pink floyd

Prisma Pink Floyd Experience desembarca en el Litoral con su aclamado homenaje a “Pink Floyd”

Compartí esta noticia !

La banda latinoamericana reconocida por recrear la magia de los británicos se presenta en el Montoya el viernes 5 de septiembre a las 21:30 horas.

La región del Litoral se prepara para recibir a Prisma Pink Floyd Experience, la banda latinoamericana que ha logrado transmitir de la manera más fiel la increíble esencia de los shows de los británicos. En el marco de su Tour 2025 PRISMA visitará Posadas y Resistencia para interpretar grandes clásicos de Pink Floyd, prometiendo un despliegue escénico de nivel internacional.

La gira por el Litoral tendrá dos paradas imperdibles. En Posadas, Misiones, la cita es el viernes 5 de septiembre a las 21:30 horas en el Auditórium Montoya (Ayacucho 1962), y los tickets pueden adquirirse en norteticket.com o en los puntos físicos: Boletería del Teatro y That Metal Shop (Jujuy 2492). Al día siguiente, en Resistencia, Chaco, el show será el sábado 6 de septiembre a las 21:00 horas en el CC Guido Miranda, con entradas disponibles en passline.com y en la Boletería del Teatro (miércoles a sábado de 17 a 21 hs).

Una Experiencia Inmersiva que Conmemora lo mejor de Punk Floyd” 

La propuesta de Prisma se centra en un repaso por los temas mas iconicos  de discos como “The Wall”, “The Dark Side of the Moon”, “Animals” “Division Bell” “A momentary Lapse of Reason” y  “Wish You Were Here”, entre otros. 

Nueve músicos en vivo interpretarán este repertorio a lo largo de un show de dos horas, sumado a una excelente puesta en escena con luces, videos y efectos que transportarán al público a la magia de los increíbles conciertos que los legendarios Pink Floyd ofrecieron a lo largo de su extensa trayectoria. La banda se destaca por su capacidad de recrear la atmósfera y el sonido original de la legendaria agrupación.

Conoce a PRISMA: los artífices de la magia

Prisma se conforma con Francisco Fresard en Voz; Diego Martínez y Franco Stramana en guitarras; Rodrigo Dunes en batería, Guido Stramana en bajo; Fausto Penacca en teclados; Ornella D’Angi en coros, y Ángel Villafañe en saxo, percusión y coros, ofreciendo un ensamble completo para esta experiencia tributo. La agrupación que renovó el espíritu de Pink Floyd llega a la región con un show que promete ser inolvidable para todos los fanáticos y amantes de la buena música, ofreciendo un ensamble completo para esta experiencia tributo.

Compartí esta noticia !

David Gilmour: lanzó Luck and Strange

Compartí esta noticia !

El guitarrista de Pink Floyd recurrió a un productor de la joven guardia e involucró, además de su esposa que ya lo hacía, a su hija Romany y a sus dos hijos varones en la grabación.

Luck and Strange es el quinto disco en solitario de David Gilmour y sólo el tercero en el siglo XXI. Aquí diserta sobre la vida y su fugacidad, y lo hace con un lenguaje musical muy distintivo, ahora refrescado por el productor Charles Andrew, reconocido por sus labores con el grupo indie-art-rock Alt-J.

El nuevo álbum del guitarrista de Pink Floyd llega nueve años después de Rattle That Lock, de 2015, y reúne a un elenco secundario que es a la vez fresco y familiar. El productor Charlie Andrew se complementó con músicos veteranos como Guy Pratt (bajo) y Steve Gadd (batería). Y además el guitarrista sumó a su hija, la cantante y arpista Romany Gilmour, desempeña un papel importante en el álbum. Además de ella, sus otros hijos dejaron su marca en el listado de temas: Charlie participó de la letra de Scattered y Gabriel colaboró en los coros. Como en todos sus discos desde los años noventa, la esposa de Gilmour, Polly Samson, participó como letrista y colaboradora directa.

El tono predominante de Luck and Strange es reflexivo, aunque no demasiado melancólico, con canciones ricamente imaginadas que exploran futuros inciertos (A Single Spark), nostalgia (Sings), matrimonio (Dark and Velvet Nights) y una, la que da el nombre al álbum, que se basa en una improvisación preexistente de 2007 con el fallecido teclista de Floyd, Richard Wright.

Los arreglos, que frecuentemente incluyen elementos orquestales y corales, se perciben más frescos y ágiles que en su álbum anterior, equilibrando parte de la introspección de este trabajo. Y la presencia juvenil de la voz de Romany contribuye a una sensación en gran medida colaborativa. 

Es innegable que es un álbum de Gilmour por en todo momento sobresale la elegante y lírica forma de tocar la guitarra y su voz embrujada, su sello distintivo.

Compartí esta noticia !

Roger Waters en River: una indisoluble comunión entre el artista y su obra

Compartí esta noticia !

(Por Hernani Natale).- Con sus irrenunciables posicionamientos antibelicistas y antiimperialista en un primer plano, y el foco puesto especialmente en la defensa de los derechos humanos; pero además con la magia sonora intacta de los clásicos de Pink Floyd; Roger Waters brindó anoche el primero de la serie de dos conciertos en el Estadio River, en la parada argentina de su gira “This is not a Drill”.

“Si sos de los que dicen me encanta Pink Floyd pero no soporto las opiniones políticas de Roger, harías bien en irte a la mierda”, advirtió en off la voz del mítico artista británico, antes de iniciar el concierto, junto a otras series de recomendaciones más propias de una obra de teatro que de un recital de estadio, como la de apagar los celulares.

La frase que parecía lanzar un desafío, sobre todo a partir de las polémicas que rodearon su visita a Sudamérica, en realidad se trató de un anticipo del espíritu de este show, tal como quedó de inmediato en evidencia cuando maravillosas interpretaciones de clásicos de Pink Floyd se combinaron con las imágenes de bombardeos y de represiones violentas que proyectaban las gráficas.

Como si se tratara de algo indisoluble, la obra de Roger Waters, tanto en la popular banda como en su recorrida como solista, no puede escindirse de sus firmes posicionamientos políticos y sociales; los mismos que lo impulsaron a definirse en torno al conflicto en Gaza.

Las repercusiones no tardaron en llegar y por las quejas de distintas organizaciones judías, que lo tildaron de antisemita, los hoteles en Montevideo y Buenos Aires en donde preveía alojarse junto a su equipo, le cancelaron las reservas; a la vez que la DAIA realizó una presentación judicial para impedir estos shows, con la excusa de que allí se instaba al odio contra los judíos.

La respuesta de Roger Waters desde el escenario llegó en forma de un conmovedor concierto, en el que no faltaron las diatribas. “La razón por la que no me dejan alojarme es porque creo en los derechos humanos”, lanzó en un momento del show, cuando hizo alusión al problema con los hoteles

Pero si alguien hubiera querido realmente desentenderse del costado político de la obra de Roger Waters, sin dudas anoche tuvo la posibilidad de disfrutar de un gran concierto, en el que los fans locales tomaron contacto una vez más con la esencia de Pink Floyd.

Como gran cerebro creativo de la popular banda, el protagonista de la noche hizo una personalizada recorrida por su historia en el grupo, a partir de tres bloques bien marcados conformados por temas de los discos “The Wall”, “Wish You Were Here” y “Dark Side of the Moon”.

También hubo espacio para hacer paradas en “Animals”, “The Final Cut” y algunos mojones de su etapa solista.

Lo curioso es que no ahorró en narrativa para contextualizar a muchas de las canciones, además de la presencia de leyendas que iban apareciendo en las pantallas y contaban historias sobre Pink Floyd, la mayoría con Syd Barrett como personaje principal.

Y acaso lo más importante para remarcar es que todo esto sucedió junto a una fenomenal banda que supo evocar con precisión el espíritu sonoro del legendario grupo, fundamentalmente en los temas de corte rockero, en donde podía hacer gala de una arrolladora potencia.

Allí destacaron particularmente el guitarrista Dave Kilminister, quien asumió con solvencia los característicos solos de David Gilmour; y Jon Carin, en teclados y steel guitar. Completaron el combo, el guitarrista Jonathan Wilson, quien jugó el rol vocal de Gilmour en “Money” y “Us and Them”; el bajista Gus Seyffert; el baterista Joey Waronker; el tecladista Robert Walter; el saxofonista Seamus Blake; y las coristas Amanda Belair y Shanay Johnson.

El inicio del concierto, que se extendió aproximadamente por dos horas y media, fue con un bloque de “The Wall”, que abrió con una lúgubre versión de “Confortably Numb”, explotó con “The Happiest Days of Our Lives” y “Another Brick in the Wall”.

Le siguió un conjunto a composiciones de su etapa solista que mantuvo la intensidad con “The Powers That Be”, en una de las más destacadas performances de la banda, y bajó los decibeles con “The Bravery of Being Our of Range” y “The Bar”.

Por supuesto que como factor común, mientras sonaba cada una de estas creaciones, las pantallas replicaban matanzas, ciudades bombardeadas, escenas de violencia policial y militar, y la cara de todos los presidentes de Estados Unidos desde Ronald Reagan hasta hoy a quienes sin excepción se los presentó como “criminales de guerra”, entre otras cosas.

“Vamos a años atrás, cuando intentaba tocar rocanrol en una banda diferente”, dijo Waters para poner en escena la etapa del disco “Wish You Were Here”, con el especial recuerdo a Syd Barrett -y una deliberada ausencia de imágenes de Gilmour, su acérrimo rival- . “Have a Cigar”, “Shine On You, Crazy Diamond” y la canción que da nombre a la placa conformaron este set.

“Cuando pierdes a alguien que amas te das cuenta que esto no es un simulacro”, se leyó en un momento, como remate a la evocación de Barrett y dilucidando, a la vez, el disparador del nombre de esta gira.

Representado por la canción “Sheep”, el viaje por el mundo sonoro de Pink Floyd prosiguió con el disco “Animals”, al que caracterizó como un homenaje a George Orwell y Aldous Huxley”, responsables de haber advertido con sus novelas acerca de un futuro distópico que pareciera haber llegado para quedarse.

Bajo una enorme gráfica que instaba a resistir al capitalismo, se cerró esta primera parte y dio paso a un intermedio en el que la gran mayoría del publico que colmó el estadio, acaso contagiado por el tono combativo del show, comenzó a corear “el que no salta votó a Milei” y “Nunca más”.

Tras el sobrevuelo del icónico cerdo inflable asociado a Pink Floyd, el segundo bloque volvió sobre “The Wall” con “In the Flesh” y “Run Like Hell”; reposó en los solistas “Deja Vu” e “Is This The Life We Really Want?; y finalmente recaló en repertorio de “Dark Side of the Moon”, álbum que en 2023 cumplió 50 años y fue regrabado por Waters en solitario.

Entre imágenes de matanzas a civiles en Irak y leyendas que pedían que “paren el genocidio en Gaza” fueron sonando “Money”, “Us and Them”, “Any Colour You Like”, “Brain Damage” y “Eclipse”.

La causa Malvinas fue aludida en “Two Sun in the Sunsets”, de “The Final Cut”, durante el final que se terminó de dibujar con una reprise de “El bar” y “Outside the Wall”, que cerró el círculo.

Roger Waters volverá a presentarse esta noche, con transmisión directa por Flow,, en una jornada en la que acumulará su show 13 en River con lo que marcará un récord absoluto al sobrepasar los 12 que le daban el podio a Los Rolling Stones. Será otra velada en la que las polémicas volverán a tornarse ridículas entre tanta buena música y mensajes tan claros y contundentes.

Compartí esta noticia !

Pink Floyd lanza un documental que registra una escucha de un disco clave en medio de un eclipse

Compartí esta noticia !

Como parte de la celebración por los 50 años del disco “The Dark Side of the Moon”, Pink Floyd lanzará el próximo sábado en su canal de YouTube el documental “Eclipse”, que registró la experiencia de ocho fans de la banda de escuchar el famoso álbum durante un eclipse solar total en el Parque Marino de Ningaloo, ubicado en Australia Occidental.

El fenómeno para el cual se seleccionó a un selecto grupo de seguidores del grupo ocurrió el jueves 20 de abril de 2023 y la escucha fue programada de manera tal que en el preciso momento en que ocurría estuviera sonando las líneas finales de la canción que cierra el álbum, titulada justamente “Eclipse”, en el pasaje que dice “but the sun is eclipsed by the moon” (“pero el sol es eclipsado por la luna”).

https://www.youtube.com/watch?v=Hh1Xyvu68P0

Para la escucha, el grupo de fans, al que se denominó “The Astronome Domine Eight” (en alusión a “Astronomy Domine”, otra famosa canción de la banda), fue provisto de auriculares y ubicado junto a una pirámide construida especialmente en una zona de playa desierta.

El evento llevado a cabo en el espacio que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco fue coordinado por Aubrey Powell, consultor creativo de la banda y cofundador de Hipgnosis, el colectivo artístico responsable de muchas de las portadas más famosas de discos.

El video dirigido por Benny Trickett y producido por Fiz Oliver muestra el proceso de selección de los ocho elegidos, el momento en que cada uno recibió la noticia, el viaje, el instante del eclipse en medio de la escucha y los testimonios posteriores.

La publicación del video se producirá este sábado 14 de octubre, fecha en que se anuncia otro eclipse en el continente americano, y forma parte de una campaña que impulsa a subir a redes sociales imágenes de fans escuchando el disco al momento del fenómeno.

Todo esto forma parte de las distintas celebraciones realizadas este año con motivo de los 50 años de uno de los discos más populares del grupo británico que integraron Roger Water, David Gilmour, Richard Wright y Nick Mason.

Entre otras cosas, días atrás, Waters, quien en noviembre actuará una vez en la Argentina, en el estadio River, lanzó una relectura propia de “Dark Side of the Moon”.

Compartí esta noticia !

Investigan a Roger Waters por vestir el satírico traje neonazi de “The Wall” en un show en Berlín

Compartí esta noticia !

El cofundador de la banda de rock inglesa Pink Floyd, Roger Waters, es investigado por la Policía alemana por incitación al odio, luego de que el pasado 17 de mayo se presentara en un show en Berlín vistiendo el famoso traje militar de estilo neonazi inmortalizado en los conciertos en vivo de la mítica ópera rock de 1979 “The Wall” y en su versión fílmica de 1982.

“La ropa lucida en escena es susceptible de exaltar o justificar al régimen nacionalsocialista y alterar el orden público. El atuendo se parece al de un oficial de las SS”, explicó Martin Halweg, portavoz de la fuerza de seguridad berlinesa, a la agencia de noticias AFP, en referencia al abrigo negro y brazalete rojo que usó el artista y a la organización paramilitar que funcionaba durante el nazismo.

Se trata de parte de la iconografía creada por Waters y el ilustrador Gerald Scarfe para el lanzamiento de “The Wall”, uno de los álbumes conceptuales más reconocidos de la historia que sigue la historia de Pink, una estrella de rock ficcional que se encierra cada vez más entre “muros” imaginarios a raíz de sus traumas y de la falta de humanidad del sistema y la sociedad, un personaje basado en las propias experiencias del músico y de Syd Barrett, el fallecido primer líder del grupo.

La estética inspirada en el nazismo, desde los atuendos militares hasta las hordas animadas de martillos rojos y negros marchando, nacen cuando el protagonista, al borde de la autodestrucción y drogado para poder salir al escenario, es víctima de una alucinación en la que se transforma en un dictador fascista que atenta contra minorías étnicas como símbolo del paso hacia la locura.

El disco y sus imágenes alusivas a distintas formas de opresión fueron llevados tres años después a la pantalla grande por Alan Parker y con el irlandés Bob Geldof -conocido más tarde por ser el organizador de conciertos benéficos como el Live Aid- en el rol de Pink, y definieron desde entonces las presentaciones en vivo que Waters hizo del álbum, quizás la más importante de ellas realizada también en Berlín en 1990, en ocasión de la caída del muro que la dividía en el marco de la Guerra Fría.

Ahora, el músico está bajo el ojo de la Policía luego del show que realizó en la Mercedes-Benz Arena de esa capital, donde según informaron medios alemanes e israelíes en base a los contenidos de las redes sociales, proyectó inscripciones en letras rojas sobre una pantalla con los nombres de Anna Frank y de Shireen Abu Akleh, la periodista palestino-estadounidense del canal Al Jazeera asesinada durante una operación de las fuerzas del Estado de Israel en mayo del año pasado.

“Estamos investigando y una vez termine el procedimiento, lo transmitiremos al Ministerio Público para una última evaluación jurídica”, precisó Halweg, quien puntualizó que será la fiscalía la que decida si se le abre un proceso judicial al compositor y bajista.

Waters, que apoya abiertamente a Palestina en el conflicto con Israel y que más recientemente criticó la presunta influencia de la OTAN en el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, fue duramente apuntado por la cancillería de Israel, que le reprochó “haber ensuciado la memoria de Anna Frank y de seis millones de judíos asesinados durante el Holocausto”.

Por su parte, el embajador de ese país ante la ONU, Danny Danon, se manifestó en su cuenta de Twitter y escribió que “Waters quiere comparar a Israel con los nazis”, y que es “uno de los mayores detractores de los judíos de nuestra época”.

A raíz de lo ocurrido, las autoridades de la ciudad de Fráncfort cancelaron un concierto que el artista tenía previsto para este 28 de mayo, aunque la presentación finalmente se hará porque la decisión fue anulada por un tribunal administrativo que interpretó que la prohibición vulnera la libertad de expresión.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin