En una decisión inédita, Misiones va a fondo en la decisión de proteger flora y fauna nativa. El ministerio de Ecología decidió no habilitar la temporada de caza deportiva menor este año y en lo sucesivo. De esta manera el Ministerio se inhibe de hacer uso de una facultad prevista por la Ley de fauna de la provincia XVI N° 8.
La temporada de caza deportiva – que se encuentra permitida habilitar únicamente para el sur de la provincia y por un periodo de tres meses – no será habilitada éste año ni en lo sucesivo.
La caza menor implica la captura de palomas silvestres, perdices, cuis y liebres, entre otras especies que no se hallan en peligro e incluso son abundantes y susceptibles de control.
A los fines de tutelar de manera integral la vida de todas las especies animales, y por instrucción del gobernador Hugo Passalacqua, el Ministerio de Ecología no habilitará en lo sucesivo la captura de estas especies, constituyendo toda la Provincia de Misiones un espacio libre de actividad cinegética permitida.
Además, la provincia promueve el principio pro-vida a nivel integral, tutelando nuestra rica biodiversidad, la cual importa que el 52% del total nacional se encuentre en Misiones.
Por otro lado se recuerda que la caza furtiva constituye un delito previsto en la Ley 22.421 de Protección de la Fauna Silvestre. Se prevén penas que van hasta los cinco años de cárcel para las figuras más graves, de caza en banda y de especies especialmente protegidas.
Nicolás Lodeiro Ocampo compartió un video tomado en la ruta nacional 12 a la altura de Candelaria. Se puede apreciar que el boulevard de la autovía impide el cruce de animales a los lados de la ruta.
“Buscando yaguaretés nos encontramos con estos magníficos cánidos, fue una gran y grata sorpresa”, relata Nicolás Lodeiro Ocampo, director de la Red Yaguareté, sobre el novedoso registro fotográfico de ejemplares de Zorro pitoco en la selva misionera.
Esta especie de cánido que vive y caza en grupos, es muy elusiva y sus escasos registros para Argentina -todos circunscriptos a Misiones- no contaban hasta ahora con fotografías. Son zorros con una fisonomía muy particular, parecen más bien perros pequeños, con patas, hocico y cola muy cortos (de allí su apodo de pitocos). Viven en grupos y aunque se sospecha que hay más de los que se ven, son extremadamente difíciles de observar y se sabe muy poco de sus costumbres y formas de vida.
“Este hallazgo realza el valor de conservación de este sitio, que está inmerso en un bloque de selva de unas 50 mil hectáreas en el centro del Corredor Verde. Hay mucha cacería y están avanzando los potreros para ganado y las plantaciones industriales de pino, hay que frenarlas y ordenarlas, porque no hay áreas protegidas por el Estado. Tal vez sea la última zona donde Misiones pueda crear un parque nacional, el río Piray Guazú ofrece un entorno inigualable que aún no se encuentra representado en nuestro sistema nacional de área protegidas y garantizaría la conectividad entre las zonas selváticas del norte y sur.” señala Lodeiro Ocampo.
El hallazgo se produjo en la Reserva Privada Don Otto, en la localidad de Santiago de Liniers. Esta área protegida selvática de unas 321 hectáreas se encuentra ubicada sobre el arroyo Piray Guazú, uno de los más importantes del interior misionero y aún alberga gran parte de la fauna mayor de la provincia, como yaguaretés, pumas, tapires, carpinchos, lobitos de río, las dos especies de pecaríes y entre las aves está la amenazada y vistosa yacutinga. Se cree que también pueden habitar algunas de las últimas Harpías del país, el águila más poderosa del planeta.
El Acuerdo de la Naturaleza es el primer paso del plan para que la región alcance su enorme potencial. Tiene por objetivo fortalecer y posicionar a nivel nacional e internacional un gran corredor con eje en las actividades ecoturísticas y el turismo sustentable. Este Acuerdo fue firmado por representantes de los ministerios de Turismo y Ambiente y Desarrollo Sustentable; Parques Nacionales, el Consejo Federal de Inversiones y las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa.
El ministro Santos destacó que, “desde el Ministerio de Turismo de la Nación, impulsamos el fortalecimiento territorial del Corredor Ecoturístico del Litoral, con el objeto de su posicionamiento turístico a nivel nacional e internacional”, y detalló que la inversión total prevista para la zona es de más de 350 millones de pesos.
Además, Santos resaltó la importancia de promover los posicionamientos regional y global de esta región natural del Litoral, con miras a otorgarle competitividad y darle impulso en la búsqueda de un desarrollo equilibrado de su territorio, partiendo de la consideración de aquellas localidades que se ubican en sitios de gran atractivo turístico y que aún no han logrado aprovechar los beneficios económicos del sector.
“Este compromiso que estamos asumiendo junto a las provincias es el de cuidar la naturaleza, nuestros recursos, nuestra gente. Buscamos que cada día los argentinos estemos mejor y eso solo lo podemos hacer trabajando juntos, la forma de construir un mejor futuro para todos”, concluypo.
El acto oficial fue realizado en el Teatro Vera de la Ciudad de Corrientes, encabezado por el ministro Santos y los gobernadores de Corrientes, Ricardo Colombi; de Misiones, Hugo Passalaqua; y de Chaco, Domingo Peppo.
La iniciativa incluye la generación de inversiones públicas y la atracción de inversiones privadas para fortalecer el turismo en la región; la creación de la marca Corredor Ecoturístico del Litoral Argentino; el fortalecimiento de las conectividades aérea, terrestre y fluvial y la preservación de las áreas y territorios que integran el corredor.
En el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, afianzar y revalorizar la naturaleza es una prioridad dado que dicho recurso es de un valor único, favoreciendo la integración de las áreas protegidas que integran este corredor.
Asimismo, fue firmada un acta de intención entre el Ministerio de Turismo de la Nación y la Entidad Binacional Yacyretá, por la que se acuerda que Yacyretá se compromete a financiar el proyecto, la elaboración del guión interpretativo y la construcción de la obra Centro de Interpretación del Corredor Ecoturístico del Litoral, con sede en la ciudad de Ituzaingo.
También estuvieron presentes el subsecretario general de la Presidencia, Valentín Díaz Gilligan; la jefa de Gabinete del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Patricia Holzman; el subsecretario de Coordinación del MinTur, Sebastián Slobayen; el presidente de la Cámara Argentina de Turismo, Oscar Ghezzi; el director ejecutivo de Yacyretá, Humberto Schiavoni; el director de Recursos Financieros del Consejo Federal de Inversiones, Ramiro Otero; el ministro de Turismo de Formosa, Ramiro Fernández Patri; y las autoridades de turismo de las provincias involucradas.
El corredor está conformado por cuatro grandes áreas: Iguazú y Moconá (provincia de Misiones), Iberá (provincia de Corrientes), Impenetrable (provincia de Chaco) y Bañado La Estrella (provincia de Formosa).
Son lugares imponentes, donde la naturaleza y la biodiversidad conforman los grandes atractivos y muestran un enorme potencial. Con este proyecto se busca igualar las oportunidades de desarrollo y alentar la conservación de las especies que habitan en estas áreas.
El turismo participa de manera transversal y coordinada, junto a otras carteras nacionales, bajo cinco lineamientos estratégicos:
-Mejorar la competitividad y sustentabilidad del sector
-Aumentar la inversión
-Promover la creación del empleo
-Promover el crecimiento del turismo interno
-Posicionar Argentina como principal destino turístico de la región
En este marco territorial son dos los ejes articuladores de productos turísticos: por un lado, el corredor fluvial del Río Paraná-Paraguay, ámbito propicio para desarrollar cruceros fluviales y fortalecer todas las prácticas deportivas y recreativas ligadas al agua, como así también todas las actividades ecoturísticas como observación de aves y senderismo. Y por otro lado, el Corredor Internacional de las Misiones Jesuíticas Sudamericanas, donde se conjugan atractivos culturales como la religión, las fiestas y festividades y la gastronomía.
Facundo Gallo y Jorge Otamendi son los profesionales detrás de La Huella Films, una productora audiovisual que recorre el país mostrando los mejores paisajes. Misiones con su exuberancia natural es uno de los destinos preferidos. Sus trabajos, que llegaron a National Geographic, muestran la naturaleza de una forma única.
Facundo y Jorge son fotógrafos desde hace más de 15 años. Ambos son apasionados de la fotografía de naturaleza. Hace dos años y medio conformaron La Huella Films una productora dedicada a mostrar la belleza de la Argentina.
La fotografía de naturaleza es una modalidad del amplio espectro que trata de enmarcar en el papel la grandiosidad de los paisajes, la fauna, la flora hasta en los más mínimos detalles. Se centra en la captación de aspectos estéticos, muy por encima de otros tipos de fotografía.
Los jóvenes profesionales definen a su productora como “una empresa especializada en fotografía y filmación con la última tecnología”, que apunta a “impactar y generar emociones”.
“Pensamos, producimos y realizamos cada video con pasión y creatividad”, cuenta Facundo, entrevistado por Economis horas después de haber salido de la selva de Yabotí.
