El té sintió el peso del clima y la competencia global: la zafra cayó 16% y las exportaciones retrocedieron 11%
Si la yerba mate atraviesa uno de sus momentos más delicados, el té no escapó a un año complejo. La cadena tealera misionera atravesó durante la campaña 2025-2026 una de esas temporadas que condensan todos los factores de riesgo que enfrenta una economía regional exportadora. El clima jugó en contra, los costos crecieron muy por encima de los ingresos, la demanda internacional perdió fuerza y la competencia de los grandes productores asiáticos volvió a ganar terreno. El resultado fue una zafra con una caída del 16% en la productividad y un retroceso del 11% en las exportaciones, en un sector que sigue siendo uno de los principales generadores de divisas de Misiones.
El informe elaborado por la Dirección General de Yerba Mate y Té del Ministerio del Agro y la Producción ofrece una radiografía detallada de una actividad que, aunque mantiene fortalezas estructurales, comenzó a sentir con mayor intensidad las tensiones del mercado global.
Misiones continúa siendo el corazón de la producción tealera argentina. La provincia concentra el 95% del té que produce el país, reúne unas 29.000 hectáreas en producción, alrededor de 2.500 productores y cerca de 60 industrias elaboradoras, que destinan aproximadamente el 95% de su producción al mercado externo. Esa fuerte dependencia de las exportaciones convierte a la cadena en una de las economías regionales más sensibles a los cambios de la demanda internacional.
El primer golpe llegó desde los propios lotes. Entre enero y marzo, el déficit hídrico redujo significativamente el desarrollo del cultivo. A la falta de lluvias se sumó una mayor incidencia de ácaros y un fenómeno que refleja el deterioro de la rentabilidad: muchos productores disminuyeron las aplicaciones de fertilizantes por el fuerte incremento de sus precios. La combinación de esos factores provocó una caída estimada del 16% en la productividad respecto de campañas anteriores. La cosecha finalizó con 302.000 toneladas de brotes y un rendimiento promedio de 10.400 kilos por hectárea.
.-.-Entre las noticias positivas de la campaña sobresale la consolidación de la Indicación Geográfica Té Argentino. Durante 2025 se realizaron las primeras exportaciones con este sello, que alcanzaron 1.174 toneladas. El reconocimiento permite diferenciar el origen del producto, agregar valor y acceder a un reintegro adicional del 0,5% sobre el valor FOB, un incentivo que puede cobrar mayor importancia en un escenario internacional cada vez más competitivo. También continuaron las exportaciones de té orgánico, destinadas principalmente a Estados Unidos y Canadá.
Frente a este escenario, el Gobierno provincial sostuvo distintas herramientas para amortiguar el impacto sobre la actividad. La bonificación del 20% en la tarifa eléctrica benefició a más de 60 secaderos, mientras que la línea de descuento de cheques diferidos permitió gestionar más de 1.750 operaciones por aproximadamente 2.500 millones de pesos. A ello se sumó una línea de prefinanciación de exportaciones de hasta 200.000 dólares por empresa, con una tasa anual del 2,5%, destinada a fortalecer la capacidad exportadora de las industrias misioneras.
La campaña deja, además, una conclusión que trasciende el resultado de una sola zafra. El té argentino conserva ventajas competitivas vinculadas a su calidad, sus certificaciones y la diferenciación por origen, pero enfrenta un mercado internacional donde la competencia por costos es cada vez más intensa. El propio informe oficial sostiene que la diversificación de mercados, la reducción de los costos logísticos y el fortalecimiento de las herramientas de financiamiento serán determinantes para sostener la competitividad del sector. En una actividad donde el 95% de la producción se exporta, el desafío ya no pasa solamente por producir más, sino por vender mejor en un mundo cada vez más competitivo.


