Producción Agropecuaria

Por unanimidad, Misiones puso fin a la prohibición del glifosato y abrió una nueva etapa para el agro

Compartí esta noticia !

Los tiempos de la política son distintos. Apenas tres años después de la prohibición del uso del glifosato en las chacras misioneras, la Cámara de Diputados votó por unanimidad eliminar esa prohibición. Incluso con el voto de Carlos Rovira, impulsor de aquella ley resistida por todo el arco productivo. 

Con el mismo énfasis con el que se defendió la prohibición, la Cámara de Representantes de Misiones puso fin por unanimidad este jueves a uno de los capítulos más controvertidos de la política productiva provincial. Se terminó el divorcio entre el sector productivo y la política”, definió Enrique Bongers, el presidente de la Asociación Maderera de Aserraderos y Afines del Alto Paraná al destacar la decisión del gobernador Hugo Passalacqua. 

Después de tres años de reclamos, prórrogas y advertencias del sector privado, la Legislatura modificó el artículo 7 de la Ley VIII N.º 103 y eliminó la prohibición expresa del uso de glifosato, sus componentes y productos afines en todo el territorio misionero.

La reforma obtuvo dictamen favorable durante la mañana de este jueves y fue incorporada sobre tablas en la sesión nocturna. El acompañamiento de todos los bloques le otorgó un fuerte respaldo político a una decisión que había sido reclamada por productores yerbateros, forestales, tabacaleros, tealeros, ganaderos, citrícolas y representantes de la agricultura familiar.

El cambio no deroga la política de promoción de los bioinsumos ni abandona el objetivo de avanzar hacia una producción con menor impacto ambiental. Lo que desaparece es la obligación de eliminar el glifosato en una fecha predeterminada, aun cuando no existieran sustitutos disponibles, eficaces y económicamente accesibles.

La transición quedará ahora sujeta al desarrollo y la autorización de fitosanitarios más amigables con el ambiente por parte de los organismos nacionales competentes y de las autoridades de los países compradores de productos misioneros. El Poder Ejecutivo provincial tendrá la facultad de establecer los plazos, las condiciones y los requisitos para avanzar en ese proceso.

En términos jurídicos, la modificación representa mucho más que una nueva prórroga. Hasta ahora, la prohibición seguía formando parte de la ley y solamente se postergaba su entrada en vigencia. Con la reforma sancionada, el veto automático desaparece y es reemplazado por un esquema gradual, condicionado por la tecnología disponible, las autorizaciones sanitarias y las exigencias comerciales.

La Ley de Promoción de la Producción de Bioinsumos fue aprobada en junio de 2023 como una de las apuestas ambientales más ambiciosas de Misiones. La norma creó un marco para promover la investigación, el desarrollo, la producción, el registro, la comercialización y la utilización de productos biológicos.

Sin embargo, su artículo 7 incorporó la disposición que desató el conflicto: prohibió en toda la provincia el uso de glifosato, sus componentes y productos afines. La aplicación fue diferida durante dos años con la intención de permitir una reconversión progresiva de los sistemas productivos.

Desde el comienzo, las entidades rurales advirtieron que el plazo legal no contemplaba la realidad de las chacras. El cuestionamiento no se concentró solamente en el costo de los bioinsumos, sino también en su disponibilidad, su eficacia agronómica y la falta de homologación en los mercados nacionales e internacionales.

Antes de que la prohibición entrara plenamente en vigor, el gobernador Hugo Passalacqua dispuso mediante el Decreto 1608/24 una prórroga de cinco años. De esa manera, el horizonte de aplicación se trasladó hasta 2030.

Posteriormente, el Decreto 1675/25 extendió la posibilidad de utilizar el herbicida hasta que los organismos nacionales y los países de destino de las exportaciones autorizaran alternativas más amigables con el ambiente. Esa decisión ya había introducido el criterio que ahora quedó incorporado definitivamente a la ley.

La reforma impulsada por Passalacqua y presentada con la firma de 18 diputados convirtió aquella salida transitoria en una nueva regla permanente. La Legislatura dejó de fijar una fecha rígida y estableció que el reemplazo deberá avanzar cuando existan herramientas capaces de responder a las necesidades reales de cada cadena productiva.

Como había señalado Economis al anticipar la modificación, el cambio no supone una reivindicación del herbicida, sino el reconocimiento de que una prohibición sin sustitutos probados podía aumentar los costos, reducir los rendimientos, fomentar aplicaciones informales y colocar a Misiones en desventaja frente a otras provincias y países competidores.

Un respaldo transversal del sector productivo

La sanción llegó con la conformidad de las principales organizaciones agropecuarias, económicas y forestoindustriales de Misiones y la región.

La Sociedad Rural Argentina respaldó la iniciativa al considerar que aporta estabilidad y certidumbre a los productores. El posicionamiento de una de las entidades de mayor peso político del agro nacional reforzó la demanda para que las transformaciones ambientales sean acompañadas por condiciones técnicas y económicas concretas.

La Confederación Económica de Misiones también manifestó su conformidad. La entidad había cuestionado la prohibición desde su sanción y llegó a reclamar la derogación completa de la Ley de Bioinsumos en representación de productores, cooperativas, pequeñas y medianas empresas, asesores técnicos y organizaciones vinculadas con las cadenas forestal, yerbatera, tabacalera, tealera, ganadera y citrícola, además de la agricultura familiar y el comercio.

Para la CEM, la adecuación del artículo 7 permite recuperar previsibilidad y evitar que la producción misionera deba competir bajo restricciones que no existen en otras jurisdicciones.

La Asociación Forestal Argentina, que recientemente celebró su 80.º aniversario en Posadas, sostuvo que la nueva norma otorga estabilidad con rango legal. La entidad remarcó que actualmente no existen en el mercado sustitutos de eficacia equivalente comprobada para el control inicial de malezas, una etapa decisiva en la implantación forestal.

También acompañaron la modificación la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes y la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná. Ambas entidades consideraron que la reforma termina con la incertidumbre normativa que condicionó durante los últimos años las decisiones de inversión y los planes productivos del sector.

El objetivo ambiental se mantiene

La eliminación de la prohibición no implica que Misiones abandone la investigación y el desarrollo de bioinsumos. La política provincial continuará apoyándose en organismos como Biofábrica Misiones, universidades e institutos científicos para generar productos basados en microorganismos nativos y soluciones adaptadas a las condiciones locales.

El cambio está en el método. La sustitución ya no dependerá de una fecha impuesta por ley, sino de la existencia de alternativas que estén probadas, certificadas, disponibles a escala, sean económicamente accesibles y tengan reconocimiento en los mercados donde se comercializa la producción misionera.

La nueva redacción busca evitar una contradicción que había quedado expuesta durante el debate: un productor podía verse impedido de utilizar glifosato en Misiones aun cuando el herbicida estuviera autorizado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria y admitido por el país comprador. Al mismo tiempo, podía ser obligado a utilizar productos biológicos que todavía no contaran con homologación fuera de la provincia.

Con la votación unánime, la Legislatura cerró esa etapa. La provincia conserva el horizonte de una producción sustentable, pero reconoce que la transformación deberá construirse con ciencia, escala, asistencia técnica y competitividad.

Compartí esta noticia !

La cosecha récord sostiene al agro y mantiene la actividad 1,6% debajo del máximo histórico

Compartí esta noticia !

La cadena agropecuaria argentina atravesó julio con una señal de estabilidad en un nivel históricamente elevado. El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, registró un crecimiento desestacionalizado del 0,2% mensual y quedó 12% por encima del mismo mes de 2025. El dato central es que la actividad se mantiene apenas 1,6% por debajo del máximo histórico alcanzado en febrero.

El resultado expone el principal sostén del complejo agropecuario durante 2026: una campaña agrícola récord que está trasladando mayores volúmenes desde el campo hacia las etapas industriales y exportadoras. Sin embargo, la mejora no se distribuye de manera homogénea. Mientras los cultivos avanzan con fuerza, algunas ramas de la industria y determinadas cadenas cárnicas enfrentan retrocesos mensuales.

IACA-BCR: ÍNDICE GENERAL

El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, exhibió un incremento mensual desestacionalizado del 0,2% en julio. La serie se encuentra 1,6% por debajo del máximo alcanzado en febrero y se ubicó 12% por encima de julio del año pasado.

Durante julio, cinco de las doce series que componen el índice evidenciaron una variación mensual positiva. El mayor impulso provino de la molienda de soja, que creció 1,1% frente a junio, y la producción láctea que también mostró un desempeño favorable, con un incremento mensual de 0,6%. El avance mensual de labores agrícolas creció 0,4% mensual y en menor medida aumentó la molienda de girasol y la faena de porcinos, que experimentaron variaciones de 0,2% y 0,1%, respectivamente.

Dentro de las actividades que experimentaron variaciones mensuales negativas, se evidencia que el procesamiento de cebada retrocedió 2,4% y el de trigo 0,5%. En biocombustibles, la elaboración de bioetanol y de biodiesel habría disminuido 1,9% y 0,9%, respectivamente. Por el lado de las faenas, la bovina cayó 1,2% y la aviar 0,6%. Finalmente, las exportaciones de las cadenas agroindustriales en valor se redujeron 0,6% respecto de junio.

Analizando las variaciones interanuales, se observa que el IACA-BCR se posicionó 12% por encima de julio de 2025. Ocho de las doce series que integran el indicador superaron los niveles registrados durante el mismo mes del año anterior, reflejando un crecimiento extendido entre la producción primaria, la actividad industrial y las exportaciones.

En primer lugar, el IACA-Cultivos marcó una suba interanual del 18,6%, consolidándose como uno de los principales motores del índice general. Este desempeño se enmarca en una campaña agrícola 2025/26 récord, caracterizada por una producción histórica de trigo y maíz, la mayor cosecha de girasol del siglo y el mayor volumen de soja desde la campaña 2018/19.

Por su parte, el IACA-Agroindustria se ubicó 0,6% por encima de julio de 2025, impulsado fundamentalmente por el desempeño de la actividad molinera. La molienda de cebada creció 21% interanual, mientras que el procesamiento de girasol avanzó 11,7% y el crushing de soja aumentó 5,4%. También se destacaron la producción de biodiesel, con una suba del 14,5%, y la faena porcina, con un incremento del 10,2%, mientras que la producción de leche se posicionó ligeramente al alza (2,4%). Estos incrementos lograron compensar las caídas interanuales observadas en la faena bovina y aviar, la molienda de trigo y la producción de bioetanol.

Finalmente, el IACA-Agroexportación exhibió un incremento del 2,7% respecto a igual mes del año anterior, encadenando trece meses consecutivos de crecimiento interanual. El resultado se explicó por una mejora en las cantidades exportadas, impulsada principalmente por los complejos maíz, girasol y carne y cueros bovinos, que compensó el retroceso del complejo soja.

SUBÍNDICES

IACA – Cultivos: Actividad de la producción de granos

El IACA – Cultivos refleja la evolución de las labores de siembra y cosecha de los principales cultivos de Argentina cada mes a través de la serie de avance mensual de labores agrícolas, con el objetivo de medir con dicha periodicidad la actividad primaria de producción de granos. En julio, la actividad primaria registró un incremento mensual desestacionalizado del 0,4%. De esta manera, el máximo histórico de la serie pasó a ubicarse en febrero de este año, mientras que el nivel de julio se situó apenas un 1,5% por debajo de dicho registro.

Durante el séptimo mes del año, concluyó la cosecha de soja y se registraron avances en la recolección de maíz y sorgo. En lo que respecta a la oleaginosa, las labores de cosecha finalizaron oficialmente durante julio con la trilla de los últimos lotes remanentes en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. Como resultado, la producción de soja para el ciclo 2025/26 se estima en 51,1 Mt, la más alta desde la campaña 2018/19.

El mayor aporte a la serie vino por el lado del maíz, cuya cosecha mostró un progreso de 19 p.p. en julio, alcanzando el 82% del área estimada de cosecha a nivel nacional al finalizar el mes. Si bien las labores continuaron viéndose demoradas por la persistencia de elevados niveles de humedad ambiental y en el grano, el histórico volumen de producción del cereal, que actualmente se estima en 70,5 Mt, impulsó los niveles de actividad asociados a su recolección. Por último, la recolección de sorgo avanzó 20 p.p. en el mismo período, llegando al 99% del total implantado hacia fines del séptimo mes. Al igual que en el maíz, el progreso se vio limitado por la alta humedad relativa reinante en casi todo el territorio.

Con relación a las labores de siembra de la cosecha fina 2026/27, la implantación de trigo marcó un avance mensual de 22 p.p., cubriendo el 95% de un área estimada de siembra de 7 millones de hectáreas. Aunque el avance resultó favorable, se reportaron excesos hídricos en sectores del sur y sudeste bonaerense que condicionaron el ingreso a los lotes en el tramo final de la ventana de siembra. Las labores de implantación de cebada, en tanto, mostraron un progreso mensual de 44 p.p., alcanzando el 87% del área estimada de siembra y recuperando parte del retraso acumulado durante los meses previos.

IACA – Agroindustria: Actividad agroindustrial

En cuanto a la actividad del sector industrial con base agropecuaria, la misma se mantuvo prácticamente estable en relación con junio (-0,05%), luego de dos meses consecutivos de crecimiento. En términos de nivel, el subíndice se ubicó apenas 1,8% por debajo del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2025 y 0,6% por encima del registro de julio del año pasado.

Dentro de las actividades que componen al sector agroindustrial, la molienda conjunta de los principales cereales y oleaginosas avanzó 0,3% mensual y se posicionó 5,8% por encima de julio de 2025, encadenando seis meses consecutivos de crecimiento interanual. El desempeño fue traccionado por la molienda de soja y girasol, mientras que los cereales registraron variaciones negativas.

El crushing de soja encadenó el tercer aumento mensual consecutivo, con una variación del 1,1% y 4,1 Mt procesadas. La molienda de girasol, por su parte, aumentó 0,2% mensual, encadenando ocho meses al alza en los cuales acumuló un incremento del 12%. Con un procesamiento de 547.000 toneladas, julio resultó el segundo mejor registro para ese mes. El procesamiento acumulado en lo que va del año es 25% superior a lo registrado en igual período de 2025.

En cuanto a los cereales, el procesamiento de cebada registró una disminución del 2,4% mensual en julio, aunque la serie acumula un crecimiento del 10% en lo que va del año y se mantiene 21% por encima de julio de 2025. La molienda de trigo, en tanto, retrocedió 0,5% respecto del mes anterior en su medición desestacionalizada.

Por su parte, el subíndice de faena exhibió una disminución del 0,9% mensual, con variaciones negativas en dos de los tres tipos de carne analizados. En lo que respecta a la faena de bovinos, la misma registró una variación mensual negativa desestacionalizada del 1,2% respecto de junio, luego de dos meses de mejora consecutiva. Los informes del sector atribuyen la menor faena al deterioro de los caminos rurales bonaerenses por las lluvias, a un calendario con menos jornadas de comercialización y a una oferta acotada, ante la menor remisión de vacas tras la zafra y la decisión de los productores de retener hacienda.

En materia de precios, las cotizaciones en pesos constantes del sector ganadero interrumpieron en julio la corrección que venían transitando, con un incremento del 1,5% respecto de junio, el primero luego de cuatro meses consecutivos de caídas. De esta manera, el precio promedio del novillo en el mercado agroganadero en términos reales se ubicó 14,1% por debajo del nivel de febrero, cuando alcanzó su máximo valor histórico, y un 10,4% por encima de igual mes del año anterior, sosteniéndose en niveles excepcionalmente elevados.

La faena aviar registró una variación mensual negativa de 0,6% en julio, y la serie se encuentra un 6% debajo de julio 2025, siendo el séptimo mes negativo en variaciones interanuales. Por su parte, la faena porcina continuó mostrando un sólido desempeño, con un avance mensual del 0,1%. Así, el acumulado de los primeros siete meses del año alcanzó 5,4 millones de cabezas, un 11% por encima de igual período de 2025 y el mayor volumen registrado en términos históricos para este período.

Con respecto al sector lechero, la producción desestacionalizada exhibió un aumento del 0,6% en julio respecto al mes anterior. Con este resultado, la serie muestra incrementos en 25 de los últimos 28 meses, acumulando un crecimiento del 16,6% en dicho período. En este sentido, la producción mensual alcanzó 1.046 millones de litros durante el séptimo mes del año, el segundo mejor registro para julio desde el inicio de la serie. Incluso, el acumulado para los primeros siete meses del año ascendió a 6.400 millones de litros y se posicionó como el segundo más elevado en términos históricos.

Según fuentes del sector, el crecimiento de la producción láctea se explica fundamentalmente por un proceso de concentración y mayor eficiencia productiva, donde los establecimientos de mayor escala compensan la reducción en el número total de tambos y vacas mediante mayores rendimientos individuales y un incremento en el contenido de sólidos útiles (grasa y proteína). Este dinamismo se ve traccionado por una fuerte expansión de las exportaciones, que en el primer semestre crecieron lideradas por la leche en polvo y los quesos, sumado a una recuperación del consumo interno.

En materia de precios, la cotización en dólares por litro de leche se ubicó en U$S 0,347 para el mes de julio, marcando una disminución del 1,5% respecto de junio, aunque por encima del precio promedio de los últimos cinco años, que se estima en U$S 0,253 / litro. Por su parte, a nivel internacional, el mercado lácteo atraviesa un período de ajuste en las expectativas, caracterizado por una mayor estabilidad en los precios, pero en niveles inferiores a los observados anteriormente. En este sentido, el índice internacional de precios de productos lácteos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) marcó un leve retroceso mensual en julio, en este caso del 0,7%, alcanzando su nivel más bajo desde octubre de 2023.

Finalmente, se estima que la producción conjunta de biocombustibles, medida a través de la elaboración de biodiesel y bioetanol, habría disminuido 1,4% en julio, aunque se habría ubicado 4,4% por encima del año anterior. Diferenciando por producto, la elaboración de biodiesel habría caído 0,9% respecto de junio, luego de tres meses consecutivos de incrementos mensuales. Asimismo, se estima que la producción de bioetanol habría retrocedido 1,9% mensual, siendo la cuarta variación negativa consecutiva.

En términos de mezcla obligatoria, en julio se mantuvo vigente el esquema de bioetanol al 12% en naftas y biodiésel al 7,5% en gasoil, con la posibilidad de incorporar voluntariamente hasta un 15% de bioetanol en naftas y hasta un 20% de biodiésel en gasoil. Por su parte, para el séptimo mes del año, la Secretaría de Energía dispuso un incremento del 3,5% en el precio de adquisición del biodiésel, fijándolo en $1.924.080 por tonelada; mientras que los precios mínimos del bioetanol aumentaron 2%, hasta $1.043,6 por litro para el elaborado a base de caña de azúcar y $956,5 por litro para el elaborado a base de maíz.

IACA – Agroexportación: Actividad de la agroexportación

Analizando el último eslabón de la cadena a través del IACA-Agroexportación, se advierte que las exportaciones de los principales complejos agroindustriales, medidas en dólares constantes, arrojaron una variación mensual desestacionalizada negativa del 0,6% en julio. A pesar de ello, el acumulado de los primeros siete meses del año se ubicó 11,7% por encima de igual período de 2025.

En términos de volumen, durante julio se exportaron 10,5 Mt de productos pertenecientes a los nueve complejos considerados, volumen que resultó 3% superior al de julio del año pasado y 16% mayor al promedio de los últimos cinco años. Cinco de los nueve complejos incrementaron sus cantidades exportadas en términos interanuales, mientras que seis superaron el promedio del último quinquenio.

Entre los desempeños más destacados se encontró el complejo maíz, que despachó 5,5 Mt, un 38% por encima de julio de 2025 y el mayor volumen registrado para dicho mes desde el inicio de la serie. El complejo girasol exportó 494.100 toneladas, lo que implicó un crecimiento del 24% interanual y también un máximo para un mes de julio. Por su parte, el complejo carne y cueros bovinos despachó 115.000 toneladas, el mayor volumen para dicho mes en toda la serie, con un aumento del 12% interanual en cantidades.

A pesar de estos desempeños, en términos de valor las exportaciones totalizaron US$ 4.063 millones. Expresado en dólares constantes, esta cifra se ubicó 1,4% por debajo de julio de 2025, interrumpiendo cuatro meses consecutivos de crecimiento interanual. Este resultado se explica fundamentalmente por el complejo soja, el cual concentra el 43% del valor exportado por los nueve complejos. Este último despachó un 24% menos de toneladas que en igual mes del año anterior, con una caída del 21% en la facturación.

Entre los restantes complejos que mostraron caídas, el complejo cebada exportó 56.300 toneladas, un 73% por debajo de julio del año pasado, mientras que el complejo avícola presentó retrocesos tanto en volumen como en valor, con embarques 53% inferiores a los de igual mes de 2025. Las exportaciones de trigo alcanzaron 668.600 toneladas y se mantuvieron prácticamente estables en la comparación interanual.

Compartí esta noticia !

Misiones desactiva la prohibición del glifosato y condiciona el reemplazo a alternativas viables

Compartí esta noticia !

La prohibición del glifosato en Misiones está a punto de dejar de ser una obligación establecida por ley para convertirse en un objetivo condicionado al desarrollo tecnológico, autorizaciones nacionales y las exigencias de los mercados internacionales. Ese es el cambio sustancial que propone el proyecto presentado este jueves en la Cámara de Representantes, con las firmas de 18 diputados del bloque Movimiento por lo que Viene.

La iniciativa tiene apenas tres artículos, pero modifica el corazón de la política agroecológica aprobada por la Legislatura en junio de 2023. El texto deroga el artículo 7 de la impulsada por Carlos Rovira, que prohibió el uso de glifosato, sus componentes y productos afines en todo el territorio provincial, y lo reemplaza por una fórmula abierta, progresiva y sin una fecha determinada para su cumplimiento.

La nueva redacción establece que la utilización de bioinsumos será exigible en Misiones “en la medida” en que los organismos nacionales competentes o las autoridades de los países compradores de productos misioneros hayan autorizado fitosanitarios más amigables con el ambiente. Al mismo tiempo, faculta al Poder Ejecutivo provincial a fijar los plazos, las condiciones y los requisitos del proceso de transición.

El cambio jurídico es profundo: la ley dejará de contener una prohibición expresa del glifosato. Tampoco establecerá un plazo concreto para eliminarlo. La sustitución quedará supeditada a la existencia de alternativas autorizadas y validadas por el mercado.

La norma sancionada en 2023 había fijado un período de dos años para completar la transición hacia métodos productivos más amigables con el ambiente. Cumplido ese plazo, la prohibición debía entrar plenamente en vigor.

Sin embargo, antes de que esa obligación se volviera efectiva, el gobernador Hugo Passalacqua prorrogó por cinco años la posibilidad de utilizar glifosato. Posteriormente, el Decreto 1675/25 eliminó en los hechos aquella fecha límite al extender la excepción hasta que existieran productos alternativos autorizados por los organismos nacionales y los países de destino de las exportaciones.

El proyecto presentado ahora lleva ese criterio al nivel legislativo. Ya no se trata solamente de postergar por decreto la aplicación de una prohibición vigente, sino de retirar esa prohibición del cuerpo permanente de la ley.

La diferencia no es menor. Una prórroga conserva la obligación y posterga su cumplimiento. La reforma propuesta elimina la obligación categórica y la sustituye por un mandato futuro, sujeto a condiciones técnicas, regulatorias y comerciales que todavía no están plenamente satisfechas.

El artículo proyectado tampoco menciona directamente al glifosato. Habla de la exigibilidad de los bioinsumos y de la autorización de “fitosanitarios amigables con el ambiente”. Esa redacción permitirá mantener el uso del herbicida mientras no haya sustitutos adecuados para cada actividad, autorizados por el Senasa u otros organismos nacionales y aceptados por los mercados compradores.

Además, la expresión “nacional y/o” países de destino introduce un esquema potencialmente variable: la transición podrá depender no solamente del cultivo y del producto alternativo disponible, sino también del mercado al que se dirija cada producción.

El objetivo permanece, el plazo desaparece

La posición oficial intenta diferenciar la modificación normativa de una reivindicación del glifosato. El argumento central es que Misiones mantiene como horizonte estratégico una chacra orgánica y sustentable, pero reconoce que ese proceso no puede quedar atado a fechas que desconozcan las condiciones reales de la producción.

“El horizonte estratégico se mantiene firme: la chacra misionera avanza de manera decidida hacia un modelo orgánico y sustentable, donde la eliminación progresiva del glifosato es una prioridad innegociable”, sostiene el Gobierno. La revisión se justifica, sin embargo, en la falta actual de alternativas biológicas que reúnan simultáneamente cuatro condiciones decisivas: que estén probadas, certificadas, sean económicamente accesibles y cuenten con homologación en los mercados nacionales e internacionales.

El Gobierno advierte que imponer una prohibición sin sustitutos viables no garantiza una producción más limpia, sino que puede llevar a los productores a utilizar el producto de manera informal, sin registro ni asistencia técnica. También plantea una consecuencia todavía más severa: bajo el texto vigente, los colonos podrían quedar formalmente impedidos de comercializar o exportar su producción aun cuando los mercados compradores admitan el uso regulado del glifosato y no reconozcan las alternativas desarrolladas localmente.

Desde esa perspectiva, la modificación “no defiende al glifosato, sino al productor”. La prioridad inmediata pasa a ser evitar que la chacra misionera cargue con una restricción que no existe en otras provincias competidoras y que podría incrementar costos, reducir rendimientos o cerrar mercados.

Una ley de vanguardia que chocó con la escala productiva

La Ley de Promoción de la Producción de Bioinsumos fue impulsada por Rovira -entre otros diputados- y aprobada en 2023 como uno de los pasos más ambiciosos del modelo ambiental misionero. La norma no se limitó al glifosato: creó un marco para investigar, desarrollar, producir, registrar, comercializar y utilizar productos biológicos naturales. Pero en la práctica, únicamente abrió las puertas a una empresa: Agro Sustentable, que le proveía bioinsumos al Gobierno para repartirlos en las chacras. En enero, Passalacqua cortó ese vínculo. 

La prohibición fue, sin embargo, su disposición más contundente y controvertida. Desde el comienzo, entidades agrarias, productores yerbateros, forestales, tabacaleros, tealeros, ganaderos y asesores técnicos advirtieron que no existía un herbicida biológico capaz de reemplazar al glifosato en todas sus funciones, con costos, disponibilidad y eficacia comparables.

La controversia se profundizó con la experiencia de Agro Sustentable, la compañía encabezada por Joaquín Basanta -socio de Augusto Marini, titular de Alegramed, otra empresa bajo la lupa- que se instaló en el Parque Industrial de Posadas y le vendió insumos a la Provincia para su distribución entre productores. La empresa quedó ligada política y comercialmente a la primera etapa de la transición promovida por la ley.

La Confederación Económica de Misiones consideró favorable la presentación del proyecto que propone derogar el artículo 7 de la Ley VIII–N.º 103. Para la entidad, la decisión resulta “lógica” y debe avanzar en la Legislatura, ya que, a tres años de la sanción de la norma, todavía no existe un reemplazo biológico que haya demostrado eficacia real bajo las condiciones productivas de Misiones.

El respaldo, sin embargo, no implica que la CEM abandone su postura original. La organización recordó que había solicitado formalmente la derogación completa de la Ley de Promoción de Bioinsumos en representación de productores, cooperativistas, empresarios pymes, asesores técnicos y dirigentes vinculados con las cadenas forestal, yerbatera, tabacalera, tealera, ganadera y citrícola, además de la agricultura familiar y el comercio. La confederación también pidió que la experiencia sea tomada como antecedente para futuras decisiones que afecten a la actividad agropecuaria, forestal y comercial. “Cuando hay miles de familias y comunidades en juego, las definiciones deben basarse en el diálogo multisectorial y las evidencias científicas; no en ideologías o intereses particulares”, sostuvo la entidad.

Biofábrica, entre los avances científicos y los tiempos del campo

El Gobierno sostiene que la revisión de la ley no implica congelar la agenda agroecológica. La estrategia se apoyará especialmente en Biofábrica Misiones y en acuerdos con universidades e institutos científicos para desarrollar insumos basados en microorganismos nativos.

Uno de los productos más avanzados es Mihoba, elaborado con cepas locales de Trichoderma asperellum. Biofábrica informó que el desarrollo obtuvo el registro del Senasa como biofertilizante y biofungicida y que se realizaron pruebas en diferentes cultivos. No obstante, su función no equivale necesariamente a la de un herbicida total: actúa principalmente como promotor del crecimiento y para el control de determinados hongos y enfermedades.

Los ensayos también revelan una diferencia práctica frente a los productos químicos. De acuerdo con la propia Biofábrica, los microorganismos necesitan varias aplicaciones para establecerse en el suelo, mientras que algunos fitosanitarios convencionales requieren una sola intervención. Esa diferencia influye sobre los costos, la logística y la adopción por parte de los productores. 

En paralelo, Biofábrica y el Instituto de Biotecnología de Misiones desarrollan un hormiguicida biológico a base del hongo nativo Beauveria bassiana. También se estudia su uso contra el ácaro rojo del té y se ensaya Mihoba para prevenir la fusariosis en ananá. Son líneas promisorias, aunque todavía se encuentran en distintas etapas de experimentación, formulación y validación a campo.

Compartí esta noticia !

Marcha atrás con el glifosato: el Gobierno desactiva la prohibición que enardecía a la producción

Compartí esta noticia !

La ley que en 2023 pretendía convertir a Misiones en la primera provincia argentina libre de glifosato está a punto de perder su artículo más disruptivo. Y también el más resistido. Tal como anticipó Economis el domingo, el borrador de la ley ya comenzó a ser analizado por diputados. El proyecto de reforma al que todavía le restan detalles por pulir, no fija una nueva fecha para la prohibición ni extiende simplemente la transición hasta 2030. El cambio es bastante más profundo: deroga el artículo 7 de la Ley VIII Nº 103 y lo reemplaza por una disposición que ya no menciona al glifosato ni ordena su eliminación.

La nueva redacción establece que la utilización de bioinsumos será exigible únicamente cuando los organismos nacionales competentes o las autoridades de los países compradores hayan autorizado el empleo de “fitosanitarios amigables con el ambiente”. El Poder Ejecutivo provincial quedará facultado para determinar los plazos, condiciones y requisitos de esa transición.

En términos prácticos, la prohibición general y automática desaparece. El reemplazo de los productos químicos deja de depender de un calendario político provincial y pasa a quedar condicionado por la validación regulatoria, sanitaria y comercial de los productos alternativos.

Es una rectificación sustancial de la política que Carlos Rovira promovió hace poco más de tres años y que el Gobierno presentó entonces como uno de los pilares de su modelo de agricultura sustentable.

El proyecto lleva las firmas de Juan José Szychowski, Sara Carolina Butvilofsky, Arabella Mariel Soler y Ángel Centeno. Los cuatro legisladores están hoy identificados como integrantes del Movimiento por lo que Viene, el espacio político referenciado en el gobernador Hugo Passalacqua.

El dato no es accesorio. No se trata de una modificación presentada por la oposición ni de uno de los proyectos que, desde 2023, intentaron revisar o derogar la restricción. La reforma surge de la nueva corriente política que lidera hoy Passalacqua.

La composición de las firmas expone así una segunda lectura: la revisión de la política de bioinsumos también forma parte de la reconfiguración de la política misionera. El espacio conducido por Passalacqua asume la responsabilidad de corregir una de las leyes emblemáticas de Rovira y, al mismo tiempo, de las más resistidas.

Qué decía la ley sancionada en 2023

La Ley VIII Nº 103 fue sancionada el 22 de junio de 2023 y publicada oficialmente en julio de ese año. Su finalidad general era establecer un marco para la investigación, el desarrollo, la producción, el registro, la comercialización y la utilización de bioinsumos.

La norma definió a los bioinsumos como productos biológicos elaborados a partir de microorganismos, macroorganismos, extractos o compuestos bioactivos destinados a la producción agropecuaria, agroalimentaria, agroindustrial y agroenergética.

También creó el Registro Provincial de Productores de Bioinsumos y habilitó al Estado a brindar incentivos financieros y asistencia técnica a las personas humanas o jurídicas inscriptas.

Pero el verdadero corazón político y productivo de la ley estaba en su artículo 7:

“Se prohíbe la utilización del glifosato, sus componentes y afines en toda la Provincia”.

La prohibición debía comenzar dos años después de la publicación oficial, como parte de una “transición progresiva” hacia métodos más amigables con el ambiente. Eso ubicaba el vencimiento original a mediados de 2025, aunque Passalacqua extendió el plazo hasta 2030. 

La sanción de la ley le abrió las puertas a Agro Sustentable, la empresa presidida por Joaquín Basanta, socio de Augusto Marini -dueño de los canales de streaming Blender y Carajo y de la aplicación AlegraMed, que también será dada de baja– que se instaló en el Parque Industrial de Posadas. Desde enero el Gobierno dejó de comprarle bioinsumos a esa empresa.

Compartí esta noticia !

RENATRE impulsa herramientas para profesionalizar el empleo rural y mejorar la competitividad del agro

Compartí esta noticia !

En un contexto en el que la competitividad del agro ya no depende únicamente de la productividad sino también del cumplimiento de estándares laborales y de sostenibilidad, el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) presentó dos herramientas orientadas a fortalecer el empleo formal y mejorar la gestión de recursos humanos en las empresas del sector. Lo hizo durante la Jornada Ganadera organizada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en el marco de la 138° Exposición Rural de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional que se desarrolla en Buenos Aires.

El eje del encuentro fue el conversatorio “Desafíos y herramientas para el empleo rural”, un espacio que reunió a productores, empresarios, técnicos, periodistas y especialistas para analizar cómo responder a las nuevas exigencias de los mercados sin perder competitividad. La propuesta puso el foco en dos instrumentos gratuitos que ofrece el organismo: la Certificación Empresarial de Prácticas Laborales Sostenibles (PLS) y el Programa de Empleo Rural (PER).

Durante la apertura, el presidente del RENATRE, Abel Guerrieri, destacó que el organismo busca ofrecer soluciones concretas para un mercado laboral que atraviesa profundas transformaciones. En ese sentido, sostuvo que tanto la Certificación de Prácticas Laborales Sostenibles como el Programa de Empleo Rural constituyen políticas que permiten acompañar a las empresas, fortalecer el empleo registrado y mejorar la competitividad de la producción agropecuaria.

La Certificación PLS fue presentada como un sello anual y renovable destinado a establecimientos que cumplen con la normativa laboral vigente y promueven condiciones de trabajo decente. Más allá de representar un reconocimiento institucional, la iniciativa apunta a convertirse en una ventaja competitiva para las empresas, en un escenario donde consumidores, compradores internacionales y cadenas comerciales incorporan cada vez más criterios sociales y ambientales al momento de evaluar proveedores.

En esa línea, el delegado del RENATRE en Buenos Aires Norte, Rodrigo Esponda, explicó que la competitividad actual excede la calidad del producto y también exige demostrar que la producción se desarrolla bajo condiciones laborales adecuadas. Según remarcó, la certificación permite acreditar ese compromiso frente a mercados que valoran la sostenibilidad de toda la cadena productiva.

El segundo eje del encuentro estuvo centrado en el Programa de Empleo Rural (PER), un sistema gratuito de intermediación laboral que ya reúne más de 5.000 perfiles de trabajadores relevados. La herramienta busca reducir uno de los principales desafíos del sector: vincular de manera ágil la demanda de mano de obra con trabajadores capacitados y disponibles.

La jefa del Departamento de Empleo Rural Sostenible del RENATRE, Verónica González, explicó que el programa facilita el contacto entre empresas y candidatos previamente entrevistados, con perfiles acordes a cada búsqueda laboral. Al mismo tiempo, el sistema genera información que permite orientar las capacitaciones del organismo hacia las necesidades reales del mercado de trabajo rural.

El funcionamiento del PER es completamente digital. Las personas interesadas en acceder a un empleo rural pueden cargar sus antecedentes laborales, independientemente de estar registradas o no en el RENATRE, mientras que las empresas publican sus búsquedas mediante el Portal RENATRE y reciben postulantes previamente evaluados por el organismo, reduciendo tiempos y costos en los procesos de selección.

La actividad contó además con la participación del vicepresidente del RENATRE, Adrián Luna Vázquez; la gerente general, Sol Henchoz; autoridades del INTA encabezadas por su presidente Nicolás Bronzovich y el vicepresidente Carlos Vera; y representantes del sector privado, entre ellos el presidente de la Sociedad Rural de Formosa, Alfredo Maglietti, cuya entidad fue la primera del país en obtener la Certificación de Prácticas Laborales Sostenibles.

El encuentro concluyó con un intercambio entre los asistentes sobre los desafíos que enfrenta el empleo rural argentino y el rol que pueden desempeñar herramientas como la certificación laboral y la intermediación digital para elevar la productividad, reducir la informalidad y mejorar la inserción de las empresas agropecuarias en mercados cada vez más exigentes. En un escenario donde la sostenibilidad comienza a convertirse en un requisito comercial además de una responsabilidad social, el RENATRE apuesta a que la formalización laboral deje de ser vista como una obligación regulatoria para transformarse en un activo estratégico para el desarrollo del agro argentino.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin