pediatría

Misiones se suma a la campaña nacional para detectar la alergia alimentaria más frecuente en bebés

Compartí esta noticia !

Misiones será una de las quince provincias que participarán de la primera Campaña Nacional de Detección de Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca en bebés y niños pequeños, una iniciativa que ofrecerá consultas gratuitas con especialistas para facilitar el diagnóstico temprano de la alergia alimentaria más frecuente durante los primeros meses de vida.

La propuesta es impulsada por la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica y también alcanzará a centros de salud y consultorios de Buenos Aires, Chaco, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Santa Fe, Tierra del Fuego y Tucumán.

Los turnos podrán solicitarse hasta el viernes 4 de septiembre a través del sitio www.pedirturno.com.ar. Luego de completar un breve cuestionario orientador sobre los síntomas del bebé, las familias podrán reservar una consulta presencial o virtual con el profesional disponible más cercano.

Las evaluaciones gratuitas se realizarán entre el lunes 7 y el viernes 11 de septiembre y estarán principalmente a cargo de médicos especializados en alergia e inmunología clínica.

Cuáles son las señales de alerta

El llanto sostenido, las regurgitaciones frecuentes, la diarrea, la constipación, los cólicos intensos, el eccema, los sarpullidos, las sibilancias, el moco o la sangre en la materia fecal y las dificultades para alimentarse pueden constituir señales compatibles con la alergia a la proteína de la leche de vaca.

Cada uno de esos síntomas puede responder, por separado, a múltiples causas. Sin embargo, cuando aparecen de manera persistente o combinada, requieren una consulta profesional que permita confirmar o descartar una alergia alimentaria.

Casi uno de cada cien niños desarrolla alguna alergia alimentaria en la Argentina. La alergia a la proteína de la leche de vaca es la más frecuente y representa aproximadamente un tercio de los casos.

La enfermedad suele comenzar durante los primeros meses de vida, pero sus manifestaciones pueden ser inespecíficas, confundirse con otros trastornos o ser subestimadas. Esa dificultad provoca que muchas familias atraviesen numerosas consultas antes de obtener un diagnóstico preciso.

La importancia del diagnóstico temprano

La médica pediatra y especialista en alergia e inmunología clínica Silvana Monsell, presidenta de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, explicó que la campaña busca facilitar el acceso a una evaluación especializada y promover un diagnóstico temprano y certero.

“Un diagnóstico oportuno y adecuado permite identificar a quienes realmente necesitan tratamiento, evitando tanto el subdiagnóstico como el sobrediagnóstico, y así iniciar las intervenciones necesarias en el momento adecuado y prevenir complicaciones innecesarias”, señaló.

La alergia a la proteína de la leche de vaca puede afectar el crecimiento, el estado nutricional y la calidad de vida del niño y de su entorno familiar cuando no es identificada a tiempo. Los síntomas pueden presentarse inmediatamente después de la ingesta o aparecer varias horas e incluso días más tarde, lo que dificulta asociarlos con la alimentación.

Monsell remarcó que, ante síntomas que generen preocupación, las familias deben consultar con un profesional. La evaluación permitirá determinar si existe una alergia alimentaria y evitar tanto que la enfermedad pase inadvertida como la realización de tratamientos innecesarios.

Tratamiento y alimentación

El diagnóstico debe ser realizado por profesionales capacitados, quienes analizarán la historia clínica, los síntomas y la evolución del paciente antes de definir la estrategia terapéutica.

El tratamiento suele consistir en eliminar la proteína de la leche de vaca de la alimentación, sin descuidar el aporte nutricional necesario para el crecimiento. Cuando el bebé recibe lactancia materna, su continuidad sigue siendo la primera recomendación siempre que resulte posible.

En los casos en que la lactancia materna no pueda sostenerse, existen fórmulas medicamentosas especialmente desarrolladas para estos cuadros. Algunas incorporan prebióticos y probióticos destinados a modular la microbiota intestinal, que en los lactantes con esta alergia presenta características diferentes de la observada en niños sanos.

Desde la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica señalaron que la campaña también busca aumentar el conocimiento social sobre una enfermedad frecuente, pero todavía poco reconocida. Su detección y tratamiento oportunos permiten prevenir complicaciones y mejorar la salud y la calidad de vida de los niños y sus familias.

Compartí esta noticia !

Ya hubo más de 38 mil casos de virus sincicial respiratorio en el año

Compartí esta noticia !

El Virus Sincicial Respiratorio continúa siendo la principal causa de bronquiolitis y neumonía en menores de un año y concentra una parte importante de las internaciones pediátricas por enfermedades respiratorias graves. Según el Ministerio de Salud de la Nación, la mayor carga de enfermedad se registra durante el primer año de vida, especialmente en los primeros meses.

Se trata de un virus de circulación estacional, cuya presencia aumenta durante los meses más fríos. En ese período es responsable de entre el 60 y el 80 por ciento de los casos de bronquiolitis.

“Resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán enfermedad grave, ya que cerca del 80 por ciento de los casos ocurren en bebés previamente sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo identificables”, explicó el médico pediatra y neonatólogo Néstor Vain, jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía.

En Argentina, la incorporación de la vacunación materna al Calendario Nacional de Vacunación representó un avance importante para reducir las complicaciones provocadas por este virus. A ello se sumó este año la inclusión del anticuerpo monoclonal de acción prolongada nirsevimab para bebés prematuros y niños con cardiopatías congénitas, con el objetivo de disminuir la mortalidad y las internaciones asociadas al Virus Sincicial Respiratorio.

Sin embargo, especialistas advierten que aún existe una importante brecha de protección. Muchos bebés que atraviesan su primera temporada de circulación viral no reciben ninguna de estas herramientas preventivas.

En ese contexto, el Ministerio de Salud de Córdoba decidió ampliar la estrategia sanitaria mediante la compra de cerca de 10.000 dosis de nirsevimab para inmunizar a todos los niños nacidos desde enero de 2026 que no cuenten con protección frente al virus.

La iniciativa busca garantizar el acceso tanto en el sistema público como en el privado. El anticuerpo se administra a los recién nacidos antes del alta de las maternidades y también a los niños que cumplen los criterios de elegibilidad en vacunatorios de la red provincial.

Persisten miles de casos

Los datos oficiales muestran que la enfermedad continúa teniendo un fuerte impacto sanitario. De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional, durante las primeras 22 semanas de 2026 se notificaron más de 38.000 casos de bronquiolitis y 563 internaciones por Virus Sincicial Respiratorio.

Los especialistas también observan un cambio en el comportamiento epidemiológico del virus. En los últimos años su circulación comenzó más tarde que lo habitual, coincidiendo con una mayor presencia de influenza, un fenómeno que también se registró recientemente en el hemisferio norte.

Por ese motivo, esperan un incremento de los casos en las próximas semanas y consideran que todavía existe una oportunidad para ampliar la protección de los lactantes antes del pico estacional.

Por qué algunos bebés quedan sin cobertura

La vacunación materna brinda una protección eficaz durante aproximadamente seis meses, gracias al pasaje de anticuerpos desde la madre al bebé. Sin embargo, al tratarse de una estrategia estacional, los niños nacidos fuera del período de inmunización no reciben esa protección inicial.

Además, tampoco quedan completamente protegidos los bebés de madres que no fueron vacunadas, los prematuros y aquellos nacidos antes de que transcurran los 14 días necesarios para que la madre genere y transfiera anticuerpos.

“Es importante proteger a todos los bebés durante el primer año de vida mediante una estrategia integral que combine la vacunación materna con el uso del anticuerpo monoclonal en quienes no recibieron esa protección”, sostuvo Vain.

Una estrategia integrada

El especialista destacó que actualmente existen herramientas preventivas que permiten reducir de manera significativa el impacto del Virus Sincicial Respiratorio.

En ese sentido, diversas sociedades científicas nacionales e internacionales respaldan un esquema combinado que incluya la vacunación materna y la utilización de anticuerpos monoclonales de acción prolongada para los lactantes que no estén adecuadamente protegidos.

Entre las entidades que promueven esta estrategia se encuentran la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, la Sociedad Argentina de Pediatría, la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica y la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología.

Todas coinciden en que el objetivo debe ser garantizar que ningún bebé enfrente su primera temporada de circulación del virus sin protección específica.

Vain concluyó que el impacto del Virus Sincicial Respiratorio trasciende las internaciones pediátricas. Además de representar una elevada demanda para el sistema de salud por consultas, camas hospitalarias, oxígeno y estudios complementarios, la infección puede dejar secuelas respiratorias como hiperreactividad bronquial, asma u otitis recurrentes.

“Hoy contamos con herramientas eficaces para reducir ese impacto. El desafío es lograr que todos los bebés puedan acceder a ellas durante su primer año de vida”, concluyó.

Compartí esta noticia !

La Cámara de Representantes distinguió a 35 mujeres por su compromiso con la salud pública

Compartí esta noticia !

La Cámara de Representantes distinguió a 35 profesionales y trabajadoras del ámbito sanitario con la distinción “Marta Teodora Schwarz”, durante un acto realizado en el Salón de las Dos Constituciones. La ceremonia destacó el compromiso, la vocación de servicio y la calidad humana de quienes, desde diferentes disciplinas, contribuyen al fortalecimiento del sistema de salud de la provincia.

Instituida por la Legislatura en 2016, la distinción reconoce cada año a mujeres cuya trayectoria se caracteriza por la responsabilidad, la solidaridad, la fortaleza para superar obstáculos, la empatía y la entrega al prójimo; valores que identificaron a la doctora Marta Teodora Schwarz, recordada por generaciones de misioneros como “El Ángel de la Selva”.

El acto fue encabezado por el presidente de la Cámara de Representantes, Sebastián Macias, y la presidenta de la Comisión de Salud, Lilian Tartaglino. También participaron legisladores provinciales y nacionales, autoridades provinciales, representantes de colegios profesionales del área de la salud, directores de hospitales, integrantes de la Fundación Marta Teodora Schwarz, familiares y allegados de las homenajeadas.

La actividad incluyó también la proyección de un audiovisual del Parque del Conocimiento sobre el proceso de creación de las estatuillas que reciben las distinguidas y una presentación del Ballet Folklórico de esa institución, que interpretó fragmentos de la obra “Escenas Misioneras”. Además, los asistentes pudieron recorrer una muestra sobre la vida y trayectoria de Schwarz.

Durante el encuentro, el presidente de la Cámara de Representantes, Sebastián Macías, destacó el valor de reconocer a mujeres que sostienen con su trabajo cotidiano la salud de la provincia y mantienen vigentes los valores que representó Marta Teodora Schwarz. En ese sentido, resaltó la importancia de visibilizar historias de compromiso, vocación y servicio que forman parte de la identidad misionera.

Por su parte, la diputada Lilian Tartaglino remarcó que esta distinción permite visibilizar a mujeres que muchas veces realizan una tarea silenciosa, pero fundamental para la comunidad. Señaló que cada homenajeada representa una historia de esfuerzo, profesionalismo y sensibilidad, en ámbitos donde la dedicación y la empatía son pilares esenciales.

Entre las homenajeadas estuvo María Teodora Bogado, quien fue colaboradora de la doctora Marta Teodora Schwarz y recordó a quien definió como “un ángel de la caridad”. Según relató, Schwarz “siempre estaba dispuesta a ayudar a las personas; para nosotros era como la gran mamá de Iguazú”.

Bogado, que dedicó gran parte de su vida al trabajo voluntario en salud, destacó la importancia de mantener la vocación de servicio. “A las mujeres que trabajan en enfermería les diría que nunca pierdan la voluntad de ayudar. Una enfermera quizá no receta medicamentos, pero siempre puede tender una mano a quien lo necesita, sin importar quién sea”, expresó.

Con 85 años, aseguró que continúa acompañando a pacientes y familias: “Nunca tuve un sueldo, siempre trabajé de manera voluntaria. Hoy la gente todavía me busca y sigo atendiendo en mi casa o visitando a los pacientes. Las ganas de ayudar nunca me faltaron”.

Gisela Encina, con más de 23 años de trayectoria en el área de salud, recibió la noticia con emoción y agradecimiento. Explicó que uno de los grandes desafíos de su recorrido profesional fue fortalecer el lugar de la Psicología dentro de los equipos sanitarios y promover una mirada interdisciplinaria.

“Durante muchos años trabajamos para que la salud mental ocupara el lugar que merece. Hoy que vuelve a estar en el centro del debate es muy importante seguir visibilizando esta temática y mantener una actualización constante frente a los nuevos desafíos”, señaló.

María Laura Ranalletti, con más de 35 años de trabajo en el Hospital de Pediatría, expresó que recibir la distinción representa un orgullo y una responsabilidad. “La medicina, y especialmente la pediatría, no es un trabajo de oficina: es una forma de vida, porque estamos disponibles para nuestros pacientes las 24 horas”, afirmó.

Además, destacó que la atención pediátrica requiere una mirada integral. “La pediatría requiere mucho más que conocimientos médicos. Hace falta empatía, trabajar con las familias, saber llegar a los niños y entender que el trabajo en equipo es la mejor manera de lograr resultados”, sostuvo.

En esta edición recibieron la distinción María Teodora Bogado, Bety Norma Bernhardt, Gisela Encina, Viviana Paola Obermann, Mónica Adriana Marín Ávalos, Selva Irene Caballero, Elba Solís, Berta Galian, Lucía Graciela Tonarelli, María Laura Ranalletti, Mirta Moschner, Constanza Logegaray, María Alejandra Lamy, María Angélica Lorenzati, Berta Alicia Pischik, Liz Paola Cabral, Graciela Didolich, Carmen Clarisa Echenique, Claudia Beatriz Moreira, Matilde Carmen Speyer de Epstein, María Cristina Martin, Griselda Lourdes Ferreyra Ugartemendia, Ramona Carmen Barragán, Ana María Melnichuk, Azucena Mirta Núñez, Nancy María Itatí Alarcón, Alejandra Analía Arévalo, Rosana Pereyra, Silvia Raquel Dorado, Regina Raquel Kroll, Ramona Elba Ayala, María Isabel Cañete, Nadia Rosa Labandera, Nilda Graciela Acuña y Cristina Weber. La distinción lleva el nombre de la doctora Marta Teodora Schwarz, médica clínica que dedicó su vida a la atención de mujeres, niños y familias de la región de la Triple Frontera. Su compromiso con quienes más lo necesitaban, su vocación de servicio y su profunda calidad humana la convirtieron en una figura emblemática de la salud misionera y dieron origen a un reconocimiento que, año tras año, la Cámara de Representantes entrega para destacar a mujeres que continúan ese mismo camino de compromiso con la comunidad.

Compartí esta noticia !

Selectividad alimentaria en la infancia: cómo acompañar sin tensiones y prevenir déficits de nutrientes

Compartí esta noticia !

No hace falta que un niño “coma poco” para estar mal alimentado: comer siempre lo mismo también puede generar déficits nutricionales y poner en riesgo su crecimiento y desarrollo. Qué nutrientes suelen faltar en dietas monótonas y por qué a veces la variedad es tan difícil de lograr.

Los suplementos nutricionales aparecen como una herramienta práctica, mientras se trabaja la ampliación alimentaria.

 “En el consultorio, es frecuente encontrar niños cuya dieta gira en torno a un grupo muy reducido de alimentos: fideos, pollo rebozado, galletitas o lácteos. Aunque el volumen ingerido sea suficiente, la falta de variedad limita el aporte de nutrientes esenciales. Esto genera mucha angustia en las familias, discusiones, pero es bueno que traigan esa problemática a la consulta, porque existen estrategias específicas de probado éxito para comenzar a superar esta alimentación restrictiva”, sostuvo la Lic. Lucía De Nobili, Magister en Nutrición Materno Infantil, nutricionista de Planta del Hospital Ramón Carrillo e integrante del Grupo de Estudio de Pediatría AADYND.

Cuando la dieta es monótona, el riesgo no está en la cantidad sino en la calidad. Muchos niños cubren calorías, pero no alcanzan los requerimientos de nutrientes críticos como proteínas, calcio, hierro, vitamina B12, zinc y ácidos grasos esenciales. Una evaluación nutricional integral en el consultorio debe contemplar estos potenciales déficits que -a priori- no se ven a simple vista.

“La selectividad y la monotonía alimentaria no siempre responden a ‘caprichos’. La dificultad para incorporar variedad no se explica por una sola causa. Es el resultado de la interacción entre factores biológicos propios del desarrollo y aspectos conductuales que se consolidan en el entorno familiar”, explicó la Dra. Irina Kovalskys, médica pediatra, especialista en Nutrición y Doctora en Medicina, y Directora Médica de INUMI.

Desde lo biológico, uno de los fenómenos más frecuentes es la neofobia alimentaria, que es el rechazo a alimentos nuevos o desconocidos, que suele aparecer entre los 2 y 6 años. Este comportamiento tiene una base evolutiva: en etapas en las que el niño gana autonomía, funciona como mecanismo de protección.

“La resistencia a probar alimentos nuevos es una respuesta esperable del desarrollo, pero se vuelve un problema cuando esa limitación no se resuelve en el tiempo”, agregó la Lic. De Nobili.

Otro aspecto es la sensibilidad sensorial, que puede manifestarse como rechazo a determinadas texturas, colores, olores o temperaturas. Estas alteraciones pueden indicar dificultades en el procesamiento sensorial y, en algunos casos, asociarse a cuadros más complejos.

Algunos niños presentan rechazo a alimentos “blandos” como purés o frutas maduras y preferencia exclusiva por texturas crocantes (galletitas, milanesas); o evitan alimentos mezclados (guisos, ensaladas) o rechazan alimentos por color (“no como nada verde”). 

Otro factor relevante es la familiaridad: niños que solo aceptan lo conocido, lo que refuerza patrones repetitivos. Si come siempre fideos o milanesas y eso garantiza que ‘coma algo’, es probable que ese patrón se consolide. Aquí intervienen dinámicas familiares que, sin intención, refuerzan la selectividad:

  • Presión para comer: insistir, negociar o forzar puede aumentar el rechazo. 
  • Uso de pantallas: distrae del registro de hambre y saciedad. 
  • Menús ‘fijos’: ofrecer siempre “algo que sí coma” limita la exposición a nuevos alimentos. 
  • Falta de rutinas: horarios irregulares dificultan la regulación del apetito. 

“La alimentación es una interacción. No depende solo del niño, sino también de cómo los adultos organizan la oferta, el ambiente y las expectativas. Para muchas familias, la dificultad no es ofrecer alimentos nuevos, sino sostener el proceso sin frustrarse. Es un trabajo gradual que requiere paciencia y acompañamiento”, señaló la Dra. Irina Kovalskys.

Estrategias para ampliar la variedad de alimentos

Ampliar la alimentación es posible, pero requiere consistencia, tiempo y un enfoque progresivo.

1. Exposición repetida: ofrecer sin obligar, un alimento puede necesitar entre 8 y 15 exposiciones antes de ser aceptado. Por ejemplo, servir brócoli en pequeñas cantidades en el plato, aunque no lo coma; incluir siempre una fruta nueva en la mesa familiar o ir cambiando la forma de presentación: zanahoria cruda, rallada o al horno. Lo importante no es que lo coma ese día, sino que lo vea, lo huela y se familiarice.

2. Transiciones desde lo aceptado: partir de alimentos seguros y hacer cambios graduales facilita la aceptación. En otras palabras, si come milanesas, probar milanesa de pollo y luego de pescado; si come fideos blancos, agregar salsa suave y luego verduras o mezclar un puré que acepta con otro nuevo (papa y calabaza). El cambio brusco suele generar rechazo; lo gradual construye confianza.

3. Ambiente sin presión ni negociación: la presión aumenta la resistencia y deteriora el vínculo con la comida. Evitar frases como ‘comé por mamá’ o ‘una más y terminás’. No usar premios (‘si comés, hay postre’) y permitir que decida cuánto comer. El adulto define qué ofrece, pero el niño decide cuánto comer.

4. Rutinas claras y previsibles: el orden ayuda a regular el apetito y reduce conflictos. Comer siempre en la mesa, sin pantallas, establecer horarios (desayuno, almuerzo, merienda, cena) y limitar la duración a 20-30 minutos. Si el niño sabe qué esperar, disminuye la ansiedad.

5. Participación activa del niño: el contacto con los alimentos mejora la aceptación. Involucrarse reduce el rechazo y aumenta la curiosidad. Que lave verduras o arme su plato, que elijan juntos una fruta en el supermercado y preparen -con supervisión- recetas simples (amasar, mezclar ingredientes). 

6. Adaptar lo sensorial: modificar textura, forma o presentación puede marcar la diferencia. Si rechaza verduras cocidas, probarlas crocantes al horno; presentar alimentos separados en lugar de mezclados o usar cortes divertidos o formatos conocidos. 

7. Apoyo nutricional cuando es necesario: cuando la dieta es limitada, el pediatra o nutricionista puede indicar suplementos alimentarios que ayuden a cubrir déficits. Mientras se trabaja en ampliar la variedad, se puede incorporar un suplemento en forma de batido en el desayuno o merienda, junto con una fruta. La clave es entenderlo como un complemento, no como reemplazo de comidas

“En cada niño funcionará más una u otra estrategia, pero lo importante es probar y ser consistente. En conjunto, estas estrategias apuntan a algo central: construir una relación positiva con la comida. No se trata de que el niño coma perfecto de un día para otro, sino de generar condiciones para que, con el tiempo, pueda ampliar su alimentación sin conflicto”, concluyeron las especialistas.

Compartí esta noticia !

La SAP alerta por la caída de la vacunación y el riesgo de reaparición de enfermedades

Compartí esta noticia !

La caída sostenida en las coberturas de vacunación en Argentina encendió una señal de alerta en el sistema de salud. En un contexto atravesado por la reaparición de enfermedades inmunoprevenibles y un incremento de la mortalidad infantil, la Sociedad Argentina de Pediatría advirtió sobre el deterioro de uno de los pilares históricos de la salud pública.

El pronunciamiento se dio en el marco de la Semana de la Vacunación en las Américas 2026, impulsada por la Organización Panamericana de la Salud, que se desarrolla entre el 25 de abril y el 2 de mayo. Allí, los especialistas pusieron el foco en un fenómeno que ya muestra consecuencias concretas: la disminución de la inmunidad colectiva.

La evidencia es contundente. La vacunación ha permitido salvar más de 150 millones de vidas en los últimos cincuenta años a nivel global y fue determinante para erradicar enfermedades como la viruela, además de eliminar en Argentina patologías como la poliomielitis, la rubéola y el síndrome de rubéola congénita.

También fue clave en la drástica reducción de la hepatitis A, cuya incidencia cayó más del noventa por ciento tras la incorporación de la vacuna al calendario nacional.

Sin embargo, ese avance histórico hoy enfrenta un retroceso. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación citados por la Sociedad Argentina de Pediatría, uno de cada tres niños no recibió el refuerzo de la vacuna quíntuple correspondiente a los quince meses, mientras que apenas la mitad de los niños de cinco años contaba con el esquema completo al momento de ingresar a la escuela.

El panorama se agrava en el caso de las personas gestantes. En 2025, las coberturas de la vacuna contra la tos convulsa y el tétanos neonatal alcanzaron el setenta y siete por ciento, mientras que la inmunización contra el virus sincicial respiratorio —principal causa de bronquiolitis en lactantes— llegó apenas al sesenta y cinco por ciento. Niveles muy por debajo del noventa y cinco por ciento recomendado por la Organización Mundial de la Salud para garantizar la inmunidad colectiva.

Las consecuencias ya son visibles. Durante 2025 se registró el mayor número de casos de tos convulsa desde 2019, con once niños fallecidos. Ninguno de ellos había recibido las vacunas correspondientes. A su vez, los casos de hepatitis A se multiplicaron por cuatro en las primeras semanas de 2026 en comparación con los años previos, en un contexto de menor cobertura inmunológica.

“Cuando baja la vacunación, aumenta el riesgo de brotes”, advirtió la infectóloga Alejandra Gaiano, quien subrayó que el sistema ya está viendo “las consecuencias en tiempo real”.

El fenómeno no responde a una única causa. Entre los factores identificados aparecen las dificultades de acceso al sistema de salud, la pérdida de percepción del riesgo frente a enfermedades que parecían erradicadas y, especialmente, la circulación de información no basada en evidencia.

“La desinformación es uno de los principales desafíos actuales. Existe abundante evidencia científica que respalda la seguridad y eficacia de las vacunas”, sostuvo la pediatra Guadalupe Pérez, al tiempo que llamó a reforzar el vínculo entre la población y los profesionales de la salud.

En este escenario, la Sociedad Argentina de Pediatría plantea la necesidad de recuperar una estrategia integral de inmunización, que no se limite a la infancia sino que abarque todas las etapas de la vida. La vacunación, remarcan, debe volver a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria.

El mensaje es claro: la vacunación no solo protege a quien recibe la dosis, sino que constituye una barrera colectiva frente a enfermedades potencialmente graves. Y ese escudo, advierten los especialistas, hoy comienza a debilitarse.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin