REELECCIÓN

Aguirre buscará un nuevo mandato en Eldorado, 19 años después de haber sido electo por primera vez

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El intendente de Eldorado, habilitado por la reforma de Carta Orgánica, volverá a encabezar un sublema de la Renovación para postularse en las elecciones municipales. Así, se postulará para ser uno de los alcaldes más “longevos” en Misiones. El ex combatiente de Malvinas asumió por primera vez en 1999 y desde entonces es reelegido una y otra vez.
En una reunión con 500 militantes se impuso el criterio de que el contexto de crisis económica demanda un intendente con experiencia y capacidad de gestión.
Aguirre cerró también un acuerdo estratégico con la Agrupación Celeste de la Cooperativa Eléctrica de Eldorado para apuntalar su candidatura.
En el encuentro con militantes que se realizó hace algunas horas, Aguirre estuvo acompañado del presidente de CEEL, Alberto Romero, quién en también en los comicios de noviembre buscará seguir al frente de la Cooperativa Eléctrica. Para ello deberá ser electo como consejero titular y posteriormente ser designado por la mayoría de los consejeros.
Aguirre señaló la importancia del trabajo en conjunto de cara a las elecciones de octubre, pero sobre todo con vistas al centenario de la ciudad, remarcando que “esto no termina el 22 de octubre, sino que es el comienzo de una fuerza de trabajo en conjunto”.
El acto contó además con la participación de dirigentes locales; la secretaria general de UDPM, Stella Maris Leverberg; y el candidato a diputado nacional, Marcelo Proscopio, entre otros.
 

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Macri descartó un nuevo default y dijo que está listo para buscar la reelección

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El presidente Mauricio Macri confirmó que intentará reelegir su mandato el año que viene, en las elecciones presidenciales de 2019. “I am ready to run“, contestó en una entrevista transmitida en vivo en inglés por Bloomberg, una agencia internacional especializada en noticias económicas. En español: “Estoy listo para competir“.
Estamos construyendo un nuevo país, una nueva sociedad basada en la cultura del trabajo, en la cultura de que tenemos que mejorar sin trucos ni atajos“, argumentó.

Al ser consultado sobre diversos temas, Macri aseguró que “no hay ninguna chance” de que la Argentina vuelva a caer en default y se mostró optimista sobre las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, pero evitó dar detalles sobre los alcances del nuevo entendimiento. “Estamos negociando desde el día que anuncié que volveríamos a hablar y ahora estamos muy cerca del acuerdo”, aseguró.

 

El acuerdo nos dará más certeza para el programa financiero de la Argentina, más apoyo por parte del FMI. Aún no puedo decirlo porque estamos negociando, pero va a brindar más confianza al mercado”, anticipó el presidente. “Estamos comprometidos con que el plan de cinco años para alcanzar el equilibrio fiscal se complete en el próximo año y vamos a hacer un gran esfuerzo”, agregó.

Sin embargo, el periodista de Bloomberg le recordó el anuncio del nuevo acuerdo con el FMI que el propio Macri realizó el 29 de agosto pasado, sin tener aún la confirmación oficial del organismo. “Estamos cerca de cerrar un acuerdo, va a ser beneficioso para el programa y para la Argentina“, reiteró el presidente, que evitó dar precisiones sobre el monto extra que podría recibir la Argentina.

 

Macri también aprovechó para descartar cualquier posibilidad de que la Argentina caiga en default. “Contamos con el apoyo que recibimos de otros países y especialmente de los Estados Unidos. Con el nuevo valor del tipo de cambio estamos balanceando nuestras cuentas externas y, lo más importante, tendremos un nuevo récord de producción de granos”, detalló para despejar dudas.

En la entrevista, el presidente negó también la implementación de medidas como controles de cambios o un régimen de convertibilidad. “Estamos trabajando con el equipo del FMI para presentar algo que va a traer más confianza. Estará claro cuál es nuestra política monetaria, hacia dónde vamos. Será la parte mas importante del acuerdo”, adelantó. Y aseguró que está confiando en que la inflación bajará dramáticamente y se reducirá la necesidad de financiamiento externo.

 

Con todo, el presidente confirmó que el país atravesará entre cinco y seis meses de recesión, “que serán muy duros”, pero confía en que la recuperación vendrá de la mano de las exportaciones en alza y las reservas de shale gas y petróleo de Vaca Muerta, que va a permitir convertir al país en un “gran jugador” en el mercado global.

Durante la charla, en varias oportunidades, Macri destacó que a diferencia de otras crisis que atravesó el país, esta vez no se cambiarán las reglas. “No vamos a poner controles de capitales, no vamos a hacer modificaciones del sistema financiero, ni ninguna de esas cosas estúpidas que hicimos en el pasado.Vamos a integrarnos cada vez más al mundo, a crear confianza en lo que estamos haciendo”, explicó.

 

Con todo, Macri enfatizó que no hay un Plan B —en caso de que la Argentina no pueda cumplir con su programa financiero— porque el país está “afrontando todos sus desafíos”.

 
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Zuleta Puceiro: “No creo que Macri haga ninguna reforma importante, porque quiere ser presidente de nuevo”

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La Confederación Económica de Misiones presentó un panel de primera línea para analizar la economía en medio de un escenario electoral que puede marcar tendencias. Nadín Argañaráz, investigador de la Fundación Mediterránea, Dante Sica de la consultora Abeceb analizaron el panorama económico, mientras que el cierre estuvo a cargo de Enrique Zuleta Puceiro, uno de los consultores políticos de referencia en la Argentina.  

Zuleta Puceiro advierte que el Gobierno tendrá un apoyo ratificado en las elecciones de octubre, ya que de acuerdo a sus estudios, “mejoró la percepción de la cuestión social y económica”. La percepción negativa cayó de 44,9 a 37 por ciento y la positiva creció de 22,7 a 30,3, mientras que la línea “amarilla”, se mantiene en torno al 32,8 por ciento. Pero el consultor no espera cambios sustanciales en la economía o la política, ya que advierte que el Presidente buscará la reelección.

“El apoyo a Mauricio Macri es del 63 por ciento, aunque haya gente que no lo vote ni lo va a votar, pero en la coyuntura quiere que le vaya bien”, explicó. Sin embargo, destacó que Cambiemos obtuvo un resultado “discreto” en las primarias, cuando ganó en diez provincias y perdió catorce. “No va a cambiar la historia”, definió.

Según los datos de su consultora Opinión Pública Servicios y Mercados, la mayoría de los argentinos considera que Macri debería convocar a un gran acuerdo nacional para establecer algunas reformas en lugar de enfocarse en la profundización de la grieta. Un 43 por ciento considera que debería introducir cambios económicos.

“La fuerza de Cambiemos no está en la economía. No genera ni confianza ni entusiasmo. Pero tampoco necesita que la sociedad esté entusiasmada”, sugirió.

Por eso, estima que Cambiemos tendrá un piso nacional de 40,2 por ciento, por encima de Unidad Ciudadana, con 23,2 y el Peronismo Federal, con 10,8. 1País de Sergio Massa llegaría a 10,1 y podría clausurar las posibilidades de convertirlo en un referente nacional.

Zuleta Puceiro reveló que casi el 40 por ciento de los argentinos se siente “más próximo” a Macri, pese a que admite que con Cristina vivió tiempos mejores. La candidata a senadora logra esa identificación apenas con el 21 por ciento, mientras que Sergio Massa cosecha un 16.

Si hubiera un ballotage, el 54,5 por ciento votaría a Macri y solo un 35,3 a Cristina, proyectó.

Esta ni la que viene serán elecciones del peronismo. El peronismo está mutando. Los dirigentes nacionales como Cristina ni los vieron a los nuevos dirigentes, no los conocen. No hay representaciones, no se pueden hacer consensos sin actores fundamentales”, analizó.

En diálogo con Economis, el especialista desagregó algunos puntos de vista.

 

¿Cómo está visualizando el escenario a menos de un mes de las elecciones?

 

Es un escenario político muy interesante para todas las fuerzas políticas, creo que Cambiemos va a tratar de sostener el éxito como coalición electoral, y va a tratar de trasladarlo a una coalición parlamentaria. Va a mejorar la calidad de muchos bloques, con la llegada de gente de las provincias que no vienen de la correa de los partidos, sino de los cambios que han surgido, muchos más del peronismo, pocos menos del radicalismo, son más de la gestión. No han sido elegidos a dedo como en los últimos 25 años desde la Casa Rosada,  si no que han salido de procesos distintos y eso ha mejorado la agenda, mejorado la calidad dirigencial.

¿Cómo le irá al Gobierno?

 Va a mejorar en votos. Hay una tendencia del 40 por ciento que era el máximo que esperaban a nivel nacional y ya lo tienen, opera en este sentido la inexistencia de una oposición nacional. Otro factor es que hay un 60 por ciento que no va a votar a Cambiemos por más que no tenga una opción  que lo convenza y lo represente.

En cambio, la coalición, no electoral, si no parlamentaria, va a tener este nuevo ingrediente de mayor independencia,  autonomía y muy buena relación supongo porque estarán en marcha los programas de inversiones entre los Gobernadores, los intendentes y el Gobierno nacional.  

Lo que sigue como incógnita es la coalición de un tercer plano en el Gobierno, que es el Radicalismo, que tiene un importante grupo de ministerios, casi 600 altos dirigentes, funcionarios, pero es un convidado de piedra que va a protestar. Estos días ha trascendido la protesta de Ángel Rozas, creo que hay un grupo muy importante que está en la misma oposición, que quiere rescatar al radicalismo de una muy segura descaracterización y de identidad con ciertos aspectos de la gestión que plantea Macri. Creo que están en un error, porque no creo que haga ninguna reforma importante, porque él quiere ser presidente de nuevo. Me extrañaría aunque está en el libreto, como Néstor Kirchner, que no acepte ser presidente, eso tendría un éxito para él, pero yo creo que intentará una reelección, y muy difícilmente se pueden plantear reformas. Como dijo Jean Claude Juncker, en el discurso que abrió el otro día en la Unión Europea: “Sabemos perfectamente lo que hay que hacer, lo que no sabemos es cómo hacer que nos voten después de lo que hicimos”. Yo creo que no hay ninguna reforma de fondo para esto.

Zuleta Puceiro pronostica que en octubre le irá bien a Cambiemos en el país.

 

¿Y a Cristina qué le queda en este escenario?

Cristina ha hecho muy buena campaña para lo que ella quiere, al estilo de la gran referencia que tiene el Peronismo, al carisma que lo tiene, porque reunió el 35 por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires. Y suma mucho al mito, al “lucha y vuelve”, a la soledad, una acusación que sólo tuvo Perón, que es infame traidor a la patria; es decir la capacidad del Peronismo de generar un gorilismo. Cuanto más gorilismo hay, más se afirma el Peronismo, depende sustancialmente que enfrente tenga una oposición cerril que no entiende nada y que ve rojo todo el tiempo. Pero eso no le da para dirigir el Peronismo y siempre despreció el Pejotismo.

 

Hay una fuerte puja por los fondos que van al Conurbano Bonaerense ¿Esto puede romper este equilibrio de fuerzas que hay entre Gobernadores y Nación?

No, yo creo que hay soluciones previas. El Conurbano Bonaerense no tiene buena gestión, y no es reclamar recursos, no ha tenido buena gestión. Las provincias están muy bien gobernadas, hay excelentes Gobernadores, entonces uno no le puede plantear a los muy buenos Gobernadores e Intendentes que se quiere más, si no lleva un esquema muy armónico y eso lo ha logrado convencer hasta ahora al Radicalismo y el PRO. Cambiemos lo que ha hecho es concentrar los recursos en infraestructura en el Conurbano, para hacer un cambio sustancial. Yo creo que el desequilibrio se va a corregir cuando antes de pensar en los recursos pensemos en el gasto. Como país está maduro para pensar en una mejor distribución de la coparticipación.

 

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Diputados sepultó la enmienda que buscaba la reelección de Cartes en Paraguay

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Tras la renuncia del presidente Horacio Cartes a la idea de la reelección, en sesión ordinaria los diputados oficialistas, luguistas y llanistas rechazaron el polémico e irregular proyecto enviado por la Cámara de Senadores.

