RECURSOS NATURALES

FORJA cerró campaña en Misiones con un llamado a defender los recursos naturales y la justicia social

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Dalila Blach y Alejandro Miravet apuntaron a una agenda federal con foco en salud, educación y derechos de las personas mayores

El espacio FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) cerró su campaña electoral en Misiones con un llamado a defender los recursos naturales de la provincia, impulsar una agenda nacional basada en la educación pública, la salud y la equidad social, y garantizar la representación real del pueblo misionero en el Congreso de la Nación.

La candidata a diputada nacional Dalila Blach y su compañero de fórmula Alejandro Miravet encabezaron el acto de cierre, en el que remarcaron que su espacio está conformado por “gente del pueblo, sin trayectoria política previa”, que busca llevar al Congreso “un reclamo justo y la voz de los trabajadores, los adultos mayores y los productores locales”.

“Somos el reflejo del misionero”

Durante su discurso, Blach subrayó que el eje de la propuesta de FORJA es representar las necesidades concretas de los misioneros, desde la salud y la educación pública hasta la defensa del ambiente.

“No somos ni concejales, ni diputados, ni ministros. Somos iguales a las personas a las que escuchamos y conocemos. Buscamos representar la salud y la educación pública, pilares que no se pueden negociar y que hacen a un Estado presente”, sostuvo.

La candidata cuestionó la falta de políticas federales que contemplen las particularidades ambientales y sociales de Misiones, y advirtió sobre el riesgo de la injerencia extranjera en la selva paranaense guaraní.

“Tenemos la selva, el agua dulce, el mayor pulmón verde del país. No queremos interventores de otros países que nos digan qué hacer. Hay que defender la tierra misionera y sus recursos frente a los intereses externos”, afirmó Blach, aludiendo a los compromisos internacionales ambientales firmados por la Nación.

Blach también destacó la importancia de incluir a los sectores históricamente relegados, mencionando a las personas con discapacidad, los docentes y los trabajadores precarizados. “Queremos un país justo, con empleo digno, donde las grandes empresas que operan en Misiones también generen beneficios para los misioneros”, enfatizó.

“Hay que frenar la crueldad de las políticas nacionales”

Por su parte, el candidato a diputado Alejandro Miravet centró su mensaje en la necesidad de contener los efectos de las políticas nacionales en los sectores más vulnerables, especialmente los adultos mayores.

“Tenemos ciento ochenta mil personas mayores en Misiones que sufren las consecuencias de un gobierno insensible ante la necesidad de los vulnerables”, señaló.

Miravet criticó el tono de la campaña nacional y la falta de propuestas concretas: “Ha sido una campaña de vuelo muy bajo, llena de chicanas. Nosotros hablamos de propuestas: salud, trabajo y defensa de los derechos humanos”, afirmó.

El dirigente recordó que Misiones “ya evaluó su gestión provincial en las elecciones de junio”, y que ahora el desafío es nacional: “El 26 de octubre votamos diputados nacionales. Debemos legislar para garantizar los derechos de las personas mayores, mejorar la calidad de vida y promover un proceso de envejecimiento saludable, como establece la Convención Interamericana de Derechos Humanos, con jerarquía constitucional desde 2022”, remarcó.

Miravet insistió en que la representación misionera debe centrarse en elevar el nivel del debate político y defender el federalismo, para que la provincia deje de ser “marginal en las decisiones nacionales”.

Una propuesta centrada en el trabajo y la equidad

FORJA Misiones plantea un programa legislativo basado en la defensa de los recursos naturales, la equidad social y el fortalecimiento de las economías regionales. Entre sus ejes se incluyen:

  • Protección de la selva paranaense y el agua dulce como recursos estratégicos.
  • Legislación para personas mayores y con discapacidad, con enfoque en envejecimiento saludable.
  • Fortalecimiento de la educación pública y la salud como derechos fundamentales.
  • Equidad tributaria para pequeños productores y pymes, frente a beneficios fiscales a grandes corporaciones.

Con este mensaje, Blach y Miravet cerraron una campaña que buscó posicionar a FORJA como una alternativa federal “para defender a Misiones desde el Congreso”, con una mirada crítica hacia las políticas nacionales y una apuesta por la representación popular.

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Científicos desarman el informe climático del gobierno de EEUU

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Inter Press Service – Más de 85 científicos y especialistas en clima revisaron el nuevo reporte climático del Departamento de Energía de Estados Unidos y concluyeron que “no es científicamente creíble” y aparece predeterminado para justificar el debilitamiento de regulaciones ambientales y favorecer a la industria fósil.

Andrew Dressler, profesor de Ciencias Atmosféricas en la Universidad de Texas, afirmó que “ese informe se burla de la ciencia. Se basa en ideas que fueron rechazadas hace mucho tiempo, respaldadas por tergiversaciones del conjunto del conocimiento científico y omisiones de datos importantes”.

Quizás el aspecto más delicado del estudio de Energía es que lo está utilizando la estatal Agencia de Protección Ambiental (EPA en inglés) como sustento para revocar decisiones que datan desde 2009 y regulan en Estados Unidos las emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento planetario.

Se trata del marco legal más importante que tiene este país para limitar la contaminación climática. Y Estados Unidos es actor fundamental en la economía y sociedad mundiales, que obran sobre la evolución y crisis del clima.

Con su nueva política, el gobierno que dirige el presidente Donald Trump impulsa la expansión de la producción de combustibles fósiles, a la vez que recorta los incentivos para las energías limpias.

El documento crítico denuncia que, “con tácticas similares a las empleadas por la industria petrolera”, el estudio del Departamento de Energía fue elaborado por un comité de cinco autores, todos conocidos por relativizar o cuestionar la ciencia climática, y en varios casos escribiendo fuera de sus áreas de especialidad.

Tampoco hubo proceso de revisión por pares ni transparencia en la elaboración, y se usaron citas selectivas y estudios desactualizados, muchos escritos por los mismos autores e ignorando el consenso científico reflejado en los informes del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (Ipcc).

El climatólogo Robert Kopp, de la Universidad Rutgers y ex autor líder del Ipcc, dijo que “normalmente, un informe como este se sometería a una revisión por pares rigurosa, imparcial y transparente”, lo cual no se produjo.

“Cuando quedó claro que el Departamento de Energía no iba a organizar la revisión, la comunidad científica se unió por sí sola, en menos de un mes, para presentarla.

Los más de 85 revisores expertos voluntarios descubrieron que el comité de cinco elaboró un informe que carece de credibilidad científica”, apuntó Kopp.

El documento crítico insiste en que, a diferencia de las evaluaciones legítimas, el informe de Energía “se elaboró en secreto, sin revisión independiente por pares ni responsabilidad por responder a los comentarios públicos”.

El informe gubernamental “busca minimizar los riesgos del calor récord, las lluvias intensas, el agravamiento de los incendios forestales, el aumento del nivel del mar y los daños generalizados a la salud, todos ellos bien documentados por décadas de investigación científica revisada por pares”, señala el texto crítico.

Otro defecto estaría en la evidencia seleccionada: el documento de Energía “cita selectivamente estudios obsoletos o desacreditados (a menudo escritos por los propios miembros del comité), ignora el peso abrumador de la evidencia científica y tergiversa las fuentes convencionales”, señala el reporte de los 85 científicos.

Y, finalmente, el resultado del estudio gubernamental estaría predeterminado, pues “se redactó para justificar la reversión de la Detección de Peligros (de 2009) de la EPA, y el avance de los intereses de los combustibles fósiles, no para fundamentar las políticas con ciencia creíble”, de acuerdo con la crítica.

Por el contrario, el análisis crítico defiende estudios del Ipcc y de la interinstitucional Evaluación Nacional del Clima de Estados Unidos, que en 2023 confirmaron que el cambio climático antropogénico se agrava con cada tonelada emitida de gases de efecto invernadero, y perjudica a comunidades de todo el país y del mundo.

