#NiUnaMenos

Femhacktivistas vs. machitrolls en las redes

Compartí esta noticia !

Nuestras Voces. Todo comenzó cuando un ex posteó fotos de ella desnuda en la web luego de una separación, lo que se conoce como “revenge porn”. En la calle hombres anónimos la acosaban y ella decidió hacer algo. Por ella y por las miles de mujeres que sufren el acoso digital, que muchas veces se convierte en presencial. La abogada platense Marina Paula Benítez Demtschenko hoy preside la Fundación Activismo Feminista Digital, que enfrenta al machismo en las redes. “La violencia en Internet debemos combatirla las usuarias”.
 

Foto: Mariano Campetella

La abogada platense Marina Paula Benítez Demtschenko comenzó a percibir cierto día un trato extraño de los hombres que se cruzaban con ella en la vía pública. De esas personas recibía, o una mirada libidinosa o, incluso, una agresión física. “Un señor me tomó por atrás y pasó su lengua por mi cara”, rememora Demtschenko. Fue, finalmente, su tío quien le develó el origen del hostigamiento. Su ex pareja había tramado un ataque artero para arremeter contra una separación que no toleraba: compartía en sus redes sociales fotos desnudas de Marina, tomadas entre ellos cuando eran novios. “Era raro, la violencia no la ejercía mi ex pareja, si no que personas anónimas me embatían en la calle. Nadie me daba una respuesta sobre qué hacer. Entonces, mientras me aísle en casa para escapar al acoso callejero comencé a estudiar legislación comparada sobre la divulgación de material fotográfico íntimo, lo que en ese momento se conocía como revenge porn”, detalla Benítez Demtchenko.
Marina Paula Benítez Demtschenko espera a Nuestras Voces en el primer piso de un bar cercano al Congreso. Es un mediodía de verano y los pocos clientes están en planta baja. La ausencia de gente resalta aún más las imágenes de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman que decoran el lugar. Demtschenko – “tengo sangre alemana, ucraniana y polaca, una mezcla difícil”- va a narrar su cruzada militante siglo XXI, donde logra revertir su desventura transformándose en femhacktivista, en un café envuelto con la estética de un ícono cultural del siglo XX. Porque la historia de Marina y la del colectivo que preside, la Fundación Activismo Feminista Digital, tiene los condimentos de un thriller 2.0.
Demtschetsko y sus compañeras se arropan con el pañuelo verde feminista en la tierra de nadie de Internet y se escudan juntas contra, como dice Marina, los machitrolls y la ausencia de políticas públicas contra una violencia particular y novedosa hacia las mujeres. “No hace falta tener un moretón en la cara para demostrar acoso. Buscan doblegarnos en todos lados, también en las redes sociales. No es casual que la franja etárea más atacada en la web vaya de los 22 a los 35 años. Es la edad en que las minas comenzamos, con suerte, a ser más independientes en lo económico. Internet no es sólo un lugar de ocio, ahí nos vinculamos sexoafectivamente, hacemos gala de nuestro saber. Lo machitrolls detestan eso”, puntúa Demtschetsko y, ahora sí, llega por una escalera larga de madera un mozo etiquetado todo de blanco. En sus manos lleva una bandeja circular. Cuando Marina le hace señas; tras él, se ve un retrato en zepia de Bogart.
-¿Cuáles son los casos más típicos de acoso digital hacia las mujeres?
-La violencia digital tiene manifestaciones disímiles porque las tecnologías de la información están en un permanente cambio, actualizándose. Seis años atrás, el principal problema que teníamos pasaba por la divulgación en las redes de material íntimo. En ese momento, el tema cobró trascendencia por los casos de Florencia Peña o Fátima Flórez. Ahora, si bien continúa ese hostigamiento, se han sumado otros acosos en las redes porque, como decía, la violencia digital muta todo el tiempo. Por ejemplo, hay usuarios que comparten filmaciones de abusos sexuales en Internet.
Después, está la violencia ejercida por aquellas personas que, en la jerga, bautizamos como machitrolls. Ellos buscan humillar y avergonzar a sus blancos ejerciendo un ataque sistemático en las redes sociales. ¿Qué hacen dichas cuentas, que pueden ser anónimas o no? Buscan inhibir o censurar la libertad de expresión de la mujer que buscan doblegar. Y lo hacen de forma sistemática. Un usuario ataca a una chica y, tras él, prosigue una oleada de mensajes tóxicos contra esa chica. Es decir, actúan como los trolls políticos pero, acá, el eje es la violencia de género. En concreto, el trollmachista tiene la capacidad de inhibir tanto a la usuaria, que logra autocensurar a la víctima.
-Ustedes vienen recibiendo denuncias y, a partir de esos testimonios, están elaborando estadísticas sobre violencia digital, un campo donde el Estado no tiene estudios propios.
-No sólo hay cero estadísticas en Argentina, también en la región sucede lo mismo. Acuñar el término de violencia digital hacia las mujeres es algo muy nuevito. El tema se ninguneaba, son cosas que pasan en Internet, tierra de nadie, se justifican desde los gobiernos. Pero, repito, los estudios revelan que las mujeres somos focos de ataque preferentes en la web.
El año pasado nos convocaron desde la ONU para colaborar en la Relatoría Especial de Violencia hacia la Mujer. Nos pidieron que, junto a otra organización local, la Asociación para los Derechos Civiles, elaboremos el primer informe de violencia digital en Argentina. Ahí sí pudimos sintetizar los números. En ese sentido, surge que, en principio, la franja etárea que recibe más ataques iba de los 22 a los 35 años. Eso no es gratuito, es el momento de la vida donde las mujeres comenzamos, con suerte, a tener más independencia laboral. Somos más sólidas en lo económico.
En cambio, los últimos relevamientos dibujan otro patrón. El sector más vulnerable, ahora, está compuesto por una banda que va de los 30 a los 48 años, y esto tampoco es casual. Las mujeres más chicas están atravesadas por la marea feminista, conocen mejor sus derechos, no tienen vergüenza para elaborar una denuncia temprana sobre acoso en las redes, son más proactivas.
-¿Las corporaciones de Internet, donde se vehiculizan los acosos mencionados, tienen una actitud colaborativa?
-Dos cuestiones a mencionar. Amnistía  (Internacional) emitió hace poco un documento llamado “Toxic Twitter”, donde revelaba cómo operaba el persistente ataque de los trolls machistas en Inglaterra, y cuya conclusión central era: la libertad de expresión no puede justificar ningún tipo de violencia o acoso. Porque algunos sectores pretenden minimizar el hostigamiento en las redes porque, aducen, no hay violencia física de por medio. Y no es así, no hay que mostrar un moretón en la cara para demostrar que hay afectación de derechos.
Volviendo a la pregunta, la violencia en Internet debemos combatirla las usuarias, no tanto las plataformas porque las redes, de por sí, poseen un régimen de regulación interno para recibir denuncias y filtrar situaciones de violencia. En ese sentido, podemos decir que las plataformas son bastante proactivas. Ahora, en el plano judicial, las compañías se consideran, totalmente, fuera de asumir responsabilidades jurídicas de los contenidos que puedan subir terceros. Y la jurisprudencia argentina va por ese camino.
-¿Qué pasa, como mencionábamos, cuando figuras del espectáculo son afectadas?
-En general, las demandas por divulgación íntima se tramitan en el ámbito civil con la figura de daños y perjuicios, que supone la reparación económica frente a la constatación de un daño resarcible. Igualmente, en esos casos de mayor relevancia pública, las empresas tampoco se hacen cargo por lo sucedido. Sólo asumen responsabilidad si fueron notificadas, previamente, para suprimir ciertos contenidos, y no lo hicieron. Eso dice la Justicia concretamente: la víctima debe notificar vía judicial a la plataforma sobre el hecho sucedido. Eso ya supone otra brecha porque las mujeres tenemos menos acceso a la justicia; más dificultad, económica y de escucha, en el Poder Judicial.
-Han presentado proyectos de ley para, precisamente, fortalecer los derechos de la mujer en el vacío legal actual. ¿En qué consisten y cuál es su estado parlamentario?
-El primer proyecto lo presentamos en el 2017 durante el debate sobre la modificación del Código Penal. Lo elaboramos durante cuatro años porque, como decía, buscamos estar en línea con una problemática que se renueva todo el tiempo. Proponemos penalizar la difusión no consentida de material íntimo, el acoso digital y el hackeo de redes sociales.
La segunda iniciativa parlamentaria fue iniciada el año pasado en pos de incidir en la Ley de Protección Integral hacia las mujeres. Ahí buscamos consagrar la identidad digital femenina y, en consecuencia, proponemos que se combata la violencia digital y la violencia telemática.
-¿Tuvieron receptividad legislativa?
-Con el primer proyecto encontramos mucha resistencia entre los diputados. Trabajamos con la Comisión de Legislación Penal. La diputada presentante fue la legisladora Marcela Passo (Frente Renovador) y la presidenta de la comisión es María Gabriela Burgos (Unión Cívica Radical). Ellas estuvieron en contacto entre sí, le dieron lugar en sus agendas pero encontraron poco interés por parte de otros bloques. En general, los diputados y diputados de la Cámara entienden que la problemática está más vinculada a una falta de educación y, por lo tanto, no pretenden legislar en la materia porque ven en peligro el derecho de expresión. Por eso, el estado parlamentario pende de un hilo.
-¿Hay una lectura diferente por parte del Congreso, o pesa cierto lobby?
-No lo sé; quizás, haya cierto respeto a grandes empresas que son parte de los grupos de poder. Igualmente, el discurso genérico es que está en riesgo la libertad de expresión. Lo que vemos nosotras es que hay mucho resquemor de incorporar al Código Penal figuras que penalicen la violencia contra la mujer, eso es lo central.
A su vez, con el Ejecutivo también tuvimos poca recepción. Intentamos entablar un diálogo con el programa Justicia 2020 del ministerio de Justicia con el objetivo de que nuestras demandas se incorporen a los tipos penales novedosos que, precisamente, la gestión de (Germán) Garavano busca incorporar al Código. Al principio, se mostraron muy preocupados pero, luego, sus respuestas hacia nosotras fueron muy ambiguas. En síntesis, no se muestran interesados desde el ministerio de Justicia.
-¿Y con el segundo proyecto, cómo van?
-Ahí la cosa es distinta porque nos enfocamos en hacer un trabajo regional del tema. Entramos en contacto con organizaciones feministas de otros países sudamericanos, y con el aval de la legisladora María Luisa Storani (Cambiemos) logramos incorporarlo a la agenda del Parlatino. En conclusión, pudimos ver que México, Paraguay y España, por ejemplo, tienen una agenda de políticas públicas más intensas y comprometidas contra la violencia digital.
-Más allá de los ataques individuales, ¿observan una ofensiva de los trolls contra los derechos de la mujer? Es decir, ¿registraron una narrativa agresiva cuando se discutió el derecho al aborto?
-Sí, lo que vemos es que las activistas por los derechos de las mujeres somos un blanco directo de agresión en las redes sociales. Obviamente, lo que se ataca es la posibilidad de expandir nuestra voz. Siempre buscan deslegitimar desde lo personal. El troll machista, en este caso, no te apunta como “gorda lesbiana”, si no que atacan a familiares cercanos, o buscan hackear nuestros teléfonos. Buscan generar un halo de amenaza muy vasto. En la jerga de Internet se conoce como “doxing”, lo que supone la puesta a disposición de terceros de datos personales.
-Los agresores, ¿atacan de forma individual o responden a un colectivo?
-Creo que Internet facilita agrupaciones momentáneas de gente que comparten un objetivo común. Por lo tanto, no necesariamente hay un núcleo articulando al patriarcado. La web tiene esa dinámica tóxica, alguien golpea y, atrás, viene una manada más o menos conectada con ese emisor para profundizar el ataque. En definitiva, los machitrolls se bancan la parada mutuamente.
Ahora bien, ya podemos reconocerlos. Desde la organización pudimos clasificar a los diferentes tipos de trolls. Está el troll facho y macho, que le pega a todo lo que tenga que ver con adquisición de derechos. Después está el exponente cavernícola, que porta mensajes muy agresivos, siempre con elevada connotación sexual. También tenemos la categoría del feministo, que es la persona que ataca y deslegitima desde un supuesto apoyo a nuestra causa. En definitiva, hay varios subgrupos, pero todos buscan lo mismo, pretender clausurar nuestra palabra.
-Por último, ¿Se puede hacer una pedagogía digital inclusiva? Y, en otro aspecto, ¿piensan construir algún tipo de protocolo de acción común para caminar juntas las redes?
-Sí, es parte de nuestras metas. En general, vemos que no hay una comprensión de que el mundo virtual es parte de nuestras vidas, porque Internte no es sólo un espacio de ocio o entretenimiento. En las redes buscamos trabajo, nos vinculamos sexoafectivamente, o nos autorealizamos. Por lo tanto, el espacio digital es parte de nuestras vidas. Y, por eso, también aconsejamos a las compañeras que tengan cuidado con el tono del material que comparten. Porque hay un campo minado en las redes, debemos estar alertas. Y, por eso, también decimos que tenemos que tomar las redes, para proteger nuestros derechos digitales y para incidir e ir hacia un ecosistema digital más sano.
Sobre lo pedagógico, sí, hace falta una alfabetización digital. Primero, para perder el miedo a las tecnologías y ser más autosuficientes con nuestros equipos. Ser más precavidas si llevamos a reparar el teléfono celular, porque estamos entregando nuestros datos a unas manos anónimas. Y también hace falta una alfabetización para tomar conciencia sobre la privacidad digital o la identidad digital. Si desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos viendo o interactuando con el celular; entonces, seamos más activas en ese territorio, no lo regalemos, tomemos las redes.

Compartí esta noticia !

El Pays insiste con la declaración de Emergencia Pública y Social por Violencia de Género

Compartí esta noticia !
 Mientras las estadísticas alarmantes de este año que recién empieza, indican que cada 28 horas muere una mujer a causa de la violencia machista, en Misiones desde el 2016 duerme en la Cámara de Representantes, el Proyecto de Ley a través del que se pide que se Declare la Emergencia Pública en Materia Social por Violencia de Género, en el ámbito de la Provincia, por el término de dos  años, a partir de la sanción de la presente norma.
“Desde el Bloque Parlamentario del Partido Agrario y Social venimos instando, desde hace más de dos años, a que el resto de los bloques legislativos traten el proyecto que presentamos en el 2016, y que ponemos a disposición de los diferentes colectivos y organizaciones que luchan contra la violencia de género y su cara más cruel que constituye el femicidio, para la optimización que crean necesaria de la norma; con el objetivo de que se sancione y se ponga en práctica”, señaló el diputado Martín Sereno, autor de la iniciativa.
El Instituto Provincial de Estadísticas y Censos de Misiones (IPEC) presentó el Registro Provincial de Violencia Doméstica, que da cuenta de que en la provincia se consignaron 3876 denuncias durante el año 2017. 
El promedio mensual es de 323. El mes que concentra mayor cantidad de denuncias fue en diciembre, con 489, representando el 12,6% respecto al total. Y el mes en que baja el número de denuncias es mayo, con 147, representando el 3,8% respecto al total.
Optimizar los recursos necesarios para su puesta en marcha
El Proyecto de Ley del PAyS, solicita que se declare la Emergencia Pública y Social por Violencia de Género,y se implemente el efectivo cumplimiento de la Ley Nacional 26.485 de “Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales”, a la que adhirió la provincia.
Que se optimicen todos los recursos provinciales necesarios para la puesta en funcionamiento de un Programa Provincial de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia, que será diseñado y ejecutado desde las políticas y acciones, tendientes a garantizar la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres.
Que se preserve y resguarde la identidad de la víctima, en todos los casos y aún en los registros que las autoridades públicas provinciales y municipales puedan implementar, a fin de evitar con esta exposición la reproducción de la problemática social.
Que se articulen los recursos y programas necesarios para la concreción de los objetivos propuestos por las Ley XVI Nº 64405 (Antes Ley 3325).

 
Mesa Institucional por Emergencia en Violencia de Género
Además, la Ley señala la necesidad de crear una Mesa Institucional por la Emergencia Social en Violencia de Género, en el ámbito de Misiones, y que se convoque a un representante del Poder Ejecutivo Provincial, uno del Poder Judicial; una del Consejo Provincial de la Mujer y representantes de las organizaciones sociales y barriales comprometidas con la temática, quienes previamente se inscribirán en el ámbito de la Cámara de Diputados, con el fin de conformar la Mesa Institucional por la Emergencia social en Violencia de Género. 
La Mesa dictará su propio reglamento interno, y decidirá la forma en que serán incorporadas las propuestas y su planificación para la ejecución con los organismos pertinentes, y tendrá como misión estudiar y proponer las políticas tendientes a cubrir las necesidades de gestión de las soluciones. Su función se realizará Ad Honorem.
Se facultará al Poder Ejecutivo Provincial a disponer y reasignar las partidas presupuestarias necesarias para afrontar la Emergencia que se declara por la presente, la que tendrán como finalidad la prevención y tratamiento de la violencia de género.
 
Creación de un Observatorio de Género  
La norma contempla la creación de un Observatorio de Género que  tendrá la misión de abordar de manera integral las problemáticas de género, para ello se contrataran consultores técnicos y realizaran estadísticas y  mapas de situación.
Además, a los fines de contener a la población víctima de violencia de género, se crearán refugios o albergues temporales para la mujer y en el caso que fuera necesario para sus hijos.
 
Cupo de viviendas 
Se tendrá en cuenta un cupo especial de viviendas dentro del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha), para mujeres víctimas de violencia de género y madres solteras. Así como un subsidio especial y temporal a los fines del sostén de la familia y de la mujer víctima de violencia, durante su inclusión dentro del mercado laboral.
También está previsto en la Ley, la capacitación de manera integral y progresiva a todo el personal administrativo, de seguridad, judicial u otro que se considere pertinente.
Se invita a los Municipios de toda la provincia, a adherir a la Ley de Emergencia Pública y Social por Violencia de Género.
Compartí esta noticia !

Con el avance del #MeToo disminuyen las oportunidades de ascenso para las mujeres

Compartí esta noticia !

Por  — Los hombres que asistieron este enero a la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos se dijeron preocupados por varias cuestiones, como la desaceleración económica en todo el mundo, las amenazas en materia de ciberseguridad, el creciente populismo y las guerras.

Pero también, según admitieron muchos en la reunión del 22 al 25 de enero, les preocupa asesorar a las mujeres en la era de #MeToo, o #YoTambién -en Argentina la versión es #MiráComoNosPonemos-, el movimiento para denunciar casos de acoso y abuso sexual.

“Ahora lo pienso dos veces antes de estar a solas con una colega joven”, comentó un ejecutivo estadounidense de finanzas que habló con la condición de permanecer en el anonimato porque el asunto era “demasiado delicado”.

“Yo también”, respondió otro hombre que participaba en la conversación.

El movimiento #MeToo, que irrumpió en el escenario mundial a finales de 2017 con denuncias contra personalidades importantes de Hollywood, de los medios, la política, los deportes y más, conserva su fuerza más de quince meses después. El movimiento ha empoderado a muchas mujeres a discutir el acoso que han sufrido en el ámbito laboral y ha obligado a varias empresas a tomarse más en serio el asunto. En el mundo empresarial, más de 200 hombres en puestos de importancia fueron despedidos y casi la mitad de ellos fueron remplazados por mujeres.

Pero una consecuencia inesperada del movimiento –de acuerdo con ejecutivos y analistas– es que las empresas, con el supuesto objetivo de disminuir el riesgo de acoso sexual o conducta inapropiada, están reduciendo el contacto entre las empleadas y los altos ejecutivos. En consecuencia eso limita la proyección de las mujeres y las priva de orientación laboral valiosa.

“Básicamente, #MeToo se ha convertido en un asunto de gestión de riesgo para los hombres”, dijo Laura Liswood, secretaria general del Council of Women World Leaders (Consejo de mujeres líderes mundiales), organización que reúne a diversas políticas.