Hace pocos días estuvo recorriendo Corrientes y en especial la zona de los Esteros del Iberá.
Recordó que el año pasado estuvieron más de seis veces trabajando en Misiones “porque tiene todo, flora, fauna y paisajes increíbles”.
El fotógrafo explicó que la productora cuenta con un gran equipamiento para fotos y video: cinco drones y muchos equipamientos para travelings y time lapse.
Reconoció que les costó llegar a tener el alto nivel de equipos, pero la satisfacción de poder plasmar en sus trabajos su visión de trabajo, compensa los esfuerzos.
Recorren el país mostrando deportes en la selva, desiertos, playas, montañas. También haciendo trabajos de paisajes para promoción turística. Su perspectiva y sensibilidad a la hora de captar las imágenes los convierten en dos aventureros dignos de seguir para conocer lugares y atractivos de la región.
La Huella Films por Diego Winitzky
Además, para el sector turístico hacen fotografía de hoteles, lodges, cabañas. Sus trabajos para publicidades son muy requeridos por el enfoque que logran.
Una vida llena de aventuras
Forman una dupla impresionante, porque comparten la visión estética, algo fundamental para el trabajo del fotógrafo. Además disfrutan de la aventura porque pueden pasar semanas enteras a la intemperie, viviendo en una carpa solamente para lograr las mejores capturas de un paisaje o de un ecosistema.
“Vamos a lugares donde nadie va, queremos descubrir lugares nuevos siempre”, explica Facundo. Por ello están en viaje constante. “Cada mes viajamos a algún punto del país”, insiste.
Ese constante recorrer, les llevó a considerar que “Argentina es un país muy hermoso, con innumerables lugares para disfrutar. Si te gusta la selva, la montaña, las zonas áridas, las planicies, tenés todo”, indica el fotógrafo.
“Pasamos de castillos a una carpa, de tener todos los lujos a no tener nada”, describe Facundo, sobre cómo es su trabajo. Explicó que el oficio del fotógrafo de naturaleza es muy difícil, porque significa viajar mucho y trabajar unas 20 horas al día para poder aprovechar cada experiencia.
Si bien han cumplido muchos sueños, como hacer trabajos para National Geographic estos profesionales saben que no deben bajar la guardia y siguen apostando a aprender cada día. Innovando y aprovechando las nuevas tecnologías.
Para ellos el uso de los drones para hacer fotos y videos es sumamente importante porque les permite hacer trabajos con una perspectiva global del entorno donde trabajan.
Aunque para el trabajo con los animales Facundo prefiere seguir apostando a las fotos macro, que demanda mucho tacto para poder acercarse sin afectar su entorno.
Valoró qué en los viajes, lo más grato es conocer a las personas, con quienes comparten semanas de trabajo. “Lo que nos llevamos siempre es la experiencia de conocer buena gente, porque si bien los paisajes son hermosos y somos como niños en cada lugar, lo valioso es encontrar a gente que nos entienda y poder compartir”.
Facundo reconoce que cada destino “es un desafío. Siempre voy con miedo, en cambio Jorge es diferente. Para el en cada lugar vamos viendo como trabajar”.
Esta diferencia de posicionarse ante el trabajo no los aleja, sino que los complementa.
Ambos además de apasionados por la fotografía, aman vivir al aire libre. Facundo cuenta una infidencia sobre su colega y socio: “Ama caminar descalzo, en la selva como en la montaña o en el desierto”.
Uno nunca deja de aprender
Facundo, quien ha trabajado como fotógrafo de estudio, para producciones de modelos, publicidades, o fotografía de arquitectura, se ha especializado en sus pasiones: la fotografía de naturaleza, los deportes extremos y además ha avanzado como documentalista.
Reconoció que “estudio todos los días fotografía”. Cada día le dedica un espacio a ver tutoriales y aprender sobre cómo mejorar su técnica y el uso de los equipos.
“Hace ocho años que hago time lapse y aún cometo errores. Todo es aprendizaje, por más clara que la tenga me equivoco como un principiante”, admitió.
También trabajó como profesor de fotografía básica y dijo que “me sentía como un chanta, porque hacía lo que me gustaba y estaba en lugares muy lindos”.
“Me colgaba en las clases que eran de dos horas y las llegaba a dar en cuatro horas, porque salíamos mucho a la calle a hacer fotos”, se ríe.
Planteó que después de hacer tanto tiempo fotografía le costó hacer videos, porque “las fotos son un instante en el tiempo y el video es otra cosa”. Explicó que “cuando filmas te lleva 10 veces más tiempo, esto es paciencia y práctica. Cada vez aprendemos y entendemos más a los animales. Nos relacionamos con biólogos y guardaparques para poder hacer mejor nuestro trabajo”.
