumulado de enero a abril, la provincia suma 8.864 unidades patentadas frente a 5.943 del mismo período de 2025, lo que representa una mejora del 49,2%, prácticamente en línea con el promedio nacional, que avanzó 47,5%.
A nivel argentino, el informe de la División Motovehículos de ACARA muestra que abril fue apenas 1% inferior a marzo, cuando se habían registrado 81.551 unidades, pero sostuvo un volumen extraordinario que lo ubica entre los meses más altos de la historia. En el primer cuatrimestre del año ya se patentaron 301.962 unidades, frente a 204.732 del mismo lapso de 2025.
El presidente de ACARA, Sebastián Beato, destacó que “lo que está sucediendo en el mercado de los motovehículos es realmente notable”, al remarcar que marzo y abril fueron los dos meses con mayores patentamientos históricos, por encima de las 80.000 unidades. Según explicó, el fenómeno está impulsado principalmente por la financiación y la demanda de motos de baja cilindrada, especialmente aquellas destinadas al uso cotidiano y laboral.
En el ranking de marcas, Honda mantuvo el liderazgo con 14.440 unidades patentadas y una participación del 17,9%, seguida por Gilera (10.280), que recuperó el segundo puesto, y Motomel (9.908). Keller quedó cuarta con 8.885 unidades y Corven quinta con 7.778.
Entre los modelos, la gran novedad fue el liderazgo de la Gilera Smash, que desplazó a la histórica Honda Wave y se convirtió en la moto más patentada del mes con 7.625 unidades. Muy cerca quedó la Keller KN110-8 con 7.620, mientras que la Honda Wave 110S pasó al tercer puesto con 7.395. La Corven Energy 110 y la Motomel B110 completaron el top cinco.
Buenos Aires lideró ampliamente el ranking provincial con 24.625 patentamientos, seguida por Santa Fe (7.791), Córdoba (6.472) y Chaco (5.343). En el NEA, Misiones quedó detrás de Chaco pero por encima de Corrientes, que registró 3.288 unidades. El dato confirma una fuerte demanda regional sostenida, vinculada a la necesidad de movilidad accesible frente al mayor costo de los automóviles y del transporte tradicional.
La diferencia con el mercado de autos es cada vez más evidente: mientras los patentamientos de vehículos livianos caen, la moto gana terreno como solución económica y funcional. En provincias como Misiones, donde el crédito es limitado y el ingreso disponible sigue ajustado, el motovehículo dejó de ser una alternativa para convertirse en una necesidad estructural.