REMEDIOS

Crisis de ingresos: el 76% de quienes se endeudaron lo hizo para pagar alimentos, salud, tarifas y servicios

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El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de agosto expone una crisis de ingresos que se profundiza con el correr del mes: cerca de la mitad de los argentinos no llega al día 15 y uno de cada cuatro se queda sin recursos al día 10 del mes.

El fenómeno golpea con particular dureza a la clase baja y a los jóvenes de entre 18 y 39 años, y tiene una consecuencia directa sobre el crédito: seis de cada diez argentinos debieron endeudarse en los últimos seis meses, mayormente para cubrir gastos básicos como alimentos, salud, tarifas y servicios.

El deterioro del poder adquisitivo se refleja en la fecha del mes en que se corta la capacidad de gasto. A nivel nacional, el 65% de los argentinos se queda sin ingresos antes del día 20, el 44,4% no supera el día 15 y el 12,2% ni siquiera llega al día 5. La brecha social es determinante: en la clase baja, el 87,6% agota sus ingresos antes del día 20, mientras que en la clase alta esa proporción cae a apenas el 7,3%. Por edad, la distancia es menor pero igual de significativa: el 83,3% de los jóvenes de 18 a 39 años no supera el día 20, contra el 60,3% de los mayores de 60. La combinación de ambas variables muestra que el fenómeno, aunque transversal, castiga con mayor intensidad a los sectores de menores ingresos y a la población más joven.

Ese cuadro tiene una traducción directa sobre el nivel de endeudamiento de los hogares. El 60,2% de los argentinos tomó alguna deuda o crédito en los últimos seis meses, una proporción que trepa al 70,2% en la clase baja y al 67,1% entre los jóvenes de 18 a 39 años, los dos segmentos más comprometidos por la falta de ingresos. El destino del crédito confirma que se trata de una necesidad y no de una decisión de consumo: el 55,6% de quienes se endeudaron lo hizo para cubrir alimentos y salud, y otro 20,4% para pagar tarifas y servicios. En la clase baja, la suma de ambos motivos supera el 85%, contra menos del 60% en la clase alta, donde el crédito se reparte de manera más pareja con la compra de bienes durables.

La evaluación de la economía del país sigue siendo mayoritariamente negativa, aunque con una leve mejora respecto de los meses previos: el 59,4% la considera mala o muy mala, una baja frente al 61,8% de julio, con una brecha social marcada que lleva esa mirada negativa a casi el 75% en la clase baja. La percepción sobre la economía personal acompaña esa tendencia: la evaluación positiva subió del 27,2% al 29,8% entre julio y agosto. El dato es relevante porque la mejora se verifica tanto en el plano individual —la situación personal— como en el plano colectivo —la valoración del país—, dos planos que suelen moverse de manera desacoplada.

INDEC

La brecha entre el dato oficial de inflación y la experiencia cotidiana continúa siendo amplia. El 65,8% de los argentinos no cree que el índice publicado por el INDEC refleje la suba de precios que percibe en su vida diaria, y el 81,2% considera que su salario no le gana a la inflación. Ese malestar atraviesa las distintas identificaciones políticas: incluso entre quienes votaron al oficialismo en 2025, el 61,2% comparte esa percepción. La diferencia está en la lectura: para ese electorado, el desfasaje salarial aparece como un costo transitorio, asociado a la expectativa de una mejora futura, más que como un fracaso del rumbo económico.

El ranking de las principales preocupaciones marca un quiebre en agosto: por primera vez en varios meses, la corrupción pierde el primer lugar, desplazada al cuarto puesto por ingresos y salarios (50,1%), incertidumbre económica (49,8%) y desempleo (40,9%). La inflación, en cambio, queda última entre las diez opciones relevadas (12,7%). El nuevo ordenamiento confirma que la preocupación social ya no pasa por la suba de precios, sino por la capacidad del ingreso familiar para sostener el gasto cotidiano y por la estabilidad laboral.

Consultados sobre el sentimiento que les generan los próximos doce meses, los argentinos respondieron mayoritariamente con palabras vinculadas a la duda antes que al rechazo directo: incertidumbre y angustia encabezan las respuestas. Sin embargo, entre las palabras más repetidas también aparece esperanza, en un lugar destacado, lo que matiza el clima de época y muestra que la ansiedad por el futuro convive con expectativas de mejora.

Lo que deja agosto es un cuadro social donde la urgencia del ingreso ya no es un problema coyuntural, sino un rasgo estructural que se reproduce mes a mes. La necesidad de recurrir al crédito para cubrir alimentos, salud y tarifas se concentra en los sectores de menores recursos y en los jóvenes, la misma población que, según los datos de julio, en un 86,6% necesita dos o más empleos para llegar a fin de mes. Leídos en conjunto, ambos relevamientos describen un mismo mecanismo: una generación que sostiene su nivel de vida a fuerza de trabajo adicional y deuda. La leve recuperación en la percepción de la economía personal y del país convive, entonces, con una base material que se sigue erosionando: la esperanza aparece en el discurso, pero no se traduce todavía en una recomposición efectiva del poder adquisitivo. Esa distancia entre expectativa y realidad es, probablemente, el dato más preocupante de cara a los meses que restan hasta 2027.

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Laboratorios informaron a Milei una inversión acumulada de USD 8.000 millones en investigación clínica

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En una señal que el Gobierno nacional busca exhibir como uno de los resultados más concretos de su estrategia de estabilización económica y apertura al capital privado, la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) anunció una inversión acumulada de USD 8.000 millones destinada al desarrollo de investigaciones clínicas en la Argentina durante los próximos seis años.

El anuncio fue realizado tras una reunión en Casa Rosada encabezada por el presidente Javier Milei y el ministro de Salud, Mario Lugones, junto a los principales referentes de la industria farmacéutica internacional que opera en el país. La cifra representa uno de los compromisos de inversión más relevantes para el sector de la economía del conocimiento y la salud desde el inicio de la actual gestión.

Según informó la Oficina del Presidente, los fondos estarán orientados a fortalecer la investigación biomédica de alta complejidad, ampliar el acceso a tecnologías de última generación y acelerar el desarrollo de terapias innovadoras para pacientes argentinos.

La iniciativa involucra a algunas de las compañías farmacéuticas más importantes del mundo. Participaron del encuentro el presidente de CAEMe, Gastón Domingues Caetano, junto a directivos de MSD, Roche, Bristol Myers Squibb, Novartis, GSK, Sanofi y Pfizer, empresas que concentran buena parte de la investigación clínica global y que operan con fuertes inversiones en innovación y desarrollo.

Más allá del monto anunciado, el dato adquiere relevancia por el contexto macroeconómico. El Gobierno busca consolidar una narrativa basada en la recuperación de la confianza inversora, la estabilidad fiscal y la previsibilidad regulatoria como factores de atracción de capitales. En ese marco, la investigación clínica aparece como una actividad capaz de generar simultáneamente empleo calificado, transferencia tecnológica e ingreso de divisas sin requerir grandes importaciones de infraestructura física.

Desde la Casa Rosada sostuvieron que la Argentina reúne ventajas competitivas para este tipo de desarrollos: recursos humanos altamente capacitados, una trayectoria reconocida en investigación biomédica y una red de hospitales, universidades y centros científicos con capacidad para participar en estudios internacionales.

La apuesta oficial es que el país vuelva a ocupar un lugar relevante dentro del mapa latinoamericano de investigación clínica, un mercado donde compiten principalmente Brasil, México y Chile por captar proyectos de las grandes farmacéuticas globales.

Para provincias como Misiones, el anuncio abre una ventana de oportunidad que excede el sector sanitario. El crecimiento de la investigación clínica suele demandar profesionales especializados, infraestructura hospitalaria, servicios tecnológicos, análisis de laboratorio y logística de alta complejidad. Esa cadena de valor genera empleo de calidad y puede convertirse en un nuevo vector de desarrollo para economías regionales que buscan diversificar su matriz productiva más allá de las actividades tradicionales.

El Gobierno también enfatizó el impacto potencial sobre la balanza de servicios. Los ensayos clínicos internacionales son considerados exportaciones de servicios científicos y tecnológicos, una categoría que gana relevancia en un escenario donde Argentina necesita incrementar la generación de divisas genuinas para sostener el crecimiento económico.

La inversión anunciada por CAEMe se suma así a la estrategia oficial de potenciar sectores intensivos en conocimiento como software, biotecnología, energía y minería. La diferencia es que, en este caso, se trata de un segmento donde la Argentina ya cuenta con capacidades desarrolladas y reconocimiento internacional, lo que podría acelerar los tiempos de ejecución de los proyectos.

Desde el entorno presidencial interpretan el anuncio como una validación de la política económica de Milei y de la búsqueda de un marco regulatorio más previsible para la inversión privada. En el sector farmacéutico, en tanto, observan que la combinación de talento científico local, costos competitivos y una macroeconomía más estable puede devolver atractivo a un país que durante años perdió participación frente a otros mercados de la región.

Si los desembolsos comprometidos efectivamente se concretan, la investigación clínica podría transformarse en uno de los principales generadores de inversión extranjera directa dentro del complejo de salud argentino durante la próxima década, consolidando un sector que combina innovación, exportaciones y empleo altamente calificado.

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La inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y marzo de 2019 alcanzo 266%

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  • La inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y marzo de 2019 alcanzo 266%, con casos de medicamentos esenciales que incrementaron su precio en un 600%. En contraste, la jubilación mínima tuvo un incremento de 172% (pasando de $3.821 a $ 10.410 entre mayo de 2015 y la actualidad).
  • Solamente en el mes de marzo de 2019, en promedio los precios de los 50 principales medicamentos se incrementaron 3,2%. El promedio de los 10 medicamentos que más aumentaron en el mismo periodo alcanzó 6,2%, entre los que cabe destacar aumentos de hasta un 9%.
  • El aumento de precios de medicamentos ha sido una constante. El promedio simple de aumento de precios de los 50 productos más consumidos por los adultos mayores en el último año alcanza el 3,8%.
  • Estos aumentos se agravan dada la modificación de la Resolución N° 005 de PAMI, que agrega condiciones extremadamente extraordinarias (tener ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina pre-paga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad, no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo) para poder acceder al subsidio del 100% de cobertura en medicamentos, lo que se traduce en una disminución del acceso de jubilados/as a esta prestación.
  • En Argentina en el año 2009 (Informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación) el 44% de las defunciones de personas de 60 años y más correspondieron al aparato circulatorio, el 26% a tumores y el 21% a enfermedades del sistema respiratorio. Sólo el 5,5% de las muertes fueron por causas de enfermedades infecciosas y parasitarias. Esta situación es crítica si se consideran los muy relevantes aumentos de medicamentos para patologías específicas. Por ejemplo:

-El medicamento para patologías cardiovasculares Acenocumarol (Sintrom), es un anticoagulante necesario para evitar Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) en personas que padecen arritmias cardiacas, e incrementó su valor en un 600%.
-El medicamento para Patologías Respiratorias, fluticasona+salmeterol (Seretide) aumentó su precio en un 326,56%, siendo hoy su valor actual de $1.914,98. Los tratamientos para personas asmáticas o con Enfermedades Obstructivas Crónicas (EPOC) se han visto fuertemente encarecidos. Es importante considerar que el EPOC representan el 13% de las defunciones por enfermedades respiratorias.
-El medicamento para Patologías Osteoarticulares, Etoricoxib (Arcoxia) es un fármaco antiinflamatorio no esteroideo que se utiliza para el dolor crónico de patologías osteoarticulares como artrosis y artritis reumatoidea. Tuvo un incremento del 330,92%.

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