reservas internacionales

Tras el pedido de la Justicia al BCRA, este informó que “no existen contratos que registren el envío de oro al exterior”

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) quedó en el centro de una controversia institucional de alto impacto económico y político tras un fallo de la Justicia que lo obliga a brindar información pública sobre el eventual envío de reservas de oro al exterior. La decisión judicial, adoptada por la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, reavivó el debate sobre la transparencia en la gestión de activos estratégicos del Estado, el riesgo de embargos en el marco del juicio por la expropiación de YPF y la estrategia oficial para obtener rendimientos financieros en un contexto de escasez de dólares.

El conflicto enfrenta al Gobierno nacional, que alega razones de seguridad y confidencialidad, con sectores sindicales, legislativos y de control que reclaman acceso pleno a la información, al amparo de la Ley de Acceso a la Información Pública. En paralelo, el BCRA sostuvo ante la Justicia que “no existen contratos que registren el envío de oro al exterior”, una afirmación que profundiza la incertidumbre sobre el destino y el uso de las reservas.

El fallo judicial y la obligación de informar

La Sala V de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, integrada por los jueces Guillermo Treacy y Pablo Gallegos Fedriani, dispuso que el Banco Central debe brindar información pública vinculada al eventual traslado de lingotes de oro fuera del país. La resolución revocó un fallo de primera instancia que había avalado la negativa del organismo monetario a responder los pedidos de información formulados por la Asociación Bancaria.

La presentación judicial se inscribió en el marco de la Ley de Acceso a la Información Pública y contó con el respaldo de directores de la Auditoría General de la Nación (AGN), que asiste al Poder Legislativo en el control externo del sector público. Para estos actores, la falta de información constituye un “escándalo institucional”, mientras que desde el Poder Ejecutivo se argumenta que revelar datos sensibles podría exponer las reservas a eventuales embargos por parte de acreedores externos.

El trasfondo inmediato es el juicio por la expropiación de YPF, que se tramita en tribunales de Nueva York y que podría derivar en reclamos por más de USD 18.000 millones. En ese contexto, la localización precisa de activos estratégicos, como el oro del BCRA, es observada con atención por fondos de inversión de alto riesgo, conocidos como “fondos buitre”.

El oro del Banco Central y la estrategia financiera oficial

Según la información disponible, el envío de oro al exterior impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del BCRA, Santiago Bausili, tuvo un antecedente directo en 2017, cuando durante la gestión de Federico Sturzenegger se transfirieron al Banco de Inglaterra activos por un valor estimado en USD 462 millones, con el objetivo de obtener rentabilidad en el mercado internacional.

La actual administración sostiene que la operatoria apunta a hacer rendir activos ociosos en un contexto de restricciones externas severas. En ese marco, se analizan operaciones de tipo Repo, que consisten en la venta de un activo —en este caso oro— con el compromiso de recomprarlo en un plazo y precio determinados, a cambio de liquidez inmediata en dólares para afrontar vencimientos.

El BCRA afirma que el stock declarado de oro, equivalente a 1,98 millones de onzas, se mantiene estable desde hace al menos cinco años y que las reservas de oro están valuadas actualmente en USD 4.900 millones. Sin embargo, tanto la oposición como la AGN reclamaron precisiones sobre fechas, destino, bancos custodios y tipo de operación financiera involucrada.

La controversia se profundizó cuando trascendió que, según la respuesta oficial del Central, “los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024”, y que, en consecuencia, “no se han tenido que elaborar informes del servicio jurídico del BCRA”.

Antecedentes históricos y disputa política

El oro en cuestión tiene un fuerte contenido simbólico y económico. Fue incorporado mayoritariamente durante la gestión de Néstor Kirchner, cuando el BCRA adquirió 54,8 toneladas del metal por un desembolso estimado entre USD 700 y 750 millones, anticipando la revalorización internacional del oro tras la salida de la Convertibilidad. Esa estrategia generó, según estimaciones, una ganancia contable de USD 2.600 millones para el Banco Central.

Posteriormente, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y con Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA, el stock se elevó a 61,74 toneladas, el nivel más alto de la historia reciente. En los años siguientes, parte de esas reservas se utilizó como respaldo crediticio y se vendieron cerca de cinco toneladas para afrontar compromisos externos, una porción de las cuales fue recomprada durante la pandemia.

El actual conflicto refleja un quiebre político profundo. Desde sectores del oficialismo se considera que la exigencia de información favorece a los acreedores externos, mientras que desde el gremio bancario y la AGN se insiste en que el acceso a la información pública es un principio básico del control democrático. La tensión se trasladó incluso al funcionamiento de la auditoría, cuyos integrantes denunciaron que el BCRA solo ofreció acceso restringido a datos “sensibles”, sin posibilidad de copias ni registros, lo que imposibilita técnicamente la tarea de control.

Un escenario abierto y de alto impacto institucional

Con el fallo judicial firme, el Banco Central deberá ahora ratificar su postura en sede judicial y definir el alcance de la información que entregará. El desenlace del caso tendrá implicancias directas sobre la relación entre el Poder Ejecutivo y los organismos de control, la credibilidad institucional del BCRA y la percepción de riesgo por parte de los acreedores externos.

Mientras tanto, el debate por el oro del Banco Central se consolida como uno de los focos más sensibles de la agenda económica y política, en un contexto donde la escasez de divisas, la presión judicial internacional y la disputa interna por la transparencia configuran un escenario de alta incertidumbre.

Compartí esta noticia !

Fase de Remonetización: el Gobierno redefine el esquema cambiario y lanza un programa de acumulación de reservas

Compartí esta noticia !

Según la consultora Ecolatina el Gobierno lanzó la “Fase de Remonetización” y redefine el esquema cambiario y monetario desde 2026

El Gobierno anunció al cierre de la rueda del lunes una nueva etapa del programa económico, denominada “Fase de Remonetización”, que introduce cambios relevantes en la política cambiaria y monetaria. El nuevo esquema contempla un programa de acumulación de reservas, la indexación del crawling peg a la inflación y la normalización gradual de encajes, en un contexto marcado por la necesidad de recomponer reservas, sostener la desinflación y consolidar el acceso al financiamiento.

La medida fue presentada tras una colocación de deuda en dólares por debajo de lo esperado y un mercado cambiario que no reaccionó con el optimismo previsto luego del resultado electoral de octubre. En ese marco, el rediseño busca corregir desequilibrios del esquema vigente, evitar una apreciación real persistente del tipo de cambio y sentar las bases para una mayor estabilidad macroeconómica hacia 2026, aunque introduce nuevos interrogantes sobre la velocidad de la desinflación y el grado de discrecionalidad del Banco Central.

Programa de compras de reservas y nuevo crawling peg indexado

El eje central de la Fase de Remonetización es el inicio, a partir del 1° de enero de 2026, de un programa de acumulación de reservas por parte del Banco Central, alineado con la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado de cambios. Según el escenario base oficial, la Base Monetaria pasaría del 4,2% del PIB actual al 4,8% del PIB en diciembre de 2026, lo que equivale a compras de divisas por aproximadamente USD 10.000 millones, con la posibilidad de extenderse hasta USD 17.000 millones adicionales si la relación base-producto aumentara un punto porcentual.

Las compras estarán condicionadas por la oferta de divisas del balance de pagos, en particular de la Cuenta Financiera, y por la evolución de la demanda de dinero. El BCRA no intervendrá de manera automática: el monto diario de compras no superará inicialmente el 5% del volumen operado en el mercado de cambios y podrá ajustarse según la liquidez disponible, con el objetivo explícito de evitar presiones alcistas sobre el dólar. Además, se habilita la posibilidad de realizar “compras en bloque” por fuera del mercado, modalidad que el Tesoro ya utilizó durante 2025.

En paralelo, el Gobierno anunció una modificación sustancial del esquema cambiario. A partir de enero de 2026, las bandas cambiarias se ajustarán mensualmente según el último dato de inflación publicado por el INDEC. En enero, el crawling peg será del 2,5% mensual, correspondiente a la inflación de noviembre, y se actualizará en los meses siguientes conforme a los nuevos registros. Este rediseño reemplaza el esquema previo, en el que el techo de la banda crecía al 1% mensual mientras la inflación se ubicaba en torno al 2%.

Como resultado, el nuevo esquema evita la apreciación real que venía acumulándose. De acuerdo con estimaciones basadas en la mediana del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, el techo de la banda alcanzaría en diciembre de 2026 los $1.860 (o $1.930 según otras proyecciones), entre un 8% y un 12% por encima del nivel que habría resultado con un deslizamiento del 1%, que lo habría ubicado en torno a $1.720.

Efectos macroeconómicos, reservas y discrecionalidad del esquema

Desde el punto de vista macroeconómico, la indexación del crawling peg presenta efectos contrapuestos. Por un lado, permite que el tipo de cambio real deje de apreciarse e incluso se deprecie en el margen, mejorando la competitividad externa. En un contexto internacional en el que la Reserva Federal muestra un sesgo más moderado y la inflación en Estados Unidos sorprendió a la baja en noviembre, el escenario de tasas internacionales más bajas hacia 2026 podría favorecer el apetito por deuda emergente y un dólar global más débil, ampliando el margen de competitividad cambiaria.

Por otro lado, el tipo de cambio dejará de funcionar como ancla nominal del programa económico, lo que introduce un componente inercial en la dinámica de precios y podría derivar en una desinflación más lenta. Además, el esquema arranca con un tipo de cambio real que, si bien mejoró cerca de un 20% desde la implementación de las bandas en abril, todavía luce bajo en términos históricos.

En este contexto, el comportamiento del dólar dentro de la banda será clave y dependerá de la oferta y demanda de divisas y de las expectativas del mercado. Tras el anuncio, el Tesoro habría interrumpido su racha compradora en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Entre la semana pasada y el martes posterior al anuncio, los depósitos del Tesoro crecieron de USD 309 millones a USD 2.077 millones, impulsados por compras en el MULC, el ingreso del BONAR y movimientos con organismos internacionales. Sin embargo, luego del anuncio, Hacienda pasó a contener la cotización mediante ventas de instrumentos dólar linked en el mercado secundario y ventas directas de USD 13 millones y USD 150 millones en el MULC, lo que explicó la estabilidad del dólar en torno a los $1.450 durante cuatro jornadas consecutivas, con un volumen operado cercano a USD 600 millones.

La estrategia oficial refleja un rasgo central del nuevo programa: la preferencia por la discrecionalidad antes que por reglas rígidas. La política de encajes se ajustará gradualmente según la evolución de las variables monetarias y cambiarias, y el límite del 5% de participación del BCRA en el mercado es indicativo, no obligatorio. Esto deja abierta la posibilidad de jornadas sin compras o con intervenciones superiores a ese umbral, así como operaciones fuera del mercado cambiario formal.

Repercusiones en el mercado y el desafío del Riesgo País

En el corto plazo, el dólar oficial se mantuvo dentro del techo de la banda ($1.400–$1.450) y cerró en $1.450, con una suba semanal del 0,6%. Las Reservas Netas habrían retornado a terreno positivo y se estiman en torno a USD 1.400 millones. En contraste, los dólares alternativos mostraron alzas: el dólar minorista subió 0,7% hasta $1.474, el blue avanzó 2,8% a $1.485, el CCL con CEDEARs trepó 2,1% a $1.547 y el MEP con AL30 aumentó 1,5% a $1.494. La brecha cambiaria promedio se ubicó cerca del 4%.

Los contratos de dólar futuro también reflejaron el nuevo escenario: los vencimientos cortos subieron 0,3%, mientras que los contratos desde marzo de 2026 avanzaron 1,1%. Las devaluaciones implícitas cerraron en +0,5% para diciembre, +2,9% para enero y +5,0% para febrero.

Hacia adelante, el principal interrogante es la compatibilidad entre la recomposición de reservas y el respeto del techo de la banda cambiaria. Para que el escenario base del Gobierno se materialice, será clave una nueva baja del Riesgo País que habilite al Tesoro a regresar al mercado de capitales en 2026 y comenzar a rollear vencimientos. A ello se sumarían ingresos por la Cuenta Financiera, una mayor oferta del sector agropecuario y potenciales inversiones extranjeras bajo el régimen RIGI, además de colocaciones internacionales que podrían habilitarse si el Presupuesto 2026 se aprueba en el Congreso.

Compartí esta noticia !

La OCDE alerta por vulnerabilidades y revisa a la baja el crecimiento argentino para 2026

Compartí esta noticia !

La OCDE recorta sus proyecciones para Argentina en 2026, anticipa más inflación, menos crecimiento y riesgos cambiarios

En su informe “Perspectivas Económicas 2026”, publicado en diciembre, la OCDE empeoró sus pronósticos para la economía argentina: recortó la estimación de crecimiento del PBI al 3% y elevó la proyección de inflación anual al 17,6%. El organismo alertó sobre “vulnerabilidades macroeconómicas persistentes”, presiones cambiarias y un contexto político que mantiene elevada la incertidumbre.

Revisión a la baja: la OCDE proyecta menor crecimiento y mayor inflación para 2026

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) revisó sus previsiones económicas para la Argentina y ajustó a la baja el escenario previsto para los próximos dos años. Según el reporte, en 2026 la economía crecerá 3%, por debajo del 4,3% proyectado en septiembre, lo que implica una corrección negativa de 1,3 puntos porcentuales. En paralelo, la inflación esperada se ubica en 17,6%, por encima del 16,5% calculado previamente, lo que constituye un aumento de 1,1 puntos.

Para 2025, el organismo también ajustó sus expectativas: prevé un crecimiento del 4,2%, frente al 4,5% anunciado en septiembre, y una inflación anual del 41,7%, por encima del 39,8% previo.

El informe señala que estas modificaciones reflejan un deterioro reciente en la dinámica económica. “El crecimiento se ha debilitado recientemente y las presiones sobre el tipo de cambio han ilustrado las vulnerabilidades macroeconómicas persistentes y la incertidumbre política”, sostuvo el organismo.

Las nuevas estimaciones contrastan con las previsiones oficiales del proyecto de Presupuesto 2026, donde el Gobierno anticipa que el PBI crecerá 5% y que la inflación se reducirá al 10%.

Fundamentos del ajuste: actividad debilitada, presiones cambiarias y recuperación acotada del consumo

La OCDE explicó que la rebaja en las proyecciones responde a indicadores que muestran un freno en la actividad económica. El organismo precisó que el PIB real cayó 0,1% en el segundo trimestre de 2025, producto de una contracción del 0,7% en la demanda interna.

El consumo también se mantiene débil. El informe advierte que “la confianza de los consumidores sigue siendo baja y, en los supermercados, las ventas no han dejado de caer desde abril”. A esto se suma que “los salarios reales siguen recuperándose, aunque el ritmo de recuperación se ha ralentizado”.

En materia cambiaria, la OCDE destacó que “la moneda ha sufrido presiones recientemente, lo que ha provocado intervenciones monetarias y ha ralentizado la acumulación de reservas internacionales”. En ese contexto, el swap por USD 20.000 millones con el Tesoro de Estados Unidos aparece como un factor que puede reforzar las reservas del Banco Central.

El organismo advirtió que, pese a los avances fiscales, las condiciones macroeconómicas siguen siendo frágiles.
Podrían reaparecer episodios de volatilidad debido a las bajas reservas de divisas, la inflación aún elevada y la necesidad de nuevas reformas estructurales en diversas áreas políticas”, indicó.

Reformas, política monetaria restrictiva y sectores que impulsarán el crecimiento

Un punto destacado del informe es la identificación de los sectores que traccionarán la actividad económica hacia 2026. Según la OCDE, “el crecimiento estará impulsado por la inversión y las exportaciones, gracias a un entorno cada vez más favorable para las empresas, regulaciones menos onerosas y un sector energético y minero dinámico”.

De todos modos, el organismo insiste en que la continuidad del proceso reformista será determinante para sostener el crecimiento. Advirtió que “un crecimiento de base amplia dependerá de una mayor reforma regulatoria para fortalecer la competencia interna y promover el comercio internacional, a la vez que se amplía la oferta de educación técnica y vocacional”.

La política fiscal también se mantiene bajo análisis. El organismo señaló que la moderación del gasto y el aumento de la recaudación “han mejorado los resultados fiscales”, aunque “se necesitarán más reformas para mantener la prudencia fiscal y, al mismo tiempo, impulsar el crecimiento potencial”.

Sobre la política monetaria, recomendó que “debe mantenerse restrictiva para reducir la inflación de forma duradera”, y proyectó que la moneda seguirá siendo volátil debido a la “incertidumbre política residual”.

La OCDE espera que el presupuesto público registre superávits entre 2025 y 2027, aunque advierte que la suspensión temporal de los impuestos a las exportaciones agrícolas y nuevas presiones legislativas sobre el gasto pueden modificar este escenario.

Menor crecimiento mundial e impacto en la economía argentina

En su análisis global, la OCDE proyecta una desaceleración del crecimiento económico mundial: del 3,2% en 2025 al 2,9% en 2026, para luego repuntar al 3,1% en 2027. El organismo advierte que el aumento de tasas arancelarias, la incertidumbre geopolítica y condiciones financieras más restrictivas afectarán la inversión y el comercio.

En este marco, destaca que las economías asiáticas emergentes serán los principales motores del crecimiento global.

La Argentina deberá enfrentar este escenario internacional en un contexto interno donde persisten incertidumbres. El organismo resumió su diagnóstico de manera directa: “La inflación ha ido disminuyendo y se han cerrado los déficits fiscales, pero el crecimiento se ha debilitado recientemente”.

OCDE Perspectivas Económicas 2026 by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

Domingo Cavallo: “Aunque estén Trump y Bessent detrás, acumular reservas es ineludible”

Compartí esta noticia !

Exministros Cavallo, Dujovne y López Murphy coincidieron en la Conferencia Anual de FIEL: “Sin reservas, no hay estabilización posible”

En la Conferencia Anual de FIEL, tres exministros de Economía trazaron un diagnóstico común sobre la fragilidad del esquema macroeconómico argentino. Domingo Cavallo, Nicolás Dujovne y Ricardo López Murphy advirtieron que la acumulación de reservas y la eliminación del cepo son condiciones imprescindibles para cualquier programa de estabilización.

“Aunque estén Trump y Bessent detrás, acumular reservas es ineludible”

En un panel de alto voltaje político y técnico, Domingo Cavallo, Nicolás Dujovne y Ricardo López Murphy coincidieron en que el Gobierno debe definir con urgencia un marco cambiario y monetario estable, acompañado de un fortalecimiento de las reservas internacionales y una liberación gradual del tipo de cambio.

Durante la Conferencia Anual de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), los tres exfuncionarios —que integraron distintas administraciones— abordaron las limitaciones del esquema actual y los riesgos de operar con reservas negativas en el Banco Central.

Cavallo fue tajante. “Es imposible pensar que puede funcionar bien la economía sin reservas o con reservas negativas como ahora. ¿Quién le va a creer al ministro de Economía que va a asegurar el techo de la banda si no tiene divisas con las cuales intervenir?”.

El exministro, artífice de la convertibilidad en los años noventa, sostuvo que la acumulación de reservas es una condición sine qua non, incluso si existiera respaldo financiero externo. “Aunque estén Trump y Bessent detrás, acumular reservas es ineludible”, dijo, en alusión a los vínculos internacionales del actual equipo económico.

Cavallo insistió en que la prioridad debe ser eliminar el cepo cambiario y migrar hacia un sistema bimonetario sin restricciones, donde el peso y el dólar coexistan libremente. “No estamos en condiciones de pensar en un sistema totalmente dolarizado, sino en un sistema bimonetario que funcione sin controles de cambio. Así va a funcionar bien el sistema, como en Perú, donde el sistema bimonetario funciona muy bien”, agregó.

En ese marco, advirtió que una política económica inspirada en el modelo estadounidense actual sería riesgosa para la Argentina. “Ojalá el gobierno argentino no imite la política económica de Trump, por más identificación que tenga; es un modo discrecional e inconducente para el país”.

Dujovne: “El país necesita una flotación libre y un régimen reconocible”

Por su parte, Nicolás Dujovne, exministro de Hacienda durante la gestión de Mauricio Macri, planteó que la Argentina necesita un régimen cambiario “reconocible y funcional”, basado en la flotación libre. “Ese es el camino virtuoso para un régimen sostenible. Los mexicanos durante el Tequila también decían que no estaban preparados para flotar, que su ADN no les permitía flotar… hoy son uno de los países floaters más estables del mundo”, recordó.

Dujovne defendió la idea de construir credibilidad institucional alrededor de un esquema transparente y sin discrecionalidad política. “La clave para reducir la volatilidad cambiaria es acumular reservas, como Uruguay o Perú, que flotan menos”.

Además, propuso una reforma legislativa que impida la reinstauración de controles de capitales. “Hay que sacarle al BCRA y al Ministerio de Economía la facultad de reimponer cepos. Necesitamos institucionalidad y estabilidad para que el sistema sea creíble”.

El exministro enfatizó la necesidad de coherencia macroeconómica y disciplina fiscal, subrayando que “la paciencia y la consistencia serán los activos más valiosos del próximo ciclo”.

López Murphy: “Sin reservas, no hay sentido común que alcance”

En la misma línea, Ricardo López Murphy remarcó que la recomposición de reservas es una condición estructural para la estabilidad, y que ningún programa de estabilización puede sostenerse sin ese respaldo. “La idea de que uno va a andar al descubierto y no va a pasar susto no va con el sentido común”, afirmó.

Recordó que el propio programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya establecía esa prioridad. “Decía recomponer las reservas a toda velocidad en los próximos años. Ese rumbo de superávit fiscal y recuperación de reservas es imposible de evitar, cualquiera sea quien gobierne”.

López Murphy también proyectó un escenario internacional más favorable en caso de que la Argentina logre estabilidad interna. “El dólar está en proceso de debilitamiento por la política fiscal de Estados Unidos, y eso va a crear una oportunidad para países como Argentina, que está muy dolarizada. Si logramos recomponer reservas y sostener el equilibrio fiscal, se abren oportunidades importantes para la inversión y el crecimiento sostenido”.

Un consenso económico: estabilidad, reservas y credibilidad

El panel de FIEL dejó al descubierto una coincidencia transversal entre economistas liberales y ortodoxos: sin reservas y sin credibilidad institucional, ningún programa de estabilización puede sostenerse.

La discusión técnica sobre la velocidad de la liberalización cambiaria y la forma de transición hacia un esquema bimonetario o de flotación libre es el punto de divergencia, pero el consenso sobre el diagnóstico es claro: la acumulación de reservas, la disciplina fiscal y la previsibilidad son los tres pilares ineludibles para cualquier política económica futura.

Compartí esta noticia !

El dólar se estabiliza, el BCRA sostiene la banda y el mercado mira el nuevo rumbo monetario

Compartí esta noticia !

La consultora Ecolatina analizó el panorama cambiario y fiscal tras una semana corta marcada por pagos al FMI, baja del dólar y señales de recomposición de reservas. Mientras el tipo de cambio se mantiene cerca del techo de la banda, el Gobierno busca equilibrio entre la remonetización y la estabilidad de precios.

Panorama cambiario y monetario

Queda atrás una semana corta en el plano cambiario producto del feriado bancario del jueves. El dólar spot comprimió a los $1.415 el viernes y finalizó 2,1% por debajo del viernes de la semana anterior. Por su parte, el dólar minorista cayó 1,4% ($1.456), el dólar MEP operado con AL30 bajó 1,5% ($1.453), el dólar CCL operado con CEDEARs descendió 1,7% ($1.64) y el blue se deslizó -2,1% ($1.415). Frente a un tipo de cambio mayorista bajando en mayor medida, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 0%.

Por otro lado, las Reservas Brutas finalizaron en USD 40.260 M el viernes, registrando una baja diaria de USD 750, en lo que estimamos se debe a el pago realizado al FMI. Las obligaciones con el Fondo se habrían cancelado con DEGs provenientes del apoyo con Estados Unidos: el 31-oct, la tenencia de DEGs de Argentina informada por el FMI subió el equivalente a USD 870 M, y se redujo en la misma cuantía la tenencia de Estados Unidos. Estará por verse si esta ayuda tendrá como contrapartida la activación de un tramo del swap.

Más allá de ello, el tipo de cambio en promedio se ubica tan sólo al 3% del techo de la banda desde el 27 de octubre (post-elecciones). Esto explica la demora en las compras del Tesoro, que estaría evitando ejercer presiones extras en la cotización que pondrían en jaque el equilibrio actual. Por ende, estas dudas se reflejan en un mercado priceando un dólar por encima del techo de la banda desde enero del 2026 en adelante, en un escenario que tendría al BCRA operando en el MULC para recomponer reservas.

Últimos indicadores publicados

Los principales datos de la semana giraron en torno a lo fiscal, con la recaudación de octubre y la licitación del miércoles, y los indicadores adelantados de actividad. En octubre, la recaudación nacional alcanzó $16,1 billones, con una caída real de 3,9% i.a., afectada por la elevada base de comparación de 2024 y la eliminación temporal de retenciones (-66% i.a. real en los Derechos de Exportación, mínimo desde 2018). En contraste, Ganancias (+13%), IVA (+3,8%) y Seguridad Social (+1,3%) mostraron leves mejoras. Asimismo, Finanzas logró un rollover del 112% (vs 60% en la última licitación), con ofertas por $9,4 bn y adjudicación por $8,5 bn. Además, extendió el plazo promedio de los instrumentos de tasa fija de 3 a 9 meses y retiró $0,9 bn de pesos del mercado.

Por último, los indicadores adelantados de actividad mostraron señales mixtas en octubre. Los despachos de cemento registraron un avance de 4,8% mensual, cortando una racha de tres meses a la baja, mientras que el Índice Construya cayó 2,2% s.e. tras haber subido en septiembre, aunque aún se mantiene 10,1% por encima del nivel de un año atrás. En el plano industrial, la producción automotriz retrocedió 0,6% mensual y acumula dos meses de caída, y la producción minera volvió a contraerse (-1,4% mensual s.e.), aunque se ubicó 2,1% por encima interanual. Por su parte, los patentamientos de autos 0 km mostraron una leve suba de 0,4% mensual (+17,8% i.a.), con un incremento acumulado de 54% interanual en lo que va del año, acompañado por un crecimiento de 32% i.a. en los patentamientos de motos.

Panorama internacional 

En el plano internacional, Donald Trump y Xi Jinping llevaron adelante lo acordado en la reunión en Corea del Sur. El Gigante Asiático y Estados Unidos suspenderán desde este lunes las tasas portuarias mutuas y aplicarán la rebaja de aranceles acordada. Asimismo, EE.UU. reducirá los aranceles al fentanilo del 20% al 10% y los restantes del 57% al 47%, mientras que China pausará por un año las medidas de control a la exportación de tierras raras y materiales estratégicos. Además, levantará temporalmente la prohibición a la exportación de productos de uso dual y suspenderá los aranceles adicionales sobre bienes agrícolas y manufacturados estadounidenses.

RADAR SEMANAL

Datos. El BCRA publicará hoy el informe monetario mensual correspondiente a octubre. El miércoles será el turno del INDEC, que dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC), las canastas básicas y alimentaria de octubre, y el índice de salarios de septiembre. Por último, el jueves tendremos el dato de la capacidad instalada de la industria por el noveno mes del año.

¿A qué estar atentos? En la semana, estaremos atentos a la evolución de las variables económicas en esta nueva etapa del plan económico con tasas de interés a la baja, las potenciales compras del Tesoro en el MULC y el movimiento del tipo de cambio. A su vez, será importante el dato que arroje el IPC por octubre, un mes caracterizado por la incertidumbre electoral.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin