INTA Misiones busca adelantar la cosecha de mandioca para llegar con “primicia” al mercado de las fiestas
La Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul del INTA avanza en una investigación que podría modificar la estrategia comercial de uno de los cultivos emblemáticos de Misiones. El objetivo es producir mandioca “primicia” para abastecer el mercado durante diciembre, cuando la demanda aumenta por las fiestas de fin de año y los precios suelen ofrecer un mayor margen para los productores.
El trabajo, encabezado por el ingeniero agrónomo Rafael Feltan, integrante del equipo de investigación en mandioca del INTA Cerro Azul, busca adelantar aproximadamente un mes el proceso de implantación del cultivo mediante la producción de plantines en invernadero, una técnica que permitiría acortar los tiempos necesarios para llegar al mercado con raíces comerciales.
La propuesta apunta a resolver una limitación propia del cultivo. La mandioca necesita temperaturas elevadas y una importante cantidad de horas de luz para desarrollar normalmente su ciclo vegetativo. Por esa razón, los productores suelen iniciar las plantaciones cuando las condiciones ambientales son favorables. La investigación intenta anticipar ese proceso utilizando condiciones controladas de invernadero.
“Lo que buscamos es llegar a diciembre con una mandioca de cinco o seis meses lista para consumo fresco”, explicó Feltan. La meta es ofrecer un producto de menor tamaño, más tierno y con rápida cocción, características especialmente valoradas por el consumidor durante las celebraciones de fin de año.
La experiencia se desarrolla mediante el uso de microestacas de dos o tres nudos implantadas verticalmente en bandejas con sustrato elaborado a partir de cáscara de pino compostada, un insumo ampliamente disponible en la provincia.
El sistema permite que las plantas desarrollen sus primeras raíces y brotes dentro del invernadero antes de ser trasplantadas a campo durante agosto. De esta manera, al momento de implantarse definitivamente ya iniciaron parte de su desarrollo fisiológico, evitando el período inicial de adaptación que requieren las estacas tradicionales.
Posteriormente, los investigadores comparan este método con dos sistemas habituales de plantación: la implantación vertical de estacas directamente en el suelo y el sistema horizontal utilizado históricamente por la mayoría de los productores misioneros.
El objetivo no es únicamente evaluar si se adelanta la cosecha, sino también analizar cuál de los sistemas genera un mejor desarrollo radicular, mayor productividad y raíces con características comerciales superiores.

Raíces más uniformes para el mercado fresco
Uno de los aspectos centrales del ensayo es mejorar la calidad comercial del producto.
Según explicó Feltan, mientras la producción destinada a la industria admite raíces de diferentes tamaños y formas, el mercado de consumo fresco exige mayor uniformidad.
La plantación vertical podría favorecer el desarrollo de raíces cilíndricas y homogéneas, facilitando su comercialización. La intención es obtener mandiocas de diámetro medio, fáciles de pelar y con tiempos de cocción reducidos, similares a los criterios de selección que hoy utilizan los consumidores al comprar papas o cebollas.
La investigación incluye dos materiales genéticos con destinos productivos diferentes: una variedad industrial y la variedad registrada por el INTA conocida como Paraguaya Cerrada, orientada al consumo fresco. El comportamiento agronómico de ambas permitirá determinar cuál responde mejor al nuevo esquema productivo.
El proyecto también incorpora una evaluación sobre distintos tipos de suelo y las condiciones climáticas que caracterizan a Misiones.
Durante campañas anteriores, los investigadores enfrentaron períodos de sequía, mientras que este año las lluvias excesivas constituyen el principal desafío. Por ello, además de comparar sistemas de implantación, se evaluará el comportamiento de las plantas en suelos rojos tradicionales y en terrenos más pedregosos, analizando la influencia del drenaje y del desarrollo radicular.
Feltan aclaró que la innovación sólo tendrá sentido si resulta económicamente viable para los productores. Por eso, además del rendimiento agronómico, el equipo medirá los costos de producción, la mano de obra requerida y el valor agregado que genera la obtención de una mandioca temprana.
“Queremos desarrollar una tecnología sencilla, que el productor pueda adoptar fácilmente con materiales disponibles en la provincia”, sostuvo.



Una estrategia para agregar valor a la producción misionera
La iniciativa forma parte de una línea de investigación orientada a fortalecer la competitividad de la agricultura familiar y de los productores de mandioca de Misiones mediante innovación aplicada.
Si los resultados confirman las expectativas, la provincia podría incorporar una ventana comercial de alto valor antes del período tradicional de cosecha, permitiendo ofrecer mandioca fresca durante diciembre, cuando la demanda se incrementa significativamente.
Más allá del aspecto productivo, el ensayo busca generar herramientas concretas para mejorar la rentabilidad del cultivo mediante diferenciación comercial, aprovechando un nicho de mercado donde la anticipación puede traducirse en mejores precios para el productor.