Para el conjunto de expertos críticos “el consenso científico sigue siendo claro. La evidencia confirma que la crisis climática es más sólida que nunca”.

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Los sitios icónicos del Patrimonio Mundial amenazados por los riesgos hídricos del cambio climático

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Escribe Busani Bafana / Inter Press Service – Desde las cataratas Victoria, en la frontera entre Zambia y Zimbabue, conocidas como localmente como «el humo que truena», hasta las impresionantes pirámides de Egipto, pasando por el romántico Taj Mahal de la India, al igual que otros sitios icónicos a nivel mundial, se enfrentan a una amenaza creciente: el riesgo hídrico.

Varios sitios del Patrimonio Mundial podrían perderse para siempre si no se toman medidas urgentes para proteger la naturaleza, por ejemplo, mediante la restauración de paisajes vitales como los humedales, advierte un nuevo informe del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) tras un análisis que indica que las sequías y las inundaciones están amenazando esos emblemas globales.

Los sitios del Patrimonio Mundial son lugares de excepcional importancia cultural, histórica, científica o natural, reconocidos y preservados para las generaciones futuras mediante su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Alrededor de 73 % de los 1172 sitios del Patrimonio Mundial no marinos están expuestos al menos a un riesgo hídrico grave, como sequías, inundaciones o crecidas de ríos o costas. Según un análisis realizado con datos de Aqueduct del WRI, alrededor de 21 % de esos sitios afrontan el doble problema de exceso y escasez de agua.

Se prevé que en promedio los sitios del Patrimonio Mundial expuestos a niveles altos o extremadamente altos de estrés hídrico aumente de 40 % a 44 % para 2050, pero los impactos serán mucho más graves en regiones como Medio Oriente y el norte de África, partes del sur de Asia y el norte de China, según el informe.

Los resultados de la investigación destacan que los riesgos hídricos amenazan a muchos de los más de 1200 sitios del Patrimonio Mundial de la Unesco.

El Taj Mahal, por ejemplo, se enfrenta a una escasez de agua que está aumentando la contaminación y agotando las aguas subterráneas, lo que está dañando al más famoso monumento funerario del mundo.

Mientras, en 2022, una gran inundación cerró todo el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, y costó más de 20 millones de dólares en reparaciones de infraestructura para reabrirlo.

En el mismo continente americano, las inundaciones fluviales están afectando a la ciudad desértica de Chan Chan, en Perú. Según la plataforma Aqueduct del WRI, el sitio de la Unesco y su región circundante en La Libertad se enfrentan a un riesgo extremadamente alto de inundaciones fluviales.

Para 2050, se espera que la población afectada por las inundaciones anuales en un año promedio sin actividad del fenómeno de El Niño en La Libertad se duplique de 16 000 a 34 000 debido a una combinación de actividad humana y cambio climático. En un año con El Niño activo, ese aumento puede ser mucho mayor.

Además, el Parque Nacional del Serengeti en Tanzania, rico en biodiversidad, la ciudad sagrada de Chichén Itzá en México y la medina de Fez en Marruecos se enfrentan a riesgos hídricos cada vez mayores que no solo ponen en peligro los sitios emblemáticos, sino también a los millones de personas que dependen de ellos para su alimentación, sus medios de vida o su conexión con su cultura, o que simplemente disfrutan viajando a estos destinos.

A caballo entre la frontera entre Zambia y Zimbabue, las cataratas Victoria fueron inscritas en la lista del Patrimonio Mundial en 1989 por su ecosistema vital y su importancia como fuente de sustento para miles de personas, además de ser un importante atractivo turístico.

A pesar de su reputación de una cascada de agua masiva, Mosi-oa-Tunya, como se conoce a las cataratas Victoria antes que llegara a ellas el explorador escocés David Livingstone y les pusiera el nombre con que se las conoce en Occidente,  se ha enfrentado a sequías recurrentes durante la última década y, en ocasiones, se ha secado hasta quedar reducida a un hilo de agua.

El informe de WRI recuerda que la selva tropical que rodea Mosi-oa-Tunya/cataratas Victoria alberga una rica diversidad de fauna y flora que podría perderse.

Según el WRI, las cataratas Victoria han sufrido sequías recurrentes en 2016, 2019 y 2024.

Las investigaciones sobre los patrones de precipitaciones cerca de Mosi-oa-Tunya/cataratas Victoria muestran que el inicio de la temporada de lluvias, normalmente en octubre, se está retrasando. Esto significa que, en un año de sequía, el alivio tarda más en llegar y, cuanto más dura la sequía, más afecta a la población, los cultivos y la economía de la zona.

Un análisis de Aqueduct reveló que las cataratas Victoria tienen un riesgo medio de sequía, por debajo de los más de 430 sitios del Patrimonio Mundial de la Unesco que tienen un riesgo alto de sequía. Esto se debe principalmente a que la densidad de población relativamente baja y el desarrollo humano limitado en las inmediaciones del sitio reducen la exposición general.

«Sin embargo, el sitio se enfrenta a una presión cada vez mayor por el desarrollo de infraestructuras relacionadas con el turismo, y los datos muestran que la probabilidad de que se produzca una sequía es alta, una conclusión reforzada por las numerosas sequías recientes que han azotado la región», señala el informe.

El WRI detalla, no obstante, que «no solo se prevé que el cambio climático haga que estas sequías sean más frecuentes, sino que la recuperación sea más lenta, especialmente en lugares que no están preparados».

«Es posible que el tiempo entre sequías no sea suficiente para que el ecosistema se recupere, lo que es especialmente preocupante para Mosi-oa-Tunya/Cataratas Victoria», anticipa el informe.

Restaurar la naturaleza, una solución para mitigar los riesgos hídricos

El informe recomienda actuar con rapidez para restaurar los paisajes vitales a nivel local que favorecen un agua saludable y estable, e invertir en soluciones basadas en la naturaleza, como plantar árboles para restaurar los bosques de cabecera o revitalizar los humedales para capturar las aguas de las inundaciones y recargar los acuíferos. El compromiso político es clave para que esto suceda.

Además, se ha instado a los países a promulgar políticas nacionales de conservación para proteger los paisajes vitales del desarrollo insostenible a nivel mundial, y es necesario elevar el estatus del agua como bien común global, al tiempo que se establecen acuerdos transfronterizos equitativos sobre el reparto del agua entre países.

Zimbabue acogió en julio la 15 reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la Convención de Ramsar, justamente en las cataratas Victoria, bajo el lema «Proteger los humedales para nuestro futuro común».

La COP15 de la Convención Ramsar, también conocida como la Convención sobre los humedales, subrayó entre sus conclusiones que la protección de los recursos hídricos mundiales es ahora más urgente que nunca.

Samantha Kuzma, responsable de datos de Aqueduct en el WRI, dio en una entrevista con IPS un dato positivo: «la voluntad política de invertir en la naturaleza existe en todo el mundo».

«Hay comunidades comprometidas que están encontrando formas de proteger y restaurar paisajes vitales como los humedales. El problema es que estos esfuerzos son fragmentarios. A nivel mundial, no vemos la voluntad política a la escala necesaria para lograr un cambio real y duradero», detalló.

Según el Banco Mundial, el mundo necesita movilizar hasta siete billones (millones de millones) de dólares para 2030 para que la infraestructura hídrica mundial cumpla los compromisos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con el agua y aborde décadas de inversión insuficiente.

En la actualidad, casi 91 % del gasto anual en agua proviene del sector público, incluidos los gobiernos y las empresas estatales, y menos de 2 % corresponde al sector privado, según el Banco Mundial, que señala la importancia de un compromiso firme con la reforma del sector del agua mediante políticas, instituciones y regulaciones progresistas, y una mejor planificación y gestión del capital existente asignado al sector.

«Nos encontramos en un punto en el que la inacción es más costosa que la acción», destacó Kuzma, para hacer después hincapié en que el mundo debe comprender mejor el papel fundamental del agua en el sostenimiento de las economías, ya que su valor está en todas partes y es invisible hasta que se ve amenazado.

«Tomemos como ejemplo los sitios del Patrimonio Mundial de la Unesco. Su valor ecológico y cultural es incalculable y, en términos puramente pragmáticos, a menudo son el eje de las economías locales», afirmó Kuzma.

«Cualquier cierre o daño tendrá un efecto dominó inmediato en las comunidades. Se puede afirmar con seguridad que, a nivel mundial, estamos fallando en lo que respecta a la protección de la naturaleza. Pero para cambiar el rumbo, primero debemos comprender por qué», concluyó.

Busani Bafana corresponsal galardonado en múltiples ocasiones con sede en Bulawayo, Zimbabue, con más de 10 años de experiencia, especializado en periodismo ambiental y de negocios y reportajes en línea.
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El Banco Mundial advierte: proteger los recursos naturales ya no es solo ambiental, es clave para la economía

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Un nuevo informe del Banco Mundial sostiene que la degradación de la tierra, el agua y el aire no solo constituye una amenaza ambiental, sino un riesgo económico inmediato. Según el estudio Reboot Development: The Economics of a Livable Planet (2025), restaurar los ecosistemas y gestionar mejor los recursos naturales puede generar beneficios económicos y sociales sustanciales, desde mayor productividad agrícola hasta la creación de empleo en sectores verdes.

El documento revela que el 90% de la población mundial vive en tierras degradadas, con aire contaminado o bajo estrés hídrico, mientras que en los países de bajos ingresos el 80% enfrenta simultáneamente los tres problemas. La pérdida de bosques, por ejemplo, reduce las precipitaciones y los rendimientos agrícolas, generando costos anuales cercanos a USD 379.000 millones, equivalentes al 8% del PBI agrícola global.

Otro dato crítico es la “paradoja del nitrógeno”: si bien los fertilizantes impulsan la producción, su uso excesivo deteriora cultivos y ecosistemas, lo que representa un costo global estimado en USD 3,4 billones anuales.

Además, la contaminación del aire y el agua daña silenciosamente la salud, reduce la productividad laboral y afecta las capacidades cognitivas, limitando el potencial humano.

La oportunidad: más empleo y crecimiento con naturaleza gestionada

Pese al diagnóstico, el Banco Mundial subraya que invertir en naturaleza es una política de desarrollo inteligente. El informe estima que un uso más eficiente de los recursos naturales podría reducir la contaminación en un 50% y generar retornos muy superiores al costo inicial.

Entre los ejemplos concretos:

  • Manejo de fertilizantes: mejorar las prácticas de uso de nitrógeno puede generar beneficios 25 veces superiores a su costo, aumentando a la vez los rendimientos de los cultivos.
  • Agua potable y saneamiento: la cloración en el punto de acceso podría evitar la muerte de una cuarta parte de los niños que fallecen prematuramente por enfermedades relacionadas con el agua.
  • Mercados de contaminación: cada dólar invertido en esquemas de reducción de emisiones puede generar beneficios de entre USD 26 y USD 215.

“Las personas y comunidades de todo el mundo no solo enfrentan una crisis ambiental, sino también económica. La buena noticia es que existen soluciones: si los países hacen las inversiones acertadas ahora, los sistemas naturales se pueden restaurar y generar rendimientos considerables en materia de crecimiento y empleo”, afirmó Axel van Trotsenburg, director gerente sénior del Banco Mundial.

Información, coordinación y evaluación

El informe destaca tres áreas clave para avanzar en un modelo de desarrollo sostenible:

  • Información en tiempo real: integrar datos de estaciones de monitoreo y satélites para mejorar la toma de decisiones y la rendición de cuentas.
  • Coordinación intersectorial: aplicar políticas de manera conjunta, evitando que la reducción de impactos en un área genere efectos negativos en otras.
  • Evaluación continua: realizar revisiones periódicas para ajustar las políticas y escalar las prácticas más efectivas.

El Banco Mundial insiste en que ya existen experiencias exitosas de crecimiento económico desacoplado de la degradación ambiental, lo que demuestra la viabilidad de transitar hacia economías resilientes y sostenibles.

El estudio plantea que los países deben dejar de ver la naturaleza como una restricción y empezar a considerarla un activo económico estratégico. Restaurar ecosistemas y reducir la presión sobre los recursos naturales no solo protege la biodiversidad, sino que aumenta la resiliencia económica frente a sequías, crisis hídricas y choques de productividad.

En términos de política pública, se proyecta una mayor presión para que los gobiernos internalicen los costos ambientales mediante impuestos verdes, estándares de emisiones y esquemas de comercio de derechos. El desafío, subraya el Banco Mundial, será asegurar que estas políticas contemplen criterios de equidad, especialmente en países de ingresos bajos y medios.

Misiones podría ir hacía una economía que valore el capital natural

El informe subraya que proteger y restaurar la naturaleza deja de ser una “externalidad” para convertirse en una palanca de crecimiento y empleo. Misiones tiene factores comparativos —bosques de rápido crecimiento, un entramado pyme orientado a la madera y capacidades académicas locales— que pueden convertir a la provincia en un caso ejemplar de bioeconomía regional.

Sin embargo, eso exige políticas integradas: medición ambiental, trazabilidad y certificación, esquemas de pago por servicios ecosistémicos y acceso a financiamiento concesional para escalar inversiones verdes. Sin esas señales de mercado y coordinación institucional, el riesgo es que la expansión productiva erosione los servicios hídricos y la productividad futura, replicando la ‘trampa’ que el informe advierte para economías basadas en extracción.

La experiencia misionera muestra que el desarrollo industrial y la preservación ambiental no son caminos contrapuestos, sino que pueden retroalimentarse si se asume una visión estratégica de largo plazo. El desafío no es menor: exige inversión en información ambiental, certificaciones y esquemas innovadores de financiamiento verde. Pero el potencial es enorme.

Si Misiones logra articular sus políticas productivas con las recomendaciones internacionales, podría no solo consolidar su industria, sino también posicionarse como un modelo de desarrollo donde el cuidado de la naturaleza se transforma en motor de empleo, competitividad y resiliencia frente al cambio climático.

Reiniciar el desarrollo: La economía de un planeta habitable by CristianMilciades

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La riqueza misionera: el agua operando en el mercado de futuros de EE.UU. y la perspectiva regional

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Cuando en diciembre pasado (07/12/2020) se confirmó que en California, Estados Unidos el agua pasó a cotizar en el mercado de futuros, realizamos un análisis en Economis, contrastando la política misionera, y la regional sobre tan preciado recurso natural.

Ahora recuperamos ese análisis y lo ampliamos con más datos a la fecha:

Lo que en Misiones comenzó a plantearse como debate necesario hace más de seis años, cuando el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira propuso reconocer el valor económico del agua, se transformó en una realidad financiera global: el agua comenzó a cotizar en el mercado de futuros de materias primas de Estados Unidos, debido a la escasez de este bien, cuyo precio fluctuará ahora como lo hacen el petróleo, el oro o el trigo, informó el Chicago Mercantile Exchange Group.

El proceso de privatización del agua comenzó hace más de 40 años en Chile, con el dictador Augusto Pinochet, quien lisa y llanamente privatizó el agua y plasmó esa decisión en la Constitución de 1980. Le siguió con la premier británica conservadora Margaret Thatcher, quien privatizó la distribución del fluido y plantó la semilla de los sistemas de concesiones que aplicaron los Gobiernos neoliberales que, Consenso de Washington mediante, se hicieron fuertes en Latinoamérica en los ’90.

Las cotizaciones reflejarán las variaciones del índice Nasdaq Veles California Water Index, con la sigla NQH2O, y se basa en un indicador de precios de los futuros del agua en California que hoy cotizaba a unos 486,53 dólares por acre-pie, una medida de volumen utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos, lo que representa 1.233.000 litros de agua.

Ese valor podrá ser utilizado como referencia en el mundo aunque estos contratos no requieren entrega física de agua y son puramente financieros, basados en el precio semanal promediado entre las cinco principales cuencas de California hasta 2022.

Misiones desde hace varios años le puso valor al agua y considera al líquido vital como un commodity -una materia prima como el petróleo- que debe ser incorporado como costo para las empresas.

De hecho, las principales firmas que operan en la tierra colorada, desde industrias celulósicas, yerbateras, tealeras, hoteles, comenzaron a pagar por el uso del agua. Concretamente,  todo aquel que hace un uso comercial del agua debe pagar por ella. 

Hoy  esta política cobra aún más relevancia en el actual contexto de sequías e incendios. Otro dato relevante es que en Misiones  es el Estado el que regula el uso y el valor, no el mercado.

Hasta ahora se acordó el pago con más de 250 empresas misioneras, aunque se calcula que hay muchos más puntos de captación.

La ley I Nº 149 (antes 4519) fue la que asignó a Aguas Misioneras S.E el aprovechamiento lucrativo de las aguas de dominio provincial, comprendiendo a las aguas superficiales, subterráneas y del Sistema Acuífero Guaraní dentro del territorio misionero.

Además Aguas Misioneras S.E tiene asignada la comercialización de las aguas provinciales y, por ello, todas aquellas actividades que directa o indirectamente usufructúan el recurso hídrico con fines económicos directos o indirectos (entiéndase toma directa de agua de río, arroyos o perforaciones; no se incluye al agua de red)deben, a partir de ello, empezar a pagar por su uso.

Pagar por el agua es también una forma de cuidar y concientizar para el uso racional de un recurso que no solo no es infinito sino que cada vez va a faltar más en la Argentina y el mundo. Incluso la provincia de Misiones, en algunas regiones, tiene importantes problemas hídricos.

El precio de Estados Unidos

Por caso, el precio del agua en California se duplicó en el último año, según este indicador, y con la mayor escasez de este bien, la llegada al mercado de materias primas permitirá una mejor gestión del riesgo futuro, de acuerdo con los expertos. Agricultores, fondos o municipios podrán protegerse o especular ante los cambios en el precio del agua.

Según CME Group, los nuevos contratos permitirán una mejor gestión del riesgo asociado a la escasez del agua y al mismo tiempo realizar una mejor correlación entre oferta y demanda en los mercados.

El índice del agua en el mercado de futuros de Wall Street, que comenzó a cotizar el 7 de diciembre pasado, se constituye con el promedio de cinco mercados de California y les permite fijar un precio para los próximos dos meses y una proyección para los próximos ocho trimestres, explicó a la cadena de noticias CNN el economista Alvaro Pereyra, CEO de la operadora bursátil Passfolio, con sede en Nueva York. “Por lo tanto, tenemos el precio indicativo de lo que va a valer el acre por pie de agua (1.233.581,8 litros) para fines de 2022, que rondará los 520 dólares”, agregó Pereyra.

Aunque el índice está basado en los precios de las principales cuencas fluviales de California, donde la escasez del agua aumentó, este valor podrá ser usado como referente para el resto del mundo en los mercados del agua.

El nuevo índice permitirá no tener que recurrir a una estimación “a ojo” del precio futuro del agua, sino a cuáles son las expectativas de los principales actores de este mercado.

China y Estados Unidos son los principales consumidores del mundo de agua y, según Naciones Unidas, 2.000 millones de personas viven en países con graves problemas de acceso al agua, mientras que en los próximos años, dos tercios del planeta podrían experimentar escasez de agua y millones de personas podrían verse desplazadas.

La explotación excesiva de este recurso por el sector primario, la industria y el consumo humano, así como el cambio climático, llevaron a que este recurso sea cada vez más escaso.

Héctor Rubini, investigador de la Universidad del Salvador, estimó en declaraciones a CNN Radio que “progresivamente el agua comenzará a cotizar en otros mercados mundiales, porque se trata de un recurso cada vez más escaso, y estimó que esta situación se dará “en las próximas tres o cuatro décadas”.

En la misma línea, Federico Di Yenno, operador bursátil especializado en commodities, dijo a Télam que “es factible que dentro de algunos años, bastantes, en áreas donde haya escasez de agua veamos que se cotice en otro mercado de futuro”. Agregó que “así como se ha avanzado en un mercado futuro en un índice para la soja sudamericana, eso podría ocurrir con el agua en algún momento. Brasil y Chile, por ejemplo, lo podrían tener, sobre todo Chile, que tiene un mercado fuerte”.

Pero la perspectiva económica que habilita la mercantilización de un recurso humano tiene otras lecturas y consecuencias.

Para el español Pedro Arrojo-Agudo, Relator Especial sobre los derechos humanos al agua potable y el saneamiento de las Naciones Unidas, “no se puede poner un valor al agua, como se hace con otros productos básicos comercializados, porque el agua es un bien público y está vinculada a la salud”. Además indicó que “el agua ya está fuertemente amenazada por la población mundial creciente y la contaminación grave de la agricultura y la industria minera, como para que ahora sea un ítem más del mercado”.

Arrojo-Agudo anticipó a Télam que prepara un informe sobre este tema para la próxima Asamblea General de la ONU, en octubre de este año, “porque un mercado de futuro de este tipo también podría atraer a especuladores como fondos de cobertura y bancos a apostar por estos precios, repitiendo la burbuja especulativa del mercado de alimentos de 2008”.

Gustavo Villa Uria, ingeniero en recursos hídricos y subsecretario de Obras Hidráulicas de la Nación, señaló en diálogo con Télam que en América Latina “está bastante firme la posición de que el agua es un bien público y que no es sujeto de apropiación”.

El funcionario admitió que “algunos sectores muy de derecha en la Argentina creen que el agua es pasible de enajenación”, pero destacó que el “marco normativo (del país) es muy claro, muy contundente, en el sentido de que el agua es un bien público, inajenable, imprescriptible y que no hay forma de que ese bien pase a ser privado sin modificar la Constitución y el Código Civil”.

Pero esa apropiación del agua “se puede conseguir generando organismos hídricos sin capacidad de control, porque si no hay capacidad de control, aunque el bien sea público, se lo apropia el más fuerte”. Es ahí dónde el Estado tiene que estar presente “con capacidad de medir, regular, controlar y garantizar que el agua sea repartida en forma equitativa y razonable”, agregó Villa Uria.

Los avances privatistas sobre el agua tuvieron una serie de hitos que se encadenaron en los últimos 30 años del Siglo XX.

En la década de los ’70 Augusto Pinochet dejó la economía chilena en manos de economistas alineados con la Escuela de Chicago, que primero privatizaron las tierras y luego el agua, y consagraron esa decisión en la Constitución de 1980, que sigue vigente. “En Chile la empresas que producen el aguacate (palta), en la provincia de Petoca, compran grandes cantidades de agua para sus cultivos y las poblaciones cercanas sufren un feroz racionamiento”, señaló a Télam Rodrígo Mundaca, vocero nacional del Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la protección del Medio Ambiente (Modatima).

La propiedad del agua y sus consecuencias para la población, agregó Mundaca, “es uno de los tres o cuatro temas más controvertidos en las discusiones para la reforma de la Constitución” que está en marcha en Chile.

A principios de los 80s, la primera ministra británica Margaret Thatcher (1979-1990) dio un paso más e, impedida de privatizar el agua, lo hizo con las redes de distribución, dando paso a un nuevo modelo de aplicación de políticas liberales que luego se replicaron en varios países de América Latina.

El Consenso de Washington fue un acuerdo firmado en 1989 -durante la Presidencia de George Bush padre- para aplicar una paquete de reformas estandarizadas y tuteladas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en los países en desarrollo abrumados por sus crisis económicas.

Ese proceso en la Argentina tuvo su cenit durante el Gobierno de Carlos Menem (1989-1999), pero tuvo expresiones de distinto tenor en toda la región, que en la mayoría de los casos siguen con modelos de concesiones instalados y vigentes.

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