poder adquisitivo

El índice de salarios del INDEC superó a la inflación en octubre y acumula 33,7% en 2025

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Los salarios volvieron a ganarle a la inflación en octubre: el índice subió 2,5% y acumuló 33,7% en 2025

El índice de salarios que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró en octubre de 2025 un incremento mensual del 2,5%, superando levemente a la inflación del período, que fue del 2,3%. De esta manera, los ingresos laborales retomaron una dinámica de recuperación real en el corto plazo, aunque con fuertes diferencias entre sectores y con un desempeño que todavía muestra tensiones frente al nivel general de precios acumulado en el año.

En términos acumulados, los salarios crecieron 33,7% en los primeros diez meses de 2025, mientras que en la comparación interanual mostraron un avance del 43,1%, por encima de la inflación del período, que se ubicó en 31,3%. El dato refuerza la señal de mejora relativa del poder adquisitivo, especialmente traccionada por el sector informal, aunque con rezagos persistentes en el empleo público y en el sector privado registrado.

Una mejora heterogénea: el sector informal lideró la recuperación

El informe del INDEC correspondiente a octubre expone con claridad la disparidad entre los distintos segmentos del mercado laboral. El sector privado no registrado fue el único que logró superar con holgura la inflación mensual: los salarios informales subieron 4,2% en octubre, consolidándose como el principal motor del índice general.

En contraste, el sector privado registrado mostró un incremento mensual del 2,1%, mientras que el sector público avanzó apenas 1,9%. En este último caso, el aumento se explicó por una suba del 1,2% en el ámbito nacional y del 2,1% a nivel provincial, lo que evidencia una dinámica salarial más contenida en el empleo estatal.

La brecha se amplía al observar la variación interanual. En octubre de 2025, los salarios crecieron 43,1% respecto del mismo mes del año anterior, impulsados por un aumento del 113,2% en el sector privado no registrado, frente a subas del 30,5% en el sector privado registrado y del 31,9% en el sector público. Estos datos reflejan un proceso de recomposición más acelerado en los ingresos informales, aunque partiendo de niveles históricamente más bajos y con mayor volatilidad.

El acumulado del año y el desafío de sostener la recuperación real

En lo que va de 2025, los salarios acumularon una suba del 33,7%, como resultado de incrementos del 22,9% en el sector privado registrado, del 26,2% en el sector público y del 84,5% en el sector privado no registrado. El dato confirma que la mejora del promedio general está fuertemente influenciada por el desempeño del empleo informal, que explica una parte significativa de la variación total.

Sin embargo, el contexto macroeconómico introduce matices. Iván Cachanosky, de la Fundación Libertad y Progreso, advirtió que el dato positivo de octubre debe leerse con cautela: “Hay que tener en cuenta que en noviembre la inflación es 2,5%, con lo cual habrá que ver si los salarios de noviembre logran avanzar a una velocidad que supere a la inflación de noviembre. Si bien el dato es bueno, la inflación mensual en los últimos meses también fue alta; entonces está medio empardado el tema”.

El economista señaló además que el salario “empezó a recuperar rápido, pero quedó levemente por debajo del último techo relativo desde que asumió el Gobierno”, lo que sugiere que la recomposición del ingreso real aún enfrenta límites estructurales, especialmente en los sectores más formalizados de la economía.

Impacto económico y perspectivas

La evolución del índice de salarios tiene implicancias directas sobre el consumo interno, la recaudación tributaria y la negociación salarial en curso. La mejora del ingreso real, aunque moderada, podría aportar cierto sostén a la demanda, mientras que la heterogeneidad sectorial anticipa tensiones en paritarias y reclamos salariales diferenciados.

En el plano institucional, los datos del INDEC vuelven a poner en agenda el desafío de consolidar una recuperación salarial sostenible, en un contexto de inflación aún elevada y con un mercado laboral fragmentado. La clave hacia fin de año estará en si los salarios logran mantener una dinámica que no solo iguale, sino que supere de manera consistente al índice de precios, evitando que la mejora observada en octubre quede como un alivio transitorio.

salarios_12_25 INDEC by CristianMilciades

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Canasta Básica Alimentaria: el costo promedio subió a $155.264 y se multiplicó 16,9 veces en cuatro años

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La Canasta Básica Alimentaria se multiplicó 16,9 veces en cuatro años y en el tercer trimestre de 2025 alcanzó los $155.264

La Fundación COLSECOR informó que el costo promedio trimestral de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para un adulto equivalente llegó a $155.264 en el tercer trimestre de 2025, lo que implica que su valor aumentó 16,9 veces respecto del mismo período de 2021.

El dato surge de la serie histórica levantada en 88 localidades de 10 provincias y se presenta como el primer informe trimestral del proyecto. Su importancia radica en que permite medir tendencias estructurales de los precios de alimentos esenciales en pequeñas y medianas comunidades del país.

Un incremento acumulado del 1.588% y fuertes disparidades interanuales

El documento detalla que entre julio, agosto y septiembre de 2025 el valor promedio de la CBA “alcanzó los $155.264 para un adulto equivalente” en las localidades relevadas. Esa cifra equivale a un aumento acumulado de 1.588% desde el tercer trimestre de 2021, lo que convierte a la canasta en 16,9 veces más cara que cuatro años atrás.

El análisis interanual del informe también muestra variaciones marcadas en la evolución de los precios:

  • 2021–2022: +80%
  • 2022–2023: +137%
  • 2023–2024: +221% (el mayor salto de la serie)
  • 2024–2025: +21%

Además, el informe compara la evolución de la CBA con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y concluye que ambos mantienen una trayectoria similar, aunque en 2025 se amplía la brecha “producto de un mayor aumento en los servicios que en los alimentos”.

El estudio también incorpora análisis en dólares: medida al tipo de cambio oficial, la CBA subió 26,4% desde 2021 y alcanzó su valor más alto en 2024, un 41% por encima del inicio de la serie.

Impacto social: caída del poder de compra y recomposición de precios por rubros

El informe identifica efectos económicos y sociales de largo plazo. Por un lado, expone que el salario mínimo, vital y móvil perdió poder adquisitivo todos los años de la serie: en 2025 cubrió “10 días menos de alimentación básica que en 2021”. El único año en el que el SMVM alcanzó para cubrir el mes completo fue 2021.

Por otro lado, la evolución por bloques alimentarios muestra comportamientos heterogéneos. La Fundación COLSECOR destaca que: El bloque de carne vacunaes el de mayor peso y el que más cambios tuvo”. Tras un “atraso relativo entre 2022 y 2024”, la carne “recuperó lo perdido en 2025”.

Las mayores variaciones interanuales por categoría fueron:

  • 2021–2022: Frutas y verduras (+145,4%)
  • 2022–2023: Cereales y legumbres (+299,1%)
  • 2023–2024: Productos lácteos (+256,2%)
  • 2024–2025: Carne vacuna (+62,7%)

El informe también compara la CBA de Fundación COLSECOR con otras jurisdicciones. Entre 2021 y 2025, las canastas de CABA y GBA aumentaron más que las de Tucumán, Mendoza y la propia Fundación COLSECOR: mientras la CBA de CABA se multiplicó 19 veces, las del interior lo hicieron cercanas a 17 veces.

En términos metodológicos, la entidad remarca que el relevamiento se realizó de manera simultánea en la primera semana de cada mes, siguiendo los criterios del INDEC para la definición de la canasta y las equivalencias de adulto equivalente. Participaron localidades de diez provincias, con cobertura en un solo comercio por localidad, replicando el criterio operativo del IPC para este tipo de estudios.

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Misiones mantiene el precio del pan a $2.500 hasta noviembre con el programa “Ahora Pan”

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El Gobierno de Misiones prorrogó hasta el 15 de noviembre el valor de referencia del kilo de pan, en el marco del programa “Ahora Pan”. La medida busca preservar el poder de compra de los hogares misioneros y mantener uno de los precios más bajos del país.

El ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, confirmó que el programa Ahora Pan continuará vigente con su precio máximo de referencia de $2.500 por kilo, al menos hasta el 15 de noviembre de 2025, fecha en la que se revisarán nuevamente sus condiciones.

La decisión, oficializada por el titular de Hacienda a través de sus redes sociales, se enmarca en la política provincial de sostenimiento del consumo básico mediante acuerdos con el Centro de Industriales Panaderos de Misiones, entidad que nuclea a las cámaras y comercios del rubro.

“Celebramos el compromiso de las cámaras del sector agrupadas en el Centro de Industriales Panaderos de Misiones, con quienes el Gobierno provincial viene sosteniendo un diálogo permanente”, expresó Safrán.

El programa busca fortalecer la capacidad de compra de los hogares misioneros, garantizando la accesibilidad de un producto esencial en la canasta familiar.

Gracias a este esquema, Misiones mantiene uno de los precios del pan más bajos del país, un diferencial que se sostiene desde hace varios años mediante la articulación entre el Estado provincial y el sector privado.

Política de precios y articulación público-privada

El programa Ahora Pan forma parte del conjunto de programas “Ahora” impulsados por el Gobierno de Misiones para estimular el consumo local, promover la formalización comercial y moderar el impacto inflacionario en productos esenciales.

A diferencia de políticas nacionales de control de precios con escasa continuidad, Misiones ha consolidado un modelo de acuerdos sectoriales voluntarios. En este caso, el Centro de Industriales Panaderos asume el compromiso de mantener los precios dentro del valor de referencia, mientras la Provincia acompaña con instrumentos de alivio fiscal y financiamiento productivo.

El objetivo, según Safrán, es “sostener los incentivos que permitan seguir aplicando las modificaciones necesarias para garantizar la continuidad del programa”, adaptando su estructura a los costos del sector y al contexto económico.

El listado actualizado de panaderías y comercios adheridos puede consultarse en la web oficial del programa: ahora.misiones.gob.ar.

Impacto social y económico

Desde su creación, Ahora Pan ha funcionado como una herramienta de anclaje inflacionario en la economía provincial. Al fijar un precio máximo consensuado y de cumplimiento verificable, el programa logra preservar el poder adquisitivo de los consumidores sin afectar la rentabilidad de las panaderías locales.

El mantenimiento del valor de $2.500 por kilo representa un acto de estabilidad en un contexto nacional de variación constante de precios de insumos básicos como la harina, el gas y la energía.

La continuidad de “Ahora Pan” hasta mediados de noviembre refuerza, además, la política provincial de acuerdos con sectores productivos y comerciales, que incluye otros programas como Ahora Misiones +21, Ahora Gas, Ahora Carne y Ahora Escolar, todos orientados a proteger el consumo interno y sostener la actividad económica local.

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La pérdida del poder adquisitivo de los argentinos será mucho mayor que la caída del salario

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El salario real en el sector privado formal podría caer en promedio 6,1% en 2024 pero el ingreso disponible podría reducirse más del doble producto del fuerte reacomodamiento de los precios relativos de las tarifas de gas, luz, agua, transporte público, combustibles, etc, cuyos precios se vienen ajustando muy por encima de la inflación impactando con fuerza en los bolsillos, de acuerdo con un informe realizado por ABECEB y dado a conocer hoy.

Esa pérdida de poder adquisitivo se verá reflejada en una caída del consumo privado que podría rondar el 8% durante este año, según el mismo trabajo. 

La retracción del poder de compra se da en el marco de un proceso muy fuerte de corrección de precios relativos que venían muy atrasados y que provoca que la gente deba gastar mucho más de lo que lo hacía anteriormente para afrontar esas facturas, recortando la plata disponible para comprar otros bienes o servicios. 

Por ejemplo, la inflación interanual en marzo (24-23) fue del 290% pero los precios de muchos bienes o servicios claves para la vida cotidiana superaron con creces esta magnitud: electricidad y gas, aumentaron el 300%, bebidas alcohólicas, 302%; alimentos, 306%; azúcar, chocolate y golosinas, 349%; pan y cereales, 352%; combustible y lubricantes, 364%; medicamentos, 379%; transporte público, 385%; aguas minerales, gaseosas y jugos, 386%.

Otros que también tuvieron subas importantes, pero no al nivel del IPC fueron las prepagas (hoy en discusión) con un 289%, restaurantes y hoteles, 266%, educación, 227%; prendas de vestir y calzado, y alquiler de viviendas, 149%. Y todavía muchos deben seguir ajustándose para recomponer los atrasos pasados. 

En definitiva, la caída del salario real del 6,1% mencionada en realidad disfraza una retracción aún mayor de la capacidad de compra porque a esa pérdida hay que sumarle el fuerte impacto de todas las subas mencionadas y que hace que recortemos los gastos. Por ejemplo, un trabajador que en promedio en 2024 va a ganar 1.340.000 pesos y que su salario le creció por debajo de la inflación y le va a caer en términos reales 6,1%, lo que le quede para gastar, después de pagar el alquiler, combustible, transporte, luz, gas (estos componentes que aumentan muy por encima de la inflación) le van a quedar 840.000 pesos, lo que implican una caída de 15,5% respecto del ingreso disponible que tenía el año pasado en términos reales*. 

La plata no alcanza

La pérdida de ingresos se traslada velozmente a las góndolas y al consumo fuera del hogar. Por ejemplo, la caída de ventas en los supermercados se estima podría promediar 11%, en 2024 mientras que en restaurantes será del 7,5% en este año. Sólo en marzo, la caída en los súper llegó al 19%, mientras que los restaurantes registraron una pérdida del 6,7%. 

Ante este contexto, los consumidores optan por los comercios de cercanía (no hacen compras tan grandes) y elijen segundas o terceras marcas, además de estar atentos y aprovechar las promociones y descuentos. 

Por su parte, las empresas buscan adaptarse a estas necesidades optimizando costos, negociando con proveedores y cadenas para mejorar la ecuación de costos y precios, dando mayor relevancia a sus segundas marcas y tratando de idear estrategias de comercialización que apuntan a un consumidor que recorta sus gastos.  

En otro segmento, pero que también revela el impacto de la retracción del poder adquisitivo, están los electrodomésticos quedaron muy relegados en la lista de compras. Se prevé una caída del 25% para 2024 debido a que la predisposición de compra sigue en caída en los primeros tres meses del año, y en marzo, registra una caída del 66.2% el nivel más bajo desde la pandemia. 

Pero el impacto no sólo es en lo que hace a alimentos. En marzo, las ventas minoristas mostraron una caída del 12,6% (según CAME), los patentamientos de autos cayeron 35,1% y los de motos, el 43,3%. 

La estimación de ABECEB es que en 2025 podría recuperarse tanto el ingreso disponible como el consumo. El año próximo las ventas en supermercados podrían crecer un 2,5%, la actividad en restaurantes mostraría un resultado positivo que alcanza al 4,5% y la venta de electrodomésticos crecería el 12,3%.
*Nota técnica: para el ejercicio de Ingreso Disponible se hace una estimación de los gastos que se restan del salario. Se incluyen los siguientes gastos: alquiler promedio de un departamento dos ambientes en CABA abonado entre 2 personas, combustible como gasto promedio mensual de 90 litros de Nafta Súper, Transporte calculado 30 días de viaje ida y vuelta con el uso de tres transportes (colectivos y trenes) aplicando RED SUBE. Tarifas de electricidad y gas promedio ponderado de los 3 niveles de segmentación a un consumo estacional variable promedio de 300 kwh/mes (electricidad) y de 50 m3/mes (gas).

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El 57% de las familias argentinas vive con menos de 207 dólares mensuales

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57% de las Familias Argentinas viven con menos de US$ 207 Mensuales

 Desde Focus Market elaboramos el siguiente Informe donde mostramos la pérdida del poder adquisitivo que viene sufriendo nuestro peso argentino desde el año de lanzamiento de su curso legal al día de hoy, y como cayó el ingreso en dólares de las familias Argentinas en los últimos 10 años.

“Estamos en un momento histórico en nuestro país. La política le ha pedido año tras año en forma sostenida un esfuerzo más a la sociedad requiriendo más impuestos para cerrar las cuentas de un Estado deficitario que gasta más de lo que le ingresa, con aumento ineficiente de su gasto público. Sin embargo, no sólo no han cerrado las cuentas públicas sino que han deteriorado las cuentas de los privados ya sea empresas y hogares, sumándole el impuesto inflacionario y el deterioro de nuestra moneda”.

Es importante conocer con datos lo que viene sucediendo con el plan distribucionista en Argentina en los últimos 10 años, en el período 2013 a 2023. Para eso tomamos una familia con 4 integrantes, en donde dos de ellos reciben ingresos promedios iguales tomando los 3 principales deciles de distribución del ingreso en nuestro país, que son representativos de las características de nuestra población para ser considerados pobres.

Sumando 2 ingresos por parte de los adultos mayores del Hogar en 2013, en promedio percibían USD 2.932, USD 1.743 y USD 1.096 respectivamente, es decir que si comparamos a la clase más baja, en el 2013 tenía ingresos por USD 1.096 mientras que hoy en el 2023 es de USD 209, representando aproximadamente el 57 % de la población argentina. Esto significa que los ingresos reales en dólares cayeron en un 81% en los últimos 10 años.

El décil más alto tenía ingresos por US$ 2.932 en 2013 y hoy US$ 744 es decir 75% menos. A su vez, el décil siguiente tenía ingresos por US$ 1.743 en 2013, y hoy US$ 358, es decir 81 % menos. 

Al comparar el 2023 con 2022, vemos que el décil más alto tenía un ingreso promedio de US$863 en promedio en 2022, frente a US$744 en 2023, con una caída del 14%. A su vez, el décil siguiente en 2023 tenía un ingreso promedio de US$439, y hoy de US$358 con una caída de 18%, representando al 27% de la población. Por último, el 57% de la población tenía un ingreso promedio de US$272 en 2022, cayendo a US$209 en 2023. El fracaso de nuestra moneda no sólo es evidente sino doloroso. 

La caída de los ingresos reales en estos 10 años se corresponden con el deterioro de las condiciones de vida de las familias argentinas en el mismo período. Veamos 2 casos de diferentes tipos de familias con distintos tipos de ingresos.

En el caso de una familia tipo con 2 integrantes adultos y 2 niños que tienen ingresos promedios por $150.218 de dos adultos (acá tomamos el ingreso del decil 7) cubre el 100% de la Canasta Básica Alimentaria ($111.642), pero no alcanza a cubrir una Canasta Básica Total ($248.962). Es decir, le falta un 39.65% para no continuar bajo la línea de pobreza, y además un 64.66% de ingresos para cubrir la totalidad de la CBT + Alquiler de $ 176.244 = $425.206 y un 70.26% para cubrir la CBT + Alquiler y el mantenimiento del auto (asumimos el valor de la canasta básica anterior sumado $80.000 en mantenimiento del auto = $505.206). 

Ahora bien, para el caso de una familia tipo que cuenta con ingresos por $257.638 ((tomando el ingreso promedio del decil 9 de población es decir el 20 % más rico de nuestro país) pueden cubrir el 100% tanto de la Canasta Básica Alimentaria como la Canasta Básica Total, por lo cual se encontrarían sobre la línea de la pobreza, pero de igual forma con ese ingreso le faltaría un 39.41% para alcanzar a cubrir CBT + Alquiler y un 49% para cubrir CBT + Alquiler + mantenimiento de un Auto. 

Al tomar un ingreso medio familiar de $123.782 (tomamos el promedio de ingresos del 50% de familias), medido por el INDEC, en la distribución del ingreso en Argentina logra cubrir con ese ingreso la totalidad de la Canasta Básica Alimentaria. Sin embargo, para cubrir la CBT le faltaría un 50% en su nivel de ingresos, un 71% para cubrir CBT + Alquiler y un 75% de ingresos para cubrir CBT + Alquiler + Auto. 

“Las políticas de las últimas décadas han tomado el concepto de economía estacionaria donde se supone que no varían los ingresos ni la riqueza de la gente, como si el sistema social y económico no estaría en pleno funcionamiento y en dinámica de cambio permanente. En el caso argentino ese cambio ha sido negativo, se ha deteriorado el ingreso de la gente paralizando el progreso de la población en base a la generación de la riqueza. Se ha detenido el proceso de la función empresarial por el de una economía estacionaria, donde la función estatal aseguraría a la población la incertidumbre del futuro, con ingresos otorgados de antemano e incluso ajustados por la evolución de la inflación”

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