producción yerbatera

FEDECOOP alertó que el precio de la yerba no cubre ni el 50% de los costos y reclamó acción del INYM

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La Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones elevó al Instituto Nacional de la Yerba Mate una nota formal en la que adhiere al reclamo de los productores primarios para instrumentar un plan de trabajo integral. Alertó por precios “irrisorios”, pagos a largo plazo y un impacto social “devastador” en el interior provincial, y propuso una batería de medidas para recomponer el equilibrio del mercado yerbatero.

La Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (FEDECOOP) presentó ante el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) un documento con inquietudes y propuestas para afrontar la crítica coyuntura que atraviesa la actividad yerbatera. En la nota, la entidad manifestó su adhesión al pedido formulado por las asociaciones de productores primarios para avanzar en la instrumentación de un plan de trabajo conjunto, con participación de todos los eslabones de la cadena productiva, como vía para abordar de manera integral los desequilibrios del sector.

El planteo, dirigido al presidente del INYM, se apoya en un diagnóstico contundente: los precios actuales de la materia prima resultan insuficientes para cubrir los costos de producción y, en la mayoría de los casos, no alcanzan ni siquiera el 50% de esos costos. A esa situación se suma el cobro a plazos extensos, que traslada los costos financieros directamente al productor y lo empuja a un escenario de subsistencia.

Precios, costos y efectos sociales en el interior misionero

Desde FEDECOOP advirtieron que la crisis yerbatera excede lo estrictamente productivo y tiene consecuencias sociales profundas en el interior de Misiones. La entidad remarcó que la yerba mate es la principal actividad económica de vastas zonas rurales, no solo por la cantidad de productores involucrados, sino también por el uso intensivo de mano de obra a lo largo de todo el proceso productivo.

En ese marco, el documento señala que la depresión de los precios de la hoja verde impacta de manera directa en el tejido social del “interior profundo” de la provincia, al reducir ingresos, limitar la capacidad de inversión y retraer el consumo local. El efecto multiplicador negativo alcanza a comercios, servicios y economías locales que dependen de la dinámica del sector yerbatero.

La Federación sostuvo que esta situación coloca al productor “al límite de la subsistencia” y compromete la sustentabilidad de una actividad que históricamente ha sido motor del desarrollo regional.

Un mercado de competencia imperfecta y el rol del INYM

En su análisis, FEDECOOP definió al mercado yerbatero como un caso típico de competencia imperfecta, caracterizado por una demanda inelástica, incapaz de absorber variaciones significativas en la oferta. En ese contexto, el libre juego de la oferta y la demanda no solo no resuelve los desequilibrios, sino que, ante escenarios de sobreoferta, provoca una caída abrupta de los precios de la materia prima.

La entidad subrayó que este fenómeno afecta en primer término al productor, pero termina generando consecuencias económicas y sociales más amplias. Por ese motivo, consideró “de vital importancia” contar con instrumentos y políticas públicas que permitan sostener un equilibrio permanente entre oferta y demanda, garantizando precios sustentables para los productores y valores razonables para los consumidores.

En ese punto, FEDECOOP recordó que la Ley N.º 25.564, en su redacción original, preveía mecanismos adecuados para alcanzar ese equilibrio. En consecuencia, planteó que la recuperación de las facultades del INYM derogadas por el DNU 70/2023 y otras normas dictadas en su consecuencia debería constituir un objetivo central del sector productivo yerbatero. Según el documento, esa recuperación permitiría avanzar hacia una actividad “pujante, en constante crecimiento, con precios justos y generadora de muchos puestos de trabajo bien remunerados”.

Propuestas concretas: calidad, exportaciones y promoción

Además de adherir al pedido de un plan de trabajo conjunto, FEDECOOP presentó una serie de propuestas orientadas a paliar la crisis, fortalecer la calidad del producto y expandir el mercado yerbatero.

Entre los ejes centrales, la Federación propuso intensificar el contralor de calidad de la yerba mate, una facultad que el INYM conserva. El objetivo es asegurar que el producto que llega a góndola cumpla con los estándares establecidos por la normativa del Instituto, el Código Alimentario Argentino y la legislación vigente. En ese sentido, sugirió la firma de convenios con el Senasa y la Anmat para ampliar las capacidades de fiscalización, a partir de antecedentes surgidos de inspecciones del propio INYM que detectaron incumplimientos en algunas marcas.

Otro punto relevante es la posibilidad de exportar subproductos de la yerba mate. FEDECOOP mencionó el interés de una empresa brasileña en adquirir el excedente de palos que se genera durante el proceso productivo, actualmente destinado al descarte, para su uso en la elaboración de alimento balanceado para ganado bovino. La Federación consideró que esta alternativa podría transformarse en una nueva oportunidad comercial para el sector, siempre que se garantice la inutilización del subproducto para consumo humano y se evite su uso como agregado en los paquetes de yerba mate, mediante una normativa específica.

Publicidad, nuevos consumos y corresponsabilidad gremial

En materia de expansión del mercado, FEDECOOP planteó la necesidad de una política de publicidad sostenida por parte del INYM, tanto en el mercado interno como en el internacional. La entidad recordó que el Instituto financió numerosos estudios científicos que demuestran las bondades de la yerba mate y los beneficios de su consumo para la salud, y sostuvo que esos resultados deben difundirse de manera sistemática para ampliar la base de consumidores.

La propuesta incluye el uso de medios tradicionales y digitales, y la promoción del producto genérico “yerba mate”. En caso de publicitar marcas, FEDECOOP señaló que debería garantizarse igualdad de condiciones para todas las que participan del mercado. También propuso difundir nuevas formas de consumo, más allá del mate tradicional, especialmente en ferias y eventos nacionales e internacionales en los que participe el INYM.

Por otro lado, la Federación defendió la continuidad del Convenio de Corresponsabilidad Gremial, al que definió como un instrumento clave para regularizar las relaciones laborales del sector, eliminar la competencia desleal y facilitar el cumplimiento de las cargas sociales, con beneficios tanto para los productores como para el Estado. En ese sentido, solicitó que el INYM tenga un rol activo en la defensa y difusión de este sistema.

Estampilla digital y fondo de becas

Finalmente, FEDECOOP retomó una propuesta impulsada desde el sector cooperativo: la instrumentación de una estampilla digital que sustituya al sistema actual. Según la Federación, esta medida permitiría un ahorro de recursos estimado en “varios cientos de millones de pesos”, dotando al INYM de mayor eficiencia y austeridad administrativa.

Como complemento, propuso que los recursos ahorrados se destinen a la creación de un fondo de becas estudiantiles para hijos de productores yerbateros que cursen estudios primarios, secundarios o universitarios, como una política de impacto social directo en las comunidades rurales.

El documento elevado al INYM lleva las firmas del presidente de FEDECOOP, Edgar Gustavo Hein, y de los consejeros Roberto Buser y Mario Benítez, y se inscribe en un contexto de creciente tensión en la cadena yerbatera, donde los productores reclaman respuestas institucionales frente a una crisis que amenaza la sustentabilidad económica y social de la principal economía regional de Misiones.

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Preocupación en el sector yerbatero: recomiendan monitoreos y podas para frenar el mal de la tela

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Una especialista del INTA Montecarlo advirtió sobre la necesidad de intensificar los monitoreos y las prácticas de manejo para evitar la propagación del hongo que afecta severamente a los yerbales. La recomendación surge en un contexto de mayor sensibilidad sanitaria en los sistemas productivos de Misiones, donde la enfermedad, conocida como “mal de la tela”, puede generar pérdidas relevantes en calidad y rendimiento si no se detecta y controla a tiempo.

Una enfermedad fúngica de rápida propagación que exige monitoreos constantes

En diálogo con este medio, Delia Dummel, investigadora del Grupo de Sanidad Vegetal del INTA Montecarlo, explicó que el mal de la tela “es una enfermedad que es producida por un hongo”, cuyo nombre técnico —según precisó— “es bastante difícil”, pero que presenta un comportamiento bien identificado en campo.

La especialista detalló que el patógeno infecta la planta de yerba mate y provoca inicialmente “un micelio blanco que a medida que va prosperando coloniza las hojas y los tallos y los termina secando”. Como consecuencia, las hojas se desecan pero permanecen adheridas al tallo debido al crecimiento del micelio, que forma una trama visible: “por eso le dicen también mal de la tela, porque este hilo, si lo miramos en la hoja y se lo retira, queda como una tela finita”, explicó.

Dummel remarcó que la principal forma de diseminación es el contacto directo entre plantas, lo que convierte la vigilancia permanente en una herramienta crítica para evitar que el foco avance a sectores sanos del yerbal.

Recomendaciones sanitarias: recorrida de lotes, poda estratégica y aplicaciones con criterio técnico

La investigadora insistió en que la primera línea de defensa es la observación sistemática del cultivo: “la recomendación ahora es que el productor vaya al campo, recorra, haga los monitoreos”. En los casos donde se detecten síntomas incipientes, la medida inmediata es retirar el material afectado para reducir la carga de inóculo.

Si el productor identifica sectores más comprometidos, Dummel sugiere postergar la poda de esa zona para el final de las labores, evitando movilizar estructuras infectadas y disminuir el riesgo de dispersión.

En relación con el control químico, indicó que su implementación debe formar parte de un manejo integrado, y que solo se recomienda cuando las prácticas culturales no resultan suficientes. “Respetar las indicaciones del marbete es fundamental”, subrayó, tanto en dosis como en tiempos y condiciones de aplicación.

Asimismo, recordó que las intervenciones deben realizarse cuando hay brotación nueva, etapa en la que la planta es más susceptible. Sobre los tiempos de resguardo, advirtió: “hay que respetar el tiempo de carencia, que generalmente oscila entre cuarenta y cinco y sesenta días según el producto”.

Impacto productivo y riesgos para la cadena yerbatera: la urgencia de sostener la sanidad del cultivo

El avance del mal de la tela preocupa porque su progresión puede comprometer tanto la estructura vegetativa como la calidad del material cosechado. En un escenario de alta presión sanitaria, el INTA busca instalar la necesidad de protocolos más estrictos de monitoreo y manejo dentro de los yerbales, especialmente en establecimientos de menor escala donde la enfermedad suele detectarse tardíamente.

La advertencia coincide con un contexto regional en el que las condiciones ambientales favorecen el desarrollo de enfermedades fúngicas, y donde la yerba mate —base económica y cultural del NEA— requiere resguardar su sanidad para evitar pérdidas evitables en un cultivo de ciclo largo.

Para el sector productivo, las recomendaciones del INTA apuntan a minimizar daños, evitar la expansión del patógeno y proteger la sustentabilidad de los yerbales, mientras se fortalecen estrategias de prevención que reducen costos y aumentan la eficiencia del control.

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Yerba mate y legado familiar, la evolución productiva del secadero Don José

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Raíces yerbateras en tiempos de cambio: la historia de la familia Frei con el secadero de yerba Don José y los desafíos productivos de un sector clave para Misiones

La trayectoria del secadero Don José —fundado en 1962 en Montecarlo— sintetiza medio siglo de transformaciones en la cadena yerbatera: concentración industrial, tensiones regulatorias, innovación tecnológica, desafíos de financiamiento y crecientes exigencias ambientales y de mercado. En una entrevista realizada por La Start Up CACIM, Raúl Frei, actual responsable de la empresa familiar, reconstruye ese camino y analiza la situación actual del sector, donde la mecanización, el manejo del suelo y la estabilidad institucional emergen como factores críticos para la competitividad.

Una historia que atraviesa generaciones: del sueño inmigrante al desafío de sostener un secadero familiar

El recorrido de la familia Frei está ligado desde sus orígenes al desarrollo productivo del norte misionero. El abuelo suizo de Raúl llegó primero a Eldorado y luego inició en 1962 un secadero rudimentario, después de que un intento por montar un aserradero fracasara por restricciones a la importación de maquinaria.

Mi abuelo quería hacer un aserradero… recibió un crédito en Suiza, estaba todo encaminado, pero el gobierno de Perón no le permitió traer las máquinas”, recuerda Raúl. Ese giro forzado marcó el nacimiento del secadero Don José, construido “sin un mango, pobre como rata”, con apenas dos hectáreas de tierra y un generador diésel que movía todo el sistema.

Su padre continuó el legado en condiciones durísimas: “Mi papá trabajó como cualquier horquillero de planchada, foguista… le tocó hacer de todo”. El negocio atravesó momentos críticos, incluida la paralización de cosecha de 1966 por sobreoferta. La familia sostuvo la estructura gracias a austeridad extrema, reinversión constante y compra gradual de chacras durante la gran depresión yerbatera de los años ’90.

Esa estrategia permitió a la empresa tener hoy aproximadamente la mitad de su materia prima provista por sus propias plantaciones. “Antes era casi 100% hoja comprada afuera; ahora estamos 50 y 50. Si no plantábamos en los 90 hoy estaríamos parando por falta de hoja”, afirma Raúl.

Estructura productiva de la yerba: concentración, costos, financiamiento y la tensión por la regulación

La mirada de Raúl sobre la evolución del sector yerbatero es crítica y directa. Observa un proceso de concentración marcado: “Hoy hay grandes secaderos y como nosotros, que somos chiquitos, casi no existen más”. Según su propio relevamiento, en tiempos del gobierno de Puerta existían unos 700 secaderos; “ahora creo que somos 200 y pico nada más”.

Esta reducción se explica por múltiples factores: caída de precios en ciertos ciclos, costos crecientes, dificultades para acceder a crédito y falta de previsibilidad macroeconómica. “¿Qué vas a sacar un crédito con las tasas irrisorias que hay en este país? Jamás me animé: acá no hay reglas claras”, señala.

El análisis de precios y márgenes también muestra un diagnóstico estructural: el secadero queda atrapado entre productor y molino. “El secadero no tiene mucho margen: es oferta y demanda. Cuando falta hoja pagás lo que sea; cuando sobra, pagás lo que podés”.

Sobre la regulación del INYM, su postura es matizada. “A mí no me gusta que me impongan un precio, pero reconoce que “cuando apareció el INYM mejoró un poco la situación del productor”. Su propuesta: precios de referencia, no valores obligatorios, y un Instituto orientado más a la promoción que al control.

El INYM debería ser el Instituto de Promoción de la Yerba Mate en el mundo… la ventana para vender más”.

Innovación como respuesta: mecanización, tecnología de secado y manejo del suelo

Aunque se define austero y reacio al endeudamiento, Raúl es uno de los productores pioneros de la mecanización de la cosecha en la zona de Montecarlo.

La decisión no fue sencilla: “Primero baja mucho el kilaje y te preguntás si hiciste bien. Pero a los dos años la planta recupera y a los tres o cuatro se pone interesante”. Hoy, defiende el sistema con argumentos productivos, sanitarios y económicos:

  • Mejor higiene y calidad: “La hoja de seis meses tiene menos metales pesados que una hoja de dos años”.
  • Menor riesgo laboral.
  • Mayor eficiencia por hectárea.

Sin embargo, el proceso enfrenta un problema estructural: la corresponsabilidad gremial. “Una máquina con tres operarios paga cargas sociales como si cosechara con quince. Eso nos representa casi el mismo costo que la cosecha en sí”. Considera imprescindible diferenciar el esquema entre cosecha manual y mecanizada, tal como ya ocurre en la BIT.

El manejo del suelo es otro punto crítico. “La tierra se está empobreciendo en todos lados”, advierte, y reclama cambios profundos: incorporación de ganadería para reciclar nutrientes, mejor manejo de cobertura y educación económica básica para los productores. “No hacemos costos… falta mucha educación desde la escuela”.

En tecnología de secado, visualiza un salto inminente hacia sistemas libres de humo, esenciales para exportación. Cita el ejemplo del quemador de chip sin emisiones: “Eso es lo que sueño para el secadero… me parece fantástico y creo que va por ahí”.

Mercados, exportación y futuro: la yerba mate ante un mundo más exigente

Raúl observa un fenómeno global que favorece al sector: el consumo creciente de yerba y derivados en Europa. “En Suiza ya no es raro ver gente tomando mate… gracias a Messi, Colapinto y la difusión en redes”. Incluso marcas como Tony Mate, con base en Suiza, se abastecen de yerba misionera.

Pero la oportunidad exige calidad, trazabilidad y estándares industriales más homogéneos. “Nunca nos pagaron un peso más por buena calidad en el secadero. Eso tiene que cambiar si queremos competir afuera”.

A la vez, advierte que Paraguay y Brasil ya están importando maquinaria argentina de cosecha mecanizada. “Si nosotros no mecanizamos, ellos sí lo van a hacer”, alerta.

La mirada institucional y el país necesario para producir

La dimensión macroeconómica atraviesa toda la entrevista. Raúl identifica un problema estructural: imprevisibilidad y costos laborales que desalientan la formalidad.

Su “bala de plata” —la medida única que eliminaría si pudiera— es contundente: “Quisiera un buen seguro de desempleo, bien financiado y controlado, y que desaparezca la indemnización por antigüedad. Eso es lo que más le asusta a un emprendedor para tomar gente”.

El objetivo, dice, es replicar modelos europeos donde el trabajador está protegido y el empleador puede contratar sin riesgo extremo. “Allá cuando necesitás a alguien lo podés tomar sin miedo”.

También señala la infraestructura como condición para el arraigo rural: “Después de 50 o 60 años todavía tenemos caminos de tierra… eso me parece patético”.

La falta de asfalto en zonas productivas afecta logística, calidad de vida e inversión: “Con buenos caminos la gente viviría mejor en la chacra que en la ciudad”.

Un legado que persiste

A pesar de las dificultades, la familia Frei continúa operando un secadero independiente, integrado a la producción propia y apoyado en innovación gradual. Su historia evidencia los cambios que atravesó la economía yerbatera de Misiones: desde la barbacuá artesanal de los años ’60 hasta la mecanización inteligente y los mercados globales del siglo XXI.

Y, sobre todo, muestra cómo las decisiones individuales —austeridad, reinversión, adaptación y trabajo familiar— permiten sostener emprendimientos en sectores marcados por volatilidad y competencia creciente.

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Misiones celebra su identidad productiva con la 47ª Fiesta de la Yerba Mate, economía, tradición y desarrollo local

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Passalacqua lanzó la Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate: “Esta celebración refleja nuestra identidad y es parte de lo que somos los misioneros”

El gobernador Hugo Passalacqua encabezó la presentación oficial de la 47ª edición de la Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate, que se realizará del 13 al 16 de noviembre en Apóstoles. Con más de 200 expositores, jornadas tecnológicas, espectáculos y una Ronda de Negocios internacional, la celebración se consolida como un espacio productivo, cultural y turístico clave para la economía yerbatera y el desarrollo regional.

Una celebración que impulsa identidad, economía y desarrollo

El lanzamiento tuvo lugar en la Casa de Gobierno en Posadas, donde el gobernador Passalacqua destacó la trascendencia histórica y económica de la yerba mate para Misiones y la Argentina.
“Esta celebración tiene un sabor especial, porque refleja nuestra identidad. Es parte de lo que somos los misioneros”, afirmó, recordando que “la yerba mate es el motor productivo desde los tiempos jesuíticos y hoy sigue siendo símbolo de unidad y trabajo para nuestra provincia”.

La Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate 2025 reunirá a más de 200 stands de productores, empresas, emprendedores, cooperativas e instituciones, que exhibirán la potencia económica y cultural del sector. En paralelo, se desarrollarán Jornadas Tecnológicas orientadas a promover la innovación, la rentabilidad y la sustentabilidad de la cadena productiva.

El evento no solo constituye un espacio de exhibición y esparcimiento, sino también un foro de articulación económica y tecnológica para el futuro del sector yerbatero.

Ronda de Negocios y enfoque productivo

Una de las novedades más relevantes será la Ronda de Negocios, que se realizará el sábado 15 de noviembre por la mañana en el Campus Universitario de Apóstoles, donde empresas, inversores y emprendedores del país y del exterior mantendrán reuniones presenciales y virtuales.
El objetivo es fortalecer los encadenamientos productivos, promover la exportación de yerba mate y abrir nuevas oportunidades de comercialización.

“Es muy inteligente aprovechar este tipo de espacios para generar oportunidades de exportación y potenciar la producción en un contexto complejo. Este tipo de iniciativas inspiran a seguir creciendo”, señaló Passalacqua.

La intendenta de Apóstoles, María Eugenia Safrán, también subrayó la importancia de la Fiesta como motor de desarrollo local:
“Genera movimiento económico, turismo y participación ciudadana. La entrada será libre y gratuita porque queremos que todos puedan disfrutar, acompañar a nuestros productores y fortalecer la economía local”.

Por su parte, el presidente de la Comisión Organizadora, Fernando Ojeda, remarcó el carácter internacional del evento y la presencia de delegaciones de Paraguay y Brasil, lo que reafirma su posicionamiento como “una fiesta que trasciende fronteras”.

Cultura, turismo y una agenda que une tradición y futuro

La Fiesta contará con cuatro jornadas de espectáculos musicales, exposiciones y actividades familiares. Entre los artistas destacados se presentarán Sele Vera, La Konga, Piko Frank, Uriel Lozano, Cristian y la Ruta, y Pablo y su grupo, además de la tradicional elección de la Reina Nacional de la Yerba Mate.

El evento incluirá también una Peña Folklórica, un patio agroindustrial con maquinaria, un espacio gastronómico “Sabores de la Yerba”, y un almuerzo de la familia yerbatera, que reunirá a trabajadores, tareferos, cooperativas y molineros en el predio de Las Potreras.

La agenda cultural culminará el domingo 16 con el cierre musical y el sorteo del bono colaboración, cuyos fondos se destinarán a instituciones educativas y deportivas locales.

Passalacqua destacó que la organización del evento “no depende de empresas externas, sino del trabajo conjunto de vecinos, productores, tareferos, cooperativas y consumidores. Es una fiesta hecha por y para el pueblo misionero”.

Con esta edición, Misiones refuerza su liderazgo en el sector yerbatero, que representa una de las principales economías regionales del país y un emblema de su identidad productiva y cultural.

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“El INYM es una conquista histórica que no podemos perder”

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Sindicato de Obreros Rurales exige defender el INYM como garantía de derechos y equidad en la cadena yerbatera

El Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR), representado por Ana Cubilla, se sumó a la convocatoria en defensa del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), advirtiendo que su debilitamiento pone en riesgo una conquista histórica del sector productivo y laboral. La dirigente señaló que el instituto no solo regula precios y producción, sino que otorga un marco de referencia que impacta directamente en las paritarias rurales y en la calidad de vida de miles de trabajadores.

Un organismo nacido de la lucha social y productiva

El INYM fue creado tras intensas movilizaciones en los años noventa y principios de los 2000, en un escenario similar al actual de crisis de precios, desigualdad y concentración del mercado. Cubilla recordó que “es una institución que nació de la lucha de los años noventa, parecido a lo que está pasando ahora. Durante veinte años se logró sostener un piso regulatorio que no podemos perder porque se le ocurra a un presidente de la Nación”.

La sindicalista subrayó que, aunque el INYM no regula directamente las condiciones laborales —que se fijan en la Comisión Nacional de Trabajo Agrario—, su rol es determinante como referencia. “Eso da un piso de todas maneras para ver cuánto es esa paritaria a partir de lo que dice el INYM cada cosecha de cada año”, explicó.

Cubilla también cuestionó la postura oficial del gobierno nacional, al que acusó de desconocer la naturaleza autárquica del instituto: “No se maneja solo el Instituto de la Yerba Mate, es autárquico. El presidente de la Nación no acata ni siquiera las órdenes de la justicia”.

La mesa yerbatera: equidad y representación

Uno de los aspectos destacados por el SUOR es el carácter plural del INYM, donde confluyen pequeños productores, industriales, cooperativas y trabajadores en un espacio de deliberación conjunta. “Es muy importante, porque sentaba en una mesa en igualdad de condiciones a productores pequeños, a los grandes industriales y al sector de los trabajadores. Eso no se da en las relaciones de poder habituales”, afirmó Cubilla.

No obstante, la representante sindical señaló que aún falta ampliar la participación de las organizaciones laborales en esa mesa. “Siempre pedimos sentarnos en esa mesa, que haya más voces de los trabajadores y trabajadoras. Históricamente están muy retrasados en todo lo que son derechos laborales, porque el sinónimo de siempre es pobreza”, expresó.

La dirigente destacó la paradoja de que, pese a ser el motor que hace posible que el mate llegue a la mesa de los consumidores en Argentina y el mundo, los trabajadores rurales siguen asociados a condiciones de vulnerabilidad. “Gracias a los trabajadores se tiene el mate todos los días, pero esos trabajadores históricamente tienen sinónimo de pobreza en la provincia”, denunció.

Riesgo de retroceso social y sindical

La advertencia del SUOR apunta a las consecuencias de un eventual desmantelamiento del INYM. Según Cubilla, la pérdida del organismo implicaría un retroceso no solo económico, sino también social y político: menores precios de referencia, precarización de las condiciones laborales y exclusión de los trabajadores de los ámbitos de decisión.

“Es necesario que las organizaciones de trabajadores estén mucho más representadas en estas mesas, porque se trata de defender derechos básicos en un sector estratégico para la economía de Misiones y para la identidad cultural del país”, concluyó la dirigente.

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