En febrero del año pasado, dos encuestas realizadas por Lean In y SurveyMonkey sobre los efectos de #MeToo en el lugar de trabajo encontraron que aproximadamente a la mitad de los gerentes varones les incomodaba tener una o más actividades laborales con mujeres, como socializar o trabajar uno a uno. Entre los gerentes hombres, uno de cada seis encuestados dijo que le incomodaba ofrecer orientación a una colega. Los sondeos se hicieron a cerca de 9000 trabajadores mayores de edad en Estados Unidos.

Pat Milligan, quien dirige investigaciones sobre liderazgo de mujeres en la consultoría Mercer y asesora a empresas multinacionales sobre temas de género y diversidad, comentó que muchos de sus clientes han expresado preocupación respecto a hacer o decir “algo incorrecto” desde que el movimiento #MeToo se esparció por todo el mundo.

“Varios hombres me han dicho que evitan ir a cenar con una mujer a quien estén asesorando o que les preocupa enviar a algún sitio a una empleada mujer si va a estar sola con un hombre”, explicó Milligan. “La gente está preocupada y tiene muchas preguntas”.

“Si permitimos que esto pase, va a hacer que retrocedamos décadas”, afirmó Milligan. “Las mujeres deben ser respaldadas por los líderes, y la mayoría de los líderes siguen siendo hombres”.

Milligan comentó que el enfoque ahora debe estar en educar a las personas. Cuando los ejecutivos le cuentan que están considerando evitar a las mujeres a propósito, ella les dice sin tapujos que eso es ilegal. “Nada más sustituye la palabra ‘mujer’ por cualquier otro grupo poblacional”, dijo. “Sí, hay que hablar sobre cuál es el comportamiento adecuado, pero no puedes sencillamente dejar de interactuar con las mujeres”.

Continue reading the main storyFoto

 
Algunos empresarios estadounidenses han adoptado lo que llaman la Regla Pence, por algo que dijo el vicepresidente de Estados Unidos sobre nunca comer a solas con alguna mujer más que su esposa.CreditAlex Wong/Getty Images

Esta renuencia de los gerentes hombres, si bien se ha intensificado en la época del movimiento #MeToo, desde hace mucho ha sido un problema. Los resultados de una investigación realizada por la economista Sylvia Ann Hewlett arrojaron que dos tercios de los ejecutivos dudaban si debían tener interacciones personales con mujeres en posiciones laborales inferiores, por temor a que pudiera malinterpretarse. El vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence ha dicho que jamás cena a solas con una mujer que no sea su esposa, una máxima que se conoce como “la regla Pence”.

Además de las dudas entre varones sobre si orientar a colegas mujeres, algunos indicadores de igualdad de género han empeorado, aunque es difícil establecer un vínculo entre esto y el movimiento #MeToo.

El Foro Económico Mundial publicó en diciembre un informe anualsobre las oportunidades educativas, expectativa de vida, igualdad salarial y otros factores relacionados a las mujeres en el ámbito laboral. Concluyó que se necesitarían 202 años para que se lograra la igualdad de género empresarial, una cantidad de tiempo mucho mayor a los 170 años que se habían calculado en 2016 para que hubiera igualdad.

De las empresas de la lista Fortune 500, tan solo 24 tenían directoras generales en 2018, una disminución en contraste con las 32 del año previo. La cifra de jefas de gobierno ha aumentado en más del doble desde el año 2000, pero sigue siendo tan solo el seis por ciento del total de mandatarios, de acuerdo con datos de las Naciones Unidas.

“Fatiga de género”,  dijo Milligan y señaló que el movimiento #MeToo había surgido tras una década de concientización intensa sobre el desequilibrio entre géneros. “Ya se había argumentado a favor de las mujeres en el sector laboral”, se lamentó Milligan. “Nos estaba yendo excelente. Y luego llegó [el contragolpe por] #MeToo”.

Un reto es evaluar el verdadero riesgo de que haya acoso sexual en una compañía e identificar a los hombres que hayan generado incomodidad entre las mujeres o, lo que es peor, han cometido acoso. Milligan dijo que las herramientas usuales, como sondear a los empleados, no funcionan; ella recomienda utilizar herramientas tecnológicas para que las conversaciones puedan ser anónimas y sucedan en tiempo real.

Una vez que las empresas tienen identificados a los empleados varones que incomodan a las mujeres, deben considerar si esos hombres actúan de esa manera porque son “ignorantes, raros o criminales” dijo Milligan.

“Si crees que actúan por ignorancia, puedes educarlos”, declaró. “Si lo hacen por ignorancia, pueden caer muy fácilmente en conductas incómodas si no se les capacita”.

“Pero si su conducta es inquietante de un modo perturbador, hay que hacer algo”, dijo.

No todas las personas están convencidas de que los hombres han cambiado mucho su actitud a raíz del movimiento #MeToo.

Stephanie Ruhle, una banquera que ahora es conductora de televisión, mencionó en un pánel de la conferencia en Davos titulado “El futuro de la masculinidad” que los hombres de Wall Street no se esforzaban mucho por promover a las mujeres desde antes del movimiento #MeToo.

“¿No será más bien una excusa?”, preguntó.

 
Compartí esta noticia !

Expo Mujer: emprendedoras podrán utilizar crédito y débito

Compartí esta noticia !

En el marco de la Expo Mujer 2018, la Agencia para el Desarrollo Económico de Misiones (ADEMI), volverá a montar el Centro de Cobros que permitirá a las mujeres emprendedoras de todo Misiones percibir el monto de sus ventas a través de medios electrónicos. Se trata del mismo sistema que utiliza la Agencia en el programa “Pymes Misiones” que ingresó al mercado digital a cientos de pequeños emprendimientos provinciales.

La Expo Mujer es organizada por la Mesa de Mujeres Funcionarias y Legisladoras de Misiones. Asimismo las inscripciones y las capacitaciones están a cargo del Ministerio de Acción Cooperativa, Comercio e Integración. Es un espacio para que emprendedoras misioneras puedan exponer sus productos, y/o servicios, generar negocios y formarse en un plan de mejora continua. Ha sido inspiración para que muchas mujeres se animen a emprender su negocio.

La Agencia ha acompañado el proceso con entrenamientos, asistencia técnica y, desde el año pasado, ha acercado la propuesta de montar el “Centro de cobros” por el cual se recibe el pago por medios electrónicos (crédito y débito) que luego es entregado a la. De esta manera, el comprador puede utilizar sus tarjetas en caso de querer realizar algún tipo de compra de productos durante la feria.

Durante la edición 2017 de la feria, más del 10 % de las emprendedoras utilizó el servicio, con una facturación que llegó a los 54.000 pesos durante las tres jornadas.

El mismo sistema se utiliza con las pymes que son parte del programa “Pymes Misiones”, donde ADEMI realiza la promoción de sus productos y servicios a través de la plataforma de ventas en https://www.pymesmisiones.com.ar/ o en el local que está ubicado en el aeropuerto de la ciudad de Posadas. Todo en forma gratuita y en la búsqueda de generar oportunidades en el último eslabón de la cadena de producción: la venta.

La acción se inscribe en la búsqueda de generar el desarrollo provincial, a través de diferentes líneas: emprendedores, empresas, desarrollo local, profesionales y el centro de información económica.

Al respecto, Suzel Vaider, presidente de ADEMI consideró que “la mejor manera de acompañar a las mujeres es en la generación de condiciones para que tengan libertad económica porque, de  esa manera, son soberanas de sus decisiones”. Además reafirmó el compromiso de la institución con el desarrollo de los talentos empresarios en la provincia.

Compartí esta noticia !

NiUnaMenos: Misiones se mantiene por debajo de la media en la tasa de femicidios

Compartí esta noticia !
En Argentina, 251 mujeres y trans murieron víctimas directas de femicidios durante 2017; el 93% de los imputados tenía vínculo o conocimiento previo con las mujeres asesinadas y el 71% de los crímenes fueron en la vivienda de la víctima, según el último informe de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia.A las víctimas directas, la OVD sumó este año por primera vez a 22 víctimas de femicidios vinculados (que son aquellos cometidos contra una o varias personas para causarle sufrimiento a la mujer, mujer trans o travesti) y los vinculados por interposición en línea de fuego (aquellos asesinados para tratar de evitar el femicidio), por lo que las víctimas fatales a causa de violencia de género ascienden a 273. De este total, cinco corresponden a mujeres trans y travestis cuyo relevamiento se realiza por segundo año consecutivo, arrojando de hecho la misma cifra que 2016. 
Este informe anual, que constituye el Registro de Femicidios de la Justicia Argentina (RNFJA) que la OVD realiza desde 2015, proviene del relevamiento de causas judiciales que se iniciaron entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2017 en la Ciudad de Buenos Aires y 21 jurisdicciones provinciales ya que La Pampa y Río Negro no reportaron casos de femicidios durante 2017.
Por su parte, la provincia de Salta, donde se registraron 19 víctimas de femicidios, no otorgaron datos cualitativos de las causas, por lo que a la hora de analizar las características de los casos, se tuvieron que dejar sin incluir, aclara la OVD en el documento.
Las nuevas cifras arrojan una tasa nacional de 1,1 cada 100.000 mujeres, lo que se mantiene estable desde 2016; la provincia con mayor tasa fue Jujuy (2,74), seguido de Salta (2,12) y Santiago de Estero (2,10).
Le siguen Catamarca (1,98), Formosa (1,69), Santa Fe (1,46), Córdoba (1,29), San Luis (1,22), Neuquén (1,25); Chaco (1,18), Buenos Aires (1,13), y Corrientes (1,08).
Por debajo de la media nacional se encuentran Entre Ríos (0,87), Misiones (0,82), Chubut (0,68), Santa Cruz (0,60), Mendoza (0,61), La Rioja (0,53), Ciudad de Buenos Aires (0,43) y San Juan (0,26). 
Los datos arrojados por la OVD se basan sólo en causas judiciales en las que un equipo de la Corte evalúa que las persona asesinada fue víctima de femicidio, independientemente de las imputaciones de la causa; en efecto, según el informe sólo en el 48% de las imputaciones contemplan la violencia de género como agravante.
De las 254 víctimas de las que existen algún dato de la causa (232 directas y 22 vinculadas), casi el 10% fueron niñas, niños o adolescentes (menores de 18 años); el 63% tenía entre 18 y 44 años, el 24% tiene más de 45, y de un 3% no se especificó la edad.
El 80 % de los femicidios fueron cometidos en espacios privados; en ese contexto, desde la OVD destacaron que el 71% de los crímenes se cometieron en las viviendas de las víctimas; un dato curioso en ese aspecto es que de los cinco femicidios reportados en Formosa, tres fueron en espacio público. 
Otro dato relevante es que hubo al menos 202 niñas, niños y adolescentes que estaban a cargo del cuidado de las víctimas.
El informe también arrojó que existieron al menos “64 hechos previos de violencia entre víctimas e imputados/sindicados”; de estos en 33 casos se realizó una denuncia formal y en 31, se verificó por otro tipo de actuaciones presentes en las causas judiciales”. 
“Sin embargo -aclara el documento-, es imprescindible tomar con cautela este porcentaje que seguramente sub-registra este fenómeno en atención al bajo número de respuestas obtenidas respecto del total de femicidios”.
En relación al análisis de las causas, sólo en el 5% se emitió sentencia, 62% se encuentra en etapa de instrucción y 18% está en etapa de juicio; el 15 % restante corresponde a la extinción de la acción por suicidio u otro tipo de muerte del imputado/sindicado; en este sentido, el informa aclara que “algunas de estas causas llevan poco tiempo de iniciadas”.
Finalmente, al poner el foco en los 259 sindicados/imputados, el informe encontró que 68% se encuentra detenido en unidades carcelarias, y de éstos, el 26% está imputado, el 69% procesado y el 6% condenado; un 15% se suicidó.
En 2016, la OVD relevó 254 víctimas directas, pero no contempló las víctimas vinculadas.
Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin