La hija y heredera política del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) es la primera mujer en resultar elegida jefa del Estado de Perú. Keiko Fujimori prometió el cargo este martes tras haber ganado las elecciones presidenciales de manera muy ajustada, por una diferencia de menos de 50.000 votos sobre el izquierdista Roberto Sánchez en la segunda vuelta.
La derechista Keiko Fujimori juró este martes como presidenta de Perú para el quinquenio 2026-2031, acto con el que asume oficialmente el cargo para el que la eligieron en las recientes elecciones, donde se impuso en la segunda vuelta por una ajustada diferencia de menos de 50.000 votos sobre el izquierdista Roberto Sánchez.
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) inauguró así su periodo presidencial en una ceremonia en el pleno del Congreso que escenificó el retorno del fujimorismo al Gobierno de Perú después de que, hace casi 26 años, su padre dimitiese por fax desde Japón tras destaparse un gigantesco escándalo de corrupción en su administración.
La primera mujer en ser elegida presidenta de Perú llegó al palacio legislativo tras haber mantenido previamente reuniones con los presidentes y delegados de los países que asisten la ceremonia, entre ellos el rey de España, Felipe VI; y ocho presidentes de países de América Latina.
Fujimori juró el cargo de presidenta con el compromiso de preservar «la soberanía nacional, la libertad y la democracia».
«Juro que cumpliré y haré cumplir la Constitución política y las leyes de Perú. Velaré por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de quienes han sido históricamente postergados», dijo la flamante mandataria peruana.
«Respetando la libertad de culto, reconoceré la importancia de la Iglesia católica en la formación cultural y moral de Perú. Trabajaré por un país seguro, próspero y unido», añadió.
“Recibimos un Estado debilitado por la corrupción”
En sus primeras palabras dirigidas en el Congreso prometió aplicar “método, disciplina, trabajo y una ruta clara”, ya que “recibimos un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos”.
La hija de Alberto Fujimori, quien gobernó la nación andina desde 1990 hasta que fue destituido por el Congreso en 2000, se convirtió en la 66ta mandataria y primera mujer en llegar a la Presidencia peruana por el voto popular.
“Las FFAA asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía”
En materia de seguridad, Fujimori destacó: “Vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas. Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno”, reportó Perú 21 y supo la Agencia Noticias Argentinas.
“Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional, hasta restablecer plenamente la autoridad del Estado y devolver esos territorios a los ciudadanos”, aseveró.
En ese contexto, sostuvo que la lucha “no será únicamente contra el delincuente común. Iremos tras las mafias nacionales e internacionales que financian la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal”.
“Fortaleceremos los sistemas de inteligencia para desarticular estas organizaciones desde sus cabecillas y sus estructuras económicas. Pero también seremos implacables con quienes traicionen el uniforme. Ningún miembro de la Policía Nacional que se ponga al servicio del delito encontrará protección en nuestro gobierno”, puntualizó.
La recepción de la banda presidencial
Tras el juramento, Fujimori recibió la banda presidencial de manos de su segundo vicepresidente, Miguel Ángel Torres, en su calidad de presidente del Senado.
Seguidamente, Fujimori ofrecerá su primer discurso como jefa de Estado para anunciar las primeras medidas que tomará en su mandato, y posteriormente está previsto que se dirija también a pie hasta el Palacio de Gobierno de Lima, donde entrará por primera vez como presidenta tras haber vivido de joven en él como primera dama durante el periodo presidencial de su padre.
Allí tiene previsto ofrecer un almuerzo a las delegaciones invitadas y en la tarde dirigirá la ceremonia oficial de nombramiento de su gabinete ministerial, de los que ya se conocen los nombres de las carteras clave.
El primer vicepresidente, Luis Galarreta, ejercerá de primer ministro, mientras que la cartera de Relaciones Exteriores estará en manos del periodista y excandidato presidencial Carlos Espá, quien respaldó a Fujimori en la segunda vuelta, y la de Economía y Finanzas la asumirá Elmer Cuba, quien ha hecho parte de la junta directiva del Banco Central (2016-2020).
El regreso del Fujimorismo
A diferencia de sus predecesores, Fujimori cuenta en principio con el suficiente respaldo en el Parlamento para poder completar todo su mandato.
Su asunción supone el regreso del fujimorismo al Gobierno de Perú, casi 26 años después de que su padre dimitiese por fax desde Japón tras destaparse un gran escándalo de corrupción en el que también estaba inmerso su mano derecha, el asesor Vladimiro Montesinos.