Explicó que el hacer filmaciones lo llevó a cambiar su trabajo como fotógrafo, ya que ahora “el 80 por ciento de mis fotos las hago con trípode, cuando antes eran todos con la cámara en la mano mientras caminaba”.
Para hacer las mejores tomas de los paisajes y de la fauna, se toman su tiempo y se pasan horas buscando acercarse a los animales, ganando su confianza y tratando de no alterar su entorno natural.
“Los guías no pueden creer que nos acercamos tanto a los animales, nos gusta mucho esto y le ponemos mucha pasión”, afirmó.
Sobre el equipo que llevan a cada viaje, dijo que “estamos muy equipados. Nos costó mucho esfuerzo a ambos”.
Pero los equipos, pese a lo caro, no dejan de correr riesgos en cada incursión. Riesgo de desastre. “Estrellamos entre dos y cuatro drones por año”, cuenta Facundo.
Estas situaciones les demandan una inversión constante en equipos.
Como anécdota Facundo contó que el año pasado, en el sur del país, filmaba con un dron una cascada y unos rápidos en Ushuaia. De pronto el dron tocó una rama y se cayó al agua.
Él tuvo que bajar una montaña corriendo y meterse a los rápidos para tratar de recuperar el equipo.
“Me tuve que meter debajo de la cascada en el agua helada, apenas pude recuperar el dron y salir”, contó. Pero la cámara no apareció y el dron estaba totalmente dañado, desde las hélices, los motores y el sistema de fijación de la cámara.
Esta experiencia tuvo una sorpresa, porque en diciembre un colega del sur se encontró la cámara y se contactó. Y funcionaba… con el registro del trabajo que estaba haciendo.
“Tengo miles de historias”, relata. Y afirma que muchas veces se ha pasado horas en el suelo para lograr las imágenes. “Soy mochilero y tengo toda la paciencia del mundo para hacer este trabajo”, cuenta.
“Me he peleado muchas veces con mis amigos y con mis novias por mi trabajo de fotógrafo”, comento. Explicó que en un tiempo debió trabajar para Playboy y a sus novias no les gustaba que haga fotos a las chicas.
“La fotografía es difícil y lleva tiempo ganarse el espacio, la gente muchas veces no valora el trabajo”, dice.
Comentó que en la profesión hay mucho ego por el trabajo propio. Por ello se mostró feliz de compartir el trabajo con Jorge. A quien lo consideró como un hermano en este viaje. “Es difícil encontrarse con alguien que piensa como vos en esta profesión”, dijo.
“Jorge es la persona más sensible que conozco, compartimos todo y nos conocemos mucho”, afirmó.
Iberá es el Disney para los fotógrafos
Estando en Misiones Facundo y Jorge fueron invitados a recorrer los Esteros del Iberá. En especial la zona del programa de reinserción de animales en la isla San Alonso.
Facundo describió a los esteros como “Disney para los fotógrafos” por la flora, fauna y paisajes que permiten un trabajo único.
“Fuimos para estar una semana y terminamos quedándonos dos”, recordó. Luego el volvió por otros quince días, ya era en plan de vacaciones, pero también terminó trabajando por mero placer.
El próximo lunes saldrán los documentales que ellos compartirán en su sitio y a través de las redes sociales.
En estas visitas no solo compartieron con los profesionales que trabajan en el programa de reinserción de animales, sino también con turistas. Valoró que en estos encuentros “uno se abre y cuenta cosas muy íntimas, porque la vivencia es única”.
“Misiones tiene de todo”
Si bien viajan a todos los rincones del país, se apasionaron con Misiones. Vinieron las primeras veces por trabajo y el año pasado realizaron seis viajes a la tierra colorada, para recorrer los diferentes atractivos.
Facundo valoró que en la provincia se desarrollen competencias de deportes extremos en un entorno de selva.
“Misiones tiene todo, selva, animales, biodiversidad y paisajes únicos”, describió. Aunque dijo que “el clima no es de lo mejor, lo lindo es el viaje”.
También en Misiones perdieron un dron, durante una competencia de mountain bike por la selva. “Estábamos filmando la competencia y el dron quedó enganchado en el único cable que estaba en la selva. Llevaba electricidad de una comunidad a otra”, recordó.
Pero el riesgo siempre está. “Si tenemos que meternos, lo hacemos, porque es nuestro trabajo”. Una filosofía.
“Nosotros no tenemos problemas verdaderos, hay gente que no tiene agua, que no tiene para comer, ellos tienen problemas”, analiza.