El “Sunset Empresarial Chaco 2025: Invertir, Innovar, Internacionalizarse” concluyó con un rotundo éxito, reuniendo a PyMEs chaqueñas, Cámaras Binacionales y referentes de inversión en el Hotel Amerian. El evento fue organizado por el ICCTI,Federación Económica del Chaco (FECHACO), el Ministerio de Producción, Industria y empleo, Agencia para la inversión y el desarrollo y FOGACH. El evento buscó crear un espacio de vinculación estratégica para impulsar la competitividad y la expansión global de las empresas, dotándolas de herramientas y una sólida red de contactos para negocios sostenibles.
El encuentro fue inaugurado por Delfina Veiravé y Alejandro Gorodner, autoridades del ICCTI, quienes destacaron el compromiso de la provincia con la innovación y el desarrollo productivo. En la apertura, también estuvieron presentes el subsecretario de Industria y Comercio, Patricio Amarilla; el presidente de la Agencia Chaco, Martín Braillard; y el empresario industrial Alfredo González.
El panel central, moderado por el Lic. Pablo Staszewski Secretario General de FECHACO y Presidente de Cámara de Comercio Exterior del Chaco , contó con la participación de Autoridades de las Cámaras de Comercio Argentino Alemana, Argentino Israelí, Argentina Paraguaya y Argentina para el Asia y el Pacífico. Los panelistas compartieron insights valiosos y líneas de acción concretas para que las PyMEs accedan a mercados internacionales y adopten modelos de innovación.
La jornada culminó con dinámicas de rondas de negocios y networking, donde los empresarios locales establecieron contactos directos con las Cámaras y los inversionistas invitados, sentando las bases para futuros acuerdos de exportación y colaboración.
Desde el ICCTI y FECHACO reafirman la importancia de esta alianza estratégica para dotar a las empresas de Chaco con las herramientas necesarias para su internacionalización y sostenibilidad.
Empresarios alertan por el aumento del costo laboral y advierten un freno a la generación de empleo formal.
La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) manifestó su preocupación por el incremento sostenido del costo laboral en Argentina, impulsado por la suba de las tarifas de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) y los denominados “costos ocultos” de las paritarias. El sector advierte que esta combinación de factores está afectando la competitividad y limitando la creación de empleo formal, en un contexto donde la informalidad laboral supera el 43% de la fuerza de trabajo.
La eliminación de topes a las ART encareció el costo empresario
La preocupación del sector empresario se intensificó tras la Resolución Nº 18/2025 de la Superintendencia de Seguros de la Nación, que eliminó los pisos y techos que regulaban las tarifas de las ART, calculadas como un porcentaje de las nóminas salariales. La medida, vigente desde enero, derivó en aumentos directos en las primas que deben pagar las empresas, generando un impacto inmediato sobre el costo laboral total.
Desde CADAM señalaron que esta decisión se suma a una serie de cargas y contribuciones que afectan la estructura de costos y reducen los márgenes de rentabilidad, particularmente en sectores intensivos en mano de obra como el comercio y la distribución.
En paralelo, un informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) —dependiente del IIEP (UBA-CONICET)— reveló que la tasa de informalidad laboral alcanzó el 43,2% en el segundo trimestre de 2025, equivalente a cuatro de cada diez trabajadores. El estudio también subraya que más del 65% de los jóvenes se desempeñan en la informalidad, reflejando el impacto de los altos costos y la rigidez normativa sobre la empleabilidad.
Los “costos ocultos” de las paritarias: aportes y contribuciones que persisten
A la suba de las ART se agregan los llamados “costos ocultos” de las paritarias, que trascienden los incrementos salariales y comprenden una red de aportes obligatorios, contribuciones solidarias y seguros complementarios que los empleadores deben afrontar. Entre los casos más relevantes en el convenio de Comercio, que agrupa a 1,2 millones de trabajadores, CADAM destacó tres ítems que presionan las estructuras de costos:
Contribución Solidaria por COVID-19 (OSECAC): implementada en 2021 durante la pandemia, continúa vigente y se cobra por cada empleado, incluso si no está afiliado a esa obra social.
Instituto Argentino de Capacitación Profesional (INACAP): exige un aporte equivalente al 0,5% del salario de la categoría Maestranza A por cada trabajador, que se destina a un fondo que recauda más de $30.000 millones anuales, según declaraciones judiciales de la institución.
Seguro complementario de retiro La Estrella: implica una contribución del 1,6% del salario, sin posibilidad de elección de otro sistema. El 50% se acredita a cuentas individuales, mientras que el otro 50% se dirige al fondo solidario de retiro. Para acceder al beneficio, el trabajador debe haber aportado al menos 20 años.
“Muchos trabajadores nunca llegan a percibir el beneficio porque cambian de actividad, y quienes solicitan el rescate sólo reciben el 50% de lo depositado”, advirtieron desde el sector. Además, el ajuste del capital invertido por La Estrella generó controversias por su dependencia de los rendimientos financieros de la aseguradora.
Impacto sobre la competitividad y el empleo formal
CADAM subrayó que estas erogaciones adicionales —junto con las cargas sociales y tributarias— elevan significativamente el costo laboral argentino, reducen la capacidad de inversión de las pymes y desalientan la creación de empleo formal.
“El sector privado es el motor del crecimiento, pero con este nivel de presión es muy difícil sostener nuevas incorporaciones”, expresaron empresarios nucleados en la cámara.
La preocupación empresarial se alinea con los diagnósticos de los institutos de investigación laboral, que advierten que la estructura de costos y la superposición de cargas fomentan la informalidad y restringen la competitividad, en especial entre las pequeñas y medianas empresas.
La expectativa del sector está puesta en que el gobierno nacional revise el esquema de contribuciones obligatorias y restablezca mecanismos de control sobre las ART, para equilibrar la protección del trabajador con la viabilidad económica de las empresas.
La reciente inauguración del Depósito Fiscal en el Puerto de Posadas marca un punto de inflexión para la logística regional. Permite consolidar cargas, ahorrar costos y mejorar la competitividad de las pymes.
El Depósito Fiscal Posadas comenzó a operar hace tan solo dos meses y ya exhibe resultados positivos y muy alentadores. La herramienta permite que empresas locales consoliden y despachen sus cargas desde Misiones, reduciendo costos logísticos y tiempos de nacionalización. En apenas unos días, 159 camiones con madera, cuero, té y yerba mate pasaron por sus instalaciones rumbo a mercados internacionales.
El Puerto de Posadas logró un avance estratégico con la habilitación de su Depósito Fiscal, autorizado por la Dirección General de Aduanas y puesto en funcionamiento en 2025. Se trata de un recinto bajo control aduanero en el que las cargas pueden almacenarse, consolidarse y formalizarse sin necesidad de viajar miles de kilómetros hasta Buenos Aires.
El predio cuenta con dimensiones adaptadas a la operatoria de contenedores y camiones, accesos vehiculares y peatonales, y tres muelles de carga. Además, está integrado directamente a la zona primaria aduanera del puerto, lo que agiliza los procesos de verificación y despacho.
En palabras del presidente de la Administración del Puerto de Posadas y Santa Ana (APPSA) Ricardo Babiak, el Depósito Fiscal Posadas representa “una herramienta que democratiza la logística y le devuelve competitividad a la producción misionera”.
¿Por qué es ventajoso un Depósito Fiscal en Misiones?
La instalación de un depósito fiscal en Posadas responde a un reclamo histórico de productores y exportadores. Hasta ahora, cada empresa debía enviar su carga a centros de consolidación distantes, con un costo adicional en transporte, almacenaje y tiempo.
De esta manera consolidar en Posadas significa un importante ahorro en fletes, porque los camiones no necesitan viajar hasta Buenos Aires o Rosario para recién allí iniciar el proceso aduanero; y esto trae aparejada una notable reducción de los tiempos, en virtud de que la mercadería se verifica y formaliza en Misiones, y ello reduce los días de espera.
Pero además la existencia del Depósito Fiscal en Posadas incrementa la competitividad de las pymes misioneras que antes no podían asumir los gastos de logística y que ahora tienen la posibilidad de exportar desde Misiones; y le brinda un fuerte impulso al puerto porque el movimiento de cargas se concentra en la terminal local y refuerza así el corredor fluvial y abre perspectivas de mayor conectividad internacional.
Los especialistas del sector logístico coinciden en que esta infraestructura tiene un efecto multiplicador dado que cada día que un productor ahorra en flete se transforma en un día más de competitividad en el mercado global.
Los primeros resultados: 159 camiones en pocos días
Desde su puesta en marcha, el Depósito Fiscal Posadas registró un movimiento inicial de 159 camiones integrados por 70 camiones de madera aserrada, 27 de recorte de cuero depilado, 52 camiones de té negro y té verde y 10 camiones de yerba mate. Se trata de una cifra significativa para un período tan breve y que refleja la confianza de los exportadores en esta herramienta.
Además de las empresas misioneras que utilizaron es significativo el caso de Curtiembre Arlei S.A. Esta última empresa, radicada en Salta, eligió Posadas para despachar su recorte de cuero y su decisión confirma que el depósito puede atraer operadores de otras provincias, para posicionar a Misiones como un nodo logístico regional en el Norte Grande.
También utilizó los servicios del Depósito Fiscal Posadas la empresa local Plastimi, que gestionó la primera importación aérea y cuyo cargamento fue nacionalizado en el depósito fiscal, lo que demostró la adaptabilidad de la infraestructura para operar tanto con cargas fluviales como aéreas y terrestres.
Las cargas despachadas desde Posadas llegaron a destinos tan variados como Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, España, Filipinas, Francia, Israel, Países Bajos, Paraguay, República de Corea y Vietnam, en una lista que muestra que el Depósito Fiscal Posadas no se limita a exportaciones regionales en el Mercosur, sino que abre puertas hacia Asia, Europa y Norteamérica.
El impacto económico en la provincia
Los analistas estiman que la reducción de costos logísticos puede alcanzar hasta un 30% en algunos rubros. La producción y la industria locales ahorran en kilómetros recorridos, en peajes y en estadías de vehículos, a la vez que la consolidación local disminuye la dependencia de los grandes puertos metropolitanos, donde los tiempos de espera suelen extenderse y por ende los costos se disparan.
Para la provincia, la existencia del Depósito Fiscal Posadas significa un salto cualitativo que le permite a las pymes misioneras jugar en las grandes ligas del comercio internacional, y que, desde una región históricamente relegada en materia logística, se proyecta como una herramienta concreta que conecta a Misiones con el mundo.
Un estudio realizado por la Confederación Económica de Misiones (CEM) expone una radiografía preocupante del nivel de digitalización de las pymes misioneras: el comercio electrónico todavía no es el canal principal de ventas en la provincia y persiste una marcada brecha digital respecto de otros mercados más desarrollados del país.
El relevamiento revela que el 48,97% de las empresas locales sigue comercializando únicamente de manera física, sin dar el salto hacia plataformas digitales. La cifra muestra la resistencia de buena parte del empresariado misionero a incorporar herramientas de e-commerce, aun cuando estas se consolidaron a nivel global como el canal preferido de los consumidores tras la pandemia.
La investigación también confirma que solo un 1,65% de las firmas vende exclusivamente online, lo que refleja que el segmento de pymes que digitalizó el 100% de sus operaciones es prácticamente nulo.
Desde la CEM advierten que esta situación afecta la competitividad de Misiones frente a otras provincias y limita las posibilidades de expansión hacia mercados nacionales e internacionales.
Omnicanalidad incipiente y sectores rezagados
El informe detalla que:
38,27% de las empresas combina venta física y online, lo que muestra una tendencia hacia la omnicanalidad, aunque aún incipiente.
11,11% no comercializa productos ni servicios directamente, lo que sugiere que se trata de empresas de servicios internos o que trabajan exclusivamente bajo la modalidad B2B.
El uso intensivo de plataformas digitales es todavía minoritario, con fuerte dependencia de la venta presencial.
Estos datos reflejan que el proceso de digitalización es desigual y que muchos sectores todavía no lograron superar barreras tecnológicas, de inversión y de capacitación.
🗨️ ¿Sabías que en #Misiones casi 4 de cada 10 empresarios pyme combinan canales presenciales y digitales para vender? Aún así, la mayoría depende de la venta física. pic.twitter.com/z08iOaqPGD
El atraso digital tiene implicancias directas en la competitividad del entramado productivo provincial. Por un lado, limita la capacidad de las pymes para captar clientes fuera de la provincia, mientras que, por otro, aumenta la dependencia de las grandes plataformas nacionales o internacionales que concentran el comercio electrónico.
Desde el sector privado, la CEM insiste en la necesidad de políticas públicas que incentiven la adopción de herramientas digitales, financiamiento para la reconversión tecnológica y programas de capacitación para empresarios y trabajadores.
De no revertirse esta tendencia, Misiones corre el riesgo de profundizar la brecha digital respecto de provincias que ya lograron consolidar esquemas de venta omnicanal y exportación vía e-commerce.
Hacia un plan integral de digitalización
El informe de la CEM plantea un escenario de urgencia: la mitad del empresariado misionero sigue sin dar el salto digital. Para revertir esta situación, se vuelve indispensable un plan integral de transformación digital que combine infraestructura tecnológica, créditos blandos y formación de capital humano.
En un contexto de creciente competencia global, la digitalización no es solo una opción, sino una condición necesaria para sostener el crecimiento del tejido productivo provincial.
La tercera edición de la Feria Metalmecánica y Tecnológica (FE.ME.TEC.), realizada este fin de semana en Posadas, consolidó su rol como espacio estratégico para la visibilización de la industria metalúrgica regional. Con el respaldo de la Confederación Económica de Misiones (CEM) y de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), el encuentro reunió a más de 30 pymes, instituciones educativas y referentes sectoriales, en una agenda enfocada en la formación, el networking y la articulación productiva.
La feria, organizada por la Cámara Misionera de Industriales Metalúrgicos (CAMIM), se ha convertido en una referencia para el sector metalmecánico en el NEA. La presencia de pymes locales, santafesinas y brasileñas reflejó la capacidad de Misiones para posicionarse como nodo de integración regional.
El presidente de la CEM, Guillermo Fachinello, destacó el origen y la resiliencia del sector: “Venimos con un ADN industrial de grandes fabricantes de máquinas que están en el interior del interior de Misiones. Fueron ellos quienes construyeron nuestra provincia y eso hay que reconocerlo y ponerlo en valor. Hoy compartimos nuestra tecnología con otras provincias, pero insistimos con el Gobierno Provincial y Nacional en mejorar el contexto de trabajo para las pymes”.
Formación y vinculación
La agenda incluyó un desayuno empresarial que permitió a proveedores, clientes y socios de CAMIM presentar sus productos y servicios, intercambiar experiencias y analizar el presente del sector.
La presidente de CAMIM, Silvia González, subrayó: “Detrás de los productos hay procesos metalmecánicos, y todo eso somos nosotros. Necesitamos capitalizar experiencias para ser mejores y trabajar entre todos para hacer crecer nuestra industria”.
Por su parte, Ivana Taborda, secretaria de Desarrollo Federal en ADIMRA, remarcó el carácter estratégico de Misiones: “Apoyamos la FE.ME.TEC entendiendo que CAMIM es la cámara que nos representa en la provincia. La tecnología y el desarrollo hacen a la competitividad de las industrias, y estos espacios de networking son fundamentales. Misiones ocupa un lugar clave, con Paraguay y Brasil como socios naturales”.
El evento contó además con el respaldo del Ministerio de Industria, Silicon Misiones, el Puerto de Posadas, el Fondo de Crédito, ADEMI, la Municipalidad de Posadas y el Banco Nación, consolidando una red institucional de apoyo a la producción.
Las experiencias compartidas marcaron la diversidad y el alcance del encuentro. Desde Brasil, el empresario Odaylson Eder expuso sobre los procesos de simplificación administrativa que fortalecieron al sector: “Empresas fuertes hacen a las ciudades fuertes”.
Desde Santa Fe, Juan Mercado (SIR SRL) valoró la oportunidad: “Hay mucho potencial para desarrollar y mucha industria en Misiones. El desayuno empresarial fue sumamente productivo. Ojalá podamos brindar el apoyo técnico e industrial que necesita el sector”.
A su vez, la feria ofreció instancias de capacitación práctica, como el Concurso de Soldadura, en el que resultó ganador Maicol Alli, tornero de Jardín América: “Fue una experiencia muy interesante y estoy agradecido de haber participado de este espacio de conocimiento y mejora”.
La FE.ME.TEC. como política industrial
La participación de la CEM, ADIMRA y organismos estatales refleja un consenso sobre la necesidad de fortalecer a las pymes metalmecánicas mediante políticas de articulación público-privada. En un escenario de desafíos macroeconómicos, este tipo de ferias emerge como plataforma de formación, sinergia y generación de negocios.
De cara al futuro, la FE.ME.TEC. proyecta convertirse en un evento de referencia para el corredor productivo que vincula a Misiones con Brasil y Paraguay, consolidando al sector metalúrgico como motor del desarrollo industrial regional.