En la vigilia por el 9 de Julio, Milei defendió sus reformas y agradeció a los gobernadores aliados
La vigilia por el 9 de Julio en la Casa Histórica de Tucumán dejó mucho más que una conmemoración patria. El presidente Javier Milei aprovechó el acto para mostrar una de las imágenes políticas más relevantes de su gestión: rodeado por doce gobernadores, el mandatario buscó exhibir capacidad de articulación con las provincias y enviar un mensaje de estabilidad en momentos en que el Gobierno necesita mayor respaldo parlamentario para avanzar con una nueva batería de reformas estructurales.
La estrategia fue reforzada horas después por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien interpretó la fotografía como el símbolo de una nueva etapa en la relación entre la Nación y las provincias. “La Argentina necesita que Nación y provincias trabajen juntas para consolidar el camino hacia la libertad”, sostuvo el funcionario, al tiempo que llamó a “dejar atrás las divisiones estériles” y construir un federalismo basado en el diálogo, el equilibrio fiscal y objetivos compartidos.
En Tucumán acompañaron al Presidente los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Claudio Vidal (Santa Cruz), Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan), Ignacio Torres (Chubut), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rolando Figueroa (Neuquén), además del vicegobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, y la vicegobernadora de Córdoba, Myriam Prunotto.
La convocatoria tuvo un fuerte contenido político. Milei agradeció expresamente a los mandatarios por “haber estado a la altura cuando la historia lo demandaba” y vinculó ese acompañamiento con el proceso de transformación económica que impulsa desde diciembre de 2023. Para el Presidente, la Independencia representa una responsabilidad permanente para construir un país sustentado en el esfuerzo, la libertad económica y el respeto por la ley.

La gobernabilidad como activo para la segunda mitad del mandato
El Gobierno interpreta que la consolidación del programa económico debe complementarse ahora con una etapa de reformas legislativas de mayor profundidad. En ese marco, Milei sostuvo que el oficialismo cuenta con “el Congreso más reformista de la historia” y convocó nuevamente a los gobernadores a respaldar los proyectos que el Ejecutivo enviará durante los próximos meses.
Entre las iniciativas prioritarias mencionó la modificación del régimen de Zona Fría para focalizar subsidios energéticos, la ampliación de la denominada Ley de Inocencia Fiscal, la reforma política con la eliminación de las PASO, la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central para impedir el financiamiento monetario del déficit fiscal, la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y el denominado Súper RIGI, esquema con el que el Gobierno busca atraer inversiones estratégicas de gran escala.
La puesta en escena buscó además reeditar el espíritu del Pacto de Mayo firmado dos años atrás en el mismo escenario. Milei recordó aquel compromiso como el inicio de un proceso destinado a devolver autonomía económica a las provincias y liberar sus capacidades productivas mediante una reducción del peso del Estado nacional.

Perlitas: Milei ‘huyó’, faltazo de gobernadores y contradicciones libertarias
El presidente Javier Milei estuvo anoche en Tucumán para participar de la vigilia por el 9 de Julio. Fue un viaje exprés -dio un discurso de 20 minutos y a la 1.15 se subió al avión rumbo a Buenos Aires-. Su paso fugaz por dicha provincia dejó varias ‘perlitas’. Y acá te las contamos.
En primer lugar, fue llamativa la ausencia de la jefa de bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, quien se excusó por “razones personales”. Pero sí estuvo esta mañana en el Tedeum en la Catedral metropolitana. Hubo escasa presencia de senadores libertarios: sí participó Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado.
Otro dato llamativo fue el ‘faltazo’ de varios gobernadores: no asistieron a la vigilia en Tucumán Maximiliano Pullaro (el santafesino tampoco había participado de la jura de Diego Santilli), el cordobés Martín Llaryora (que envió a su vice, Myrian Prunotto), el riojano Ricardo Quintela ni Jorge Macri. Obviamente, tampoco estuvo el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con quien el Gobierno nacional no quiere tener diálogo alguno.
Muchos de los gobernadores que asistieron a la vigilia en Tucumán esperaban poder dialogar con Javier Milei, pero él no quiso, probablemente sabiendo que se vendrían los reclamos. El Presidente ingresó -y se retiró- por la puerta de atrás, y sólo estuvo con los mandatarios provinciales para tomarse una foto.
En todo momento, los funcionarios nacionales intentaron evitar el diálogo directo de Milei con los gobernadores. El extraño caso de un Presidente que no quiere hablar de política (“hablen con Karina”) ni hablar con gobernadores (“hablen con el ‘Colo’ Santilli). ¿Cuál sería el rol de Milei en el gobierno?
Más allá de estas dudas existenciales, lo cierto es que entre los gobernadores comienza a reinar la desconfianza: por qué deberían creerle al Gobierno nacional si hasta ahora no ha venido cumpliendo las promesas…
El tucumano Osvaldo Jaldo, anfitrión, lo admitió en declaraciones a La Gaceta de Tucumán. “Más que todo hemos hablado con Diego Santilli, para que la semana que viene pueda recibir una comisión de gobernadores. Hoy el Presidente habló de determinados puntos; en algunos coincidimos. (Pero) los gobernadores también tenemos puntos para plantearle al Presidente y ver cómo juntos y de qué manera hacemos una Argentina mejor, pero incluida todas las provincias de la República“.
“Tenemos un problema de baja de recaudación, producto de que la microeconomía no arranca. Sí hay parámetros macroeconómicos que son importantes: la baja del riesgo país, la baja de la inflación y el equilibrio fiscal; todo eso es importante. Pero eso todavía no llegó a la microeconomía, que es donde está la gente, donde están los servicios esenciales, donde está la salud, la educación pública, la seguridad pública”, declaró.
“Nosotros, como provincia, necesitamos también que, como a la macro le está empezando a ir bien, queremos tener síntomas de mejoría en la microeconomía. Tiene que ver con las provincias y con los servicios esenciales, que los damos nosotros, las provincias de la República Argentina. Tenemos responsabilidad de los servicios esenciales para nuestra gente”, ahondó el gobernador de Tucumán, uno de los aliados de Javier Milei.
Asimismo, insistió con la necesidad de que la Nación intervenga de algún modo para que las provincias recuperen la recaudación. En Tucumán, en lo que va del año, la caída representa alrededor del 9%, porcentaje que representaría poco más de $70.000 millones.
El mensaje de Ravier: federalismo y coordinación
Desde la Casa Rosada, Adrián Ravier profundizó esa lectura política. El vocero sostuvo que la fotografía con los gobernadores representa una señal de madurez institucional y una muestra de que es posible construir consensos alrededor de objetivos económicos comunes.
Según el funcionario, el federalismo debe traducirse en coordinación entre los distintos niveles del Estado y no solamente en declaraciones políticas. En ese sentido, planteó que el desafío consiste en compatibilizar equilibrio fiscal, crecimiento económico y desarrollo regional bajo un mismo programa de gobierno.
Más allá del simbolismo del acto patrio, la presencia simultánea de una docena de gobernadores adquiere relevancia en un contexto donde el oficialismo necesita ampliar acuerdos parlamentarios para aprobar reformas consideradas centrales para la segunda mitad del mandato presidencial.
El Ejecutivo intenta mostrar que, pese a las tensiones fiscales entre Nación y provincias, existe un núcleo de gobernadores dispuesto a acompañar iniciativas vinculadas a la consolidación macroeconómica y la desregulación de la economía. Esa señal también apunta a fortalecer la previsibilidad institucional frente a inversores y mercados financieros, uno de los objetivos permanentes de la administración libertaria.
La única nota de contraste volvió a estar dada por la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien asistió al acto luego de las diferencias públicas que mantiene con el Presidente. Tras la ceremonia, sostuvo que el discurso de Milei tuvo un contenido político, aunque remarcó que el Día de la Independencia representa una fecha que trasciende a todas las fuerzas partidarias.