En este cuarto de siglo, la hija mayor y heredera política del exmandatario asumió las riendas del fujimorismo con el propósito de recuperar el poder y limpiar el nombre de su padre, condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, además de otros cargos por diversos casos de corrupción.
Ese día llega para Fujimori este martes, tras haber perseverado su propósito de alcanzar la Presidencia pese a perder de forma consecutiva tres elecciones en la segunda vuelta (las de 2011, 2016 y 2021), y haber pasado cerca de año y medio en prisión preventiva entre 2018 y 2020, imputada por presunto lavado de dinero en la financiación irregular de sus campañas electorales.
El rey y ocho presidentes asisten
En total hay diez jefes de Estado y de Gobierno que llegaron a Perú para la investidura de Fujimori, entre ellos el rey de España, Felipe VI; y los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa; Honduras, Nasry Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña; y de Uruguay, Yamandú Orsi.
También asisten el vicepresidente electo de Colombia, Juan Manuel Restrepo, y expresidentes de diversos países de América Latina, entre ellos varios que tuvieron relación con Alberto Fujimori.
Es el caso del chileno Eduardo Frei (1994-2000) y el ecuatoriano Jamil Mahuad (1998-2000), con quien en 1998 se firmaron los acuerdos de paz que pusieron fin a un largo conflicto limítrofe entre ambos países que llevó a una serie de guerras.
Asimismo, Fujimori invitó a varias exmandatarias como la panameña Mireya Moscoso (1999-2004) y la boliviana Jeanine Áñez (2019-2020), además de al paraguayo Mario Abdo Benítez (2018-2023) y al presidente del Partido Popular (PP) de España, Alberto Núñez Feijóo, quien la respaldó y pidió el voto en su favor en la reciente elección.
Por Eloy Marchán / CONNECTAS Hub – La destitución de Dina Boluarte en Perú responde a la existencia en ese país de una camarilla de partidos que ponen y quitan presidentes casi a su antojo, en un sistema que ha derivado hacia una especie de parlamentarismo. En medio de la expectativa por las elecciones del año próximo, y de protestas populares, ¿quién o qué puede explicar lo que pasa en Perú?
El miércoles 15 de octubre, durante la Marcha Nacional convocada por la Generación Z, colectivo de jóvenes nacidos luego del 2000, un policía mató de un disparo a Mauricio Ruiz Sáenz. Cantante de hip hop, activista, 32 años y padre de un niño, Ruiz fue uno de los miles de ciudadanos que salieron a protestar contra la clase política peruana.
Desde hace dos semanas, gobierna al Perú José Jerí Oré, el octavo jefe de Estado en nueve años. Pero los ciudadanos sienten que “es más de lo mismo” y por eso salieron a las calles para exigir “que se vayan todos” y reclamar transparencia en las elecciones generales que tendrán lugar dentro de seis meses.
Miles de jóvenes de la Generación Z, con el logo de One Piece como estandarte, se enfrentaron a la Policía Nacional durante la Marcha Nacional del 15 de octubre. (Foto: Alessandra Rozas/El Foco)
Con 38 años, Jerí es el tercer presidente más joven de la historia, es un personaje público desde hace cuatro años, y su ascenso vertiginoso está lleno de casualidades. De hecho, en las elecciones congresales del 2021 sacó 11 mil votos, una cifra mínima en la circunscripción de Lima, donde hay 8 millones de electores. Sin embargo, recibió su curul solo porque era el suplente del expresidente Martín Vizcarra, del partido Somos Perú. Este ganó la plaza con casi 165 mil votos, pero estaba inhabilitado de ejercer cualquier cargo político.
Como si fuera poco, al llegar al legislativo se convirtió en presidente del Congreso casi por descarte, lo que le permitió quedar en primer lugar en el orden sucesoral.
Accedió a ambos cargos por decisión de lo que se conoce como la “Coalición parlamentaria”, grupo de bancadas de derecha que para muchos analistas y periodistas, son los que de verdad mandan en el país: en primer lugar el Fujimorismo, seguido por APP, Renovación Popular, Somos Perú, Podemos y Acción Popular.
Esos rostros y colores partidarios tienen lo que muchos analistas consideran sus intereses en común: impunidad judicial y deseo de mantenerse en el poder más allá del 2026. Según los expertos, estamos hablando de un “monstruo político con varias cabezas”.
Jerí completó su carrera de casualidades cuando Dina Boluarte salió de Palacio de Gobierno. La presidente fue destituida en la madrugada del viernes 10 de octubre debido, entre muchos otros factores, a su ineficiencia en la lucha contra la delincuencia. La decisión se desencadenó cuando, dos días antes, un grupo delincuencial disparó contra el grupo musical Agua Marina mientras daba un concierto en el Círculo Militar de Chorrillos.
Según se supo, Agua Marina se negaba a pagar cupos a los extorsionadores, y aunque no hubo muertos, el hecho conmocionó al país. Con el agravante de que Agua Marina no es la primera orquesta que sufre un ataque de la delincuencia. En marzo, Armonía 10 tuvo que enterrar a su vocalista Paul Flores, quien murió luego de que sicarios balearon el bus en que viajaban.
¿Por qué el Congreso destituyó recién ahora a Boluarte, cuando al comienzo de su mandato las fuerzas del gobierno reprimieron protestas con medio centenar de muertos? Es que Agua Marina es el grupo musical con más seguidores en el Perú, y la mayoría de ellos residen en el norte del país, un bastión electoral de la derecha, sobre todo del fujimorismo.
Pero además, Boluarte se había convertido, con su mal gobierno, en un lastre justo para quienes la pusieron en el cargo, que comenzaron a ver en su cercanía un peligro para las elecciones de abril del 2026. La vacancia de Boluarte recibió 122 de 130 votos afirmativos, una cifra tan histórica como el 2% de popularidad que la presidenta llegó a tener.
José Jerí juramentó como presidente interino del Perú en reemplazo de la destituida Dina Boluarte, el 10 de octubre. Al costado de Jerí aparece Fernando Rospigliosi, presidente interino del Congreso. (Foto: Andina)
Jerí: presidente por casualidad
Tras la vacancia de Boluarte, quien no tenía vicepresidentes, le correspondió a Jerí tomar la jefatura de estado por las reglas de la sucesión presidencial. Pero todavía hay otra casualidad. Un mes y medio antes de jurar como mandatario, un caso contra Jerí por violación sexual quedó archivado en una polémica decisión del fiscal de la Nación Tomás Aladino Gálvez, quien también ocupa el cargo interinamente.
Gálvez está en el puesto gracias a una medida cautelar que lo repuso pese a haber sido destituido por sus vínculos con la organización criminal “Los Cuellos Blancos”, donde jueces y fiscales intercambiaban favores y sentencias.
Aunque parezca increíble, eso no es todo. Jerí llegó a Palacio de Gobierno con cuatro carpetas fiscales abiertas. Dos por cohecho, al supuestamente cobrar cupos de 150.000 soles y 200.000 dólares por sacar adelante leyes y presupuestos públicos desde el Congreso. La tercera carpeta es por enriquecimiento ilícito, pues Jerí aumentó su patrimonio en 1.000% en solo un año, mientras integraba la comisión de Presupuesto del Legislativo.
La cuarta carpeta fiscal tiene que ver con desobediencia a la autoridad, pues Jerí no fue a la terapia psicológica que le había ordenado un juez “por impulsividad y conducta sexual patológica”. Apenas asumió la presidencia, aparecieron en redes sociales una serie de mensajes misóginos y sexistas escritos y nunca borrados por Jerí en Twitter.
“Las buenas mujeres son seducidas con amor, cariño y respeto. Para todo lo demás existe Mastercard”; “Lo que más me gusta de toda fiesta infantil, las animadoras! Son un encantoooo”; “Se enseña ruso. Solo a señoritas”, dicen algunos de los mensajes. Son tantos los tuits, que entusiastas del ciberespacio crearon una web llamada “josepajeri.com” con todas las calenturas virtuales del jefe de Estado.
La marcha y la protesta
A Mauricio Ruiz lo conocían como “Truko” en su barrio de San Martín de Porres, al norte de Lima. En sus canciones de hip hop hacía protesta social y decía que soñaba con que el Perú se convirtiera en una sociedad más justa y con igualdad de oportunidades.
El último lunes, el presidente interino del Congreso, el fujimorista Fernando Rospigliosi, se refirió a Ruiz como “terruco” y dio a entender que estaba bien muerto. En el hablar peruano, ser “terruco” es ser terrorista. La familia de Ruiz ha decidido demandar a Rospigliosi por difamación.
Mauricio Ruiz, cantante de hip hop conocido como “Truko”, murió de un balazo disparado por un policía encubierto. Ruiz fue uno de los que participó de la Marcha Nacional. (Foto: Valia Aguirre/Wayka)
Rospigliosi, anteriormente un dirigente de izquierda y defensor de derechos humanos, hoy sigue a la ultraderecha más recalcitrante. Experiodista de la revista “Caretas”, fue muy crítico de la dictadura de Alberto Fujimori y hoy es el rostro más representativo de ese movimiento, después de Keiko Fujimori.
Desde que llegó al Congreso en 2023 —también por casualidad pues el titular murió de un infarto—, Rospigliosi ha promovido leyes para limitar la aplicación de los delitos de lesa humanidad y dar una amnistía a militares y policías violadores de derechos humanos.
El policía que mató a Mauricio Ruiz no llevaba uniforme, pues era un agente ‘terna’, como se conoce en el Perú a los efectivos encubiertos, que ahora suelen infiltrar las protestas. Hasta el último momento la Policía y el Gobierno intentaron vender la idea de que “Truko” murió por un disparo de un manifestante. Acorralados por los videos y testimonios, tuvieron que admitir la verdad.
La Marcha Nacional dejó más de 100 heridos, la mayoría protestantes, según señalaron las organizaciones de derechos humanos y los medios independientes. Para este sábado habrá una nueva marcha de los ciudadanos disconformes con el régimen. Buscando neutralizarla, el último martes el Gobierno decretó estado de emergencia en Lima
Rospigliosi, anteriormente un dirigente de izquierda y defensor de derechos humanos, hoy sigue a la ultraderecha más recalcitrante. Experiodista de la revista “Caretas”, fue muy crítico de la dictadura de Alberto Fujimori y hoy es el rostro más representativo de ese movimiento, después de Keiko Fujimori.
Desde que llegó al Congreso en 2023 —también por casualidad pues el titular murió de un infarto—, Rospigliosi ha promovido leyes para limitar la aplicación de los delitos de lesa humanidad y dar una amnistía a militares y policías violadores de derechos humanos.
El policía que mató a Mauricio Ruiz no llevaba uniforme, pues era un agente ‘terna’, como se conoce en el Perú a los efectivos encubiertos, que ahora suelen infiltrar las protestas. Hasta el último momento la Policía y el Gobierno intentaron vender la idea de que “Truko” murió por un disparo de un manifestante. Acorralados por los videos y testimonios, tuvieron que admitir la verdad.
La Marcha Nacional dejó más de 100 heridos, la mayoría protestantes, según señalaron las organizaciones de derechos humanos y los medios independientes. Para este sábado habrá una nueva marcha de los ciudadanos disconformes con el régimen. Buscando neutralizarla, el último martes el Gobierno decretó estado de emergencia en Lima y prohibió reuniones bajo el argumento de la ola delincuencial.
Rospigliosi, anteriormente un dirigente de izquierda y defensor de derechos humanos, hoy sigue a la ultraderecha más recalcitrante. Experiodista de la revista “Caretas”, fue muy crítico de la dictadura de Alberto Fujimori y hoy es el rostro más representativo de ese movimiento, después de Keiko Fujimori.
Desde que llegó al Congreso en 2023 —también por casualidad pues el titular murió de un infarto—, Rospigliosi ha promovido leyes para limitar la aplicación de los delitos de lesa humanidad y dar una amnistía a militares y policías violadores de derechos humanos.
El policía que mató a Mauricio Ruiz no llevaba uniforme, pues era un agente ‘terna’, como se conoce en el Perú a los efectivos encubiertos, que ahora suelen infiltrar las protestas. Hasta el último momento la Policía y el Gobierno intentaron vender la idea de que “Truko” murió por un disparo de un manifestante. Acorralados por los videos y testimonios, tuvieron que admitir la verdad.
La Marcha Nacional dejó más de 100 heridos, la mayoría protestantes, según señalaron las organizaciones de derechos humanos y los medios independientes. Para este sábado habrá una nueva marcha de los ciudadanos disconformes con el régimen. Buscando neutralizarla, el último martes el Gobierno decretó estado de emergencia en Lima
El régimen de José Jerí desplegó un fuerte contingente policial en contra de los ciudadanos que salieron a las calles para reclamar “que se vayan todos”. (Foto: Luis Javier/El Foco)
José Jerí se tomó seis días para nombrar a su gabinete ministerial, que resultó integrado por técnicos afines a los partidos políticos presentes en el congreso y funcionarios de segundo orden. Y el presidente tuvo dificultades para nombrar a su primer ministro, pues cinco candidatos declinaron el nombramiento, según información recogida por este reportero.
Finalmente, asumió el cargo Ernesto Álvarez Miranda, un exmagistrado del Tribunal Constitucional, cercano a las fuerzas de ultraderecha, y que, en su cuenta de Twitter, no tenía reparos en llamar “subversivos” a los manifestantes.
Muchos analistas comparan a Jerí y Álvarez con Manuel Merino y su premier Ántero Flores Araoz, quienes en medio de protestas ciudadanas duraron cinco días en Palacio, luego de que el Congreso destituyó a Martín Vizcarra en el 2020.
El parlamentarismo imperfecto
Pero, ¿qué lleva a que el Congreso peruano destituya con tanta frecuencia a los presidentes? La Constitución Política establece un sistema presidencialista combinado con una fuerte capacidad del Congreso para vacar al Ejecutivo. Esa situación se hizo aún más fuerte desde que el presidente Martín Vizcarra, en ejercicio de facultades constitucionales, cerró al Legislativo. Pero en la elección subsiguiente, el nuevo cuerpo cambió el 40% de los artículos, y se atribuyó aún más poder. Desde entonces, si un presidente no tiene mayoría absoluta en el Legislativo, está a un paso de ser destituido.
Ese parlamentarismo imperfecto que se ha instaurado poco a poco en el Perú ha llevado a que para la “Coalición parlamentaria” sea más rentable ejercer el poder desde el Congreso pues la presidencia se ha convertido en un cargo volátil. Cuatro de los seis últimos presidentes no tuvieron bancada o su grupo político se restringía máximo a cinco parlamentarios.
Entre los cambios más significativos hechos a la Carta Magna están restablecer la bicameralidad, pese a que en un referéndum del 2018 ganó el no. También se ha limitado al máximo la cuestión de confianza, el arma que tenía el presidente para cerrar el Parlamento.
Curiosamente, no se han tocado los artículos que tienen que ver con el capítulo económico. Eso parece tener algo que ver con que, a pesar de la turbulencia política que lleva una década, el Perú sigue creciendo a un ritmo superior al 3% anual. Ello se explica en gran parte porque el Banco Central de Reserva es un ente autónomo y el ministro de Economía usualmente ha sido una persona técnica.
Pero es que en el Perú la economía legal e ilegal conviven sin ruborizarse. Según estimaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera, el 14% del PBI actualmente proviene de fuente ilícita. Eso significa 33.000 millones de dólares. Por ejemplo, el Perú exporta más oro ilegal que legal.
Muchos catalogan a la “Coalición parlamentaria” como un buldócer que no tiene límites. Ellos han puesto a los magistrados del Tribunal Constitucional, al defensor del pueblo, a los integrantes de la Junta Nacional de Justicia —ente encargado de nombrar y destituir jueces y fiscales—. Y se sienten cómodos con Tomás Aladino Gálvez como fiscal de la Nación. También han aprobado leyes que debilitan la lucha contra el crimen organizado, limitan la detención preliminar para delincuentes y reducen el alcance de los delitos de lavado de activos.
Una prueba de la lealtad del TC con el fujimorismo se evidenció el último lunes. Cinco de los siete magistrados votaron a favor de archivar el caso Cócteles, donde se procesaba judicialmente a Keiko Fujimori por lavar activos por 19 millones de dólares en sus campañas presidenciales del 2011 y 2016.
Con un panorama como ese, repleto de funcionarios de méritos cuestionables, que han llegado al poder por fuerza de la casualidad y manejados desde bambalinas por fuerzas políticas oscuras, no es de extrañar que los jóvenes de la generación Z estén enfurecidos. Para ellos, solo hay una solución: “¡Que se vayan todos!”.
Eloy Job Marchán Guzmán Periodista y sociólogo. Miembro de #CONNECTASHub. Director del portal periodístico El Foco y reportero del semanario Hildebrandt en sus trece.
Los tickets para la nueva ruta internacional Lima – Puerto Iguazú, operada por la aerolínea Flybondi, se encuentran actualmente a la venta con una tarifa de lanzamiento de USD 316 (ida y vuelta, con impuestos incluidos). Los pasajes pueden adquirirse a través de la web oficial www.flybondi.com/ar
El primer vuelo está previsto para el 1° de diciembre y contará con cuatro frecuencias semanales, los días lunes, miércoles, viernes y domingo.
Esta nueva conectividad vincula a Misiones con el hub aéreo más importante de Latinoamérica, el cual conecta con más de 70 destinos en 23 países y reúne a más de 25 aerolíneas internacionales.
Así, amplía las oportunidades de llegada de turistas de Norteamérica, Europa y toda la región, y refuerza el posicionamiento internacional de la provincia en el mapa de viajeros del mundo.
Escribe Zenaida Condori / Dialogue Earth – Diversas empresas han empezado a trabajar para convertir a La Joya, una de las zonas con mayor radiación en el país, en el centro de desarrollo de energía solar e hidrógeno verde.
En el sur de Perú, en un desierto que se expande por las costas de la región de Arequipa, el sol parece quemar sin descanso. La radiación es alta y hay más horas de sol al día que en todo el territorio peruano. Por este motivo, desde hace algunos años, el gobierno viene impulsando la generación de energía solar en el distrito La Joya, así como la creación de la primera planta de hidrógeno verde en el país. Un reto que empieza a concretarse de a poco.
Según el Atlas de Energía Solar del Perú elaborado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI), La Joya tiene los valores más altos de irradiación solar en todo el Perú. La energía solar diaria es de 7,03 kWh/m². También tiene una heliofanía relativa del 75%, una estadística basada en las horas de sol posibles y reales en relación con la ubicación y la época del año.
Elías Huamaní tiene 46 años y es presidente del Centro Poblado Cristo Rey, un pequeño asentamiento con cinco mil habitantes en La Joya. Vive aquí desde que tenía 16 años y dijo a Dialogue Earth que, en toda su vida, ha visto el cielo “muy pocas veces nublado” y “casi no llueve”. Por ello no se sorprende cuando de lejos observa cómo ese desierto se va llenando de paneles solares, pero afirma que nadie de las empresas ni del Estado se ha acercado a hablar con la comunidad.
“Es una zona con bastante radiación solar, con más de nueve horas de sol al día y cielo despejado casi todo el año”, declaró a Dialogue Earth el especialista en climatología del SENAMHI José Luis Ticona.
En otro centro poblado en La Joya llamado San José, el líder comunitario Marcos Calcina parece conocer un poco más de los proyectos solares. Él y su asociación tuvieron una audiencia pública con Acciona Energía Perú, una de las empresas que se instalará en la zona.
“Nos explicaron los pormenores del impacto ambiental. Es la única que se ha reunido con nosotros. Dicen que hay más empresas, pero del resto no sabemos nada”, mencionó Calcina. Añadió que Acciona comunicó a las comunidades que el proyecto se ubicará fuera del centro del pueblo, generará puestos de trabajo para la población y que también llevará a cabo obras para mejorar los servicios locales, como escuelas, carreteras y centros de salud.
Crecimiento notable de proyectos solares
A inicios de junio entró en operación la central San Martín Solar, actualmente la más grande del país. La empresa global de energías renovables Zelestra, con sede central en España, instaló en La Joya 450.000 paneles solares para generar 830 GWh de energía limpia al año. En su inauguración, el 17 de julio, la presidenta de Perú, Dina Boluarte, resaltó que la operación beneficiará a 440 mil familias.
Sin embargo, las primeras iniciativas solares datan de más de una década atrás. En 2012 se construyó la primera central fotovoltaica del Perú y fue en La Joya. En esa ocasión, y en medio de la curiosidad de la gente, la empresa española T-Solar instaló 55.704 paneles solares para generar 22 megavatios.
En la actualidad, también está en marcha la Central Solar Fotovoltaica Illa en Arequipa, que superará a la planta de San Martín y se convertirá en la más grande del país. El vocero del Grupo Enhol Ernesto Oliver señaló a Dialogue Earth que la empresa española instalará más de 742.000 paneles solares con una capacidad de generación de 472 MW pico (MWp). El megavatio pico es una unidad de medida exclusiva de la energía solar que mide la capacidad máxima acumulada de todos los módulos de una planta de energía solar.
“Nos encontramos en plena fase de construcción. Para finales de 2026 se espera que toda la planta esté operativa. Arequipa posee una gran demanda energética, en particular por parte del sector minero”, afirmó Oliver a Dialogue Earth.
La planta de energía solar San Martín comenzó a operar en junio y es la más grande de su tipo en Perú. Gestionada por la empresa española Zelestra, San Martín cuenta con 450.000 paneles solares y se espera que genere 830 gigavatios hora de energía al año (Imagen: Presidencia de Perú / Flickr, CC BY NC SA)
A la par, hay varios proyectos con autorización para iniciar su construcción: el proyecto Central Solar Fotovoltaica Misti Continúa (507.690 paneles), la Central Solar Fotovoltaica Sunny (612.000 paneles) y el Proyecto fotovoltaico San José (312.648 paneles).
De acuerdo al Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN), en Arequipa son 28 proyectos solares fotovoltaicos con Estudios de Pre-Operatividad (EPO) aprobados por el Comité de Operación Económica del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (COES) y nueve cuentan con concesión definitiva.
Para hacerle frente a esta alta demanda, la compañía china JA Solar, uno de los líderes mundiales en la fabricación de paneles, busca ser socio estratégico para el desarrollo de varios de estos proyectos. Según confirmó a Dialogue Earth Cristhian Romero, su Sales Manager, se han firmado dos contratos (con las empresas Inver Management y Acciona) por más de 60 millones de dólares, y hasta fines de 2026 entregarán más de 900 mil módulos que superan los 650 MW.
“Esta inversión constituye un hito para la compañía en Latinoamérica. El mercado peruano se encuentra en una etapa clave para acelerar la transición energética, y queremos ser parte activa de ese proceso. Arequipa representa un eje fundamental dentro de nuestra estrategia”, resaltó Romero.
Otras oportunidades
“En los últimos cinco años, La Joya ha crecido un 30% en viviendas. El 70% de la población se dedica a la agricultura, el 20% labora en diversas empresas y el resto se autogenera empleo”, declaró Christian Cuadros, alcalde de La Joya, a Dialogue Earth. Aunque el censo de 2017 registró una población de 35.943 habitantes en el distrito, Cuadros estima que en la actualidad ronda los 66.000.
Para el alcalde, el interés de los empresarios extranjeros de desarrollar plantas fotovoltaicas en su distrito traerá un impacto positivo. Están trabajando con el Colegio de Arquitectos de Arequipa para elaborar el plan de desarrollo urbano y la zonificación para definir qué áreas serán para el crecimiento urbano, agricultura, zona industrial y dónde se desarrollarán los recursos energéticos renovables.
“De aquí a diez años, La Joya será el distrito con mayor desarrollo en el sur del Perú”, apuntó Cuadros.
El economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) Patricio Lewis señala que con los proyectos solares fotovoltaicos se va a poder atender la demanda de energía de las inversiones mineras como Tía María (US$1.802 millones) y Zafranal (US$1.900 millones).
Hidrógeno que sube
La electricidad de Perú proviene de diversas fuentes. En 2024, la producción consistía en un 51% de energía hidroeléctrica, un 40% de energía térmica a gas natural y solo un 9% de energías renovables (solar, eólica y biomasa), según datos de COES, la empresa operadora de energía en Perú.
César Butrón Fernández, presidente de COES, declaró a Dialogue Earth que espera que Perú alcance una cuota del 34% de energía renovable en la generación de electricidad en los próximos diez años. Para lograrlo, afirmó que el hidrógeno verde, producido a partir de energías renovables como la solar y la eólica, podría desempeñar un papel importante en Arequipa y en todo el país.
¿Qué es el hidrógeno verde?
En ese sentido, existen dos propuestas en Arequipa que han generado bastante expectativa. El primero es el proyecto “Planta de Producción de Hidrógeno Verde-Horizonte de Verano” de la empresa estadounidense Verano Energy, que cuenta con el Estudio de Impacto Ambiental Detallado (EIA-d) aprobado por el Ministerio de la Producción (PRODUCE).
Según el documento, este proyecto, que busca producir hasta 85.000 toneladas anuales de hidrógeno verde, iniciaría su construcción este año y empezaría a operar en 2028.
El segundo proyecto es de la compañía sudafricana Phelan Green Energy, que ha presentado una propuesta al Gobierno Regional de Arequipa (GRA) para que ambos saquen adelante el proyecto. El country manager de Phelan, Jean Luois Gelot, explicó que el GRA puso a disposición del proyecto 5.000 hectáreas en Santa Rita de Siguas para la planta solar y 50 hectáreas en Matarani para la planta de hidrógeno.
“Entraremos en una asociación público-privada, como un proyecto en activo. El Estado pone el terreno y recibe una compensación. El GRA no invierte ni un centavo y no se responsabiliza si el proyecto fracasa. Ya presentamos el modelo económico financiero y pasará por una evaluación técnica y económica en el gobierno regional y después por el Consejo Regional”, expresó Gelot a Dialogue Earth, y confirmó que su inversión rondará los US$2.000 millones para producir 75 mil toneladas de hidrógeno al año.
Ante todas estas inversiones, el presidente de la Asociación Peruana del Hidrógeno (H2 Perú), Daniel Cámac, advirtió que “con los nuevos proyectos hay que preparar a Arequipa para convertirlo en un hub industrial para la producción y consumo de hidrógeno”. De lo contrario, concluyó, todas las ambiciones de convertir la región en un destino internacional para la producción de energía limpia —como han repetido con regularidad los líderes empresariales— podrían quedarse en meros sueños.
Zenaida Condori periodista peruana que vive en la región de Arequipa y ha trabajado para varios periódicos y como corresponsal para medios de comunicación nacionales
Recuperación sólida en 2024, pero con desafíos en el horizonte
El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó su misión de consulta del Artículo IV en Perú, destacando una sólida recuperación económica en 2024 con un crecimiento del 3,3%. La expansión estuvo impulsada por la reactivación de sectores primarios, el aumento del consumo privado y una fuerte inversión pública. Además, la inflación se mantuvo dentro del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), que continuó con una política monetaria cautelosa.
El sector financiero también mostró fortaleza, con bancos rentables y un superávit en cuenta corriente del 2,2% del PIB, beneficiado por términos de intercambio favorables. Sin embargo, el déficit fiscal aumentó al 3,5% del PIB, superando ampliamente la meta de 2,8%, debido a una menor recaudación tributaria y un mayor gasto en inversión pública.
Perspectivas 2025: menor crecimiento e incertidumbre electoral
Para 2025, el FMI prevé una desaceleración del crecimiento al 2,9%, afectado por la incertidumbre global y tensiones políticas previas a las elecciones. Pese a los elevados precios de los metales, la incertidumbre podría perjudicar la inversión privada, lo que limitaría la expansión económica.
El organismo estima que la cuenta corriente mantendrá un superávit en 2025, retornando gradualmente a un déficit del 1,5% del PIB en el mediano plazo. A su vez, el crecimiento del crédito seguirá siendo moderado, reflejando la cautela del sector privado ante un entorno político y económico incierto.
Riesgos a la baja y necesidad de medidas fiscales
El FMI advierte que los riesgos para la economía peruana están inclinados a la baja. Entre los principales factores de riesgo se destacan:
Intensificación de la incertidumbre política y social.
Impacto de choques climáticos.
Volatilidad en los precios de las materias primas y condiciones financieras globales más restrictivas.
Para enfrentar estos desafíos, el FMI recomienda mantener la flexibilidad cambiaria y un enfoque monetario dependiente de los datos inflacionarios. En el frente fiscal, alcanzar la meta de déficit del 2,2% del PIB en 2025 requerirá medidas adicionales equivalentes al 0,4% del PIB. Estas podrían incluir recortes en el gasto corriente, mejoras en la transparencia de Petroperú y ajustes en la política tributaria.
Sin acciones correctivas, cumplir con la regla fiscal de reducir el déficit al 1% del PIB en 2028 será un desafío. Además, iniciativas como la creación de zonas económicas especiales con exenciones impositivas podrían erosionar la base tributaria, complicando aún más el equilibrio fiscal de mediano plazo.
Sistema financiero resiliente, pero con desafíos en crédito y mercado de capitales
El informe destaca que el sistema financiero peruano es sólido, con bancos rentables y adecuados colchones de liquidez. No obstante, el índice de morosidad sigue siendo elevado en pequeñas y medianas empresas, reflejando la debilidad de la inversión privada.
El FMI recomienda políticas macroprudenciales para reducir riesgos en créditos dolarizados, especialmente en sectores como construcción y manufactura. Asimismo, advierte que la debilidad del mercado de capitales, agravada por retiros de fondos de pensiones en los últimos años, podría afectar el financiamiento de largo plazo. En este sentido, considera crucial mantener la prohibición de nuevos retiros previsionales y fomentar productos de inversión como fondos cotizados en bolsa (ETFs) soberanos.
Conclusión: sostenibilidad fiscal y estabilidad financiera como claves para el crecimiento
El FMI destaca que, a pesar de los desafíos, Perú cuenta con colchones macroeconómicos sólidos, como una baja deuda pública, amplias reservas internacionales y acceso favorable a los mercados de capitales. Sin embargo, para garantizar un crecimiento sostenible, recomienda asegurar la consolidación fiscal, fortalecer la resiliencia financiera y generar condiciones más favorables para la inversión privada.