El intendente de Puerto Rico se sumó al rechazo del nuevo peaje sobre la Ruta 12
El intendente de Puerto Rico, Carlos Gustavo Koth, cuestionó la decisión del Gobierno nacional de instalar una nueva casilla de peaje sobre la Ruta Nacional 12 y reclamó que los recursos destinados a infraestructura vial se traduzcan en obras, mantenimiento y rutas seguras. La medida agrega presión sobre los costos de transporte de una provincia cuya actividad productiva depende fuertemente de la conectividad terrestre.
La nueva estación de cobro, inicialmente prevista en Capioví, en el kilómetro 1462, finalmente sería ubicada en Garuhapé, a la altura del kilómetro 1483. De concretarse, quedaría a unos 68 kilómetros de la casilla existente en Colonia Victoria, ubicada en el kilómetro 1551, incrementando la carga sobre quienes utilizan de manera cotidiana el corredor de la Ruta 12.
Koth expresó su preocupación por el impacto que la medida puede generar sobre trabajadores, estudiantes, comerciantes y productores de la zona. En su planteo, el problema no se limita al pago de una nueva tarifa, sino a la relación entre el costo que afrontan los usuarios y el estado de la infraestructura por la que circulan.
El intendente sostuvo que Misiones necesita rutas seguras y obras de infraestructura antes que nuevas cargas sobre los usuarios. En ese sentido, cuestionó que el Estado nacional no destine a las rutas los recursos que recauda a través del Impuesto a los Combustibles, mientras avanza con un esquema de concesiones que incorpora nuevos puntos de cobro.
Para Puerto Rico y los municipios del centro de Misiones, además, la Ruta 12 funciona como un corredor cotidiano de movilidad laboral, comercial y educativa. Una nueva tarifa no representa solamente un costo para el transporte de cargas: también puede incrementar el gasto recurrente de quienes deben desplazarse diariamente por la vía nacional.
Koth vinculó el reclamo con una agenda histórica de infraestructura que, según señaló, incluye demandas por el gasoducto, la hidrovía, una tarifa energética diferenciada, redes ferroviarias y autovías. El planteo apunta a que la discusión sobre los peajes sea parte de una política integral de conectividad y no solamente de un mecanismo para financiar el mantenimiento vial.
El pedido del intendente de Puerto Rico es que funcionarios y legisladores nacionales revisen la iniciativa antes de su implementación. La discusión abre, además, una oportunidad para evaluar con mayor precisión el esquema de concesiones, las obras comprometidas y la distribución territorial de los costos de transporte.
Para una provincia que busca agregar valor a su producción y ampliar sus exportaciones, la competitividad no termina en la tranquera de una industria. Continúa por los caminos, los corredores logísticos y los puertos. El desafío es que las inversiones productivas encuentren una infraestructura capaz de acompañarlas y que el costo de financiarla no termine erosionando justamente las ventajas que esas inversiones buscan construir.