 

El documento fue tratado como primer punto del orden del día, tras un debate libre de 5 minutos por orador.

Antes de la votación, el diputado Bernardo Villalba, presidente de la Comisión de Legislación, dijo que la discusión sobre la reelección está instalada y se seguirá debatiendo hasta que el pueblo decida si quiere o no. El parlamentario defendió el tratamiento irregular del proyecto en el Senado.

Otro diputado que expresó su respaldo a la enmienda fue Clemente Barrios, quien a su vez celebró la renuncia de Cartes a la reelección en busca de la “paz”. Afirmó que esta herramienta debe ser incorporada en algún momento y sostuvo que la enmienda es totalmente legal.

Antes del tratamiento, la Comisión de Legislación de la Cámara de Diputados emitió dos dictámenes, uno a favor y otro en contra. Los miembros de la Comisión de Asuntos Constitucionales que se reunieron este martes también dictaminaron su rechazo, pero en ese caso el voto fue unánime.

Óscar Tuma también defendió la enmienda y la calificó como una herramienta “ultra democrática” que debe ser aplicada en varios casos.

Una minoría de colorados mantuvo durante el debate su discurso a favor de la enmienda, argumentando que Paraguay debe avanzar hacia modelos electorales más modernos, similares a países de la región; pero retiraron su apoyo.

Finalmente, fue la diputada colorada disidente Cinthia Tarragó quien pidió el cierre del debate y que se pase a votación.

Con 78 votos a favor -entre ellos los de la mayoría cartista- y una abstención, el proyecto de enmienda constitucional que fue aprobado a tambor batiente en la irregular sesión de los 25 senadores quedó muerta y sepultada.

De esta manera, tras la presión ciudadana expresada en las movilizaciones contra la enmienda, el pedido de la Iglesia de desistir de intereses personales y la recomendación de los Estados Unidos de respetar la Constitución, los sectores a favor desistieron del proyecto que pretendían instalar para habilitar a Fernando Lugo y Horacio Cartes como candidatos para el 2018.

El proyecto de enmienda perdió fuerzas luego de que el pasado 17 abril el presidente Cartes anunció, nuevamente, que desistía de presentarse para algún cargo electivo para el 2018-2023.

La noticia fue celebrada con bombas, gritos y abrazos entre los manifestantes que se encontraban concentrados en la Plaza de Armas frente al Congreso Nacional.

La nota emocionante fue el abrazo de los padres del joven Rodrigo Quintana, activista liberal asesinado por la Policía y considerado un mártir por la democracia.

 
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Reelección con final abierto en Paraguay

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El anuncio del presidente Horacio Cartes, de no buscar un segundo mandato, no desactivó sin embargo el proyecto de Enmienda para incluir la figura de la reelección en la Constitución paraguaya, que viene agitando una tormenta política desde al año pasado, y que se cobró ya la vida de un dirigente juvenil en la violenta noche del 31 de marzo pasado.
Esta semana, el cartismo hizo valer sus votos en Diputados, y junto a sus aliados coyunturales, el luguismo y la disidencia liberal, ingresaron el cuestionado proyecto y lo remitieron a la Comisión de Asuntos Constitucionales, que lo revisará el martes próximo. 
Todo el mundo esperaba que, tras la famosa carta de Cartes al arzobispo de Asunción, y el posterior mítin partidario, donde el Presidente se reafirmó en su decisión de no ir por el rekutú (reelección, en guaraní), el proyecto de Enmienda constitucional no viera la luz del día siguiente, pero sus parlamentarios lo acogieron como si nada hubiera pasado.
 
A lo “López Piolita”
De hecho, lo de Cartes hasta ahora es visto como una “renuncia con piolita”, como cuando el súper ministro de Fernando Lugo, Miguel López Perito, renunció a la Jefatura de Gabinete argumentando que no quedaba hilito que lo conectara con el gobierno, pero regresó unos días después, convertido ya en “López Piolita”, el mote con que lo bautizaron los medios por el acto fallido. 
Esta semana, en la Junta de Gobierno del Partido Colorado, frente a una audiencia que colmó el local, Cartes ensayó un discurso que tuvo, por momentos, frases por lo menos llamativas, como cuando insistió con la idea de que el próximo Presidente saldría de ahí, y que sean quienes fueran sus opositores, tendrían que vérselas con él en las elecciones del año que viene.
Es cierto, el cartismo no muere con Cartes, y sea él o no el candidato, es casi un hecho que vencerá en las internas partidarias y dará batalla en las elecciones generales de 2018. 
El trámite dado al proyecto reeleccionista en Diputados, describe un escenario incierto. El final, puede ser todavía distinto de lo que la oposición quisiera. La votación del martes en Diputados, fue una demostración de fuerza: 44 a favor, y 28 en contra, más dos abstenciones. Todavía puede pasar cualquier cosa, incluso que el repliegue de Cartes en el tema sea cierto, y que solo estén buscando una salida decorosa.
Hay voces, incluso del mismo bloque enmiendista, que adelantan que el proyecto está muerto y que mandarlo a comisión fue nada más que seguir la formalidad. Desde el luguismo, nucleado en el Frente Guasú, prácticamente tiraron también la toalla. El senador Carlos Fillizola, vocero importante, señaló que acompañar la Enmienda fue un “reaseguro” para la candidatura de Lugo, pero que el ex presidente “no tiene impedimento constitucional” para volver a postularse en 2018.
La mitad de la opinión ventilada en relación al tema, sostiene que el artículo 229 de la Constitución es muy claro y que ningún ex presidente puede volver a postularse “en ningún caso”. La otra mitad, atrincherada detrás de la denominada “Tesis Fariña”, en alusión al abogado de Lugo, Marcos Fariña, opina que la Carta Magna se refiere a mandatarios en ejercicio, lo que no alcanza a Fernando Lugo, ni a ningún otro ex presidente, como su antecesor Nicanor Duarte Frutos, e incluso Cartes si renunciara, por lo menos, seis meses antes de las elecciones.
 
Realismo guaraní
En un escenario político como el paraguayo, hasta podría ser probable que Cartes no descarte echar mano de la sui generis interpretación constitucional de Fariña, después de todo su validez, o no, lo decidirá la Corte Suprema de Justicia. Y la Corte siempre ha sido incondicional al oficialismo, y más si ese oficialismo y sus aliados tienen los votos suficientes para descabezarla. Es una visión que suena a ficción política, pero que en Paraguay podría ser realismo guaraní.
Un acercamiento, si es que ya no lo hay, entre el luguismo y el nicanorismo, la vertiente “progresista” colorada de Duarte Frutos, podría sumar respaldo al aventurado Plan B que el Frente Guasú se ve obligado a seguir frente a la popularidad de su máxima figura, el ex obispo de San Pedro, una región campesina emblemática en la lucha por la tierra en Paraguay, a quien todas las encuestas le dan una intención de voto del 50% para las elecciones del año que viene. 
Duarte Frutos, ya intentó reelegirse en su momento y, paradójicamente, fue el mismo Lugo quien lideró la oposición a la iniciativa en 2006, y venció al Partido Colorado en abril de 2008. No se descuenta que Duarte Frutos esté entusiasmado con la idea de regresar al poder. 
Lógicamente, que esta estrategia volverá a tropezar con los sectores que hoy se oponen a la Enmienda constitucional, el oficialismo liberal y el puñado de agrupaciones nucleadas en la concertación Avanza País. Y es probable que otra vez sea Horacio Cartes quien decida, sea o no candidato. La Corte, fallará en su dirección. La última vez que lo hizo, hace muy poco, lo habilitó para una nueva emisión de bonos de deuda, sin necesidad que el tema pasara por el Parlamento, un fallo que ha sido visto como “anticonstitucional”, puesto que estaría violentando el principio de la división de poderes consagrado en la Constitución. 
También, es probable que nada de esto ocurra, que por fin Cartes haya despertado a la realidad, advirtiendo que todos los sondeos de intención de voto lo ubican muy abajo, y que contra Fernando Lugo no tendría oportunidad. Esto es lo más desconcertante de la enmienda reeleccionista impulsada por Cartes: sus pocas posibilidades de ganar. Según las encuestas, Lugo les gana a todos. Por eso, se entiende también la desesperación del liberal Efraín Alegre y sus aliados. El escenario que los favorece necesita dejar afuera a Lugo. 
 
Lugo, sí
Mientras tanto, el luguismo articula desde esta semana la campaña “Lugo, sí”, con la pretensión de terminar de instalar la candidatura del ex presidente. El año pasado, la oposición y el oficialismo colorados consiguieron que el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) fallara contra el Frente Guasú, considerando “publicidad engañosa” a las publicaciones y mítines donde se hacia referencia a la reelección del ex mandatario. El luguismo, apeló a la Corte, y el tema todavía está ahí.
El fallo de la justicia electoral fue categórico en señalar como “anticonstitucional” la reelección. Debió haberle mostrado lo endeble de la teoría de su abogado, pero Lugo siguió haciendo “campaña”, con agenda propia y visitando reuniones de la oposición liberal, donde aparecía junto a Blas Lanzoni, Gobernador del Departamento Central, a quien se presentaba como su acompañante en una eventual chapa, de una eventual alianza opositora para 2018.
Su condición de “favorito” en la preferencia del electorado, su origen campesino, su ministerio católico en una zona que conoce de persecución y muerte en la lucha por la tierra, y que lo encontró muchas veces acompañando protestas; su gobierno, que si bien no fue “revolucionario” en los términos “bolivarianos” que muchos de sus seguidores hubieran querido, tuvo una clara impronta de inclusión social y soberanía; su destitución, resultado de una conspiración que, incluso, orquestó una masacre campesina, cuya trama se mantiene oculta hasta hoy, hacen de Lugo el enemigo más cercano de los grandes grupos económicos dueños del país.
La batalla contra la Enmienda, lo tiene como blanco principal de los medios hegemónicos y figuras mediáticas opositoras, incluidos viejos aliados suyos, como el mismo Alegre, el pemasista Camilo Soares, y el socialdemócrata Rafael Fillizola, todos ministros de su gobierno, y todos con causas pendientes por supuestos hechos de corrupción. 
Los tres, además, tienen sus propias aspiraciones políticas. Alegre, quiere ser Presidente. Ya lo intentó en 2013, contra Cartes, con Fillizola justamente como compañero de chapa. Soares, busca imponer al intendente de Asunción, el periodista Mario Ferreiro, que también perdió contra Cartes en 2013, como cabeza de una alianza opositora, en una jugada destinada también a la supervivencia de su propio espacio político, sin posibilidades en un escenario con Fernando Lugo de candidato.
 
Yankis come home
La visita de Francisco Palmieri, secretario adjunto para asuntos hemisféricos del Departamento de Estado norteamericano, sobre quien teóricamente recayó la “decisión” de Cartes de renunciar a la reelección, fue una clara “señal” de la intervención norteamericana en la crisis política paraguaya. No se dijo, por supuesto, que la preocupación estadounidense no es la Enmienda, ni la reelección, sino la posibilidad cierta de que Lugo pueda volver al poder, tal como señalan observadores mentados en la materia, como el reconocido politólogo, escritor y periodista argentino, Atilio Borón, que estuvo esta semana en Asunción y además se manifestó a favor de la enmienda constitucional.
Lo curioso del caso, es que ninguno de los referentes de la izquierda opositora a la Enmienda constitucional, especialmente los nucleados en el Pmás, que se declara “marxista leninista antiimperialista”, hayan considerado injerencista la visita del diplomático norteamericano en medio de la crisis política, más aún cuando sus referentes condenan a diario el “intervencionismo norteamericano” en Venezuela, Siria y Afganistán.
Seguramente, lo que pase con el proyecto de Enmienda la semana que viene en Diputados, servirá también para terminar de ubicar la agenda de Palmieri en Asunción. En cualquier caso, un hombre del Departamento de Estado no viene porque sí al patio trasero del Imperio. Y mucho menos en un ambiente de convulsión, donde está en juego una parte del proyecto que Estados Unidos tiene planeado para la región.
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